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MISAL SEPTIEMBRE DEL 2007 / www.laverdadcatolica.org
Nuestra Señora de los Remedios
Santos: Gil de Casayo, abad, y Teresa Margarita Redi, religiosa.
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1, 14)
Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 9-11
Hermanos: En cuanto al amor fraterno, no necesitan que les escribamos, puesto que ustedes mismos han sido instruidos por Dios para amarse los unos a los otros. Y ya lo practican bien con los hermanos de toda Macedonia. Pero los exhortamos a que lo practiquen cada día más y a que procuren vivir en paz unos con otros, ocupándose cada cual de sus asuntos y trabajando cada quien con sus propias manos, como se lo hemos ordenado a ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El amor fraterno es una
realidad dinámica y progresiva. La comunidad cristiana acoge el amor
de Dios, y le responde viviendo relaciones generosas y justas con todas las
personas.
Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor con alegría.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
Alégrense el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él
habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten
de alegría. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los
unos a los otros, como yo los he amado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 25, 14-30
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos
se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas;
llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes.
A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según
la capacidad de cada uno, y luego se fue.
El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó
otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí
escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a
cuentas a sus servidores. Se acercó el que había recibido cinco
talentos y le presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos
me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado’.
Su señor le dijo: ‘Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que
has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor.
Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo:
‘Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos,
que con ellos he ganado’. Su señor le dijo: ‘Te felicito,
siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré
cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’.
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo:
‘Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar
lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo
y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo’.
El señor le respondió: ‘Siervo malo y perezoso. Sabías
que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por
qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso,
lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al
que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero
al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.
Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí
será el llanto y la desesperación’ “. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Todas las personas hemos recibido dones, habilidades y talentos que no nos pertenecen. En realidad, hemos recibido los dones de Dios para administrarlos al servicio de los hermanos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 2, 1. 11)
Hubo unas bodas en Caná de Galilea a las que asistió María, la Madre de Jesús. En esa ocasión, Jesús dio principio a sus milagros, manifestó su poder y sus discípulos creyeron en Él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Beato Bartolomé Gutiérrez y compañeros, mártires. San Agrícola de Aviñón, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 3. 5)
Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco. Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácida): 3, 19-21. 30-3 1
Hijo mío, en tus
asuntos procede con humildad y te amarán más que al hombre dadivoso.
Hazte tanto más pequeño cuanto más grande seas y hallarás
gracia ante el Señor, porque sólo El es poderoso y sólo
los humildes le dan gloria.
No hay remedio para el hombre orgulloso, porque ya está arraigado en
la maldad. El hombre prudente medita en su corazón las sentencias de
los otros, y su gran anhelo es saber escuchar. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Los sabios de Israel descubrieron
en la ley un instrumento adecuado para conocer la voluntad de Dios. Quien aprende
a dialogar y respetar a Dios, aprenderá a convivir con su prójimo.
Del salmo 67. R/. Dios da libertad y riqueza a los cautivos.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos, salten de alegría. Entonen
alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da
su auxilio; El fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza a los
cautivos. R/.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores
y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó
para los pobres. R/.
Lectura de la carta a los hebreos: 12, 18-19. 22-24
Hermanos: Cuando ustedes
se acercaron a Dios, no encontraron nada material, como en el Sinaí:
ni fuego ardiente, ni oscuridad, ni tinieblas, ni huracán, ni estruendo
de trompetas, ni palabras pronunciadas por aquella voz que los israelitas no
querían volver a oír nunca.
Ustedes, en cambio, se han acercado a Sión, el monte y la ciudad del
Dios viviente, a la Jerusalén celestial, a la reunión festiva
de miles y miles de ángeles, a la asamblea de los primogénitos,
cuyos nombres están escritos en el cielo. Se han acercado a Dios, que
es el juez de todos los hombres, y a los espíritus de los justos que
alcanzaron la perfección. Se han acercado a Jesús, el mediador
de la nueva alianza. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El culto cristiano no es un rito extravagante, al contrario, el creyente que participa de la liturgia, vive un encuentro sencillo, cálido y personal con el Señor Jesús.
ACLAMACIÓN
(Mt 11, 29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí,
que soy manso y humilde de corazón. R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 7-14
Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de
los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando
cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta
parábola:
“Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal,
no sea que haya algún otro invitado más importante que tú,
y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el
lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza,
el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último
lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo,
acércate a la cabecera’. Entonces te verás honrado en presencia
de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será
humillado; y el que se humilla, será en grandecido”.
Luego dijo al que lo había invitado: “Cuando des una comida o una
cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los
vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías
recompensado. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los
lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque
ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando
resuciten los justos”. Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
El Señor Jesús no fija reglas para la celebración de banquetes, simplemente nos invita a vivir la generosidad de forma incluyente y desinteresada.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realiza en nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 30, 20)
Qué grande es la delicadeza del amor que tienes reservada, Señor, para tus hijos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos has alimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestros prójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- No se trata de reducir la caridad cristiana, a organizar desayunos o promover comedores para alimentar a los pobres. Si bien ésas y otras iniciativas semejantes, como los “bancos de alimentos”, son una expresión del servicio eficaz a los hambrientos, no podemos reducir la vivencia de la caridad a las palabras. Tenemos que hacer eficaz nuestro amor al necesitado. No obstante, tenemos que animarnos a vivir en clave de desprendimiento voluntario en cualquier esfera de la vida. Cada vez descubrimos que la gratuidad y el sentido del don escasean más en nuestra sociedad. Ese descubrimiento es una llamada urgente a vivir como Hijos del Altísimo, que es bondadoso con los malos y desagradecidos.
Santos: Gregorio Magno papa y doctor de la Iglesia, y Febes de Céncreas, ministra. Beatos Mártires de Seúl.
ANTÍFONA DE ENTRADA
El Señor eligió sumo sacerdote de su pueblo y derramó sobre él toda clase de bendiciones.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que cuidas de tu pueblo con ternura y lo gobiernas con amor, concede tu espíritu de sabiduría, por intercesión del papa san Gregorio, a quienes has encomendado el gobierno de la Iglesia, a fin de que no se pierda ninguna oveja de las confiadas a su cuidado. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 13-18
Hermanos: No queremos que
ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que
no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó,
de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios
los llevará con Él.
Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los
que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja
sobre los que ya murieron.
Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la voz de un arcángel
y el Señor mismo bajará del cielo. Entonces, los que murieron
en Cristo resucitarán primero; después nosotros, los que quedemos
vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos entre nubes, por el aire, para
ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con Él.
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos mantenemos
una esperanza que nos sirve como acicate: encontramos con el Señor Jesús
glorioso; ella nos anima a perseverar.
Del salmo 95 R/. Cantemos al Señor con alegría.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la
tierra. Su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación
sus maravillas. R/.
Cantemos al Señor, porque Él es grande, más digno de alabanza
y más tremendo que todos los dioses paganos, que ni existen. Porque los
falsos dioses son apariencia; ha sido el Señor quien hizo el cielo. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino.
Salten de gozo el campo y cuanto en cierra, manifiesten los bosques regocijo.
R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí; El
me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 16-30
En aquel tiempo, Jesús
fue a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como
era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer
la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló
y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor
está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la
buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación
a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de
gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó.
Los ojos, de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en Él.
Entonces comenzó a hablar, diciendo:
“Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura, que ustedes acaban
de oír”.
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras
que salían de sus labios, y se preguntaban: “¿No es éste
el hijo de José?”.
Jesús les dijo: “Seguramente me dirán aquel refrán:
‘Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia
tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm’”.
Y añadió: “Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra.
Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías,
cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre
terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado
Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón.
Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo,
ninguno de ellos fue curado sino Naamán, que era de Siria”.
Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira,
y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca
del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo.
Pero Él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús proclama un anuncio conciso y categórico. El tiempo de las promesas e ilusiones ha terminado. Se abre un presente venturoso. El hoy de la salvación ha llegado a Nazaret.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar la fiesta de san Gregorio y haz que este sacrificio, por el que quisiste perdonar los pecados del mundo, nos sirva para nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 10.11)
El Buen Pastor da la vida por sus ovejas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, haz que aprendamos de El, a ejemplo de san Gregorio, a conocer tu verdad y a vivirla por medio del amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Rosalía de Viterbo, laica, Moisés profeta y legislador, y Bonifacio I, papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 94, 6-7)
Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque El es nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 5, 1-9-11
Hermanos: Por lo que se
refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan
que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día
del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la
gente esté diciendo: “¡Qué paz y qué seguridad
tenemos!”, de repente vendrá sobre ellos la catástrofe,
como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán
escapar. Pero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa,
como un ladrón, por que ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos
de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas.
Por lo tanto, no vivamos dormidos, como los malos; antes bien, mantengámonos
despiertos y vivamos sobriamente. Porque Dios no nos ha destinado al castigo
eterno, sino a obtener la salvación por medio de nuestro Señor
Jesucristo. Porque El murió por nosotros para que, cuando El vuelva,
ya sea que estemos vivos o hayamos muerto, vivamos siempre con El. Por eso anímense
mutuamente y ay unos a otros a seguir progresando, como de hecho ya lo hacen.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El Señor Jesús
se manifestará de improviso. No vendrá, pues ya está con
nosotros como presencia espiritual; simplemente nos llevará consigo para
hacernos partícipes de su gloria.
Del salmo 26 R/. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy
a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién
podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del
Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar
continuamente en su presencia. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor
y fortaleza y en el Señor confía. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 31-3 7
En aquel tiempo, Jesús
fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba
a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba
con autoridad.
Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y
se puso a gritar muy fuerte: “¿Por qué te metes con nosotros,
Jesús Nazareno? ¿Has ve nido a destruirnos? Sé que tú
eres el Santo de Dios”.
Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”.
Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente,
y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se
decían unos a otros: “Qué tendrá su palabra? Porque
da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos
se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El maligno está activo, su meta consiste en desbalancear y desestructurar a las personas. Los hombres y mujeres que viven alienados tienen una esperanza: Jesús les ofrece la libertad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, Dios nuestro, tú que nos has dado este pan y este vino para reparar nuestras fuerzas, conviértelos para nosotros en sacramento de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 106, 8-9)
Demos gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace por su pueblo; porque da de beber al que tiene sed y les da de comer a los hambrientos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que has querido hacernos participar de un mismo pan y de un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera unidos en Cristo, que nuestro trabajo sea eficaz para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo Justiniano, obispo, y Bertín o Bertino de Sithieu, abad. Beata Teresa de Calcuta, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 1-8.
Yo, Pablo, apóstol
de Jesucristo por voluntad de Dios, y Timoteo, nuestro hermano, les deseamos
la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, a ustedes, los hermanos
santos y fieles en Cristo, que viven en Colosas.
En todo momento damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
y oramos por ustedes, pues hemos tenido noticia de su fe en Jesucristo y del
amor que tienen a todos los hermanos. A esto los anima la esperanza de lo que
Dios les tiene reservado en el cielo. De esta esperanza oyeron hablar cuando
se les predicó el Evangelio de la verdad, que está dando fruto
creciente en todo el mundo, igual que entre ustedes, desde el día en
que lo escucharon y tuvieron conocimiento verdadero del don gratuito de Dios.
Así lo aprendieron de Épafras, que ha trabajado con ustedes y
que es un fiel servidor de Jesucristo; él fue quien nos informó
acerca del amor que el Espíritu Santo ha encendido en ustedes. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
San Pablo está muy
agradecido con Dios. El mensaje cristiano fue recibido con decisión en
las comunidades de Colosas. La Buena Nueva comenzó a suscitar hombres
nuevos.
Del salmo 51 R/. Confío para siempre en el amor de Dios.
Como verde olivo en la casa del Señor, confío para siempre en
el amor de Dios. R/.
Siempre te daré gracias, Señor, por lo que has hecho conmigo.
Delante de tus fieles proclamaré todo lo bueno que eres. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva
y proclamar la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 38-44
En aquel tiempo, Jesús
salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra
de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que
hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía
a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida
y se puso a servirles.
Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús
y Él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades.
De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú
eres el Hijo de Dios!”. Pero Él les ordenaba enérgicamente
que se callaran, porque sabían que Él era el Mesías.
Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando.
Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos;
pero Él les dijo:
“También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades,
pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de
Judea. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús también fue sometido a la presión popular. La fama y las alabanzas también le afectaban, mas El no se dejo atar por los halagos, retomó su camino guiado por la fuerza del Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Cleto. Donaciano y compañeros mártires; Zacarías, profeta, y Fausto de Egipto, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes El ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses 1, 9-14
Hermanos: Desde que recibimos noticias de ustedes, no hemos dejado de pedir incesantemente a Dios que los haga llegar a conocer con plenitud su voluntad, por medio de la perfecta sabiduría y del conocimiento espiritual. Así ustedes vivirán según el Señor se merece, le agradarán en todo, darán fruto con toda clase de buenas obras y crecerán en el conocimiento de Dios. Fortalecidos en todo aspecto por el poder que irradia de Él, podrán resistir y perseverar en todo con alegría y constancia, y dar gracias a Dios Padre, el cual nos ha hecho capaces de participar en la herencia de su pueblo santo, en el reino de la luz. Él nos ha liberado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al Reino de su Hijo amado, por cuya sangre recibirnos la redención, esto es, el perdón de los pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor
Los cristianos no estamos
desorientados, por más que así lo piensen nuestros detractores.
El Espíritu nos sigue instruyendo, debemos discernir su voz en esta hora
opaca y confusa.
Del salmo 97 R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos
al son de los clarines, al Señor, nuestro rey. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 4, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores
de hombres. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según Lucas: 5, 1-11
En aquel tiempo, Jesús
estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo
para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban
junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando
las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón,
le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba
a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: “Lleva la barca mar
adentro y echen sus redes para pescar”. Simón replicó: “Maestro,
hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu
palabra, echaré las redes”. Así lo hizo y cogieron tal cantidad
de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas
a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos.
Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús
y le dijo: “¡Apártate de mí, Señor, porque
soy un pecador!”. Porque tanto él como sus compañeros estaban
llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les
pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de
Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón: “No temas; desde ahora serás
pescador de hombres”. Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo
todo, lo siguieron. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Pedro se animó a lanzar la red a pesar de los fracasos. La confianza que genere la palabra de Jesús en nuestra vida, nos permitirá sobreponemos a todos los fracasos y descalabros.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a El, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Regina de Francia mártir, y Juan de Lodi, obispo. Beato Tomás Tsuji, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a Él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 15-20
Cristo es la imagen de Dios
invisible, el primogénito de toda la creación, porque en Él
tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las
visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados
y potestades. Todo fue creado por medio de Él y para Él.
El existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en Él.
Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia. Él
es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que sea el
primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso
reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz
por medio de su sangre, derramada en la cruz. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Cristo Jesús ocupa
un sitio preponderante en el universo. Es el primogénito que precede
a toda la creación y la conduce al Padre. Jesucristo, Pastor de la Creación,
nos anima a cuidarla.
Del salmo 99 R/. Bendigamos al Señor, porque Él es bueno.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 8, 12) R/.Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá
la luz de la vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según Lucas: 5, 33-39
En aquel tiempo, los fariseos
y los escribas le preguntaron a Jesús: “Por qué los discípulos
de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos
de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?”
Jesús les contestó: “¿Acaso pueden ustedes obligar
a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con
ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces si
ayunarán”.
Les dijo también una parábola: “Nadie rompe un vestido nuevo
para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no
le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque
el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan
a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan
el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta
uno nuevo, pues dice: ‘El añejo es mejor’ “. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesucristo es el novio entusiasta que inaugura el tiempo gozoso de las bodas. No es el tiempo del duelo ni del ayuno; es la hora de la fe confiada que se alegra por el amor bondadoso del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con El en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)
Dice el Señor Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecernos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
La Natividad de la Santísima Virgen María
Santos: San Sergio I, papa. Beato Federico Ozanam, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Celebremos con júbilo el nacimiento de la santísima Virgen María, de la cual nació Cristo, nuestro Dios y Salvador.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar hoy el nacimiento de la Virgen Maria, Madre de Cristo, nuestro Redentor, concédenos, Dios misericordioso, el don de tu alegría y de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Miqueas: 5, 1-4
Esto dice el Señor:
“De ti, Belén de Efratá, pequeña entre las aldeas
de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes
se remontan a tiempos pasados, a los días más antiguos.
Por eso, el Señor abandonará a Israel, mientras no dé a
luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá
a los hijos de Israel. Él se levantará para pastorear a su pueblo
con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán
tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra
y Él mismo será la paz”. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
El profeta Miqueas tiene
puesta su esperanza en Dios. Por más adverso que parezca el presente,
El no se olvida de su pueblo. Hoy como ayer, nos sigue guiando por sus mediadores.
Del salmo 12 R/. Me llenaré de alegría en el Señor.
Confío, Señor, en tu lealtad, mi corazón se alegra con
tu salvación. R/.
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, tocaré mi
música en honor del Dios altísimo. R/.
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, y digna de
toda alabanza, porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro
Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-23
Cristo vino al mundo de
la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José,
y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu
Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo,
no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en
sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu
casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu
Santo. Dará a luz un hijo y tú pondrás el nombre de Jesús,
porque El salvará a su pueblo de sus pecados”.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el
Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen
concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre
de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios siempre ha acompañado el peregrinar de su pueblo. Es el Emmanuel, el Dios cercano. Esa cercanía se hace carne viva en la persona de Jesús, el hijo de María, engendrado por el aliento del Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos al celebrar el nacimiento de la Virgen María, la purísima Madre de tu Hijo, y haz que este sacrificio nos purifique de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 7, 14; Mt 1, 21)
He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, el cual salvará a su pueblo de sus pecados.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada Eucaristía con que nos has renovado, nos llene, Señor, de júbilo en esta fiesta de la Natividad de la Virgen Maria, aurora de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXIII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Pedro Claver, presbítero, y María de la Cabeza, viuda.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 137. 124)
Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos. Muéstrate bondadoso conmigo y ayúdame a cumplir tu voluntad.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que te has dignado redimirnos y hacemos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de la Sabiduría: 9, 13-19
¿Quién es
el hombre que puede conocerlos designios de Dios? ¿Quién es el
que puede saber lo que el Señor tiene dispuesto?. Los pensamientos de
los mortales son inseguros y sus razonamientos pueden equivocarse, porque un
cuerpo corruptible hace pesada el alma y el barro de que estamos hechos entorpece
el entendimiento.
Con dificultad conocemos lo que hay sobre la tierra y a duras penas encontramos
lo que está a nuestro alcance.
¿Quién podrá descubrir lo que hay en el cielo? ¿Quién
conocerá tus designios, si tú no le das la sabiduría, enviando
tu santo espíritu desde lo alto?
Sólo con esa sabiduría lograron los hombres enderezar sus caminos
y conocer lo que te agrada. Sólo con esa sabiduría se salvaron,
Señor, los que te agradaron desde el principio. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El Espíritu santo
nos apoya de muchas maneras. Su sabiduría nos asiste para aprender a
decidir en libertad. El Espíritu no suplanta nuestra libertad, la promueve
y la hace madurar.
Del salmo 89 R/. Tú eres, Señor, nuestro refugio.
Tú haces volver al polvo a los humanos, diciendo a los mortales que retornen.
Mil años para ti son como un día que ya pasó; como una
breve noche. R/.
Nuestra vida es tan breve como un sueño; semejante a la hierba, que despunta
y florece en la mañana y por la tarde se marchita y se seca. R/.
Enséñanos a ver lo que es la vida y seremos sensatos. ¿Hasta
cuándo, Señor, vas a tener compasión de tus siervos? ¿Hasta
cuándo? R/.
Llénanos de tu amor por la mañana y júbilo será
la vida toda. Haz, Señor, que tus siervos y sus hijos, puedan mirar tus
obras y tu gloría. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón: 9-10. 12-17
Querido hermano: Yo, Pablo,
ya anciano y ahora, además, prisionero por la causa de Cristo Jesús,
quiero pedirte algo en favor de Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado
para Cristo aquí, en la cárcel.
Te lo envío. Recíbelo como a mí mismo. Yo hubiera querido
retenerlo conmigo, para que en tu lugar me aten diera, mientras estoy preso
por la causa del Evangelio. Pero no he querido hacer nada sin tu consentimiento,
para que el favor que me haces no sea como por obligación, sino por tu
propia voluntad.
Tal vez él fue apartado de ti por un breve tiempo, a fin de que lo recuperaras
para siempre, pero ya no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo,
como hermano amadísimo. El ya lo es para mí. ¡Cuánto
más habrá de serlo para ti, no sólo por su calidad de hombre,
sino de hermano en Cristo! Por lo tanto, si me consideras como compañero
tuyo, recíbelo como a mí mismo. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Filemón es un hermano cristiano a quien san Pablo invita a reacomodar sus relaciones con su antiguo esclavo. En Cristo Jesús han quedado rotas todas las discriminaciones que nos dividen.
ACLAMACIÓN (Sal 118, 135) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos a cumplir tus mandamientos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 25-33
En aquel tiempo, caminaba
con Jesús una gran muchedumbre y Él, volviéndose a sus
discípulos, les dijo: “Si alguno quiere seguirme y no me prefiere
a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas,
más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo.
Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se
pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla?
No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla
y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este
hombre comenzó a construir y no pudo terminar’.
¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a
considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al encuentro
del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro
esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle
las condiciones de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no
puede ser mi discípulo”. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El seguimiento de Jesús es una tarea ardua y difícil Conviene recordarlo. Quienes siendo ya adultos redescubren a Jesús, deben calcular sus fuerzas, antes de decidirse a seguirle.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, fuente de la paz y del amor sincero, concédenos glorificarte por estas ofrendas, y unirnos fielmente a ti, por la participación en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8, 12)
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has instruido con tu palabra y alimentado con tu Eucaristía, concédenos, Señor, aprovechar estos dones para que vivamos aquí unidos a tu Hijo y podamos, después, participar de su vida inmortal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Jesús no es un maestro que esconde en “letra chiquita” las cláusulas incómodas, al contrario; pareciera que quisiera ahuyentar a los seguidores incautos e ingenuos. Les dice a los candidatos a discípulos que la tarea del seguimiento es prolongada y costosa. El costo máximo puede incluir la pérdida de la vida, de las riquezas y de las amistades. Cuando nuestra vida cristiana está exenta de todo tipo de adversidades y sacrificios, conviene preguntarnos por la calidad de ésta. El cristiano que asume con coherencia los valores del Reino enfrenta contratiempos. No hay que asustarse, al contrario, hay que alegrarse; la adversidad nos confirma que vamos avanzando por el camino de Jesús.
Santos: Nicolás de Tolentino presbítero; Salvio de Albi, obispo. Beato Francisco Gárate, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 87, 2-3)
Señor, Dios mío, de día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia. Que llegue hasta ti mi súplica, presta oído a mi clamor.
ORACIÓN COLECTA
Padre santo y misericordioso, ya que sólo tú conoces los secretos de la conciencia y quién es inocente o quién necesita tu perdón, escucha nuestras súplicas por quienes están encarcelados, para que sobrelleven su pena con paciencia y esperanza y puedan retomar cuanto antes a los suyos, y sean recibidos sin resentimientos en la comunidad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 24-2, 3
Hermanos: Ahora me alegro
de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la pasión
de Cristo en mí, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
Por disposición de Dios, yo he sido constituido ministro de esta Iglesia
para predicarles por entero su mensaje, o sea el designio secreto que Dios ha
mantenido oculto desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo
santo.
Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este designio
encierra para los paganos, es decir, que Cristo vive en ustedes y es la esperanza
de la gloria; ese mismo Cristo, que nosotros predicamos, cuando corregimos a
los hombres y los instruimos con todos los recursos de la sabiduría,
a fin de que todos sean cristianos perfectos. Por eso precisamente me empeño
y lucho con la fuerza, de Cristo, que actúa poderosamente en mí.
Quiero que sepan cuántos esfuerzos estoy haciendo por ustedes, por los
de Laodicea y por todos los que no me conocen personalmente. Se lo digo a ustedes
para que todos se animen, y unidos íntimamente en el amor, puedan alcanzar
en toda su riqueza el conocimiento pleno y perfecto del designio secreto de
Dios, que es Cristo, en el cual están ocultos todos los tesoros de la
sabiduría y de la ciencia. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El apóstol Pablo
sabe cuál es la vocación a la que Dios lo ha invitado, al servir
como mensajero de una noticia esperanzadora: Dios acoge sin distinciones a toda
persona que crea en Él.
Del salmo 61 R/. Dios es nuestra salvación y nuestra gloria.
Sólo Dios es mi esperanza, mi confianza es el Señor: es mi baluarte
y firmeza, es mi Dios y salvador. R/.
De Dios viene mi salvación y mi gloria; Él es mi roca firme y
mi refugio. Confía siempre en Él, pueblo mío, y desahoga
tu corazón en su presencia, porque sólo en Dios está nuestro
refugio. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y
ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 6-11
Un sábado, Jesús
entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí
un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos
estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener
así de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano
paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. El hombre
se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: “Les
voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido
hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?”.
Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al
hombre: “Extiende la mano”. Él la extendió y quedó
curado.
Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí
lo que le iban a hacer a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús no se amilana ante el mandato del reposo sabático, por ello Él cura en sábado, porque sabe que Dios quiere la liberación de los suyos. El sábado es memorial de esa liberación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por este sacramento de la redención humana que vamos a ofrecerte, concede, Señor, a nuestros hermanos cautivos retornar pronto al hogar y disfrutar siempre de libertad verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 68, 31. 34)
En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria agradecido. Porque el Señor jamás desoye al pobre ni desprecia al que se halla encadenado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que fueron el precio de nuestra libertad, te rogamos, Señor, que libres a nuestros hermanos de sus cadenas y les concedas servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 30, 3-4)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 2, 6-15
Hermanos: Puesto que ustedes
han aceptado a Cristo Jesús, el Señor, vivan como verdaderos cristianos:
permanezcan arraigados y cimentados en Él, con fe firme, como se lo enseñaron
a ustedes, y en continua acción de gracias.
Que nadie los vaya a engañar con teorías y razonamientos falsos,
que se fundan en tradiciones meramente humanas y en valores de este mundo, pero
no en Cristo. Porque en el cuerpo de Cristo habita toda la plenitud de la divinidad;
e incorporados a Él, que es la cabeza de todos los ángeles, también
ustedes participan de su plenitud.
Por su unión con Cristo, ustedes han sido circuncidados, no con una circuncisión
hecha por mano de hombres, que consiste en el despojo de la carne, sino con
la circuncisión que procede de Él. Por el bautismo fueron sepultados
con. Cristo y también resucitaron con Él, mediante la fe en el
poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos.
Ustedes estaban muertos por sus pecados y no pertenecían al pueblo de
la alianza. Pero Él les dio una vida nueva con Cristo, perdonándoles
todos los pecados. Él anuló el documento que nos era contrario,
cuyas cláusulas nos condenaban, y lo eliminó clavándolo
en la cruz de Cristo.
Con esto, Dios les quitó su poder a los principados y potestades y los
humilló a la vista de todos, llevándolos cautivos en el cortejo
triunfal de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El cristiano que se ha
encontrado con Jesús se siente atrapado por su muerte y resurrección.
Esa plenitud le vigoriza y le da fuerza para liberarse del viejo sistema mundano
de valores.
Del salmo 144 R/. El Señor es bueno con todos.
Dios y rey mío, yo te alabaré; bendeciré tu nombre siempre
y para siempre. Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará
mi boca de alabarte. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende
a todas sus creaturas. R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y narren tus proezas a los hombres. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y
den fruto y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 12-19
Por aquellos días,
Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración
con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió
a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón,
a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe
y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón,
llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que
fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo
en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido
tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón.
Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades;
y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de Él una fuerza
que sanaba a todos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús convoca a los Doce para reunificar a Israel. Ese grupo de discípulos no son una elite de privilegiados. Su responsabilidad es enorme, la muchedumbre enferma y confundida, los espera.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique, nos renueve y nos ayude a obtener la re compensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 77, 29-30)
El Señor colmó el deseo de su pueblo; comieron y quedaron satisfechos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Santísimo Nombre de María.
Santos: San Apolinar de Ravena, mártir. Beata María de Jesús López, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
Virgen María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado que los hombres nocesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Concede, Dios todopoderoso, a quienes celebramos el glorioso nombre de la bienaventurada Virgen Maria, que ella nos obtenga los dones de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 1-11
Hermanos: Puesto que ustedes
han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo,
sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del
cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida
con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también
ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con Él.
Den muerte, pues, a todo lo malo que hay en ustedes: la fornicación,
la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia, que
es una forma de idolatría. Esto es lo que atrae el castigo de Dios sobre
aquellos que no lo obedecen.
Todo esto lo hacían también ustedes en su vida anterior. Pero
ahora dejen a un lado todas estas cosas: la ira, el rencor, la maldad, las blasfemias
y las palabras obscenas. No sigan engañándose unos a otros; despójense
del modo de actuar del viejo yo y revístanse del nuevo yo, el que se
va renovando conforme va adquiriendo el conocimiento de Dios, que lo creó
a su propia imagen.
En este orden nuevo ya no hay distinción entre judíos y no judíos,
israelitas y paganos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres; sino
que Cristo es todo en todos. Palabra de Dios Te alabamos, Señor.
San Pablo ha intuido y
luego formulado una verdad profunda. Todas las personas somos iguales ante Dios.
Por tanto, quienes seguimos a Jesús, tenemos que construir la unidad
sin menoscabo de la pluralidad.
Del salmo 144 R/. El Señor es bueno con todos.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca
de alabarlo. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable.
R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y narren tus proezas a los hombres. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 6, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa
será grande en el cielo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 20-26
En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo: “Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán. Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas. Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios tiene predilección por los pobres y necesitados. Los cristianos no podemos desentendernos de su causa, si lo hacemos, nos ubicamos en el grupo de los que desoyen su voz.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te pedimos, Señor, que la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María recomiende ante ti nuestras ofrendas y nos haga aceptables a tu majestad, al venerar su santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Dichosa me llamarán todas las generaciones, porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede, Señor, que obtengamos la gracia de tu bendición por la intercesión de la Virgen María, Madre de Dios, para que, al celebrar su venerable nombre, experimentemos su ayuda en todas nuestras necesidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23. 24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, fortaleza de los que en ti confían, tú que quisiste que el obispo san Juan Crisóstomo brillara por su admirable elocuencia y por su gran fortaleza en medio de los sufrimientos, haz que su sabiduría nos ilumine y que el ejemplo de su invencible constancia nos fortalezca. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 12-17
Hermanos: Puesto que Dios
los ha elegido a ustedes, los ha consagrado a Él y les ha dado su amor,
sean compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes. Sopórtense
mutuamente y perdónense cuando tengan quejas contra otro, como el Señor
los ha perdonado a ustedes. Y sobre todas estas virtudes, tengan amor, que es
el vínculo de la perfecta unión.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que han sido llamados
como miembros de un solo cuerpo. Finalmente, sean agradecidos.
Que la palabra de Cristo habite en ustedes con toda su riqueza. Enséñense
y aconséjense unos a otros lo mejor que sepan. Con el corazón
lleno de gratitud, alaben a Dios con salmos, himnos y cánticos espirituales,
y todo lo que digan y todo lo que hagan, háganlo en el nombre del Señor
Jesús, dándole gracias a Dios Padre, por medio de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La mejor vestidura y el
mejor adorno de los cristianos son las actitudes de tolerancia, perdón
y amor mutuo. La comunidad cristiana se distinguirá por acoger con calidez
a todo mundo.
Del salmo 150 R/. Alabemos al Señor con alegría.
Alabemos al Señor en su templo, alabémoslo en su augusto firmamento.
Alabémoslo por sus obras magníficas, alabémoslo por su
inmensa grandeza. R/.
Alabémoslo tocando trompetas, alabémoslo con arpas y citaras,
alabémoslo con tambores y danzas, alabémoslo con cuerdas y flautas.
R/.
Alabémoslo con platillos sonoros, alabémoslo con platillos vibrantes.
Que todo ser viviente alabe al Señor. R/.
ACLAMACIÓN
(1 Jn 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su
amor ha llegado en nosotros a su plenitud. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6,27-38
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: “Amen a sus enemigos, hagan el bien a los
que los aborrecen, bendigan a quienes los maldicen y oren por quienes los difaman.
Al que te golpee en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite
el manto, déjalo llevarse también la túnica. Al que te
pida, dale; y al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames.
Traten a los demás como quieran que los traten a ustedes; porque si aman
sólo a los que los aman, ¿qué hacen de extraordinario?
También los pecadores aman a quienes los aman. Si hacen el bien sólo
a los que les hacen el bien, ¿qué tiene de extraordinario? Lo
mismo hacen los pecadores. Si prestan solamente cuando esperan cobrar, ¿qué
hacen de extraordinario? También los pecadores prestan a otros pecadores,
con la intención de cobrárselo después.
Ustedes, en cambio, amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar
recompensa Así tendrán un gran premio y serán hijos del
Altísimo, porque Él es bueno hasta con los malos y los ingratos.
Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso.
No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados;
perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán
una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su
túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos”.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús nos recuerda que el seguimiento trae consigo exigencias difíciles. Los cristianos no podemos regatear el perdón a nadie. La reconciliación es una tarea permanente.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de san Juan Crisóstomo y haz que, a ejemplo suyo, sepamos ofrecerte toda nuestra vida, unida al sacrificio de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios misericordioso, concédenos que el sacramento que hemos recibido en la festividad de san Juan Crisóstomo, nos confirme en tu amor y nos haga testigos fieles de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Materno de Colonia obispo y Notburga de Eben, cocinera. Beato Gabriel Taurino Dufresse, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-12-14
Yo, Pablo, apóstol
de Jesucristo por disposición de Dios, nuestro salvador, y de Cristo
Jesús, nuestra esperanza, te deseo a ti, Timoteo, mi verdadero hijo en
la fe, la gracia, la misericordia y la paz, de parte de Dios Padre y de Cristo
Jesús, Señor nuestro.
Doy gracias a aquel que me ha fortalecido, a nuestro Señor Jesucristo,
por haberme considerado digno de confianza al ponerme a su servicio, a mí,
que antes fui blasfemo y perseguí a la Iglesia con violencia; pero Dios
tuvo misericordia de mí, porque en mi incredulidad obré por ignorancia,
y la gracia de nuestro Señor se desbordó sobre mí, al darme
la fe y el amor que provienen de Cristo Jesús. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
San Pablo no ha perdido
la memoria, conoce su pasado. Dios no tuvo reparos, y se decidió a escogerlo
para su servicio. Nadie está excluido por Dios; su llamado universal,
acoge a todos.
Del salmo 15 R/. Nuestra vida está en manos del Señor.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho
que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado
en herencia: mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye
internamente. Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado
jamás tropezaré. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-42
En aquel tiempo, Jesús
propuso a sus discípulos este ejemplo: “Puede acaso un ciego guiar
a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo
no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será
como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que
llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame
quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas
en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo
y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios no se precipita en juzgarnos. Nos extiende señales y llamadas reiteradas a la conversión. Esa paciencia nos anima a tratar con misericordia a quienes nos lastiman y ofenden.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Santos: Emilia y Jeremías de Córdoba, mártires. Beato Camilo Constanzo, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 34-35)
El anciano Simeón dijo a Maria: Este Hijo tuyo será un signo de división y provocará la caída y la resurrección de muchos en Israel; y una espada atravesará tu propio corazón.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo compartiera con Él, de pie junto a la cruz, sus sufrimientos, haz que todos nosotros, asociados con la Virgen en la pasión de Cristo, participemos también en la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: (1, 15-17)
Hermano: Puedes fiarte de
lo que voy a decirte y aceptarlo sin reservas: que Cristo Jesús vino
a este mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero
Cristo Jesús me perdonó, para que fuera yo el primero en quien
El manifestara toda su generosidad y sirviera yo de ejemplo a los que habrían
de creer en El, para obtener la vida eterna.
Al rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los
siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Dios demuestra su voluntad
universal de salvación. No es una declaración retórica
o altisonante del autor. Dios ha dado pruebas fehacientes de su amor infinito
por nosotros.
Del salmo 112 R/. Bendito sea el Señor ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor
desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos.
R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al
Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar
se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
El levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol,
para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
SECUENCIA
Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde *¡Oh dulce fuente de amor!
| La Madre piadosa estaba | Y, porque a amarlo me anime |
| junto a la cruz, y lloraba | en mi corazón imprime |
| mientras el Hijo pendía; | las llagas que tuvo en sí. |
| cuya alma triste y llorosa, | Y de tu Hijo, Señora, |
| traspasada y
dolorosa, |
divide conmigo ahora |
| fiero cuchillo tenía. | las que padeció por mí. |
| ¡Oh, cuán triste y afligida | Hazme contigo llorar |
| estaba la Madre herida, | y de veras lastimar |
| de tantos tormentos llena, | de sus penas mientras vivo; |
| cuando triste contemplaba | porque acompañar deseo |
| y dolorosa miraba en la cruz, | donde lo veo, |
| del Hijo amado la pena! | tu corazón compasivo. |
| Si a la Madre contemplara | llore ya con ansias tantas |
| de Cristo en tanto dolor? | que el llanto dulce me sea; |
| Y quién no se entristeciera, | porque su pasión y muerte |
| Madre piadosa, si os viera | tenga en mi alma de suerte |
| sujeta a tanto rigor? | que siempre sus penas vea. |
| Por los pecados del mundo, | Haz que su cruz me enamore |
| vio a Jesús en tan profundo | y que en ella viva y more |
| tormento la dulce Madre. | de mi fe y amor indicio; |
| Vio morir al Hijo amado | porque me inflame y encienda |
| que rindió desamparado | y contigo me defienda |
| el espíritu a su Padre. | en el día del juicio. |
| *¡Oh dulce fuente de amor!, | Haz que me ampare la muerte |
| hazme sentir tu dolor de Cristo, | cuando en tan fuerte |
| para que llore contigo. | trance, vida y alma estén; |
| Y que, por mi Cristo amado, | porque, cuando quede en calma |
| mi corazón abrasado el cuerpo, | vaya mi alma |
| más viva en El que conmigo. | a su eterna gloria. Amén. |
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio
junto a la cruz del Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 19, 25-27
En aquel tiempo, estaban
junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana de su madre, María
la de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería,
Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”.
Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”.
Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
En esta escena íntima, el evangelista nos alienta a acercamos con confianza a la madre del Señor. El discípulo que conoce a su Señor, se enamora y se entrega gustosamente en brazos de su Madre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de la Virgen de los Dolores, a la que tu Hijo nos dio como madre cuando celebró en la cruz este mismo sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 4, 13)
Alegrémonos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que podamos alegramos también el día en que venga lleno de gloria.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes del sacramento de nuestra redención en esta fiesta de nuestra Señora de los Dolores, ayúdanos, Señor, a aliviar los sufrimientos que Cristo sigue padeciendo en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXIV DOMINGO ORDINARIO
Santos: Cornelio papa, y Cipriano obispo, mártires; Juan de Macias, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Eclo 36, 15-16)
A los que esperan en ti, Señor, concédeles tu paz, y cumple así las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegarias de tu pueblo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz que experimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Éxodo: 32, 7-11. 13-14
En aquellos días,
dijo el Señor a Moisés: “Anda, baja del monte, porque tu
pueblo, el que sacaste de Egipto, se ha pervertido. No tardaron en desviarse
del camino que yo les había señalado. Se han hecho un becerro
de metal, se han postrado ante él y le han ofrecido sacrificios y le
han dicho: ‘Este es tu Dios, Israel; es el que te sacó de Egipto’
El Señor le dijo también a Moisés: “Veo que éste
es un pueblo de cabeza dura. Deja que mi ira se encienda contra ellos hasta
consumirlos. De ti, en cambio, haré un gran pueblo”.
Moisés trató de aplacar al Señor, su Dios, diciéndole:
“¿Por qué ha de encenderse tu ira, Señor, contra
este pueblo que tú sacaste de Egipto con gran poder y vigorosa mano?
Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Jacob, siervos tuyos, a quienes juraste
por ti mismo, diciendo: ‘Multiplicaré su descendencia como las
estrellas del cielo y les daré en posesión perpetua toda la tierra
que les he prometido’ “.
Y el Señor renunció al castigo con que había amenazado
a su pueblo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El pueblo no resistió
la tentación de querer manejar a Dios, El no se deja manipular por nadie;
castiga la idolatría de su pueblo. Moisés intercede y consigue
su perdón.
Del salmo 50 R/. Me levantaré y volveré a mi padre.
Por tu inmensa compasión y misericordia, Señor, apiádate
de mí y olvida mis ofensas. Lávame bien de todos mis delitos y
purifícame de mis pecados. R/.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu
nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu. R/.
Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. Un corazón
contrito te presento, y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias.
R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 12-17
Querido hermano: Doy gracias
a aquel que me ha fortalecido, a nuestro Señor Jesucristo, por haberme
considerado digno de confianza al ponerme a su servicio, a mí, que antes
fui blasfemo y perseguí a la Iglesia con violencia; pero Dios tuvo misericordia
de mí, porque en mi incredulidad obré por ignorancia, y la gracia
de nuestro Señor se desbordé sobre mí al darme la fe y
el amor que provienen de Cristo Jesús.
Puedes fiarte de lo que voy a decirte y aceptarlo sin reservas: que Cristo Jesús
vino a este mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
Pero Cristo Jesús me perdoné, para que fuera yo el primero en
quien Él manifestara toda su generosidad y sirviera yo de ejemplo a los
que habrían de creer en Él, para obtener la vida eterna
Al rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los
siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor
Nadie más pecador que yo, dice san Pablo. Su confesión no es un desplante de oratoria, es el reconocimiento humilde de quien ha experimentado la enormidad del amor de Dios.
ACLAMACIÓN
(2 Co 5, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha
encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 15, 1-32
En aquel tiempo, se acercaban
a Jesús los publícanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual
los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: “Este recibe a
los pecadores y come con ellos”.
Jesús les dijo entonces esta parábola: “¿Quien de
ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve
en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y
una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría,
y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: ‘Alégrense
conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido’.
Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría
por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos, que no necesitan
arrepentirse.
¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde
una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado
hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas
y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda
que se me había perdido’. Yo les aseguro que así también
se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente”.
También les dijo esta parábola: “Un hombre tenía
dos hijos, y el menor de ellos le dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte
que me toca de la herencia’. Y él les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,
se fue a un país lejano y allá derrochó su fortuna, viviendo
de una manera disoluta. Después de malgastarlo todo, sobrevino en aquella
región una gran hambre y él empezó a pasar necesidad. Entonces
fue a pedirle trabajo a un habitante de aquel país, el cual lo mandó
a sus campos a cuidar cerdos. Tenía ganas de hartarse con las bellotas
que comían los cerdos, pero no lo dejaban que se las comiera.
Se puso entonces a reflexionar y se dijo: ‘¡Cuántos trabajadores
en casa de mi padre tienen pan de sobra, y yo, aquí, me estoy muriendo
de hambre! Me levantaré, volveré a mi padre y le diré:
Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.
Recíbeme como a uno de tus trabajadores’.
Enseguida se puso en camino hacia la casa de su padre. Estaba todavía
lejos, cuando su padre lo vio y se enterneció profundamente. Corrió
hacia él, y echándole los brazos al cuello, lo cubrió de
besos. El muchacho le dijo: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra
ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo’.
Pero el padre les dijo a sus criados: ¡Pronto!, traigan la túnica
más rica y vístansela; pónganle un anillo en el dedo y
sandalias en los pies; traigan el becerro gordo y mátenlo. Comamos y
hagamos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a
la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado’. Y empezó el banquete.
El hijo mayor estaba en el campo, y al volver, cuando se acercó a la
casa, oyó la música y los cantos. Entonces llamó a uno
de los criados y le preguntó qué pasaba. Este le contestó:
‘Tu hermano ha regresado, y tu padre mandó matar el becerro gordo,
por haberlo recobrado sano y salvo’. El hermano mayor se enojó
y no quería entrar.
Salió entonces el padre y le rogó que entrara; pero él
replicó: ‘¡Hace tanto tiempo que te sirvo, sin desobedecer
jamás una orden tuya, y tú no me has dado nunca ni un cabrito
para comérmelo con mis amigos! Pero eso sí, viene ese hijo tuyo,
que despilfarró tus bienes con malas mujeres, y tú mandas matar
el becerro gordo’.
El padre repuso: ‘Hijo, tú siempre estás conmigo y todo
lo mío es tuyo. Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque
este hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos
encontrado’ “. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Hermosa como pocas, esta parábola sigue siendo un acontecimiento que nos sacude y nos llena de esperanza. No hay pasado que nos derrote. El amor de Dios supera nuestra miseria.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 8)
Señor Dios qué valioso es tu amor. Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, de ahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Con cuanta facilidad nos “embriagamos” con el éxito. Cualesquiera que éste sea, alcanza a aturdirnos. La fama, el dinero o el poder acaban por envanecernos y volvernos autosuficientes. Cuando parece que el mundo está a nuestros pies, sentimos que hasta Dios nos estorba. Nos alejamos de la casa del Padre y comenzamos a vivir derrochando las migajas de nuestra pretendida grandeza. Por fortuna, sobreviene una situación límite que nos hace caer en la cuenta de nuestra soledad y miseria. Si somos sensatos, nos ponemos de pie y emprendemos confiadamente la marcha hacia los brazos que nunca se cierran. El amor del Padre otea cada mañana nuestro regreso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)
Recordaremos, Señor los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que guías al universo con sabiduría y amor, escucha las oraciones que te dirigimos por nuestra patria, a fin de que la prudencia de sus gobernantes y la honestidad de los ciudadanos mantengan la concordia y la justicia y se alcancen el verdadero progreso y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 2, 1-8.
Te ruego, hermano que ante
todo se hagan oraciones, plegarias, suplicas y acciones de gracias por todos
los hombres, y en particular por los jefes de Estado y las demás autoridades,
para que podamos llevar una vida tranquila y en paz entregada a Dios y respetable
en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues Él quiere que
todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad porque
no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo
Jesús, hombre Él también que se entregó como rescate
por todos.
Él dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido,
digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la
fe y la verdad.
Quiero, pues, que los hombres libres de odios y divisiones, hagan oración
donde quiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras.
Palabra de Dios Te alabamos Señor.
La verdad de Dios no ha
de confundirse con una lista de enunciados teóricos. La verdad no es
la simple doctrina. Dios nos comunica su verdad al hacemos experimentar su amor
universal.
Del Salvo 27 R/. Salva, Señor, a tu pueblo.
Escucha, Señor, mi súplica, cuando te pido ayuda y levanto las
manos hacia tu santuario R/.
El Señor es mi fuerza y mi escudo, en Él confía mi corazón
Él me socorrió y mi corazón se alegra y le canta agradecido.
R/.
El Señor es la fuerza de su pueblo, el apoyo y la salvación de
su Mesías. Salva Señor, a tu pueblo y bendícelo, porque
es tuyo, apaciéntalo y condúcelo para siempre. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entrego a su Hijo único,
para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7,1-l0
En aquel tiempo, cuando
Jesús terminó de hablar a la gente, entro en Cafarnaúm.
Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto
de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba
en la cuidad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos
para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús,
le rogaban encarecidamente, diciendo: “Merece que le concedas ese favor,
pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga”.
Jesús se puso en marcha con ellos.
Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos
a decirte: “Señor, no te molestes porque yo no soy digno de que
tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente
a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano.
Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes
y digo a uno: ‘¡Ve!; y va; a otro: ¡ven!’, y viene;
y a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y
volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: “Yo les
aseguro que ni en Israel he halla una fe tan grande”. Los enviados regresaron
a la casa y encontraren al criado perfectamente sano. Palabra del Señor,
Gloria a ti, Señor Jesús.
El capitán romano de Cafarnaúm no vaciló en acercarse a Jesús. Su confianza enorme lo orilló a superar sus prejuicios. Su figura animaría a muchos otros gentiles a buscar a Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9)
Hagan la prueba y verán qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a Él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Beatos Juan Bautista y Jacinto de tos Ángeles mártires. San José de Cupertino, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 67, 6-7. 36)
Adoremos a Dios en su santo templo. Él nos hace habitar juntos en su casa. Él es la fuerza y el poder de su pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Señor nuestro, de quien procede toda autoridad legítima, concede a nuestro primer mandatario un atinado ejercicio de su mandato, para que, respetando siempre tus derechos busque promover, como es tu voluntad, la par y el bienestar de su pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 3,1-13
Hermano: Es cierto que aspirar
al cargo de obispo es aspirar a una excelente función. Por lo mismo,
es preciso que el obispo sea irreprochable, que no se haya casado más
que una vez, que sea sensato, prudente, bien educado, digno, hospitalario, hábil
para enseñar, no dado al vino ni a la violencia, sino comprensivo, enemigo
de pleitos y no ávido de dinero; que sepa gobernar bien su propia casa
y educar dignamente a sus hijos. Porque, ¿cómo podrá cuidar
de la Iglesia de Dios quien no sabe gobernar su propia casa? No debe ser recién
convertido, no sea que se llene de soberbia y sea por eso condenado como el
demonio. Es necesario que los no creyentes tengan buena opinión de él,
para que no caiga en el descrédito ni en las redes del demonio.
Los diáconos deben, asimismo, ser respetables y sin doblez, no dados
al vino ni a negocios sucios; deben conservar la fe revelada, con una conciencia
limpia Que se les ponga a prueba primero y luego, si no hay nada que reprocharles,
que ejerzan su oficio de diáconos. Las mujeres deben ser igualmente respetables,
no chismosas, juiciosas y fieles en todo. Los diáconos, que sean casados
una sola vez y sepan gobernar bien a sus hijos y su propia casa. Los que ejercen
bien el diaconado alcanzarán un puesto honroso y gran autoridad para
hablar de la fe que tenemos en Cristo Jesús. Palabra de Dios
Te alabamos, Señor
La comunidad cristiana
es una comunidad ministerial. Pablo alentó a las primeras comunidades
para que eligieran con acierto a sus ministros. En el presente nos urge reinventar
nuestra ministerialidad.
Del salmo 100 R/. Danos, Señor, tu bondad y tu justicia.
Voy a cantar la bondad y la justicia; para ti, Señor, tocaré mi
música. Voy a explicar el camino perfecto. ¿Cuándo vendrás
a mí? R/.
Quiero proceder en mi casa con recta conciencia. No quiero ocuparme de asuntos
indignos, aborrezco las acciones criminales. R/.
Al que en secreto difama a su prójimo lo haré callar; al altanero
y al ambicioso no los soportaré. R/.
Escojo a gente de fiar para que vivan conmigo; el que sigue un camino perfecto
será mi servidor. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 7. 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 11-17
En aquel tiempo, se dirigía
Jesús a una población llamada Naím, acompañado de
sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población,
se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único
de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: “No
llores”. Acercándose al ataúd, lo tocó, y los que
lo llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo: “Joven, yo te lo
mando: Levántate”. Inmediatamente el que había muerto se
levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó
a su madre. Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar
a Dios, diciendo: “Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha
visitado a su pueblo”.
La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones
circunvecinas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La viuda había perdido a su hijo único. En esa sociedad patriarcal, la mujer habría quedado desvalida. Jesús tuvo compasión de su desamparo y le devolvió a su hijo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que tu generosidad ha puesto en nuestras manos, y concédenos que este sacrificio santifique toda nuestra vida y nos conduzca a la felicitad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 102, 2)
Bendice, alma mía, al Señor y no olvides sus muchos beneficios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, nos ayude a corresponder al don inefable de su amor y a procurar cada día nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: José María de Yermo y Parres fundador; Jenaro de Nápoles, mártir, y Emilia de Rodat, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 36, 26. 27. 28)
Arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, dice el Señor. Les infundiré mi espíritu. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu de tu amor, para que pensemos y actuemos según tu voluntad y te amemos sinceramente en nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 3, 14-16
Querido hermano: Te escribo estas cosas con la esperanza de ir a verte pronto. Pero si tardo en llegar, quiero que sepas desde ahora cómo debes de actuar en la casa del Dios vivo, que es la iglesia, columna y fundamento de la verdad Realmente es grande el misterio del amor de Dios, que se nos ha manifestado en Cristo, hecho hombre, santificado por el Espíritu, contemplado por los ángeles, anunciado a todas las naciones, aceptado en el mundo mediante la fe y elevado a la gloria. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús, presencia
misteriosa de Dios entre nosotros, nos abrió el camino a la fe por la
encarnación. Su gloriosa resurrección nos acrecentó la
confianza y así nos acercó al Padre.
Del salmo 110 R/. Alabemos a Dios de todo corazón.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho
inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. R/.
Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que lo
teme. Al darle por herencia a las naciones, hizo ver a su pueblo sus poderes.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 6, 63. 68) R/ Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes
palabras de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 31-35
En aquel tiempo, Jesús
dijo: “¿Con quién compararé a los hombres de esta
generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos niños
que se sientan a jugar en la plaza y se gritan los unos a los otros: ‘Tocamos
la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado’.
Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino,
y ustedes dijeron: ‘Ese está endemoniado’. Y viene el Hijo
del hombre, que come y bebe, y dicen: ‘Este hombre es un glotón
y un bebedor, amigo de publícanos y pecadores’. Pero sólo
aquellos que tienen la sabiduría de Dios, son quienes lo reconocen”.
Palabra del Señor: Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús de Nazaret y Juan Bautista llamaron a Israel de forma diferente; ambos provocaron escándalo y desconcierto entre su gente. Jesús lo padeció y los invitó a convertirse.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, por este sacrificio eucarístico, concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 13, 13)
Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infunde, Señor, tu Espíritu Santo, en quienes hemos participado del mismo pan celestial y reanímanos con la alegría del amor perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Andrés Kim Taegon. Pablo Chong y compañeros mártires. Beato Francisco de Posadas, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo aquí en la tierra, por eso han obtenido el premio eterno en el cielo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador y salvador de todas las naciones, que en la región de Corea maravillosamente llamaste a la fe a un pueblo escogido por ti y lo hiciste crecer por medio del glorioso martirio de los santos Andrés, Pablo y sus compañeros, concédenos, por su intercesión, que también a ejemplo suyo, perseveremos fieles a tus mandamientos hasta el día de nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 12-16
Querido hermano: Que nadie
te desprecie por tu juventud. Procura ser Un modelo para los fieles en tu modo
de hablar en tu conducta, en el amor, en la fe y en la castidad. Mientras llego,
preocúpate de leer públicamente la palabra de Dios de exhortar
a los hermanos y de enseñarlos.
No descuides el don que posees Recuerda que se te confirió cuando, a
instancias del Espíritu, los presbíteros te impusieron las manos.
Pon interés en todas estas cosas y dedícate a ellas, de modo que
todos vean tu progreso. Cuida de tu conducta y de tu enseñanza y sé
perseverante, pues obrando así, te salvarás a ti mismo y a los
que te escuchen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
San Pablo le recuerda a
su colaborador Timoteo su tarea como testigo de la verdad. Quien preside a la
comunidad cristiana, la ayuda a descubrir el valor perenne del evangelio.
Del salmo 110 R/. Los mandamientos del Señor son dignos de confianza.
Justas y verdaderas son tas obras del Señor; son dignos de confianza
sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados.
R/.
El redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre Dios
es santo y terrible. R/.
El temor del Señor es el principio de la sabiduría y los que viven
de acuerdo con Él son sensatos. La gloria del Señor perdura eternamente.
R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 11, 28) R/.Aleluya, aleluya
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados
por la carga y yo les daré alivio dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 36-50
En aquel tiempo, un fariseo
invitó a Jesús a comer con él Jesús fue a la casa
del fariseo y se sentó a la mesa. Una mujer de mala vida en aquella ciudad,
cuando supo que Jesús iba a comer ese día en casa del fariseo,
tomó consigo un frasco de alabastro con perfume, fue y se puso detrás
de Jesús, y comenzó a llorar y con sus lágrimas bañaba
sus pies; los enjugó con su cabellera, los besó y los ungió
con el perfume
Viendo esto, el fariseo que lo había invitado comenzó a pensar:
“Si este hombre fuera profeta, sabría qué clase de mujer
es la que lo está tocando; sabría que es una pecadora”.
Entonces Jesús le dijo: “Simón, tengo algo que decirte”.
El fariseo contestó: “Dímelo, Maestro”. El le dijo:
“Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía
quinientos denarios, y el otro, cincuenta. Como no tenían con qué
pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Cuál de ellos
lo amará más?”. Simón le respondió: “Supongo
que aquel a quien le perdoné más”.
Entonces Jesús le dijo: “Has juzgado bien”. Luego, señalando
a la mujer, dijo a Simón: ‘¿Ves a esta mujer? Entré
en tu casa y tú no me ofreciste agua para los pies, mientras que ella
me los ha bañado con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus
cabellos Tú no me diste el beso de saludo; ella, en cambio desde que
entró, no ha dejado de besar mis pies. Tú no ungiste con aceite
mi cabeza; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por lo cual,
yo te digo: sus pecados, que son muchos, le han quedado perdonados, porque ha
amado mucho. En cambio, al que poco se le perdona, poco ama”. Luego le
dijo a la mujer “Tus pecados te han quedado perdonados”.
Los invitados en a preguntarse a sí mismos: “¿Quién
es éste que hasta los pecados perdona?”. Jesús le dijo a
l mujer “Tu fe te ha salvado; vete en paz. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús gustaba de formular comparaciones paradójicas. La actitud humilde de la pecadora, desconcierta al lector y pone en evidencia nuestra autosuficiencia, en la persona del fariseo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, recibe los dones que tu pueblo te presenta y, por la intercesión de tus santos mártires concedenos que también nosotros seamos un sacrificio agradable a ti, que contribuya a la salvación de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 10, 32)
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre que está en tus cielos
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el pan de los fuertes en esta celebración de los santos mártires coreanos, te suplicamos, Señor que mediante nuestra íntima y fiel unión a Cristo en la Iglesia, podamos contribuir con nuestros trabajos, a la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Mateo apóstol y evangelista; Jonás, profeta, y Maura de Troya, virgen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 28, 19-20)
Vayan y prediquen a todos los hombres, bautizándolos y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado, dice el Señor.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que elegiste a san Mateo, un recaudador de impuestos, para hacerlo apóstol tuyo, ayúdanos, por su intercesión, a cumplir nuestras responsabilidades en esta vida como verdaderos apóstoles de Cristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, Pablo, prisionero
por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento
que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense
mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu
con el vinculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como
es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han
recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios
y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos
y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la
ha dado. El fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros,
ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros.
Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente
su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar
unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres
perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los dones, carismas y ministerios
que cada cristiano recibe, son un aporte a la consolidación de la comunidad
cristiana. Una iglesia viva anima la vida ministerial de sus miembros.
Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
trasmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega
su sonido, y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza.
A ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13
En aquel tiempo, Jesús
vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos,
y le dijo: “Sígueme”. Él se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publícanos
y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos.
Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: “¿Por
qué su Maestro come con publícanos y pecadores?”. Jesús
los oyó y les dijo: “No son los sanos los que necesitan de médico,
sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia
y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Mateo ejercía un oficio detestable, pues como cobrador de impuestos generaba resentimientos. Jesús no considera que eso ameritara excluirlo. De esa manera muestra su predilección por los pecadores.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo y, como fruto de esta Eucaristía, concede a tu Iglesia mantenerse fiel al Evangelio predicado por los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 9, 10-13)
No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, dijo el Señor a quienes murmuraban de que estuviera comiendo en casa de Mateo con publícanos y pecadores.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes en esta Eucaristía del júbilo de san Mateo al recibir en su casa a Jesucristo, concédenos, Señor, la gracia de no separarnos nunca de tu Hijo y de esforzarnos por darlo a conocer. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Beatos Cristóbal. Antonio y Juan de Tlaxcala niños mártires, y san Félix IV, papa.
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra, por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Perdona, Señor, los pecados de tus hijos, y ya que no podemos agradarte debidamente con nuestras acciones, sálvanos por la intercesión de la Madre de tu Hijo, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 6, 13-16
Querido hermano: En presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que dio tan admirable testimonio ante Poncio Pilato, te ordeno que cumplas fiel e irreprochablemente todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual dará a conocer a su debido tiempo Dios, el bienaventurado y único soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, el que habita en una luz inaccesible y a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El todo honor y poder para siempre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Timoteo, al igual que todos
los ministros que presiden a las comunidades en el nombre de Jesús, tienen
que testimoniar que su fidelidad primera y única es con el Señor.
Del salmo 99 R/. Sirvamos al Señor con alegría.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que El fue quien nos hizo y somos
suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia,
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 8, 15) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón
bueno y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 4-15
En aquel tiempo, mucha gente
se había reunido alrededor de Jesús, y al ir pasando por los pueblos,
otros más se le unían. Entonces les dijo esta parábola:
“Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos
granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se
los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por
falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los
ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el
ciento por uno”. Dicho esto, exclamó: “El que tenga oídos
para oír; que oiga”.
Entonces le preguntaron los discípulos: “¿significa esta
parábola?”. Y Elles respondió: “A ustedes se les ha
concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio, a los
demás, sólo en parábolas para que viendo no vean y oyendo
no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que
cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego
viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven.
Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la
palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los
que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan.
Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero
con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto.
Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra,
la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su
constancia”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Esta parábola nos ilustra una verdad olvidada. La salvación exige una respuesta responsable. Dios no nos impone nada, simplemente nos propone un camino de fidelidad, que exige tomar decisiones.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen Maria, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXV DOMINGO ORDINARIO
Santos: Pío de Pietrelcina, presbítero; Lino I, papa; y Eusebio de Fenicia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen y seré siempre su Dios.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en el amor a ti y a nuestro prójimo has querido resumir toda tu ley, concédenos descubrirte y amarte en nuestros hermanos para que podamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Amós: 8, 4-7
Escuchen esto los que buscan
al pobre sólo para arruinarlo y andan diciendo: “¿pasará
el descanso del primer día del mes para vender nuestro trigo, y el descanso
del sábado para reabrir nuestros graneros?”. Disminuyen las medidas,
aumentan los precios, alteran las balanzas, obligan a los pobres a venderse;
por un par de sandalias los compran y hasta venden el salvado como trigo.
El Señor, gloria de Israel, lo ha jurado: “No olvidaré jamás
ninguna de estas acciones”. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El profeta Amós
denuncia con mucha claridad los abusos que los poderosos cometen contra los
pobres. Los pecados sociales son los más graves a los ojos de Dios.
Del salmo 112 R/. Que alaben al Señor todos sus siervos.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor,
desde ahora y para siempre. R/.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria por encima de los cielos.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al
Dios nuestro? R/.
El tiene en las alturas su morada y sin embargo de esto, bajar se digna su mirada
para ver tierra y cielo. R/.
El levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol para
hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
Lectura del la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 2, 1-8
Te ruego, hermano, que ante
todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por
todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás
autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada
a Dios y respetable en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues El quiere que todos
los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque no
hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús,
hombre El también, que se entregó como rescate por todos.
El dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido,
digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la
fe y la verdad.
Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración
dondequiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Para san Pablo ésta no es una verdad extraída de algún documento, sino una certeza adquirida por vía de la experiencia. Dios es el salvador que se ofrece sin distingos a toda persona.
ACLAMACIÓN
(2 Co 8,9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.
R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
“Había una vez un hombre rico que tenía un administrador,
el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó
y le dijo: ‘¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de
tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador’.
Entonces el administrador se puso a pensar: ‘¡Que voy a hacer ahora
que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza
pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me
reciba en su casa, cuando me despidan’.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó:
‘¿Cuánto le debes a mi amo?’ El hombre respondió:
‘Cien barriles de aceite’. El administrador le dijo: ‘Toma
tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta’. Luego preguntó
al siguiente:
‘Y tú, ¿cuánto debes?’ Este respondió:
‘Cien sacos de trigo’. El administrador le dijo: ‘Toma tu
recibo y haz otro por ochenta’.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con
habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles
en sus negocios, que los que pertenecen a la luz.
Y yo les digo: Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos
que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo.
El que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes;
y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en
las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno
de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos?
Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les
confiará lo que sí es de ustedes?
No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará
al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En
resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús confronta a cada persona con un dilema decisorio. Nuestro corazón no puede partirse. Hay momentos en que las decisiones se toman ineludibles: o Dios o el dinero.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos a fin de que, por medio de esta Eucaristía, podamos obtener las gracias de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 118, 4-5)
Tú promulgas, Señor, tus preceptos para que se observen con exactitud. Que mi conducta se ajuste siempre al cumplimiento de tu voluntad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede siempre tu ayuda, Señor, a quienes has alimentado con la Eucaristía, a fin de que la gracia recibida en este sacramento, transforme continuamente nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Tal vez más de alguno se sienta incómodo al escuchar los juicios severos del Evangelio, cuando sin ambages califica al dinero como injusto. En realidad, ¿tenemos que afirmar que toda posesión es injusta? ¿Acaso no existe un dinero o un salario, que las personas se consigan honradamente? Por supuesto que sí. Muchas personas consiguen con justicia su sustento y el de su familia. No obstante, conviene también reconocer, que la acumulación de riquezas frecuentemente lleva consigo el empobrecimiento de miles de personas. Las estadísticas son de sobra conocidas. Quien cree en Dios, tiene que refrenar el egoísmo e implementar soluciones económicas que dignifiquen la vida de los trabajadores.
Nuestra Señora de la Merced
Santos: San Gerardo Sagrado de Csnad, obispo. Beato Dalmacio Moner, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 6, 27. 28)
Amen a sus enemigos, dice el Señor; hagan el bien a los que los aborrecen, bendigan a los que los maldicen, oren por los que los difaman.
ORACIÓN COLECTA
Padre santo, que en tu mandamiento de amor nos ordenas amar sinceramente a cuantos nos afligen, concédenos practicar de tal manera la ley de Cristo que devolvamos bien por mal y nos esforcemos por llevar las cargas ajenas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Esdras: 1, 1-6
El año primero del
reinado de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había
anunciado por boca del profeta Jeremías, movió a Ciro a proclamar
de palabra y por escrito en todo su reino este decreto:
“Esto dice Ciro, rey de Persia: ‘El Señor, Dios del cielo,
me ha entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado edificarle un
templo en Jerusalén de Judá. Los que pertenezcan al pueblo del
Señor, que vayan a Jerusalén de Judá, para reconstruir
el templo del Señor, Dios de Israel, que habita en Jerusalén.
Y que Dios los acompañe. La gente del lugar proporcionará a todos
los judíos sobrevivientes, dondequiera que residan, oro, plata, utensilios
y ganado, además de las ofrendas que quieran hacer voluntariamente para
el templo de Dios que está en Jerusalén’ “.
Entonces se pusieron en marcha los jefes de familia de las tribus de Judá
y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron
movidos por Dios para ir a reconstruir el templo del Señor en Jerusalén.
Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: oro, plata, utensilios,
ganado y objetos preciosos, además de las ofrendas voluntarias.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor
Los exiliados están
entusiasmados anhelando la hora del regreso. Esa generación sintió
el impulso de Dios y reemprendió la vuelta a Jerusalén. La esperanza
nunca se les extravió.
Del salmo 125 R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar;
entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua
de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: “¡Grandes cosas
ha hecho por ellos el Señor!”. Y estábamos alegres, pues
ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora
nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán
aquellos que siembran con dolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán
con sus gavillas. R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 5, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor,
para que viendo las obras buenas que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que
está en los cielos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 16-18
En aquel tiempo, Jesús
dijo a la multitud: “Nadie enciende una vela y la tapa con alguna vasija
o la esconde debajo de la cama, sino que la pone en un candelero, para que los
que entren puedan ver la luz. Porque nada hay oculto que no llegue a descubrirse,
nada secreto que no llegue a saberse o a hacerse público.
Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene
se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun
aquello que cree tener”. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El cristiano que se decide a servir a los necesitados no anda a la caza de reconocimiento alguno. Antes bien, como ha vivido la benevolencia de Dios, quiere difundirla a los demás.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por quienes están en contra nuestra y con el deseo de convivir en paz con todos, te ofrecemos, Señor, este sacrificio, que es el memorial de la pasión de tu Hijo, que nos reconcilió contigo y nos devolvió tu amistad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9-10)
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este sacramento de reconciliación, concédenos, Señor, convivir en paz con todos y obtener que cuantos nos han causado daño, vuelvan a ti y se reconcilien con nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Sergio de Radonech, abad, y Vicente María Strambi obispo. Beato José Benito Dusmet, cardenal.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)
Confío, Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Esdras: 6, 7-8. 12. 14-20
En aquellos días,
el rey Darío escribió a los jefes de la región del otro
lado del río Eufrates: “Dejen que el gobernador y los dirigentes
de los judíos reconstruyan el templo de Dios en su antiguo sitio. Estas
son mis órdenes acerca del proceder de ustedes con los dirigentes de
los judíos, en lo que se refiere a la reconstrucción del templo
de Dios: Con los impuestos de la región del otro lado del río,
destinados al rey, se les pagarán puntualmente los gastos a esos hombres,
para que no se interrumpa el trabajo. Yo, Darío, he promulgado este decreto
para que se cumpla a la letra”.
Así los dirigentes de los judíos avanzaron con rapidez en la reconstrucción
del templo, alentados por las palabras de Ageo y de Zacarías, hijo de
Idó, y llevaron a cabo la reconstrucción, conforme a lo mandado
por el Dios de Israel y por Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia.
El templo se terminó el día tres del mes de marzo del año
sexto del reinado del rey Darío.
Los israelitas —sacerdotes, levitas y todos los demás que habían
vuelto de la cautividad— celebraron con júbilo la dedicación
del templo de Dios. Para la dedicación del templo ofrecieron cien toros,
doscientos carneros, cuatrocientos corderos, y como sacrificio por el pecado
de todo Israel, doce machos cabríos, conforme al número de las
tribus de Israel.
El servicio del templo de Jerusalén se encomendó a los sacerdotes,
y a los levitas, según el orden que les correspondía, conforme
a la ley de Moisés. Los israelitas que habían vuelto de la cautividad
celebraron la Pascua el día catorce de abril. Todos los sacerdotes y
los levitas se habían preparado para celebrarla y estaban puros; inmolaron,
pues, la víctima pascual para todos los que habían vuelto de la
cautividad, para sus hermanos los sacerdotes, y para sí mismos. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando los judíos
liderados por Esdras logran reconstruir el templo de Jerusalén, restablecen
el culto, bendicen al Señor y celebran gustosos, la primera de las fiestas,
la Pascua.
Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: “Vayamos
a la casa del Señor”! Y hoy estamos aquí, Jerusalén,
jubilosos delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 19-21
En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus
parientes, pero no podían llegar hasta donde El estaba porque había
mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: “Tu madre y tus hermanos
están allá afuera y quieren verte”. Pero El respondió:
“Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios
y la ponen en práctica”. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
María, la madre de Jesús, es una mujer privilegiada. Dios la eligió para asistir y apoyar a su Hijo. Al hacerlo, tuvo que hacer suya la Palabra del Señor. Se convirtió así en una bienaventurada.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 9, 2-3)
Proclamaré, Señor, todas tus maravillas; me alegraré en ti y entonaré salmos a tu nombre, Dios Altísimo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 89, 17)
Señor, muéstrate bondadoso con nosotros y haz fe cundo el trabajo de nuestras manos.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que has querido que por medio de su trabajo el hombre llegue a dominar las fuerzas de la naturaleza, concédenos desempeñar nuestras labores con verdadero espíritu cristiano; así seremos colaboradores tuyos en el perfeccionamiento de la creación y proclamaremos, con nuestros hermanos, una caridad realmente eficaz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Esdras: 9, 5-9
Yo, Esdras, al llegar la
hora de la ofrenda de la tarde, salí de mi abatimiento y con la túnica
y el manto rasgados, me postré de rodillas, levanté las manos
al Señor, mi Dios, y le dije:
“Dios mío, de pura vergüenza no me atrevo a levantar el rostro
hacia ti, porque nuestros pecados se han multiplicado hasta cubrirnos por completo
y nuestros delitos son tan grandes, que llegan hasta el cielo. Desde el tiempo
de nuestros padres hasta el día de hoy, hemos pecado gravemente y por
nuestros pecados nos has entregado a nosotros, a nuestros reyes y a nuestros
sacerdotes en manos de reyes extranjeros, para que nos maten, nos destierren
nos saqueen y nos insulten, como sucede al presente.
Pero ahora, Señor, Dios nuestro, te has compadecido de nosotros un momento
y nos has dejado algunos sobrevivientes, que se han refugiado en tu lugar santo;
tú, Dios nuestro, has iluminado nuestros ojos y nos has reanimado un
poco en medio de nuestra esclavitud. Porque éramos esclavos, pero tú
no nos abandonaste en nuestra esclavitud, sino que nos granjeaste el favor de
los reyes de Persia, para que nos perdonaran la vida y pudiéramos levantar
tu templo y restaurar sus ruinas y tuviéramos, así, un refugio
en Judá y en Jerusalén”. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Israel reconoce públicamente
su historia de pecado. En la perspectiva de ese tiempo, les pareció conveniente
restringir sus contactos con los extranjeros. Vivieron un momento de repliegue
para sobrevivir.
Tobías 13 R/. Bendito sea el Señor para siempre.
Él castiga y tiene compasión, hunde hasta el abismo y saca de
él y no hay quien escape de su mano. R/.
Él los dispersó a ustedes entre los paganos, que no lo conocen,
para que les dieran a conocer sus maravillas y para que los hicieran comprender
que Él es el único Dios todopoderoso. R/.
Miren lo que ha hecho por nosotros, denle gracias de todo corazón y con
sus obras bendigan al rey eterno. R/.
Yo le doy gracias en el país de mi destierro, pues anunció su
grandeza a un pueblo pecador. Conviértanse, pecadores, obren rectamente
en su presencia y esperen que tenga compasión de ustedes. R/.
ACLAMACIÓN
(Mc 1, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor; arrepiéntanse
y crean en el Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 1-6
En aquel tiempo, Jesús
reunió a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar toda clase
de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a predicar el
Reino de Dios y a curar a los enfermos.
Y les dijo:”No lleven nada para el camino: ni bastón, ni morral,
ni comida, ni dinero, ni dos túnicas. Quédense en la casa donde
se alojen, hasta que se vayan de aquel sitio. Y si en algún pueblo no
los reciben, salgan de ahí y sacúdanse el polvo de los pies en
señal de acusación”.
Ellos se pusieron en camino y fueron de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio
y curando en todas partes. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Los Doce parten en misión, no han de llevar consigo provisiones, ni riquezas. Si predican la confianza en el señorío de Dios tendrán que vivirlo primero, acogiéndose a la solidaridad de sus hermanos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones de tu Iglesia y concédenos que, por medio de nuestro trabajo, simbolizado en este pan y este vino que te presentamos, cooperemos a la obra redentora de Cristo, que vive y reina, por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 17)
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has alimentado con el pan eterno, concédenos también, Señor, lo necesario para la vida temporal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Vicente de Paúl fundador y Elzeario de Sabrán, laico. Beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que otorgaste a san Vicente de Paúl una inmensa compasión por los pobres y una gran preocupación por formar sacerdotes que se dedicaran a los más necesitados, concédenos, por su intercesión, compartir en la medida de nuestras fuerzas su entrega evangélica al bien de los pobres de Cristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ageo: 1, 1-8
El día primero del
mes sexto del año segundo del rey Darío, la palabra del Señor
se dirigió, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel,
gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y les
dijo: “Esto dice el Señor de los ejércitos: ‘Este
pueblo mío anda diciendo que todavía no ha llegado el momento
de reconstruir el templo’ “.
La palabra del Señor llegó por medio del profeta Ageo y dijo:
“¿De modo que es tiempo de vivir en casas con paredes revestidas
de cedro, mientras que mi casa está en ruinas? Pues ahora, dice el Señor
de los ejércitos, reflexionen sobre su situación: han sembrado
mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido,
pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que
trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota”. Esto dice el
Señor de los ejércitos: “Reflexionen, pues, sobre su situación.
Suban al monte, traigan madera y construyan el templo, para que pueda yo estar
satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor”.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta Ageo exhorta
con determinación a reconstruir el templo. Sus argumentos nos pueden
resultar extraños. Pareciera que Dios nos condicionara sus bendiciones.
Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, pues en esto su pueblo se complace.
R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por
mí, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 7-9
En aquel tiempo, el rey
Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús hacía
y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan
había resucitado; otros, que había regresado Elías, y otros,
que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: “A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién
será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?”. Y tenía
curiosidad de ver a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La dinastía herodiana aparece con rasgos típicos en los evangelios. Tanto Herodes Antipas como su padre, captaron la presencia de Jesús como una amenaza e intentaron conjurarla por la violencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que concediste a san Vicente de Paúl imitar con su vida el misterio de redención y de amor que celebraba en la Eucaristía, haz que este mismo sacrificio nos asemeje cada vez más a tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 106, 8-9)
Demos gracias al Señor por su misericordia y los prodigios hechos en favor de su pueblo, porque sació a los que tenían sed y dio de comer a los hambrientos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada comunión nos ayude, Señor, a imitar a tu Hijo Jesucristo y a llevar a los pobres, a ejemplo de san Vicente de Paúl, el anuncio y la prueba de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo Ruiz y compañeros mártires; Wenceslao de Bohemia, mártir, y Simón de Rojas, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libra del profeta Ageo: 1, 15-2, 9
El día veintiuno
del séptimo mes del año segundo del reinado de Darío, la
palabra del Señor vino, por medio del profeta Ageo, y dijo: “Diles
a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de
Yosadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo: ¿alguien entre ustedes
que haya visto este templo en el esplendor que antes tenía? ¿Y
qué es lo que ven ahora? ¿Acaso no es muy poca cosa a sus ojos?
Pues bien, ¡ánimo!, Zorobabel; ¡ánimo!, Josué,
hijo de Yosadac, sumo sacerdote; ¡ánimo!, pueblo entero. ¡Manos
a la obra!, porque yo estoy con ustedes, dice el Señor de los ejércitos.
Conforme a la alianza que hice con ustedes, cuando salieron de Egipto, mi espíritu
estará con ustedes. No teman’.
Esto dice el Señor de los ejércitos: ‘Dentro de poco tiempo
conmoveré el cielo y la tierra, el mar y los continentes. Conmoveré
a todos los pueblos para que vengan a traerme las riquezas de todas las naciones
y llenaré de gloria este templo. Mía es la plata y mío
es el oro. La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero,
y en este sitio daré yo la paz’, dice el Señor de los ejércitos”.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las profecías de
Ageo también tienen rasgos esperanzadores. El templo de Jerusalén
será una casa abierta. Será un lugar de donde brotará la
paz para todas las naciones.
Del salmo 42 R/. Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Defiéndeme, Señor, hazme justicia contra un pueblo malvado; del
hombre tramposo y traicionero ponme a salvo. R/.
Si tú eres de verdad mi Dios-refugio, ¿por qué me has rechazado?
¿Por qué tengo que andar tan afligido, viendo cómo me oprime
el adversario? R/.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en
mi guía y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú
habitas. R/.
Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría,
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la
cítara. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mc 10. 45) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de
todos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 18-22
Un día en que Jesús,
acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario
para orar, les preguntó: “¿Quien dice la gente que soy yo?”.
Ellos contestaron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías;
y otros, que alguno de los antiguos profetas, que ha resucitado”.
El les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”.
Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”. Entonces Jesús
les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: “Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho,
que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que
sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Pedro ha conseguido identificar más claramente la realidad misteriosa de Jesús. En efecto, Jesús es el Mesías. Un Mesías sufriente y ajusticiado que sorprenderá y escandalizará a todos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Miguel. Gabriel y Rafael arcángeles. Beato Conrado de Urach, cardenal.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 102, 20)
Ángeles del Señor, bendíganlo; ustedes, los poderosos ejecutores de sus órdenes, los que están prontos a obedecer su palabra, bendigan al Señor.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que con providencia admirable has confiado a los ángeles y a los hombres su misión particular, haz que quienes te sirven constantemente en el cielo nos protejan siempre en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Daniel: 7, 9-10. 13-14
Yo, Daniel, tuve una visión
nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sentó. Su vestido
era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono, llamas
de fuego, con ruedas encendidas. Un río de fuego brotaba delante de él.
Miles y miles lo servían, millones y millones estaban a sus órdenes.
Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna y vi a alguien semejante
a un hijo de hombre, que venía entre las nubes del cielo. Avanzó
hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces
recibió la soberanía, la gloría y el reino. Y todos los
pueblos y naciones de todas las lenguas lo servían. Su poder nunca se
acabará, porque es un poder eterno, y su reino jamás será
destruido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Entre las nubes del cielo
asciende una como figura humana, que recibirá de parte de Dios un dominio
universal y eterno. Inaugurará un reinado alternativo, de paz con justicia.
Del salmo 137 R/. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros
ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo.
R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te
invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, al escuchar tus prodigios. Que
alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.
ACLAMACIÓN
(Sal 102, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Que bendigan al Señor todos sus ejércitos, servidores
fieles que cumplen su voluntad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 47-51
En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: “Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: “De dónde me conoces?”. Jesús le respondió: “Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó: “Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: “Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los mensajeros cumplen la función de asemejar dos realidades dispares: comunican el mundo de Dios con nuestra realidad humana; su mediación es útil y necesaria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Haz, Señor, que tus ángeles lleven ante ti los dones que te presentamos y que este sacrificio sea para todos los hombres fuente de vida y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los ángeles
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 137, 1)
Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste. En presencia de los ángeles cantaremos, Dios nuestro, tus alabanzas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXVI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Jerónimo doctor de la Iglesia, y Eusebia de Marsella, religiosa. Beato Federico Albert, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Dan 3. 31. 29. 30. 43. 42)
Podrías hacer recaer sobre nosotros, Señor, todo el rigor de tu justicia, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con tu perdón y tu misericordia nos das la prueba más delicada de tu omnipotencia, apiádate de nosotros, pecadores, para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Amós: 6, 1. 4-7
Esto dice el Señor todopoderoso: “¡Ay de ustedes, los que se sienten seguros en Sión y los que ponen su confianza en el monte sagrado de Samaria! Se reclinan sobre divanes adornados con marfil, se recuestan sobre almohadones para comer los corderos del rebaño y las terneras en engorda. Canturrean al son del arpa, creyendo cantar como David. Se atiborran de vino, se ponen los perfumes más costosos, pero no se preocupan por las desgracias de sus hermanos. Por eso irán al destierro a la cabeza de los cautivos y se acabará la orgía de los disolutos”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios se revela ante el
profeta Amós y le comunica su rechazo total. El lujo desmedido de los
dirigentes de Israel es insoportable. No se puede oprimir a nadie en el nombre
de Dios.
Del salmo 145 R/. Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido;
El proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor
al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh, Sión, reina por
siglos. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 6, 11-16
Hermano: Tú, como
hombre de Dios, lleva una vida de rectitud, piedad, fe, amor, paciencia y mansedumbre.
Lucha en el noble combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido
llamado y de la que hiciste tan admirable profesión ante numerosos testigos.
Ahora, en presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús,
que dio tan admirable testimonio ante Poncio Pilato, te ordeno que cumplas fiel
e irreprochablemente, todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor
Jesucristo, la cual dará a conocer a su debido tiempo Dios, el bienaventurado
y único soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores,
el único que posee la inmortalidad, el que habita en una luz inaccesible
y a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A El todo honor y poder
para siempre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol Pablo gustaba de recurrir a metáforas atrevidas. La vida de un apóstol es una lucha competida. Nadie se puede confiar. Es necesario mantenerse firmes y fieles.
ACLAMACIÓN
(2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16, 19-31
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los fariseos: “Había un hombre rico, que se vestía
de púrpura y telas finas y banqueteaba espléndidamente cada día.
Y un mendigo, llamado Lázaro, yacía a la entrada de su casa, cubierto
de llagas y ansiando llenarse con las sobras que caían de la mesa del
rico. Y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió, pues, que murió el mendigo y los ángeles lo llevaron
al seno de Abraham. Murió también el rico y lo enterraron. Estaba
éste en el lugar de castigo, en medio de tormentos, cuando levantó
los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro junto a él.
Entonces gritó: ‘Padre Abraham, ten piedad de mí. Manda
a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua,
porque me torturan estas llamas’. Pero Abraham le contestó: ‘Hijo,
recuerda que en tu vida recibiste bienes y Lázaro, en cambio, males.
Por eso él goza ahora de consuelo, mientras que tú sufres tormentos.
Además, entre ustedes y nosotros se abre un abismo inmenso, que nadie
puede cruzar, ni hacia allá ni hacia acá’.
El rico insistió: ‘Te ruego, entonces, padre Abraham, que mandes
a Lázaro a mi casa, pues me quedan allá cinco hermanos, para que
les advierta y no acaben también ellos en este lugar de tormentos’.
Abraham le dijo:
‘Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen’. Pero
el rico replicó: ‘No, padre Abraham. Si un muerto va a decírselo,
entonces sí se arrepentirán’. Abraham repuso: ‘Si
no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso, ni aunque
resucite un muerto’ “. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Quien se rodea de lujos y riquezas termina por alejarse de los necesitados. El enriquecimiento excesivo sensibiliza el corazón. Esta parábola es una llamada incómoda pero necesaria.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre misericordioso, nuestros dones y con viértelos en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fuente de toda bendición para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 118, 49-50)
Recuerda, Señor, la promesa que le hiciste a tu siervo; en ella he puesto toda mi esperanza y ha sido ella mi consuelo en la aflicción.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu a fin de que podamos participar de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado y compartido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En México conviven sectores de la población que alcanzan niveles de bienestar propios de los países más ricos, pero también cuenta por millones el número de las personas que viven en pobreza extrema, las cuales sobre viven con un dólar al día. Lo sabemos de tiempo atrás. Por desgracia, ni las cifras ni las estadísticas desencadenan un cambio duradero. El egoísmo, la falta de solidaridad nos siguen dominando. No obstante, no podemos damos por vencidos, alegando que así son las cosas, que el pez gran de siempre se tendrá que comer al chico. El Padre que nos ha salido al encuentro, nos ha revelado nuestra común condición de hijos y hermanos. La coherencia nos urge a conectar nuestra fe con la búsqueda de la justicia.
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