MISAL OCTUBRE DEL 2005
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Dt 32, 10-12)
El Señor fijó su mirada en ella, la instruyó y la cuidó como a la niña de sus ojos. El Señor la condujo, como el águila que despliega sus alas para llevar a sus polluelos.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, que tienes abiertas las puertas de tu Reino para los humildes y sencillos de corazón, ayúdanos a llegar a ti, a ejemplo de santa Teresa del Niño Jesús, por el camino de la fidelidad en las cosas pequeñas y el cumplimiento de los deberes diarios. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Baruc: 4, 5-12. 27-29
"¡Ánimo!,
pueblo mío, tú que llevas el nombre de Israel. Ustedes fueron
vendidos a los paganos, pero no para ser destruidos; por haber provocado la
ira de Dios fueron entregados a sus enemigos. Provocaron la indignación
de su Creador, ofreciendo sacrificios a los ídolos y no a Dios; han olvidado
al Dios eterno, que los alimentó, y han entristecido a Jerusalén,
que los crió.
Cuando Jerusalén vio venir sobre ustedes la ira de Dios, dijo: 'Escuchen,
ciudades vecinas de Sión: Dios ha mandado sobre mí una gran desgracia:
he visto que desterraban a mi pueblo, a mis hijos e hijas, por orden del Eterno.
Yo los había criado con júbilo y los he dejado partir con llanto.
Que nadie vuelva a alegrarse conmigo, porque soy viuda y estoy abandonada. Por
los pecados de mis hijos me encuentro sola, pues se apartaron de la ley de Dios'.
Pero tengan ánimo, hijos míos, e invoquen al Señor, porque
el que les envió estas desgracias se acordará de ustedes. Así
como un día se empeñaron en alejarse de Dios, así vuélvanse
ahora a él y búsquenlo con mucho mayor empeño, pues el
que les mandó todas estas desgracias les dará también con
su salvación la eterna alegría". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El autor personifica a
la ciudad de Jerusalén como una viuda que ha perdido a sus hijos y los
ve partir al destierro. Los llama a volver a Dios de todo corazón.
Del salmo 68 R/. El Señor jamás desoye al pobre.
Se alegrarán al ver al Señor los que sufren; quienes buscan a
Dios tendrán más ánimo, porque el Señor jamás
desoye al pobre ni olvida al que se encuentra encadenado. R/.
Ciertamente el Señor salvará a Sión, reconstruirá
a Judá; la heredarán los hijos de sus siervos; quienes aman a
Dios la habitarán. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 10, 17-24
En aquel tiempo, los setenta
y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús:
"Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre".
Él les contestó: "Vi a Satanás caer del cielo como
el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones
y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño.
Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más
bien de que sus nombres están escritos en el cielo".
En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu
Santo y exclamó: "¡Te doy gracias, Padre, Señor del
cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los
entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque
así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce
quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el
Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar".
Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: "Dichosos
los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas
y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que
ustedes oyen y no lo oyeron". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La presencia de Jesús en Galilea provocó controversia y división: los intelectuales se embotaron, pero los ignorantes y analfabetos entendieron lúcidamente su mensaje.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte en esta festividad de santa Teresa del Niño Jesús, y concédenos que también nuestra vida sea agradable a tus ojos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 18, 3)
A menos que cambien y se hagan tan sencillos como niños, no entrarán al Reino de los cielos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta sagrada comunión encienda en nosotros aquel amor que inspiró a santa Teresa del Niño Jesús el deseo de ofrecerte su vida por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXVII DOMINGO ORDINARIO
Los Santos Ángeles Custodios
Santos: Tomás de Hereford, obispo, y Eleuterio de Nicomedia y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Est 13, 9. 10-11)
Todo depende de tu voluntad, Señor, y nadie puede resistirse a ella. Tú has hecho los cielos y la tierra y las maravillas que contienen. Tú eres el Señor del universo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Padre lleno de amor, que nos concedes siempre más de lo que merecemos y deseamos, perdona misericordiosamente nuestras ofensas y otórganos aquellas gracias que no hemos sabido pedirte y tú sabes que necesitamos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 5, 1-7
Voy a cantar, en nombre
de mi amado, una canción a su viña. Mi amado tenía una
viña en una ladera fértil. Removió la tierra, quitó
las piedras y plantó en ella vides selectas; edificó en medio
una torre y excavó un lagar. Él esperaba que su viña diera
buenas uvas, pero la viña dio uvas agrias.
Ahora bien, habitantes de Jerusalén y gente de Judá, yo les ruego
sean jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más pude hacer
por mi viña, que yo no lo hiciera? ¿Por qué cuando yo esperaba
que diera uvas buenas, las dio agrias?
Ahora voy a darles a conocer lo que haré con mi viña; le quitaré
su cerca y será destrozada. Derribaré su tapia y será pisoteada.
La convertiré en un erial; nadie la podará ni le quitará
los cardos; crecerán en ella los abrojos y las espinas; mandaré
a las nubes que no lluevan sobre ella.
Pues bien, la viña del Señor de los ejércitos es la casa
de Israel, y los hombres de Judá son su plantación preferida.
El Señor esperaba de ellos que obraran rectamente y ellos, en cambio,
cometieron iniquidades; él esperaba justicia y sólo se oyen reclamaciones.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La pedagogía usada
por el profeta Isaías es ingeniosa: comienza por describir una situación
aparentemente ficticia y termina desenmascarando la ingratitud e injusticia
del pueblo.
Del salmo 79 R/. La viña del Señor es la casa de Israel.
Señor, tú trajiste de Egipto una vid, arrojaste de aquí
a los paganos y la plantaste; ella extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus brotes llegaban hasta el río. R/.
Señor, ¿por qué has derribado su cerca, de modo que puedan
saquear tu viña los que pasan, pisotearla los animales salvajes y las
bestias del campo, destrozarla? R/.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tu viña
y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú
mismo cultivaste. R/.
Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder.
Restablécenos, Señor, Dios de los ejércitos; míranos
con bondad y estaremos a salvo. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 6-9
Hermanos: No se inquieten
por nada; más bien presenten en toda ocasión sus peticiones a
Dios en la oración y la suplica, llenos de gratitud. Y que la paz de
Dios, que sobrepasa toda inteligencia, custodie sus corazones y sus pensamientos
en Cristo Jesús.
Por lo demás, hermanos, aprecien todo lo que es verdadero y noble, cuanto
hay de justo y puro, todo lo que es amable y honroso, todo lo que sea virtud
y merezca elogio. Pongan por obra cuanto han aprendido y recibido de mí,
todo lo que yo he dicho y me han visto hacer; y el Dios de la paz estará
con ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esta exhortación anima a los cristianos a que disciernan y asimilen de todos los valores, prácticas y creencias valiosas que encuentren en la cultura y la sociedad donde vivan.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 15, 16) R/ Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto,
y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 21, 33-43
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola:
"Había una vez un propietario que plantó un viñedo,
lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó
una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores
y se fue de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte
de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los
criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro más lo apedrearon.
Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros,
y los trataron del mismo modo.
Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: 'A mi hijo lo
respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos
a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su
herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
Ahora, díganme: cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué
hará con esos viñadores? ". Ellos le respondieron: "Dará
muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros
viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo".
Entonces Jesús les dijo: "¿No han leído nunca en la
Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular.
Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?. Por esta razón
les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará
a un pueblo que produzca sus frutos". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los viñadores perversos han trastocado los planes divinos. Han impuesto en absoluto su posición y su poder; para lograrlo, no vacilaron en eliminar al hijo y adueñarse de. La herencia.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo instituiste, y realiza en nosotros la obra de santificación que con su muerte nos mereció tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lm 3, 25)
Bueno es el Señor con los que en él confían, con aquellos que no cesan de buscarlo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión, Señor, sacie nuestra hambre y nuestra sed de ti y nos transforme en tu Hijo Jesucristo, que vive Y reina por los siglos de los siglos.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las instituciones políticas, religiosas y sociales han sido diseñadas para servir al hombre promoviendo la armonía y la convivencia social. No obstante, en algunas ocasiones, dichas instituciones se pervierten, dejan de ser servidoras y se convierten en instancias opresoras y totalitarias. La aristocracia sacerdotal de Jerusalén se adueñó a tal punto de su misión que acabó usurpando el lugar exclusivo de Dios. En nuestros días, sigue existiendo la tentación de usar de manera autoritaria el poder público. Los cargos de autoridad, tanto religiosos como políticos, son un medio para servir y promover a la persona y la comunidad. Este relato evangélico es una llamada de atención para que no volvamos a adueñarnos de las instituciones para beneficio personal o de grupo.
Santos: Francisco de Borja, presbítero; Gerardo de Broña, abad, y María Josefa Roselló, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4,18)
El Espíritu del Señor está sobre mí; él me ha enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, cuyo Espíritu nos guía y nos protege, escucha misericordioso nuestras súplicas para que la fe de los que creemos en ti, se acreciente con tus constantes beneficios. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jonás: 1,1-2,1.11
El Señor le dirigió
la palabra a Jonás, hijo de Amitay, y le dijo: "Levántate
y vete a Nínive, la gran ciudad, y predica en ella que su maldad ha llegado
hasta mí".
Se levantó Jonás para huir a Tarsis, lejos del Señor, y
llegó a Jafa, donde encontró un barco que salía para Tarsis;
pagó su pasaje y se embarcó para dirigirse a Tarsis, lejos del
Señor.
Pero el Señor desencadenó
un gran viento sobre el mar y provocó una tormenta tan fuerte, que el
barco estaba a punto de naufragar. Los marineros tuvieron miedo y se pusieron
a invocar cada uno a su dios. Luego echaron al mar la carga para aligerar la
nave.
Mientras tanto, Jonás había bajado al fondo del barco, se había
acostado y dormía profundamente. El capitán se le acercó
y le dijo: "¿Qué haces aquí dormido? Levántate
e invoca a tu Dios, a ver si él se compadece de nosotros y no perecemos".
Luego se dijeron unos a otros: "Echemos suertes para ver quién tiene
la culpa de esta desgracia". Echaron suertes y le tocó a Jonás.
Entonces le dijeron: "Dinos por qué nos ha sobrevenido esta desgracia,
cuál es tu oficio, de dónde vienes, cuál es tu país
y de qué pueblo eres".
El les respondió: "Soy hebreo y adoro al Señor, Dios del
cielo, que hizo el mar y la tierra". Entonces aquellos hombres tuvieron
mucho miedo y le dijeron: "¿Por qué has hecho esto?".
Pues él acababa de decirles que iba huyendo del Señor. Y como
el mar seguía encrespándose, le preguntaron: ''¿Qué
hemos de hacer contigo para que el mar se calme?". Él les respondió:
"Levántenme y arrójenme al mar, y el mar se calmará,
pues sé que por mi culpa les ha sobrevenido esta tormenta tan fuerte".
Los hombres se pusieron a remar para alcanzar la costa, pero no pudieron, porque
el mar seguía encrespándose en torno a ellos. Entonces invocaron
al Señor, diciendo: "Señor, no nos hagas morir por culpa
de este hombre ni nos hagas responsables de la muerte de un inocente, ya que
es clara tu voluntad".
Entonces levantaron a Jonás y lo arrojaron al mar y el mar calmó
su furia. Y aquellos hombres temieron mucho al Señor; le ofrecieron un
sacrificio y le hicieron promesas.
Dispuso el Señor que una ballena se tragara a Jonás, el cual estuvo
en el vientre de la ballena tres días y tres noches. Entonces el Señor
le ordenó a la ballena que vomitara a Jonás en tierra firme. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Jonás es enviado
a proclamar la conversión a los odiados habitantes de Nínive.
Este encargo lo desconcierta, y se aparta de su misión; Dios lo reconduce
al camino correcto.
De Jonás 2 R/. En el peligro grité al Señor y me atendió.
En el peligro grité al Señor y me atendió. Desde el vientre
del abismo te pedí auxilio y me escuchaste. R/.
Me habías arrojado al fondo, en alta mar, me rodeaba la corriente, tus
torrentes y tus olas me arrollaban. R/.
Entonces pensé: "Me has arrojado de tu presencia; ¿quién
pudiera ver otra vez tu santo templo?". R/.
Cuando se me acababan las fuerzas, invoqué al Señor y llegó
hasta ti mi oración, hasta tu santo templo. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 13,
34) R/. Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo, dice el Señor, que se amen los unos a los
otros, como yo los he amado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 10, 25-37
En aquel tiempo, se presentó
ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó:
"Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?".
Jesús le dijo: "¿Qué es lo que está escrito
en la ley? ¿Qué lees en ella?". El doctor de la ley contestó:
"Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con
toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu a, prójimo
como a ti mismo". Jesús le dijo: "Has contestado bien; si haces
eso, vivirás".
El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: "¿Y
quién es mi prójimo?". Jesús le dijo: "Un hombre
que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en
manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio
muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual
lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por
ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje,
al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió
sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su
cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él.
Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño
del mesón y le dijo: 'Cuida de él y lo que gastes de más,
te lo pagaré a mi regreso'. ¿Cuál de estos tres te parece
que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los
ladrones?". El doctor de la ley le respondió: "El que tuvo
compasión de él". Entonces Jesús le dijo: "Anda
y haz tú lo mismo". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús compone un relato fabuloso, para revelarnos un mensaje polémico: un samaritano atiende mejor que un sacerdote al llamado de Dios y se hace prójimo del hombre caído.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el fuego del Espíritu que encendió los corazones de los discípulos de tu Hijo Jesucristo, santifique este sacrificio que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 103, 30)
Señor, envías tu Espíritu y creas la vida, y así renuevas la faz de la tierra.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que los dones que hemos recibido enciendan en nosotros el fuego del Espíritu Santo, que de manera tan inefable infundiste en tus apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Francisco de Asís, fundador; Áurea u Oriana de París, abadesa, y Amón el Grande, anacoreta.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Francisco, el hombre de Dios, dejó su casa, abandonó su herencia y se hizo pobre y desvalido; pero el Señor se hizo cargo de él
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que otorgaste a san Francisco de Asís la gracia de seguir gozosamente a Cristo en una vida de pobreza y humildad, haz que, a ejemplo suyo, nuestra preocupación esencial en esta tierra sea la de amar y seguir a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jonás: 3, 1-10
En aquellos días,
el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate
y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje
que te voy a indicar".
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había
mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían
falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad
durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive
será destruida".
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal,
grandes y pequeños. Llegó la noticia al rey de Nínive,
que se levantó del trono, se quitó el manto, se vistió
de sayal, se sentó sobre ceniza y en nombre suyo y de sus ministros,
mandó proclamar en Nínive el siguiente decreto: "Que hombres
y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, que no pasten ni beban; que todos
se vistan de sayal e invoquen con fervor a Dios y que cada uno se arrepienta
de su mala vida y deje de cometer injusticias. Quizá Dios se arrepienta
y nos perdone, aplaque el incendio de su ira y así no moriremos".
Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían de su mala vida,
cambió de parecer y no les mandó el castigo que había determinado
imponerles. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Un profeta de ficción
consigue lo que no pudieron lograr los profetas de carne y hueso en Israel:
hacerse oír por sus interlocutores y moverlos a apartarse de su mala
vida.
Del salmo 129 R/ Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.
Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría,
Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con
amor te veneramos. R/.
Como aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque
del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención,
y él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 11,
28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 10, 38-42
En aquel tiempo, entró
Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en
su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó
a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto,
se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús,
le dijo: "Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana
me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude".
El Señor le respondió: "Marta, Marta, muchas cosas te preocupan
y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió
la mejor parte y nadie se la quitará". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Marta y María, dos mujeres cercanas a Jesús, han sido frecuentemente contrapuestas, olvidando que la escucha de la Palabra conduce a vivir el servicio.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestros dones y prepáranos a celebrar el memorial de la pasión de tu Hijo, que tan honda huella dejó en el alma y en el cuerpo de san francisco. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 3)
Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta sagrada comunión nos haga amar profundamente a Cristo y a los hombres para que, a ejemplo de san Francisco de Asís, procuremos sin cesar el bien de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jonás: 4, 1-11
Jonás se disgustó
mucho de que Dios no hubiera castigado a los habitantes de Nínive, e
irritado, oró al Señor en estos términos: "Señor,
esto es lo que yo me temía cuando estaba en mi tierra, y por eso me di
prisa en huir a Tarsis. Bien sabía yo que tú eres un Dios clemente
y compasivo, lleno de paciencia y de misericordia, siempre dispuesto a perdonar.
Ahora, Señor, quítame la vida, pues prefiero morir a vivir".
Pero el Señor le respondió: "¿Crees que hay motivo
para que te enojes?".
Jonás salió de Nínive y acampó al oriente de la
ciudad. Allí construyó una enramada y se sentó a su sombra,
para ver qué pasaba con Nínive. Entonces, el Señor Dios
hizo nacer una hiedra, que creció tan tupida, que le daba sombra y lo
resguardaba del ardor del sol. Jonás se puso muy contento por la hiedra.
Pero al día siguiente, al amanecer, el Señor envió un gusano,
el cual dañó la hiedra, que se secó. Y cuando el sol ya
quemaba, el Señor envió un viento caliente y abrasador; el sol
le daba a Jonás en la cabeza y lo hacía desfallecer. Entonces
Jonás deseó morir y dijo: "Prefiero morir a vivir".
Entonces el Señor le dijo a Jonás: "¿Crees que hay
motivo para que te enojes así por la hiedra?". Contestó él:
"Sí, y tanto, que quisiera morirme". Le respondió el
Señor: "Tú estás triste por una hiedra que no cultivaste
con tu trabajo, que nace una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a
tener lástima de Nínive, la gran ciudad, en donde viven más
de ciento veinte mil seres humanos que no son responsables y gran cantidad de
ganado?". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La lección del ricino
hace que Jonás comprenda la hondura de la compasión divina. Dios
ama a sus criaturas y las perdona, porque les ha dado vida y las ha hecho crecer.
Del salmo 85 R/. Tú, Señor, eres bueno y clemente.
Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el
día, y ya que a ti, Señor, levanto el alma, llena a este siervo
tuyo de alegría. R/.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre
invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta.
R/.
Dios entrañablemente compasivo, todo amor y lealtad, lento a la cólera,
ten compasión de mí, pues clamo a ti, Señor, a toda hora.
R/.
ACLAMACIÓN (Rm 8,
15) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos recibido un espíritu de hijos, que nos hace exclamar: ¡Padre!
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 1-4
Un sábado, Jesús
entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí
un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos
estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener
así de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano
paralizada: "Levántate y ponte ahí en medio". El hombre
se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: "Les
voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido
hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?".
Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al
hombre: "Extiende la mano". Él la extendió y quedó
curado.
Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí
lo que le iban a hacer a Jesús. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La oración del Señor en la versión lucana es una invitación a la confianza. No tiene sentido acumular bienes en demasía, cuando el Señor los dispensa cada día a sus hijos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Bruno de Colonia, fundador, y Feo Foy de Agen, mártir. Beato Bartolomé Longo, laico.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Malaquías: 3, 13-20
"Ustedes me han ofendido
con sus palabras, dice el Señor, y todavía preguntan: '¿Qué
hemos dicho contra ti?'. Han dicho esto: 'No vale la pena servir a Dios. ¿Qué
hemos ganado con guardar sus mandamientos o con hacer penitencia ante el Señor
de los ejércitos? Más bien tenemos que felicitar a los soberbios,
pues hacen el mal y prosperan, provocan a Dios y escapan sin castigo'".
Entonces, los que temen al Señor hablaron unos con otros. Y el Señor
puso atención y escuchó lo que decían y se escribió
ante él un libro en el que están registradas las obras y los nombres
de los que temen al Señor y lo honran.
"El día que yo actúe, dice el Señor de los ejércitos,
ellos serán mí propiedad personal y yo seré indulgente
con ellos, como un padre es indulgente con el hijo que lo obedece. Entonces
verán la diferencia entre los buenos y los malos, entre los que obedecen
a Dios y los que no lo obedecen.
Ya viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados
serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice
el Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni
rama. Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol
de justicia, que les traerá la salvación en sus rayos". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Algunos israelitas sienten
la tentación del pragmatismo; ven cómo prosperan los malvados
y arrogantes, y su fe vacila. El profeta les responde diciendo que esa prosperidad
es efímera.
Del salmo 1 R/. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos
pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus
mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.
En cambio, los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque
el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por
perderlo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Hch 16,14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de
tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 5-13
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Supongan que alguno de ustedes tiene un
amigo que viene a medianoche a decirle: 'Préstame, por favor, tres panes,
pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle'.
Pero él le responde desde dentro: 'No me molestes. No puedo levantarme
a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo
estamos acostados'. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no
se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia,
sí se levantará y le dará cuanto necesite.
Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen
y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe;
quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre
ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una
piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O
cuando le pida huevo, le dé un alacrán?
Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto
más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes
se lo pidan?". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús conoce la insensibilidad del corazón humano y se aprovecha de este rasgo para destacar la bondad del Padre celestial, quien se desvive por atender los clamores de sus hijos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora del Rosario
Santos: Julia de Egipto, mártir, y Augusto o Gustavo de Bourges, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 1, 28. 42)
Te saludamos, María, la llena de gracia; el Señor está contigo. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has hecho conocer el misterio gozoso de la Encarnación de tu Hijo, concédenos tu gracia, por intercesión de la santísima Virgen María, para acompañar a Cristo en los misterios dolorosos de su pasión y muerte y poder participar así de su gloriosa resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Joel: 1, 13-15; 2, 1-2
Hagan penitencia y lloren,
sacerdotes; giman, ministros del altar; vengan, acuéstense en el suelo
vestidos de sayal, ministros de mi Dios, porque el templo del Señor se
ha quedado sin ofrendas y sacrificios.
Promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan a los ancianos y a
todos los habitantes del país en el templo del Señor, nuestro
Dios, y clamen al Señor: "¡Ay de nosotros en aquel día!".
Porque ya está cerca el día del Señor, y llegará
como el azote del Dios todopoderoso.
Toquen la trompeta en Sión, den la alarma en mi monte santo; que tiemblen
los habitantes del país, porque ya viene, ya está cerca el día
del Señor. Es un día de oscuridad y de tinieblas, día de
nubes y de tormenta; como la aurora se va extendiendo sobre todos los montes,
así se extenderá el poderoso ejército que viene: nunca
hubo uno como él ni habrá otro igual a él por muchas generaciones.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Una catástrofe natural
se ha volcado sobre los habitantes de Jerusalén. El profeta los urge
a que reconozcan su pecado, a buscar al Señor para escapar al castigo
total que se avecina.
Del salmo 9 R/. El Señor juzga al mundo con justicia.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón y proclamaré todas
tus maravillas; me alegro y me regocijo contigo y toco en tu honor, Altísimo.
R/.
Reprendiste a los pueblos, destruiste al malvado y borraste para siempre su
recuerdo. Los pueblos se han hundido en la tumba que hicieron, su pie quedó
atrapado en la red que escondieron. R/.
El Señor reina eternamente, tiene establecido un tribunal para juzgar;
juzga al orbe con justicia y rige a las naciones con rectitud. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 12,
31 -32) R/. Aleluya, aleluya.
Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo. Cuando yo sea levantado
de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 15-26
En aquel tiempo, cuando
Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: "Éste
expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de
los demonios". Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal
milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: "Todo
reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa.
Si Satanás también está dividido contra sí mismo,
¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a
los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder
de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán
sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa
que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están
seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita
las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no
está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo,
desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares
áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: 'Volveré a
mi casa, de donde salí'. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a
instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre
resulta peor que la de antes". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús vive un enfrentamiento total con el adversario del Reino; su actitud es consecuente: urge a tomar partido por su causa, dado que "el que no está conmigo está contra mí".
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el memorial de los misterios de nuestra redención, transforme, Señor, nuestra vida y nos haga dignos de la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 31)
El ángel Gabriel dijo a María: Vas a concebir y a dar a luz un Hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de esta Eucaristía, en la que hemos proclamado la muerte y resurrección de tu Hijo, concédenos, Señor, la gracia de participar con nuestros sufrimientos en la pasión de Cristo, para que podamos participar también de su gloriosa resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Sergio y Baco de Roma, mártires; Simeón, laico; Ana, profetisa, y Tais de Egipto, penitente.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Oh, Dios, Padre nuestro, como de una raíz plantada en tierra fértil haz hecho brotar de la Virgen María el renuevo santo, que es Cristo, tu Hijo; haz que todo cristiano, injertado en él por medio del Bautismo pueda renovar su juventud en el Espíritu y dar frutos de gracia para alabanza de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Joel: 4, 12-21
"Que se levanten las
naciones y acudan al valle de Josafat: allí me sentaré a juzgar
a las naciones vecinas. Empuñen las hoces, porque ya la mies está
madura; vengan a pisar las uvas, porque ya está lleno el lagar, ya las
cubas están rebosantes de sus maldades.
Multitudes y multitudes se reúnen en el valle del juicio, porque está
cerca el día del Señor. El sol y la luna se oscurecen, las estrellas
retiran su resplandor. El Señor ruge desde Sión, desde Jerusalén
levanta su voz; tiemblan los cielos y la tierra.
Pero el Señor protege a su pueblo, auxilia a los hijos de Israel. Entonces
sabrán que yo soy el Señor, su Dios, que habito en Sión,
mi monte santo. Jerusalén será santa y ya no pasarán por
ella los extranjeros.
Aquel día los montes destilarán vino y de las colinas manará
leche. Los ríos de Judá irán llenos de agua y brotará
un manantial del templo del Señor, que regará el valle de las
Acacias.
Egipto se volverá un desierto y Edom una árida estepa, porque
oprimieron a los hijos de Judá y derramaron sangre inocente en su país.
En cambio, Judá estará habitada para siempre, y Jerusalén,
por todos los siglos. Vengaré su sangre, no quedarán impunes los
que la derramaron, y yo, el Señor, habitaré en Sión".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta anuncia la hora
del castigo para las naciones que violentaron a Israel. Dios se apresta a salvar
a su pueblo, dándole bendiciones y protegiéndolo con su presencia
cercana.
Del salmo 96 R/. Alegrémonos todos con el Señor.
Reina el Señor, alégrese la tierra, cante de regocijo el mundo
entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor, que se asienta en
la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los
cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Amanece la luz para el justo y la alegría para los rectos de corazón.
Alégrense, justos, con el Señor y bendigan su santo nombre. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 11,
28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: "¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!". Pero Jesús le respondió: "Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dos bienaventuranzas complementarias: la primera celebra la maternidad que nos regaló a tan singular profeta; la segunda nos exhorta a vivir como oyentes fieles del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXVIII DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 129, 3-4)
Si conservaras el recuerdo de nuestras faltas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero tú, Dios de Israel, eres Dios de perdón.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que tu gracia nos inspire y acompañe siempre para que podamos descubrirte en todos y amarte y servirte en cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 25, 6-10
En aquel día, el
Señor del universo preparará sobre este monte un festín
con platillos suculentos para todos los pueblos; un banquete con vinos exquisitos
y manjares sustanciosos. Él arrancará en este monte el velo que
cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las
naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará
las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra
la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.
En aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios,
de quien esperábamos que nos salvara; alegrémonos y gocemos con
la salvación que nos trae, porque la mano del Señor reposará
en este monte". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Con la imagen del banquete,
Dios describe la victoria total y definitiva que regalará a sus fieles:
la muerte, el llanto y la pena serán arrancados para siempre de la tierra.
Del salmo 22 R/. Habitaré en la casa del Señor toda la vida.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás
conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges
la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días
de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 12-14. 19-20
Hermanos: Yo sé lo
que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado
a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que
a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza. Sin embargo, han
hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades.
Mi Dios, por su parte, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez
todas las necesidades de ustedes, por medio de Cristo Jesús. Gloria a
Dios, nuestro Padre, por los siglos de los siglos. Amén. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo ha sabido vivir con holgura y estrechez. En esta hora crítica, los filipenses han sabido socorrerle; por eso invoca a Dios para que colme su generosa solicitud.
ACLAMACIÓN (cfr.
Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes para
que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió
Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos
del pueblo, diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que
preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados
que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: 'Tengo preparado el banquete;
he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo.
Vengan a la boda'. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo,
otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los
insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas,
que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: 'La boda está preparada; pero los que habían
sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y
conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren'. Los criados salieron
a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la
sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados vio entre ellos a un hombre
que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: 'Amigo, ¿cómo
has entrado aquí sin traje de fiesta?'. Aquel hombre se quedó
callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos
y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto
y la desesperación. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La boda está preparada, el banquete tendrá que comenzar. Los invitados iniciales desestimaron el llamado; el Señor ampliará su invitación y la fiesta llegará a su término.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 11)
Los que buscan riquezas, sufren pobreza y hambre; los que buscan al Señor, no carecen de nada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, humildemente, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que hemos recibido en alimento, nos comuniquen su misma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-La acumulación de logros y éxitos vuelve arrogantes a las personas. El engreimiento las hace autosuficientes. Los invitados al banquete de bodas desdeñan la invitación y desprecian la oferta de gracia que Jesús les ofrece. El relato exhibe la cerrazón de ciertos sectores del pueblo judío al llamado de Jesús. El relato cobra sentido en las circunstancias actuales de una cultura secularizada y engreída. El hombre va dejándose engañar por sus visiones relativistas, por la cómoda mediocridad, y rechaza con cinismo y violencia, al igual que en la parábola, los llamados de Dios para lograr la convivencia fraterna, solidaria y pacífica entre hombres y mujeres, entre pobres y ricos, entre débiles y fuertes.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, tú que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 1, 1-7
Yo, Pablo, siervo de Cristo
Jesús, he sido llamado por Dios para ser apóstol y elegido por
él para proclamar su Evangelio. Ese Evangelio, que, anunciado de antemano
por los profetas en las Sagradas Escrituras, se refiere a su Hijo, Jesucristo,
nuestro Señor, que nació, en cuanto a su condición de hombre,
del linaje de David, y en cuanto a su condición de espíritu santificador,
se manifestó con todo su poder como Hijo de Dios, a partir de su resurrección
de entre los muertos.
Por medio de Jesucristo, Dios me concedió la gracia del apostolado, a
fin de llevar a los pueblos paganos a la aceptación de la fe para gloria
de su nombre. Entre ellos, se cuentan también ustedes, llamados a pertenecer
a Cristo Jesús.
A todos ustedes, los que viven en Roma, a quienes Dios ama y ha llamado a formar
parte de su pueblo santo, les deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre,
y de Jesucristo, el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La misión apostólica
de Pablo deriva del poder de Jesús resucitado, nacido del linaje de David
y constituido Hijo de Dios en plena fuerza, por la resurrección de la
muerte.
Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su
corazón". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud
se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles:
"La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal,
pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues
así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive,
lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.
Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará
el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos
rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y
aquí hay uno que es más que Salomón.
Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se
levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se
convirtieron con la predicación de Jonás y aquí hay uno
que es más que Jonás". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los hombres y las mujeres de Israel miran a Jesús con recelo y suspicacia, demandan numerosas señales y cierran los ojos ante lo evidente de sus hechos y palabras.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 17)
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Alejandro Sauli, obispo. Beatos Elías del Socorro Nieves, mártir, y Juan XXIII, papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ef 6, 2-3)
Honrarás a tu padre y madre es un mandamiento muy importante, que lleva consigo esta promesa: Te irá bien y vivirás largo tiempo en la tierra.
ORACIÓN COLECTA
Dios trino y uno, en quien encuentra origen y fundamento toda relación familiar, escucha nuestras súplicas y concédenos imitar las mismas virtudes y el amor de la santa familia de tu Hijo, a fin de que, reunidos todos en tu casa, podamos algún día gozar de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 1, 16-25
Hermanos: No me avergüenzo
de predicar el Evangelio, que es una fuerza de Dios para salvar a todos los
que creen, a los judíos primeramente y también a los no judíos.
Pues en el Evangelio se nos revela que Dios trabaja con su actividad salvadora
en nosotros por medio de la fe, de principio a fin, como dice la Escritura:
El justo vivirá por medio de la fe.
En efecto, Dios manifiesta desde el cielo su reprobación contra los hombres
impíos e injustos, que por la injusticia mantienen cautiva a la verdad.
Porque las cosas de Dios que se pueden conocer, las tienen a la vista. Dios
mismo se las ha manifestado, pues las perfecciones invisibles de Dios, como
su poder eterno y su divinidad, resultan visibles desde la creación del
mundo para quien reflexiona sobre sus obras, de modo que no tienen disculpa.
Han conocido a Dios, pero no lo han glorificado como a Dios ni le han dado gracias;
antes bien, se han ofuscado con razonamientos inútiles, y su insensata
inteligencia se ha llenado de oscuridad. Pretendían ser sabios, pero
se volvieron insensatos, pues cambiaron la gloria de Dios inmortal por imágenes
de hombres mortales, de aves, cuadrúpedos y reptiles.
Por eso, Dios los entregó a los deseos impuros de su corazón,
y llegaron a tal inmoralidad, que deshonraron sus cuerpos unos con otros, porque
cambiaron al Dios verdadero por dioses falsos y dieron culto y adoraron a la
creatura en vez de al creador, el cual merece alabanza por siempre. Amén.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol desenmascara
la confusión que viven los gentiles, quienes se volvieron insensatos
y acabaron por usurpar el lugar de Dios, tiranizando con su propio modo de vivir.
Del salmo 18 R/. Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega
su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN (Hb 4,12)
R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos y las intenciones
del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 37-41
En aquel tiempo un fariseo
invitó a Jesús a comer. Jesús fue a la casa del fariseo
y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que Jesús
no hubiera cumplido con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.
Pero el Señor le dijo: "Ustedes, los fariseos, limpian el exterior
del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de
robos y maldad. ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo lo exterior no
hizo también lo interior? Den más bien limosna de lo que tienen
y todo lo de ustedes quedará limpio". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús propone el camino de la limosna como verdadera purificación para quienes se desviven por cumplir las normas de pureza y se desentienden de solidarizarse con los pobres.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte por nuestras familias, para que las conserves en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Is 49, 15)
¿Puede acaso una madre olvidarse de su creatura? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Haz, Señor, que tus hijos, alimentados con este sacramento, podamos imitar siempre los ejemplos de la Sagrada Familia, a fin de que, después de las penalidades de esta vida, gocemos de su compañía eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora del Pilar
Santos: Edwin de Northumbria, rey, y Félix y Cipriano de África y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Jn 3, 17)
Si alguno, teniendo con qué vivir, ve a su hermano pasar necesidad, y sin embargo, no lo ayuda, ¿cómo habitará el amor de Dios en él?
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que diste un origen idéntico a todos los pueblos y quisiste formar con ellos una sola familia, llena los corazones con el fuego de tu amor y suscita en todos los hombres el deseo de un progreso justo y fraternal, a fin de que, con los bienes que has destinado para todos, se realice cada uno como persona humana y, suprimida toda discriminación, reinen en el mundo la igualdad y la justicia. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 2, 1-11
No tienes disculpa tú,
quienquiera que seas, que te constituyes en juez de los demás, pues al
condenarlos, te condenas a ti mismo, ya que tú haces las mismas cosas
que condenas; y ya sabemos que Dios condena justamente a los que hacen tales
cosas.
Tú, que condenas a los que hacen las mismas cosas que haces tú,
¿piensas que vas a escapar del juicio de Dios? ¿Por qué
desprecias la bondad inagotable de Dios, su paciencia y su comprensión,
y no te das cuenta de que esa misma bondad es la que te impulsa al arrepentimiento?
Pues por la dureza de tu corazón empedernido, vas acumulando castigos
para el día del castigo, en el que Dios se manifestará como justo
juez y pagará a cada uno según sus obras.
A los que buscaron la gloria y el honor que no se acaban, y perseveraron en
hacer el bien, les dará la vida eterna; en cambio, a los que por egoísmo
se rebelaron contra la verdad y cometieron injusticias, les dará un castigo
terrible.
Todo aquel que haga el mal, el judío primeramente, pero también
el no judío, tendrá tribulación y angustia; en cambio,
todo aquel que haga el bien, el judío primeramente, pero también
el no judío, tendrá gloria, honor y paz, porque en Dios no hay
favoritismos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los judíos también
han caído en la trampa, al igual que los gentiles. Sintiéndose
ufanos por su supuesta justicia, se precipitaron a juzgar con violencia a los
pecadores.
Del salmo 61 R/. Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo en Dios he puesto mi confianza, porque de él vendrá
el bien que espero. Él es mi refugio y mi defensa, ya nada me inquietará.
R/.
Sólo Dios es mi esperanza, mi confianza es el Señor; es mi baluarte
y firmeza, es mi Dios y salvador. R/.
De Dios viene mi salvación y mi gloria; él es mi roca firme y
mi refugio. Confía siempre en él, pueblo mío, y desahoga
tu corazón en su presencia, porque sólo en Dios está nuestro
refugio. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 42-46
En aquel tiempo, Jesús
dijo: "¡Ay de ustedes, fariseos, por que pagan diezmos hasta de la
hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia
y del amor
de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes,
fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que
les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos
sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!".
Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: "Maestro,
al hablar así, nos insultas también a nosotros". Entonces
Jesús le respondió:" ¡Ay de ustedes también,
doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero
ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Un doctor de Israel hace causa común con los fariseos y se opone a Jesús. El Señor le replica denunciando la severidad de quienes se sirven de la ley de Dios para oprimir a los ignorantes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones y plegarias de tu Iglesia y haz que todos los hombres se llenen del espíritu de hijos de Dios, a fin de que, superadas por amor todas las desigualdades, lleguen los pueblos a formar en tu paz una sola familia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 11, 9)
Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen y se les abrirá, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que de nuestra participación en este sacramento de unidad, mediante el cual renuevas constantemente a la familia humana, obtengamos, Señor, un amor auténtico y eficaz que nos impulse a promover el progreso de los pueblos y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Eduardo de Inglaterra, rey, y Teófilo de Antioquía, obispo. Beata Alejandrina María Da Costa, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 3, 21-30
Hermanos: La actividad salvadora
de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, se ha manifestado ahora independientemente
de la ley. Por medio de la fe en Jesucristo, la actividad salvadora de Dios
llega, sin distinción alguna, a todos los que creen en él.
En efecto, como todos pecaron, todos están privados de la presencia salvadora
de Dios; pero todos son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud
de la redención llevada a cabo por medio de Cristo Jesús, al cual
Dios expuso públicamente como la víctima que nos consigue el perdón
por la ofrenda de su sangre, por medio de la fe.
Así nos enseña Dios lo que es su actividad salvadora: perdona
los pecados cometidos anteriormente, que soportó con tanta paciencia,
y nos da a conocer, en el tiempo actual, que él es el justo que salva
a todos los que creen en Cristo Jesús.
¿En dónde quedó, pues, tu derecho a gloriarte? Ha sido
eliminado. ¿Por cumplir la ley? De ninguna manera, sino por aceptar la
fe. Porque sostenemos que el hombre es justificado por la fe y no por hacer
lo que prescribe la ley de Moisés. ¿Acaso Dios es Dios sólo
de los judíos? ¿No lo es también de los no judíos?
Evidentemente que sí, puesto que no hay más que un solo Dios,
que justifica por medio de la fe tanto a los judíos como a los no judíos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Puesto que todos somos
pecadores, todos estamos urgidos de reconocer nuestra impotencia y voltear hacia
Jesús crucificado, para poner en él nuestra fe y confianza.
Del salmo 129 R/. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.
Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría,
Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con
amor te veneramos. R/.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela.
R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, si no es por mí,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 47-54
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los fariseos y doctores de la ley: "¡Ay de ustedes, que les
construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con
eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron,
pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.
Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles,
y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida
cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido
derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta
la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí,
se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.
¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la
puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han
cerrado el paso".
Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos
comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas
para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los que han accedido al saber y desentrañado la voluntad del Señor están obligados a facilitar a los sencillos e ignorantes la llave que los conduzca al descubrimiento de la verdad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Calixto I. papa, y Juan Ogilvie, mártir. Beata María Poussepin, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sab 11, 22 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 4, 1-8
Hermanos: ¿Qué
diremos de Abraham, padre de nuestra raza? Si Abraham hubiera obtenido la justificación
por sus obras, tendría de qué estar orgulloso, pero no delante
de Dios. En efecto, ¿qué dice la Escritura? Abraham le creyó
a Dios y eso le valió la justificación.
Al que, gracias a su trabajo, tiene obras, no se le da su paga como un regalo,
sino como algo que se le debe. En cambio al que no tiene obras, pero cree en
aquel que justifica al pecador, su fe le vale la justificación. .
En este sentido, también David proclama dichoso al hombre a quien Dios
tiene por justo, independientemente de las obras: Dichosos aquellos cuyas maldades
han sido perdonadas y cuyos pecados han sido sepultados. Dichoso el hombre a
quien el Señor no le toma en cuenta su pecado. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El apóstol pretende
demostrar una tesis capital: ningún hombre es capaz de regenerarse interiormente
con base en sus méritos. No son las obras, sino la fe, lo que le da la
salvación.
Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en
el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te
confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos,
y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.
ACLAMACIÓN (Sal
32,22) R/. Aleluya, aleluya.
Muéstrate bondadoso con nosotros, Señor, puesto que en ti hemos
confiado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12,1-7
En aquel tiempo, la multitud
rodeaba a Jesús en tan gran número, que se atropellaban unos a
otros. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: "Cuídense
de la levadura de los fariseos, es decir, de la hipocresía. Porque no
hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a
conocerse. Por eso, todo lo que ustedes hayan dicho en la oscuridad, se dirá
a plena luz, y lo que hayan dicho en voz baja y en privado, se proclamará
desde las azoteas. Yo les digo a ustedes, amigos míos: No teman a aquellos
que matan el cuerpo y después ya no pueden hacer nada más.
Les voy a decir a quién han de temer: Teman a aquel que, después
de darles muerte, los puede arrojar al lugar de castigo. Se lo repito: A él
sí tienen que temerlo.
¿No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Sin embargo, ni de uno
solo de ellos se olvida Dios; y por lo que a ustedes toca, todos los cabellos
de su cabeza están contados. No teman, pues, porque ustedes valen mucho
más que todos los pajarillos". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La hipocresía es simulación y disfraz. Jesús la denuncia y alerta a sus discípulos a no reproducir la dureza de corazón de los piadosos fariseos, que juzgan severamente al pecador.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 41, 2-3)
Como la cierva busca el agua de los ríos, así, cansada mi alma, te busca a ti, Dios mío.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de tu Espíritu impulsaste a santa Teresa de Jesús a renovar en la Iglesia la vida religiosa, concédenos, por su intercesión, un ardiente deseo de renovar nuestra vida cristiana y de servirte con alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 4, 13. 16-18
Hermanos: La promesa que
Dios hizo a Abraham y a sus descendientes, de que ellos heredarían el
mundo, no dependía de la observancia de la ley, sino de la justificación
obtenida mediante la fe.
En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda asegurada la promesa
para todos sus descendientes, no sólo para aquellos que cumplen la ley,
sino también para todos los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él
es padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido padre
de todos los pueblos.
Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios en quien creyó
y que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que todavía
no existen. Él, esperando contra toda esperanza, creyó que habría
de ser padre de muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido:
Así de numerosa será tu descendencia. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Ninguna generación
de Israel consiguió cumplir a plenitud las duras exigencias de la ley
mosaica. Ante la ley, todos quedamos reprobados; la fe les trajo la promesa.
Del salmo 104 R/. El Señor nunca olvida sus promesas.
Descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen:
el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvidará el Señor de
sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que
un día le hiciera. R/.
Se acordó de la palabra sagrada que había dado a su siervo, Abraham,
y sacó a su pueblo con alegría, a sus escogidos con gritos de
triunfo. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15,
26. 27) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor,
y también ustedes serán mis testigos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 8-12
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca
abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del
hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los
hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.
A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará;
pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.
Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen
de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu
Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los seguidores de Jesús conocerán, por el hecho de serlo, una serie de dificultades y ataques. En esa hora adversa, el Espíritu Santo será su única fortaleza y consuelo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concédenos celebrar esta Eucaristía, con el mismo fervor con que santa Teresa de Jesús se consagró a tu Hijo y al servicio de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 88, 2)
Cantaré tus misericordias, Señor, eternamente y proclamaré tu fidelidad de generación en generación.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, Señor, que, a ejemplo de santa Teresa de Jesús, no nos cansemos nunca de cantar las maravillas de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXIX DOMINGO ORDINARIO
Santos: Eduviges de Polonia, reina; Margarita María Alacoque, religiosa, y Gerardo de Mayela, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 16, 6. 8)
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; atiéndeme y escucha mis palabras. Cuídame como a la niña de tus ojos y cúbreme bajo la sombra de tus alas.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, haz que nuestra voluntad sea siempre dócil a la tuya y que te sirvamos con un corazón sincero. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 45, 1, 4-6
Así habló el Señor a Ciro, su ungido, a quien ha tomado de la mano para someter ante él a las naciones y desbaratar la potencia de los reyes, para abrir ante él los portones y que no quede nada cerrado: "Por amor a Jacob, mi siervo, y a Israel, mi escogido, te llamé por tu nombre y te di un título de honor, aunque tú no me conocieras. Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay Dios. Te hago poderoso, aunque tú no me conoces, para que todos sepan, de oriente a occidente, que no hay otro Dios fuera de mí. Yo soy el Señor y no hay otro". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta conocido como
Deuteroisaías persuadió a sus contemporáneos de la vaciedad
de los dioses paganos. Éstos no son sino imágenes materiales,
que oprimen, en vez de liberar.
Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor toda la
tierra. Su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación
sus maravillas. R/.
Cantemos al Señor, porque él es grande, más digno de alabanza
y más tremendo que todos los dioses paganos, que ni existen; ha sido
el Señor quien hizo el cielo. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y
tribútenle honores a su nombre. Ofrézcanle en sus atrios sacrificios.
R/.
Caigamos en su templo de rodillas. Tiemblen ante el Señor los atrevidos.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él gobierna
a las naciones con justicia. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 1, 1-5
Pablo, Silvano y Timoteo
deseamos la gracia y la paz a la comunidad cristiana de los tesalonicenses,
congregada por Dios Padre y por Jesucristo, el Señor.
En todo momento damos gracias a Dios por ustedes y los tenemos presentes en
nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar las obras
que manifiestan la fe de ustedes, los trabajos fatigosos que ha emprendido su
amor y la perseverancia que les da su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.
Nunca perdemos de vista, hermanos muy amados de Dios, que él es quien
los ha elegido. En efecto, nuestra predicación del Evangelio entre ustedes
no se llevó a cabo sólo con palabras, sino también con
la fuerza del Espíritu santo, que produjo en ustedes abundantes frutos.
Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Tesalónica son presentados como modelo de fe activa,
esperanza perseverante y amor esforzado. Su excelencia sigue desafiando a los
cristianos actuales.
ACLAMACIÓN (Flp
2, 15.16) R/. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 22, 15-21
En aquel tiempo, se reunieron
los fariseos para ver la manera de hacer caer a Jesús, con preguntas
insidiosas, en algo de que pudieran acusarlo.
Le enviaron, pues, a algunos de sus secuaces, junto con algunos del partido
de Heredes, para que le dijeran: "Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas
con verdad el camino de Dios, y que nada te arredra, porque no buscas el favor
de nadie. Dinos, pues, qué piensas: ¿Es lícito o no pagar
el tributo al César?".
Conociendo Jesús la malicia de sus intenciones, les contestó:
"Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme? Enséñenme
la moneda del tributo". Ellos le presentaron una moneda. Jesús les
preguntó: "¿De quién es esta imagen y esta inscripción?".
Le respondieron: "Del César". Y Jesús concluyó:
"Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que
es de Dios". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Los adversarios que intentan enredar a Jesús resultan desautorizados. Ellos se habían adueñado de la conciencia de las personas y Jesús les ordena devolver a Dios lo que no les pertenece.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones tuyos que con sincera voluntad te presentamos, y por medio de esta Eucaristía, dígnate purificarnos y renovarnos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 32, 18-19)
Los ojos del Señor están puestos en sus hijos, en los que esperan en su misericordia, para librarlos de la muerte y reanimar en tiempo de hambre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta celebración eucarística nos comunique, Señor, nuevas fuerzas para cumplir tu voluntad en esta vida y nos confirme en la esperanza de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cada vez que algún analista apela al dicho de Jesús sobre Dios y el cesar, termina por hacer una lectura anacrónica. Parte del supuesto de que la propuesta cultural que defiende la separación entre Iglesia y Estado, entre la fe y la razón, operada desde la Ilustración, ya existía en tiempo de Jesús. Nada más inexacto y falso. En el mundo antiguo, religión y política eran una; Jesús no podía urgir a operar esa separación. El sentido es más profundo: los seres humanos, hechos a imagen de Dios, no son propiedad del cesar, ni del sacerdote, ni del mercado o la ideología más altruista, ni del padre de familia ni de nadie; sólo de Dios. Nadie puede disponer, por motivo alguno, de la dignidad o la conciencia de otra persona.
Santos: Ignacio de Antioquía, mártir; Juan Colobo el Pequeño, anacoreta, y Florentino de Oranges, Obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Gal 2, 19-20)
Estoy clavado con Cristo en la cruz; ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí; vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, que has querido glorificar a tu Iglesia con el testimonio de los mártires, concédenos que el glorioso martirio que mereció a san Ignacio una corona inmortal, fortalezca cada vez más nuestra fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 4, 19-25
Hermanos: La fe de Abraham
no se debilitó a pesar de que, a la edad de casi cien años, su
cuerpo ya no tenía vigor, y además, Sara, su esposa, no podía
tener hijos. Ante la firme promesa de Dios, no dudó ni tuvo desconfianza;
antes bien, su fe se fortaleció y dio con ello gloria a Dios, convencido
de que él es poderoso para cumplir lo que promete. Por eso, Dios le acreditó
esta fe como justicia.
Ahora bien, no sólo por él está escrito que "se le
acreditó", sino también por nosotros, a quienes se nos acreditará,
si creemos en aquel que resucitó de entre los muertos, en nuestro Señor
Jesucristo, que fue entregado a la muerte por nuestros pecados y resucitó
para nuestra justificación. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
San Pablo examina el proceder
creyente de Abrahán y extrae el mensaje que de ahí se deriva.
No fincamos nuestra esperanza en nosotros mismos, sino en la palabra del Señor.
Del salmo Lucas 1 R/. Bendito sea el Señor, Dios de Israel.
El Señor ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la
casa de David su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo,
por boca de sus santos profetas. R/.
Anunció que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de
todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres
y acordarse de su santa alianza. R/.
El Señor juró a nuestro padre Abraham que nos libraría
del poder de nuestros enemigos, para que pudiéramos servirlo sin temor,
con santidad y justicia, todos los días de nuestra vida. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 5,
3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 13-21
En aquel tiempo, hallándose
Jesús en medio de una multitud, un hombre le dijo: "Maestro, dile
a mi hermano que comparta conmigo la herencia". Pero Jesús le contestó:
"Amigo, ¿quién me ha puesto como juez en la distribución
de herencias?".
Y dirigiéndose a la multitud, dijo: "Eviten toda clase de avaricia,
porque la vida del hombre no depende de la abundancia de los bienes que posea".
Después les propuso esta parábola: "Un hombre rico obtuvo
una gran cosecha y se puso a pensar: '¿Qué haré, porque
no tengo ya en dónde almacenar la cosecha? Ya sé lo que voy a
hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes
para guardar ahí mi cosecha y todo lo que tengo. Entonces podré
decirme: Ya tienes bienes acumulados para muchos años; descansa, come,
bebe y date a la buena vida'. Pero Dios le dijo: '¡Insensato! Esta misma
noche vas a morir. ¿Para quién serán todos tus bienes?'.
Lo mismo le pasa al que amontona riquezas para sí mismo y no se hace
rico de lo que vale ante Dios". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Más tarde que temprano, algunos hombres y mujeres sensatos logran asimilar esta sencilla enseñanza: la vida no depende de los bienes. Para Jesús, toda codicia es idolátrica.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor Dios, que después de purificar como trigo de Cristo a san Ignacio de Antioquia, lo aceptaste como pan inmaculado, dígnate aceptar los dones que tu Iglesia te presenta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)
Soy trigo de Cristo, escribió san Ignacio de Antioquia, seré triturado por los dientes de las fieras y transformado así en pan inmaculado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo que hemos recibido, Señor, al conmemorar el martirio de san Ignacio, nos dé nuevas fuerzas para que, con las palabras y con las acciones, nos manifestemos auténticos cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lucas, evangelista y mártir; Amable de Riom, presbítero, y Justo de Beauvais, mártir. (Rojo)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 52, 7)
Qué hermoso es ver sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, que trae buenas noticias, que anuncia la salvación.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que elegiste a san Lucas para revelar al mundo, mediante su predicación y su Evangelio, el misterio de tu predilección por los pobres, haz que todos los que hemos recibido de ti la gracia de conocerte, unidos por un profundo espíritu de fraternidad, demos al mundo testimonio claro de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 4. 9-17
Querido hermano: Haz lo
posible por venir a verme cuanto antes, pues Dimas, prefiriendo las cosas de
este mundo, me ha abandonado y ha partido a Tesalónica. Crescencio se
fue a Galacia, y Tito, a Dalmacia. El único que me acompaña es
Lucas. Trae a Marcos contigo, porque me será muy útil en mis tareas.
A Tíquico lo envié a Éfeso.
Cuando vengas, tóeme el abrigo que dejé en Tróade, en la
casa de Carpo. Tráeme también los libros y especialmente los pergaminos.
Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho daño. El Señor le dará
su merecido. Cuídate de él, pues se ha opuesto tenazmente a nuestra
predicación.
La primera vez que me defendí ante el tribunal, nadie me ayudó.
Todos me abandonaron. Que no se les tome en cuenta. Pero el Señor estuvo
a mi lado y me dio fuerzas para que, por mi medio, se proclamara claramente
el mensaje de salvación y lo oyeran todos los paganos. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol parece
estar haciendo su testamento y sus últimos encargos. Y aunque su partida
está próxima, mantiene la entrega y la esperanza de seguir proclamando
el mensaje.
Del salmo 144 R/. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R/.
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor
todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está
el Señor de quien lo invoca. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto
y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 10,1-9
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: "La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: 'Que la paz reine en esta casa'. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: 'Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios' ". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los setenta y dos discípulos salen en misión. Jesús los envía como portadores de la paz. Esta paz de Dios produce justicia, y no opresión ni miseria, como la mal llamada "paz romana".
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Purifica, Señor, nuestros corazones, a fin de que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Lucas evangelista, nos obtenga la salud del espíritu y la salvación eterna.Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 10, 9)
El Señor envió a sus discípulos a anunciar por todas partes la llegada del Reino de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada comunión aumente, Señor, en nosotros, el amor a Cristo y nos haga permanecer fieles al Evangelio, predicado y trasmitido por san Lucas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé en cualquier tribulación en que me llamen, y seré siempre su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios de clemencia y de reconciliación, que concedes a los hombres días especiales de gracia para que te reconozcan como creador y Padre de todos, mira con bondad a tus hijos y ayúdanos a aceptar de corazón tu mensaje de paz, para que podamos cumplir tu voluntad de hacer reinar en todos a tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 12-18
Hermanos: No dejen que el
pecado domine su cuerpo mortal y los obligue a seguir sus malas inclinaciones;
no pongan sus miembros al servicio del pecado, como instrumentos de maldad.
Por el contrario, pónganse al servicio de Dios, puesto que habiendo estado
muertos, él les ha dado la vida; pongan también sus miembros a
su servicio, como instrumentos de santidad. El pecado ya no volverá a
dominarlos, pues no viven ustedes bajo el régimen de la ley, sino bajo
el régimen de la gracia.
¿Podemos entonces pecar, puesto que ya no vivimos bajo el régimen
de la ley, sino bajo el régimen de la gracia? De ningún modo.
¿Acaso no saben ustedes que al someterse a alguien para obedecerlo como
esclavos, se hacen sus esclavos? Si ustedes son esclavos del pecado, es para
su propia muerte; si son esclavos de la obediencia a Dios, es para su santificación.
Pero gracias a Dios, ustedes, aunque fueron esclavos del pecado, han obedecido
de corazón las normas de la doctrina evangélica que se les han
transmitido, y así, una vez libres del pecado, se han hecho esclavos
de la santidad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Roma
se han emancipado gradualmente. Habiéndose despojado de la esclavitud
y la enajenación, han comenzado a vivir una existencia libre y responsable.
Del salmo 123 R/. El Señor es nuestra ayuda.
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, que lo diga Israel, si
el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando los hombres nos asaltaron,
nos habría devorado vivos el fuego de su cólera. R/.
Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello,
un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el Señor, porque no permitió
que nos despedazaran con sus dientes. R/.
Nuestra vida se escapó como un pájaro de la trampa de los cazadores.
La trampa se rompió y nosotros escapamos. La ayuda nos viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 24,
42. 44) R/. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo
del hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 39-48
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Fíjense en esto: Si un padre de familia
supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando
y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Pues también
ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá
el Hijo del hombre.
Entonces Pedro le preguntó a Jesús: "¿Dices esta parábola
sólo por nosotros o por todos?".
El Señor le respondió: "Supongan que un administrador, puesto
por su amo al frente de la servidumbre con el encargo de repartirles a su tiempo
los alimentos, se porta con fidelidad y prudencia. Dichoso ese siervo, si el
amo, a su llegada, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que
lo pondrá al frente de todo lo que tiene.
Pero si ese siervo piensa: 'Mi amo tardará en llegar' y empieza a maltratar
a los otros siervos y siervas, a comer, a beber y a embriagarse, el día
menos pensado y a la hora más inesperada llegará su amo y lo castigará
severamente y le hará correr la misma suerte de los desleales.
El siervo que conociendo la voluntad de su amo, no haya preparado ni hecho lo
que debía, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla,
haya hecho algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le da, se le exigirá mucho; y al que mucho se le confía,
se le exigirá mucho más. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Los discípulos y seguidores de Jesús reconocen que la benevolencia del Padre los ha favorecido con dones y habilidades que habrán de multiplicar y orientar al servicio fraterno.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que tu Iglesia te presenta y, por este memorial de la muerte de tu Hijo, que con su sangre borró nuestros pecados y nos reconcilió contigo, concédenos que podamos hacer partícipes a todos de la paz de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 24)
Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento de unidad, nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas partes, instrumentos de tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Artemio de Egipto, mártir, Bertilia Boscardín, religiosa, y Andrés de Creta; mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 6, 19-23
Hermanos: Por la dificultad
natural que tienen ustedes para entender estas cosas, voy a seguir utilizando
una comparación de la vida ordinaria. Así como en otros tiempos
pusieron sus miembros al servicio de la impureza y de la maldad, hasta llegar
a la degradación, así ahora pónganlos al servicio del bien,
a fin de que alcancen su santificación. Cuando ustedes eran esclavos
del pecado, no estaban al servicio del bien. ¿Y qué frutos recogieron
entonces de aquello que ahora los llena de vergüenza? Ninguno, pues son
cosas que conducen a la muerte.
Pero ahora, libres ya del pecado y entregados al servicio de Dios, dan frutos
de santidad que conducen a la vida eterna. En una palabra, el pecado nos paga
con la muerte; en cambio, Dios nos da gratuitamente la vida eterna, por medio
de Cristo Jesús, Señor nuestro. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La tesis paulina es consecuente
y clara: el pecado lleva consigo la paga de la muerte; la honradez, en cambio,
recompensa con vida abundante y eterna a los honrados que creen en Jesús.
Del salmo 1 R/. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos
pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus
mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.
En cambio, los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque
el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por
perderlo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Flp 3, 8-9) R/. Aleluya, aleluya.
Todo lo considero una pérdida y lo tengo por basura, para ganar a Cristo
y vivir unido a él. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 49-53
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "He venido a traer
fuego a la tierra, ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!
Tengo que recibir un bautismo, ¡y cómo me angustio mientras llega!
¿Piensan acaso que he venido a traer paz a la tierra? De ningún
modo. No he venido a traer la paz, sino la división. De aquí en
adelante, de cinco que haya en una familia, estarán divididos tres contra
dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, el hijo
contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra
contra la nuera y la nuera contra la suegra". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El imperio romano hacía propaganda de la paz imperial lograda por Augusto. Jesús critica esta paz mentirosa e invita a los suyos a decidirse libremente por su causa.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Celia o Celina, viuda, e Hilarión de Gaza, abad. Beata Laura Montoya, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Gal 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 7, 18-25
Hermanos: Bien sé
yo que nada bueno hay en mí, es decir, en mi naturaleza humana deteriorada
por el pecado. En efecto, yo puedo querer hacer el bien, pero no puedo realizarlo,
puesto que no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero; y si hago
lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado, que habita en
mí.
Descubro, pues, en mí esta realidad: cuando quiero hacer el bien, me
encuentro con el mal. Y aunque en lo más íntimo de mi ser me agrada
la ley de Dios, percibo en mi cuerpo una tendencia contraria a mi razón,
que me esclaviza a la ley del pecado, que está en mi cuerpo.
¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo,
esclavo de la muerte? ¡La gracia de Dios, por medio de Jesucristo, nuestro
Señor! Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo mismo experimenta
la fragilidad humana. Descubre una profunda división en su interior.
La voluntad lo empuja al bien, pero algo más poderoso lo orilla al mal.
Del salmo 118 R/. Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame a gustar y a comprender tus preceptos, pues yo me fío
de ellos. Tú, que eres bueno y haces beneficios, instruyeme en tus leyes.
R/.
Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que me has hecho.
Muéstrame tu ternura y viviré, porque en tu ley he puesto mi contento.
R/.
Jamás olvidaré tus mandamientos, pues con ellos me diste vida.
Soy tuyo, sálvame, pues voy buscando tus leyes. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 12, 54-59
En aquel tiempo, Jesús
dijo a la multitud: "Cuando ustedes ven que una nube se va levantando por
el poniente, enseguida dicen que va a llover, y en efecto, llueve. Cuando el
viento sopla del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas!
Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por
qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente? ¿Por
qué, pues, no juzgan por ustedes mismos lo que les conviene hacer ahora?
Cuando vayas con tu adversario a presentarte ante la autoridad, haz todo lo
posible por llegar a un acuerdo con él en el camino, para que no te lleve
ante el juez, el juez te entregue a la policía, y la policía te
meta en la cárcel. Yo te aseguro que no saldrás de ahí
hasta que pagues el último centavo". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Como artífice y promotor de la paz, el cristiano aprende a dialogar, a respetar el punto de vista del adversario, a perdonar y a desistirse de querellas y venganzas estériles.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Elodia y Nunilona de Huesca, mártires, y María Salomé, viuda. Beato Timoteo Gíaccardo, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Dios santo y misericordioso que te complaces en los humildes y cumples en ellos, por medio de tu Espíritu, las maravillas de la salvación; mira la inocencia de la Virgen María y danos un corazón sencillo y humilde que sepa responder positivamente a todo signo de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 1-11
Hermanos: Ya no hay condenación
que valga contra los que están unidos a Cristo Jesús, porque ellos
ya no viven conforme al desorden egoísta del hombre. Pues, si estamos
unidos a Cristo Jesús, la ley del Espíritu vivificador nos ha
librado del pecado y de la muerte. En efecto, lo que bajo el régimen
de la ley de Moisés era imposible por el desorden y egoísmo del
hombre, Dios lo ha hecho posible cuando envió a su propio Hijo, que se
hizo hombre y tomó una condición humana semejante a la nuestra,
que es pecadora, y para purificarnos de todo pecado, condenó a muerte
al pecado en la humanidad de su Hijo. De este modo, la salvación prometida
por la ley se realiza cumplidamente en nosotros, puesto que ya no vivimos conforme
al desorden y egoísmo humanos, sino conforme al Espíritu.
Ciertamente, los hombres que llevan una vida desordenada y egoísta piensan
y actúan conforme a ella; pero los que viven de acuerdo con el Espíritu,
piensan y actúan conforme a éste. Las aspiraciones desordenadas
y egoístas conducen a la muerte; las aspiraciones conformes al Espíritu
conducen a la vida y a la paz. El desorden egoísta del hombre es enemigo
de Dios: no se somete, ni puede someterse a la voluntad de Dios. Por eso, los
que viven en forma desordenada y egoísta no pueden agradar a Dios.
Pero ustedes no llevan esa clase de vida, sino una vida conforme al Espíritu,
puesto que el Espíritu de Dios habita verdaderamente en ustedes.
Quien no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. En cambio, si
Cristo vive en ustedes, aunque su cuerpo siga sujeto a la muerte, a causa del
pecado, su espíritu vive a causa de la actividad salvadora de Dios.
Si el Espíritu del Padre, que resucitó a Jesús de entre
los muertos, habita en ustedes, entonces el Padre, que resucitó a Jesús
de entre los muertos, también les dará vida a sus cuerpos mortales,
por obra de su Espíritu, que habita en ustedes. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
De la debilidad que experimentamos
en nuestro interior, solamente nos puede liberar el Espíritu de Jesús.
La vida nueva nos permite reconquistar la libertad y vivir como hombres y mujeres
nuevos.
Del salmo 23 R/. Haz, Señor, que te busquemos.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan, pues él lo edificó sobre los mares, él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
ACLAMACIÓN (Ez 33,
11) R/. Aleluya, aleluya.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 13,1-9
En
aquel tiempo, algunos hombres fueron a ver a Jesús y le contaron que
Pilato había mandado matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo
sus sacrificios. Jesús les hizo este comentario: "¿Piensan
ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más
pecadores que todos los demás galileos?
Ciertamente que no; y si ustedes no se arrepienten, perecerán de manera
semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé,
¿piensan acaso que eran más culpables que todos los demás
habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se arrepienten,
perecerán de manera semejante".
Entonces les dijo esta parábola: "Un hombre tenía una higuera
plantada en su viñedo; fue a buscar higos y no los encontró. Dijo
entonces al viñador: 'Mira, durante tres años seguidos he venido
a buscar higos en esta higuera y no los he encontrado. Córtala. ¿Para
qué ocupa la tierra inútilmente?'. El viñador le contestó:
'Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la
tierra alrededor y a echarle abono, para ver si da fruto. Si no, el año
que viene la cortaré' ". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las desgracias ajenas no tienen que entenderse como castigo fulminante de Dios para los malvados. El sufrimiento del inocente es inexplicable y difícil de asimilar en carne propia.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 3-4)
Cuenten a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones, porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo nuestro Señor, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Zacarías: 8, 20-23
Esto dice el Señor
de los ejércitos: "Vendrán pueblos y habitantes de muchas
ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a ver a los de la otra
y les dirán: 'Vayamos a orar ante el Señor y a implorar la ayuda
del Señor de los ejércitos'. 'Yo también voy'. Y vendrán
numerosos pueblos y naciones poderosas a orar ante el Señor Dios en Jerusalén
y a implorar su protección".
Esto dice el Señor de los ejércitos: "En aquellos días,
diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto
a un judío y le dirán: 'Queremos ir contigo, pues hemos oído
decir que Dios está con ustedes'". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La invitación y el
compromiso es dar a conocer el nombre del Señor, para proclamarlo por
todos los pueblos y naciones.
Del salmo 66 R/. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
La tierra ha producido ya sus frutos, Dios nos ha bendecido. Que nos bendiga
Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 10, 9-18
Hermanos: Basta que cada
uno declare con su boca que Jesús es el Señor y que crea en su
corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, para que pueda
salvarse.
En efecto, hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar
con la boca para alcanzar la salvación. Por eso dice la Escritura: Ninguno
que crea en él quedará defraudado, porque no existe diferencia
entre judío y no judío, ya que uno mismo es el Señor de
todos, espléndido con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque
al Señor como a su Dios, será salvado por él.
Ahora bien, ¿cómo van a invocar al Señor, si no creen en
el? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar
de él? ¿Y cómo van a oír hablar de él, si
no hay nadie que se lo anuncie? ¿Y cómo va a haber quienes lo
anuncien, si no son enviados? Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermoso
es ver correr sobre los montes al mensajero que trae buenas noticias!
Sin embargo, no todos han creído en el Evangelio. Ya lo dijo Isaías:
Señor, ¿quién ha creído en nuestra predicación?
Por lo tanto, la fe viene de la predicación y la predicación consiste
en anunciar la palabra de Cristo.
Entonces, yo pregunto: ¿Acaso no habrán oído la predicación?
¡Claro que la han oído!, pues la Escritura dice: La voz de los
mensajeros ha resonado en todo el mundo y sus palabras han llegado hasta el
último rincón de la tierra. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La manifestación que hacemos quienes somos seguidores de la verdad, no siempre corresponde con nuestras acciones. El apóstol Pablo, nos dice como debemos invocar el nombre del Señor, en todos los acontecimientos de nuestra vida.
ACLAMACIÓN (Mt 28,
19. 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que
yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16,15-20
En
aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan
por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se
bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado.
Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan
creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas
nuevas, cogerán serpientes en sus manos y si beben un veneno mortal,
no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y
éstos quedarán sanos".
El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo
y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio
por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación
con los milagros que hacían. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El llamado que nos hace la Palabra de Dios, debe hacer eco en nuestro corazón, y en el de todos los bautizados, para que sigamos transmitiendo a todas las generaciones la Buena nueva, hasta los últimos confines de la Tierra.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también, por la salvación del mundo, los dones y las plegarias de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mc 16, 15)
Vayan por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva a todas las naciones, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que la participación en tu mesa nos santifique y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz, sea recibido con gozo en todo el mundo por medio del sacramento de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los dos polos en torno de los cuales ha girado siempre la fe de judíos y cristianos son el reconocimiento de Dios y el del prójimo. Filiación y fraternidad son las dos tareas inseparables que sintetizan la verdadera vida de un creyente; por conveniencia, por ignorancia o, simplemente, por la famosa ley del péndulo, hemos terminado por separar ambas exigencias. En ocasiones, los cristianos nos refugiamos en una falsa espiritualidad, que nos hace desentendernos de las necesidades del prójimo. En otras, hemos incurrido en activismo social que nos hace desestimar la importancia del encuentro personal, la oración y el diálogo íntimo con Dios. Jesús lo resume claramente: el mandamiento principal son dos.
Santos: Antonio María Claret, fundador, y Félix de Soustina, obispo. Beato Rafael Quizar y Valencia, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11, 23. 24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que hiciste al beato Rafael Guízar pastor eximio e incansable en el anuncio del Evangelio, concédenos, por su intercesión, que, encendidos por el fuego apostólico y fortalecidos por la gracia divina, llevemos a nuestros hermanos a Cristo y así podamos gozar con ellos de la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8,12-17
Hermanos: Nosotros no estamos
sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra
regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán
destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen
sus malas acciones, entonces vivirán.
Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos
de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga
temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos
llamar Padre a Dios.
El mismo Espíritu Santo, a una con nuestro propio espíritu, da
testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también
herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con él
para ser glorificados junto con él. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La fe no se reduce a pura
moral. La fe es el seguimiento de Cristo bajo el impulso del Espíritu
de Jesús. La prueba de que somos cristianos es nuestra libertad ante
el mal.
Del salmo 67 R/. Bendito sea el Señor, que nos salva.
Cuando el Señor actúa, sus enemigos se dispersan y huyen ante
su faz los que lo odian. Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten
de alegría. R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da
su auxilio; él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza
a los cautivos. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus
alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación, porque puede
librarnos de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 17,17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 13,10-17
Un sábado estaba Jesús enseñando en una sinagoga. Había
ahí una mujer que llevaba dieciocho años enferma por causa de
un espíritu malo. Estaba encorvada y no podía enderezarse. Al
verla, Jesús la llamó y le dijo: "Mujer, quedas libre de
tu enfermedad". Le impuso las manos y, al instante, la mujer se enderezó
y empezó a alabar a Dios.
Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiera hecho una
curación en sábado, le dijo a la gente: "Hay seis días
de la semana en que se puede trabajar; vengan, pues, durante esos días
a que los curen y no el sábado".
Entonces el Señor dijo: "¡Hipócritas! ¿Acaso
no desata cada uno de ustedes su buey o su burro del pesebre para llevarlo a
abrevar, aunque sea sábado? Y a esta hija de Abraham, a la que Satanás
tuvo atada durante dieciocho años, ¿no era bueno desatarla de
esa atadura, aun en día de sábado?".
Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron en vergüenza; en cambio,
la gente se alegraba de todas las maravillas que él hacía. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La hipocresía y la dureza de corazón son las realidades humanas que sacan de sus casillas a Jesús. Por lo mismo, él cura a la mujer encorvada y la libera de su opresora enfermedad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos en la fiesta del beato Rafael Guízar, obispo, para que nos obtengan tu perdón y glorifiquen así tu santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Reanimados por este sacramento, te pedimos, Señor, que, a ejemplo del beato Rafael Guízar, nos esforcemos en dar testimonio de la fe que él tuvo y en llevar a la práctica sus enseñanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Gaudencio o Gabino, obispo; Crispín y Crispiniano, mártires, y Proto y Genaro, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18. 19)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que para guiar y gobernar a tu pueblo has querido servirte del ministerio de los sacerdotes, concédeles cumplir incansablemente tu voluntad, para que, con su trabajo y su vida, busquen sólo tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 18-25
Hermanos: Considero que
los sufrimientos de esta vida no se pueden comparar con la gloria que un día
se manifestará en nosotros; porque toda la creación espera, con
seguridad e impaciencia, la revelación de esa gloria de los hijos de
Dios.
La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer,
sino por voluntad de aquel que la sometió, pero dándole al mismo
tiempo esta esperanza: que también ella misma va a ser liberada de la
esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa libertad de los
hijos de Dios.
Sabemos, en efecto, que la creación entera gime hasta el presente y sufre
dolores de parto; y no sólo ella, sino también nosotros, los que
poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando
que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención
de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía
objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque,
¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos
algo que todavía no poseemos, tenemos que esperarlo con paciencia. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
En las condiciones presentes,
los cristianos somos asediados por la fragilidad. Estamos anhelantes de alcanzar
la victoria final para gozar de la vida abundante al lado del Padre.
Del salmo 125 R/. Grandes cosas has hecho por nosotros, Señor.
Cuando el Señor nos hizo volver del cautiverio, creíamos soñar;
entonces no cesaba de reír nuestra boca, ni se cansaba entonces la lengua
de cantar. R/.
Aun los mismos paganos con asombro decían: " ¡Grandes cosas
ha hecho por ellos el Señor!". Y estábamos alegres, pues
ha hecho grandes cosas por su pueblo el Señor. R/.
Como cambian los ríos la suerte del desierto, cambia también ahora
nuestra suerte, Señor, y entre gritos de júbilo cosecharán
aquellos que siembran con dolor. R/.
Al ir, iban llorando, cargando la semilla; al regresar, cantando vendrán
con sus gavillas. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 13, 18-21
En
aquel tiempo, Jesús dijo: "¿A qué se parece el Reino
de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a la semilla
de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció y se convirtió
en un arbusto grande y los pájaros anidaron en sus ramas".
Y dijo de nuevo: "¿Con qué podré comparar al Reino
de Dios? Con la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina y que
hace fermentar toda la masa". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las expectativas populares imaginaban un reinado de Dios manifestado de manera aparatosa. Jesús reacciona a tal modelo y resalta la discreta eficacia de la levadura evangélica.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú que has querido que los sacerdotes estén al servicio del altar y de tu pueblo, concédeles, Señor, por la fuerza de este sacrificio, que su ministerio te sea siempre grato y rinda frutos permanentes para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 17-18)
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido y del cual hemos participado, santifique, Señor, a tus sacerdotes y a todos tus fieles, para que, en plena comunión contigo, colaboren con todas sus fuerzas a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Evaristo, papa; Luciano y Marciano, mártires, y Alfredo el Grande de Inglaterra, rey.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)
Recordaremos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 26-30
Hermanos: El Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos
conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que
no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente los corazones,
sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega
conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen.
Ya sabemos que todo contribuye para bien de los que aman a Dios, de aquellos
que han sido llamados por él según su designio salvador.
En efecto, a quienes conoce de antemano, los predestina para que reproduzcan
en sí mismos la imagen de su propio Hijo, a fin de que él sea
el primogénito entre muchos hermanos. A quienes predestina, los llama;
a quienes llama, los justifica; y a quienes justifica, los glorifica. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los hijos de Dios todavía
experimentamos la confusión y el desorden; por ello, nos auxilia el Espíritu,
y nos ayuda a pedir lo que conviene: la fuerza para seguir a Jesús.
Del salmo 12 R/. Confío, Señor, en tu bondad.
Atiende y respóndeme, Señor, Dios mío. Sigue dando luz
a mis ojos y líbrame del sueño de la muerte, para que no digan
mis adversarios que me han vencido ni se alegren de mi derrota. R/.
Pues yo confío en tu lealtad, mi corazón se alegra con tu salvación
y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
2 Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro
Señor Jesucristo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 13, 22-30
En aquel tiempo, Jesús
iba enseñando por ciudades y pueblos, mientras se encaminaba a Jerusalén.
Alguien le preguntó: "Señor, ¿es verdad que son pocos
los que se salvan?".
Jesús le respondió: "Esfuércense en entrar por la
puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar
y no podrán. Cuando el dueño de la casa se levante de la mesa
y cierre la puerta ustedes se quedarán afuera y se pondrán a tocar
la puerta, diciendo: 'Señor, ábrenos'. Pero él les responderá:
'No sé quiénes son ustedes'. Entonces le dirán con insistencia:
'Hemos comido y bebido contigo y tú has enseñado en nuestras plazas'.
Pero él replicará: 'Yo les aseguro que no sé quiénes
son ustedes. Apártense de mí, todos ustedes los que hacen el mal'.
Entonces llorarán ustedes y se desesperarán, cuando vean a Abraham,
a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes se vean
echados fuera. Vendrán muchos del oriente y del poniente, del norte y
del sur, y participarán en el banquete del Reino de Dios.
Pues los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los
que ahora son los primeros, serán los últimos". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La cultura actual persigue el máximo beneficio a costa del mínimo esfuerzo. Jesús la rebate proponiendo el principio básico del máximo esfuerzo y el beneficio compartido.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 11, 28)
Vengan a mí todos los que están agobiados y oprimidos y yo les daré alivio, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 31-35. 37-39
Hermanos: Si Dios está
a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que
no nos escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos
nosotros, ¿cómo no va a estar dispuesto a dárnoslo todo,
junto con su Hijo? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios?
Si Dios mismo es quien los perdona, ¿quién será el que
los condene? ¿Acaso Jesucristo, que murió, resucitó y está
a la derecha de Dios para interceder por nosotros?
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo?
¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución?
¿El hambre? ¿La desnudez? ¿El peligro? ¿La espada?
Ciertamente de todo esto salimos más que victoriosos, gracias a aquel
que nos ha amado; pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los
ángeles ni los demonios, ni el presente ni el futuro, ni los poderes
de este mundo, ni lo alto ni lo bajo, ni creatura alguna podrá apartarnos
del amor que nos ha manifestado Dios en Cristo Jesús. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
San Pablo ha superado innumerables
pruebas y dificultades. Ha conseguido salir airoso, no sólo por su tenacidad,
sino por haber confiado plenamente en Dios.
Del salmo 108 R/. Sálvame, Señor, por tu bondad.
Trátame bien, Señor, por ser quien eres y por ser grande tu misericordia,
porque yo soy un pobre miserable, que lleva el corazón atribulado. R/.
Ayúdame, Señor, Dios mío, sálvame por tu bondad.
Que reconozcan aquí tu mano y que tú, Señor, lo has hecho.
R/.
Mi boca le dará muchas gracias al Señor, lo alabará en
medio de la multitud, porque se puso en favor del pobre para salvarle la vida
de sus jueces. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 19,
38; 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor! ¡Paz en
el cielo y gloria en las alturas! R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 13, 31-35
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le dijeron: "Vete
de aquí, porque Heredes quiere matarte".
Él les contestó: "Vayan a decirle a ese zorro que seguiré
expulsando demonios y haciendo curaciones hoy y mañana, y que al tercer
día terminaré mi obra. Sin embargo, hoy, mañana y pasado
mañana tengo que seguir mi camino, porque no conviene que un profeta
muera fuera de Jerusalén.
¡Jerusalén, Jerusalén, que matas y apedreas a los profetas
que Dios te envía! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus
hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas, pero tú
no has querido!
Así pues, la casa de ustedes quedará abandonada. Yo les digo que
no me volverán a ver hasta el día en que digan: '¡Bendito
el que viene en el nombre del Señor!' ". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Este breve diálogo nos permite darnos cuenta de cómo Jesús fue tomando conciencia del destino cruento y adverso al que se enfrentaría en Jerusalén ocasionado por las élites locales.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Simón y Judas, apóstoles; Fidel de Como, obispo, y Honorato de Vercelli, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46, 2)
Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de él la gloria eterna.
Se dice Gloria
ORACION COLECTA
Dios nuestro, que nos has dado a conocer a tu Hijo por la predicación de los Apóstoles, haz que, por intercesión de los santos Simón y Judas, nosotros amemos cada día más a Cristo y que cada vez mayor número de hombres lo conozcan. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 2, 19-22
Hermanos: Ya no son ustedes
extranjeros ni advenedizos; son conciudadanos de los santos y pertenecen a la
familia de Dios, porque han sido edificados sobre el cimiento de los apóstoles
y de los profetas, siendo Cristo Jesús la piedra angular.
Sobre Cristo, todo el edificio se va levantando bien estructurado, para formar
el templo santo en el Señor, y unidos a él también ustedes
se van incorporando al edificio, por medio del Espíritu Santo, para ser
morada de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El cristianismo logró
difundirse en el enorme imperio romano porque ofreció a todo el mundo
la posibilidad de ser tratado como persona y de formar parte de una auténtica
familia.
Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
transmite a la otra noche. R/.
Sin que pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega
su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya,
aleluya.
Señor, Dios eterno, alegres te cantamos, a ti nuestra alabanza. A ti,
Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 6,12-19
Por
aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó
la noche en oración con Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió
a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón,
a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe
y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón,
llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que
fue el traidor.
Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo
en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido
tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón.
Habían venido a oírlo y a que los curara de sus
enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban
curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una
fuerza que sanaba a todos. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Las multitudes se congregan con un objetivo preciso: buscan a Jesús porque les importa escuchar su palabra, y por que necesitan de su compasión y misericordia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la fiesta de tus santos apóstoles Simón y Judas y reaviva nuestra fe, para que podamos celebrar dignamente tu Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 23)
Si alguno me ama, cumplirá mis mandamientos, dice el Señor; mi Padre lo amará, vendremos a él y haremos en él nuestra morada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho participar del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, al conmemorar hoy el martirio de los santos apóstoles Simón y Judas, haz, Señor, que el Espíritu Santo nos guarde siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Narciso de Jerusalén, obispo; Joaquín Royo, presbítero y mártir, y Abraham de Rostov, abad.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1,14)
Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos: 11, 1-2.11-12. 25-29
Hermanos: Yo les pregunto:
¿Acaso Dios ha rechazado a su pueblo? De ninguna manera. Pues yo también
soy israelita, descendiente de Abraham y de la tribu de Benjamín. Dios
no ha rechazado a su pueblo, pues él mismo lo eligió.
Y vuelvo a preguntarles: ¿Acaso los judíos han tropezado para
no volver a levantarse? De ninguna manera, puesto que su caída ha tenido
como consecuencia que la salvación llegue a los paganos y esto provoque
la emulación de los judíos. Ahora bien, si su caída ha
sido riqueza para el mundo y su empobrecimiento ha sido riqueza para los paganos,
¿cuánto más lo será la plena aceptación de
la fe por parte de todos los judíos?
No quiero que ignoren, hermanos, el designio de Dios que se oculta en todo esto,
para que no anden presumiendo. La ceguera de una parte del pueblo de Israel,
durará hasta que todos los paganos hayan aceptado la fe, y entonces todo
el pueblo de Israel se salvará, conforme a lo que dice la Escritura:
Vendrá de Sión el libertador, para alejar de Israel toda maldad
y estableceré mi alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados.
De manera que, por lo que toca al Evangelio, los judíos son enemigos,
para el bien de ustedes; pero, por lo que toca a la elección de Dios,
son muy amados de él, en atención a los patriarcas, porque Dios
no se arrepiente de sus dones ni de su elección. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Los cristianos no olvidamos
jamás los privilegios de nuestros hermanos mayores. Israel ha recibido
la ley, las promesas, y sobre todo, de su raza nació el Mesías
Jesús.
Del salmo 93 R/. El Señor jamás rechazará a su pueblo.
Señor, dichoso aquel a quien tú educas y enseñas a cumplir
tus mandamientos; cuando lleguen las horas de desgracia, no perderá el
sosiego. R/.
Jamás rechazará Dios a su pueblo ni dejará a los suyos
sin amparo. Hará justicia al justo y dará un porvenir al hombre
honrado. R/.
Si el Señor no me hubiera ayudado, ya estaría yo habitando en
el silencio. Cuando me hallaba al borde del sepulcro, tu amor, Señor,
me conservó la vida. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11,
29) R/. Aleluya, aleluya.
Tomen mi yugo sobre ustedes, dice el Señor, y aprendan de mí,
que soy manso y humilde de corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 7-11
Un sábado, Jesús
fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban
espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros
lagares, les dijo esta parábola:
"Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal,
no sea que haya algún otro invitado más importante que tú,
y el que los invitó a los dos venga a decirte: 'Déjale el lugar
a éste', y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último
asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar,
para que, cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate
a la cabecera'.
Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque
el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla,
será engrandecido".
Aalabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se refiere a las reglas de honor que regulaban las comidas de su tiempo. Al hacerlo, no pretende seguirle el juego al sistema. Exhorta a los suyos a buscar el honor dado por Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 19, 26-27)
Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXXI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Marcelo de León, mártir, y Claudio y compañeros, mártires. Beata Dorotea Swartz, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 37, 22-23)
Señor, no me abandones, no te me alejes, Dios mío. Ven de prisa a socorrerme, Señor, mi salvador.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, de cuya mano proviene el don de servirte y de alabarte, ayúdanos a vencer en esta vida cuanto pueda separarnos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Malaquías: 1, 14-2, 2. 8-10
"Yo soy el rey soberano,
dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temible entre las
naciones. Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si
no me escuchan y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre,
yo mandaré contra ustedes la maldición".
Esto dice el Señor de los ejércitos: "Ustedes se han apartado
del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley; han anulado la alianza que
hice con la tribu sacerdotal de Leví.
Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo, pues no han seguido
mi camino y han aplicado la ley con parcialidad".
¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo
Dios? ¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos, profanando
así la alianza de nuestros padres? Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los sacerdotes que administraban
el templo a la vuelta del destierro habían incurrido en excesos y desmanes;
por tal razón, el profeta los llama a volver al Señor.
Del salmo 130 R/. Señor, consérvame en tu paz.
Señor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas
que superen mis alcances no pretendo. R/.
Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño
recién amamantado en los brazos maternos. R/.
Que igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 7-9.13
Hermanos: Cuando estuvimos
entre ustedes, los tratamos con la misma ternura con la que una madre estrecha
en su regazo a sus pequeños. Tan grande es nuestro afecto por ustedes,
que hubiéramos querido entregarles, no solamente el Evangelio de Dios,
sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente
queridos.
Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues,
trabajando de día y de noche, a fin de no ser una carga para nadie, les
hemos predicado el Evangelio de Dios.
Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra
que les hemos predicado, la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo
que realmente es: palabra de Dios, que sigue actuando en ustedes, los creyentes.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol procedió en su labor misionera con una conducta entregada e intachable. Ejerció una autoridad discreta y acompañó de cerca a todos los hermanos.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 23, 9. 10) R/. Aleluya, aleluya
Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el
Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 1-12
En
aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos:
"En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos.
Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una
cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los
echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren
mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y
las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes
y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas
y que la gente los llame 'maestros'.
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen 'maestros' porque no tienen más
que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la
tierra lo llamen 'padre', porque el Padre de ustedes es sólo el Padre
celestial. No se dejen llamar 'guías', porque el guía de ustedes
es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el
que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los procedimientos con los cuales los ministros cristianos conducen a la comunidad siguen el camino de Jesús, quien no vino a ser servido, sino a servir y dar la vida.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en comunión con toda tu Iglesia, te sea agradable, Señor, y nos obtenga la plenitud de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 15, 11)
Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Continúa, Señor, en nosotros tu obra de salvación por me dio de esta Eucaristía para que, cada vez más unidos a Cristo en esta vida, merezcamos vivir con él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA
REFEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando
nos ha sido confiado algún cargo de autoridad o una responsabilidad dentro
de alguna organización, entendemos lo difícil que es conducirnos
de modo responsable. La persona que tiene autoridad se va transformando interiormente:
empieza a sentirse poderosa, y a reclamar docilidad a sus colaboradores y partidarios,
hasta que, por desgracia, acaba por alentar el sometimiento y la subordinación
a su persona y sus ideas. Los dirigentes y servidores que confesamos el señorío
de Jesús, estamos invitados a no reproducir los abusos del poder. La
vocación al servicio tiene que realizarse con sensatez y apegarse muy
de cerca a la manera discreta y humilde
como Jesús sirvió.
Santos: Quintín de Amiens, mártir; Nicolás de Chio, mártir, y Alonso Rodríguez, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Qr 36, 18-19)
Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que cuidas de todos los hombres con amor paternal y diste a todos un origen idéntico, concédenos formar una sola familia en la que reine siempre el amor y la paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 11, 30-36
Hermanos: Así como
ustedes antes eran rebeldes contra Dios y ahora han alcanzado su misericordia
con ocasión de la rebeldía de los judíos, en la misma forma,
los judíos, que ahora son los rebeldes y que fueron la ocasión
de que ustedes alcanzaran la misericordia de Dios, también ellos la alcanzarán.
En efecto, Dios ha permitido que todos cayéramos en la rebeldía,
para manifestarnos a todos su misericordia.
¡Qué inmensa y rica es la sabiduría y la ciencia de Dios!
¡Qué impenetrables son sus designios e incomprensibles sus caminos!
¿Quién ha conocido jamás el pensamiento del Señor
o ha llegado a ser su consejero? ¿Quién ha podido darle algo primero,
para que Dios se lo tenga que pagar? En efecto, todo proviene de Dios, todo
ha sido hecho por él y todo está orientado hacia él. A
él la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los designios de Dios son
impenetrables; los humanos no podemos entenderlos, ni mucho menos juzgar o criticar.
La sabiduría de Dios supera nuestra pequeñez.
Del salmo 68 R/. A ti, Señor, elevo mi plegaria.
Mírame, Señor, enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame,
Dios mío. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu
gloria, agradecido. R/,
Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán
más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre,
ni olvida al que se encuentra encadenado. R/.
Ciertamente el Señor salvará a Sión, reconstruirá
a Judá; la heredarán los hijos de sus siervos, quienes aman a
Dios la habitarán. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
332) R/ Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente
discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14,12-14
En
aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había
invitado a comer:
"Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos,
ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten
a su vez, y con eso quedarías recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a
los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no
tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten
los justos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
En una sociedad marcada por rangos y escalafones sociales precisos, Jesús urge a sus discípulos a romper esta dinámica excluyente, y a acoger a los descastados y marginados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)
Mi paz les dejo, mi paz les doy, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.