|
Dom |
Lun |
Mar |
Mié |
Jue |
Vie |
Sáb |
|
|
|
|
||||
| 27 | ||||||
|
|
MISAL NOVIEMBRE DEL 2008 / www.laverdadcatolica.org
Intenciones del Santo Padre para el mes de Noviembre |
|
| GENERAL | |
| Para que el testimonio de amor ofrecido por los Santos, fortifique a los cristianos en la entrega a Dios y al prójimo, imitando a Cristo que vino pata servir y no para ser servido. |
|
| MISIONAL | |
| Para que las comunidades cristianas de Asia, contemplando el rostro de Cristo, sepan encontrar las vías más convenientes para anunciarlo, con plena fidelidad al Evangelio a las poblaciones de aquel vasto continente, rico en cultura y en antiguas formas de espiritualidad. |
|
Todos los Santos
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos en el Señor al celebrar la solemnidad de Todos los Santos, por la cual se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que otorgas a tu Iglesia la alegría de celebrar, en esta solemnidad, los méritos y la gloria de todos los santos, concede a tu pueblo, por intercesión de todos estos hermanos nuestros, la abundancia de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 7, 2-4. 9-14
Yo, Juan, vi a
un ángel que venía del oriente. Traía consigo el sello
del Dios vivo y gritaba con voz poderosa a los cuatro ángeles encargados
de hacer daño a la tierra y al mar. Les dijo: "¡No hagan daño
a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que terminemos de marcar
con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios!" .Y pude oír
el número de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta
y cuatro mil, procedentes de todas las tribus de Israel. Vi luego una muchedumbre
tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones
y razas, de todos los pueblos y lenguas. Todos estaban de pie, delante del trono
y del Cordero; iban vestidos con una túnica blanca; llevaban palmas en
las manos y exclamaban con voz poderosa: "La salvación viene de
nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero".
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, de los ancianos
y de los cuatro seres vivientes, cayeron rostro en tierra delante del trono
y adoraron a Dios, diciendo: "Amén. La alabanza, la gloria, la sabiduría,
la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza, se le deben para
siempre a nuestro Dios".
Entonces uno de los ancianos me preguntó: "¿Quiénes
son y de dónde han venido los que llevan la túnica blanca?".
Yo les respondí: "Señor mío, tú eres quien
lo sabe". Entonces él me dijo: "Son los que han pasado por
la gran persecución y han lavado y blanqueado su túnica con la
sangre del Cordero". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La innumerable multitud nos incluye. Las cifras no excluyen a nadie. Los vestidos blancos y las palmas de victoria no se acabarán. Dios será todo en todos; nadie que se decida por Dios será excluido.
Del salmo 23 R/.
Ésta es la clase de hombres que te buscan, Señor.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan. Pues Él lo edificó sobre los mares, Él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-3
Queridos hijos:
Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos
hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco
lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a El, porque lo veremos tal cual es.
Todo el que tenga puesta en Dios esta esperanza, se purifica a sí mismo
para ser tan puro como Él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
"Amigos, todavía no se ve lo que seremos". Sin embargo, esa esperanza nos mantiene de pie. No es una esperanza vana, está fundada en la victoria de Jesús resucitado.
ACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí
todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré
alivio, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 5,
1-12
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte
y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida
comenzó a enseñarles y les dijo:
"Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de
los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos
los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre
y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se
les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes, cuando los injurien, los persigan y digan cosas
falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento,
porque su premio será grande en los cielos". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las bienaventuranzas, de sobra conocidas y mucho tiempo olvidadas o mal interpretadas, es necesario volver a leerlas con fe y apostarles algo de nuestra vida.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte al celebrar hoy la fiesta de todos aquellos que gozan ya de tu vida inmortal, y concédenos experimentar siempre su protección y su ayuda en nuestro camino hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo,
Señor nuestro.
Porque hoy nos concedes celebrar la gloria de todos los santos, asamblea de
la Jerusalén celestial que eternamente te alaba.
Hacia ella, peregrinos en la tierra, nos encaminamos alegres, guiados por la
fe y animados por la gloria de nuestros hermanos; en ellos encontramos ejemplo
y ayuda para nuestra debilidad.
Por eso, unidos a los santos y a los coros de los ángeles, te glorificamos
y cantamos, diciendo: Santo, Santo, Santo
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 8-l0)
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, fuente única de toda santidad y admirable en todos tus santos, haz que este sacramento nos encienda en el fuego de tu amor y nos prepare para la alegría de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Conmemoración de todos los Fieles Difuntos.
Santos: Santa Eustaquia de Tarso, mártir y Ambrosio de Agauno, abad. (Blanco o Morado)
PRIMERA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Ts 4, 14; 1 Co 15, 22)
Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también creemos que Dios llevará con Él a los que mueren en Jesús. Y así como todos han muerto en Adán, así también todos revivirán en Cristo.
No se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestras súplicas y haz que, al proclamar nuestra fe en la resurrección de tu Hijo, se avive también nuestra esperanza en la resurrección de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de la Sabiduría: 3, 1-9
Las almas de los
justos están en las manos de Dios y no los alcanzará ningún
tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su
salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa
destrucción. Pero los justos están en paz. La gente pensaba que
sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad.
Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa,
pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó
como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.
En el día del juicio brillarán los justos como chispas que se
propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán
a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos. Los
que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que
son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos
y cuida de ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los fieles a su amor seguirán a su lado. Es decir, el amor, cuando es genuino nunca se agota. El justo se mantiene firme porque ha paladeado la fidelidad del amor divino.
Del salmo 26 R/.
Espero ver la bondad del Señor.
El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy
a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién
podrá hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del
Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar
continuamente en su presencia. R/.
Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión. El corazón
me dice que te busque y buscándote estoy. No rechaces con cólera
a tu siervo. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor
y fortaleza y en el Señor confía. R/.
Lectura del la primera carta del apóstol san Juan: 3, 14-16
Hermanos: Nosotros
estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros
hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es
un homicida y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.
Conocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así
también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien opta libre y responsablemente a favor de la vida humana en todas sus formas y manifestaciones, ama a Dios. Quien está en contra de la vida plena para todos, no conoce a Dios.
ACLAMACIÓN (Mt 25,34) R/.Aleluya, aleluya.
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga
el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles,
se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante
Él todas las naciones, y Él apartará a los unos de los
otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a
las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre;
tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación
del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron
de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo
y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán
entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos
de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero
y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo
o encarcelado y te fuimos a ver?'. Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro
que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo
lo hicieron'.
Entonces dirá también a los de la izquierda: “Apártense
de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus
ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y
no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no
me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.
Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te
vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y
no te asistimos?'. Y Él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando
no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron
conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a
la vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Este diálogo es muy conocido. Jesús nos urge a reconocerlo en cada rostro necesitado de ayuda. No es fácil, porque esos rostros nos resultan a veces poco amables.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te ofrecemos en este sacramento de amor que nos une a Cristo, tu Hijo, y recibe a nuestros hermanos difuntos en la gloria de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 25-26)
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá y el que vive y cree en mí, no morirá para siempre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este memorial de la muerte y resurrección de Cristo que hemos celebrado, concede, Señor, a nuestros hermanos difuntos, gozar de la paz eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
SEGUNDA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. 4 Esd 2, 34. 35)
Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz eterna.
No se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios de infinita misericordia, que quisiste que tu Hijo muriera para redimimos a todos, concede a nuestros hermanos difuntos compartir con Cristo la gloria de la resurrección, en la que creyeron y esperaron. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 25, 6. 7-9
En aquel día,
el Señor del universo preparará sobre este monte un festín
con platillos suculentos para todos los pueblos.
Él arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos
los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá
la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas
de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo.
Así lo ha dicho el Señor. En aquel día se dirá:
"Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que
nos salvara; alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 129 R/. Señor, escucha mi oración.
Desde el abismo
de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén
atentos tus oídos a mi voz suplicante.
Si conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría,
Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con
amor te veneramos. R/.
Confío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela.
R/.
Como aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque
del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención,
y Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 13-14. 17-18
Hermanos: No queremos
que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los
que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó,
de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios
los llevará con Él, y así estaremos siempre con el Señor.
Consuélense, pues, unos a otros, con estas palabras. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo
que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo
puede éste damos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre,
que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también
el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan, vivirá para
siempre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, que por medio de las aguas del bautismo regeneraste un día a nuestros hermanos hoy difuntos, por este sacrificio de reconciliación que la Iglesia te ofrece, purifícalos de sus pecados en la Sangre de Cristo y recíbelos en los brazos de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I- V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 4 Esd 2, 35. 34)
Brille, Señor, para nuestros hermanos difuntos la luz eterna y vivan para siempre en compañía de tus santos, ya que eres misericordioso. Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz eterna y vivan para siempre en compañía de tus santos, ya que eres misericordioso.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de este sacramento con que nos has unido a tu Hijo, muerto y resucitado por nuestra salvación, perdona, Señor, las culpas de nuestros hermanos difuntos y condúcelos a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
TERCERA MISA
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Rm 8, 11)
Dios, que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos dará también la vida a nuestros cuerpos mortales por medio de su Espíritu que habita en nosotros.
No se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios, creador y redentor nuestro, por cuyo poder Cristo venció a la muerte y subió glorioso a tu Reino, concede a nuestros hermanos difuntos compartir su victoria y disfrutar de tu presencia eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del segundo libro de los Macabeos: 12, 43-46
En aquellos días,
Judas Macabeo, jefe de Israel, hizo una colecta y recogió dos mil dracmas
de plata, que envió a Jerusalén para que ofrecieran un sacrificio
de expiación por los pecados de los que habían muerto en la batalla.
Obró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección,
pues si no hubiera esperado la resurrección de sus compañeros,
habría sido completamente inútil orar por los muertos. Pero él
consideraba que, a los que habían muerto piadosamente, les estaba reservada
una magnífica recompensa.
En efecto, orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados es una
acción santa y conveniente. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Del salmo l02 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
El Señor
es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar.
No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros
pecados. R/.
Como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama, pues bien sabe Él de lo que estamos hechos y de que
somos barro, no se olvida. R/.
La vida del hombre es como la hierba, brota como una flor silvestre: tan pronto
la azota el viento, deja de existir y nadie vuelve a saber nada de ella. R/.
El amor del Señor a quien le teme es un amor eterno, y entre aquellos
que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-24. 25-28
Hermanos: Cristo
resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque
si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá
la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo
todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo,
como primicia; después, a la hora de su advenimiento; los que son de
Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando Cristo entregue el Reino
a su Padre. Porque Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo
sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado
será la muerte. Es claro que cuando la Escritura dice: Todo lo sometió
el Padre a los pies de Cristo, no incluye a Dios, que es quien le sometió
a Cristo todas las cosas.
Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al
Padre, y así Dios será todo en todas las cosas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN (Jn 11, 25. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 23, 44-46. 50. 52-53; 24, 1-6
Era
casi el mediodía, cuando las tinieblas invadieron toda la región
y se oscureció el sol hasta las tres de la tarde. El velo del templo
se rasgó a la mitad. Jesús, clamando con voz potente, dijo: "¡Padre,
en tus manos encomiendo mi espíritu!". Y dicho esto, expiró.
Un hombre llamado José, consejero del sanedrín, hombre bueno y
justo, se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
Lo bajó de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo colocó
en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía.
El primer día después del sábado, muy de mañana,
llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado.
Encontraron que la piedra ya había sido retirada del sepulcro y entraron,
pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Estando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones
con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron
el rostro a tierra, los varones les dijeron: "¿Por qué buscan
entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte por todos nuestros hermanos que descansan en Cristo, líbralos del poder de la muerte y concédeles la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de difuntos I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Flp 3, 20-21)
Esperamos como Salvador a nuestro Señor Jesucristo, el cual transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo que hemos celebrado, concede, Señor, a todos los fieles difuntos, la plenitud de tu perdón y de tu paz, para que la nueva vida que un día recibieron en el bautismo, florezca eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Parece que estas palabras antiguas son sólo frases solemnes o discursos retóricos impactantes, pero cuando sabemos que tanto a nivel nacional como mundial aumenta de forma alarmante el número de pobres, resultan palabras incómodas y exigentes. Es en vano pasarse las horas meditando textos evangélicos o asistiendo a celebraciones litúrgicas si no hacemos eficaces esas vivencias para humanizar nuestra vida y la del prójimo. La religión es una tarea que tiene sentido si no queda recluida en templos y capillas. El mensaje de Jesús es buena noticia, nadie lo duda. Hace falta que lo tomemos en serio en las calles, en las aulas, en los hospitales y talleres.
Santos: Martín de Porres, religioso; Pedro Almató, mártir, y Silvia de Roma, viuda. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15; 5-6)
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que condujiste a san Martín de Porres a la gloria celestial por un camino de trabajos humildes e ignorados, concédenos imitar sus ejemplos para que gocemos de tu vida en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 1-4
Hermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
No se trata de olvidarse de uno mismo. La exigencia cristiana es más realista: se trata de ocuparse de uno mismo y a la vez, atender las necesidades de los demás.
Del salmo 130 R/. Dame, Señor, la paz junto a ti.
Señor, mi
corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas que superen
mis alcances no pretendo. R/.
Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño
recién amamantado en los brazos maternos. R/.
Que igualen el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8, 31. 32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 12-14
En
aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había
invitado a comer:
"Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos,
ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten
a su vez, y con eso quedarías recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a
los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no
tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten
los justos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Si nuestras acciones benéficas se limitan a nuestro pequeño mundo de relaciones familiares, no tienen nada de extraordinario. Quedan limitadas por la esperanza de la reciprocidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios misericordioso, que transformaste a san Martín de Porres para hacer de él un hombre nuevo a imagen de Cristo, renuévanos también a nosotros mediante este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios omnipotente, que por medio de este sacramento nos comunicas la fuerza de tu Espíritu, haz que, a ejemplo de san Martín de Porres, te amemos sobre todas las cosas y vivamos siempre como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23. 24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Díos.
ORACIÓN COLECTA
Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que animó a san Carlos Borromeo, a fin de que tu Iglesia, renovada sin cesar y cada vez más fiel al Evangelio, pueda mostrar al mundo el verdadero rostro de Cristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 5-11
Hermanos: Tengan
los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, el cual, siendo Dios,
no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición
divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando
la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así,
hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó
incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre
que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, todos
doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan
públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El señorío de Jesús es accesible a través de su vaciamiento. El Dios que se despoja de su poder, que asume la fragilidad de la condición humana, nos anima a reconocer su entrañable bondad.
Del salmo 21 R/. Alabemos juntos al Señor.
Le
cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres
comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a Él desde los últimos
lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de
los pueblos. R/.
Porque el Señor es rey, Él gobierna a los pueblos y sólo
ante Él se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que Él
ha hecho. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 15-24
En
aquel tiempo, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le
dijo: "Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios".
Entonces Jesús le dijo: "Un hombre preparó un gran banquete
y convidó a muchas personas. Cuando llegó la hora del banquete,
mandó un criado suyo a avisarles a los invitados que vinieran, porque
ya todo estaba listo. Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse.
Uno le dijo: 'Compré un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me
disculpes', Otro le dijo: 'Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas;
te ruego que me disculpes'. Y otro más le dijo: 'Acabo de casarme y por
eso no puedo ir',
Volvió el criado y le contó todo al amo. Entonces el señor
se enojó y le dijo al criado: 'Sal corriendo a las plazas y a las calles
de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a
los cojos'. Cuando regresó el criado, le dijo: 'Señor, hice lo
que me ordenaste, y todavía hay lugar'. Entonces el amo respondió:
'Sal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que vengan
y se llene mi casa. Yo les aseguro que ninguno de los primeros invitados participará
de mi banquete' ". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
De nuevo el tema de los banquetes. Dios realiza primero lo que nos exige: se da sin medida, se entrega personalmente a buenos y malagradecidos. En ese Dios creemos y a ese Dios servimos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad, los dones que te presentamos al conmemorar hoy a san Carlos Borromeo, pastor vigilante y modelo de santidad, y haz que este sacrificio produzca en nosotros frutos abundantes de vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada Eucaristía nos comunique, Señor, la fuerza necesaria para ser, a ejemplo de san Carlos, fieles servidores de la Iglesia y de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 12-18
Queridos hermanos
míos: Así como siempre me han obedecido cuando he estado presente
entre ustedes, con mayor razón obedézcanme ahora que estoy ausente.
Sigan trabajando por su salvación con humildad y temor de Dios, pues
Él es quien les da energía interior para que puedan querer y actuar
conforme a su voluntad.
Háganlo todo sin quejas ni discusiones, para que sean ustedes hijos de
Dios, irreprochables, sencillos y sin mancha, en medio de los hombres malos
y perversos de este tiempo. Entre ellos brillarán como antorchas en el
mundo, al presentarles las palabras de la vida. Así, el día de
la venida de Cristo yo me sentiré orgulloso al comprobar que mis esfuerzos
y trabajos no han sido inútiles. Y aunque yo tuviera que derramar mi
sangre para que ustedes siguieran ofreciendo a Dios la ofrenda sagrada de su
vida de fe, me sentiría feliz y me regocijaría con todos ustedes.
Y ustedes, por su parte, alégrense y regocíjense conmigo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos, sin considerar protagonismos, debemos ser "lumbreras del mundo". Eso se hace realidad cuando en nuestro derredor propagamos un mensaje que vivifica.
Del salmo 26 R/ El Señor es mi luz y mi salvación.
El
Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle
miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá
hacerme temblar? R/.
Lo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del
Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar
continuamente en su presencia. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor
y fortaleza y en el Señor confía. R/.
ACLAMACIÓN
(1 P 4, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu
de Dios descansa en ustedes. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 14, 25-33
En
aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y Él, volviéndose
a sus discípulos, les dijo:
"Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a
su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún,
a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz
y me sigue, no puede ser mi discípulo.
Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se
pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla?
No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla
y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: 'Este
hombre comenzó a construir y no pudo terminar'.
¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a
considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al encuentro
del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro
esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle
las condiciones de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no
puede ser mi discípulo". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Ser seguidor de Jesús no es tarea fácil, es una exigencia desafiante. Conviene calcular y medir las fuerzas antes de decidirse a seguirlo. Ser cristiano no es una costumbre, es una decisión seria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25,21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes Él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 3-8
Hermanos: El verdadero
pueblo de Israel somos nosotros, los que servimos a Dios movidos por su Espíritu
y ponemos nuestra gloria en Cristo Jesús y no confiamos en motivos humanos.
Aunque yo ciertamente podría apoyarme en tales motivos. Más aún,
nadie tendría más razones que yo para confiar en motivos humanos,
porque fui circuncidado al octavo día, soy israelita de nacimiento, de
la tribu de Benjamín, hebreo e hijo de hebreos; en lo que toca a la interpretación
de la ley, fariseo, y tan fanático, que fui perseguidor de la Iglesia
de Dios; y en cuanto a la rectitud que da el cumplimiento de la ley, intachable.
Pero todo lo que era valioso para mí, lo consideré sin valor a
causa de Cristo. Más aún, pienso que nada vale la pena en comparación
con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor,
por cuyo amor he renunciado a todo, y todo lo considero como basura, con tal
de ganar a Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo tenía, antes de su conversión, muchos méritos para sentirse justo delante de Dios. Cuando descubrió su vaciedad, aprendió a apoyarse confiadamente en el Señor Jesús.
Del salmo l04 R/. El que busca al Señor será dichoso.
Entonen
en su honor himnos y cantos; celebren sus portentos. Del nombre del Señor
enorgullézcanse y siéntase feliz el que lo busca. R/.
Recurran al Señor y a su poder y a su presencia acudan. Recuerden los
prodigios que Él ha hecho, sus portentos y oráculos. R/.
Descendientes de Abraham, su servidor; estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen:
el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas 15, 1-10
En
aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharlo;
por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: "Éste
recibe a los pecadores y come con ellos".
Jesús les dijo entonces esta parábola: "¿Quién
de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve
en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y
una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría
y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: 'Alégrense
conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido'.
Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría
por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justo que no necesitan
arrepentirse.
¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde
una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado
hasta encontrada? y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas
y les dice: 'Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que
se me había perdido'. Yo les aseguro que así también se
alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dos parábolas breves y verdaderas. Ambos relatos recogen una experiencia verídica y cotidiana. Dios nos abre sus brazos con alegría y nos perdona sin condiciones.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimados en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a Él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 17-4, 1
Hermanos: Sean todos ustedes imitadores míos y observen la conducta de aquellos que viven el ejemplo que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes, y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo piensan en cosas de la tierra. Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas. Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando el apóstol nos recuerda que "somos Ciudadanos del cielo", no nos invita a huir de nuestros compromisos históricos, sino a vivir conforme a los criterios evangélicos.
Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
¡Qué
alegría sentí cuando me dijeron: "Vayamos a la casa del Señor"!
Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas.
R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
ACLAMACIÓN (1 Jn 2, 5) R/. Aleluya, aleluya.
En aquel que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su plenitud. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16, 1-8
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Había
una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado
ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo:
'¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque
en adelante ya no serás administrador'. Entonces el administrador se
puso a pensar: '¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo?
No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna.
Ya sé lo que voy a hacer para tener a alguien que me reciba en su casa,
cuando me despidan'.
Entonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó:
'¿Cuánto le debes a mi amo?'. El hombre respondió: 'Cien
barriles de aceite'. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, date prisa y
haz otro por cincuenta' Luego preguntó al siguiente:"Y tú,
¿cuánto debes?'. Éste respondió: 'Cien sacos de
trigo'. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y haz otro por ochenta'.
El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con
habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles
en sus negocios que los que pertenecen a la luz" Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El administrador actúa con sensatez y previsión al pensar en su vejez. De igual forma podemos sacar provecho a nuestros recursos, para ganar un espacio en la morada eterna.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con Él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)
Uno de los soldados le abrió el costado con su lanza, y al punto salió sangre y agua.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecemos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Dios de eterna gloria, que has introducido en el mundo la verdadera alegría, Cristo, tu Hijo, sol de justicia nacido de la Virgen Madre; líbranos del peso del pecado que entristece y extingue tu Espíritu en nosotros, y recíbenos en la mesa de tu Reino, para saciamos con el pan que contiene en sí todo deleite. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 10-19
Hermanos: Me he alegrado mucho en el Señor de que el interés de ustedes por mí se haya vuelto a manifestar. No es que no lo tuvieran, sino que les había faltado la ocasión de ayudarme. Y no se lo digo porque esté necesitado, pues he aprendido a conformarme con lo que tengo. Sé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza. Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades. Ustedes saben, filipenses, que al comenzar a predicar el Evangelio, cuando salí de Macedonia, ninguna comunidad cristiana, fuera de ustedes, me brindó una ayuda económica a cambio de lo que habían recibido de mí. Pues, incluso cuando estaba en Tesalónica, en más de una ocasión me enviaron ayuda para aliviar mis necesidades. No es que yo busque sus donativos; lo que me importa es que ustedes se hagan cada vez más ricos ante Dios. Tengo cuanto necesito y más de lo que necesito. Tengo de sobra con lo que Epafrodito me entregó de parte de ustedes, y que es para Dios ofrenda y sacrificio que Él acepta con agrado. Y mi Dios, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas sus necesidades, por medio de Cristo Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Es cierto que "hay más alegría en dar que en recibir", pero también es cierto que nos resulta difícil aceptar que no podemos vivir sin el auxilio de nuestros hermanos.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos
los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos
serán sus descendientes: Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás
se desviarán: vivirá su recuerdo para siempre. R/.
Firme está y sin temor su corazón, al pobre dan limosna, obran
siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.
R/.
ACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecemos con su pobreza. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 16, 9-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo. El que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les confiará lo que sí es de ustedes? No hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero". Al oír todas estas cosas, los fariseos, que son amantes del dinero, se burlaban de Jesús. Pero El les dijo: "Ustedes pretenden pasar por justos delante de los hombres; pero Dios conoce sus corazones, y lo que es muy estimable para los hombres es detestable para Dios". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Cuando se transforma en el valor supremo, el dinero nos esclaviza, nos hace vivir de forma agresiva y violenta. No podemos ser sus esclavos, debemos someterlo y dominado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen Maria, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga aceptar a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen Maria, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen Maria, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Dedicación de la Basílica de Letrán.
Santos: San Teodoro de Roma, mártir. Beata Isabel Catez de la Trinidad, religiosa. Fiesta (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 21. 2)
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de donde estaba aliado de Dios, engalanada como una novia que se adorna para su esposo.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor y Dios nuestro, que has querido congregar a tu pueblo y llamarlo Iglesia, es decir, asamblea, concede a los que se reúnen en tu nombre venerarte, amarte y seguirte, y, guiados por ti, alcanzar el Reino que les tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 47, 1-2. 8-9. 12
En aquellos tiempos, un hombre me llevó a la entrada del templo. Por debajo del umbral manaba agua hacia el oriente, pues el templo miraba hacia el oriente, y el agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. Luego me hizo salir por el pórtico del norte y dar la vuelta hasta el pórtico que mira hacia el oriente, y el agua corría por el lado derecho. Aquel hombre me dijo: "Estas aguas van hacia la región oriental; bajarán hasta el Arabá, entrarán en el mar de aguas saladas y lo sanearán. Todo ser viviente que se mueva por donde pasa el torrente, vivirá; habrá peces en abundancia, porque los lugares a donde lleguen estas aguas quedarán saneados y por dondequiera que el torrente pase, prosperará la vida. En ambas márgenes del torrente crecerán árboles frutales de toda especie, de follaje perenne e inagotables frutos. Darán frutos nuevos cada mes, porque los riegan las aguas que manan del Santuario'. Sus frutos servirán de alimento y sus hoja, de medicina". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El manantial del templo vivifica toda la zona desértica que rodea el mar de aguas saladas. El evangelio de Jesús es un mensaje vivificante que puede transformar toda nuestra negatividad.
Del salmo 45 R/. Un río alegra a la ciudad de Dios.
Dios
es nuestro refugio y nuestra fuerza, quien en todo peligro nos socorre. Por
eso no tememos, aunque tiemble, y aunque al fondo del mar caigan los montes.
R/.
Un río alegra a la ciudad de Dios, su morada el Altísimo hace
santa. Teniendo a Dios, Jerusalén no teme, porque Dios la protege desde
el alba. R/.
Con nosotros está Dios, el Señor; es el Dios de Israel nuestra
defensa. Vengan a ver las cosas sorprendentes que ha hecho el Señor sobre
la tierra. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 9-11.16-17
Hermanos: Ustedes
son la casa que Dios edifica. Yo, por mi parte, correspondiendo al don que Dios
me ha concedido, como un buen arquitecto, he puesto los cimientos; pero es otro
quien construye sobre ellos. Que cada uno se fije cómo va construyendo.
Desde luego el único cimiento válido es Jesucristo y nadie puede
poner otro distinto.
¿No saben acaso ustedes que son el templo de Dios y que el Espíritu
de Dios habita en ustedes? Quien destruye el templo de Dios, será destruido
por Dios, por que el templo de Dios es santo y ustedes son ese templo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La construcción más importante que formamos los cristianos no se erige con piedras ni cemento. Es obra de la colaboración humana y la fuerza del Espíritu.
ACLAMACIÓN (2 Cro 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
He elegido y santificado este lugar, dice el Señor, para que siempre habite ahí mi nombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 2, 13-22
Cuando
se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén
y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas,
y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles
y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas
les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que
vendían palomas les dijo: "Quiten todo de aquí y no conviertan
en un mercado la casa de mi Padre". En ese momento, sus discípulos
se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora.
Después intervinieron los judíos para preguntarle: "¿Qué
señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?".
Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días
lo reconstruiré". Replicaron los judíos: "Cuarenta y
seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿Y,
tú lo vas a levantar en tres días?".
Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó
Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que
había dicho aquello Y creyeron en la Escritura y en las palabras que
Jesús había dicho. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús expulsa a los mercaderes del templo. El espacio del encuentro y la comunión con Dios había sido reducido a un lugar de comercio y manipulación de lo religioso.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, nuestras ofrendas y concede a tu pueblo, unido en la plegaria, ser fortalecido por tus sacramentos y obtener lo que pide en sus oraciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque en toda casa consagrada a la oración te has dignado quedarte con
nosotros, para hacemos tú mismo templos del Espíritu Santo, que
brillen, sostenidos por tu gracia, con el esplendor de una vida santa.
Y, porque con tu acción constante santificas a la Iglesia, esposa de
Cristo, simbolizada por estos edificios materiales, a fin de que, llena de gozo
por la multitud de sus hijos, sea presentada a ti en la gloria de tu Reino.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin
cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 P 2, 5)
Nosotros somos piedras vivas, que sirven para construir el templo espiritual, el pueblo sacerdotal que pertenece a Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que has querido darnos en tu Iglesia un signo temporal de la Jerusalén celeste, concédenos, por esta comunión, ser transformados aquí en templos de tu gracia y entrar un día en el Reino de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-Debido a que para nosotros, los creyentes, Dios tiene un valor y un lugar supremo en nuestra escala de valores, nos interesa tenerlo de nuestro lado para que nos dé la razón y vivamos con la conciencia tranquila. En ocasiones, nuestra experiencia religiosa tiene matices de autocomplacencia. Buscamos a Dios para que nos llene de bendiciones, para que nos extienda un certificado aprobatorio y así seguir viviendo como nos resulte conveniente. Solo que olvidamos que Dios no se deja manipular por nosotros. Es un espejismo. Nosotros inventamos todo un teatro para manejarlo y creemos que lo conseguimos. Él simplemente nos deja hacer y, tal vez, hasta "se ríe" de nuestros chantajes infantiles, como nosotros sonreímos cuando nuestros hijos nos quieren manipular.
Santos: León Magno. Papa; Andrés Avelino, presbítero, y Juan de Ratzenburg, mártir. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)
La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has prometido que las fuerzas del mal nunca prevalecerán contra la Iglesia, cimentada sobre la roca de Pedro, haz que, por la intercesión del Papa san León Magno, tu pueblo permanezca siempre firme en la verdad y goce de una paz estable y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito: 1,1-9
Yo, Pablo, soy
servidor de Dios y apóstol de Jesucristo, para conducir a los elegidos
de Dios a la fe y al pleno conocimiento de la verdadera religión, que
se apoya en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había
prometido esta vida desde tiempos remotos, y al llegar el momento oportuno,
ha cumplido su palabra por medio de la predicación que se me encomendó
por mandato de Dios, nuestro salvador.
Querido Tito, mi verdadero hijo en la fe que compartimos: te deseo la gracia
y la paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro salvador.
El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo
que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como te lo ordené.
Han de ser irreprochables, casados una sola vez; y sus hijos han de ser creyentes
y no acusados de mala conducta o de rebeldía.
Por su parte, el obispo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable;
no debe ser arrogante, ni iracundo, ni bebedor, ni violento, ni dado a negocios
sucios. Al contrario, debe ser hospitalario, amable, sensato, justo, piadoso,
dueño de sí mismo, fielmente apegado a la fe enseñada,
para que sea capaz de predicar una doctrina sana y de refutar a los adversarios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los presbíteros que presiden a las comunidades eclesiales deben ser personas con solvencia moral dentro de las mismas. Nadie puede gobernar a los demás, si no gobierna bien su propia casa.
Del salmo 23 R/. Haz, Señor, que te busquemos.
Del
Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él
habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él fue quien
lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Flp 2, 15. 16) R/. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17, 1-6
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No es posible
evitar que existan ocasiones de pecado, pero ¡ay de aquel que las provoca!
Más le valdría ser arrojado al mar con una piedra de molino sujeta
al cuello, que ser ocasión de pecado para la gente sencilla. Tengan,
pues, cuidado. Si tu hermano te ofende, trata de corregido; y si se arrepiente,
perdónalo. Y si te ofende siete veces al día, y siete veces viene
a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo". Los apóstoles
dijeron entonces al Señor:
"Auméntanos la fe". El Señor les contestó: "Si
tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían
decide a ese árbol frondoso: Arráncate de raíz y plántate
en el mar', y los obedecería". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La fe es imprescindible tanto para respetar la conciencia ingenua de los pequeños creyentes, como para realizar las acciones exigentes que nos impone nuestra vida de creyentes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por este sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, ilumina, Señor, a tu Iglesia, para que nuestros pastores, guiados siempre por tu amor, puedan conducimos por el camino del bien. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Éste es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que alimentas a tu Iglesia con el pan de la vida, guíala con la fuerza de tu amor, para que pueda vivir y crecer en libertad y mantenerse fiel a tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste resplandecer tu gloria en la vida y en la muerte de san Martín, obispo de Tours, renueva en nuestros corazones la fuerza de tu amor, para que ni la muerte ni la vida puedan separamos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2, 1-8. 11-14
Querido hermano:
Enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina: que los ancianos
sean sobrios, respetables, sensatos, bien cimentados en la fe, en el amor y
la paciencia. Que las ancianas, asimismo, sean respetables en su comportamiento,
que se abstengan de murmurar y de tomar mucho vino; que, con su buen ejemplo,
enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser
sensatas, castas, sobrias, a cuidar bien de su hogar, a ser bondadosas y obedientes
a sus maridos, para que nadie pueda hablar mal del Evangelio.
Exhorta igualmente a los jóvenes a ser sensatos en todo y dales tú
mismo buen ejemplo. Cuando enseñes, hazlo con autenticidad y dignidad,
con un lenguaje sano e irreprochable, para que los adversarios tengan que retirarse,
al no poder decir nada malo de nosotros.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y
nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos
mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel
a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y salvador, Cristo Jesús,
nuestra esperanza. Él se entregó por nosotros para redimimos de
todo pecado y purificamos, a fin de convertimos en pueblo suyo, fervorosamente
entregado a practicar el bien. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Tito debe mantener en armonía a la comunidad cristiana de Creta. Para hacerlo tiene que hacerse respetar y vivir de forma congruente y equilibrada.
Del salmo 36 R/. Dios es nuestro Salvador.
Pon tu esperanza
en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en
Él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas.
R/.
Cuida el Señor la vida de los buenos y su herencia perdura; porque aprueba
el camino de los justos y asegura el Señor todos sus pasos. R/.
Apártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente;
porque los justos heredarán la tierra y la habitarán para siempre.
R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17, 7-10
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "¿Quién
de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños,
le dice cuando éste regresa del campo: 'Entra enseguida y ponte a comer'?
¿No le dirá más bien: 'Prepárame de comer y disponte
a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás
tú'? ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo,
porque éste cumplió con su obligación?
Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les
mandó, digan: 'No somos más que siervos; sólo hemos hecho
lo que teníamos que hacer' ". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
¡Sirvientes inútiles de Dios! Imagen poco motivadora en estos tiempos de la autoestima. Sin duda, pero lo extraño es que si no nos decidimos a servir a Dios, acabaremos siendo esclavos de lo que sea.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad del obispo san Martín y concédenos que esta Eucaristía nos conduzca siempre hacia ti, a través de las alegrías y las penas de esta vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 40)
Yo les aseguro que todo lo que hagan a uno de estos hermanos míos insignificantes, a mí mismo me lo hacen, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has renovado con el sacramento de la unidad, ayúdanos, Señor, a cumplir tu voluntad en todo lo que hacemos, para que, a ejemplo de san Martín, disfrutemos la alegría de ser verdaderamente tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.
ORACIÓN COLECTA
Aviva, Señor, en tu Iglesia, el espíritu de amor que dio valor a san Josafat para morir por su pueblo a fin de que, fortalecidos por tu amor, no dudemos en sacrificar ninguno de nuestros intereses por el bien de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito: 3, 1-7
Querido hermano:
Recuérdales a todos que deben someterse a los gobernantes y a las autoridades,
que sean obedientes, que estén dispuestos para toda clase de obras buenas,
que no insulten a nadie, que eviten los pleitos, que sean sencillos y traten
a todos con amabilidad.
Porque hubo un tiempo en que también nosotros fuimos insensatos y rebeldes
con Dios; andábamos descarriados y éramos esclavos de todo género
de pasiones y placeres; vivíamos una vida llena de maldad y de envidia;
éramos abominables y nos odiábamos los unos a los otros.
Pero, al manifestarse la bondad de Dios, nuestro salvador, y su amor a los hombres,
Él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo
digno de merecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo,
que nos regenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo,
a quien Dios derramó abundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro
salvador. Así, justificados por su gracia, nos convertiremos en herederos
cuando se realice la esperanza de la vida eterna. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Los cristianos, animados por sus dirigentes, deben estar dispuestos a colaborar gustosamente con toda buena iniciativa. El bien común es el criterio que nos motiva a la acción social.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El
Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás
conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges
la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y misericordia me acompañarán todos los días
de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R/.
ACLAMACIÓN (1 Ts 5, 18) R/.Aleluya, aleluya.
Den gracias siempre, unidos a Cristo Jesús, pues esto es lo que Dios quiere que ustedes hagan. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17, 11-19
En
aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó
entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro
diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían:
"¡Jesús, maestro, ten compasión de nosotros!".
Al verlos, Jesús les dijo: "Vayan a presentarse a los sacerdotes".
Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra.
Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz
alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ése
era un samaritano. Entonces dijo Jesús: "¿No eran diez los
que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No
ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?".
Después le dijo al samaritano: "Levántate y vete. Tu fe te
ha salvado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Diez leprosos curados por Jesús, una cifra que parece artificial. Lo destacable es el final. La gratitud es tan escasa que sólo uno de entre los diez desanda el camino para dar gracias.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Bendice y acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que esta Eucaristía nos confirme en la misma fe que san Josafat atestiguó con su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacramento que hemos recibido nos comunique, Señor, tus dones de fortaleza y de paz, para que, a ejemplo de san Josafat, trabajemos sin descanso por la unidad y la santificación de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón: 7-20
Querido hermano:
Recibí gran alegría y consuelo con motivo de tu caridad con los
hermanos, porque gracias a ti se sienten reconfortados.
Por eso; aunque como apóstol de Cristo tengo pleno derecho a ordenarte
lo que debes hacer, prefiero pedírtelo en nombre del amor. Yo, Pablo,
ya anciano y ahora, además, prisionero por la causa de Cristo Jesús,
quiero pedirte algo en favor de Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado
para Cristo aquí en la cárcel. Él en otro tiempo te fue
inútil, pero ahora es muy útil para ti y para mí. Te lo
envío. Recíbelo como a mí mismo.
Yo hubiera querido retenerlo conmigo, para que en tu lugar me atendiera, mientras
estoy preso por la causa del Evangelio. Pero no he querido hacer nada sin tu
consentimiento, para que el favor que me haces no sea como por obligación,
sino por tu propia voluntad.
Tal vez él fue apartado de ti por un breve tiempo, a fin de que lo recuperaras
para siempre, pero ya no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo,
como hermano amadísimo. Él ya 1o es para mí. ¡Cuánto
más habrá de serlo para ti, no sólo por su calidad de hombre,
sino de hermano en Cristo! Por lo tanto, si me consideras como compañero
tuyo, recíbelo como a mí mismo. Y si en algo te perjudicó
o algo te debe, ponlo a mi cuenta. Yo, Pablo, te lo pagaré, y esto lo
firmo de mi puño y letra. Y eso para no mencionar que tienes una deuda
conmigo, que eres tú mismo. Sí, hermano, hazme este favor por
nuestra unión con el Señor, para que confortes mi corazón
en Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo animó a Onésimo, esclavo fugitivo y encarcelado al igual que Pablo, a convertirse al camino cristiano; por eso invita a su antiguo amo, Filemón, a que lo recupere como hermano y le otorgue la libertad.
Del salmo 145 R/. El Señor ama al hombre justo.
El Señor
siempre es fiel a su palabra y es quien hace justicia al oprimido; Él
proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.
Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor
al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.
A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por
siglos. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la vid y ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17, 20-25
En
aquel tiempo, los fariseos le preguntaron a Jesús: "¿Cuándo
llegará el Reino de Dios?". Jesús les respondió: "El
Reino de Dios no llega aparatosamente. No se podrá decir: 'Está
aquí' o 'Está allá', porque el Reino de Dios ya está
entre ustedes".
Les dijo entonces a sus discípulos: "Llegará un tiempo en
que ustedes desearán disfrutar siquiera un solo día de la presencia
del Hijo del hombre y no podrán. Entonces les dirán: 'Está
aquí' o 'Está allá', pero no vayan corriendo a ver, pues
así como el fulgor del relámpago brilla de un extremo a otro del
cielo, así será la venida del Hijo del hombre en su día.
Pero antes tiene que padecer mucho y ser rechazado por los hombres de esta generación".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los signos que alertan acerca de la llegada plena del Reino son impredecibles. Aunque seamos expertos en mil cosas, no podemos descifrar el misterio de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo O'Toole, obispo; Serapio de Argel, mártir. Beata Magdalena Morano, religiosa. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Juan: 4-9
Hermanos: Me ha
dado mucha alegría enterarme de que muchos de ustedes viven de acuerdo
con la verdad, según el mandamiento que hemos recibido del Padre. Les
ruego, pues, hermanos, que nos amemos los unos a los otros. No se trata de un
mandamiento nuevo, sino del mismo que tenemos desde el principio. El amor consiste
en vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Y el mandamiento consiste
en vivir de acuerdo con el amor, como lo han escuchado desde el principio. Ahora
han surgido en el mundo muchos que tratan de engañar, pues niegan que
Jesucristo es verdadero hombre. Estos son el verdadero impostor y anticristo.
Pongan, pues, atención para que no pierdan el fruto de sus trabajos y
puedan recibir la recompensa completa. Quien se aparta de la verdad y no permanece
fiel a la doctrina de Cristo, no vive unido a Dios; el que permanece fiel a
la doctrina de Cristo, ése sí vive unido al Padre y al Hijo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien no reconoce la verdadera humanidad de Jesús, tampoco puede reconocer su presencia en el rostro de los hermanos. El verdadero creyente honra la humanidad de su Señor.
Del salmo 118 R/.
Dichoso el que cumple la ley del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de todo corazón.
R/.
Con todo el corazón te voy buscando; no me dejes desviar de tus preceptos.
En mi pecho guardaré tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya.
R/.
Favorece a tu siervo, para que viva y observe tus palabras. Ábreme los
ojos para ver las maravillas de tu voluntad. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 21, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Estén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 17, 26-37
En aquellos días,
Jesús dijo a sus discípulos: "Lo que sucedió en el
tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del
hombre: comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el
día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio
y los hizo perecer a todos. Lo mismo sucedió en él tiempo de Lot:
comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían,
pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y
azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el
día en que el Hijo del hombre se manifieste. Aquel día, el que
esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas;
y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense
de la mujer de Lot. Quien intente conservar su vida, la perderá; y quien
la pierda, la conservará. Yo les digo: aquella noche habrá dos
en un mismo lecho: uno será tomado y el otro abandonado; habrá
dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra abandonada".
Entonces, los discípulos le dijeron: "¿Dónde sucederá
eso, Señor?". Y Él les 'respondió: "Donde hay
un cadáver, se juntan los buitres". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Vivimos normalmente tan absortos en nuestros quehaceres cotidianos que terminamos por olvidar nuestra dimensión como creyentes. Es necesario vivir atentos a ambas dimensiones.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitados de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Vísperas I del domingo: 1a semana del Salterio Feria (Verde)
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13,18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la tercera carta del apóstol san Juan: 5-8
Querido hermano: En todo lo que has hecho por los hermanos, y eso que son forasteros, te has portado como verdadero cristiano. Ellos han elogiado públicamente ante esta comunidad el amor con que los has tratado. Harás bien en ayudados de una manera agradable a Dios con lo que necesitan para su viaje, pues ellos se han puesto en camino por Cristo, sin aceptar nada de los paganos. Debemos, pues, ayudar a esos hermanos nuestros, para que seamos colaboradores en la difusión de la verdad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos navegan de una ciudad a otra del mediterráneo; en esos viajes tienen ocasión de brindarse auxilios solidarios. La acogida al forastero es una de las obras de misericordia.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos
los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos
serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa; siempre obrarán conforme
a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas
brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás
se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Ts 2,14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 18, 1-8
En
aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar
siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola: "En
cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a
los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía
a él con frecuencia para decide: 'Hazme justicia contra mi adversario'.
Por mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: 'Aunque
no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de
esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando'''. Dicho
esto, Jesús comentó: "Si así pensaba el juez injusto,
¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman
a Él día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que
les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre,
¿creen que encontrará fe sobre la tierra?". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios no se asemeja en nada a los jueces sordos que conocemos. Atiende con prontitud nuestros llamados; nos habla al corazón. Si no oímos su voz es por nuestra impericia para rastrear su presencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración, la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXXIII Domingo Ordinario
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 29,11.12.14)
Yo tengo designios de paz, no de aflicción, dice el Señor. Me invocarán y yo los escucharé y los libraré de su esclavitud donde quiera que se encuentren.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, tu ayuda para entregamos fielmente a tu servicio, porque sólo en el cumplimiento de tu voluntad podremos encontrar la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Proverbios: 31, l0-13. 19-20. 30-31
Dichoso el hombre
que encuentra una mujer hacendosa: muy superior a las perlas es su valor.
Su marido confía en ella y, con su ayuda, él se enriquecerá;
todos los días de su vida le procurará bienes y no males. Adquiere
lana y lino y los trabaja con sus hábiles manos.
Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso; abre sus manos al pobre
y las tiende al desvalido. Son engañosos los encantos y vana la hermosura;
merece alabanza la mujer que teme al Señor.
Es digna de gozar del fruto de sus trabajos y de ser alabada por todos. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor .
Este poema elogia la laboriosidad y la iniciativa de las esposas. En su tiempo resultó un texto de vanguardia porque abrió espacios para las mujeres en la vida pública.
Del salmo 127 R/.Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso
el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de
su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.
Su mujer como vid fecunda en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de su mesa. R/.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor: "Que
el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén,
todos los días de tu vida". R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 5, 1-6
Hermanos: Por lo
que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor,
no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente
que el día del Señor llegará como un ladrón en la
noche. Cuando la gente esté diciendo: "¡Qué paz y qué
seguridad tenemos!", de repente vendrá sobre ellos la catástrofe,
como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán
escapar.
Pero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa,
como un ladrón, porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos
de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas.
Por lo tanto, no vivamos dormidos, como los malos; antes bien, mantengámonos
despiertos y vivamos sobriamente. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Acerca del tiempo y las circunstancias más vale no hacer cálculos. Quien los realiza pierde su tiempo. La llegada del día del Señor será tan impredecible como la visita del ladrón.
ACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Maleo: 25, 14-30
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a
salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza
y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y
a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.
El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó
otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos.
En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí
escondió el dinero de su señor.
Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a
cuentas a sus servidores. Se acercó el que había recibido cinco
talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos
me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor
le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas
de poco valor te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en
la alegría de tu señor'.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo:
'Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con
ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel.
Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de
mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.
Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo:
'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar
lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo
y fui a esconder tu; talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.
El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías
que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por
qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso,
lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al
que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero
al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.
Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí
será el llanto y la desesperación'". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La vida es compleja, no puede explicarse con esquemas simples. Ciertos hombres y mujeres parecen superdotados y otros muy escasos de dones. Que cada quien haga fructificar lo que recibió.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones traídos a tu altar nos obtengan de ti, Señor y Dios nuestro, la gracia de servirte con amor y la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 72, 28)
Mi felicidad consiste en estar cerca de Dios y en poner sólo en Él mis esperanzas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que nuestra participación en esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar como memorial suyo, nos una siempre con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las personas somos, en última instancia, lo que hemos hecho de las oportunidades que tuvimos durante la vida. Unos aprovechan la ocasión y salen adelante. Otros creen que vendrán otras mil oportunidades y dejan pasar "su gran oportunidad". Dios nos brinda a todos oportunidades para crecer con dignidad, para amar y transformar el mundo. Hace falta captarlas con frialdad y percatamos acerca de nuestros mejores talentos y herramientas. A cierta edad uno sabe cuáles son sus fortalezas y debilidades. No podemos fingir demencia ni vivir envidiando los dones ajenos. Hemos recibido lo que necesitamos. Hace falta poner corazón y miembros en acción para multiplicar los dones recibidos. Dones extraños los divinos, mientras más se comparten, más crecen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 36-40)
Vengan benditos de mi Padre, dice el Señor, porque estuve enfermo y me visitaron. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo han hecho.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a santa Isabel de Hungría el don de reconocer y venerar a Cristo en los pobres, concédenos, por su intercesión, servir siempre con amor incansable a los necesitados y afligidos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 1, 1-4; 2, 1-5
Ésta es
la revelación que Dios le confió a Jesucristo, para que Él
manifestara a sus servidores lo que tiene que suceder en breve, y que comunicó,
por medio de un ángel, a su siervo Juan. El cual narra lo que vio y afirma
que es palabra de Dios, atestiguada por Jesucristo. Dichosos los que lean y
escuchen la lectura de esta profecía y hagan caso de lo que en ella está
escrito, porque el tiempo señalado está cerca.
Yo; Juan, les deseo la gracia y la paz a las siete comunidades cristianas de
la provincia de Asia, de parte del que es, del que era, del que ha de venir,
y de parte de los siete espíritus que están ante su trono.
Oí al Señor, que me decía: "Al encargado de la comunidad
cristiana de Éfeso escríbele así: Esto dice el que tiene
las siete estrellas en su mano derecha y camina entre los siete candelabros
de oro: 'Conozco tus obras, tu esfuerzo y tu paciencia; sé que no puedes
soportar a los malvados, que pusiste a prueba a los que se llamaban apóstoles
sin serlo, y descubriste que eran unos mentirosos. Eres tenaz, has sufrido por
mí y no te has rendido a la fatiga. Pero tengo en contra tuya que ya
no tienes el mismo amor que al principio. Recuerda de dónde has caído,
arrepiéntete y vuelve a proceder como antes'''. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Estas cartas tienen aún una función profética. Exhiben de alguna forma las fortalezas y debilidades de las iglesias de hoy y de ayer. Quien tenga oídos que oiga lo que dice el Espíritu.
Del salmo 1 R/.
El Señor protege al justo.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos
pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus
mandamientos. R/.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita En todo tendrá éxito. R/.
En cambio, los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque
el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por
perderlo. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 18, 35-43
En aquel tiempo,
cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado a un
lado del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntó
qué era aquello, y le explicaron que era Jesús el nazareno, que
iba de camino. Entonces él comenzó a gritar: "¡Jesús,
hijo de David, ten compasión de mí!". Los que iban adelante
lo regañaban para que se callara, pero él se puso a gritar más
fuerte: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!".
Entonces Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo
cerca, le preguntó: "¿Qué quieres que haga por ti?".
Él le contestó: "Señor, que vea". Jesús
le dijo: "Recobra la vista; tu fe te ha curado".
Enseguida el ciego recobró la vista y lo siguió, bendiciendo a
Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El ciego de Jericó no estaba desvinculado de su mundo. Sabía que Jesús estaba cambiando la vida de muchos desamparados. Él creyó desde el principio y entendió que había llegado la hora de su salvación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y haz que el memorial del amor infinito de tu Hijo, que estamos celebrando, aumente en nosotros, a ejemplo de tus santos, nuestra generosidad contigo y con el prójimo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 13, 35)
En esto reconocerán todos que ustedes son mis discípulos, dice el Señor: en que se aman los unos a los otros.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que este sacramento de tu amor que hemos recibido, nos dé fuerza para imitar el ejemplo de santa Isabel de Hungría, que se consagró a ti de todo corazón y se prodigó sin descanso por el bien de tu pueblo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo
Santos: Santa Filippina Rosa Duchense, religiosa. Beato Grimoaldo de Santa Maña, religioso. Feria (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)
Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has unido a gente de todas las naciones en la alabanza de tu nombre, concédenos amar y practicar cuanto nos mandas, para que el pueblo cristiano, el que tú has llamado a tu Reino, viva unido por la fe y el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 3, 1-6. 14-22
Yo, Juan, oí
que el Señor me decía: "Escribe al encargado de la comunidad
cristiana de Sardes: Esto dice el que tiene los siete espíritus de Dios
y las siete estrellas:
'Conozco tus obras. En apariencia estás vivo, pero en realidad estás
muerto. Ponte alerta y reaviva lo que queda y está a punto de morir,
pues tu conducta delante de mi Dios no ha sido perfecta. Recuerda de qué
manera recibiste y escuchaste mi palabra; cúmplela y enmiéndate.
Porque si no estás alerta, vendré como un ladrón, sin que
sepas la hora en que voy a llegar.
Tienes, sin embargo, en Sardes, algunas pocas personas que no han manchado sus
vestiduras; ellos me acompañarán vestidos de blanco, pues lo merecen.
El que venza también se vestirá de blanco. No borraré jamás
su nombre del libro de la vida y lo reconoceré ante mi Padre y sus ángeles'.
El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades
cristianas.
Escribe al encargado de la comunidad cristiana de Laodicea: Esto dice el que
es el Amén, el testigo fiel y veraz, el origen de todo lo creado por
Dios:
'Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras
frío o caliente. Pero porque eres tibio y no eres ni frío ni caliente,
estoy a punto de vomitarte de mi boca. Dices que eres rico, que has acumulado
riquezas y que ya no tienes necesidad de nada, pero no sabes que eres un desdichado,
miserable, pobre, ciego y desnudo. Por eso te aconsejo que vengas a comprarme
oro purificado por el fuego, para que te enriquezcas; vestiduras blancas, para
que te las pongas y cubras tu vergonzosa desnudez, y colirio, para que te lo
pongas en los ojos y puedas ver. Yo reprendo y corrijo a todos los que amo.
Reacciona, pues, y enmiéndate. Mira que estoy aquí, tocando la
puerta; si alguno escucha mi voz y me abre, entraré a su casa y cenaremos
juntos.
Al que venza lo sentaré conmigo en mi trono; lo mismo que yo, cuando
vencí, me senté con mi Padre en su trono'
El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades
cristianas". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos llevamos el nombre de Jesús, le pertenecemos de manera exclusiva, por lo tanto no podemos admitir que nadie más ejerza señorío alguno sobre nosotros.
Del salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El
hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas
sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio
a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes,
ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 1 Jn 4, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos amó y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 19,1-10
En
aquel tiempo, Jesús entró en Jericó, y al ir atravesando
la ciudad, sucedió que un hombre llamado Zaqueo, jefe de publícanos
y rico, trataba de conocer a Jesús, pero la gente se lo impedía,
porque Zaqueo era de baja estatura. Entonces corrió y se subió
a un árbol para verlo cuando pasara por ahí. Al llegar a ese lugar,
Jesús levantó los ojos y le dijo: "Zaqueo, bájate
pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa".
Él bajó enseguida y lo recibió muy contento. Al ver esto,
comenzaron todos a murmurar diciendo:
"Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador". Zaqueo, poniéndose
de pie, dijo a Jesús: "Mira, Señor, lo voy a dar a los pobres
la mitad de mis bienes, y si he defraudado a alguien, le restituiré cuatro
veces más". Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación
a esta casa, porque también él es hijo de Abraham, y el Hijo del
hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús y Zaqueo parecen estar en la misma sintonía. Cuando sus caminos se cruzan ya saben algo el uno del otro, por eso se buscan con la mirada. Surge así la salvación personal y comunitaria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos, Señor, de tu bondad, que este sacramento de amor sea para todos nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 14-15)
Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Si 36, 15-16)
A los que esperan en ti, Señor, concédeles tu paz, y cumple así las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegarias de tu pueblo.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, en cuyas manos están las esperanzas de los hombres y los derechos de los pueblos, ilumina a quienes nos gobiernan para que, con tu ayuda, promuevan en todas partes la prosperidad, la paz y la libertad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 4, 1-11
Yo, Juan, tuve
una visión: Vi una puerta abierta en el cielo, y la voz que había
oído antes, semejante al sonido de una trompeta, me habló y me
dijo: "Sube hacia acá y te enseñaré lo que va a suceder
después".
Entonces fui arrebatado en espíritu y vi un trono puesto en el cielo,
y alguien estaba sentado en el trono. El que estaba sentado en el trono brillaba
con destellos rojos, como una piedra preciosa transparente, y un resplandor
como de esmeralda rodeaba el trono.
Alrededor de este trono vi otros veinticuatro tronos, y en los tronos estaban
sentados veinticuatro ancianos, vestidos con túnicas blancas y con coronas
de oro sobre sus cabezas. Del trono salían relámpagos y truenos
poderosos. Siete lámparas de fuego, que son los siete espíritus
de Dios, ardían frente al trono, y delante de él había
una especie de mar transparente, como de cristal.
En el centro, alrededor del trono, había cuatro seres vivientes, llenos
de ojos por delante y por detrás. El primer ser viviente se parecía
a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía cara de hombre,
y el cuarto parecía un águila en vuelo. Los cuatro seres vivientes
tenían seis alas cada uno y estaban llenos de ojos por donde quiera.
Y no se cansaban de repetir día y noche: "Santo, santo, santo es
el Señor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir".
Y cada vez que los seres vivientes alababan, bendecían y glorificaban
al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos,
los veinticuatro ancianos se postraban delante del que está sentado en
el trono, adoraban al que vive por los siglos de los siglos, y depositaban sus
coronas ante el trono, diciendo: "Señor Dios nuestro, tú
mereces recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado
todas las cosas: tú has querido que ellas existieran y fueron creadas".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La liturgia celestial es unánime en lo que proclama: la santidad y la soberanía de Dios son universales. Nadie puede reclamamos una fidelidad contraria a la que le debemos a Dios.
Del salmo 150 R/. Alabemos al Señor con alegría.
Alabemos al Señor
en su templo, alabemos al Señor en su augusto firmamento. Alabémoslo
por sus obras magníficas, alabémoslo por su inmensa grandeza.
R/.
Alabémoslo tocando trompetas, alabémoslo con arpas y cítaras.
Alabémoslo con tambores y danzas, alabémoslo con cuerdas y flautas.
R/.
Alabémoslo con platillos sonoros, alabémoslo con platillos vibrantes.
Que todo ser viviente alabe al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Jn 15. 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 19, 11-28
En
aquel tiempo, como ya se acercaba Jesús a Jerusalén y la gente
pensaba que el Reino de Dios iba a manifestarse de un momento a otro, Él
les dijo esta parábola:
"Había un hombre de la nobleza que se fue a un país lejano
para ser nombrado rey y volver como tal. Antes de irse, mandó llamar
a diez empleados suyos, les entregó una moneda de mucho valor a cada
uno y les dijo: 'Inviertan este dinero mientras regreso'.
Pero sus compatriotas lo aborrecían y enviaron detrás de él
a unos delegados que dijeran: 'No queremos que éste sea nuestro rey'.
Pero fue nombrado rey, y cuando regresó a su país, mandó
llamar a los empleados a quienes había entregado el dinero, para saber
cuánto había ganado cada uno.
Se presentó el primero y le dijo: 'Señor, tu moneda ha producido
otras diez monedas'. Él le contestó: 'Muy bien. Eres un buen empleado.
Puesto que has sido fiel en una cosa pequeña, serás gobernador
de diez ciudades'.
Se presentó el segundo y le dijo: 'Señor, tu moneda ha producido
otras cinco monedas'. Y el señor le respondió: 'Tú serás
gobernador de cinco ciudades'.
Se presentó el tercero y le dijo: 'Señor, aquí está
tu moneda. La he tenido guardada en un pañuelo, pues te tuve miedo, porque
eres un hombre exigente, que reclama lo que no ha invertido y cosecha lo que
no ha sembrado'. El señor le contestó: 'Eres un mal empleado.
Por tu propia boca te condeno. Tú sabías que yo soy un hombre
exigente, que reclamo lo que no he invertido y que cosecho lo que no he sembrado,
¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que yo,
al volver, lo hubiera recobrado con intereses?'.
Después les dijo a los presentes: 'Quítenle a éste la moneda
y dénsela al que tiene diez'. Le respondieron: 'Señor, ya tiene
diez monedas'. Él les dijo: 'Les aseguro que a todo el que tenga se le
dará con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará.
En cuanto a mis enemigos, que no querían tenerme como rey, tráiganlos
aquí y mátenlos en mi presencia' ".
Dicho esto, Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén al
frente de sus discípulos. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La otra versión. Ya leímos hace días la de san Mateo. Más allá de las divergencias en el manejo de las cantidades, el mensaje es el mismo: los dones recibidos ocasionan responsabilidades.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 8)
Señor Dios, qué valioso es tu amor. Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, de ahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 5,1-10
Yo, Juan, vi en
la mano derecha del que estaba sentado en el trono, un libro escrito por dentro
y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi un ángel poderoso, que
gritaba con fuerte voz: "¿Quién es digno de abrir el libro
y de romper sus sellos?". Pero nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni
debajo de la tierra, podía abrir el libro ni ver su contenido.
Lloré mucho porque no había nadie digno de abrir el libro y de
ver su contenido. Entonces, uno de los ancianos me dijo: "Ya no llores,
porque ha vencido el león de la tribu de Judá, el descendiente
de David, y él va a abrir el libro y sus siete sellos".
Vi entonces junto al trono, en medio de los cuatro seres vivientes y de los
ancianos, un Cordero. Estaba de pie, y mostraba las señales de haber
sido sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete
espíritus de Dios, enviados por toda la tierra. Se acercó y tomó
el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y al tomarlo,
los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante el
Cordero, con sus cítaras y sus copas de oro llenas de incienso, que significan
las oraciones de los santos. Y se pusieron a cantar un cántico nuevo,
diciendo: "Tú eres digno de tomar el libro y de abrir sus sellos,
porque fuiste sacrificado y con tu sangre compraste para Dios hombres de todas
las razas y lenguas, de todos los pueblos y naciones, y con ellos has constituido
un reino de sacerdotes, que servirán a nuestro Dios y reinarán
sobre la tierra". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esta escena nos da la clave para desentrañar el misterio del Antiguo Testamento. Nadie más sino Jesús, el Cordero degollado y de pie, es decir, muerto y resucitado, desvela su sentido.
Del salmo 149 R/.Bendito
sea el Señor.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.
No endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 19, 41-44
En aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó: "¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Pero eso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El lamento de Jesús sobre Jerusalén surge del corazón. La ciudad ha perdido el rumbo que conduce a la paz. Algo parecido sucede con nuestras ciudades: se han vuelto sitios donde cada día resulta más difícil vivir Juntos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Presentación de la Santísima Virgen María
Santos: San Gelasio I, Papa. Beata Maria de Jesús del Buen Pastor, fundadora. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13,18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar hoy la festividad de la Presentación de la santísima Virgen María, te suplicamos, Señor, que por intercesión suya, podamos participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 10 ,8-11
Yo, Juan, oí de nuevo la voz que ya me había hablado desde el cielo, y que me decía: "Ve a tomar el librito abierto, que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y la tierra". Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dijo: "Tómalo y cómetelo. En la boca te sabrá tan dulce como la miel, pero te amargará las entrañas". Tomé el librito de la mano del ángel y me lo comí. En la boca me supo tan dulce como la miel; pero al tragado, sentí amargura en las entrañas. Entonces la voz me dijo: "Tienes que volver a anunciar lo que Dios dice acerca de muchos pueblos, naciones y reyes". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La palabra profética es dura de proclamar. El profeta y vidente debe asimilar el mensaje agridulce que proclamará a las iglesias, y vivirá, a la vez, horas de consuelo y desdicha.
Del salmo 118 R/. Mi alegría es cumplir tus mandamientos.
Más
me gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. Tus mandamientos, Señor,
son mi alegría, ellos son también mis consejeros. R/.
Para mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de
oro y plata. ¡Qué dulces al paladar son tus promesas! Más
que la miel en la boca. R/.
Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón.
Hondamente suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 19, 45-48 . .
Aquel
día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar
fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles:
"Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la
han convertido en cueva de ladrones".
Jesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte,
los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo intentaban matarlo,
pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente
de sus palabras. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús desafía a las autoridades en la sede misma de su poder: el santuario. Captan el desafío y quieren vencerlo jugando sucio. En primera instancia, Jesús será vencido por los poderosos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Celebremos con alegría la fiesta de santa Cecilia, virgen, porque el Señor del universo la ha colmado de su amor.
ORACIÓN COLECTA
Que la intercesión de santa Cecilia, virgen y mártir, nos obtenga, Señor, de tu misericordia, la gracia de vivir con alegría nuestra fe para que merezcamos cantar tus alabanzas en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 11, 4-12
Yo, Juan, oí
que me decían: ''Aquí están mis dos testigos. Son los dos
olivos y los dos candelabros, que están ante el Señor de la tierra.
Si alguno quiere hacerles daño, su boca echará fuego que devorará
a sus enemigos; así, el que intente hacerles daño, morirá
sin remedio.
Ellos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva mientras dure su misión
profética; tienen poder para convertir el agua en sangre y para castigar
la tierra con toda clase de plagas, cuantas veces quieran.
Pero, cuando hayan terminado su misión, la bestia que sube del mar les
hará la guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres
quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, donde fue crucificado
su Señor, y que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto.
Durante tres días y medio, gentes de todos los pueblos y razas, de todas
las lenguas y naciones contemplarán sus cadáveres, pues no permitirán
que los sepulten. Los habitantes de la tierra se alegrarán y regocijarán
por su muerte y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos
dos profetas habían sido el azote de ellos.
Pero después de los tres días y medio, un espíritu de vida,
enviado por Dios, entrará en ellos: se pondrán de pie y todos
los que los estén viendo se llenarán de espanto. Oirán
entonces una potente voz, que les dirá desde el cielo: 'Suban acá'.
Y subirán al cielo en una nube, a la vista de sus enemigos".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dos testigos son indispensables para avalar un testimonio. La comunidad eclesial en su dimensión profética y martirial cumple ese testimonio ante el mundo circundante.
Del salmo 143 R/. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.
Bendito
sea el Señor, mi roca firme; Él adiestró mis manos y mis
dedos para luchar en lides. R/.
Él es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que
me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.
Al compás de mi cítara, nuevos cantos, Señor, he de decirte,
pues tú das a los reyes la victoria y salvas a David, tu siervo humilde.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr. 2 Tm l, 10 ) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido a la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 20, 27-40
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús algunos saduceos. Como los saduceos
niegan la resurrección de los muertos, le preguntaron: "Maestro,
Moisés nos dejó escrito que si alguno tiene un hermano casado
que muere sin haber tenido hijos, se case con la viuda para dar descendencia
a su hermano. Hubo una vez siete hermanos, el mayor de los cuales se casó
y murió sin dejar hijos. El segundo, el tercero y los demás, hasta
el séptimo, tomaron por esposa a la viuda y todos murieron sin dejar
sucesión. Por fin murió también la viuda. Ahora bien, cuando
llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa
la mujer, pues los siete estuvieron casados con ella?".
Jesús les dijo: "En esta vida, hombres y mujeres se casan, pero
en la vida futura, los que sean juzgados dignos de ella y de la resurrección
de los muertos, no se casarán ni podrán ya morir, porque serán
como los ángeles e hijos de Dios, pues Él los habrá resucitado.
Y que los muertos resucitan, el mismo Moisés lo indica en el episodio
de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios
de Jacob. Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para Él
todos viven". Entonces, unos escribas le dijeron: "Maestro, has hablado
bien". Y a partir de ese momento ya no se atrevieron a preguntarle nada.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Cuando queremos trasladar mecánicamente las realidades mundanas al mundo trascendente complicamos todo. La plenitud de la vida hará innecesaria la comunión matrimonial.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Cecilia te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tus ojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 4. 6)
Las cinco vírgenes prudentes llevaron frascos de aceite con las lámparas A medianoche se oyó una voz: Ya viene el esposo; salgan al encuentro de Cristo, el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Cecilia con la doble corona de la virginidad y del martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO
Santos: Beato Miguel Agustín Pro Juárez, mártir. San Clemente I de Roma, Papa. Solemnidad (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12; 1, 6)
Digno es el Cordero que fue inmolado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. A él la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que quisiste fundar todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del universo, haz que toda creatura, liberada de la esclavitud, sirva a tu majestad y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 34, 11-12. 15-17
Esto dice el Señor
Dios: "Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas.
Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran
dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas
a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y oscuridad.
Yo mismo apacentaré a mis ovejas, yo mismo las haré reposar, dice
el Señor. Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver
a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil,
y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré
con justicia.
En cuanto a ti, rebaño mío, he aquí que yo voy a juzgar
entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Ante la desastrosa labor de los antiguos pastores de Israel, Dios ha tomado una determinación radical: Él personalmente pastoreará, a través de Jesús, a sus ovejas.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El
Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges
la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días
de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-26. 28
Hermanos: Cristo
resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque
si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá
la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo
todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo,
como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de
Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando, después de haber
aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque
Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus
enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la
muerte. Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá
al Padre, y así Dios será todo en todas las cosas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Si hemos sido coherederos con el primer Adán en la muerte, también seremos copartícipes de la resurrección de Jesucristo, el Adán nuevo y definitivo.
ACLAMACIÓN (Mc 11, 9, 10) R/. Aleluya, aleluya.
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David! R/.
Lectura (Proclamación) del san Evangelio según san Mateo: 25, 31-46
En
aquel tiempo, Jesús. dijo a sus discípulos: "Cuando venga
el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles,
se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante
Él todas las naciones, y Él apartará a los unos de los
otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a
las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre;
tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación
del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron
de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo
y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán
entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos
de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero
y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo
o encarcelado y te fuimos a ver?'. Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro
que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo
lo hicieron'.
Entonces dirá también a los de la izquierda: 'Apártense
de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus
ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y
no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no
me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'
Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te
vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y
no te asistimos?'. Y él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando
no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo ‘hicieron
conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a
la vida eterna". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Nuevamente la narración sobre el juicio final. Dos veces en un plazo breve. Sólo un mensaje tan fundamental puede ser repetido por la liturgia de la Palabra con tanta insistencia.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al ofrecerte el sacrificio de la reconciliación humana, te rogamos, Señor, que Jesucristo, tu Hijo, conceda a todos los pueblos los bienes de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque consagraste Sacerdote eterno y Rey del universo a tu Hijo unigénito,
nuestro Señor Jesucristo, para que, ofreciéndose a sí mismo
como víctima perfecta y pacificadora en el altar de la cruz, consumara
el misterio de la redención humana; y sometiendo a su poder la creación
entera, entregara a tu majestad infinita un Reino eterno y universal: Reino
de la verdad y de la vida, Reino de la santidad y de la gracia, Reino de la
justicia, del amor y de la paz.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros
celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria. Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 28, 10-11)
En su trono reinará el Señor para siempre y le dará a su pueblo la bendición de la paz.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el pan que da la vida eterna, te pedimos, Señor, que quienes nos gloriamos en obedecer aquí los mandatos de Cristo, Rey del universo, podamos vivir con Él eternamente en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Para aprender y asimilar las lecciones de la vida, necesitamos que nos sean enseñadas y repetidas una y otra vez. Jesús nos repite la lección sobre la sacramentalidad de los pobres y necesitados. Ellos son los signos más fieles de la presencia de Jesús. Él sigue vivo y está con nosotros. Ahora ya no lo vemos en los pueblos y aldeas de Galilea realizando señales. Lo reconocemos en otros "lugares teológicos" más cercanos y familiares: en los parientes olvidados, en los que son desempleados por llegar a la edad de los cincuenta, en los enfermos que nadie quiere cuidar, en los rostros de los emigrantes y las minorías despreciadas. Ahí vive, sufre y muere Jesús. Si nos solidarizamos con su pasión, lo alcanzaremos en su resurrección.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ga 6, 14; 1 Co 1, 18)
No permita Dios que yo me glorie en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, pues la cruz es fuerza de Dios para los que vamos por el camino de la salvación.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro; fuente y origen de toda paternidad, que a los bienaventurados mártires Andrés y sus compañeros les concediste ser fieles a la cruz de tu Hijo, por su intercesión te pedimos que también nosotros propaguemos tu amor entre nuestros hermanos y seamos dignos de contamos entre tus hijos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 14, 1-3. 4-5
Yo, Juan, tuve
otra visión: Vi al Cordero, en pie sobre el monte Sión y con Él,
ciento cuarenta y cuatro mil personas, que llevaban grabado en la frente el
nombre del Cordero y el nombre de su Padre.
Y oí un ruido que venía del cielo, parecido al estruendo del mar
y al estampido de un trueno poderoso; el ruido que oía era como el de
un gran coro acompañado de arpas. Cantaban un cántico nuevo ante
el trono, ante los cuatro seres vivientes y los ancianos.
Y nadie podía cantar el cántico, fuera de los ciento cuarenta
y. cuatro mil, que habían sido rescatados de la tierra. Éstos
son los que acompañan al Cordero a dondequiera que va; éstos son
los que han sido rescatados de entre los hombres, las primicias para Dios y
para el Cordero; en la boca de ellos no hubo mentira y son irreprochables ante
Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos vencedores son considerados vírgenes, no por su continencia sexual, sino porque no se han contaminado de la idolatría política de los que veneran al poder imperial.
Del salmo 23 R/.
Dichosos los limpios de corazón.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 24, 42. 44) R/. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 1-4
En aquel tiempo, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en las alcancías del templo. Vio también a una viuda pobre, que echaba allí dos moneditas, y dijo: "Yo les aseguro que esa pobre viuda ha dado más que todos. Porque éstos dan a Dios de lo que les sobra; pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La viuda del evangelio es un relato incómodo. Es una cubetada de agua fría que apaga nuestra fiebre posesiva. Si pensamos que tenemos un manantial inagotable, nunca sufriremos al dar un vaso de agua.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Padre santo, los dones que te presentamos al venerar la pasión de los santos mártires vietnamitas y concédenos que, en medio de las adversidades de esta vida, permanezcamos siempre fieles a ti y nos convirtamos en ofrendas agradables a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 10)
Dichosos los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Fortalecidos con esta Eucaristía, te suplicamos, Señor, al conmemorar a tus santos mártires, que permanezcamos unidos en tu amor y podamos conseguir el premio eterno de nuestros sufrimientos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 22, 4)
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo, Señor y Dios mío, tu vara y tu cayado me dan seguridad.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que nos creaste a tu imagen y quisiste que tu Hijo muriera por nosotros, concédenos vivir siempre vigilantes en oración, a fin de que, libres de pecado cuando tú nos llames, podamos ir a reposar gozosos en brazos de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 14, 14-19
Yo, Juan, tuve
otra visión: Vi una nube blanca y en ella a alguien que parecía
un ser humano, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano.
Entonces un ángel salió del templo y le gritó con potente
voz al que estaba sentado en la nube: "Empuña la hoz y ponte a segar;
el tiempo de la cosecha ha llegado ya; la mies de la tierra está madura".
El que estaba sentado en la nube pasó su hoz sobre la tierra y recogió
la cosecha de la tierra.
Salió otro ángel del templo celestial, también él
con una afilada hoz en su mano. Y salió del templo otro más, el
ángel que tiene poder sobre el fuego, y le gritó con potente voz
al que tenía la hoz afilada: "Empuña tu hoz afilada y corta
los racimos de la viña de la tierra, porque sus uvas ya están
maduras".
El ángel acercó su hoz a la tierra, cosechó la viña
de la tierra y echó los racimos en el gran lagar de la cólera
de Dios. Pisaron las uvas en el lagar, fuera de la ciudad, y del lagar corrió
tanta sangre, que subió hasta los frenos de los caballos, en una extensión
de unos trescientos kilómetros. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La siega y la vendimia son dos imágenes propias del mundo agrícola, apuntan al término y la culminación de un largo proceso. La tradición las ha identificado con el juicio final.
Del salmo 95 R/ Que todo se alegre ante el Señor.
"Reina
el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó con su
poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino;
salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo.
R/
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/
ACLAMACIÓN (Ap 2, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Sé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 5-11
En
aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del
templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo:
"Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra
de todo esto que están admirando; todo será destruido".
Entonces le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto
y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?".
Él les respondió: "Cuídense de que nadie los engañe,
porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: 'Yo soy el
Mesías. El tiempo ha llegado'. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar
dé guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque
eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin".
Luego les dijo: "Se levantará una nación contra otra y un
reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias
y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los vaticinadores de catástrofes apocalípticas podrán pronosticar las consecuencias de los desastres ecológicos que provocamos, pero no conocen los planes de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú que con la muerte de tu Hijo venciste nuestra muerte, concédenos, Señor, por los méritos de este sacramento, ser obedientes a tu voluntad hasta el fin, para que, llenos de confianza y de paz, salgamos de este mundo y podamos participar de la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 14, 7 -8)
Nadie vive para sí mismo, como nadie muere para sí mismo; ya sea que vivamos o que hayamos muerto, somos siempre del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, Señor, que en este sacramento nos has dado la prenda de la vida inmortal, ayúdanos a vencer en la hora de la muerte las insidias del enemigo y recíbenos en la gloria eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 14, 7-8)
Ninguno de nosotros vive para sí mismo ni muere para sí mismo. Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. Así que, tanto en la vida como en la muerte, somos del Señor.
ORACIÓN COLECTA
Señor omnipotente y misericordioso, que continuamente demuestras tu amor a tus hijos, escucha nuestras oraciones por los que hoy van a morir, a fin de que la sangre preciosa de tu Hijo, nuestro redentor, los purifique de todo pecado y los haga descansar para siempre en tus brazos, llenos de misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA. DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 15, 1-4
Yo, Juan, tuve
una visión: Vi en el cielo otra gran señal maravillosa: Eran siete
ángeles, portadores de las últimas siete plagas, con las cuales
Dios pondrá fin a su cólera.
Vi también una especie de mar de cristal, mezclado con fuego; y los vencedores
de la bestia, de su estatua y del número simbólico de su nombre,
estaban de pie junto al mar de cristal, con las cítaras que Dios les
había dado, y cantaban el cántico de Moisés, el siervo
de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:
"Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios todopoderoso;
justo y verdadero tu proceder, rey de las naciones. ¿Quién no
te respetará, Señor? ¿Quién no te alabará?
Ya que sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán
a adorarte, porque tus justas sentencias han quedado patentes". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El paso del mar tiene, desde el libro del éxodo, un profundo simbolismo. Los salvados han dejado atrás la tierra de la esclavitud, ahora viven jubilosamente en el mundo liberado.
Del salmo 97 R/. Señor, tus obras son maravillosas.
Cantemos
al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo
brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
Alégrese el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él
habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten
de alegría. R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN (Ap 2, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Sé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 12-19
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Los perseguirán
y los apresarán, los llevarán a los tribunales y a la cárcel,
y los harán comparecer ante reyes y gobernantes por causa mía.
Con esto ustedes darán testimonio de mí.
Grábense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque
yo les daré palabras sabias, a las que no podrá resistir ni contradecir
ningún adversario de ustedes.
Los traicionarán hasta sus padres y hermanos, sus parientes y amigos.
Matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán por causa mía.
Sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecerá. Si se mantienen firmes,
conseguirán la vida". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Lo que sí se puede asegurar sin temor a equivocarse es que los cristianos que viven abierta y congruentemente su fe, enfrentarán de forma inevitable conflictos y hostilidades.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte por nuestros hermanos cuya vida terrena se está extinguiendo, los purifique, Señor, de toda culpa, a fin de que, después de haber soportado aquí los sufrimientos que tu voluntad dispuso, entren en el descanso eterno que tú les has preparado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 1, 24)
Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, conforta, Señor, con tu gracia a nuestros hermanos que hoy van a morir, para que en la hora de su muerte no sean vencidos por el enemigo y merezcan llegar a la vida eterna en compañía de tus ángeles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9
Yo, Juan, vi un
ángel que bajaba del cielo. Su poder era inmenso y con resplandor iluminó
la tierra. Gritó con voz potente y dijo:
"Ha caído ya la gran Babilonia y ha quedado convertida en morada
de demonios, en guarida de toda clase de espíritus impuros, en escondrijo
de aves inmundas y repugnantes".
Otro ángel poderoso levantó una piedra del tamaño de una
rueda de molino y la arrojó al mar, diciendo:
"Con esta misma violencia será arrojada Babilonia, la gran ciudad,
y desaparecerá para siempre. Ya no se volverán a escuchar en ti
ni cantos ni cítaras, ni flautas ni trompetas. Ya no habrá jamás
en ti artesanos de ningún oficio, ni se escuchará más el
ruido de la piedra de molino; ya no brillarán en ti las luces de las
lámparas ni volverá a escucharse en ti el bullicio de las bodas.
Esto sucederá porque tus comerciantes llegaron a dominar la tierra y
tú, con tus brujerías, sedujiste a todas las naciones". Después
de esto oí algo así como una inmensa multitud que cantaba en el
cielo:
"¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder pertenecen a
nuestro Dios, porque sus sentencias son legítimas y justas. El ha condenado
a la gran prostituta, que corrompía a la tierra con su fornicación
y le ha pedido cuentas de la sangre de sus siervos".
Y por segunda vez todos cantaron:
"¡Aleluya! El humo del incendio de la gran ciudad se eleva por los
siglos de los siglos".
Entonces un ángel me dijo: "Escribe: 'Dichosos los invitados al
banquete de bodas del Cordero'". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Babilonia, símbolo de la divinización de los poderes absolutos, ha sido aniquilada. Todos los imperios opresores serán vencidos; la victoria pertenece al único Señor.
Del salmo 99 R/. Dichosos los invitados al banquete del Señor.
Alabemos a Dios
todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo
entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Entremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos,
alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/.
ACLAMACIÓN (Le 21,28) R/. Aleluya, aleluya
Estén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 20-28
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando vean a
Jerusalén sitiada por un ejército, sepan que se aproxima su destrucción.
Entonces, los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén
en la ciudad, que se alejen de ella; los que estén en el campo, que no
vuelvan a la ciudad; porque esos días serán de castigo para que
se cumpla todo lo que está escrito.
¡Pobres de las que estén embarazadas y de las que estén
criando en aquellos días! Porque vendrá una gran calamidad sobre
el país y el castigo de Dios se descargará contra este pueblo.
Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las
naciones y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que
se cumpla el plazo que Dios les ha señalado.
Habrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas.
En la tierra las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo
de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera
por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se
bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube,
con gran poder y majestad. Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención
y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los anuncios de desastres cósmicos son recursos simbólicos para presentar los eventos salvadores definitivos. Los cataclismos no son, por sí mismos, la antesala de la salvación definitiva.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 20, 1-4. 11-21, 2
Yo, Juan, vi un
ángel que bajaba del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena
en la mano. El ángel sujetó al dragón, la serpiente antigua,
que es el diablo o Satanás, y lo encadenó durante mil años.
Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello, para que ya no
pudiera engañar a los pueblos hasta que pasaran mil años. Después
de esto, es necesario que lo suelten un poco de tiempo.
Vi también unos tronos, donde se sentaron los encargados de juzgar. Vi,
además, vivos a los que habían sido sacrificados por dar testimonio
de Jesús y proclamar la palabra de Dios, ya todos los que no adoraron
a la bestia ni a su estatua, y no se dejaron poner su marca en la frente ni
en la mano. Estos revivieron y reinaron con Cristo durante mil años.
Vi después un trono brillante y magnífico, y al que estaba sentado
en él. El cielo y la tierra desaparecieron de su presencia sin dejar
rastro. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono.
Fueron abiertos unos libros y también el libro de la vida. Los muertos
fueron juzgados conforme a sus obras, que estaban escritas en esos libros.
El mar devolvió sus muertos; la muerte y el abismo devolvieron los muertos
que guardaban en su seno. Cada uno fue juzgado según sus obras. La muerte
y el abismo fueron arrojados al lago de fuego; este lago es la muerte definitiva.
Y a todo el que no estaba inscrito en el libro de la vida lo arrojaron al lago
de fuego.
Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera
tierra habían desaparecido y el mar ya no existía. También
vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa,
la nueva Jerusalén, engalanada como una novia que va a desposarse con
su prometido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos que son fieles a Cristo participan ya de su victoriosa resurrección; por esa razón han reducido al maligno a su condición de impotencia.
Del salmo 83 R/. Dichosos los que viven en tu casa.
Anhelando los
atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se estremece
y el Dios vivo es la causa. R/.
Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido,
cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío.
R/.
Dichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos
los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más
vigor. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 21, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Estén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 29-33
En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos esta comparación: "Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando ven que empiezan a dar fruto, saben que ya está cerca el verano. Así también, cuando vean que suceden las cosas que les he dicho, sepan que el Reino de Dios está cerca. Yo les aseguro que antes de que esta generación muera, todo esto se cumplirá. Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se anticipó a hablar del final de la historia. Aunque éste no llegue todavía, no podemos distraernos. El Dios que creó este mundo lo conducirá a su plena consumación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu Cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Saturnino de Tolosa, mártir; Cutberto de Oxford y compañeros, mártires, e Iluminada de Todi, laica.
Vísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio Feria (Verde).
MISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1, 14)
Con un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración junto con María, la Madre de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la mediación y cooperación maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 22, 1-7
El ángel
del Señor me mostró a mí, Juan, el río del agua
que da la vida, reluciente como el cristal, que brotaba del trono de Dios y
del Cordero. En el centro de la plaza de la ciudad y en cada lado del río,
crecía un árbol de la vida, que daba doce cosechas al año,
una cada mes, y sus hojas sirven para dar la salud a las naciones. Ahí
no habrá ya ninguna maldición.
En la ciudad estará el trono de Dios y el del Cordero, y sus servidores
le darán culto, lo verán cara a cara, y llevarán su nombre
en la frente. Ahí no habrá ya noche ni habrá necesidad
de lámparas o de sol, porque el Señor Dios los iluminará
con su luz y reinarán por los siglos de los siglos.
Luego el ángel me dijo: "Estas palabras son verdaderas y dignas
de crédito. El Señor Dios, que inspiró a los profetas,
ha enviado su ángel para comunicar a sus servidores lo que tiene que
suceder en breve. Ya estoy a punto de llegar. Dichoso quien le hace caso al
mensaje profético contenido en este libro". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Moisés ansiaba ver el rostro de Dios y no lo consiguió. Los que sigan fieles al Cordero lo disfrutarán; comenzarán a vivir en íntima familiaridad con Dios.
Del salmo 94 R/. Demos gracias al Señor.
Vengan, lancemos
vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos
a Él llenos de júbilo y démosle gracias. R/.
Porque el Señor es un Dios grande, es un rey más grande que todos
los dioses: en sus manos están los abismos de la tierra y son suyas las
cumbres de las montañas; el mar es suyo, pues Él lo hizo, y también
la tierra, pues la formó con sus manos. R/.
Vengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos
hizo, pues Él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, Él nuestro
pastor y nosotros, sus ovejas. R/.
ACLAMACIÓN (cfr. Lc 21, 36) R/. Aleluya, aleluya.
Velen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 21, 34.36
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Estén alerta, para que
los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su
mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de
repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.
Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de
todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las preocupaciones de la vida, el disfrute desmedido de los placeres y el afán de las riquezas acortan nuestra perspectiva. Empezamos a vivir a ras de tierra, con la mira demasiado baja.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el amor a la Virgen María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente a ella en la obra de la salvación de los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 19, 26-27)
Desde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: "He ahí a tu Madre".
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has concedido en este sacramento la prenda de nuestra vida eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de la Virgen María, ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
I DOMINGO DE ADVIENTO
Ciclo B
Santos: Andrés, apóstol, y Maura de Constantinopla, mártir. Beato Federico de Ratisbona, religioso. (Morado)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 24, 1-3)
A ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confió, no quede yo defraudado. Que no se burlen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti, no quedan defraudados.
No se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, despierta en nosotros el deseo de prepararnos a la venida de Cristo con la práctica de las obras de misericordia para que, puestos a su derecha el día del juicio, podamos entrar al Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 63, 16-17. 19; 64, 2-7
Tú, Señor,
eres nuestro padre y nuestro redentor; ése es tu nombre desde siempre.
¿Por qué, Señor, nos has permitido alejamos de tus mandamientos
y dejas endurecer nuestro corazón hasta el punto de no temerte? Vuélvete,
por amor a tus siervos, a las tribus que son tu heredad. Ojalá rasgaras
los cielos y bajaras, estremeciendo las montañas con tu presencia.
Descendiste y los montes se estremecieron con tu presencia. Jamás se
oyó decir, ni nadie vio jamás que otro Dios, fuera de ti, hiciera
tales cosas en favor de los que esperan en Él. Tú sales al encuentro
del que practica alegremente la justicia y no pierde dé vista tus mandamientos.
Estabas airado porque nosotros pecábamos y te éramos siempre rebeldes.
Todos éramos impuros y nuestra justicia era como trapo asqueroso; todos
estábamos marchitos, como las hojas, y nuestras culpas nos arrebataban,
como el viento. Nadie invocaba tu nombre, nadie se levantaba para refugiarse
en ti, porque nos ocultabas tu rostro y nos dejabas a merced de nuestras culpas.
Sin embargo, Señor, tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro
y tú el alfarero; todos somos hechura de tus manos. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
En esta confesión de culpa el pueblo reconoce su extravío. Desde esa actitud es posible solicitar el perdón a un Dios que es visto como el padre alfarero que modela nuestra arcilla.
Del salmo 79 R/. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Escúchanos,
pastor de Israel; tú, que estás rodeado de querubines, manifiéstate,
despierta tu poder y ven a salvamos. R/.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tu viña
y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú
mismo cultivaste. R/.
Que tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no
nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 3-9
Hermanos: Les deseo
la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús,
el Señor.
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes
por medio de Cristo Jesús, ya que por Él los ha enriquecido con
abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque
el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado
que no carecen de ningún don, ustedes, los que esperan la manifestación
de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables
hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado
a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Corinto han sido bendecidos por Dios con numerosos dones y carismas. De esa forma el Espíritu ha confirmado su fe y los ha impulsado a vivida con decisión.
ACLAMACIÓN (Sal 84, 8) R/. Aleluya, aleluya.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 13, 33-37
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Nosotros no tenemos un portero que nos advierta de la cercanía del final. N os corresponde ser actores y vigilantes de nuestra vida. Vivir y reflexionar a la vez, para no perder la brújula.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estas ofrendas que hemos tomado de tus mismos dones, y concédenos que esta Eucaristía que estamos celebrando, nos alcance la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Adviento I o III
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 84, 13)
El Señor nos mostrará su misericordia y nuestra tierra producirá su fruto.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en esta Eucaristía, enséñanos, Señor, a no poner nuestro corazón en las cosas pasajeras, sino en los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cierta estadística señala que más de 90% de las personas no desean saber la fecha exacta de su muerte, en caso de que fuera posible indagado. Esa ignorancia nos resulta más llevadera porque deja el futuro abierto e ilimitado. Desde la perspectiva cristiana, las cosas tendrían que ser al revés. Esa fecha, la de nuestra muerte, o más bien dicho, la de nuestro segundo nacimiento, será el paso decisivo que inaugurará nuestro acceso a la plenitud de la vida. Si lo creyéramos un poquito más, ansiaríamos saberlo. Resulta claro que sólo la fe en Jesús resucitado nos permite dar ese salto decisivo sin angustias ni temores. ¡Señor, aumenta nuestra fe!
|
www.laverdadcatolica.org |