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MISAL MAYO DEL 2009 / www.laverdadcatolica.org
Intenciones del Santo Padre para el mes de Mayo |
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| GENERAL | |
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Para que los laicos y las comunidades cristianas se responsabilicen de la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas |
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| MISIONAL | |
| Para
que las iglesias católicas de reciente fundación, agradecidas
al Señor por el don de la fe, estén dispuestas a participar
en la misión universal de la Iglesia, ofreciendo su disponibilidad
a predicar el Evangelio en todo el mundo. |
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Santos: José Obrero y Jeremías, profeta. Beato Clemente Septyckyj, mártir. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)
Digno es el Cordero que fue sacrificado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, haz que resucitemos a una vida nueva por medio de tu Espíritu de amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
SAN JOSÉ OBRERO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 127, 1-2)
Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. Él gozará él fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, Creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de san José, y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 1-20
En aquellos días,
Saulo, amenazando todavía de muerte a los discípulos del Señor,
fue a ver al sumo sacerdote y le pidió, para las sinagogas de Damasco,
cartas que lo autorizaran para traer presos a Jerusalén a todos aquellos
hombres y mujeres seguidores del Camino. Pero sucedió que, cuando se
aproximaba a Damasco, una luz del cielo lo envolvió de repente con su
resplandor. Cayó por tierra y oyó una voz que le decía:
"Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?". Preguntó
él: "¿Quién eres, Señor?". La respuesta
fue: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate.
Entra en la ciudad y allí se te dirá lo que tienes que hacer".
Los hombres que lo acompañaban en el viaje se habían detenido,
mudos de asombro, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levantó
del suelo, y aunque tenía abiertos los ojos, no podía ver. Lo
llevaron de la mano hasta Damasco y allí estuvo tres días ciego,
sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo que se llamaba Ananías, a
quien se le apareció el Señor y le dijo: "Ananías".
Él respondió: ''Aquí estoy, Señor". El Señor
le dijo: "Ve a la calle principal y busca en casa de Judas a un hombre
de Tarso, llamado Saulo, que está orando". Saulo tuvo también
la visión de un hombre llamado Ananías, que entraba y le imponía
las manos para que recobrara la vista.
Ananías contestó: "Señor, he oído a muchos
hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus fieles en Jerusalén.
Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para poner presos
a todos los que invocan tu nombre". Pero el Señor le dijo: "No
importa. Tú ve allá, porque yo lo he escogido como instrumento,
para que me dé a conocer a las naciones, a los reyes y a los hijos de
Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi
causa".
Ananías fue allá, entró en la casa, le impuso las manos
a Saulo y le dijo: "Saulo, hermano, el Señor Jesús, que se
te apareció en el camino, me envía para que recobres la vista
y quedes lleno del Espíritu Santo". Al instante, algo como escamas
se le desprendió de los ojos y recobró la vista. Se levantó
y lo bautizaron. Luego comió y recuperó las fuerzas. Se quedó
unos días con los discípulos en Damasco y las sinagogas, afirmando
que Jesús era el Hijo de Dios Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Ver o no ver. Saulo creía tener los ojos abiertos y sin embargo no veía. Necesitaba reconocer su extravío y dejarse guiar por Ananías para ser llenado con la fuerza del Espíritu Santo.
Del salmo 116 R/. Que aclamen al Señor todos los pueblos. Aleluya.
Que alaben al
Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos. R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 6, 56) R/. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo
en él, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 52 59
En
aquel tiempo, los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo
puede éste darnos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre,
que me ha enviado, posee la vida y yo vivo, por Él, así también
el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado
del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron.
El que come de este pan vivirá para siempre".
Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ACLAMACIÓN
(Sal 67, 20) R/. Aleluya, aleluya.
Bendito sea el Señor día tras día, que nos lleve en sus
alas y nos salve. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58
En aquel tiempo,
Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente
en la sinagoga, de tal forma que todos estaban asombrados y se preguntaban:
"¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos
poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero?
¿No se llama María su madre y uno son sus hermanos Santiago, José,
Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas?
¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?". Y se negaban
a creer en El.
Entonces, Jesús les dijo: "Un profeta no es despreciado más
que en su patria y en su casa". Y no hizo muchos milagros ahí por
la incredulidad de ellos. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Los habitantes de Nazaret, probablemente emparentados en su mayoría con Jesús, se desconciertan ante la inexplicable autoridad con la cual Dios actúa en el hijo de José y María.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía, que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cuál hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios de toda bondad, acepta, los dones que te presentamos en esta: fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de san José: en la conmemoración.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3. 17).
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el amor que nos has manifestado al hacemos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Vísperas I del Domingo: 4a semana del Salterio Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)
Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 31-42
En aquellos días,
las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria,
con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban,
animadas por el Espíritu Santo. Pedro recorría toda la región
y una vez fue a visitar a los fieles que vivían en Lida. Ahí encontró
a un hombre, llamado Eneas, que tenía ya ocho años de estar en
cama, paralítico. Pedro le dijo: "Eneas, Jesucristo te da la salud.
Levántate y tiende tu cama". Eneas se levantó inmediatamente;
y todos los habitantes de Lida y de la llanura de Sarón que lo vieron,
se convirtieron al Señor.
Había en Jafa, entre los discípulos, una mujer llamada Tabitá
(que significa "gacela"), la cual hacía infinidad de obras
buenas y repartía limosnas. En aquellos días cayó enferma
y murió. Lavaron su cadáver y lo tendieron en una habitación
del segundo piso. Como Lida está cerca de Jafa, los discípulos,
sabiendo que Pedro estaba allá, enviaron dos hombres para suplicarle
que fuera a Jafa sin tardar. Pedro fue con ellos. Tan pronto como llegó,
lo condujeron a la habitación del segundo piso. Allí lo rodearon
todas las viudas, llorando y mostrándole las túnicas y los vestidos
que Tabitá les había hecho, cuando aún vivía.
Pedro mandó salir a todos, se postró de rodillas y se puso a orar;
luego, dirigiéndose a la muerta, dijo: "Tabitá, levántate".
Ella abrió los ojos y al ver a Pedro, se incorporó. Él
la tomó de la mano y la levantó; llamó a los fieles y a
las viudas y se las entregó viva. Esto se supo por toda Jafa y muchos
creyeron en el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El mensaje que tales relatos nos transmiten es unánime, el evangelio cristiano es una fuerza transformadora que devuelve la salud y la alegría de vivir a los desvalidos.
Del salmo 115 R/.
¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha
hecho? Aleluya.
¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha
hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré
el nombre del Señor. R/.
Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. A los ojos
de Dios es muy penoso que mueran sus amigos. R/.
De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de
tu esclava. Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré
tu nombre. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 60-69 .
En aquel tiempo,
muchos discípulos de Jesús dijeron al oír sus palabras:
"Este modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir
eso?".
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban,
les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería
si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu
es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho
son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen".
(En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían
y quién lo habría de traicionar.) Después añadió:
"Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no
se lo concede".
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás
y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a
los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?". Simón
Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos?
Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú
eres el Santo de Dios". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
Las palabras de Jesús no son simples fonemas huecos; al contrario, son enseñanzas cargadas de una fuerza vivificante que renuevan internamente a quien las acoge.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio
nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
IV. DOMINGO DE PASCUA
La Santa Cruz
Santos: Santa Maura de Egipto, mártir. Beato Eduardo José Rosaz, obispo. (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 5-6)
Alabemos al Señor llenos de gozo, porque la tierra está llena de su amor y su palabra hizo los cielos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, guíanos a la felicidad eterna de tu Reino, a fin de que el pequeño rebaño de tu Hijo pueda llegar seguro a donde ya está su Pastor, resucitado, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 4,8-12
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: "Jefes del pueblo y ancianos: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, para saber cómo fue curado, sépanlo ustedes y sépalo todo el pueblo de Israel: Este hombre ha quedado sano en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Este mismo Jesús es la piedra que ustedes, los constructores, han desechado y que ahora es la piedra angular. Ningún otro puede salvamos, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvamos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pedro comienza a reinterpretar los acontecimientos con la mirada puesta en Jesús. El poder del resucitado es el que realiza las maravillas que Dios obra por su medio.
Del salmo 117 R/.
La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Aleluya.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es
eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres
la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con
los fuertes una alianza. R/.
Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la
salvación, La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra
angular. Esto es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. R/.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Tú eres mi Dios, y te doy gracias. Tú eres mi Dios, y yo te alabo. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-2
Queridos hijos:
Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos
hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco
lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
A sabiendas de que somos hijos de Dios, los cristianos estamos ciertos y seguros de qué compartimos una dignidad común, por lo que nos urge, a amar y respetar a nuestros Iguales.
ACLAMACIÓN
(Jn 10, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas
y ellas me conocen a mí. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 11-18
'En aquel tiempo,
Jesús dijo a los fariseos: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor
da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor
ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo; abandona las ovejas
y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado
no le importan las ovejas.
Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí,
así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al Padre. Yo doy
la Vida por mis ovejas. Tengo además otras ovejas que no son de este
redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán
mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor. El Padre me ama
porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita; yo la doy porque
quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para volverla a tomar.
Éste es el mandato que he recibido de mi Padre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los pastores ejemplares escasean. Siempre han escaseado. Jesús es un pastor atípico, decidido, a entregar su vida para salvaguardar la de sus hermanos.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Vela, Señor, con solicitud, por las ovejas que rescataste con la Sangre preciosa de tu Hijo, para que puedan alcanzar, un día, la felicidad eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando sufrimos los embates del pragmatismo y el predominio de las mentalidades preocupadas por la eficiencia, nos resulta difícil admitir la nobleza de las personas que se despojan de su vida, del don más valioso que han recibido, para acrecentar o salvaguardar la vida de otras personas. El misterio esencial que profesamos confiesa que Jesús vivió compasivamente, entregando su existencia para que hombres y mujeres experimentáramos la incomparable misericordia divina. Su proceder nos parece del todo razonable cuando consideramos sólo su naturaleza divina. Mientras Dios practique la entrega total en provecho nuestro nos entusiasmamos. Lo en verdad importante es que nos decidamos a vivir en compasión y justicia con nosotros mismos y con nuestros prójimos.
Santos: Felipe y Santiago, apóstoles; Ceferino Jiménez, mártir, y Silvano de Gaza, mártir. Fiesta
ANTÍFONA DE ENTRADA
Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de Él la gloria eterna. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que llenas de alegría a tu Iglesia con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, vivir, como ellos, unidos a tu Hijo para que podamos llegar a contemplarte eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 1-8
Hermanos: Les recuerdo
el Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual
están firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y
como yo lo prediqué. De otro modo, habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí:
Que Cristo murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que
fue sepultado y que resucitó al tercer día, según estaba
escrito; que se le apareció a Pedro y luego a los Doce; después
se apareció a más de quinientos hermanos reunidos, la mayoría
de los cuales vive aún y otros ya murieron. Más tarde se le apareció
a Santiago y luego a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció
también a mí. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los testigos privilegiados de la experiencia pascual de Jesús nos comparten sus vivencias. Jesús crucificado y sepultado, vive para siempre a la diestra del Padre.
Del salmo 18 R/.
El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
transmite a la otra noche. R/.
Sin que los cielos pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la
tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 6. 9) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe,
el que me ve a mí, ve también al Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 6-14
En aquel tiempo,
Jesús dijo a Tomás: "Yo soy el camino, la verdad y la vida.
Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí,
conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta".
Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con
ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí,
ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos
al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está
en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta.
Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme:
yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a
mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo
y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que
pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el
Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús reclama vivir en unión íntima con Dios Padre. Su alegato no está vacío, sino cargado de verdad. Quien ama tan profundamente a los hombres como Jesús, tiene que estar unido al Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago, y concédenos celebrar esta Eucaristía con sinceridad y pureza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I o II de los Apóstoles.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 8-9)
Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto también a mi Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada comunión purifique, Señor, nuestros corazones, a fin de que podamos, como Felipe y Santiago, conocerte y amarte en tu Hijo y obtengamos así la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19. 7. 6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios Padre todopoderoso, concede a quienes celebramos la resurrección de Cristo, vivir plenamente la alegría de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 19-26
En aquellos días,
algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución
desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre
y Antioquía; pero predicaban el Evangelio solamente a los judíos.
Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses, que al llegar
a Antioquía, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a
predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor
estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron
estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé
fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción
de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno
del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su
propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó
para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando
lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron
durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente.
Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos
recibieron el nombre de "cristianos". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Esteban rescata a Pablo de su enclaustramiento en Tarso, lo asocia al vigoroso plan misionero que empujaba la Iglesia de Antioquia. Así da comienzo la enorme labor misionera de Saulo.
Del salmo 86 R/.
Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú
eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas.
Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro
y Etiopía, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: "Todos los pueblos han nacido
en ti y el Altísimo es tu fortaleza". R/.
El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo, convertido
en ciudadano tuyo; y todos los pueblos te cantarán, bailando: "Tú
eres la fuente de nuestra salvación". R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y
ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 22-30
Por aquellos días,
se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo.
Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico
de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron:
"¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú
eres el Mesías, dínoslo claramente".
Jesús les respondió: "Ya se los he dicho y no me creen. Las
obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes
no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco
y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás;
nadie, las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y El es superior
a todos, y nadie puede arrebatadas de la mano del Padre. El Padre y yo somos
uno". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La cuestión de la identidad mesiánica de Jesús no es un problema que se aborde desde la neutralidad. Quien se dispone a escuchar sus palabras, se asoma a su misterio.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21. 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, vida de los creyentes, gloria de los humildes, felicidad de los justos, escucha nuestras súplicas y sacia, con la abundancia de tus dones, la sed de quienes esperamos en tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 24-13, 5
En aquel tiempo,
la palabra del Señor cundía y se propagaba. Cumplida su misión
en Jerusalén, Saulo y Bernabé regresaron a Antioquía, llevando
consigo a Juan Marcos.
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas
y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"),
Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca
Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor,
y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé
para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar
y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.
Así, enviados por el Espíritu Santo, Saulo y Bernabé fueron
a Seleucia y zarparon para Chipre. Al llegar a Salamina, anunciaron la palabra
de Dios en las sinagogas de los judíos. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
El dinamismo misionero de la iglesia de Antioquia se consolida, por esa razón algunos de los profetas y maestros que animaban dicha comunidad emprendieron una misión entusiasta.
Del salmo 66 R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de
nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que
conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá
la luz de la vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 12, 44-50
En aquel tiempo, exclamó Jesús con fuerte voz: "El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí no siga en tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica, yo no lo voy a condenar; porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo. El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las palabras que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha mandado lo que tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es vida eterna. Así, pues, lo que hablo, lo digo como el Padre me lo ha dicho". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús asume la misión de iluminar al mundo con esperanza y entusiasmo. Su autoridad moral se despliega benévolamente sobre quienes se dejan atraer por el Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 15. 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir corno hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9.20)
Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios de inefable misericordia, que, al redimir al hombre, le otorgaste una dignidad mayor que la que tuvo en sus orígenes, bendice a quienes te has dignado hacernos hijos tuyos por medio del bautismo y conserva siempre en nosotros tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 13-25
En aquellos días,
Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos; llegaron a Perge
de Panfilia, y allí Juan Marcos los dejó y volvió a Jerusalén.
Desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia, y el sábado
entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Acabada la lectura de la ley y los
profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron decir: "Hermanos, si tienen
alguna exhortación que hacer al pueblo, hablen".
Entonces se levantó Pablo, y haciendo señal de silencio con la
mano les dijo: "Israelitas y cuantos temen a Dios, escúchenme: El
Dios del pueblo de Israel eligió a nuestros padres, engrandeció
al pueblo cuando éste vivía como forastero en Egipto, lo sacó
de allí con todo su poder, lo alimentó en el desierto durante
cuarenta años, aniquiló siete tribus del país de Canaán
y dio el territorio de ellas en posesión a Israel por cuatrocientos cincuenta
años. Posteriormente les dio jueces, hasta el tiempo del profeta Samuel.
Pidieron luego un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu
de Benjamín, que reinó cuarenta años. Después destituyó
a Saúl y les dio por rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado
a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará
todos mis designios. Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer
para Israel un salvador, Jesús. Juan preparó su venida, predicando
a todo el pueblo de Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su
vida, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes piensan. Después de
mí viene uno a quien no merezco desatarle las sandalias' ". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo proclama la palabra a los hermanos judíos de Pisidia y les comparte la fe que recién acoge: Dios constituye a Jesús como salvador de Israel.
Del salmo 88 R/.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a
conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: "Mi
amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R/.
He encontrado a David, mi servidor, y con mi aceite santo lo he ungido. Lo sostendrá
mi mano y le dará mi brazo fortaleza. R/.
Contará con mi amor y mi lealtad y su poder aumentará en mi nombre.
Él me podrá decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege
y que me salva' ". R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Ap 1, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos,
tu amor por nosotros es tan grande que has lavado nuestras culpas con tu sangre.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 13, 16-20
En aquel tiempo, después de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo: "Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos. No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido. Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: El que comparte mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy. Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús decide entregar su vida, porque intuye que ese era el designio del Padre. No le toman desprevenido ni le madrugan. Se dona por nosotros al Padre para ser recibido en su Gloria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones, y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que nos has dado la libertad y la salvación por medio de la Sangre de tu Hijo, concédenos vivir siempre para ti y en ti encontrar la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 26-33
En aquellos días,
Pablo continuó su predicación en la sinagoga de Antioquía
de Pisidia con estas palabras:
"Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios:
Este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes. Los habitantes
de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús, y al condenarlo,
cumplieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado: no hallaron
en Jesús nada que mereciera la muerte y, sin embargo, le pidieron a Pilato
que lo mandara ejecutar. Y después de cumplir todo lo que de Él
estaba escrito, lo bajaron de la cruz y lo pusieron en el sepulcro.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y Él, ya resucitado,
se apareció durante muchos días a los que lo habían seguido
de Galilea a Jerusalén. Ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres
nos la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como
está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado
hoy". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol Pablo recurre a la tradición de los salmos y las oraciones de Israel, los relee a partir de la vida de Jesús y logra descifrar los designios secretos del Padre.
Del salmo 2 R/.
Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
El Señor me ha consagrado como rey de Sión, su ciudad santa. Anunciaré
el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: R/.
"Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré
en herencia las naciones y como propiedad, toda la tierra. Podrás gobernadas
con cetro de hierro y despedazadas como jarros". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren
al Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es
por mí, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 1-6
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen
en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas
habitaciones. Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes,
porque voy a prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré
y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también
ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde
vas, ¿cómo podemos saber el camino?". Jesús le respondió:
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por
mí". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El camino cristiano nos conduce al Padre. Hay otros caminos religiosos, pero para quienes nos sabemos herederos de la tradición judeocristiana, no hay duda de que Jesús es camino, verdad y vida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)
Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Pacomio de la Tebaida, abad; Catalina de Bolonia, religiosa, e Isaías, profeta.
Vísperas I del domingo: 1ª. Semana del Salterio Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)
Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has hecho partícipes de la muerte y resurrección de tu Hijo por medio del bautismo, concédenos vivir de tal manera nuestros compromisos bautismales que demos frutos abundantes de vida cristiana y podamos llegar a la plenitud del gozo eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52
El sábado
siguiente casi toda la ciudad de Antioquía acudió a oír
la palabra de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande,
se llenaron de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas.
Entonces Pablo y Bernabé dijeron con valentía: "La palabra
de Dios debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan
y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así
nos lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de
los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones
de la tierra".
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de
Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos
azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos principales,
y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos
de su territorio. Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies,
como señal de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos
se quedaron llenos de alegría y del Espíritu Santo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La buena nueva no se debe imponer por la fuerza. El mensaje cristiano es un don y un llamado, que se acogen de buena fe con la ayuda de la gracia de Dios.
Del salmo 97 R/. Cantemos las maravillas del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor
un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han
dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 8, 31. 32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán
verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 7-14
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto". Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre yeso nos basta". Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La comunidad que lee y escucha el cuarto evangelio esta persuadida de que no hay otro acceso al Padre que el que nos abre Jesús con su encarnación y su gloriosa pasión y resurrección.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía, que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V DOMINGO DE PASCUA
Santos: Antonino de Florencia, obispo; Job, laico, y Gordiano y Epímaco de Roma, mártires. (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 97, 1-2)
Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9,26-31
Cuando Pablo regresó
a Jerusalén, trató de unirse a los discípulos, pero todos
le tenían miedo, porque no creían que se hubiera convertido en
discípulo.
Entonces, Bernabé lo presentó a los apóstoles y les refirió
cómo Saulo había visto al Señor en el camino, cómo
el Señor le había hablado y cómo él había
predicado, en Damasco, con valentía, en el nombre de Jesús. Desde
entonces, vivió con ellos en Jerusalén, iba y venía, predicando
abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los
judíos de habla griega y éstos intentaban matado. Al enterarse
de esto, los hermanos condujeron a Pablo a Cesarea y lo despacharon a Tarso.
En aquellos días, las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea,
Galilea y Samaria, con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad
a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Relatos lacónicos que reflejan las dificultades iniciales que afronta el apóstol Pablo al tratar de incorporarse a la iglesia de Jerusalén. Su envío a Tarso parece una expulsión disfrazada.
Del salmo 21 R/.
Bendito sea el Señor. Aleluya.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres
comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a Él desde los últimos
lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de
los pueblos. Sólo ante El se postrarán todos los que mueren. R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que El ha
hecho. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 18-24
Hijos míos: No amemos solamente de palabra, amemos de verdad y con las
obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y delante de Dios tranquilizaremos
nuestra conciencia de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es
más grande que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia
no nos remuerde, entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es
total.
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente
obtendremos de Él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es
su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos
los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio.
Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en El. En esto conocemos,
por el Espíritu que El nos ha dado, que El permanece en nosotros. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El amor cristiano no se reduce a discursos melosos ni a sentimentalismos vanos. El amor verdadero es servicio, entrega y solidaridad con la persona que sufre y padece.
ACLAMACIÓN
(Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el
que permanece en mí da fruto abundante. R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
"Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el viñador. Al sarmiento
que no da fruto en mí, Él lo arranca, y al que da fruto lo poda
para que dé más fruto. Ustedes ya están purificados por
las palabras que les he dicho. Permanezcan en mí y yo en ustedes. Como
el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid,
así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes
los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése
da fruto abundante, porque sin mí nada pueden hacer. Al que no permanece
en mí se le echa fuera, como al sarmiento, y se seca; luego lo recogen,
lo arrojan al fuego y arde. Si permanecen en mí y mis palabras permanecen
en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi
Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos
míos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La condición para alcanzar la felicidad y la vida verdadera está clara. La permanencia y el seguimiento de Jesús son garantía de fecundidad. Alejarse de Jesús acarrea destrucción.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 1. 5)
Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mí y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Jardineros, fruticultores y hortelanos entienden a la perfección este relato de la vid. Los tallos y las ramas que se podan y se desprenden de la vid se marchitan. Es una verdad tan obvia y evidente que no necesita explicación. Hay otras narraciones y parábolas de Jesús más ingeniosas y provocativas que ésta. La gravedad del relato no está en la profundidad de su enseñanza, sino en la dificultad de su práctica. Permanecer junto a Jesús, asumiendo las opciones que Él asume con todas sus consecuencias es muy complicado. La persona quiere desembarazarse de Jesús y su proyecto cuando la carga se torna difícil de llevar. No es posible seguir a Jesús de forma convenenciera. Él nos reclama un sí o un no rotundos y radicales.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que puedes damos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes, para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 5-18
En aquellos días,
los paganos y los judíos de Iconio, apoyados por las autoridades, comenzaron
a agitarse con la intención de maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé.
Pero ellos se dieron cuenta de la situación y huyeron a Listra y Derbe,
ciudades de Licaonia, y predicaron el Evangelio en toda la región.
Había en Listra un hombre tullido de los pies desde su nacimiento que
se pasaba la vida sentado y nunca había podido andar. El tullido escuchaba
el discurso de Pablo, y éste, mirándolo fijamente, advirtió
que aquel hombre tenía fe suficiente como para ser curado, y le ordenó
en voz alta: "Levántate y ponte derecho sobre tus pies". De
un salto el hombre se puso en pie y comenzó a caminar. Cuando la gente
vio lo que Pablo había hecho, empezaron a gritar en la lengua de Licaonia:
"¡Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos!". Decían
que Bernabé era el dios Júpiter y Pablo el dios Mercurio, porque
éste era el que hablaba.
El sacerdote del templo de Júpiter, situado a la entrada de la ciudad,
llevó a las puertas unos toros adornados con guirnaldas, y junto con
la muchedumbre, quería ofrecerles un sacrificio. Al darse cuenta de todo
esto, los apóstoles Bernabé y Pablo se rasgaron las vestiduras
e irrumpieron por entre la multitud, gritando:
"Ciudadanos, ¿por qué hacen semejante cosa? Nosotros somos
hombres mortales, lo mismo que ustedes. Les predicamos el Evangelio que los
hará dejar los falsos dioses y convertirse al Dios vivo, que hizo el
cielo, la tierra, el mar y todo cuanto contienen. En épocas pasadas,
Dios dejó que cada pueblo siguiera su camino, aunque siempre se dio a
conocer por sus beneficios, mandando la lluvia y la cosecha a su tiempo, dándoles
así comida y alegría en abundancia". Y diciendo estas palabras,
consiguieron impedir, a duras penas, que la multitud les ofreciera un sacrificio.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Nada de dar culto a la personalidad. Ni en el caso de Pablo y Bernabé ni en el de ningún otro servidor del evangelio. La libertad cristiana nos exime de toda servidumbre.
Del salmo 113 B
R/. Que todos te alaben sólo a ti, Señor. Aleluya.
No por nosotros, Señor, no por nosotros, sino por ti mismo, manifiesta
tu grandeza, porque eres fiel y bondadoso. Que no nos pregunten los paganos:
"¿Dónde está el Dios de Israel?". R/.
Nuestro Dios está en el cielo y Él ha hecho todo lo que quiso.
En cambio, los ídolos de los paganos son oro y plata, son dioses hechos
por artesanos. R/.
Que los llene de bendiciones el Señor, que hizo el cielo y la tierra.
El Señor se ha reservado para sí el cielo y a los hombres les
ha entregado la tierra. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas
y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 21-26
n aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él". Entonces le dijo Judas (no el Iscariote): "Señor, ¿por qué razón a nosotros sí te nos vas a manifestar y al mundo no?". Le respondió Jesús: "El que me ama, cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos en él nuestra morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió. Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los cristianos que se deciden a seguir a Jesús caminan como hombres y mujeres maduros, sabiendo que el Espíritu divino los acompaña para que disciernan el camino de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones, para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)
La paz les dejo, mi paz les doy; pero yo no se la doy como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual, en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 5; 12, 10)
Alabemos a nuestro Dios todos cuantos lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de la resurrección de tu Hijo nos has abierto las puertas de la vida eterna, concédenos creer fielmente en ti y esperar confiadamente el cumplimiento de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 19-28
En aquellos días,
llegaron a Listra, procedentes de Antioquía y de Iconio, unos judíos,
que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo
arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo
se levantó y regresó a la ciudad. Pero al día siguiente,
salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos
en aquella ciudad, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí
animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles
que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.
En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los
encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron
luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a Atalía.
De allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían salido,
con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había hecho
Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos
las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Ni las palizas ni los maltratos desalientan a san Pablo. Él está persuadido de que tales contratiempos surgirán, por eso invita a los discípulos a resistir a esa y otras pruebas.
Del salmo 144 R/.
Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, para todas las generaciones.
R/.
Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora
y para siempre. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para
entrar así en su gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído decir: 'Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se los he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean. Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús anticipa lo que sucederá con su persona. De esa manera manifiesta que tiene control sobre el futuro. Su soberanía y dominio están a punto de revelarse.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 6, 8)
Si hemos muerto con Cristo, también viviremos con Él; ésta es nuestra fe. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de Fátima
Santos: San Eutimio El Grande de Palestina, ermitaño, y los Mártires de Alejandría. Memoria libre (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Hch 1, 14)
Los discípulos perseveraban en la oración con un mismo espíritu en compañía de María, la Madre de Jesús. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo fuera también nuestra Madre, concédenos que, perseverando en la penitencia y en la oración en favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6
En aquellos días,
vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron
a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley
de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un altercado y una violenta discusión con Pablo y
Bernabé; al fin se decidió que Pablo, Bernabé y algunos
más fueran a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles
y los presbíteros. La comunidad cristiana los proveyó para el
viaje, y ellos atravesaron Fenicia y Samaria, contando a los hermanos cómo
se convertían los paganos, y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los
Apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios
había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron
diciendo: "Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la
ley de Moisés". Entonces se reunieron los apóstoles y los
presbíteros para examinar el asunto. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Cada corriente
espiritual aboga por su peculiar punto de vista. Aunque los ánimos se
caldean, los apóstoles mantienen la cordura y exhortan a realizar un
diálogo fraterno.
Del salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.
Aleluya.
¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: "Vayamos
a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén,
jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté
contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti
todos los bienes. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el
que permanece en mí da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 1-8
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi
Padre es el viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, Él
lo arranca, y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan
en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí
mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen
en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí
y yo en él ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden
hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento,
y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que
quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den
mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Dios es el viñador que planta a Jesús como una vid selecta y fecunda. El Padre producirá en esa vid conformada por Jesús y los suyos, el fruto supremo del amor fraterno.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar esta festividad de la santísima Virgen María, te presentamos, Señor, nuestras ofrendas y te pedimos que tu Hijo, Jesucristo, que se ofreció a ti en la cruz como ofrenda inmaculada, venga siempre en nuestra ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Santa María Virgen.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Alégrate, Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Confírmanos, Señor, en la fe de estos misterios que hemos celebrado, para que quienes confesamos como verdadero Dios y verdadero hombre al Hijo de la Virgen María merezcamos llegar a las alegrías eternas en virtud de su resurrección salvadora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor; soy yo quien los ha elegido, para que vayan y den fruto y ese fruto perdure. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, tú que llamaste a san Matías a formar parte del grupo de tus Apóstoles, concédenos, por sus méritos, corresponder al don de tu amor para que lleguemos a compartir la gloria de tus elegidos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1517.20-26
En aquellos días,
Pedro se puso de pie en medio de los hermanos y dijo: "Hermanos, tenía
que cumplirse aquel pasaje de la Escritura en que el Espíritu Santo,
por boca de David, hizo una predicción tocante a Judas, quien fue el
que guió a los que apresaron a Jesús. Él era de nuestro
grupo y había sido llamado a desempeñar con nosotros este ministerio.
Ahora bien, en el libro de los Salmos está escrito: Que su morada quede
desierta y que no haya quien habite en ella; que su cargo lo ocupe otro. Hace
falta, por lo tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrección
de Jesús, uno que sea de los que nos acompañaron mientras convivió
con nosotros el Señor Jesús, desde que Juan bautizaba hasta el
día de la ascensión".
Propusieron entonces a dos: a José Barsabá, por sobrenombre "el
Justo", y a Matías, y se pusieron a orar de este modo: "Tú,
Señor, que conoces los corazones de todos, muestra a cuál de estos
dos has elegido para desempeñar este ministerio y apostolado, del que
Judas desertó para irse a su propio lugar". Echaron suertes, le
tocó a Matías y lo asociaron a los once apóstoles. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los Apóstoles asumen su misión como dirigentes de la comunidad. Sin embargo, respetan su libertad y los animan a corresponsabilizarse de las grandes decisiones.
Del salmo 112 R/.
Lo puso el Señor entre los jefes de su pueblo. Aleluya.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor
desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria, por encima de los cielos.
R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al
Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar
se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
Él levanta del polvo al desvalido y saca al indigente del estiércol,
para hacerlo sentar entre los grandes, los jefes de su pueblo. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y
den fruto y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así
los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen
en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco
en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes
y su alegría sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los
he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida
por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo
siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos,
porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. No son
ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha destinado
para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre les conceda
cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen los unos
a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús tiene autoridad moral para urgir a los suyos a vivir el amor fraterno. Él vive amando al Padre y entregándose cabalmente al cumplimiento de su designio amoroso.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta en la festividad de san Matías, apóstol y, por medio de esta Eucaristía, fortalécenos con tu amor y con tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio 1 o II de los apóstoles.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 12)
Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor: por intercesión de san Matías, apóstol, que no nos prives nunca de este pan de vida para que podamos prepararnos, con tu gracia, a recibir la herencia reservada a tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Isidro, labrador, y Juana de Lestonnac, fundadora. Beato Andrés Abellon, presbítero. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)
Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ajustar nuestra vida al misterio de la Pascua que celebramos llenos de gozo, a fin de que, alejados de veras del pecado y buscándote en todo a ti, el poder de Cristo resucitado nos proteja y nos salve. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 22-31
En aquellos días,
los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad
cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía
con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás)
y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta
que decía:
"Nosotros, los apóstoles y los presbíteros, hermanos suyos,
saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia, convertidos del
paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro,
los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido de
común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía
de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida
a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y
a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente:
'El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más
cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación
y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados.
Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los saludamos". Los enviados
se despidieron y cuando llegaron a Antioquía, reunieron a la comunidad
cristiana y les entregaron la carta. Al leer aquellas palabras alentadoras,
todos se llenaron de júbilo. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La comunidad cristiana reunida en asamblea se abre al Espíritu, acoge sus impulsos y decide incorporar, sin demasiadas trabas, a hombres y mujeres de otras razas.
Del salmo 56 R/.
Alabemos y cantemos al Señor. Aleluya.
Dispuesto está mi corazón, Dios mío, para cantar tus alabanzas.
Despiértate, alma mía, despiértense mi cítara y
mi arpa, antes de que despunte el alba. R/.
Tocaré para ti ante las naciones, te alabaré, Señor, entre
los pueblos, pues tu lealtad hasta las nubes llega y tu amor es más grande
que los cielos. Levántate, Señor, en las alturas y llena con tu
gloria el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 15 15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado
a conocer todo lo que le he oído a mi Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 12-17
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento:
que se amen los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más
grande a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos,
si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe
lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer
todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús asocia a sus discípulos al círculo íntimo de sus amigos. Siendo partícipes de su amistad, podrán invocar su nombre para plantear sus necesidades ante el Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Gemma Galgani, laica, y Margarita de Cortona, penitente.
Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Col 2, 12)
Por el bautismo, ustedes han sido sepultados con Cristo y con Él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que en el bautismo nos has comunicado tu misma vida, haz que todos tus hijos, renacido s a la esperanza de la inmortalidad, alcancemos con tu ayuda la plenitud de la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 1-10
En aquellos días,
Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo,
llamado Timoteo, hijo de padre griego y de madre judía cristiana. Timoteo
gozaba de muy buena fama entre los hermanos de Listra e Iconio. Pablo quiso
llevarlo consigo y lo circuncidó, en atención a los judíos
de aquellas regiones, pues todos sabían que su padre era pagano.
En todas las ciudades por donde iban pasando, daban a conocer las decisiones
tomadas por los Apóstoles y los presbíteros de Jerusalén,
para que las pusieran en práctica. De esta manera las comunidades cristianas
se fortalecían en la fe y el número de creyentes aumentaba cada
día más. Como el Espíritu Santo les había prohibido
predicar la palabra en la provincia de Asia, Pablo y Timoteo atravesaron Frigia
y Galacia. Al llegar a los límites de Misia, se propusieron ir a Bitinia,
pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. Entonces atravesaron
Misia y llegaron a Tróade. Por la noche, Pablo tuvo una aparición:
vio a un macedonio que, de pie ante él, le rogaba: "¡Ven a
Macedonia y ayúdanos!". Después de esta visión, determinamos
salir para Macedonia, convencidos de que Dios nos llamaba a predicar allí
el Evangelio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo no se desentiende en ningún momento de atender a la voz de Dios. Discierne su llamado y descubre que llega la hora de abrir nuevos caminos al anuncio cristiano.
Del salmo 99 R/.
El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Aleluya.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba. R/. ACLAMACIÓN (Col 3, 1) R/. Aleluya,
aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 18-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo. Acuérdense de lo que les dije: 'El siervo no es superior a su señor'. Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este capítulo mantiene una perspectiva polémica. Dios y el mundo representan proyectos contrapuestos. Quien sigue el camino del Padre padecerá el rechazo del mundo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, en tu bondad, los dones que te presentamos y concédenos tu protección para conservar tu gracia y conseguir la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)
Padre, te ruego por aquellos que creerán en mí, para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tú me has enviado, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VI DOMINGO DE PASCUA.
Santos: Pascual Bailón, religioso, y Adrián de Alejandría, mártir. Beato Iván Ziatvk, mártir. (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Is 48,20)
Con voz de júbilo, anúncienlo; que se oiga, que llegue a todos los rincones de la tierra: el Señor ha redimido a su pueblo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con amor y alegría la victoria de Cristo resucitado, y que el misterio de su Pascua transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 25-26. 34-35. 44-48
En aquel tiempo,
entró Pedro en la casa del oficial Cornelio, y éste le salió
al encuentro y se postró ante él en señal de adoración.
Pedro lo levantó y le dijo:
"Ponte de pie, pues soy un hombre como tú". Luego añadió:
"Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace distinción de personas,
sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación
que fuere".
Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo descendió
sobre todos los que estaban escuchando el mensaje. Al oírlos hablar en
lenguas desconocidas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes judíos
que habían venido con Pedro se sorprendieron de que el don del Espíritu
Santo se hubiera derramado también sobre los paganos.
Entonces Pedro sacó esta conclusión: "¿Quién
puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo
lo mismo que nosotros?". Y los mandó bautizar en el nombre de Jesucristo.
Luego le rogaron que se quedara con ellos algunos días. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Pedro alcanza a intuir penosamente los caminos incluyentes del Espíritu. El Espíritu se posa sobre los hombres y las mujeres bien dispuestos que escuchan su mensaje.
Del salmo 97 R/.
El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por Él. El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El camino a través del cual los hombres acceden al conocimiento de Dios es vivencial. Quienes se aman como Dios ama, hacen sacramentalmente presente a Dios.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y
mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así
los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen
en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco
en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes
y su alegría sea plena. Éste es mi mandamiento: que se amen los
unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande a
sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen
lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que
hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo
que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
El discurso de Jesús se vuelve transparente y luminoso. Ya no hacen falta las metáforas. Permanecer aliado de Jesús, significa mantenerse constantes en el amor fraterno.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 15-16)
Si me aman, cumplan mis mandamientos, dice el Señor, y yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La vivencia del amor fraterno es una exigencia imprescindible. No se puede pasar por alto, so pretexto de vivir el amor universal. Quien no se compromete seriamente con una comunidad de discípulos de Jesús, viviendo una comunión espiritual y una solidaridad eficaz es un mentiroso o un demagogo. El amor fraterno es difícil de vivir con todas sus consecuencias. Los primeros cristianos lo realizan con constancia y atraen a muchos gentiles al evangelio. Nuestra decreciente credibilidad podría superarse en la medida en que vivamos, sin hacer demasiados aspavientos ni propaganda, la exigencia del amor fraterno.
Santos: Juan I, papa y mártir; Rafaela María Porras, fundadora, y Eric IX de Suecia, rey. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 6. 9)
Cristo resucitado, ya no puede morir; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios misericordioso, que la celebración del santo tiempo de la Pascua produzca siempre frutos abundantes en toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 11-15
Por aquellos días,
zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente,
hacia Neápolis y de ahí a Filipos, colonia romana y ciudad principal
de la región de Macedonia.
En Filipos nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad
y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían
tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos
conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban, había una mujer llamada Lidia, de la ciudad
de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El
Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de
Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos
hizo esta súplica:
"Si están convencidos de que mi fe en el Señor es sincera,
vengan a hospedarse en mi casa". Y así, nos obligó a aceptar.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Lidia acoge el mensaje cristiano de buena manera. Su talante emprendedor la convierte en una colaborada entusiasta y generosa que facilita la evangelización de Filipos.
Del salmo 149 R/.
El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 15, 26. 27) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí,
dice el Señor, y también ustedes serán mis testigos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 26-16, 4
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí y ustedes también darán testimonio, pues desde el principio han estado conmigo. Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán de las sinagogas y hasta llegará un tiempo cuando el que les dé muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que, cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había predicho yo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Desde una doble perspectiva, se plantea el tema de la persecución. Así como Jesús es perseguido y crucificado, también los suyos enfrentan el rechazo de sus hermanos de raza.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 20, 19)
Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: "La paz sea con ustedes". Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7. 6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvemos la dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de nuestra resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 22-34
En aquellos días,
la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y
los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después
de azotados mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero
que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el
calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos
al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor
tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas
se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se
despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas de par en
par, pensó que los presos se habían fugado y sacó su espada
para matarse. Pero entonces Pablo le gritó: "No te hagas ningún
daño; aquí estamos todos". El carcelero pidió una
lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó
a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y
les preguntó: "¿Qué debo hacer para salvarme?".
Ellos le contestaron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás,
tú y tu familia". Y les explicaron la palabra del Señor a
él y a todos los de su casa. El carcelero se los llevó aparte,
y en aquella misma hora de la noche les lavó las heridas y en seguida
se bautizó él con todos los suyos. Después los invitó
a su casa, les preparó la mesa y celebraron una fiesta familiar por haber
creído en Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las cadenas y los cepos no pueden atar a los apóstoles. Pedro y Silas salen airosos de la prisión, consuelan al espantado carcelero y lo animan a creer en Jesús, su salvador.
Del salmo 137 R/.
Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros
ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo.
R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te
invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás
en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy,
no me abandones. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de la verdad, y Él
los irá guiando hacia la verdad plena, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 5-11
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió
y ninguno de ustedes me pregunta: '¿A dónde vas?'. Es que su corazón
se ha llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas. Sin embargo, es cierto
lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si no me voy, no vendrá
a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo se lo enviaré.
Y cuando Él venga, establecerá la culpabilidad del mundo en materia
de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos no han creído
en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya no me verán ustedes;
de juicio, porque el príncipe de este mundo ya está condenado".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos tienen que superar la ausencia física a de Jesús. Esa partida desencadenará una nueva forma de presencia. El resucitado los acompañará en Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26).
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Bernardino de Siena, presbítero; Teodoro de Pavía, obispo, y Áurea de Ostia, mártir. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitado, llenos de alegría, cuando vuelva glorioso en medio de tus santos. El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1
En aquellos días,
los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea, lo llevaron hasta la
ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas
y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación
se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces
se presentó en el Areópago y dijo: ''Atenienses: Por lo que veo,
ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos,
encontré un altar con esta inscripción: 'Al Dios desconocido'.
Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en Él, siendo el Señor
del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido
por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque Él
es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen. De un solo hombre sacó
todo el género humano para que habitara toda la tierra, determinó
las épocas de su historia y estableció los límites de sus
territorios. Dios quería que lo buscaran a Él y que lo encontraran,
aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, ya
que en Él vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los
poetas de ustedes: 'Somos de su mismo linaje'.
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una
imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los
hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la
ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres
se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de Juzgar
al universo con justicia, por medio de un hombre designado por Él, y
ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos".
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron
y otros dijeron: "De esto te oiremos hablar en otra ocasión".
Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él
y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que
se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo
salió de Atenas y se fue a Corinto. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los atenienses se escandalizan ante el anuncio de la resurrección de Cristo. Pablo continúa predicando y atrae a algunos al evangelio de Jesús.
Del salmo 148 R/.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben
al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres,
mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria
sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo
que ha gozado siempre de familiaridad con El. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito
para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 12-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes". Palabra del. Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Luego de la exaltación de Jesús a la diestra del Padre, el Espíritu auxiliará a sus discípulos para que logren comprender e interiorizar la hondura del mensaje recién revelado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 15. 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ap 12,11)
Éstos son los santos que triunfaron por la sangre del Cordero, y prefirieron morir por Cristo a conservar la vida; por eso reinan con Él eternamente. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que concediste a los santos Cristóbal Magallanes, presbítero, y sus compañeros, el don de la fortaleza para ser fieles servidores de Cristo Rey hasta el martirio, concédenos, por su intercesión, que perseverando en la confesión de la fe verdadera obedezcamos siempre con amor los mandamientos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina contigo ...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18,1-8
En aquellos días,
Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró
a un judío, llamado Aquila, natural del Ponto, que acababa de llegar
de Italia con su mujer, Priscila, en acatamiento a las órdenes de Claudio,
que expulsó de Roma a todos los judíos. Pablo se acercó
a ellos, y como eran del mismo oficio, se quedó a vivir y a trabajar
con ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado
Pablo discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos
y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo
a la predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús
era el Mesías. Como éstos lo contradecían y lo insultaban,
se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre de ustedes caiga
sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante, iré a
hablar a los paganos".
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba
a Dios, y cuya casa estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda
su familia. Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron
y recibieron el bautismo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El ingreso del mensaje evangélico a Corinto tiene comienzos modestos. La familia del jefe de la sinagoga se adhiere a Jesús de corazón y conforma con los suyos una iglesia doméstica.
Del salmo 97 R/.
El Señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 14, 18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero
volveré a ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 16-20
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no
me verán; y dentro de otro poco me volverán a ver". Algunos
de sus discípulos se preguntaban unos a otros: "¿Qué
querrá decir con eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán,
y dentro de otro poco me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al
Padre'?". Y se decían: "¿Qué significa ese 'un
poco'? No entendemos lo que quiere decir".
Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo:
"Están confundidos porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya
no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver'. Les aseguro
que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se
alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará
en alegría". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Las despedidas entre aquellos que se aman Siempre resultan dolorosas. La ausencia física y corpórea de Jesús será remontada por la presencia vivificante de su Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te rogamos, Señor, que mires con bondad estas ofrendas y que tu santo Espíritu las santifique, para que nos comunique ese amor con el que tus santos mártires Cristóbal Magallanes y compañeros lograron sobreponerse a los tormentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (2 Tm 2, 11-12)
Si morimos con Cristo viviremos con Él; si con Él perseveramos, también con Él reinaremos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que en la fiesta de tus santos mártires, Cristóbal Magallanes y compañeros, nos has alimentado con un mismo pan, concédenos, Señor, permanecer unidos en tu amor y emprender así una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Te pedimos, Señor, que por medio de la predicación del Evangelio se extienda por todo el mundo la acción redentora de Cristo, y que todos los hombres formemos una sola familia, conforme a la voluntad de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18
En aquellos días,
Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor:
"No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá
la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo".
Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles
la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos,
de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el
tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de
que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra
para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara
de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón;
pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense
ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sóstenes,
jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión
se preocupara en lo más mínimo. Pablo se quedó en Corinto
todavía algún tiempo. Después se despidió de los
hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas
se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los obstáculos a la misión cristiana arrecian en Corinto. Pablo logra sortearlos con serenidad y continua propagando el testimonio cristiano hasta conformar una comunidad eclesial estable.
Del salmo 46 R/.
Dios es el rey del universo. Aleluya
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos,
al elegimos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para
entrar así en su gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará en alegría. Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora; pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día no me preguntarán nada". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los sufrimientos y las contrariedades padecidos por fidelidad a Cristo son pasajeros. Quien está cierto de la resurrección de Jesús, sabe que la cruz desemboca en alegría plena.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)
Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Desiderio de Vienne, obispo; Mártires de Capadocia, y Juana Antida Thouret, fundadora.
Vísperas I de mañana: Todo propio Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)
Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, inclina nuestros corazones al bien a fin de que, en el continuo esfuerzo por elevamos a ti, podamos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 23-28
En aquellos días, después de haber estado en Antioquía algún tiempo, emprendió Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a los discípulos. Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras, había ido a Éfeso. Aquel hombre estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu, disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan. Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho, con la ayuda de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús era el Mesías. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los judíos conversos expertos en la Escritura son un apoyo invaluable para mostrar la mesianidad de Jesús. Apolo realiza este ministerio en la iglesia de Efeso.
Del salmo 46 R/.
Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham,
porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 16, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y vuelvo
al Padre, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa. Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los padres terrestres aman a sus hijos. El Padre celestial ama a su Hijo y a cuantos se deciden a vivir fieles a su Palabra; por esa razón atiende gustosamente sus súplicas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I-V de Pascua.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 24)
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Nuestra Señora María Auxiliadora
Santos: Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires. Solemnidad (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)
Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11
En mi primer libro,
querido Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo
y enseñó, hasta el día en que ascendió al cielo,
después de dar sus instrucciones, por medio del Espíritu Santo,
a los apóstoles que había elegido. A ellos se les apareció
después de la Pasión, les dio numerosas pruebas de que estaba
vivo y durante cuarenta días se dejó ver por ellos y les habló
del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen
de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre,
de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días
ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí
vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó:
"A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado
con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes,
los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén,
en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó
a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se
les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos,
¿que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús
que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Este relato no pierde vigencia. Cada vez que la comunidad eclesial se distrae de su labor misionera, el Espíritu de Jesús resucitado la relanza a testimoniar su victoria definitiva.
Del salmo 46 R/.
Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 1-13
Hermanos: Yo, Pablo,
prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida
digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean
comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en
mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como
es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han
recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios
y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos
y vive en todos. Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en
que Cristo se la ha dado. Por eso dice la Escritura: Subiendo a las alturas,
llevó consigo a los cautivos y dio dones a los hombres.
¿Y qué quiere decir "subió"? Que primero bajó
a lo profundo de la tierra. Y el que bajó es el mismo que subió
a lo más alto de los cielos, para llenado todo.
Él fue quien concedió a unos ser apóstoles a otros, ser
profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y
esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente
su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar
unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, y lleguemos a ser hombres
perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El único Espíritu ha sido derramado sobre todos los bautizados para que se conformen como un cuerpo unido y bien trabado, robustecido por la fe y ungido por la esperanza.
ACLAMACIÓN (Mt 28, 19. 20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que, yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16,15-20
En aquel tiempo,
se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo
el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice,
se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son
los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán
demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes
en sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará daño; impondrán
las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos".
El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo
y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio
por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación
con los milagros que hacían. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La misión evangelizadora no se reduce a lanzar prédicas y proclamas entusiastas. La vivencia de la comunión y la fraternidad son signos sacramentales que acreditan a los evangelizadores.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO I DE LA ASCENSIÓN
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque el Señor Jesús, Rey de la gloria, triunfador del pecado
y de la muerte, ante la admiración de los ángeles, ascendió
(hoy) a lo más alto de los cielos, como Mediador entre Dios y los hombres,
Juez del mundo y Señor de los espíritus celestiales.
No se fue para alejarse de nuestra pequeñez, sino para que pusiéramos
nuestra esperanza en llegar, como miembros suyos, a donde Él, nuestra
cabeza y principio, nos ha precedido.
Por eso, con esta efusión del gozo pascual, el mundo entero se desborda
de alegría y también los coros celestiales, los ángeles
y arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria:
ANTÍFONA
DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del
mundo. Aleluya.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de
tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda
Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos
de los siglos.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando la sociedad antigua acoge el mensaje cristiano reclama un mínimo de coherencia a los primeros misioneros cristianos. En una cultura marcadamente religiosa como aquélla, hay una disponibilidad y una búsqueda de ofertas religiosas; el anuncio cristiano cae naturalmente en el ánimo de los oyentes. En la sociedad secularizada que conformamos se vuelve más complicado proclamar y acoger un mensaje religioso. Los evangelizadores tienen que ganarse a pulso la credibilidad de la sociedad en la que vivan, constituyéndose en una alternativa convincente y esperanzadora. Quien escuche nuestro anuncio cuenta con todo el derecho de reclamarnos un mínimo de coherencia y fidelidad al mensaje que pregonemos.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1. 8)
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19,1-8
En aquellos días,
mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de
Galacia y Frigia y bajó a Éfeso. Encontró allí a
unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el
Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: "Ni
siquiera hemos oído decir que exista el Espíritu Santo".
Pablo replicó: "Entonces, ¿qué bautismo han recibido?".
Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de arrepentimiento,
pero advirtiendo al pueblo que debían creer en aquel que vendría
después de Él, este es, en Jesús". Al oír esto,
los discípulos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús,
y cuando Pablo les impuso las manos, descendió el Espíritu Santo
y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar. Eran en total unos
doce hombres. Durante los tres meses siguientes,
Pablo frecuentó la sinagoga y habló con toda libertad, disputando
acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
En Éfeso, Cesarea y Samaria, al igual que en Jerusalén, el Espíritu del resucitado se consagra a cuantos se bautizan en el nombre de Jesús. El Espíritu autentifica la labor misionera.
Del salmo 67 R/.
Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su
faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite
al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría.
Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara.
R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da
su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad y riqueza
a los cautivos. R/.
ACLAMACIÓN
(Col 3, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Puesto que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16,
29-33
En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: "Ahora
sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí
estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte.
Por eso creemos que has venido de Dios". Les contestó Jesús:
"¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún
ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán
solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo.
Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán
tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos se ufanan de entender cabalmente las cosas. Pretensión vana e ingenua. La revelación de Jesús no anula el misterio. El creyente nunca comprende todo lo que cree.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)
No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Felipe Neri, fundador y Eleuterio I, papa; Beato Francisco Patrizi, presbítero. Memoria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 3, 15)
Yo les daré pastores que sean conforme a mi corazón y que los guíen con sabiduría. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 17-27
En aquellos días,
hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros
de la comunidad cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer
día en que puse el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad,
en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas
de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera
útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente
y en las casas, y para exhortar con todo empeño a judíos y griegos
a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber
qué sucederá allá. Sólo sé que el Espíritu
Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan cárceles y tribulaciones.
Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa es llegar al fin
de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús:
anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino
de Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable
de la suerte de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su
totalidad el plan de Dios". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien ha descubierto la presencia viva de Jesús, tal como el apóstol Pablo, aprende a vivir en libertad, disponiéndose incluso a entregar la vida.
Del salmo
67 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores
y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó
para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus
alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede libramos
de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 14, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le rogaré al Padre y Él les dará otro Paráclito
para que esté siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11
En aquel tiempo,
Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, ha llegado
la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique,
y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna
a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti,
único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.
Ahora, Padre, glorificame en ti con la gloria que tenía, antes de que
el mundo existiera. He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste
del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido
tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo
les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido
y ahora reconocen que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.
Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú
me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío.
Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo,
pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos son elegidos, en medio de otros muchos hombres y mujeres de Israel, para testimoniar la obra que el Padre cumple a través de su Hijo Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 20, 28)
El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida para redención de todos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión que hemos recibido, concédenos, Señor, que a ejemplo de san Felipe tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de la Luz
Santos: San Agustín de Canterbury, obispo. Beato Edmundo Ducke y compañeros, mártires. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 46. 2)
Pueblos todos, aplaudan y aclamen a Dios con clamores de júbilo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso concede a tu Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, entregarse plenamente a ti y vivir siempre unida en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20, 28-38
En aquellos días,
Pablo dijo a los presbíteros de la comunidad cristiana de Éfeso:
«Miren por ustedes mismos y por todo el rebaño, del que los constituyó
pastores el Espíritu Santo, para apacentar a la Iglesia que Dios adquirió
con la sangre de su Hijo.
Yo sé que después de mi partida, se introducirán entre
ustedes lobos rapaces, que no tendrán piedad del rebaño y sé
que, de entre ustedes mismos, surgirán hombres que predicarán
doctrinas perversas y arrastrarán a los fieles detrás de sí.
Por eso estén alerta. Acuérdense que durante tres años,
ni de día ni de noche he dejado de aconsejar, con lágrimas en
los ojos, a cada uno de ustedes. Ahora los encomiendo a Dios y a su palabra
salvadora, la cual tiene fuerza para que todos los consagrados a Dios crezcan
en el espíritu y alcancen la herencia prometida. Yo no he codiciado ni
el oro ni la plata ni la ropa de nadie. Bien saben que cuanto he necesitado
para mí y para mis compañeros, lo he ganado con mis manos. Siempre
he mostrado que hay que trabajar así, para ayudar como se debe a los
necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más
felicidad en dar que en recibir' ".
Dicho esto, se arrodilló para orar con todos ellos. Todos se pusieron
a llorar y abrazaban y besaban a Pablo, afligidos, sobre todo, porque les había
dicho que no lo volverían a ver. Y todos lo acompañaron hasta
el barco. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo es un apóstol maduro y sensato. Luego de haber consolidado las iglesias de Asia, las exhorta a permanecer fieles al mensaje de gracia y a ponerse en las manos de Dios.
Del salmo 67 R/.
Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde
Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R/.
Cántenle al Señor, reyes de la tierra, denle gloria al Señor
que recorre los cielos seculares, y que dice con voz como de trueno: "Glorifiquen
a Dios". R/.
Sobre Israel su majestad se extiende y su poder, sobre las nubes. Bendito sea
nuestro Dios. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 17, 17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 11-19
En aquel tiempo,
Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre santo, cuida
en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando
estaba con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me diste; yo velaba por
ellos y ninguno de ellos se perdió, excepto el que tenía que perderse,
para que se cumpliera la Escritura. Pero ahora voy a ti, y mientras estoy aún
en el mundo, digo estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos.
Yo les he entregado tu palabra y el mundo los odia, porque no son del mundo,
como yo tampoco soy del mundo. No te pido que los saques del mundo, sino que
los libres del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Santifícalos en la verdad. Tu palabra es la verdad. Así como tú
me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo.
Yo me santifico a mí mismo por ellos, para que también ellos sean
santificados en la verdad". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Los creyentes que viven coherentemente su fe enfrentan la hostilidad de un sistema de valores contrarios al Evangelio. Quien resista hasta el final experimentará una alegría plena.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza que tú mismo nos has mandado celebrar, y dígnate, por esta Eucaristía, santificamos y damos tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 26-27)
Cuando venga el Consolador que yo les enviaré, el Espíritu de verdad que procede del Padre, dará testimonio de mí, dice el Señor, y también ustedes darán testimonio. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta comunión aumente en nosotros tu gracia, nos purifique de nuestros pecados y nos disponga mejor a recibir tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Germán de París, obispo; Pablo Hanh de Vietnam, mártir, y Justo de Urgel, obispo. Feria (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 4, 16)
Acerquémonos confiadamente a Dios, fuente de bondad, a fin de alcanzar su misericordia y su gracia en el tiempo oportuno. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que el Espíritu Santo nos conceda abundantemente sus dones, para que podamos conocer tu voluntad y ajustemos a ella nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 22, 30, 23, 6-11
En aquellos días, el comandante, queriendo saber con exactitud de qué acusaban a Pablo los judíos, mandó que le quitaran las cadenas, convocó a los sumos sacerdotes y a todo el sanedrín, y llevando consigo a Pablo, lo hizo comparecer ante ellos. Como Pablo sabía que una parte del sanedrín era de saduceos y otra de fariseos, exclamó: "Hermanos: Yo soy fariseo, hijo de fariseos, y me quieren juzgar porque espero la resurrección de los muertos": Apenas dijo esto, se produjo un altercado entre fariseos y saduceos, que ocasionó la división de la asamblea. (Porque los saduceos niegan la otra vida, sea de ángeles o de espíritus resucitados; mientras que los fariseos admiten ambas cosas.) Estalló luego una terrible gritería y algunos escribas del partido de los fariseos, se pusieron de pie y declararon enérgicamente: "Nosotros no encontramos ningún delito en este hombre. ¿Quién puede decimos que no le ha hablado un espíritu o un ángel?". El alboroto llegó a tal grado, que el comandante, temiendo que hicieran pedazos a Pablo, mandó traer a la guarnición para sacado de allí y llevárselo al cuartel. En la noche siguiente se le apareció el Señor a Pablo y le dijo: "Ten ánimo, Pablo; porque así como en Jerusalén has dado testimonio de mí, así también tendrás que darlo en Roma". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Con palabras pertinentes Pablo se libra de las acusaciones de sus adversarios. Al anochecer, el apóstol escucha palabras de aliento y se dispone a emprender el camino de la misión hacia Roma.
Del salmo 15 R/.
Enséñanos, Señor, el camino de la vida. Aleluya.
Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho
que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado
en herencia; mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye
internamente. Tengo siempre presente al Señor y con Él a mi lado,
jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá
tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás
que sufra yo la corrupción. R/.
Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia
y de alegría perpetua junto a ti. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 17, 21) R/. Aleluya, aleluya.
Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti,
somos uno. Así el mundo creerá que tú me has enviado, dice
el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 20-26
En aquel tiempo,
Jesús levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, no sólo
te pido por mis discípulos, sino también por los que van a creer
en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú,
Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en nosotros
y el mundo crea que tú me has enviado.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros
somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que su unidad sea perfecta
y así el mundo conozca que tú me has enviado y que los amas, como
me amas a mí. Padre, quiero que donde yo esté, estén también
conmigo los que me has dado, para que contemplen mi gloria, la que me diste,
porque me has amado desde antes de la creación del mundo. Padre justo,
el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han
conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se
lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté
en ellos y yo también en ellos". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los futuros creyentes acogen la predicación cristiana persuadidos por el testimonio de unidad y amor fraternos que les ofrecen los misioneros enviados por Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor,
estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma
toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 7)
Yo se lo aseguro, dice el Señor: Les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Espíritu consolador. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía, Señor, nos haga comprender tus designios y nos comunique tu misma vida divina, para que seamos dignos de recibir los dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 5-6)
Cristo nos ama y nos ha purificado de nuestros pecados por medio de su sangre; Él nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes para Dios su Padre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio del triunfo glorioso de Cristo y de la gracia del Espíritu Santo nos has abierto las puertas del cielo, haz que comprendamos la grandeza de este don para que podamos crecer en la fe y servirte con mayor empeño. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 25, 13-21
En aquellos días,
el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesárea para saludar a Festo. Como
se detuvieron algún tiempo allí, Festo expuso al rey el caso de
Pablo con estas palabras:
"Tengo aquí un preso que me dejó Félix, cuya condenación
me pidieron los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, cuando
estuve en Jerusalén. Yo les respondí que no era costumbre romana
condenar a ningún hombre, sin carearlo antes con sus acusadores, para
darle la oportunidad de defenderse de la acusación.
Vinieron conmigo a Cesarea, y sin dar largas al asunto, me senté en el
tribunal al día siguiente y mandé que compareciera ese hombre.
Los acusadores que se presentaron contra él, no le hicieron cargo de
ninguno de los delitos que yo sospechaba. Se trataba sólo de ciertas
discusiones acerca de su religión y de un tal Jesús, ya muerto,
que Pablo asegura que está vivo. No sabiendo qué determinación
tomar, le pregunté a Pablo si quería ir a Jerusalén para
que se le juzgara allá de esos cargos; pero como él pidió
ser juzgado por el César, ordené que siguiera detenido hasta que
yo pudiera enviárselo". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
A los ojos de un observador neutral el asunto no pasa de ser una controversia entre diferentes agrupaciones religiosas. El centro del debate está claro, es urgente saber si Jesús está vivo o no. Nosotros sabemos que sí.
Del salmo 102 R/.
Bendigamos al Señor, que es el rey del universo. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia;
como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos.
R/.
En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan
al Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes.
R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 14, 26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas
y les recordará todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?". Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos". Por segunda vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?". Él le respondió: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Pastorea mis ovejas". Por tercera vez le preguntó: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: "Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero". Jesús le dijo: "Apacienta mis ovejas. Yo te aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras". Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría de glorificar a Dios. Después le dijo: "Sígueme". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este diálogo tiene obvias resonancias. Pedro reniega en tres ocasiones de Jesús. Esta triple declaración es una confesión de un amor humilde y sincero.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y haz que el Espíritu Santo nos purifique para que podamos presentarte un sacrificio agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 13)
Cuando venga el Espíritu de verdad, dice el Señor, Él los guiará hasta la verdad plena. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos purificas y fortaleces por medio de tus sacramentos, haz que nuestra participación en esta Eucaristía nos conduzca a la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Fernando III de España, rey; Anastasio de Pavía, obispo, y Juana de Arco, mártir.
Vísperas I de mañana: Todo propio Solemnidad (Rojo)
Misa vespertina de la vigilia
Misa matutina
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1,14)
Animados de un mismo espíritu, los discípulos perseveraban en la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús, y de los parientes de éste. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Al concluir estas fiestas de Pascua concédenos, Señor, que la alegría de saber que hemos resucitado con tu Hijo, transforme toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 28, 16-20. 30-31
En aquellos días,
cuando llegamos a Roma, se le permitió a Pablo vivir en una casa particular,
con un soldado de guardia. Tres días después de su llegada, convocó
a los judíos principales, y una vez reunidos, les dijo: "Hermanos,
sin haber hecho nada en contra de mi pueblo, ni de las tradiciones de nuestros
padres, fui preso en Jerusalén y entregado a los romano. Ellos, después
de interrogarme, querían ponerme en libertad, porque no encontraron en
mí nada que mereciera la muerte. Pero los judíos se opusieron
y tuve que apelar al César, sin pretender por ello acusar a mi pueblo.
Por esta razón he querido verlos y hablar con ustedes pues llevo estas
cadenas a causa de la esperanza de Israel".
Dos años enteros pasó Pablo en una casa alquilada; ahí
recibía a todos los que acudían a él, predicaba el Reino
de Dios y les explicaba la vida de Jesucristo, el Señor, con absoluta
libertad y sin estorbo alguno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo llega a
Roma y, conforme a su costumbre, comienza a invitar a la fe cristiana a sus
hermanos judíos. Ante su negativa, opta por dirigir el mensaje a los
paganos.
Del salmo 10 R/. El Señor verá a los justos con complacencia.
Aleluya.
Desde su santo templo allá en el cielo, donde tiene su trono y su morada,
los ojos del Señor miran al mundo y examina a los hombres su mirada.
R/.
Examina a inocentes y malvados y aborrece al que ama la violencia. Pues es justo
el Señor y ama lo justo, a los justos verá con complacencia. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré el Espíritu de verdad y Él los
irá guiando hacia la verdad plena, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 21, 20-25 .
En aquel tiempo,
Jesús dijo a Pedro: "Sígueme". Pedro, volviendo la cara,
vio que iba detrás de ellos el discípulo a quien Jesús
amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre su pecho y le
había preguntado: 'Señor, ¿quién es el que te va
a traicionar?'. Al verlo, Pedro le dijo a Jesús:
"Señor, ¿qué va a pasar con éste?". Jesús
le respondió: "Si yo quiero que éste permanezca vivo hasta
que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú, sígueme".
Por eso comenzó a correr entre los hermanos el rumor de que ese discípulo
no habría de morir. Pero Jesús no dijo que no moriría,
sino: 'Si yo quiero que permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?'.
Ese es el discípulo que atestigua estas cosas y las ha puesto por escrito,
y estamos ciertos de que su testimonio es verdadero. Muchas otras cosas hizo
Jesús y creo que, si se relataran una por una, no cabrían en todo
el mundo los libros que se escribieran. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Cada cristiano debe preocuparse de seguir fielmente a Jesús, su Señor. La presencia de testigos fidedignos, de discípulos fieles y, por lo tanto, amados por Jesús honra a la comunidad eclesial.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el Espíritu Santo nos purifique, Señor, de nuestras culpas y nos prepare a celebrar dignamente tu santa Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua o de la Ascensión.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 16, 14)
El Espíritu Santo me glorificará, porque recibirá de mí, dice el Señor, lo que les irá comunicando. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
La Visitación de la Santísima Virgen María
Santos: Santa Petronila de Roma, mártir.
Misa vespertina de la vigilia
Esta Misa se dice en la tarde del sábado, ya sea antes o después de las primeras Vísperas del domingo de Pentecostés.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5; 8, 11)
El amor a Dios ha sido infundido en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que habita en nosotros. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, que quisiste consumar el misterio de la muerte, resurrección y ascensión de tu Hijo, con la venida del Espíritu Santo, renueva el prodigio de Pentecostés y haz que todos los pueblos de la tierra superen con tu amor sus diferencias y te reconozcan como Padre. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 37,1-14
En aquellos días,
la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu
me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos.
Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de
huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos. Entonces
el Señor me preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán
acaso revivir estos huesos?". Yo respondí: "Señor, tú
lo sabes". Él me dijo: "Habla en mi nombre a estos huesos y
diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor
Dios a estos, huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu
y revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne,
la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán.
Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor' ".
Yo pronuncié en nombre del Señor las palabras que Él me
había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran estrépito,
se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y vi cómo
les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero
no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: "Hijo
de hombre, habla en mi nombre al espíritu y dile: 'Esto dice el Señor:
Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos,
para que vuelvan a la vida' ".
Yo hablé en nombre del Señor, como Él me había ordenado.
Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una
multitud innumerable. El Señor me dijo: "Hijo de hombre: Estos huesos
son toda la casa de Israel, que ha dicho: 'Nuestros huesos están secos;
pereció nuestra esperanza y estamos destrozados'. Por eso; habla en mi
nombre y diles: 'Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré
sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo
a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo
mío, ustedes dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré
mi Espíritu, los estableceré en su tierra y sabrán que
yo, el Señor, lo dije y lo cumplí' ". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Del salmo 103
R/. Envía, Señor, tu Espíritu, a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa
es tu grandeza. Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un
manto. R/.
¡Qué numerosas son tus obras, Señor, y todas las hiciste
con maestría! La tierra está llena de tus creaturas. Bendice al
Señor, alma mía. R/.
Todos los vivientes aguardan que les des de comer a su tiempo; les das el alimento
y lo recogen, abres tu mano y se sacian de bienes. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías
tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 8, 22-27
Hermanos: Sabemos
que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto;
y no sólo ella, sino también nosotros, los que poseemos las primicias
del Espíritu, gemimos interiormente, anhelando que se realice plenamente
nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo.
Porque ya es nuestra la salvación, pero su plenitud es todavía
objeto de esperanza. Esperar lo que ya se posee no es tener esperanza, porque,
¿cómo se puede esperar lo que ya se posee? En cambio, si esperamos
algo que todavía no poseemos, tenemos que esperado con paciencia.
El Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos
pedir lo que nos conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que conoce profundamente
los corazones, sabe lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu
ruega conforme a la voluntad de Dios, por los que le pertenecen. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en
ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 7, 37-39
El último día de la fiesta, que era el más solemne, exclamó Jesús en voz alta: "El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva". Al decir esto, se refería al Espíritu Santo que habían de recibir los que creyeran en Él, pues aún no había venido el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que tu Espíritu santificador descienda, Señor, sobre estos dones e inunde de amor a tu Iglesia para que ésta pueda ser, en medio del mundo, tu signo y tu instrumento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado
hoy al Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al
injertados en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos
los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en
la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los
coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37)
El último día de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: El que tenga sed, que venga a mí y beba. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido, nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que infundiste a tus Apóstoles el día de Pentecostés. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Misa del día
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sb 1, 7)
El Espíritu del Señor ha llenado toda la tierra; Él da unidad a todas las cosas y se hace comprender en todas las lenguas. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones, concede al mundo entero los dones del Espíritu Santo y continúa realizando entre los fieles la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 2, 1-11
El día de
Pentecostés, todos los discípulos estaban reunidos en un mismo
lugar. De repente se oyó un gran ruido que venía del cielo, como
cuando sopla un viento fuerte, que resonó por toda la casa donde se encontraban.
Entonces aparecieron lenguas de fuego, que se distribuyeron y se posaron sobre
ellos; se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otros
idiomas, según el Espíritu los inducía a expresarse.
En esos días había en Jerusalén judíos devotos,
venidos de todas partes del mundo. Al oír el ruido, acudieron en masa
y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio
idioma.
Atónitos y llenos de admiración, preguntaban: "¿No
son galileos todos estos que están hablando? ¿Cómo, pues,
los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay medos,
partos y e1amitas; otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto
y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita
con Cirene. Algunos somos visitantes, venidos de Roma, judíos y prosélitos;
también hay cretenses y árabes. Y sin embargo, cada quien los
oye hablar de las maravillas de Dios en su propia lengua". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El Espíritu transforma la capacidad de lenguaje de los primeros misioneros; éstos se hacen entender de gente proveniente de las más diferentes lenguas y culturas.
Del salmo 103
R/. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.
Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa
es tu grandeza. ¡Qué numerosas son tus obras, Señor! La
tierra está llena de tus creaturas. R/.
Si retiras tu aliento, toda creatura muere y vuelve al polvo. Pero envías
tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R/.
Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus creaturas. Ojalá
que le agraden mis palabras y yo me alegraré en el Señor. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 12, 3-7. 12-13
Hermanos: Nadie
puede llamar a Jesús "Señor", si no es bajo la acción
del Espíritu Santo.
Hay diferentes dones, pero el Espíritu es el mismo. Hay diferentes servicios,
pero el Señor es el mismo. Hay diferentes actividades, pero Dios, que
hace todo en todos, es el mismo. En cada uno se manifiesta el Espíritu
para el bien común. Porque así como el cuerpo es uno y tiene muchos
miembros y todos ellos, a pesar de ser muchos, forman un solo cuerpo, así
también es Cristo. Porque todos nosotros, seamos judíos o no judíos,
esclavos o libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu para formar
un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El Espíritu de Jesús se derrama sobre los discípulos y los alienta a conformarse como un cuerpo armoniosamente trabado, que hace presente a Jesús en forma sacramental.
SECUENCIA
| 1
Ven, Dios Espíritu Santo, |
6
Sin tu inspiración divina |
| y envíanos desde el cielo |
los
hombres nada podemos |
| tu luz, para iluminamos. |
y el pecado nos domina. |
| 2
Ven ya, padre de los pobres, |
7
Lava nuestras inmundicias, |
| luz que penetra en las almas, |
fecunda
nuestros desiertos |
| dador de todos los
dones. |
y cura nuestras heridas. |
| 3
Fuente de todo consuelo, |
8
Doblega nuestra soberbia, |
| amable huésped del alma, |
calienta
nuestra frialdad, |
| paz en las horas
de duelo. |
endereza nuestras sendas. |
| 4
Eres pausa en el trabajo, |
9
Concede a aquellos que ponen |
| brisa, en un clima de fuego, |
en
ti su fe y su confianza |
| consuelo, en medio
del llanto. |
tus siete sagrados dones. |
| 5.Ven,
luz santificadora, |
10
Danos virtudes y méritos, |
| y entra hasta el fondo del alma |
danos
una buena muerte |
| de todos los que
te adoran. |
y contigo el gozo eterno. |
ACLAMACIÓN
R/. Aleluya, aleluya.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende
en ellos el fuego de tu amor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 20,19-23
Al anochecer del
día de la Resurrección, estando cerradas las puertas de la casa
donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó
Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz esté con ustedes".
Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos
vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con ustedes. Como el
Padre me ha enviado, así también los envío yo". Después
de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu
Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y
a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los discípulos siguen aferrados al antiguo orden. Las puertas cerradas, el corazón abatido. La paz del resucitado inunda sus vidas y los confirma en la verdad.
Credo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el Espíritu Santo nos haga comprender mejor, según la promesa de tu Hijo, el misterio de este sacrificio y toda la profundidad del Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en
todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque tú, para llevar a su plenitud el misterio pascual, has enviado
hoy al Espíritu Santo sobre aquellos a quienes adoptaste como hijos al
injertados en Cristo, tu Unigénito.
Este mismo Espíritu fue quien, al nacer la Iglesia, reveló a todos
los pueblos el misterio de Dios y unió la diversidad de las lenguas en
la confesión de una misma fe.
Por eso, el mundo entero se desborda de alegría y también los
coros celestiales, los ángeles y los arcángeles, cantan sin cesar
el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 2, 4.11)
Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban las maravillas de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú
que nos concedes participar de la vida divina por medio de tus sacramentos,
conserva en nosotros el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu
Santo, para que esta comunión nos ayude a obtener nuestra salvación
eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para despedir al pueblo, el diácono o el mismo sacerdote dice:
Pueden ir en paz. Aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios. Aleluya, aleluya.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La mayoría de nosotros vivimos en ambientes urbanos. Las personas que abandonan las poblaciones rurales para emigrar a la ciudad van perdiendo las formas tradicionales de solidaridad comunitaria. Vivimos como vecinos distantes; preocupados cada cual por sus asuntos. El mensaje de Pentecostés es un desafío que nos anima para reconstruir la comunión universal. La lengua, los gestos y los símbolos son instrumentos para aproximamos y hermanarnos. El Espíritu del resucitado es una fuerza que congrega a vivir en amorosa cercanía. Bajo su impulso, ya no existen los extraños. Ya no catalogamos a nadie como el otro o el diferente. El Espíritu nos auxilia para qué edifiquemos puentes que nos hermanen y reconcilien. La religión verdadera nos empuja a vivir la fraternidad universal.
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