Misal Viernes 4 de Septiembre del 2026

Feria o Misa del Sagrado Corazón de Jesús

Verde / Blanco. MR p. 1122 [1168] / Lecc. II p. 761

Santoral Reflexión del Evangelio Misal Kids — Guía ilustrada

ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11.19)

Los proyectos de su corazón subsisten de generación en generación, para librar de la muerte a sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.

RITO INICIAL (da clic aquí)

C. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

T. Amén.

SALUDO

C. El Señor esté con ustedes.

T. Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

C. Hermanos: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios, reconozcamos nuestros pecados.

T. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

C. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.

T. Amén.

KYRIE

C. Señor, ten piedad. 
T. Señor, ten piedad.

C. Cristo, ten piedad. 
T. Cristo, ten piedad.

C. Señor, ten piedad. 
T. Señor, ten piedad.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, haz que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, configurados a imagen suya, merezcamos ser partícipes de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…

PRIMERA LECTURA

[El Señor pondrá al descubierto las intenciones del corazón.]

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios 4, 1-5

Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca.

Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

SALMO RESPONSORIAL del salmo 36

R. La salvación del justo es el Señor.

Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.

R. La salvación del justo es el Señor.

Pon tu vida en las manos del Señor, en él confía, y hará que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol de mediodía.

R. La salvación del justo es el Señor.

Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente, porque al Señor le agrada lo que es justo y vela por sus fieles; en cambio, a los injustos los borrará de la tierra para siempre.

R. La salvación del justo es el Señor.

La salvación del justo es el Señor; en la tribulación él es su amparo. A quien en él confía, Dios lo salva de los hombres malvados.

R. La salvación del justo es el Señor.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO (Jn 8, 12)

R. Aleluya, aleluya.

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida.

R. Aleluya.

EVANGELIO

[Vendrá un día en que les quiten al esposo y entonces sí ayunarán.]

Del santo Evangelio según san Lucas 5, 33-39

R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: «¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?» Jesús les contestó: «¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán».

Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: ‹El añejo es mejor›».

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

PLEGARIA UNIVERSAL (oración de los fieles)


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