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MISAL SEPTIEMBRE DEL 2005
Nuestra Señora de los Remedios
Santos: Gil de Casayo, abad, y Teresa Margarita Redi, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 9-14
Hermanos: Desde que recibimos
noticias de ustedes, no hemos dejado de pedir incesantemente a Dios que los
haga llegar a conocer con plenitud su voluntad, por medio de la perfecta sabiduría
y del conocimiento espiritual. Así ustedes vivirán según
el Señor se merece, le agradarán en todo, darán fruto con
toda clase de buenas obras y crecerán en el conocimiento de Dios. Fortalecidos
en todo aspecto por el poder que irradia de él, podrán resistir
y perseverar en todo con alegría y constancia, y dar gracias a Dios Padre,
el cual nos ha hecho capaces de participar en la herencia de su pueblo santo,
en el reino de la luz.
Él nos ha liberado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al
Reino de su Hijo amado, por cuya sangre recibimos la redención, esto
es, el perdón de los pecados. Palabra de Dios. T. Te alabamos,
Señor.
El apóstol intercede
por los cristianos de Colosas, para que, habiendo experimentado al Dios y Padre
de Jesucristo, produzcan los frutos correspondientes.
Del salmo 97 R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos
al son de los clarines, al Señor, nuestro rey. R/.
Aclamación (Mt 4,
19) R/. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor, y yo los haré pescadores de hombres.
R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11
En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente
se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio
dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado
y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas,
la de Simón; le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado
en la barca, enseñaba a la multitud.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar
adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro,
hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu
palabra, echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad
de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas
a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos.
Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús
y le dijo: "¡Apártate de mí, Señor, porque soy
un pecador!". Porque tanto él como sus compañeros estaban
llenos de asombro al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les
pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de
Simón.
Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás
pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra y, dejándolo
todo, lo siguieron. Palabra del Señor. T. Gloría a
ti, Señor Jesús.
Los fracasos y derrotas no han vencido al pescador de Betsaida. Pedro encuentra a Jesús y, sin vacilar un momento, da crédito a su palabra y obtiene una pesca fabulosa.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Bartolomé Gutiérrez, beato. San Agrícola de Aviñón, obispo. Beato Juan María y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11, 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 15-20
Cristo es la imagen de Dios
invisible, el primogénito de toda la creación, porque en él
tienen su fundamento todas las cosas creadas, del cielo y de la tierra, las
visibles y las invisibles, sin excluir a los tronos y dominaciones, a los principados
y potestades. Todo fue creado por medio de él y para él.
Él existe antes que todas las cosas, y todas tienen su consistencia en
él. Él es también la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia.
Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para
que sea el primero en todo.
Porque Dios quiso que en Cristo habitara toda plenitud y por él quiso
reconciliar consigo todas las cosas, del cielo y de la tierra, y darles la paz
por medio de su sangre, derramada en la cruz. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Este himno rinde alabanza
a Cristo, Jesús, cabeza de la Iglesia, modelo y fin del universo creado;
Él ha venido a reconciliar por medio de su sangre el universo entero.
Del salmo 99 R/. Bendigamos al Señor, porque él es bueno.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
Aclamación (Jn 8,
12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor, el que me sigue tendrá
la luz de la vida. R/,
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 5, 33-39
En aquel tiempo, los fariseos
y los escribas le preguntaron a Jesús: "¿Por qué los
discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual
que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?".
Jesús les contestó: "¿Acaso pueden ustedes obligar
a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con
ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí
ayunarán".
Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo
para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no
le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque
el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan
a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan
el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta
uno nuevo, pues dice: 'El añejo es mejor'". Palabra del
Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los humanos nos aficionamos a las prácticas religiosas rutinarias y cómodas.
El Reino de Dios nos exige buscar nuevas maneras de beber y servir el vino nuevo
en odres nuevos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)
Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecemos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Eclo 15, 5)
El Señor lo ha llenado del espíritu de sabiduría e inteligencia, ha abierto sus labios en medio de la asamblea y lo ha revestido de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que cuidas de tu pueblo con ternura y lo gobiernas con amor, concede tu espíritu de sabiduría, por intercesión del Papa san Gregorio, a quienes has encomendado el gobierno de la Iglesia, a fin de que no se pierda ninguna oveja de las confiadas a su cuidado. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 21-23
Hermanos: En otro tiempo ustedes estaban alejados de Dios y en su corazón eran enemigos de él a causa de las malas acciones de ustedes; pero él los ha reconciliado ahora consigo por medio de la muerte que Cristo sufrió en su cuerpo mortal, para hacerlos santos, puros e irreprochables a sus ojos. Sin embargo, es necesario que permanezcan firmemente cimentados en la fe y no se dejen apartar de la esperanza que les dio el Evangelio que escucharon, el cual ha sido predicado en todas partes y a cuyo servicio yo, Pablo, he sido destinado. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos han respondido
gustosamente al Evangelio predicado; sobre ese cimiento se levanta su fe y se
mantiene animosa su esperanza, para gozar de la reconciliación con Dios.
Del salmo 53 R/. Por tu inmensa bondad, ayúdanos, Señor.
Sálvame, Dios mío, por tu nombre; con tu poder defiéndeme.
Escucha, Señor, mi oración y a mis palabras atiende. R/.
El Señor Dios es mi ayuda, él, quien me mantiene vivo. Yo te agradeceré,
Señor, tu inmensa bondad conmigo. R/.
Aclamación (Jn 14,
8) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 1-5
Un sábado, Jesús
iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al
pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces
unos fariseos les dijeron: "¿Por qué hacen lo que está
prohibido hacer en sábado?".
Jesús les respondió: "¿Acaso no han leído lo
que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró
en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían
comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres".
Y añadió: "El Hijo del hombre también es dueño
del sábado". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
En este conocido proverbio, Jesús relativiza las normas e instituciones religiosas y las pone al servicio de la persona. La dignidad humana es el valor principal que Dios promueve.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar la fiesta de san Gregorio y haz que este sacrificio, por el que quisiste perdonar los pecados del mundo, nos sirva para nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, haz que aprendamos de él, a ejemplo de san Gregorio, a conocer tu verdad y a vivirla por medio del amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXIII DOMINGO ORDINÁRIO
Santos: Rosalía de Viterbo, religiosa, y Bonifacio I. papa. Beata Catalina Mattei, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 137. 124)
Eres justo, Señor, y rectos son tus mandamientos. Muéstrate bondadoso conmigo y ayúdame a cumplir tu voluntad.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, que te has dignado redimirnos y hacernos hijos tuyos, míranos
siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la
verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 33, 7-9
Esto dice el Señor:
"A ti, hijo de hombre, te he constituido centinela para la casa de Israel.
Cuando escuches una palabra de mi boca, tú se la comunicarás de
mi parte.
Si yo pronuncio sentencia de muerte contra un hombre, porque es malvado, y tú
no lo amonestas para que se aparte del mal camino, el malvado morirá
por su culpa, pero yo te pediré a ti cuentas de su vida.
En cambio, si tú lo amonestas para que deje su mal camino y él
no lo deja, morirá por su culpa, pero tú habrás salvado
tu vida". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Moisés es reconocido
por sus hermanos como el hombre que intimó más con Dios. Moisés
es "el amigo de Dios", el confidente que intercede y aboga por su
pueblo.
Del salmo 94 R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos
a él, llenos de júbilo, y démosle gracias. R/.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos
hizo; él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; él es nuestro
pastor y nosotros, sus ovejas. R/.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su
corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando
sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras".
R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 13, 8-10
Hermanos: No tengan con
nadie otra deuda que la del amor mutuo, porque el que ama al prójimo,
ha cumplido ya toda la ley. En efecto, los mandamientos que ordenan: "No
cometerás adulterio, no robarás, no matarás, no darás
falso testimonio, no codiciarás" y todos los otros, se resumen en
éste: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo",
pues quien ama a su prójimo no le causa daño a nadie. Así
pues, cumplir perfectamente la ley consiste en amar. Palabra de Dios. T. Te
alabamos, Señor,
Los cristianos sabemos que el amor es el cumplimiento pleno de la ley de Dios.
Y si existe para los cristianos una deuda realmente impagable, es la del amor
al prójimo.
Aclamación (2 Co 5, 19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado
a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18,
15-20
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano
comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás
salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos
personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos.
Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a
la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o
de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el
cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para
pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se los concederá, pues
donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio
de ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La comunidad de los discípulos y seguidores de Jesús no tiene una fórmula mágica para eliminar los conflictos: éstos se superan con el diálogo y la comprensión.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, fuente de la paz y del amor sincero, concédenos glorificarte por estas ofrendas, y unirnos fielmente a ti por la participación en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 41, 2-3)
Como la cierva busca el agua de los ríos, así, sedienta, mi alma te busca a ti, Dios mío.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has instruido con tu palabra y alimentado con tu Eucaristía, concédenos, Señor, aprovechar estos dones para que vivamos aquí unidos a tu Hijo y podamos, después, participar de su vida inmortal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO
Cuando asistimos como meros espectadores a los conflictos estériles que desgastan a los políticos en su lucha por el poder, cuando descubrimos qué difícil es saber tolerar y respetar a nuestro adversario, vecino, cliente o socio, nos damos cuenta de que el perdón de las ofensas, la reconciliación, el diálogo y la compasión son valores que se consolidan con la ayuda de Dios y con la búsqueda humilde y paciente llevada a cabo por dos o más personas dispuestas y decididas a superar su egoísmo y mezquindad. En esta sociedad rebosante de conflictos y descalificaciones, los creyentes en Jesús tenemos que recuperar nuestra misión como promotores de la paz y la reconciliación verdaderas.
Santos: Lorenzo Justiniano, obispo, y Obdulia de Toledo, mártir. Beata Teresa de Calcuta, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5)
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 1, 24-2, 3
Hermanos: Ahora me alegro
de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la pasión
de Cristo en mí, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
Por disposición de Dios, yo he sido constituido ministro de esta Iglesia
para predicarles por entero su mensaje, o sea el designio secreto que Dios ha
mantenido oculto desde siglos y generaciones y que ahora ha revelado a su pueblo
santo.
Dios ha querido dar a conocer a los suyos la gloria y riqueza que este designio
encierra para los paganos, es decir, que Cristo vive en ustedes y es la esperanza
de la gloria; ese mismo Cristo, que nosotros predicamos, cuando corregimos a
los hombres y los instruimos con todos los recursos de la sabiduría,
a fin de que todos sean cristianos perfectos. Por eso precisamente me empeño
y lucho con la fuerza de Cristo, que actúa poderosamente en mí.
Quiero que sepan cuántos esfuerzos estoy haciendo por ustedes, por los
de Laodicea y por todos los que no me conocen personalmente. Se lo digo a ustedes
para que todos se animen, y unidos íntimamente en el amor, puedan alcanzar
en toda su riqueza el conocimiento pleno y perfecto del designio secreto de
Dios, que es Cristo, en el cual están ocultos todos los tesoros de la
sabiduría y de la ciencia. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El apóstol está
luchando por mantenerse firme en el servicio evangelizador. El objetivo último
de sus afanes es ayudar a los bautizados a vivir como cristianos perfectos.
Del salmo 61 R/. Dios es nuestra salvación y nuestra gloria.
Sólo Dios es mi esperanza, mi confianza es el Señor; es mi baluarte
y firmeza, es mi Dios y salvador. R/.
De Dios viene mi salvación y mi gloria; él es mi roca firme y
mi refugio. Confía siempre en él, pueblo mío, y desahoga
tu corazón en su presencia, porque sólo en Dios está nuestro
refugio. R/.
Aclamación (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 6-11
Un sábado, Jesús
entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí
un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos
estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener
así de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano
paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio".
El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo:
"Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está
permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar
con ella?". Y después de recorrer con la vista a todos los presentes,
le dijo al hombre: "Extiende la mano". Él la extendió
y quedó curado.
Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí
lo que le iban a hacer a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Esta escena nos informa concisamente de las tensiones profundas que generó
la misión compasiva y humanizadora de Jesús entre los dirigentes
y representantes religiosos de Israel.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y con la luz del Espíritu Santo purifica nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 67, 29)
Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y los fecunde, penetrándolos con su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Cleto y Donaciano, mártires; Zacarías, profeta, y Bega de Cumberland, abadesa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 4, 32. 33)
La multitud de los que habían creído tenía un solo corazón y una sola alma. Los apóstoles, con grandes muestras de poder, daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y todos gozaban de gran estimación entre el pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Dios, que eres la unidad perfecta y el verdadero amor, concede a tus hijos un solo corazón y un solo espíritu, para que reine entre ellos la concordia, y tu Iglesia, cimentada en la verdad, se consolide en la unidad y en la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 2, 6-15
Hermanos: Puesto que ustedes
han aceptado a Cristo Jesús, el Señor, vivan como verdaderos cristianos:
permanezcan arraigados y cimentados en él, con fe firme, como se lo enseñaron
a ustedes, y en continua acción de gracias.
Que nadie los vaya a engañar con teorías y razonamientos falsos,
que se fundan en tradiciones meramente humanas y en valores de este mundo, pero
no en Cristo. Porque en el cuerpo de Cristo habita toda la plenitud de la divinidad;
e incorporados a él, que es la cabeza de todos los ángeles, también
ustedes participan de su plenitud. Por su unión con Cristo, ustedes han
sido circuncidados, no con una circuncisión hecha por mano de hombres,
que consiste en el despojo de la carne, sino con la circuncisión que
procede de él. Por el bautismo fueron sepultados con Cristo y también
resucitaron con él, mediante la fe en el poder de Dios, que lo resucitó
de entre los muertos.
Ustedes estaban muertos por sus pecados y no pertenecían al pueblo de
la alianza. Pero él les dio una vida nueva con Cristo, perdonándoles
todos los pecados. Él anuló el documento que nos era contrario,
cuyas cláusulas nos condenaban, y lo eliminó clavándolo
en la cruz de Cristo. Con esto, Dios les quitó su poder a los principados
y potestades y los humilló a la vista de todos, llevándolos cautivos
en el cortejo triunfal de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Jesús ha vencido
a los poderes que producían muerte y esclavitud. La humanidad empieza
a gozar de la plenitud total de la divinidad, manifiesta en Cristo Jesús.
Del salmo 144 R/. El Señor es bueno con todos.
Dios y rey mío, yo te alabaré; bendeciré tu nombre siempre
y para siempre. Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará
mi boca de alabarte. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende
a todas sus creaturas. R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y narren tus proezas a los hombres. R/.
Aclamación (cfr.
Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto
y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6,12-19
Por aquellos días,
Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración
con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió
a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón,
a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe
y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón,
llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que
fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo
en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido
tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón.
Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades;
y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados.
Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza
que sanaba a todos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La gente viene a oír a Jesús; ciertamente, no le mueve el morbo o la curiosidad. Los que se deciden a escucharle distinguen que Dios se está acercando a ellos como una fuerza salvadora.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, Dios nuestro, que por medio de tus sacramentos y enseñanzas nos vas haciendo semejantes a ti, guíanos por tus caminos y concédenos, por este sacrificio que vamos a ofrecerte, obtener el don de la caridad que tú nos prometiste. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20. 21)
Padre, te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este sacramento de unidad, en el que acabamos de tomar parte, concede, Señor, a quienes hemos convivido hoy en tu casa, disfrutar siempre de la paz que hemos dado y recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los colosenses: 3, 1-11
Hermanos: Puesto que ustedes
han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo,
sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del
cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida
con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también
ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con él.
Den muerte, pues, a todo lo malo que hay en ustedes: la fornicación,
la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia, que
es una forma de idolatría. Esto es lo que atrae el castigo de Dios sobre
aquellos que no lo obedecen.
Todo esto lo hacían también ustedes en su vida anterior. Pero
ahora dejen a un lado todas estas cosas: la ira, el rencor, la maldad, las blasfemias
y las palabras obscenas. No sigan engañándose unos a otros; despójense
del modo de actuar del viejo yo y revístanse del nuevo yo, el que se
va renovando conforme va adquiriendo el conocimiento de Dios, que lo creó
a su propia imagen.
En este orden nuevo ya no hay distinción entre judíos y no judíos,
israelitas y paganos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres; sino
que Cristo es todo en todos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Al vincularse los creyentes
con Cristo, han experimentado una transformación total. En adelante,
tendrán que adecuar su mentalidad y actitudes a las de Jesús,
hombre nuevo.
Del salmo 144 R/. El Señor es bueno con todos.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca
de alabarlo. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable.
R/.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y narren tus proezas a los hombres. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R/.
Aclamación (Lc 6, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será
grande en el cielo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 20-26
En aquel tiempo, mirando
Jesús a sus discípulos, les dijo: "Dichosos ustedes los pobres,
porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen
hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora,
porque al fin reirán.
Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen
de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre.
Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será
grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.
Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay
de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre!
¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena!
¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron
sus padres a los falsos profetas!". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Los que han elegido dedicar su vida al reinado de Dios no están exentos de sufrir contrariedades y maltratos. Sin embargo, cada vez está más próximo el final de tales sufrimientos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Natividad de la Santísima Virgen María
Santos: Sergio I, papa e Isaac de Armenia, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Celebremos con júbilo el nacimiento de la santísima Virgen María, de la cual nació Cristo, nuestro Dios y Salvador.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar hoy el nacimiento de la Virgen María, Madre de Cristo, nuestro Redentor, concédenos, Dios misericordioso, el don de tu alegría y de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA :
Lectura del libro del profeta Miqueas: 5, 1-4
Esto dice el Señor:
"De ti, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá,
de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes se remontan a tiempos
pasados, a los días más antiguos.
Por eso, el Señor abandonará Israel, mientras no dé a luz
la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos se unirá a
los hijos de Israel. Él se levantará para pastorear a su pueblo
con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán
tranquilos, porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra
y él mismo será la paz". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Belén es una pequeña
ciudad que tiene una gloriosa tradición: de ahí salió David,
el jefe de Israel. De ahí saldrá el que pastoreará a su
pueblo con el poder del Señor.
Del salmo 12 R/. Me llenaré de alegría en el Señor.
Confío, Señor, en tu lealtad, mi corazón se alegra con
tu salvación. R/.
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, tocaré mi
música en honor del Dios altísimo. R/.
Aclamación (cfr.
2 ts 2,14) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza,
porque de ti nació el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 1, 18-23
Cristo vino al mundo de
la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José,
y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu
Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo,
no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en
sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa
a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu
Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de
Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el
Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen
concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre
de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Para el primer evangelista, Jesús es el verdadero y auténtico Emmanuel; por esta razón, decide abrir y cerrar su evangelio presentando a Jesús como presencia de Dios con nosotros.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos al celebrar el nacimiento de la Virgen María, la purísima Madre de tu Hijo, y haz que este sacrificio nos purifique de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 7, 14; Mt 1, 21)
He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, el cual salvará a su pueblo de sus pecados.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada Eucaristía con que nos has renovado, nos llene, Señor, de júbilo en esta fiesta de la Natividad de la Virgen María, aurora de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Pedro Claver, presbítero. María de la Cabeza, viuda y Jacinto de Sabina, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, ten misericordia de tu pueblo, perdona todos nuestros pecados y aleja de nosotros los castigos que han merecido nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-2. 12-14
Yo, Pablo, apóstol
de Jesucristo por disposición de Dios, nuestro salvador, y de Cristo
Jesús, nuestra esperanza, te deseo a ti, Timoteo, mi verdadero hijo en
la fe, la gracia, la misericordia y la paz, de parte de Dios Padre y de Cristo
Jesús, Señor nuestro.
Doy gracias a aquel que me ha fortalecido, a nuestro Señor Jesucristo,
por haberme considerado digno de confianza al ponerme a su servicio, a mí,
que antes fui blasfemo y perseguí a la Iglesia con violencia; pero Dios
tuvo misericordia de mí, porque en mi incredulidad obré por ignorancia,
y la gracia de nuestro Señor se desbordó sobre mí al darme
la fe y el amor que provienen de Cristo Jesús. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Este testimonio refleja
la enorme gratitud que experimenta el apóstol. Quien escribe está
consciente de que Dios lo escogió sin poner reparo en su miseria e ignorancia.
Del salmo 15 R/. Nuestra vida está en manos del Señor.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho
que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado
en herencia: mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye
internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado
jamás tropezaré. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti. R/.
Aclamación (cfr.
Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-42
En aquel tiempo, Jesús
propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego
guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo
no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será
como su maestro.
¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que
llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: 'Déjame
quitarte la paja que llevas en el ojo', si no adviertes la viga que llevas en
el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo
y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La enseñanza de la paja y la viga en el ojo es de todos conocida. La familiaridad con estas palabras aumenta la responsabilidad de vivir dicha enseñanza en la convivencia diaria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados; concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Nicolás de Tolentino, presbítero, y Salvio de Albi, obispo. Beato Francisco Gárate. religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 12, 1)
Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Padre de misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 15-17
Hermano: Puedes fiarte de
lo que voy a decirte y aceptarlo sin reservas: que Cristo Jesús vino
a este mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero
Cristo Jesús me perdonó, para que fuera yo el primero en quien
él manifestara toda su generosidad y sirviera yo de ejemplo a los que
habrían de creer en él, para obtener la vida eterna.
Al rey eterno, inmortal, invisible, único Dios, honor y gloria por los
siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Pablo aprendió sensatamente
la lección que Dios le ha mostrado: siendo el último de los pecadores,
ha sido escogido como testigo viviente de la misericordia divina.
Del salmo 112 R/. Bendito sea el Señor ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor
desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos.
R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al
Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar
se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol,
para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
Aclamación (Jn 14,
23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos
en él nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6, 43-49
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "No hay árbol bueno que produzca frutos
malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se
conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas
de los espinos.
El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón;
y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón,
pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.
¿Por qué me dicen 'Señor, Señor', y no hacen lo
que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí
y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre,
que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los
cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra
aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.
Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre
que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el
río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente
destruida". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La Palabra no puede ser escuchada de manera superficial y distraída. El oyente insensato que oye y no obedece el mandato de su Señor será sorprendido por un desastre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta conmemoración de nuestra Señora de Guadalupe, y haz que este sacrificio nos dé fuerza para cumplir tus mandamientos como verdaderos hijos de la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Sal 147, 20)
No ha hecho nada semejante con ningún otro pueblo; a ninguno le ha manifestado tan claramente su amor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, nos ayuden, Señor, por intercesión de nuestra santísima Madre de Guadalupe, a reconocernos y amarnos todos como verdaderos hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO XXIV ORDINARIO
Santos: Proto y Jacinto de Roma, mártires; Daniel de Bangor, obispo, y Pafnucío de Egipto, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Eclo 36, 15-16)
A los que esperan en ti, Señor, concédeles tu paz, y cumple así las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegarias de tu pueblo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz que experimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Eclesiástico (Sirácide): 27, 33-28, 9
Cosas abominables son el
rencor y la cólera; sin embargo, el pecador se aferra a ellas. El Señor
se vengará del vengativo y llevará rigurosa cuenta de sus pecados.
Perdona la ofensa a tu prójimo, y así, cuando pidas perdón,
se te perdonarán tus pecados. Si un hombre le guarda rencor a otro, ¿le
puede acaso pedir la salud al Señor?
El que no tiene compasión de un semejante, ¿cómo pide perdón
de sus pecados? Cuando el hombre que guarda rencor pide a Dios el perdón
de sus pecados, ¿hallará quien interceda por él?
Piensa en tu fin y deja de odiar; piensa en la corrupción del sepulcro
y guarda los mandamientos.
Ten presentes los mandamientos y no guardes rencor a tu prójimo. Recuerda
la alianza del Altísimo y pasa por alto las ofensas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El sabio anima a sus discípulos
y oyentes a superar la espiral ciega y estéril de la venganza. Quien
no se compadece de su hermano, no puede esperar la compasión divina.
Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía; que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata
tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor no nos condena para siempre, ni nos guarda rencor perpetuo.
No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros
pecados. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia;
como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 14, 7-9.
Hermanos: Ninguno de nosotros vive para sí mismo, ni muere para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Por lo tanto, ya sea que estemos vivos o que hayamos muerto, somos del Señor. Porque Cristo murió y resucitó para ser Señor de vivos y muertos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las desavenencias y discusiones
nunca faltan en la comunidad eclesial; sin embargo, tendrán que resolverse
tratando de discernir y cumplir la voluntad de Dios.
Aclamación (Jn 13, 34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los
otros, como yo los he amado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 21-35
En aquel tiempo, Pedro se
acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me ofende,
¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?".
Jesús le contestó: "No sólo hasta siete, sino hasta
setenta veces siete".
Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a
un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron
le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar,
el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus
hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose
a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'ten paciencia conmigo y te lo pagaré
todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta
le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno
de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró
por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame
lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten
paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo,
sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación
y fueron a contar al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó
y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo
suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión
de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?'. Y el señor,
encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta
que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes, si cada cual no perdona
de corazón a su hermano". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Pedro había querido apantallar a Jesús con una cifra holgada: perdonar siete veces. Jesús le responde con un relato que exhibe la enormidad del perdón que nos da su Padre.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 8)
Señor Dios, qué valioso es tu amor. Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse de ahora en adelante nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO. El Evangelio nos presenta otra vez la temática de los conflictos que surgen y dividen a la comunidad cristiana. Los conflictos por motivos pastorales, éticos o disciplinares nunca han estado ausentes en la vida de la Iglesia. Lo verdaderamente importante es que éstos sean resueltos conforme al evangelio y no ateniéndose a las estrategias y procedimientos violentos y autoritarios que prevalecen en la sociedad. La Iglesia se sabe perdonada sin límites por Dios, y precisamente por haber vivido esta experiencia de perdón, estará atenta a vivir como una comunidad de paz, perdón y reconciliación.
Santísimo Nombre de Maria
Santos: San Apolinar de Ravena, obispo, y beata María de Jesús López, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
Virgen María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Concede, Dios todopoderoso, a quienes celebramos el glorioso nombre de la bienaventurada Virgen María, que ella nos obtenga los dones de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 2, 1-8
Te ruego, hermano, que ante
todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por
todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás
autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada
a Dios y respetable en todo sentido.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues él quiere que
todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque
no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo
Jesús, hombre él también, que se entregó como rescate
por todos.
Él dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido,
digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la
fe y la verdad.
Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración
donde quiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos viven como
hombres y mujeres orantes que testimonian la salvación cristiana; construyen
un mundo nuevo, liberado de rencores y violencia.
Del salmo 27 R/. Salva, Señor, a tu pueblo.
Escucha, Señor, mi súplica, cuando te pido ayuda y levanto las
manos hacia tu santuario. R/.
El Señor es mi fuerza y mi escudo, en él confía mi corazón;
él me socorrió y mi corazón se alegra y le canta agradecido.
R/.
El Señor es la fuerza de su pueblo, el apoyo y la salvación de
su Mesías. Salva, Señor, a tu pueblo y bendícelo, porque
es tuyo, apaciéntalo y condúcelo para siempre. R/.
Aclamación (Jn 3,16)
R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único,
para que todo el que crea en él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 1-10
En aquel tiempo, cuando
Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm.
Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto
de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba
en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos
para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús,
le rogaban encarecidamente, diciendo: "Merece que le concedas ese favor,
pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga". Jesús
se puso en marcha con ellos.
Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos
a decirle: "Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que
tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente
a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano.
Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes
y le digo a uno: '¡Ve!', y va; a otro: '¡Ven!',y viene; y a mi criado:
'¡Haz esto!', y lo hace".
Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y
volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: "Yo les aseguro
que ni en Israel he hallado una fe tan grande". Los enviados regresaron
a la casa y encontraron al criado perfectamente sano. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En la época de Jesús las relaciones sociales se distinguían por las barreras y las separaciones étnicas y religiosas. Jesús supera esta exclusión y se hace prójimo de todo el mundo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te pedimos, Señor, que la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María recomiende ante ti nuestras ofrendas y nos haga aceptables a tu majestad, al venerar su santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Dichosa me llamarán todas las generaciones porque Dios puso sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede, Señor, que obtengamos la gracia de tu bendición por la intercesión de la Virgen María, Madre de Dios, para que, al celebrar su venerable nombre, experimentemos su ayuda en todas nuestras necesidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Eclo 15, 5)
El Señor lo ha llenado del espíritu de sabiduría e inteligencia, ha abierto sus labios en medio de la asamblea y lo ha revestido de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, fortaleza de los que en ti confían, tú que quisiste que el obispo san Juan Crisóstomo brillara por su admirable elocuencia y por su gran fortaleza en medio de los sufrimientos, haz que su sabiduría nos ilumine y que el ejemplo de su invencible constancia nos fortalezca. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 3, 1-13
Hermano: Es cierto que aspirar al cargo de obispo es aspirar a una excelente función. Por lo mismo, es preciso que el obispo sea irreprochable, que no se haya casado más que una vez, que sea sensato, prudente, bien educado, digno, hospitalario, hábil para enseñar, no dado al vino ni a la violencia, sino comprensivo, enemigo de pleitos y no ávido de dinero; que sepa gobernar bien su propia casa y educar dignamente a sus hijos. Porque, ¿cómo podrá cuidar de la Iglesia de Dios quien no sabe gobernar su propia casa? No debe ser recién convertido, no sea que se llene de soberbia y sea por eso condenado como el demonio. Es necesario que los no creyentes tengan buena opinión de él, para que no caiga en el descrédito ni en las redes del demonio. Los diáconos deben, asimismo, ser respetables y sin doblez, no dados al vino ni a negocios sucios; deben conservar la fe revelada, con una conciencia limpia. Que se les ponga a prueba primero y luego, si no hay nada que reprocharles, que ejerzan su oficio de diáconos. Las mujeres deben ser igualmente respetables, no chismosas, juiciosas y fieles en todo. Los diáconos, que sean casados una sola vez y sepan gobernar bien a sus hijos y su propia casa. Los que ejercen bien el diaconado alcanzarán un puesto honroso y gran autoridad para hablar de la fe que tenemos en Cristo Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La autoridad moral que
necesitan los dirigentes para servir a las comunidades cristianas, tiene que
consolidarse con actitudes y gestos evidentes y creíbles.
Del salmo 100 R/. Danos, Señor, tu bondad y tu justicia.
Voy a cantar la bondad y la justicia; para ti, Señor, tocaré mi
música. Voy a explicar el camino perfecto. ¿Cuándo vendrás
a mí? R/.
Quiero proceder en mi casa con recta conciencia. No quiero ocuparme de asuntos
indignos, aborrezco las acciones criminales. R/.
Al que en secreto difama a su prójimo lo haré callar; al altanero
y al ambicioso no los soportaré. R/.
Escojo a gente de fiar para que vivan conmigo; el que sigue un camino perfecto
será mi servidor. R/.
Aclamación (Lc 7,
16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 11-17
En
aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada
Naím, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al
llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban
a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba
una gran muchedumbre.
Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: "No
llores". Acercándose al ataúd, lo tocó, y los que
lo llevaban se detuvieron. Entonces Jesús dijo: "Joven, yo te lo
mando: Levántate". Inmediatamente el que había muerto se
levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó
a su madre.
Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo:
"Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo".
La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones
circunvecinas. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Una viuda sin descendencia representa el desvalimiento y el desamparo totales. Jesús no puede ser insensible a tanta desolación; por eso devuelve la vida al hijo de la mujer de Naím.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la conmemoración de san Juan Crisóstomo y haz que, a ejemplo suyo, sepamos ofrecerte toda nuestra vida, unida al sacrificio de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios misericordioso, concédenos que el sacramento que hemos recibido en la festividad de san Juan Crisóstomo nos confirme en tu amor y nos haga testigos fieles de tu verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Materno de Colonia, obispo; Pedro de Tamié, abad, y Gabriel Dufressé, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 27, 8-9)
Firmeza es el Señor para su pueblo, defensa y salvación para sus fieles. Sálvanos, Señor, vela sobre nosotros y guíanos siempre.
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, que nunca dejas de tu mano a quienes has hecho arraigar en tu amistad, concédenos vivir siempre movidos por tu amor y un filial temor de ofenderte. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 3, 14-16
Querido hermano: Te escribo
estas cosas con la esperanza de ir a verte pronto. Pero si tardo en llegar,
quiero que sepas desde ahora cómo debes de actuar en la casa del Dios
vivo, que es la Iglesia, columna y fundamento de la verdad.
Realmente es grande el misterio del amor de Dios, que se nos ha manifestado
en Cristo, hecho hombre, santificado por el Espíritu, contemplado por
los ángeles, anunciado a todas las naciones, aceptado en el mundo mediante
la fe y elevado a la gloria. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La casa de Dios no designa
en este caso a la edificación material que se destina al culto y la liturgia,
sino a la asamblea creyente que testimonia la verdad del Dios vivo.
Del salmo 110 R/. Alabemos a Dios de todo corazón.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
De majestad y gloria hablan sus obras y su justicia dura para siempre. Ha hecho
inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente. R/.
Acordándose siempre de su alianza, él le da de comer al que lo
teme. Al darle por herencia a las naciones, hizo ver a su pueblo sus poderes.
R/.
Aclamación (cfr.
Jn 6, 63. 68) R/ Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 7, 31-35
En
aquel tiempo, Jesús dijo: "¿Con quién compararé
a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen?
Se parecen a esos niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan
los unos a los otros:
'Tocamos la flauta y no han bailado, cantamos canciones tristes y no han llorado'.
Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino,
y ustedes dijeron: 'Ése está endemoniado'. Y viene el Hijo del
nombre, que come y bebe, y dicen: 'Este hombre es un glotón y un bebedor,
amigo de publícanos y pecadores'. Pero sólo aquellos que tienen
la sabiduría de Dios son quienes lo reconocen". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Juan y Jesús llamaron a Israel a prepararse para la inminente cercanía del Reino. Cada cual acentuó una dimensión del mismo: el juicio y la salvación. Ni uno ni otro fueron escuchados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza que vamos a ofrecerte, a fin de que purifique nuestros corazones y podamos corresponder a tu amor con nuestro amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 11, 15)
Yo soy el Buen Pastor y doy la vida por mis ovejas, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has renovado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos que la participación en esta Eucaristía nos ayude a obtener la plenitud de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de los Dolores
Santos: Catalina de Génova, viuda; Emilia y Jeremías de Córdoba, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 2, 34-35)
El anciano Simeón dijo a María: Este Hijo tuyo será un signo de división y provocará la caída y la resurrección de muchos en Israel; y una espada atravesará tu propio corazón.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo compartiera con él, de pie junto a la cruz, sus sufrimientos, haz que todos nosotros, asociados con la Virgen en la pasión de Cristo, participemos también en la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4, 12-16
Querido hermano: Que nadie
te desprecie por tu juventud. Procura ser un modelo para los fieles en tu modo
de hablar y en tu conducta, en el amor, en la fe y en la castidad. Mientras
llego, preocúpate de leer públicamente la palabra de Dios, de
exhortar a los hermanos y de enseñarlos.
No descuides el don que posees. Recuerda que se te confirió cuando, a
instancias del Espíritu, los presbíteros te impusieron las manos.
Pon interés en todas estas cosas y dedícate a ellas, de modo que
todos vean tu progreso. Cuida de tu conducta y de tu enseñanza y sé
perseverante, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los
que te escuchen. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Timoteo lleva a cabo diversos
ministerios y tareas al servicio de la comunidad eclesial. En particular, se
le recomienda que esté atento a la misión de enseñar y
animar a los hermanos.
Del salmo 110 R/. Los mandamientos del Señor son dignos de confianza.
Justas y verdaderas son las obras del Señor; son dignos de confianza
sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados.
R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre.
Dios es santo y terrible. R/.
El temor del Señor es el principio de la sabiduría y los que viven
de acuerdo con él son sensatos. La gloria del Señor perdura eternamente.
R/.
SECUENCIA
Esta secuencia es opcional tanto en su forma larga como en su forma breve, desde ¡Oh dulce fuente de amor!
La Madre piadosa estaba
Y, porque a amarlo me anime
junto a la cruz, y lloraba en mi corazón imprime
mientras el Hijo pendía; las llagas que tuvo en sí.
cuya alma triste y llorosa, Y de tu Hijo, Señora
traspasada y dolorosa, divide conmigo ahora
fiero cuchillo tenía. las que padeció por mí.
¡Oh, cuan triste
y afligida Hazme contigo llorar
estaba la Madre herida, y de veras lastimar
de tantos tormentos llena, de sus penas mientras vivo;
cuando triste contemplaba porque acompañar deseo
y dolorosa miraba en la cruz, donde lo veo,
del Hijo amado la pena! tu corazón compasivo.
¿Y cuál
hombre no llorara ¡Virgen de vírgenes santas!
si a la Madre contemplara llore ya con ansias tantas
de Cristo en tanto dolor? que el llanto dulce me sea;
¿Y quién no se entristeciera, porque su pasión y muerte
Madre piadosa, si os viera tenga en mi alma de suerte
sujeta a tanto rigor? que siempre sus penas vea.
Por los pecados del
mundo, Haz que su cruz me enamore
vio a Jesús en tan profundo y que en ella viva y more
tormento la dulce Madre. De mi fe y amor indicio;
Vio morir al Hijo amado porque me inflame y encienda
que rindió desamparado y contigo me defienda
el espíritu a su Padre. En el día del juicio.
¡Oh dulce fuente
de amor!, Hay que me ampare la muerte
hazme sentir tu dolor de Cristo, cuando en tan fuerte
para que llore contigo. trance, vida y alma estén;
Y que, por mi Cristo amado, porque, cuando quede en
mi corazón abrasado calma el cuerpo, vaya mi alma
más viva en él que conmigo a su eterna gloria. Amen.
Aclamación R/. Aleluya,
aleluya.
Dichosa la Virgen María, que sin morir, mereció la palma del martirio
junto a la cruz del Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 19, 25-27
En
aquel tiempo estaban, junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana
de su madre, María la de Cleofás y María Magdalena.
Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería,
Jesús dijo a su madre: "Mujer, ahí está tu hijo".
Luego dijo al discípulo: "Ahí está tu madre".
Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este breve diálogo es una escena ejemplar para todo discípulo de Jesús. María es madre y nosotros somos hijos, y desde esa cordial y cariñosa certeza nos acercamos a ella.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de la Virgen de los Dolores, a la que tu Hijo nos dio como madre cuando celebró en la cruz este mismo sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 4, 13)
Alegrémonos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que podamos alegrarnos también el día en que venga lleno de gloria.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes del sacramento de nuestra redención en esta fiesta de nuestra Señora de los Dolores, ayúdanos, Señor, a aliviar los sufrimientos que Cristo sigue padeciendo en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Cipriano y Cornelio, mártires. Víctor III, papa, y Edit de Wilton, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ap 1, 5-6)
En la tierra, los santos mártires derramaron su sangre por Cristo y así consiguieron el premio eterno.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que en los santos Cornelio y Cipriano nos has dejado un ejemplo de colaboración pastoral y de adhesión a Cristo hasta el martirio, concédenos ese mismo amor a tu Hijo, para trabajar por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 6, 2-12
Querido hermano: Lo que
te he dicho anteriormente, es lo que debes enseñar e inculcar. Porque,
quien enseña doctrinas diferentes y no se atiene a las palabras de salvación
de Jesucristo, nuestro Señor, y a lo que enseña la religión
verdadera, es un orgulloso e ignorante, obsesionado por ¡as discusiones
y los juegos de palabras. Y lo único que nace de todo ello son envidias,
pleitos e insultos, sospechas perjudiciales y continuos altercados, propios
de hombres de mente depravada, privados de la verdad y que consideran que la
religión es un negocio.
Ciertamente la religión es el gran negocio, pero sólo para aquel
que se conforma con lo que tiene, pues nada hemos traído a este mundo
y nada podremos llevarnos de él. Por eso, teniendo con qué alimentamos
y con qué vestirnos nos damos por satisfechos.
Los que a toda costa quieren hacerse ricos sucumben a la tentación, caen
en las redes del demonio y en muchos afanes inútiles y funestos, que
hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz
de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar
de él, se han desviado de la fe y se han visto agobiados por muchas tribulaciones.
Tú, en cambio, como hombre de Dios, evita todo eso y lleva una vida de
rectitud, piedad, fe, amor, paciencia y mansedumbre. Lucha en el noble combate
de la fe, conquista la vida eterna, a la que has sido llamado y de la que hiciste
tan admirable profesión ante numerosos testigos. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El autor hace una valoración
crítica y sensata de la sed de riquezas. En su opinión, el amor
al dinero es la causa de todos los males. Una mejor alternativa es vivir decente
y modestamente.
Del salmo 48 R/. Dichosos los pobres de espíritu.
¿Por qué temer en días de desgracia, cuando nos cerca la
malicia de aquellos que presumen de sus bienes y en sus riquezas confían?
R/.
Nadie puede comprar su propia vida, ni por ella pagarle a Dios rescate. No hay
dinero capaz de hacer que alguno de la muerte se escape. R/.
No te inquietes cuando alguien se enriquece y aumentan las riquezas su poder.
Nada podrá llevarse cuando muera, ni podrá su poder bajar con
él. R/.
Aunque feliz se sienta mientras viva y por pasarla bien todos lo alaben, ahí
donde jamás verá la luz descenderá a reunirse con sus padres.
R/.
Aclamación (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 1-3
En aquel tiempo, Jesús comenzó a recorrer ciudades y poblados predicando la Buena Nueva del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido libradas de espíritus malignos y curadas de varias enfermedades. Entre ellas iban María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, el administrador de Herodes; Susana y otras muchas, que los ayudaban con sus propios bienes. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las mujeres que acompañaban a Jesús no eran las empleadas domésticas del grupo. El relato de la Pasión y los relatos pascuales las presentan como las discípulas fieles del Señor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta al conmemorar el martirio de los santos Cornelio y Cipriano y haz que esta Eucaristía, que a ellos les dio valor para morir por Cristo, nos dé a nosotros fortaleza para vivir como cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Rm 8, 38-39)
Ni la muerte, ni la vida, ni creatura alguna, podrá separarnos del amor de Cristo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión que hemos recibido nos confirme, Señor, en el amor a Cristo para que, a ejemplo de los mártires Cornelio y Cipriano, podamos dar testimonio con nuestra vida de la fuerza renovadora del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Roberto Belarmino; cardenal. Hildeqarda Von Bingen, abadesa, y Columba de Córdoba, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)
Recordaremos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que guías al universo con sabiduría y amor, escucha las oraciones que te dirijimos por nuestra patria, a fin de que la prudencia de sus gobernantes y la honestidad de los ciudadanos mantengan la concordia y la justicia y se alcancen el verdadero progreso y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 6,13-16
Querido hermano: En presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que dio tan admirable testimonio ante Poncio Pilato, te ordeno que cumplas fiel e irreprochablemente todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual dará a conocer a su debido tiempo Dios, el bienaventurado y único soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, el que habita en una luz inaccesible y a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A él todo honor y poder para siempre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La última recomendación
dada a Timoteo tiene que ver con la fidelidad y la perseverancia. El testimonio
irreprochable de Jesús ante Pilato le servirá de ejemplo para
resistir.
Del salmo 99 R/. Sirvamos al Señor con alegría.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia,
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
Aclamación (cfr. Lc 8,15) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno
y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 4-15
En
aquel tiempo, mucha gente se había reunido alrededor de Jesús,
y al ir pasando por los pueblos, otros más se le unían. Entonces
les dijo esta parábola:
"Salió un sembrador a sembrar su semilla. Al ir sembrando, unos
granos cayeron en el camino, la gente los pisó y los pájaros se
los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, y al brotar, se secaron por
falta de humedad. Otros cayeron entre espinos, y al crecer éstos, los
ahogaron. Los demás cayeron en tierra buena, crecieron y produjeron el
ciento por uno". Dicho esto, exclamó: "El que tenga oídos
para oír, que oiga".
Entonces le preguntaron los discípulos: "¿Qué significa
esta parábola?" Y él les respondió: "A ustedes
se les ha concedido conocer claramente los secretos del Reino de Dios; en cambio,
a los demás, sólo en parábolas para que viendo no vean
y oyendo no entiendan.
La parábola significa esto: la semilla es la palabra de Dios. Lo que
cayó en el camino representa a los que escuchan la palabra, pero luego
viene el diablo y se la lleva de sus corazones, para que no crean ni se salven.
Lo que cayó en terreno pedregoso representa a los que, al escuchar la
palabra, la reciben con alegría, pero no tienen raíz; son los
que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba, fallan.
Lo que cayó entre espinos representa a los que escuchan la palabra, pero
con los afanes, riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no dan fruto.
Lo que cayó en tierra buena representa a los que escuchan la palabra,
la conservan en un corazón bueno y bien dispuesto, y dan fruto por su
constancia". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Esta narración nos alerta a todos para evitar que nos desentendamos de oír y escuchar de manera obediente, constante y decidida la buena y siempre nueva enseñanza de Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)
Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos y yo les daré alivio, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen y seré siempre su Dios.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en el amor a ti y a nuestro prójimo has querido resumir toda tu ley, concédenos descubrirte y amarte en nuestros hermanos para que podamos alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 55, 6-9
Busquen al Señor
mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca;
que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes; que regrese al
Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico
en perdón.
Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, sus caminos no son mis
caminos, dice el Señor. Porque así como aventajan los cielos a
la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos
a sus pensamientos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las palabras humanas, frecuentemente
son débiles, ineficaces y vanas. La palabra de Dios es eficaz, poderosa
y segura. El creyente aprende a confiar y abandonarse al mensaje divino.
Del salmo 144 R/. Bendeciré al Señor eternamente.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca
de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable.
R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende
a todas sus creaturas. R/.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor
todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está
el Señor de quien lo invoca. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1, 20-24. 27
Hermanos: Ya sea por mi
vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí. Porque
para mí, la vida es Cristo, y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar
viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría
yo qué elegir.
Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo,
lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer
en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes. Por lo que a ustedes
toca, lleven una vida digna del Evangelio de Cristo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El apóstol está encarcelado y se enfrenta a un dilema: buscar su liberación o disponerse a sufrir la muerte. Anhela estar con Cristo, pero sabe que, estando con vida, servirá mejor a sus hermanos.
Aclamación (cfr.
Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos la palabra de tu
Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 20,1-16
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer,
salió a contratar trabajadores para su viña.
Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los
mandó a su viña. Salió otra vez a media mañana,
vio a unos que estaban ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también
ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'. Salió
de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer la tarde y encontró
todavía otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por qué
han estado aquí todo el día sin trabajar?'. Ellos le respondieron:
'Porque nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también
ustedes a mi viña'.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador:
'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos
hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían
llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían
más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo,
comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron
al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo
mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.
Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna
injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma,
pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo
mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo
quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'.
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros,
los últimos". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La parábola de los trabajadores invitados a la viña trastorna los criterios humanos para administrar y hacer justicia. Dios no se atiene a la estrechez humana.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos a fin de que, por medio de esta Eucaristía, podamos obtener las gracias de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 118, 4-5)
Tú promulgas, Señor, tus preceptos para que se observen con exactitud. Que mi conducta se ajuste siempre al cumplimiento de tu voluntad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede siempre tu ayuda, Señor, a quienes has alimentado con la Eucaristía, a fin de que la gracia recibida en este sacramento transforme continuamente nuestra vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO: Las personas creyentes, normalmente tenemos una imagen favorable de nosotros mismos. Creemos que hemos hecho lo que teníamos que hacer ante Dios y con nuestros hermanos, y hasta llegamos a sentirnos merecedores de los dones y bendiciones divinos. En ocasiones, llegamos a incomodarnos cuando Dios bendice en abundancia a nuestro prójimo. Entonces aparece la envidia, o tristeza por el bien ajeno, y nos carcome por dentro. Cuando, como cristianos, nos sorprenda dicha situación, podremos recordar este trozo del Evangelio y persuadirnos de que Dios es magnánimo con todos sus hijos, aunque nos parezca lo contrario.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 67, 6-7. 36)
Adoremos a Dios en su santo templo. Él nos hace habitar juntos en su casa. Él es la fuerza y el poder de su pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Señor nuestro, de quien procede toda autoridad legítima, concede a nuestro primer mandatario un atinado ejercicio de su mandato, para que, respetando siempre tus derechos, busque promover, como es tu voluntad, la paz y el bienestar de su pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Esdras: 1,1-6
El año primero del
reinado de Ciro, rey de Persia, el Señor, para cumplir lo que había
anunciado por boca del profeta Jeremías, movió a Ciro a proclamar
de palabra y por escrito en todo su reino este decreto:
"Esto dice Ciro, rey de Persia: 'El Señor, Dios del cielo, me ha
entregado todos los reinos de la tierra y me ha encargado edificarle un templo
en Jerusalén de Judá. Los que pertenezcan al pueblo del Señor,
que vayan a Jerusalén de Judá, para reconstruir el templo del
Señor, Dios de Israel, que habita en Jerusalén. Y que Dios los
acompañe. La gente del lugar proporcionará a todos los judíos
sobrevivientes, dondequiera que residan, oro, plata, utensilios y ganado, además
de las ofrendas que quieran hacer voluntariamente para el templo de Dios, que
está en Jerusalén'".
Entonces se pusieron en marcha los jefes de familia de las tribus de Judá
y Benjamín, los sacerdotes y los levitas, y todos los que se sintieron
movidos por Dios para ir a reconstruir el templo del Señor en Jerusalén.
Sus vecinos les proporcionaron toda clase de ayuda: oro, plata, utensilios,
ganado y objetos preciosos, además de las ofrendas voluntarias. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Estos versos refieren el
entusiasmo esperanzado de los repatriados que regresan a Jerusalén, deseosos
de reedificar el templo y de gozar de la presencia cercana del Señor.
Del salmo 125 R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar;
entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua
de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: "¡Grandes cosas
ha hecho por ellos el Señor!". Y estábamos alegres, pues
ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora
nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán
aquellos que siembran con dolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán
con sus gavillas. R/.
Aclamación (Mt 5,16)
R/. Aleluya, aleluya.
Que brille la luz de ustedes ante los hombres, dice el Señor, para que
viendo, las obras buenas que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está
en los cielos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8, 16-18
En
aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "Nadie enciende una vela
y la tapa con alguna vasija o la esconde debajo de la cama, sino que la pone
en un candelera, para que los que entren puedan ver la luz. Porque nada hay
oculto que no llegue a descubrirse, nada secreto que no llegue a saberse o a
hacerse público.
Fíjense, pues, si están entendiendo bien, porque al que tiene
se le dará más; pero al que no tiene se le quitará aun
aquello que cree tener". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
Las palabras de Jesús funcionan como una exhortación que urge a la comunidad cristiana a que cumpla su misión de testimoniar las buenas obras de Dios Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que tu generosidad ha puesto en nuestras manos, y concédenos que este sacrificio santifique toda nuestra vida y nos conduzca a la felicitad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 102, 2)
Bendice, alma mía, al Señor y no olvides sus muchos beneficios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, nos ayude a corresponder al don inefable de tu amor y a procurar cada día nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Los santos mártires derramaron su sangre por Cristo aquí en la tierra; por eso han obtenido el premio eterno en el cielo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador y salvador de todas las naciones, que en la región de Corea maravillosamente llamaste a la fe a un pueblo escogido por ti y lo hiciste crecer por medio del glorioso martirio de los santos Andrés, Pablo y sus compañeros, concédenos, por su intercesión, que también nosotros, a ejemplo suyo, perseveremos fieles a tus mandamientos hasta el día de nuestra muerte. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Esdras: 6, 7-8. 12. 14-20
En aquellos días,
el rey Darío escribió a los jefes de la región del otro
lado del río Eufrates: "Dejen que el gobernador y los dirigentes
de los judíos reconstruyan el templo de Dios en su antiguo sitio. Éstas
son mis órdenes acerca del proceder de ustedes con los dirigentes de
los judíos, en lo que se refiere a la reconstrucción del templo
de Dios: Con los impuestos de la región del otro lado del río,
destinados al rey, se les pagarán puntualmente los gastos a esos hombres,
para que no se interrumpa el trabajo. Yo, Darío, he promulgado este decreto
para que se cumpla a la letra".
Así los dirigentes de los judíos avanzaron con rapidez en la reconstrucción
del templo, alentados por las palabras de Ageo y de Zacarías, hijo de
Ido, y llevaron a cabo la reconstrucción, conforme a lo mandado por el
Dios de Israel y por Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia. El templo
se terminó el día tres del mes de marzo del año sexto del
reinado del rey Darío. Los israelitas —sacerdotes, levitas y todos
los demás que habían vuelto de la cautividad— celebraron
con júbilo la dedicación del templo de Dios. Para la dedicación
del templo ofrecieron cien toros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos,
y como sacrificio por el pecado de todo Israel, doce machos cabríos,
conforme al número de las tribus de Israel. Él servicio del templo
de Jerusalén se encomendó a los sacerdotes y a los levitas, según
el orden que les correspondía, conforme a la ley de Moisés. Los
israelitas que habían vuelto de la cautividad celebraron la Pascua el
día catorce de abril. Todos los sacerdotes y los levitas se habían
preparado para celebrarla y estaban puros; inmolaron, pues, la víctima
pascual para todos los que habían vuelto de la cautividad, para sus hermanos
los sacerdotes y para sí mismos. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
En este capítulo,
la narración llega al punto culminante: han levantado en Jerusalén
un altar, y el Señor volverá a habitar en medio de su pueblo.
La historia ha recomenzado.
Del salmo 121R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: "Vayamos
a la casa del Señor"! Y hoy estamos Aquí, Jerusalén,
jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Aclamación (Lc 11,
28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 8,19-21
En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus parientes, pero no podían llegar hasta donde él estaba porque había mucha gente. Entonces alguien le fue a decir: "Tu madre y tus hermanos están allá afuera y quieren verte". Pero él respondió: "Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús no solamente adquirió una familia nueva al reunir a sus discípulos, sino que éstos se convirtieron en la nueva familia, que vivía para hacer vida la voluntad del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, recibe los dones que tu pueblo te presenta y, por la intercesión de tus santos mártires, concédenos que también nosotros seamos un sacrificio agradable a ti, que contribuya a la salvación de todo el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio Santos Mártires
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 10, 32)
A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el pan de los fuertes en esta celebración de los santos mártires coreanos, te suplicamos, Señor, que mediante nuestra íntima y fiel unión a Cristo en la Iglesia, podamos contribuir con nuestros trabajos a la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Mateo, apóstol y evangelista; Jonás, profeta, y Maura de Troya, virgen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 28, 19-20)
Vayan y prediquen a todos los hombres, bautizándolos y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado, dice el Señor.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que elegiste a san Mateo, un recaudador de impuestos, para hacerlo apóstol tuyo, ayúdanos, por su intercesión, a cumplir nuestras responsabilidades en esta vida como verdaderos apóstoles de Cristo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, Pablo, prisionero
por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna del llamamiento
que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense
mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu
con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como
es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han
recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios
y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos
y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la
ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a
otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros.
Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente
su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar
unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres
perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El Espíritu Santo
construye la unidad en la comunidad, la cual confiesa que Jesús es el
único Señor y que Dios es su único Padre. Tal unidad se
expresa en una diversidad de ministerios y carismas.
Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega
su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
Aclamación (Mt 16,
18) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti,
Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 9, 9-13
En
aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa
de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él
se levantó y lo siguió.
Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publícanos
y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos.
Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por
qué su Maestro come con publícanos y pecadores?". Jesús
los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico,
sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia
y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Mateo se decide a seguir a Jesús, mas no por ello se desentiende de animar e invitar a sus compañeros de oficio, para que convivan de cerca con su nuevo "patrono".
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta del apóstol y evangelista san Mateo y, como fruto de esta Eucaristía, concede a tu Iglesia mantenerse fiel al Evangelio predicado por los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 9, 10-13)
No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, dijo el Señor a quienes murmuraban de que estuviera comiendo en casa de Mateo con publícanos y pecadores.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes en esta Eucaristía del júbilo de san Mateo al recibir en su casa a Jesucristo, concédenos, Señor, la gracia de no separarnos nunca de tu Hijo y de esforzarnos por darlo a conocer. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ageo: 1,1-8
El día primero del
mes sexto del año segundo del rey Darío, la palabra del Señor
se dirigió, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Sealtiel,
gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Yosadac, sumo sacerdote, y les
dijo: "Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Este pueblo
mío anda diciendo que todavía no ha llegado el momento de reconstruir
el templo'".
La palabra del Señor llegó por medio del profeta Ageo y dijo:
"¿De modo que es tiempo de vivir en casas con paredes revestidas
de cedro, mientras que mi casa está en ruinas? Pues ahora, dice el Señor
de los ejércitos, reflexionen sobre su situación: han sembrado
mucho, pero cosechado poco; han comido, pero siguen con hambre; han bebido,
pero siguen con sed; se han vestido, pero siguen con frío, y los que
trabajaron a sueldo echaron su salario en una bolsa rota". Esto dice el
Señor de los ejércitos: "Reflexionen, pues, sobre su situación.
Suban al monte, traigan madera y construyan el templo, para que pueda yo estar
satisfecho y mostrar en él mi gloria, dice el Señor". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Ageo reflexiona con sencillez
y contundencia: los esfuerzos humanos se han vuelto vanos y estériles,
porque los israelitas han dejado de esperar en la santa presencia de su Dios.
Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas; alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, pues en esto su pueblo se complace.
R/.
Aclamación (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 7-9
En
aquel tiempo, el rey Herodes se enteró de todos los prodigios que Jesús
hacía y no sabía a qué atenerse, porque unos decían
que Juan había resucitado; otros, que había regresado Elías,
y otros, que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Pero Herodes decía: "A Juan yo lo mandé decapitar. ¿Quién
será, pues, éste del que oigo semejantes cosas?". Y tenía
curiosidad de ver a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Heredes no atina a hacerse una idea precisa de la misión y la persona de Jesús. Jesús suscita una transformación tan profunda que no puede dejar indiferente a nadie.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pío de Pietrelcina, presbítero; Lino, papa, y Eusebio de Fenicia, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 5-6)
San Pío ha recibido la bendición del Señor; ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que diste a san Pío, presbítero, la gracia de participar singularmente de la cruz de tu Hijo y, por su ministerio, renovaste los prodigios de tu misericordia, concédenos por su intercesión que, asociados continuamente a los sufrimientos de Cristo, lleguemos felizmente a la gloria de la resurrección. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ageo: 1, 15-2, 9
El día veintiuno
del séptimo mes del año segundo del reinado de Darío, la
palabra del Señor vino, por medio del profeta Ageo, y dijo: "Diles
a Zorobabel, hijo de Sealtiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de
Yosadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo: '¿Queda alguien entre
ustedes que haya visto este templo en el esplendor que antes tenía? ¿Y
qué es lo que ven ahora? ¿Acaso no es muy poca cosa a sus ojos?
Pues bien, ¡ánimo!, Zorobabel; ¡ánimo!, Josué,
hijo de Yosadac, sumo sacerdote; ¡ánimo!, pueblo entero. ¡Manos
a la obra!, porque yo estoy con ustedes, dice el Señor de los ejércitos.
Conforme a la alianza que hice con ustedes, cuando salieron de Egipto, mi espíritu
estará con ustedes. No teman'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Dentro de poco tiempo conmoveré
el cielo y la tierra, el mar y los continentes. Conmoveré a todos los
pueblos para que vengan a traerme las riquezas de todas las naciones y llenaré
de gloria este templo. Mía es la plata y mío es el oro. La gloria
de este segundo templo será mayor que la del primero, y en este sitio
daré yo la paz', dice el Señor de los ejércitos".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Ageo reafirma a sus hermanos
en nombre de Dios. La alianza y la elección están en pie; el espíritu
del Señor sigue asistiendo a los suyos; pronto sobrevendrá la
paz.
Del salmo 42 R/. Envíame, Señor, tu luz y tu verdad.
Defiéndeme, Señor; hazme justicia contra un pueblo malvado; del
hombre tramposo y traicionero ponme a salvo. R/.
Si tú eres de verdad mi Dios-refugio, ¿por qué me has rechazado?
¿Por qué tengo que andar tan afligido, viendo cómo me oprime
el adversario? R/.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en
mi guía y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú
habitas. R/.
Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría,
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la
cítara. R/.
Aclamación (cfr.
mc 1 o, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 18-22
Un
día en que Jesús, acompañado de sus discípulos,
había ido a un lugar solitario para orar, les preguntó: "¿Quién
dice la gente que soy yo?". Ellos contestaron: "Unos dicen que eres
Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de antiguos profetas,
que ha resucitado".
Él les dijo: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?".
Respondió Pedro: "El Mesías de Dios". Entonces Jesús
les ordenó severamente que no lo dijeran a nadie.
Después les dijo: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho,
que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que
sea entregado a la muerte y que
resucite al tercer día". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor a Jesús.
Jesús está a punto de emprender su camino a Jerusalén, y como sabe el desenlace violento que se aproxima, comienza a mentalizar a los suyos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, los dones que tu pueblo te presenta para celebrar la memoria de san Pío, y concédenos que, libres de las ambiciones y los egoísmos de este mundo, te busquemos a ti, como nuestro único bien verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los Santos
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9)
Hagan la prueba y verán qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, con la luz y la fuerza de este sacramento que hemos recibido, condúcenos siempre por el camino de tu amor, a fin de que la obra de salvación que has iniciado en nosotros se vea coronada el día de la venida gloriosa de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Nuestra Señora de la Merced
Saantos: San Gerardo Sagredo de Csnád, obispo y beato Dalmacio Moner, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 2. 3)
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, mira a la Virgen María, cuya existencia terrena se ha desarrollado bajo el signo de la gratuidad y de la alabanza; concédenos también a nosotros el don de la plegaria incesante y del silencio, para que toda nuestra vida cotidiana se transfigure con la presencia de tu Santo Espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Zacarías: 2, 5-9. 14-15
En aquellos días,
levanté los ojos y vi a un hombre con una cuerda de medir en la mano.
Le pregunté: "¿A dónde vas?". El me respondió:
"Voy a medir la ciudad de Jerusalén, para ver cuánto tiene
de ancho y de largo".
Entonces el ángel que hablaba conmigo se alejó de mí y
otro ángel le salió al encuentro y le dijo: "Corre, háblale
a ese joven y dile: 'Jerusalén ya no tendrá murallas, debido a
la multitud de hombres y ganados que habrá en ella. Yo mismo la rodearé,
dice el Señor, como un muro de fuego y mi gloria estará en medio
de ella'".
Canta de gozo y regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio
de ti, dice el Señor. Muchas naciones se unirán al Señor
en aquel día; ellas también serán mi pueblo y yo habitaré
en medio de ti. Palabra Dios. Te alabamos, Señor.
Este profeta se dirige
a una comunidad desmoralizada y le promete la certeza principal que Dios ha
ofrecido a su pueblo: habitar en medio de él y acompañarlo.
Del salmo Jeremías 31 R/. El Señor será nuestro pastor.
Escuchen, pueblos, la palabra del Señor; anúncienla aun en las
islas más remotas: "El que dispersó a Israel lo reunirá
y lo cuidará como el pastor a su rebaño". R/.
Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las manos
del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y vendrán
a gozar de los bienes del Señor. R/.
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán
felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza en
alegría, los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R/.
Aclamación (cfr.
2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 43-45
En
aquel tiempo, como todos comentaban, admirados, los prodigios que Jesús
hacía, éste dijo a sus discípulos: "Presten mucha
atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado
en manos de los hombres".
Pero ellos no entendieron estas palabras, pues un velo les ocultaba su sentido
y se las volvía incomprensibles. Y tenían miedo de preguntarle
acerca de este asunto. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La segunda comunicación sobre el destino trágico de Jesús provocará asombro y desconcierto en el grupo de sus discípulos; el temor de éstos es tan grande, que acaban por paralizarse.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXVI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Sergio de Radonech, abad, y Vicente María Strambi Obispo. Beato José Benito Dusmet, cardenal.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Dn 3, 31. 29. 3O. 43. 42)
Podrías hacer recaer sobre nosotros, Señor, todo el rigor de tu justicia, porque hemos pecado contra ti y hemos desobedecido tus mandatos; pero haz honor a tu nombre y trátanos conforme a tu inmensa misericordia. Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que, con tu perdón y tu misericordia, nos das la prueba más delicada de tu omnipotencia, apiádate de nosotros, pecadores, para que no desfallezcamos en la lucha por obtener el cielo que nos has prometido. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 18, 25-28
Esto dice el Señor:
"Si ustedes dicen: 'No es justo el proceder del Señor', escucha,
casa de Israel: ¿Conque es injusto mi proceder? ¿No es más
bien el proceder de ustedes el injusto?
Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere; muere por
la maldad que cometió. Cuando el pecador se arrepiente del mal que hizo
y practica la rectitud y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita
y se aparta de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios no quiere la muerte
del pecador, sino su vida. Porque ama la vida y el perdón, no se cansa
de amonestar a su pueblo por medio de profetas, sabios y maestros.
Del salmo 24 R/. Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad
de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra
esperanza. R/.
Acuérdate, Señor,
de que son eternos tu amor y tu ternura. Según ese amor y esa ternura,
acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes y descubre
a los pobres sus caminos. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 1-11
Hermanos:
Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve
una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu
y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría
teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas apariciones
y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción;
antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores
a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo.
Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús.
Cristo, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas
de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó
a sí mismo, tomando la condición de siervo, y se hizo semejante
a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí
mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre
que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús todos
doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan
públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Este cántico celebra el triunfo glorioso de Jesús resucitado, quien ascendió a la diestra del Padre, porque asumió obedientemente y hasta el extremo el designio amoroso del Padre.
Aclamación (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 21, 28-32
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del
pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía
dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a trabajar hoy
en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero
no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste
le respondió: 'No quiero ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál
de los dos hizo la voluntad del padre?". Ellos le respondieron: "El
segundo".
Entonces Jesús les dijo: "Yo les aseguro que los publicanos y las
prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino
a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en
cambio, los publícanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes,
ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído
en él". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Esta pareja de hermanos encarna dos actitudes opuestas ante la voluntad de Dios. El segundo hijo vence su rebeldía y se convierte, mientras que el primero se conforma con palabras vanas.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre misericordioso, nuestros dones y conviértelos en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fuente de toda bendición para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 16)
Hemos conocido lo que es el amor de Dios en que dio su vida por nosotros. Por eso también nosotros debemos dar la vida por nuestros hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu a fin de que podamos participar de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado y compartido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO Las promesas incumplidas, los propósitos de enmienda frustrados, los compromisos olvidados, se cuentan por miles. Los hombres y mujeres vamos creciendo y aprendiendo a simular, engañar, ocultar nuestra verdadera realidad. A veces, conseguimos engañar y confundir a nuestros prójimos, parientes y familiares, pero más temprano que tarde saldrá a relucir la verdad. En la relación con Dios, no valen las mentiras ni la simulación. Nuestras máscaras no engañan a Dios; con él vale más ser transparentes y decidirnos a responder con humildad a su llamado.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jn 17, 20-21)
Padre, te pido por los que van a creer en mí, a fin de que sean uno en nosotros y el mundo crea que tú me has enviado.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo revelaste tu gloria a todas las naciones, continúa tu acción misericordiosa y haz que tu Iglesia, extendida por toda la tierra, persevere firme en la fe proclamando tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Zacarías: 8,1-8
En aquellos días, me fue dirigida a mí, Zacarías, la palabra del Señor en estos términos: "Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Yo siento por Sión un amor ardiente y celoso, un amor celoso que me arrebata'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Regresaré a Sión y en medio de Jerusalén habitaré. Jerusalén se llamará ciudad fiel, y el monte del Señor de los ejércitos, monte santo'.
Esto dice el Señor
de los ejércitos: 'De nuevo se sentarán los ancianos y las ancianas
en las plazas de Jerusalén, cada cual con su bastón en la mano,
por su avanzada edad; las plazas de la ciudad se llenarán de niños
y niñas que jugarán en ellas'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Aunque esto les parezca
imposible a los sobrevivientes de este pueblo, ¿acaso va ser imposible
para mí?'.
Esto dice el Señor de los ejércitos: 'Yo salvaré a mi pueblo
de los países de oriente y occidente, y lo traeré aquí
para que habite en Jerusalén. Él será mi pueblo y yo seré
su Dios, lleno de fidelidad y de justicia'". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La promesa que el profeta
comunica es clara y precisa: Dios se hará presente en la ciudad de Sión
y será el guardián y el custodio de la vida, la paz y la alegría
de grandes y pequeños.
Del salmo 101 R/. Tu pueblo nuevo te alabará, Señor.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso, cuando
oiga el clamor del oprimido y no se muestre a sus plegarias sordo, entonces
temerán al Señor todos los pueblos, y su gloria verán los
poderosos. R/.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el
pueblo nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha mirado a la
tierra desde el cielo, para oír los gemidos del cautivo y librar de la
muerte al prisionero. R/,
Bajo tu protección, Señor, habitarán los hijos de tus siervos
y se establecerán sus descendientes. Tu nombre en Sión alabarán
por eso, cuando en Jerusalén, a darte culto, se reúnan, Señor,
todos los pueblos. R/.
Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.
Aclamación (cfr.
Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir y a dar la vida por la salvación de todos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 46-50
Un día, surgió entre los discípulos una discusión sobre quién era el más grande de ellos. Dándose cuenta Jesús de lo que estaban discutiendo, tomó a un niño, lo puso junto a sí y les dijo: "El que reciba a este niño en mi nombre, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe también al que me ha enviado. En realidad el más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande". Entonces, Juan le dijo: "Maestro, vimos a uno que estaba expulsando a los demonios en tu nombre; pero se lo prohibimos, porque no anda con nosotros". Pero Jesús respondió: "No se lo prohíban, pues el que no está contra ustedes, está en favor de ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los pequeños y sencillos están a nuestro lado para recordarnos que no podemos amar a Dios sin reconocer que él está en ellos. Los pequeños ponen a prueba la calidad de nuestra fe.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que con un mismo sacrificio purificaste en la cruz a tu Iglesia y ahora la santificas sin cesar, haz que unida a Cristo, su cabeza, se ofrezca a ti juntamente con él y sea siempre dócil instrumento de tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 5)
El que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad a tu Iglesia, que has alimentado con este sacramento, y guíala con tu mano poderosa, para que crezca en perfecta libertad y conserve la pureza de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos Vicente de Paúl, fundador. Lorenzo de Ripaffratta, presbítero, y Elzeario de Sabrán, conde.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que otorgaste a san Vicente de Paúl una inmensa compasión por los pobres y una gran preocupación por formar sacerdotes que se dedicaran a los más necesitados, concédenos, por su intercesión, compartir en la medida de nuestras fuerzas su entrega evangélica al bien de los pobres de Cristo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Zacarías: 8, 20-23
Esto dice el Señor
de los ejércitos: "Vendrán pueblos y habitantes de muchas
ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a ver a los de la otra
y les dirán: 'Vayamos a orar ante el Señor y a implorar la ayuda
del Señor de los ejércitos'. 'Yo también voy'. Y vendrán
numerosos pueblos y naciones poderosas a orar ante el Señor Dios en Jerusalén
y a implorar su protección".
Esto dice el Señor de los ejércitos: "En aquellos días,
diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto
a un judío y le dirán: 'Queremos ir contigo, pues hemos oído
decir que Dios está con ustedes'". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Dios está con la
nación judía. Esta certeza se manifestará en la paz y la
concordia que han consolidado la comunidad que se reúne en torno al templo
de Jerusalén.
Del salmo 86 R/ Dios está con nosotros.
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú
eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas.
Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro
y Etiopía, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: "Todos los pueblos han nacido
en ti y el Altísimo es tu fortaleza". R/.
El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo, convertido
en ciudadano tuyo; y todos los pueblos te cantarán, bailando: "Tú
eres la fuente de nuestra salvación". R/.
Aclamación (cfr. Mc 10, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 51-56
Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le dijeron: "Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?". Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La tentación de ser intransigentes con los que se resisten a caminar al mismo ritmo y en la misma dirección que nosotros es mayor cuando nos sentimos los representantes de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que concediste a san Vicente de Paúl imitar con su vida el misterio de redención y de amor que celebraba en la Eucaristía, haz que este mismo sacrificio nos asemeje cada vez más a tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 106, 8-9)
Demos gracias al Señor por su misericordia y los prodigios hechos en favor de su pueblo, porque sació a los que tenían sed y dio de comer a los hambrientos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada comunión nos ayude, Señor, a imitar a tu Hijo Jesucristo y a llevar a los pobres, a ejemplo de san Vicente de Paúl, el anuncio y la prueba de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo Ruíz y compañeros; mártires; Wenceslao de Bohemia, mártir, y Simón de Rojas, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)
Pueblos todos, aplaudan; aclamen al Señor con gritos de júbilo.
ORACIÓN COLECTA
Padre de bondad, que por medio de tu gracia nos has hecho hijos de la luz, concédenos vivir fuera de las tinieblas del error y permanecer siempre en el esplendor de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Nehemías: 2, 1-8
En el primer mes del año
veinte del reinado de Artajerjes, siendo yo, Nehemías, el copero mayor,
serví una copa de vino y se la ofrecí al rey. Nunca me había
presentado ante él con cara triste. Entonces el rey me preguntó:
"¿Por qué estás tan triste, si no estás enfermo?
¿Qué es lo que te preocupa?".
Sentí entonces un gran temor y le respondí: "Que viva el
rey para siempre. ¿Cómo no he de estar triste, cuando la ciudad
donde se hallan enterrados mis padres está en ruinas y sus puertas consumidas
por el fuego?". El rey me dijo: "¿Qué es, pues, lo que
quieres?".
Me encomendé al Dios del cielo y le contesté al rey: "Si
le parece bien a mi señor, el rey, y si está satisfecho de mí,
déjeme ir a Judá para reconstruir la ciudad donde están
enterrados mis padres". El rey y la reina, que estaba sentada a su lado,
me preguntaron: "¿Cuánto durará tu viaje y cuándo
volverás?". Al rey le pareció bien el plazo que le indiqué
y me permitió ir.
Entonces yo añadí: "Ruego a mi señor, el rey, que
me dé cartas para los gobernadores de la región del otro lado
del río, para que me faciliten el viaje hasta Judá; y una carta
dirigida a Asaf, encargado de los bosques reales, para que me suministren madera
para las puertas de la ciudadela del templo, para el muro de la ciudad y para
la casa donde me voy a instalar". Gracias a Dios, el rey me concedió
todo lo que le pedí. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Nehemías se decide
a presentar sus apuros al rey Artajerjes. Éste lo atiende con prontitud
y le ofrece la ayuda y los recursos necesarios para que reconstruya la ciudad
de Jerusalén.
Del salmo 136 R/. Tu recuerdo, Señor, es mi alegría.
Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos a llorar de nostalgia;
de los sauces que estaban en la orilla colgamos nuestras arpas. R/.
Aquellos que cautivos nos tenían pidieron que cantáramos. Decían
los opresores: "Algún cantar de Sión, alegres, cántennos".
R/.
Pero, ¿cómo podríamos cantar un himno al Señor en
tierra extraña? ¡Que la mano derecha se me seque, si de ti, Jerusalén,
yo me olvidara! R/.
¡Que se me pegue al paladar la lengua, Jerusalén, si no te recordara,
o si, fuera de ti, alguna otra alegría yo buscara! R/.
Aclamación (cfr.
Flp 3, 8-9) R/. Aleluya, aleluya.
Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo
y vivir unido a él. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 9, 57-62
En
aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos,
alguien le dijo: "Te seguiré a donde quiera que vayas". Jesús
le respondió: "Las zorras tienen madrigueras y los pájaros,
nidos; pero el Hijo del hombre no tiene en dónde reclinar la cabeza".
A otro, Jesús le dijo: "Sígueme". Pero él le
respondió: "Señor, déjame ir primero a enterrar a
mi padre". Jesús le replicó: "Deja que los muertos entierren
a sus muertos. Tú ve y anuncia el Reino de Dios".
Otro le dijo: "Te seguiré, Señor; pero déjame primero
despedirme de mi familia". Jesús le contestó: "El que
empuña el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de
Dios". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Estos anónimos candidatos a discípulos necesitan entender que el Reino de Dios y el seguimiento de Jesús son los valores centrales que nos liberan de obsesiones enfermizas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía por medio de la cual tú te dignas hacernos partícipes de los frutos de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)
Padre, te ruego por ellos, para que sean uno en nosotros, a fin de que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre
de tu Hijo, que hemos ofrecido en sacrificio y recibido en comunión,
sean para nosotros principio de vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el
amor,
demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Miguel, Gabriel y Rafael, arcángeles. Fraterno de Auxerre, obispo y beato Carlos de Blois, duque.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 102, 20)
Ángeles del Señor, bendíganlo; ustedes, los poderosos ejecutores de sus órdenes; los que están prontos a obedecer su palabra, bendigan al Señor.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que con providencia admirable has confiado a los ángeles y a los hombres su misión particular, haz que quienes te sirven constantemente en el cielo nos protejan siempre en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Daniel: 7, 9-10.13-14
Yo, Daniel, tuve una visión
nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sentó. Su vestido
era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono, llamas
de fuego, con ruedas encendidas. Un río de fuego brotaba delante de él.
Miles y miles lo servían, millones y millones estaban a sus órdenes.
Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna y vi a alguien semejante
a un hijo de hombre, que venía entre las nubes del cielo. Avanzó
hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces
recibió la soberanía, la gloria y el reino. Y todos los pueblos
y naciones de todas las lenguas lo servían. Su poder nunca se acabará,
porque es un poder eterno, y su reino jamás será destruido.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El anciano no se atemoriza
por las insolencias de los poderosos: al contrario, entrega su poder al Hijo
del hombre para que inaugure un Reino nuevo, cimentado en la verdad.
Del salmo 137 R/. Te cantaremos, Señor, delante de tus ángeles.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros
ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo.
R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te
invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Que todos los reyes de la tierra te reconozcan, al escuchar tus prodigios. Que
alaben tus caminos, porque tu gloria es inmensa. R/.
Aclamación (Sal
102, 21) R/, Aleluya, aleluya.
Que bendigan al Señor todos sus ejércitos, servidores fieles que
cumplen su voluntad.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 47-51
En aquel tiempo, cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre". Palabra del Señor.Gloria a ti, Señor Jesús.
Natanael había desestimado a Jesús por su origen modesto. Ahora se ha encontrado con él, ha creído y ha comenzado a reconocerlo como lo que es: el Hijo de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Haz, Señor, que tus ángeles lleven ante ti los dones que te presentamos y que este sacrificio sea para todos los hombres fuente de vida y salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los ángeles
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 137, 1)
Te damos gracias de todo corazón, porque cuando te invocamos, Señor, nos escuchaste. En presencia de los ángeles cantaremos, Dios nuestro, tus alabanzas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de los ángeles. Por Jesucristo,nuestro Señor.
Santos: Jerónimo, doctor de la Iglesia, Eusebia de Marsella, religiosa y beato Federico Albert, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jos 1, 8)
Que las palabras de Dios estén siempre sobre tus labios; medítalas día y noche, cumple todo lo que manda el Señor para que tu vida tenga sentido y valor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que otorgaste a san Jerónimo el don de conocer y amar profundamente la Sagrada Escritura, concédenos descubrir en tu palabra la historia de tu amor por nosotros y el camino de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Baruc: 1,15-22
"Reconocemos que el
Señor, Dios nuestro, es justo, y todos nosotros, los habitantes de Judea
y de Jerusalén, nuestros reyes y príncipes, nuestros sacerdotes,
profetas y padres, nos sentimos hoy llenos de vergüenza, porque hemos pecado
contra el Señor y no le hemos hecho caso; lo hemos desobedecido y no
hemos escuchado su voz ni hemos cumplido los mandamientos que él nos
dio.
Desde el día en que el Señor sacó de Egipto a nuestros
padres hasta el día de hoy, no hemos obedecido al Señor, nuestro
Dios, y nos hemos obstinado en no escuchar su voz.
Por eso han caído ahora sobre nosotros las desgracias y la maldición
que el Señor anunció por medio de Moisés, su siervo, el
día en que sacó de Egipto a nuestros padres, para darnos una tierra
que mana leche y miel.
No hemos escuchado la voz del Señor, nuestro Dios, conforme a las palabras
de los profetas que nos ha enviado y todos nosotros, siguiendo las inclinaciones
de nuestro perverso corazón, hemos adorado a dioses extraños y
hemos hecho lo que el Señor, nuestro Dios, reprueba". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Esta confesión pública
de pecado es contundente: la totalidad de Israel, a lo largo de la historia,
se ha desentendido de cumplir la voluntad del Señor. ¿No pasa
lo mismo con el nuevo Israel?
Del salmo 78 R/. Sálvanos, Señor, y perdona nuestros pecados.
Dios mío, los paganos han invadido tu propiedad, han profanado tu santo
templo y han convertido a Jerusalén en ruinas.
Han echado los cadáveres de tus siervos a las aves de rapiña,
y la carne de tus fieles a los animales feroces. R/,
Hemos sido el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y la burla de
los que nos rodean. ¿Hasta cuándo, Señor, vas a estar enojado
y arderá como fuego tu ira? R/,
No recuerdes, Señor, contra nosotros las culpas de nuestros padres. Que
tu amor venga pronto a socorrernos, porque estamos totalmente abatidos. R/.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro.
Para que sepan quién eres, sálvanos y perdona nuestros pecados.
R/.
Aclamación (cfr. sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su
corazón". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 10, 13-16
En
aquel tiempo, Jesús dijo: "¡Ay de ti, ciudad de Corozaín!
¡Ay de ti, ciudad de Betsaida! Porque si en las ciudades de Tiro y de
Sidón se hubieran realizado los prodigios que se han hecho en ustedes,
hace mucho tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza.
Por eso el día del juicio será menos severo para Tiro y Sidón
que para ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás
encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo".
Luego, Jesús dijo a sus discípulos: "El que los escucha a
ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a ustedes, a mí me
rechaza, y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Estas ciudades desaprovecharon el privilegio de haber gozado de la cercana presencia de Jesús. Su desatinada distracción nos alerta para no repetir su insensatez,
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestros dones y haz que, iluminados interiormente por tu palabra, a ejemplo de san Jerónimo, nos acerquemos con fe viva a tu altar para ofrecerte el sacrificio de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Santos
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jr 15, 16)
Tu palabra, Señor, es mi alimento. Tu palabra es el gozo y la alegría de mi corazón.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía que hemos celebrado en la festividad de san Jerónimo ilumine, Señor, nuestro espíritu, para que podamos encontrar en tu Evangelio el camino, la verdad y la vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.