| Dom |
Lun |
Mar |
Mié |
Jue |
Vie |
Sáb |
|
|
|
|
MISAL MAYO DEL 2006
Santos: José, obrero; Jeremías, profeta, y Luis Bonnard, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos, imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que pueda alejarnos de Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 127, 1-2)
Dichoso el que teme al Señor y cumple su voluntad. Él gozara el fruto de su trabajo, tendrá prosperidad y alegría. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, creador del universo, que has querido que el hombre colabore con su trabajo al perfeccionamiento de tu obra y al bien de sus hermanos, por intercesión de san José y a ejemplo suyo, concédenos comprender y realizar la misión que nos has encomendado aquí, a cada uno. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 6, 8-15
En aquellos días,
Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y señales
entre la gente.
Algunos judíos de la sinagoga llamada "de los Libertos", procedentes
de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban;
pero no podían refutar la sabiduría y al Espíritu con que
hablaba.
Entonces sobornaron a algunos hombres para que dijeran: "Nosotros hemos
oído a este hombre blasfemar contra Moisés y contra Dios".
Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; cayeron sobre Esteban,
se apoderaron de él por sorpresa y lo llevaron ante el sanedrín.
Allí presentaron testigos falsos, que dijeron: "Este hombre no deja
de hablar contra el lugar santo del templo y contra la ley. Lo hemos oído
decir que ese Jesús de Nazaret va a destruir el lugar santo y a cambiar
las tradiciones que recibimos de Moisés".
Los miembros del sanedrín miraron a Esteban y su rostro les pareció
tan imponente como el de un ángel. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los adversarios de Esteban
no consiguen descalificar honradamente sus argumentos; por esta razón
lo calumnian y lo someten a un proceso injusto y sesgado.
Del salmo 118 R/. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor. Aleluya.
Aunque los poderosos se burlen de mí, yo seguiré observando fielmente
tu ley. Tus mandamientos, Señor, son mi alegría; ellos son también
mis consejeros. R/.
Te conté mis necesidades y me escuchaste; enséñame, Señor,
tu voluntad. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas
de tu amor. R/.
Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
He escogido el camino de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4,
4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 22-29
Después
de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a
cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago.
Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago,
se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca
y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos,
sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas
desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan.
Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí,
se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús.
Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo
llegaste acá?". Jesús les contestó: "Yo les aseguro
que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas,
sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese
alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que
les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha
marcado con su sello".
Ellos le dijeron: "¿Qué debemos hacer para realizar las obras
de Dios?". Respondió Jesús: "La obra de Dios consiste
en que crean en aquel a quien Él ha enviado". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La gente ignora el camino y el origen de Jesús; también cuál es el verdadero pan que da vida eterna. Jesús le revelará enseguida las respuestas auténticas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones, para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua
I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)
La paz les dejo, mi paz les doy; pero yo no se la doy como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual, en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ACLAMACIÓN (Sal
67, 20) R/. Aleluya, aleluya.
Bendito sea el Señor día tras día, que nos lleve en sus
alas y nos salve. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58
En
aquel tiempo, Jesús llegó a su tierra y se puso a enseñar
a la gente en la sinagoga, de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban:
"¿De dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos
poderes milagrosos? ¿Acaso no es éste el hijo del carpintero?
¿No se llama María su madre y no son sus hermanos Santiago, José,
Simón y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas?
¿De dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?". Y se negaban
a creer en él.
Entonces, Jesús les dijo: "Un profeta no es despreciado más
que en su patria y en su casa". Y no hizo muchos milagros allí por
la incredulidad de ellos. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios de toda bondad, acepta los dones que te presentamos en esta fiesta de san José Obrero, y haz que esta Eucaristía sea para nosotros fuente de vida cristiana y salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de san José: en la conmemoración.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3, 1 7)
Todo lo que hagan de palabra o de obra, háganlo en el nombre de Jesús, el Señor, dando gracias por su medio a Dios Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el amor que nos has manifestado al hacernos partícipes de esta Eucaristía, sea para nosotros, Señor, el estímulo para cumplir con nuestras obligaciones diarias y la razón profunda de nuestra paz interior. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Dan 12, 3)
Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que en el santo obispo Atanasio otorgaste a la Iglesia un insigne defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, crecer cada día más en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 7, 51-8,1
En aquellos días,
habló Esteban ante el sanedrín, diciendo: "Hombres de cabeza
dura, cerrados de corazón y de oídos. Ustedes resisten siempre
al Espíritu Santo; ustedes son iguales a sus padres. ¿A qué
profeta no persiguieron sus padres? Ellos mataron a los que anunciaban la venida
del Justo, al que ahora ustedes han traicionado y dado muerte. Recibieron la
ley por medio de los ángeles y no la han observado".
Al oír estas cosas, los miembros del sanedrín se enfurecieron
y rechinaban los dientes de rabia contra él. Pero Esteban, lleno del
Espíritu Santo, miró al cielo, vio la gloria de Dios y a Jesús,
que estaba de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Estoy viendo los cielos
abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios".
Entonces los miembros del sanedrín gritaron con fuerza, se taparon los
oídos y todos a una se precipitaron sobre él. Lo sacaron fuera
de la ciudad y empezaron a apedrearlo. Los falsos testigos depositaron sus mantos
a los pies de un joven llamado Saulo.
Mientras lo apedreaban, Esteban repetía esta oración: "Señor
Jesús, recibe mi espíritu". Después se puso de rodillas
y dijo con fuerte voz: "Señor, no les tomes en cuenta este pecado".
Diciendo esto, se durmió en el Señor. Y Saulo estuvo de acuerdo
en que mataran a Esteban. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esteban lanza acusaciones
excesivas contra sus acusadores. Confiesa que Jesús está exaltado
a la diestra de Dios. Su testimonio es cegado por la violencia, que pone fin
a su vida.
Del salmo 30 R/. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
Aleluya.
Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, la muralla que
me salve. Tú, que eres mi fortaleza y mi defensa, por tu nombre, dirígeme
y guíame. R/.
En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me librarás.
En ti. Señor, deposito mi confianza y tu misericordia me llenará
de alegría. R/.
Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame, por tu misericordia;
cuídame, Señor, y escóndeme junto a ti, lejos de las intrigas
de los hombres. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 6,
35) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan de la vida, dice el Señor; el que viene a mí ya
no tendrá hambre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 30-35
En aquel tiempo, la gente
le preguntó a Jesús: "¿Qué signo vas a realizar
tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus
obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está
escrito: Les dio a comer pan del cielo".
Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés
quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".
Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús
les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí
no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El diálogo entre Jesús y sus oyentes culmina con una declaración solemne. Jesús se presenta como el verdadero pan de vida. Su palabra sabia es el alimento verdadero.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte en la festividad de san Atanasio, nos ayude, Señor, a vivir conforme a la fe que él profesó y a obtener así la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Hijo, Jesucristo, en cuya divinidad creemos firmemente con san Atanasio nos comunique, Señor, tu propia vida por medio de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Santa Cruz
Santos: Timoteo y Maura de Egipto, mártires, y Juvenal de Narni, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Gá 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 6-11
Cristo Jesús, siendo
Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de
su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a
sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a
los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia
aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre
que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos
doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan
públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Este himno celebra la exaltación
gloriosa de Jesús a la diestra del Padre. Quien confiese que Jesús
es el Señor, también deberá identificarse por su decisión
de recorrer el camino de Jesús.
Del salmo 77 R/. No olvidemos las hazañas del Señor. Aleluya.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras
de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en parábolas;
anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia
Él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo,
su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón
no era sincero con Él ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero Él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa
y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apagó el
furor de su cólera. R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya,
aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu santa cruz redimiste
al mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3, 13-17
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que
bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés
levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado
el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único,
para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que
el mundo se salvara por Él". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El amor de Dios es incomparablemente superior a cualquier otro. Dios ha salido al encuentro de la humanidad, dándose sin medida, al entregarnos a su Hijo único.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO: La gloriosa victoria
de la cruz.
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has puesto la salvación del género humano en el árbol
de la cruz, para que, de donde tuvo origen la muerte, de allí surgiera
la vida; y el que en un árbol venció, fuera en un árbol
vencido, por Cristo, Señor nuestro.
Por Él los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales
celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos
asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Felipe y Santiago el Menor. apóstoles; Silvano de Gaza, obispo. Beato Ceferino Jiménez, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Estos santos varones han sido escogidos por Dios en su infinito amor y han recibido de Él la gloria eterna. Aleluya. Se dice Gloría.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que llenas de alegría a tu Iglesia con la festividad de los santos apóstoles Felipe y Santiago, concédenos, por su intercesión, vivir, como ellos, unidos a tu Hijo para que podamos llegar a contemplarte eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15,1-8
Hermanos: Les recuerdo el
Evangelio que yo les prediqué y que ustedes aceptaron y en el cual están
firmes. Este Evangelio los salvará, si lo cumplen tal y como yo lo prediqué.
De otro modo habrán creído en vano.
Les transmití, ante todo, lo que yo mismo recibí: Que Cristo murió
por nuestros pecados, como dicen las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó
al tercer día, según estaba escrito; que se le apareció
a Pedro y luego a los Doce; después se apareció a más de
quinientos hermanos reunidos, la mayoría de los cuales vive aún
y otros ya murieron. Más tarde se le apareció a Santiago y luego
a todos los apóstoles. Finalmente, se me apareció también
a mí. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los testigos de la muerte
y la resurrección de Jesús tienen nombre y apellido. Son personas
de carne y hueso que pueden ser interrogadas por quienes lo requieran.
Del salmo 18 R/. El mensaje del Señor llega a toda la tierra. Aleluya.
Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus
manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo
trasmite a la otra noche. R/.
Sin que los cielos pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la
tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R/.
ACLAMACIÓN (jn 146
9) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida, dice el Señor. Felipe, el que
me ve a mí, ve también al Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 6-14
En aquel tiempo, Jesús
dijo a Tomas: "Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre
si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también
a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta".
Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con
ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí,
ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos
al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está
en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta.
Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme:
yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a
mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo
y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que
pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el
Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Felipe le pide a Jesús que le enseñe al Padre. Quien conoce a Jesús ha empezado a conocer al Padre. Quien cree en Jesús y vive unido íntimamente a Él conoce al Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta festividad de tus santos apóstoles Felipe y Santiago y concédenos celebrar esta Eucaristía, con sinceridad y pureza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 8-9)
Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Felipe, el que me ha visto a mí, ha visto también a mi Padre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta sagrada comunión purifique, Señor, nuestros corazones a fin de que podamos, como Felipe y Santiago, conocerte y amarte en tu Hijo y obtengamos así la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Eulogio de Alejandría, patriarca; Ángel de Sicilia, mártir. Beato Nuncio Sulprizio, laico.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)
Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, haz que resucitemos a una vida nueva por medio de tu Espíritu de amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 1-20
En aquellos días,
Saulo, amenazando todavía de muerte a los discípulos del Señor,
fue a ver al sumo sacerdote y le pidió, para las sinagogas de Damasco,
cartas que lo autorizaran para traer presos a Jerusalén a todos aquellos
hombres y mujeres seguidores del camino.
Pero sucedió que, cuando se aproximaba a Damasco, una luz del cielo lo
envolvió de repente con su resplandor. Cayó por tierra y oyó
una voz que le decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?".
Preguntó él: "¿Quién eres, Señor?".
La respuesta fue: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate.
Entra en la ciudad y ahí se te dirá lo que tienes que hacer".
Los hombres que lo acompañaban en el viaje se habían detenido,
mudos de asombro, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levantó
del suelo, y aunque tenía abiertos los ojos, no podía ver. Lo
llevaron de la mano hasta Damasco y ahí estuvo tres días ciego,
sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo que se llamaba Ananías, a
quien se le apareció el Señor y le dijo: "Ananías".
Él respondió: "Aquí estoy. Señor". El
Señor le dijo: "Ve a la calle principal y busca en casa de Judas
a un hombre de Tarso, llamado Saulo, que está orando". Saulo tuvo
también la visión de un hombre llamado Ananías, que entraba
y le imponía las manos para que recobrara la vista.
Ananías contestó: "Señor, he oído a muchos
hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus fieles en Jerusalén.
Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para poner presos
a todos los que invocan tu nombre". Pero el Señor le dijo: "No
importa. Tú ve allá, porque yo lo he escogido como instrumento,
para que me dé a conocer a las naciones, a los reyes y a los hijos de
Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi
causa".
Ananías fue allá, entró en la casa, le impuso las manos
a Saulo y le dijo: "Saulo, hermano, el Señor Jesús, que se
te apareció en el camino, me envía para que recobres la vista
y quedes lleno del Espíritu Santo". Al instante, algo como escamas
se le desprendió de los ojos y recobró la vista. Se levantó
y lo bautizaron. Luego comió y recuperó las fuerzas. Se quedó
unos días con los discípulos en Damasco y se puso a predicar en
las sinagogas, afirmando que Jesús era el Hijo de Dios. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Saulo sufre un cambio drástico,
el conductor se queda sin saber adonde caminar. En adelante, aprenderá
a dejarse conducir como instrumento en manos del Señor Jesús.
Del salmo 116 R/. Que aclamen al Señor todos los pueblos. Aleluya.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos.
R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 6, 56) R/. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 52-59
En aquel tiempo, los judíos
se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo puede éste
darnos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en Él. Como el Padre,
que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también
el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan vivirá para
siempre".
Esto lo dijo Jesús enseñando en la sinagoga de Cafarnaúm.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús ofrece su carne y su sangre, su humanidad entera. Sus oyentes se quedan en el plano literal, piensan de manera carnal y se escandalizan. Jesús se entrega como alimento que da vida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos
dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma
toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Evodio de Antioquia, mártir; Domingo Savio, estudiante laico. Beato Francisco Montmarency, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Col 2, 12)
Por el bautismo, ustedes han sido sepultados con Cristo y con Él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio del bautismo haces participar de la vida de Cristo a los que creen en ti, protégenos de los engaños del enemigo, para que podamos conservar fielmente el don de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 31-42
En aquellos días,
las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaría,
con lo cual se iban consolidando, progresaban en la fidelidad a Dios y se multiplicaban,
animadas por el Espíritu Santo.
Pedro recorría toda la región y una vez fue a visitar a los fieles
que vivían en Lida. Ahí encontró a un hombre, llamado Eneas,
que tenía ya ocho años de estar en cama, paralítico. Pedro
le dijo: "Eneas, Jesucristo te da la salud. Levántate y tiende tu
cama". Eneas se levantó inmediatamente; y todos los habitantes de
Lida y de la llanura de Sarón que lo vieron se convirtieron al Señor.
Había en Jafa, entre los discípulos, una mujer llamada Tabitá
(que significa "gacela"), la cual hacía infinidad de obras
buenas y repartía limosnas. En aquellos días cayó enferma
y murió. Lavaron su cadáver y lo tendieron en una habitación
del segundo piso. Como Lida está cerca de Jafa, los discípulos,
sabiendo que Pedro estaba allá, enviaron dos hombres para suplicarle
que fuera a Jafa sin tardar. Pedro fue con ellos. Tan pronto como llegó,
lo condujeron a la habitación del segundo piso. Allí lo rodearon
todas las viudas, llorando y mostrándole las túnicas y los vestidos
que Tabitá les había hecho, cuando aún vivía.
Pedro mandó salir a todos, se postró de rodillas y se puso a orar;
luego, dirigiéndose a la muerta, dijo: "Tabitá, levántate".
Ella abrió los ojos y al ver a Pedro, se incorporó. Él
la tomó de la mano y la levantó; llamó a los fieles y a
las viudas y se la entregó viva. Esto se supo por toda Jafa y muchos
creyeron en el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pedro recorre los pueblos
de la costa y devuelve la salud y la vida. En el nombre de Jesús se ponen
de pie los que estaban postrados por la muerte y la enfermedad.
Del salmo 115 R/. ¿Cómo le pagaré al Señor todo
el bien que me ha hecho? Aleluya.
¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha
hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré
el nombre del Señor. R/.
Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. A los ojos
de Dios es muy penoso que mueran sus amigos. R/.
De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de
tu esclava. Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré
tu nombre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 60-69
En aquel tiempo, muchos
discípulos de Jesús dijeron al oír sus palabras: "Este
modo de hablar es intolerable, ¿quién puede admitir eso?".
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban,
les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué seria si vieran
al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da
la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho son espíritu
y vida, y a pesar de esto algunos de ustedes no creen". (En efecto, Jesús
sabía desde el principio quiénes no creían y quién
lo habría de traicionar). Después añadió: "Por
eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede".
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás
y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a
los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?". Simón
Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos?
Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú
eres el Santo de Dios" Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La rudeza aparente de las palabras de Jesús crea controversia. El desenlace es inmediato: sólo por medio de la atracción del Padre será posible que el creyente acepte al pan de vida.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, en tu bondad, los dones que te presentamos y concédenos tu protección para conservar tu gracia y conseguir la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)
Padre, te ruego por aquellos que creerán en mí, para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tú me has enviado, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
IV DOMINGO DE PASCUA
Santos: Beata Rosa Venerini, fundadora, y santa Flavia Domitila de Roma, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 5-6)
Alabemos al Señor llenos de gozo, porque la tierra está llena de su amor y su palabra hizo los cielos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, guíanos a la felicidad eterna de tu Reino, a fin de que el pequeño rebaño de tu Hijo pueda llegar seguro a donde ya está su Pastor, resucitado, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 4, 8-12
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: "Jefes del pueblo y ancianos: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, para saber cómo fue curado, sépanlo ustedes y sépalo todo el pueblo de Israel: Este hombre ha quedado sano en el nombre de Jesús de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Este mismo Jesús es la piedra que ustedes, los constructores, han desechado y que ahora es la piedra angular. Ningún otro puede salvarnos, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las declaraciones de Pedro
son contundentes: Jesús ha sido exaltado por Dios, quien lo ha constituido
piedra angular y causa de salvación para cuantos creen y confiesan su
nombre.
Del salmo 117 R/. La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra
angular. Aleluya.
Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es
eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres
la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con
los fuertes una alianza. R/.
Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mi la salvación.
La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto
es obra de la mano del Señor, es un milagro patente. R/.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos
bendiga. Tú eres mi Dios, y te doy gracias. Tú eres mi Dios, y
yo te alabo. Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia
es eterna. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-2
Queridos hijos: Miren cuánto
amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios,
sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido
a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El cristiano tiene conciencia de ser hijo de Dios. Dicha certeza no es ilusoria, sino real. La presencia del Espíritu en medio de su pueblo es la señal de la verdadera filiación divina.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas
me conocen a mí. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 11-18
En aquel tiempo, Jesús
dijo a los fariseos: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida
por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño
de las ovejas, cuando ve venir al lobo abandona las ovejas y huye; el lobo se
arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las
ovejas. Yo soy el buen pastor, porque conozco a mis ovejas y ellas me conocen
a mí, así como el Padre me conoce a mí y yo conozco al
Padre. Yo doy la vida por mis ovejas. Tengo, además, otras ovejas que
no son de este redil y es necesario que las traiga también a ellas; escucharán
mi voz y habrá un solo rebaño y un solo pastor.
El Padre me ama porque doy mi vida para volverla a tomar. Nadie me la quita;
yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y lo tengo también para
volverla a tomar. Éste es el mandato que he recibido de mi Padre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús se presenta como el modelo de pastor por estas razones: por su decisión de ofrendar su vida, por el conocimiento y la relación íntima y recíproca con cada uno de sus seguidores.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas, y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Vela, Señor, con solicitud, por las ovejas que rescataste con la Sangre preciosa de tu Hijo, para que puedan alcanzar, un día, la felicidad eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En el antiguo Oriente era común asociar la imagen del pastor con el rey y con Dios. En nuestra cultura, las imágenes del pastor y los borregos evocan, más bien, relaciones de dominación y control. Los líderes sindicales y los caciques han tratado a sus representados como dóciles corderos. El pastoreo que Jesús encarna no asume estas características negativas. Jesús es pastor modelo, porque custodia a los suyos sin recurrir al dominio ni a la manipulación; por el contrario, sus imágenes y su práctica invitan a discernir críticamente: las "ovejas" deben saber distinguir la voz del pastor de la cantaleta engañosa de los ladrones.
Santos: Benedicto II, papa, y Pedro de Tarantasia, obispo. Nuestra Señora de Lujan.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 6, 9)
Cristo resucitado ya no puede morir; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de la santa alegría pascual y, después en el cielo, de la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 1-18
En aquellos días,
los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron
de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios.
Cuando Pedro regresó a Jerusalén, los circuncidados le hicieron
reproches, diciendo: "Has entrado en la casa de unos incircuncisos y has
comido con ellos".
Entonces Pedro les contó desde el principio lo que le había pasado:
"Estaba yo en la ciudad de Jafa, en oración, cuando tuve una visión
y vi algo semejante a un gran mantel, que sostenido por las cuatro puntas, bajaba
del cielo hasta donde yo me encontraba. Miré con atención aquella
cosa y descubrí que había en ella toda clase de cuadrúpedos,
fieras, reptiles y aves. Oí luego una voz que me decía: 'Levántate,
Pedro. Mata el animal que quieras y come'. Pero yo le respondí: 'Ni pensarlo,
Señor. Jamás he comido nada profano o impuro'. La voz del cielo
me habló de nuevo: 'No tengas tú por impuro lo que Dios ha hecho
puro'. Esto se repitió tres veces y luego todo fue recogido hacia el
cielo.
En aquel instante se presentaron, en la casa donde yo estaba, tres hombres que
venían de Cesárea con un recado para mí. El Espíritu
me dijo entonces que me fuera con ellos sin dudar.
También fueron conmigo estos seis hermanos y todos entramos en casa de
aquel hombre. Él nos contó cómo había visto de pie,
ante él, a un ángel que le dijo: 'Manda a buscar en Jafa a Simón,
llamado Pedro. Lo que él te diga te traerá la salvación
a ti y a toda tu familia'. En cuanto empecé a hablar, el Espíritu
Santo descendió sobre ellos, como había descendido al principió
sobre nosotros. Entonces me acordé de lo que había dicho el Señor:
'Juan bautizó con agua; pero ustedes serán bautizados con el Espíritu
Santo'. Por lo tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros,
por haber creído en el Señor Jesús, ¿quién
soy yo para oponerme a Dios?".
Con esto se apaciguaron y alabaron a Dios, diciendo: "Por lo visto, también
a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los signos del Espíritu
Santo persuaden a Pedro y le hacen entender que Dios ha dado el arrepentimiento
y la salvación a hombres y mujeres, sin distinción de razas o
nacionalidades.
De los salmos 41 y 42 R/. Estoy sediento del Dios que da la vida. Aleluya.
Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma
te busca a ti, Dios mío. R/.
Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será
posible ver de nuevo su templo? R/.
Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en
mi guía y hasta tu monte santo me conduzcan, allí donde tú
habitas. R/.
Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría,
y a mi Dios, el Señor, le daré gracias al compás de la
cítara. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
14) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas
me conocen a mí. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10,1-10
En aquel tiempo Jesús
dijo a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no entra por la puerta
del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón,
un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las
ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen
su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando
ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque
conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán
de él, porque no conocen la voz de los extraños".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo
que les quería decir. Por eso añadió: "Les aseguro
que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son
ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá
entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene
a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan
en abundancia". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Las ovejas no son tan inocentes como parecen en el relato. Tienen afinado el oído, es decir, saben distinguir la voz de los extraños y sólo obedecen la voz inconfundible de su pastor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 20, 19)
Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: "La paz sea con ustedes". Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pacomio de Tebas, abad; Isaías, profeta, y Catalina de Bolonia, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7. 6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios Padre todopoderoso, concede a quienes celebramos la resurrección de Cristo vivir plenamente la alegría de nuestra salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 11, 19-26
En aquellos días,
algunos de los que se habían dispersado, huyendo de la persecución
desatada después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre
y Antioquía; pero predicaban el Evangelio solamente a los judíos.
Sin embargo, hubo entre ellos algunos chipriotas y cirenenses que, al llegar
a Antioquía, comenzaron a dirigirse también a los griegos y a
predicarles el Evangelio del Señor Jesús. Y como la mano del Señor
estaba con ellos, muchos se convirtieron y abrazaron la fe.
Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén,
Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé y,
viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho. Como era
hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos
a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor.
Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.
Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando
lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron
durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente.
Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos
recibieron el nombre de "cristianos". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
El camino cristiano avanza
con rapidez; los primeros conversos de las naciones extranjeras se bautizan
en Antioquía. La misión universal ha comenzado y no se detendrá.
Del salmo 86 R/. Alaben al Señor todos los pueblos. Aleluya.
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú
eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel. R/.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas.
Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro
y Etiopía, serán como tus hijos. R/.
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: "Todos los pueblos han nacido
en ti y el Altísimo es tu fortaleza". R/.
El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo, convertido
en ciudadano tuyo; y todos los pueblos te cantarán, bailando: "Tú
eres la fuente de nuestra salvación". R/.
ACLAMACIÓN (jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 10, 22-30
Por aquellos días,
se celebraba en Jerusalén la fiesta de la dedicación del templo.
Era invierno. Jesús se paseaba por el templo, bajo el pórtico
de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos y le preguntaron:
"¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú
eres el Mesías, dínoslo claramente".
Jesús les respondió: "Ya se lo he dicho y no me creen. Las
obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mí, pero ustedes
no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco
y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás;
nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y él
es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre
y yo somos uno". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús no se deja encajonar por las preguntas comprometedoras. Él da un rodeo y explica el alcance de su misión. En vez de autodenominarse mesías, prefiere recurrir a sus obras.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 24, 46. 26)
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Antonino de Florencia, obispo; Juan de Ávila, presbítero, y Job, patriarca.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, vida de los creyentes, gloria de los humildes, felicidad de los justos, escucha nuestras súplicas y sacia, con la abundancia de tus dones, la sed de quienes esperamos en tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 12, 24-13, 5
En aquel tiempo, la palabra
del Señor cundía y se propagaba. Cumplida su misión en
Jerusalén, Saulo y Bernabé regresaron a Antioquía, llevando
consigo a Juan Marcos.
Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas
y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el "Negro"),
Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca
Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor,
y el Espíritu Santo les dijo: "Resérvenme a Saulo y a Bernabé
para la misión que les tengo destinada". Todos volvieron a ayunar
y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.
Así, enviados por el Espíritu Santo, Saulo y Bernabé fueron
a Seleucia y zarparon para Chipre. Al llegar a Salamina anunciaron la palabra
de Dios en las sinagogas de los judíos. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La Iglesia de Antioquía
crece bajo el impulso del Espíritu. La misión gentil da frutos.
Los cristianos de Antioquía envían sus primeros misioneros a los
pueblos vecinos.
Del salmo 66 R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos; que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN (Jn s,
12) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá
la luz de la vida. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 12, 44-50
En aquel tiempo, exclamó
Jesús con fuerte voz: "El que cree en mí, no cree en mí,
sino en aquel que me ha enviado; el que me ve a mí, ve a aquel que me
ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, para que todo el que crea en mí
no siga en tinieblas.
Si alguno oye mis palabras y no las pone en práctica yo no lo voy a condenar,
porque no he venido al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
El que me rechaza y no acepta mis palabras, tiene ya quien lo condene: las palabras
que yo he hablado lo condenarán en el último día. Porque
yo no he hablado por mi cuenta, sino que mi Padre, que me envió, me ha
mandado lo que tengo que decir y hablar. Y yo sé que su mandamiento es
vida eterna. Así, pues, lo que hablo, lo digo como el Padre me lo ha
dicho". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Este exhorto es una llamada de atención a no desestimar el mensaje de Jesús. Él es un enviado, y quien lo menosprecia o descalifica, rechaza también al Padre que lo envía.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Jn 15, 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Estela de Francia, mártir; Francisco de Jerónimo, presbítero. Beato Domingo Iturrate, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9. 20)
Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se rindieron. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios de inefable misericordia que, al redimir al hombre, le otorgaste una dignidad mayor que la que tuvo en sus orígenes, bendice a quienes te has dignado hacernos hijos tuyos por medio del bautismo y conserva siempre en nosotros tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13,13-25
En aquellos días,
Pablo y sus compañeros se hicieron a la mar en Pafos; llegaron a Perge
de Panfilia, y allí Juan Marcos los dejó y volvió a Jerusalén.
Desde Perge siguieron hasta Antioquía de Pisidia, y el sábado
entraron en la sinagoga y tomaron asiento. Acabada la lectura de la ley y los
profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron decir: "Hermanos, si tienen
alguna exhortación que hacer al pueblo, hablen".
Entonces se levantó Pablo, y haciendo señal de silencio con la
mano, les dijo: "Israelitas y cuantos temen a Dios, escúchenme:
El Dios del pueblo de Israel eligió a nuestros padres, engrandeció
al pueblo cuando éste vivía como forastero en Egipto, lo sacó
de allí con todo su poder, lo alimentó en el desierto durante
cuarenta años, aniquiló siete tribus del país de Canaán
y dio el territorio de ellas en posesión a Israel por cuatrocientos cincuenta
años. Posteriormente les dio jueces, hasta el tiempo del profeta Samuel.
Pidieron luego un rey y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu
de Benjamín, que reinó cuarenta años. Después destituyó
a Saúl y les dio por rey a David, de quien hizo esta alabanza: He hallado
a David, hijo de Jesé, hombre según mi corazón, quien realizará
todos mis designios.
Del linaje de David, conforme a la promesa, Dios hizo nacer para Israel un salvador,
Jesús. Juan preparó su venida, predicando a todo el pueblo de
Israel un bautismo de penitencia, y hacia el final de su vida, Juan decía:
'Yo no soy el que ustedes piensan. Después de mí viene uno a quien
no merezco desatarle las sandalias'". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Pablo exhorta a sus hermanos
judíos a releer la historia de salvación, para reconocer a Jesús
como el salvador prometido a Israel, anunciado por Juan en los últimos
tiempos.
Del salmo 88 R/. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.
Aleluya.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a
conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: "Mi
amor es para siempre y mi lealtad más firme que los cielos. R/.
He encontrado a David, mi servidor, y con mi aceite santo lo he ungido. Lo sostendrá
mi mano y le dará mi brazo fortaleza. R/.
Contará con mi amor y mi lealtad y su poder aumentará en mi nombre.
Él me podrá decir: 'Tú eres mi padre, el Dios que me protege
y que me salva'". R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Ap 1, 5) R/. Aleluya, aleluya.
Señor Jesús, testigo fiel, primogénito de entre los muertos,
tu amor por nosotros es tan grande que has lavado nuestras culpas con tu sangre.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 13,16-20
En aquel tiempo, después
de lavarles los pies a sus discípulos, Jesús les dijo:
"Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni
el enviado es mayor que quien lo envía. Si entienden esto y lo ponen
en práctica, serán dichosos.
No lo digo por todos ustedes, porque yo sé a quiénes he escogido.
Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura que dice: El que comparte
mi pan me ha traicionado. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que,
cuando suceda, crean que Yo soy.
Yo les aseguro: el que recibe al que yo envío, me recibe a mí;
y el que me recibe a mí, recibe al que me ha enviado". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús no es un incauto; Él conoce las intenciones mezquinas del delator. Sabe que no será la última vez que lo traicionen. Por eso alerta al lector, para que no repita dicho fallo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Señor, con tu sangre has rescatado a hombres de todas las razas, lenguas, pueblos y naciones y has hecho de nosotros un reino de sacerdotes para Dios. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que nos has dado la libertad y la salvación por medio de la Sangre de tu Hijo, concédenos vivir siempre para ti y en ti encontrar la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 26-33
En aquellos días,
Pablo continuó su predicación en la sinagoga de Antioquía
de Pisidia con estas palabras:
"Hermanos míos, descendientes de Abraham, y cuantos temen a Dios:
este mensaje de salvación les ha sido enviado a ustedes. Los habitantes
de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús y, al condenarlo,
cumplieron las palabras de los profetas que se leen cada sábado: no hallaron
en Jesús nada que mereciera la muerte; sin embargo, le pidieron a Pilato
que lo mandara ejecutar. Y después de cumplir todo lo que de él
estaba escrito, lo bajaron de la cruz y lo pusieron en el sepulcro.
Pero Dios lo resucitó de entre los muertos y Él, ya resucitado,
se apareció durante muchos días a los que lo habían seguido
de Galilea a Jerusalén. Ellos son ahora sus testigos ante el pueblo.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres
nos la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como
está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado
hoy". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El mensaje cristiano expone
el esquema anuncio-cumplimiento. Los profetas predijeron la muerte del mesías.
Dios sorprendió a todos resucitándolo de la muerte.
Del salmo 2 R/. Jesucristo es el rey de las naciones. Aleluya.
El Señor me ha consagrado como rey de Sión, su ciudad santa. Anunciaré
el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: R/.
"Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré
en herencia las naciones y, como propiedad, toda la tierra. Podrás gobernarlas
con cetro de hierro y despedazarlas como jarros". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra: adoren
al Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14,1-6
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en Dios, crean
también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones.
Si no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque voy a
prepararles un lugar. Cuando me vaya y les prepare un sitio, volveré
y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también
ustedes. Y ya saben el camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde
vas, ¿cómo podemos saber el camino?". Jesús le respondió:
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por
mí". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En estas sentencias de Jesús sobresale la invitación a confiar en Él. Quien se abandona firmemente en la palabra de Jesús se deja conducir por el camino que Él ha recorrido.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, las ofrendas que te presentamos, y ayúdanos a conservar tu gracia para alcanzar un día la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 4, 25)
Cristo fue condenado a muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Nuestra Señora de Fátima
Santos: Eutimio el Grande, de Palestina, ermitaño, y los mártires de Alejandría.
ANTÍFONA DÉ ENTRADA (cfr. Hch 1,14)
Los discípulos perseveraban en la oración con un mismo espíritu en compañía de María, la Madre de Jesús. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Padre nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo fuera también nuestra Madre, concédenos que, perseverando en la penitencia y en la oración a favor de la salvación del mundo, podamos promover cada vez con más eficacia el reinado de Cristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 13, 44-52
El sábado siguiente
casi toda la ciudad de Antioquía acudió a oír la palabra
de Dios. Cuando los judíos vieron una concurrencia tan grande, se llenaron
de envidia y comenzaron a contradecir a Pablo con palabras injuriosas. Entonces
Pablo y Bernabé dijeron con valentía: "La palabra de Dios
debía ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se
juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos. Así nos
lo ha ordenado el Señor, cuando dijo: Yo te he puesto como luz de los
paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones
de la tierra".
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de
Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra de Dios se iba propagando por toda la región. Pero los judíos
azuzaron a las mujeres devotas de la alta sociedad y a los ciudadanos principales,
y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, hasta expulsarlos
de su territorio.
Pablo y Bernabé se sacudieron el polvo de los pies, como señal
de protesta, y se marcharon a Iconio, mientras los discípulos se quedaron
llenos de alegría y del Espíritu Santo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La oposición de
los dirigentes judíos al mensaje cristiano no detiene a los misioneros.
Pablo y Bernabé son expulsados de una ciudad, y de inmediato pasan a
otra.
Del salmo 97 R/. Cantemos las maravillas del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 8,
31.32) R/. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente
discípulos míos y conocerán la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 7-14
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Si ustedes me conocen a mí, conocen
también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta".
Jesús le replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con
ustedes, ¿y todavía no me conoces? Quien me ha visto a mí,
ha visto al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos
al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está
en mí? Las palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta.
Es el Padre, que permanece en mí, quien hace las obras. Créanme:
yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Si no me dan fe a
mí, créanlo por las obras.
Yo les aseguro: el que crea en mí, hará las obras que hago yo
y las hará aun mayores, porque yo me voy al Padre; y cualquier cosa que
pidan en mi nombre, yo la haré para que el Padre sea glorificado en el
Hijo. Yo haré cualquier cosa que me pidan en mi nombre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús exhorta a los suyos a apoyarse en su nombre. El creyente que se dirige al Padre no está desamparado; Jesús es un intercesor solidario que lo representa ante Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar esta festividad de la santísima Virgen María, te presentamos, Señor, nuestras ofrendas y te pedimos que tu Hijo, Jesucristo, que se ofreció a ti en la cruz como ofrenda inmaculada, venga siempre en nuestra ayuda. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Alégrate, Virgen Madre, porque Cristo ha resucitado del sepulcro. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Confírmanos, Señor, en la fe de estos misterios que hemos celebrado, para que quienes confesamos como verdadero Dios y verdadero hombre al Hijo de la Virgen María, merezcamos llegar a las alegrías eternas en virtud de su resurrección salvadora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V DOMINGO DE PASCUA
Santos: Matías, apóstol y mártir, y María Dominga Mazzarello, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 97, 1-2)
Canten al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas y todos los pueblos han presenciado su victoria. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo obtengamos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 9, 26-31
Cuando Pablo regresó
a Jerusalén, trató de unirse a los discípulos, pero todos
le tenían miedo, porque no creían que se hubiera convertido en
discípulo.
Entonces, Bernabé lo presentó a los apóstoles y les refirió
cómo Saulo había visto al Señor en el camino, cómo
el Señor le había hablado y cómo él había
predicado, en Damasco, con valentía, en el nombre de Jesús. Desde
entonces vivió con ellos en Jerusalén; iba y venía, predicando
abiertamente en el nombre del Señor, hablaba y discutía con los
judíos de habla griega y éstos intentaban matarlo. Al enterarse
de esto, los hermanos condujeron a Pablo a Cesárea y lo despacharon a
Tarso.
En aquellos días, las comunidades cristianas gozaban de paz en toda Judea,
Galilea y Samaría, con lo cual se iban consolidando, progresaban en la
fidelidad a Dios y se multiplicaban, animadas por el Espíritu Santo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo comienza a dar testimonio
de Jesús en Jerusalén. Cuando se enfrenta a la persecución,
los hermanos se solidarizan con él, lo conducen a Cesárea, y él
regresa a su ciudad natal.
Del salmo 21 R/. Bendito sea el Señor. Aleluya.
Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres
comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan:
su corazón ha de vivir para siempre. R/.
Recordarán al Señor y volverán a él desde los últimos
lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de
los pueblos. Sólo ante él se postrarán todos los que mueren.
R/.
Mi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación,
al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que él
ha hecho. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3,18-24
Hijos míos: No amemos
solamente de palabra, amemos de verdad y con las obras. En esto conoceremos
que somos de la verdad y delante de Dios tranquilizaremos nuestra conciencia
de cualquier cosa que ella nos reprochare, porque Dios es más grande
que nuestra conciencia y todo lo conoce. Si nuestra conciencia no nos remuerde,
entonces, hermanos míos, nuestra confianza en Dios es total.
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente
obtendremos de él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es
su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos
los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio.
Quien cumple sus mandamientos permanece en Dios y Dios en él. En esto
conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece
en nosotros. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El amor fraterno es la clave de este pasaje. Quien tiene fe en Jesucristo traduce dicha fe en amor al prójimo. Quien rehusa amar, no conoce a Dios ni al Hijo de Dios.
ACLAMACIÓN (Jn 15,
4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece
en mí da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15,1-8
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el
viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca,
y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan
en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí
mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen
en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí
y yo en él, ése da fruto abundante, porque sin mí nada
pueden hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento,
y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que
quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den
mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús es la vid selecta que el Padre cultiva. El cristiano unido a Jesús es apenas un sarmiento, vivificado por la savia divina que Jesús le comunica. El creyente vive por la fuerza de la gracia.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 1. 5)
Yo soy la vid verdadera y ustedes los sarmientos, dice el Señor; si permanecen en mí y yo en ustedes darán fruto abundante. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En una cultura que sobrestima la ciencia, la técnica y el progreso humano se dificulta acoger esta enseñanza sobre la vinculación entre la vid y los sarmientos. El hombre espera mucho de su propio saber, y cada vez parece necesitar menos a Dios; sin embargo, esta aparente conclusión es engañosa. Por más avances y alivios que la investigación científica consiga dar a la humanidad, ésta necesita alcanzar la plenitud de su realización. Jesús es la vid verdadera que transmite la gracia que nos libera de toda enajenación y todo dominio opresor. La tecnología termina sometiéndonos y creando dependencia; Jesús es el liberador verdadero que nos humaniza para vivir en libertad.
Santos: Isidro, labrador; Juana de Lestonnac, fundadora, y Torcuato de Guadix y compañeros, obispos.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir,
concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes
para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro
corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 5-18
En aquellos días,
los paganos y los judíos de Iconio, apoyados por las autoridades, comenzaron
a agitarse con la intención de maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé.
Pero ellos se dieron cuenta de la situación y huyeron a Listra y Derbe,
ciudades de Licaonia, y predicaron el Evangelio en toda la región.
Había en Listra un hombre tullido de los pies desde su nacimiento que
se pasaba la vida sentado y nunca había podido andar. El tullido escuchaba
el discurso de Pablo, y éste, mirándolo fijamente, advirtió
que aquel hombre tenía fe suficiente como para ser curado, y le ordenó
en voz alta: "Levántate y ponte derecho sobre tus pies". De
un salto el hombre se puso en pie y comenzó a caminar. Cuando la gente
vio lo que Pablo había hecho, empezaron a gritar en la lengua de Licaonia:
"¡Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos!". Decían
que Bernabé era el dios Júpiter y Pablo el dios Mercurio, porque
éste era el que hablaba.
El sacerdote del templo de Júpiter, situado a la entrada de la ciudad,
llevó a las puertas unos toros adornados con guirnaldas; y, junto con
la muchedumbre, quería ofrecerles un sacrificio. Al darse cuenta de todo
esto, los apóstoles Bernabé y Pablo se rasgaron las vestiduras
e irrumpieron por entre la multitud, gritando:
"Ciudadanos, ¿por qué hacen semejante cosa? Nosotros somos
hombres mortales, lo mismo que ustedes. Les predicamos el Evangelio que los
hará dejar los falsos dioses y convertirse al Dios vivo, que hizo el
cielo, la tierra, el mar y todo cuanto contienen. En épocas pasadas,
Dios dejó que cada pueblo siguiera su camino, aunque siempre se dio a
conocer por sus beneficios, mandando la lluvia y la cosecha a su tiempo, dándoles
así comida y alegría en abundancia". Y diciendo estas palabras,
consiguieron impedir, a duras penas, que la multitud les ofreciera un sacrificio.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los habitantes de Listra
pretenden venerar como dioses a Pablo y Bernabé. Ellos se oponen, porque
reconocen que el señorío universal de Dios no admite división
alguna.
Del salmo 113 B R/. Que todos te alaben sólo a ti, Señor. Aleluya.
No por nosotros, Señor, no por nosotros, sino por ti mismo, manifiesta
tu grandeza, porque eres fiel y bondadoso. Que no nos pregunten los paganos:
"¿Dónde está el Dios de Israel?". R/.
Nuestro Dios está en el cielo y él ha hecho todo lo que quiso.
En cambio, los ídolos de los paganos son oro y plata, son dioses hechos
por artesanos. R/.
Que los llene de bendiciones el Señor, que hizo el cielo y la tierra.
El Señor se ha reservado para sí el cielo y a los hombres les
ha entregado la tierra. R/.
ACLAMACIÓN (jn 14,
26) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu Santo les enseñará todas las cosas y les recordará
todo cuanto yo les he dicho, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 21-26
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "El que acepta mis mandamientos y los cumple,
ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también
lo amaré y me manifestaré a él".
Entonces le dijo Judas (no el Iscariote): "Señor, ¿por qué
razón a nosotros sí te nos vas a manifestar y al mundo no?".
Le respondió Jesús: "El que me ama cumplirá mi palabra
y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos en él nuestra
morada. El que no me ama no cumplirá mis palabras. Y la palabra que están
oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió.
Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Consolador, el Espíritu
Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará
todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El amor a Dios es la condición y el requisito imprescindibles para comprender el sentido de la muerte en la cruz. Sólo quien ama puede entender que Dios Padre se revela en Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica | nuestros corazones, para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 27)
La paz les dejo, mi paz les doy; pero yo no se la doy como la da el mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual, en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Juan Nepomuceno, mártir; Margarita de Cortona, penitente, y Andrés Bobóla, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 5; 12, 10)
Alabemos a nuestro Dios todos cuantos lo tememos, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de la resurrección de tu Hijo nos has abierto las puertas de la vida eterna, concédenos creer fielmente en ti y esperar confiadamente el cumplimiento de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 14, 19-28
En aquellos días,
llegaron a Listra, procedentes de Antioquía y de Iconio, unos judíos,
que se ganaron a la multitud y apedrearon a Pablo; lo dieron por muerto y lo
arrastraron fuera de la ciudad. Cuando lo rodearon los discípulos, Pablo
se levantó y regresó a la ciudad. Pero al día siguiente
salió con Bernabé hacia Derbe.
Después de predicar el Evangelio y de hacer muchos discípulos
en aquella ciudad, volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, y ahí
animaban a los discípulos y los exhortaban a perseverar en la fe, diciéndoles
que hay que pasar por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.
En cada comunidad designaban presbíteros, y con oraciones y ayunos los
encomendaban al Señor, en quien habían creído.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron
a Atalía, De allí se embarcaron para Antioquía, de donde
habían salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan
de cumplir. Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que había
hecho Dios por medio de ellos y cómo les había abierto a los paganos
las puertas de la fe. Ahí se quedaron bastante tiempo con los discípulos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las comunidades cristianas
comienzan a organizarse. Los apóstoles las confían al cuidado
de los responsables y exhortan a éstos a resistir en la fe para entrar
en el Reino de Dios.
Del salmo 144 R/. Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre; y tu imperio, para todas las generaciones.
R/.
Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora
y para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar
así en su gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 14, 27-31
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "La paz les dejo, mi paz les doy. No se la
doy como la da el mundo. No pierdan la paz ni se acobarden. Me han oído
decir: 'Me voy, pero volveré a su lado'. Si me amaran, se alegrarían
de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Se lo he dicho
ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, crean.
Ya no hablaré muchas cosas con ustedes, porque se acerca el príncipe
de este mundo; no es que él tenga poder sobre mí, pero es necesario
que el mundo sepa que amo al Padre y que cumplo exactamente lo que el Padre
me ha mandado". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El saludo de Jesús no es una fórmula de cortesía, sino
una palabra eficaz para quien la acoge. La ausencia física de Jesús
será una presencia espiritual que llenará de paz al creyente.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Rm 6, 8)
Si hemos muerto con Cristo, también viviremos con él; ésta es nuestra fe. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pascual Bilón, religioso; Adrián de Alejandría, mártir. Beato Iván Ziatyk, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 70, 8. 23)
Que mi boca, Señor, se llene de alabanzas para poder cantarte; entonces mis labios se estremecerán de júbilo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, misericordioso, que salvas al pecador y lo llamas a tu amistad, atrae hacia ti el corazón de tus hijos, libres ya de las tinieblas por el don de la fe, y no permitas que se aparten de ti, que eres la luz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 1-6
En aquellos días, vinieron de Judea a Antioquía algunos discípulos y se pusieron a enseñar a los hermanos que si no se circuncidaban conforme a la ley de Moisés, no podrían salvarse.
Esto provocó un
altercado y una violenta discusión con Pablo y Bernabé; al fin
se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más fueran a Jerusalén
para tratar el asunto con los apóstoles y los presbíteros. La
comunidad cristiana los proveyó para el viaje, y ellos atravesaron Fenicia
y Samaria, contando a los hermanos cómo se convertían los paganos,
y los llenaban de gozo con esta noticia.
Al llegar a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad cristiana, los
apóstoles y los presbíteros, y ellos refirieron todo cuanto Dios
había hecho por su medio. Pero algunos de los fariseos convertidos intervinieron,
diciendo: "Hay que circuncidar a los paganos y exigirles que cumplan la
ley de Moisés".
Entonces se reunieron los apóstoles y los presbíteros para examinar
el asunto. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Antioquía experimentan confusión acerca del valor de la circuncisión. Los hermanos deciden ventilar su situación con los apóstoles y la iglesia madre de Jerusalén.
Del salmo 121 R/. Vayamos
con alegría al encuentro del Señor. Aleluya.
¡Qué alegría sentí, cuando me dijeron: "Vayamos
a la casa del Señor"! Y hoy estamos aquí, Jerusalén,
jubilosos, delante de tus puertas. R/.
A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según
lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.
Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: "La paz esté
contigo". Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti
todos los bienes. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15,
4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece
en mí da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15,1-8
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Yo soy la verdadera vid y mi Padre es el
viñador. Al sarmiento que no da fruto en mí, él lo arranca,
y al que da fruto lo poda para que dé más fruto.
Ustedes ya están purificados por las palabras que les he dicho. Permanezcan
en mí y yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí
mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen
en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí
y yo en él ése da fruto abundante, porque sin mí nada pueden
hacer. Al que no permanece en mí se le echa fuera, como al sarmiento,
y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al fuego y arde.
Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que
quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den
mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La relación estrecha e íntima del discípulo con su maestro Jesús no es un privilegio ni una concesión; es una vocación exigente, que lo impulsa a producir frutos crecientes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
El Señor, que nos redimió con su sangre, ha resucitado y ha hecho resplandecer su luz sobre nosotros. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Juan I, papa y mártir; Félix de Cantalice, religioso. Beata Blandina Merten, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ex 15, 1-2)
Cantemos al Señor, pues su victoria es grande. Alabemos al Señor, porque Él es nuestra fortaleza y salvación. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios de poder y de misericordia, cuya gracia convierte al pecador en justo y da felicidad al afligido, conserva en nosotros el don de tu amor, para que podamos perseverar con fortaleza en la fe que nos ha justificado. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 7-21
Por aquellos días,
después de una larga discusión sobre el asunto de la circuncisión,
Pedro se levantó y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
"Hermanos: Ustedes saben que, ya desde los primeros días, Dios me
eligió entre ustedes para que los paganos oyeran, por mi medio, las palabras
del Evangelio y creyeran. Dios, que conoce los corazones, mostró su aprobación
dándoles el Espíritu Santo, igual que a nosotros. No hizo distinción
alguna, ya que purificó sus corazones con la fe.
¿Por qué quieren irritar a Dios imponiendo sobre los discípulos
ese yugo, que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido soportar? Nosotros
creemos que nos salvaremos por la gracia del Señor Jesús, del
mismo modo que ellos".
Toda la asamblea guardó silencio y se pusieron a oír a Bernabé
y a Pablo, que contaban las grandes señales y prodigios que Dios había
hecho entre los paganos por medio suyo. Cuando terminaron de hablar, Santiago
tomó la palabra y dijo:
"Hermanos, escúchenme. Pedro nos ha referido cómo, por primera
vez, se dignó Dios escoger entre los paganos un pueblo que fuera suyo.
Esto concuerda con las palabras de los profetas, porque está escrito:
Después de estos sucesos volveré y reconstruiré de nuevo
la casa de David, que se había derrumbado; repararé sus ruinas
y la reedificaré, para que el resto de los hombres busque al Señor,
lo mismo que todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre. El Señor
que hace estas cosas es quien lo dice. Él las conoce desde la eternidad.
Por lo cual, yo juzgo que no se debe molestar a los paganos que se convierten
a Dios; basta prescribirles que se abstengan de la fornicación, de comer
lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados. Si
alguien se extraña, Moisés tiene, desde antiguo, quienes lo predican
en las ciudades, puesto que cada sábado se lee en las sinagogas".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los apóstoles deciden
acoger a los hermanos provenientes de las naciones extranjeras, sin imponerles
exigencias excesivas. La fe en Jesús, y no la circuncisión, es
lo que salva.
Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor. Aleluya.
Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la
tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los
pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/-
Caigamos en su templo de rodillas. "Reina el Señor", digamos
a los pueblos, gobierna a las naciones con justicia. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-11
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Jesús nos exhorta a amar como el Padre ama y a mantenernos en este amor. Cumplir su exhortación no es fruto del heroísmo, sino de la apertura al Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones, que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (2 Co 5, 15)
Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí mismos, sino para Él, que murió y resucitó por ellos. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú, que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pedro Celestino V. papa; Dunstan de Canterbury, obispo. Beato Francisco Coll, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12)
Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ajustar nuestra vida al misterio de la Pascua que celebramos llenos de gozo, a fin de que, alejados de veras del pecado y buscándote en todo a ti, el poder de Cristo resucitado nos proteja y nos salve. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 15, 22-31
En aquellos días,
los apóstoles y los presbíteros, de acuerdo con toda la comunidad
cristiana, juzgaron oportuno elegir a algunos de entre ellos y enviarlos a Antioquía
con Pablo y Bernabé. Los elegidos fueron Judas (llamado Barsabás)
y Silas, varones prominentes en la comunidad. A ellos les entregaron una carta
que decía: "Nosotros, los apóstoles y los presbíteros,
hermanos suyos, saludamos a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia,
convertidos del paganismo. Enterados de que algunos de entre nosotros, sin mandato
nuestro, los han alarmado e inquietado a ustedes con sus palabras, hemos decidido
de común acuerdo elegir a dos varones y enviárselos, en compañía
de nuestros amados hermanos Bernabé y Pablo, que han consagrado su vida
a la causa de nuestro Señor Jesucristo. Les enviamos, pues, a Judas y
a Silas, quienes les transmitirán, de viva voz, lo siguiente:
'El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más
cargas que las estrictamente necesarias. A saber: que se abstengan de la fornicación
y de comer lo inmolado a los ídolos, la sangre y los animales estrangulados.
Si se apartan de esas cosas, harán bien'. Los saludamos".
Los enviados se despidieron y cuando llegaron a Antioquía, reunieron
a la comunidad cristiana y les entregaron la carta. Al leer aquellas palabras
alentadoras, todos se llenaron de júbilo. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La iglesia madre de Jerusalén
termina por reconocer y apoyar la labor misionera de los cristianos de Antioquía.
El diálogo y la concordia mantienen la unidad eclesial.
Del salmo 56 R/. Alabemos y cantemos al Señor. Aleluya.
Dispuesto está mi corazón, Dios mío, para cantar tus alabanzas.
Despiértate, alma mía, despiértense mi cítara y
mi arpa, antes de que despunte el alba. R/.
Tocaré para ti ante las naciones, te alabaré, Señor, entre
los pueblos, pues tu lealtad hasta las nubes llega y tu amor es más grande
que los cielos. Levántate, Señor, en las alturas y llena con tu
gloria el mundo entero. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15,15)
R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer
todo lo que le he oído a mi Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15,12-17
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Éste es mi mandamiento: que se amen
los unos a los otros como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande
a sus amigos que el que da la vida por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen
lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que
hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo
que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús escoge libremente a sus discípulos; nadie es admitido por iniciativa propia. No es el esfuerzo humano, sino la iniciativa soberana de Jesús, lo que hace permanecer en el amor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN
Cristo, que murió en la cruz, ha resucitado ya y nos ha redimido. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Bernardino de Siena, presbítero; Áurea de Ostia, mártir. Beata Columba de Rieti, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Col 2, 12)
Por el bautismo, ustedes han sido sepultados con Cristo y con él han sido resucitados, porque han creído en el poder de Dios, que lo resucitó de entre los muertos. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que en el bautismo nos has comunicado tu misma vida, haz que todos tus hijos, renacidos a la esperanza de la inmortalidad, alcancemos con tu ayuda la plenitud de la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16,1-10
En aquellos días,
Pablo fue a Derbe y luego a Listra. Había allí un discípulo
llamado Timoteo, hijo de padre griego y de madre judía cristiana. Timoteo
gozaba de muy buena fama entre los hermanos de Listra e Iconio. Pablo quiso
llevarlo consigo y lo circuncidó, en atención a los judíos
de aquellas regiones, pues todos sabían que su padre era pagano.
En todas las ciudades por donde iban pasando, daban a conocer las decisiones
tomadas por los apóstoles y los presbíteros de Jerusalén,
para que las pusieran en práctica. De esta manera las comunidades cristianas
se fortalecían en la fe y el número de creyentes aumentaba cada
día más.
Como el Espíritu Santo les había prohibido predicar la palabra
en la provincia de Asia, Pablo y Timoteo atravesaron Frigia y Galacia. Al llegar
a los límites de Misia, se propusieron ir a Bitinia, pero el Espíritu
de Jesús no se lo permitió. Entonces atravesaron Misia y llegaron
a Tróade. Por la noche Pablo tuvo una aparición: vio a un macedonio,
que de pie ante él, le rogaba: "¡Ven a Macedonia y ayúdanos!".
Después de esta visión, determinamos salir para Macedonia, convencidos
de que Dios nos llamaba a predicar allí el Evangelio. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Los misioneros son conducidos
por el Espíritu de Jesús, que los anima a dirigirse a Macedonia;
luego de la misión exitosa en Asia, iniciarán la misión
en Europa.
Del salmo 99 R/. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo. Aleluya.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría
y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que Él fue quien nos hizo y
somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia
y su fidelidad nunca se acaba.
ACLAMACIÓN (Col
3,1) R/. Aleluya, aleluya.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 18-21
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Si el mundo los odia, sepan que me ha odiado
a mí antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo los amaría
como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos,
yo los he separado del mundo.
Acuérdense de lo que les dije: 'El siervo no es superior a su señor'.
Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán,
y el caso que han hecho de mis palabras lo harán de las de ustedes. Todo
esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Estos versos no postulan un rechazo maniqueo del mundo. El mundo que odia a los verdaderos discípulos de Jesús muestra la situación de pecado estructural opuesta al remado de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, en tu bondad, los dones que te presentamos y concédenos tu protección para conservar tu gracia y conseguir la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 20-21)
Padre, te ruego por aquellos que creerán en mí, para que sean uno en nosotros y el mundo pueda creer que tú me has enviado, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que tu amor paterno proteja siempre a quienes has salvado por medio de la pasión de tu Hijo, y que Cristo resucitado sea la fuente de todas nuestras alegrías. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VI DOMINGO DE PASCUA
Santos: Cristóbal Magallanes y compañeros, mártires, y Constantino el Grande, emperador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Is 48, 20)
Con voz de júbilo, anúncienlo; que se oiga, que llegue a todos los rincones de la tierra: el Señor ha redimido a su pueblo. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con amor y alegría la victoria de Cristo resucitado, y que el misterio de su Pascua transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 10, 25-26. 34.35. 44.43
En aquel tiempo, entró
Pedro en la casa del oficial Cornelio, y éste le salió al encuentro
y se postró ante él en señal de adoración. Pedro
lo levantó y le dijo: "Ponte de pie, pues soy un hombre como tú".
Luego añadió: "Ahora caigo en la cuenta de que Dios no hace
distinción de personas, sino que acepta al que le teme y practica la
justicia, sea de la nación que fuere".
Todavía estaba hablando Pedro, cuando el Espíritu Santo descendió
sobre todos los que estaban escuchando el mensaje. Al oírlos hablar en
lenguas desconocidas y proclamar la grandeza de Dios, los creyentes judíos
que habían venido con Pedro se sorprendieron de que el don del Espíritu
Santo se hubiera derramado también sobre los paganos.
Entonces Pedro dedujo esta conclusión: "¿Quién puede
negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo lo
mismo que nosotros?". Y los mandó bautizar en el nombre de Jesucristo.
Luego le rogaron que se quedara con ellos algunos días. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Pedro ha tenido que rendirse
ante la certeza de los hechos. El Espíritu Santo confirma la misión
en Cesárea y lleva a cabo el pentecostés de los gentiles.
Del salmo 97 R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10
Queridos hijos: Amémonos
los unos a los .otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido
de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.
El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al mundo a
su Hijo unigénito, para que vivamos por Él. El amor consiste en
esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó
primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación
por nuestros pecados. Palabra del Señor, Gloria a ti, Señor Jesús.
El amor procede de Dios, quien es amor. Este amor de Dios se manifiesta en la
vida fraterna de los discípulos, que aman al prójimo porque aman
a Dios.
ACLAMACIÓN (jn 14,
23) R/. Aleluya, aleluya.
El que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre
lo amará y vendremos a El. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 9-17
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Como el Padre me ama, así los amo
yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos permanecen en mi amor;
lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría
sea plena.
Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los
he amado. Nadie tiene amor más grande a sus amigos que el que da la vida
por ellos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo
siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos,
porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido y los ha
destinado para que vayan y den fruto y su fruto permanezca, de modo que el Padre
les conceda cuanto le pidan en mi nombre. Esto es lo que les mando: que se amen
los unos a los otros". Palabra del Señor, Gloria a ti, Señor
Jesús.
Quien ha experimentado en su vida la fuerza del amor de Dios no permanece indiferente;
por el contrario, irradia este amor y participa su experiencia de Dios testimoniando
la comunión fraterna.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 15-16)
Si me aman cumplan mis mandamientos, dice el Señor, y yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Abogado, que permanecerá con ustedes para siempre. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que, en Cristo resucitado, nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Pocas personas desconocen la presentación teórica del camino cristiano. La mayoría conoce la doctrina y las enseñanzas evangélicas. También conoce la enorme distancia que separa a los cristianos de Cristo. Los ateos, los descreídos y los escépticos surgieron por rechazo a la simulación de los cristianos que divorciamos la fe de la vida. Los que se han alejado de la fe y la práctica cristianas no lo hacen por desconocimiento del mensaje, sino por desengaño. Los que decimos seguir a Jesús no reflejamos su presencia. La apatía de los cristianos no entusiasma a nadie. En cambio, las personas y comunidades que son testigos del amor de Dios mantienen viva la esperanza.
Santos: Rita de Casia, religiosa; Joaquina de Vedruna, fundadora, y Julia de Córcega, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 6, 9)
Cristo resucitado, ya no puede morir; la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios misericordioso, que la celebración del santo tiempo de la Pascua produzca siempre frutos abundantes en toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16,11-15
Por aquellos días
zarpamos de Tróade y navegamos rumbo a Samotracia; al día siguiente,
hacia Neápolis y de ahí a Filipos, colonia romana y ciudad principal
de la región de Macedonia.
En Filipos nos quedamos unos días. El sábado salimos de la ciudad
y nos fuimos por la orilla del río hasta un sitio donde solían
tenerse las reuniones de oración. Allí nos sentamos y trabamos
conversación con las mujeres que habían acudido.
Entre las que nos escuchaban había una mujer llamada Lidia, de la ciudad
de Tiatira, comerciante en púrpura, que adoraba al verdadero Dios. El
Señor le tocó el corazón para que aceptara el mensaje de
Pablo. Después de recibir el bautismo junto con toda su familia, nos
hizo esta súplica: "Si están convencidos de que mi fe en
el Señor es sincera, vengan a hospedarse en mi casa". Y así,
nos obligó a aceptar. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Lidia y su familia serán
los primeros conversos en la iglesia de Filipos. Las iglesias domésticas
serán comunidades eclesiales vivas que propagarán con fuerza el
Evangelio.
Del salmo 149 R/. El Señor es amigo de su pueblo. Aleluya.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles.
El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 15, 26. 27) R/. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor,
y también ustedes serán mis testigos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 15, 26-16, 4
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré
a ustedes de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre,
él dará testimonio de mí y ustedes también darán
testimonio, pues desde el principio han estado conmigo.
Les he hablado de estas cosas para que su fe no tropiece. Los expulsarán
de las sinagogas y hasta llegará un tiempo, cuando el que les dé
muerte creerá dar culto a Dios. Esto lo harán, porque no nos han
conocido ni al Padre ni a mí. Les he hablado de estas cosas para que,
cuando llegue la hora de su cumplimiento, recuerden que ya se lo había
predicho yo". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús continúa advirtiendo a sus discípulos de las persecuciones futuras. Estas adversidades siempre desconciertan a los creyentes. El Espíritu nos ayuda a resistir.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos llenos de júbilo por la resurrección de tu Hijo, y concédenos participar con Él, un día, de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 20, 19)
Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo:' "La paz sea con ustedes". Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los sacramentos, y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Desiderio de Vienne, obispo y mártir; Juan Bautista Rossi, y Juana Antita, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 19, 7. 6)
Alegrémonos, regocijémonos y demos gracias, porque el Señor, nuestro Dios omnipotente, ha empezado a reinar. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú, que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos tuyos, concédenos aguardar, llenos de júbilo y esperanza, el día glorioso de nuestra resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 16, 22-34
En aquellos días,
la gente de la ciudad de Filipos se alborotó contra Pablo y Silas, y
los magistrados ordenaron que los desnudaran y los azotaran. Después
de azotarlos mucho, los metieron en la cárcel y le ordenaron al carcelero
que los vigilara bien. Siguiendo esta orden, él los metió en el
calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
A eso de la medianoche, Pablo y Silas estaban en oración, cantando himnos
al Señor, y los otros presos los escuchaban. De pronto sobrevino un temblor
tan violento, que se sacudieron los cimientos de la cárcel, las puertas
se abrieron de golpe y a todos se les soltaron las cadenas.
El carcelero se despertó, y al ver las puertas de la cárcel abiertas
de par en par pensó que los presos se habían fugado y sacó
su espada para matarse. Pero entonces Pablo le gritó: "No te hagas
ningún daño; aquí estamos todos". El carcelero pidió
una lámpara, se precipitó hacia dentro, y temblando, se arrojó
a los pies de Pablo y Silas. Después los sacó de allí y
les preguntó: "¿Qué debo hacer para salvarme?".
Ellos le contestaron: "Cree en el Señor Jesús y te salvarás,
tú y tu familia". Y les explicaron la palabra del Señor a
él y a todos los de su casa.
El carcelero se los llevó aparte, y en aquella misma hora de la noche
les lavó las heridas y enseguida se bautizó él con todos
los suyos. Después los invitó a su casa, les preparó la
mesa y celebraron una fiesta familiar por haber creído en Dios. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Las puertas de la prisión
se abren de improviso, y los prisioneros quedan libres, pero no escapan. Los
dos hechos conmueven al carcelero y lo animan a convertirse a Dios.
Del salmo 137 R/. Señor, tu amor perdura eternamente. Aleluya.
De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros
ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo.
R/.
Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor; siempre que te
invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R/.
Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás
en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy,
no me abandones. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 16, 7. 13) R/. Aleluya, aleluya.
Yo les enviaré al Espíritu de verdad, y Él los irá
guiando hacia la verdad plena, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 5-11
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Me voy ya al que me envió y ninguno
de ustedes me pregunta: '¿Adonde vas?'. Es que su corazón se ha
llenado de tristeza porque les he dicho estas cosas.
Sin embargo, es cierto lo que les digo: les conviene que me vaya; porque si
no me voy, no vendrá a ustedes el Consolador; en cambio, si me voy, yo
se lo enviaré. Y cuando El venga establecerá la culpabilidad del
mundo en materia de pecado, de justicia y de juicio; de pecado, porque ellos
no han creído en mí; de justicia, porque me voy al Padre y ya
no me verán ustedes; de juicio, porque el príncipe de este mundo
ya está condenado". Palabra del Señor. T. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús anuncia a los discípulos su partida; de este modo los prepara
para el momento de la crisis. Sin embargo, su partida se transformará
en gozo cuando envíe al Espíritu.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr Lc 24, 46. 26)
Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos y así entrara luego en su gloria. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, precio de nuestra redención, nos ayuden, Señor, a cumplir tus mandamientos y a obtener, así, nuestra felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora María Auxiliadora
Santos: Donaciano y Rogaciano de Mantés, mártires. Beato Juan de Prado, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 50; 21, 23)
Te alabaré, Señor, ante los hombres y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitado, llenos de alegría, cuando vuelva glorioso en medio de tus santos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 17, 15-16. 22-18, 1
En aquellos días,
los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea lo llevaron hasta la
ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas
y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes.
Un día, mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación
se apoderaba de él, al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces
se presentó en el Areópago y dijo:
"Atenienses: Por lo que veo, ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer
la ciudad y contemplar sus monumentos, encontré un altar con esta inscripción:
'Al Dios desconocido'. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes
veneran sin conocerlo.
El Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor
del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres, ni es servido
por mano de hombres, como si necesitara de algo o de alguien; porque Él
es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen.
De un solo hombre sacó todo el género humano para que habitara
toda la tierra, determinó las épocas de su historia y estableció
los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a
Él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no
está lejos de nosotros, ya que en Él vivimos, nos movemos y somos.
Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: 'Somos de su mismo linaje'.
Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una
imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los
hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la
ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres
se conviertan, porque tiene determinado un día en el cual ha de juzgar
al universo con justicia, por medio de un hombre designado por Él, y
ha dado a todos la prueba de esto, resucitándolo de entre los muertos".
Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron
y otros dijeron: "De esto te oiremos hablar en otra ocasión".
Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él
y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio, el areopagita; una mujer, que
se llamaba Dámaris, y algunos más. Después de esto, Pablo
salió de Atenas y se fue a Corinto. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Los atenienses oyen con
recelo el mensaje pascual. Unos cuantos vencen su resistencia y se convierten
en los primeros pilares de la iglesia de Atenas.
Del salmo 148 R/. La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben
al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres,
mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso, su gloria
sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo
que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,16)
R/. Aleluya, aleluya.
Yo le pediré al Padre, y Él les dará otro Consolador, que
se quedará para siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16,12-15
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de verdad, Él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El Espíritu Santo no comunicará enseñanzas nuevas, sino que adecuará el mensaje de Jesús a las circunstancias actuales. La Iglesia camina hacia la comprensión plena de la revelación.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr Jn 15, 16. 19)
Soy yo quien los ha elegido del mundo, dice el Señor, y los ha destinado para que vayan y produzcan fruto, y su fruto perdure. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santo: Beda el Venerable, doctor de la Iglesia; Gregorio Vil, papa, y María Magdalena de Pazzi, religiosa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 67, 8-9. 20)
Cuando saliste, Señor, al frente de tu pueblo y le abriste camino a través del desierto, la tierra se estremeció y hasta los cielos se fundieron. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que nos has hecho partícipes de los dones de la redención, concédenos vivir siempre la alegría de la resurrección de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 1-8
En aquellos días,
Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró
a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, que acababa de llegar de
Italia con su mujer, Priscila, en acatamiento a las órdenes de Claudio,
que expulsó de Roma a todos los judíos. Pablo se acercó
a ellos, y como eran del mismo oficio se quedó a vivir y a trabajar con
ellos. Su oficio era fabricar tiendas de campaña. Cada sábado
Pablo discutía en la sinagoga y trataba de convencer a judíos
y griegos.
Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, Pablo se dedicó por completo
a la predicación y afirmó delante de los judíos que Jesús
era el Mesías. Como éstos lo contradecían y lo insultaban,
se rasgó las vestiduras y dijo: "Que la sangre de ustedes caiga
sobre su propia cabeza: yo soy inocente. De ahora en adelante iré a hablar
a los paganos".
Salió de allí y entró en la casa de Tito Justo, que adoraba
a Dios, y cuya casa estaba al lado de la sinagoga.
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor, junto con toda
su familia. Asimismo, al oír a Pablo, muchos de los corintios creyeron
y recibieron el bautismo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En Corinto los judíos
se resisten a la predicación paulina, salvo unos cuantos, que se constituyen
en el resto fiel que hará suyo el mensaje. Así surgirá
una comunidad dinámica y carismática.
Del salmo 97 R/. El Señor nos ha demostrado su amor y su lealtad. Aleluya.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 14,18) R/. Aleluya, aleluya.
No los dejaré desamparados, dice el Señor; me voy, pero volveré
a ustedes y entonces se alegrará su corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16,16-20
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Dentro de poco tiempo ya no me verán;
y dentro de otro poco me volverán a ver". Algunos de sus discípulos
se preguntaban unos a otros: "¿Qué querrá decir con
eso de que: 'Dentro de poco tiempo ya no me verán, y dentro de otro poco
me volverán a ver', y con eso de que: 'Me voy al Padre'?". Y se
decían: "¿Qué significa ese 'un poco'? No entendemos
lo que quiere decir".
Jesús comprendió que querían preguntarle algo y les dijo:
"Están confundidos porque les he dicho: 'Dentro de poco tiempo ya
no me verán y dentro de otro poco me volverán a ver'. Les aseguro
que ustedes llorarán y se entristecerán, mientras el mundo se
alegrará. Ustedes estarán tristes, pero su tristeza se transformará
en alegría". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús no emplea un lenguaje claro para anunciar su muerte y resurrección. Los discípulos volverán a verlo cuando Él resucite y cuando compartan con Él su gloria al lado del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos, y purifica nuestros corazones para que podamos participar dignamente en este sacramento de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo resucitado nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio pascual en el que acabamos de participar por medio de la Eucaristía, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Felipe Neri, fundador; Eleuterio I, papa, y Mariana de Jesús Paredes, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a san Felipe Neri el don de servirte y de ayudar al prójimo con sencillez y alegría, infunde en nosotros tu Espíritu de amor para que sepamos vivir alegremente el Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 18, 9-18
En aquellos días,
Pablo tuvo una visión nocturna en Corinto, en la que le dijo el Señor:
"No tengas miedo. Habla y no calles, porque yo estoy contigo y nadie pondrá
la mano sobre ti para perjudicarte. Muchos de esta ciudad pertenecen a mi pueblo".
Por eso Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles
la palabra de Dios.
Pero cuando Galión era procónsul de Acaya, los judíos,
de común acuerdo, se abalanzaron contra Pablo y lo llevaron hasta el
tribunal, donde dijeron: "Este hombre trata de convencer a la gente de
que den a Dios un culto contrario a la ley". Iba Pablo a tomar la palabra
para responder, cuando Galión dijo a los judíos: "Si se tratara
de un crimen o de un delito grave, yo los escucharía, como es razón;
pero si la disputa es acerca de palabras o de nombres o de su ley, arréglense
ustedes". Y los echó del tribunal. Entonces se apoderaron de Sostenes,
jefe de la sinagoga, y lo golpearon delante del tribunal, sin que Galión
se preocupara en lo más mínimo. Pablo se quedó en Corinto
todavía algún tiempo. Después se despidió de los
hermanos y se embarcó para Siria, con Priscila y Aquila. En Céncreas
se rapó la cabeza para cumplir una promesa que había hecho. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Pablo recibe un anuncio
consolador: su presencia en Corinto será fructífera, pues muchos
habitantes de dicho puerto se incorporarán al pueblo de Dios.
Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Fue Él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos,
al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 24, 46. 26) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo tenía que morir y resucitar de entre los muertos, para entrar
así en su gloria. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 20-23
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Les aseguro que ustedes llorarán
y se entristecerán, mientras el mundo se alegrará. Ustedes estarán
tristes, pero su tristeza se transformará en alegría.
Cuando una mujer va a dar a luz, se angustia, porque le ha llegado la hora;
pero una vez que ha dado a luz, ya no se acuerda de su angustia, por la alegría
de haber traído un hombre al mundo. Así también ahora ustedes
están tristes, pero yo los volveré a ver, se alegrará su
corazón y nadie podrá quitarles su alegría. Aquel día
no me preguntarán nada". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las comparaciones de Jesús para referirse a su pasión y muerte tienen simbolismo profundo. Todo sacrificio por amor a Dios produce gozo fecundo y duradero.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por medio de este sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte, convierte, Señor, nuestra vida, como la de san Felipe Neri, en una prueba más de tu solicitud por los pobres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme, recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión que hemos recibido, concédenos, Señor, que a ejemplo de san Felipe, tengamos siempre hambre y sed de Cristo, que es la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Agustín de Cantorbery y Bruno de Wurzburgo, obispos. Beato Ricardo Duke y compañeros, mártires.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 P 2, 9)
Nosotros somos el pueblo redimido por Dios; anunciemos las maravillas del Señor, que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor, inclina nuestros corazones al bien a fin de que, en el continuo esfuerzo por elevarnos a ti, podamos vivir plenamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos délos Apóstoles: 18, 23-28
En aquellos días,
después de haber estado en Antioquía algún tiempo, emprendió
Pablo otro viaje y recorrió Galacia y Frigia, confirmando en la fe a
los discípulos.
Un judío, natural de Alejandría, llamado Apolo, hombre elocuente
y muy versado en las Escrituras, había ido a Éfeso. Aquel hombre
estaba instruido en la doctrina del Señor, y siendo de ferviente espíritu,
disertaba y enseñaba con exactitud lo concerniente a Jesús, aunque
no conocía más que el bautismo de Juan.
Apolo comenzó a hablar valientemente en la sinagoga. Cuando lo oyeron
Priscila y Aquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con mayor exactitud
la doctrina del Señor. Como él deseaba pasar a Grecia, los hermanos
lo animaron y escribieron a los discípulos de allá para que lo
recibieran bien. Cuando llegó, contribuyó mucho, con la ayuda
de la gracia, al provecho de los creyentes, pues refutaba vigorosamente en público
a los judíos, demostrando, por medio de las Escrituras, que Jesús
era el Mesías. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Apolo era un judeocristiano
versado en las Escrituras que ayudaba a los hermanos a sustentar la fe cristiana
en las promesas y las tradiciones antiguas de Israel.
Del salmo 46 R/. Dios es el rey del universo. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Los jefes de los pueblos se han reunido con el pueblo de Dios, Dios de Abraham,
porque de Dios son los grandes de la tierra. Por encima de todo Dios está.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Jn 16, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Salí del Padre y vine al mundo, ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16, 23-28
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro: cuanto pidan al Padre en
mi nombre, se lo concederá. Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre.
Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.
Les he dicho estas cosas en parábolas; pero se acerca la hora en que
ya no les hablaré en parábolas, sino que les hablaré del
Padre abiertamente. En aquel día pedirán en mi nombre, y no les
digo que rogaré por ustedes al Padre, pues el Padre mismo los ama, porque
ustedes me han amado y han creído que salí del Padre. Yo salí
del Padre y vine al mundo; ahora dejo el mundo y vuelvo al Padre". Palabra
del Señor. T. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las enseñanzas enigmáticas y las señales y los gestos profetices
de Jesús se consideran lenguaje parabólico. Cuando reciban el
Espíritu, experimentarán vivamente su presencia.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que hemos preparado para el sacrificio eucarístico, y transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Pascua I-V
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1 7, 24)
Padre, quiero que donde yo esté, estén también conmigo los que tú me has dado, para que contemplen la gloria que me diste, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Santos: Germán de París, obispo, y Guillermo de Aquitania, religioso.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 11)
Hombres de Galilea, ¿qué hacen allí parados mirando al cielo? Ese mismo Jesús, que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto marcharse. Aleluya. Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Llena, Señor, nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa ascensión de tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria, pues a donde llegó Él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros, que somos su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 1, 1-11
En mi primer libro, querido
Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó,
hasta el día en que ascendió al cielo, después de dar sus
instrucciones, por medio del Espíritu Santo, a los apóstoles que
había elegido. A ellos se les apareció después de la pasión,
les dio numerosas pruebas de que estaba vivo y durante cuarenta días
se dejó ver por ellos y les habló del Reino de Dios.
Un día, estando con ellos a la mesa, les mandó: "No se alejen
de Jerusalén. Aguarden aquí a que se cumpla la promesa de mi Padre,
de la que ya les he hablado: Juan bautizó con agua; dentro de pocos días
ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Los ahí reunidos le preguntaban: "Señor, ¿ahora sí
vas a restablecer la soberanía de Israel?". Jesús les contestó:
"A ustedes no les toca conocer el tiempo y la hora que el Padre ha determinado
con su autoridad; pero cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes,
los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén,
en toda Judea, en Samaría y hasta los últimos rincones de la tierra".
Dicho esto, se fue elevando a la vista de ellos, hasta que una nube lo ocultó
a sus ojos. Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se
les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: "Galileos,
¿que hacen allí parados, mirando al cielo? Ese mismo Jesús
que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Galilea
resentían la ausencia física de Jesús y permanecían
inactivos. El Espíritu los alentó para que emprendieran la misión
que el Señor les había confiado.
Del salmo 46 R/. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono. Aleluya.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 1,17-23
Hermanos: Pido al Dios
de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu
de sabiduría y de revelación para conocerlo
Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza
que les da su llamamiento, cuan gloriosa y rica es la herencia que Dios da a
los que son suyos y cuál la extraordinaria grandeza de su poder para
con nosotros, los que confiamos en Él, por la eficacia de su fuerza poderosa.
Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar
a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados,
potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no sólo
del mundo actual sino también del futuro.
Todo lo puso bajo sus pies y a Él mismo lo constituyó cabeza suprema
de la Iglesia, que es su cuerpo, y la plenitud del que lo consuma todo en todo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El apóstol augura a los cristianos de Éfeso que Dios les concederá el carisma de sabiduría y la iluminación interior para conocer el poder extraordinario de Dios realizado en Cristo.
ACLAMACIÓN (Mt 28,19.
20) R/. Aleluya, aleluya.
Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que
yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16,15-20
En aquel tiempo, se apareció
Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen
el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el
que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán
a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán
lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno
mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos
y éstos quedarán sanos".
El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo
y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio
por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación
con los milagros que hacían. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Estos versículos son una síntesis densa, que recoge tradiciones presentes en los otros evangelios. De esta manera, llenan el final brusco y sorpresivo del segundo evangelio.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte en acción de gracias por la ascensión de tu Hijo, y concédenos que esta Eucaristía eleve nuestro espíritu a los bienes del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO DE LA ASCENSIÓN II
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, después
de resucitar, se apareció visiblemente a todos sus discípulos
y ante sus ojos, se elevó al cielo para hacernos partícipes de
su divinidad.
Por eso, con esta efusión de gozo pascual, el mundo entero se desborda
de alegría y también los coros celestiales, los ángeles
y los arcángeles, cantan sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo,
Santo.
Si se usa el Canon romano, se dice Reunidos en comunión propio. Si se usa la plegaria eucarística II o III, se dice Acuérdate, o Atiende, propio.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina, aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las señales confirman el valor de las palabras. Dios mismo otorga señales al creyente. Nunca les demanda fe ciega. Sería algo irracional e injusto. El mensaje pascual es un misterio profundo y exigente que desconcierta a los oyentes. Los predicadores cristianos no están desarmados a la hora de llevar a cabo la misión. El Espíritu es su principal fortaleza; con su ayuda podrán acreditarse y hacer creíble el mensaje. La misión cristiana sigue reclamando señales proféticas. Las señales que el Espíritu suscitó en los primeros tiempos no se repiten de la misma forma en cada generación. En nuestros días, los creyentes exigen otro tipo de señales para creer. Habrá que discernirlo con apertura.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 1, 8)
Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, recibirán fuerza para ser mis testigos en Jerusalén y aun en los lugares más remotos del mundo, dice el Señor. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Infunde, Señor, en nosotros, la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 19,1-8
En aquellos días,
mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó las regiones altas de
Galacia y Frigia y bajó a Éfeso. Encontró allí a
unos discípulos y les preguntó: "¿Han recibido el
Espíritu Santo, cuando abrazaron la fe?". Ellos respondieron: "Ni
siquiera hemos oído decir que exista el Espíritu Santo".
Pablo replicó: "Entonces, ¿qué bautismo han recibido?".
Ellos respondieron: "El bautismo de Juan".
Pablo les dijo: "Juan bautizó con un bautismo de arrepentimiento,
pero advirtiendo al pueblo que debían creer en aquel que vendría
después de él, esto es, en Jesús".
Al oír esto, los discípulos fueron bautizados en el nombre del
Señor Jesús, y cuando Pablo les impuso las manos, descendió
el Espíritu Santo y comenzaron a hablar lenguas desconocidas y a profetizar.
Eran en total unos doce hombres.
Durante los tres meses siguientes, Pablo frecuentó la sinagoga y habló
con toda libertad, disputando acerca del Reino de Dios y tratando de convencerlos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los discípulos de
Éfeso confiesan que Jesús es el Señor; solicitan el bautismo
y reciben el don del Espíritu. La iglesia de Éfeso vive su propio
pentecostés, y comienza así su misión evangelizadora.
Del salmo 67 R/. Cantemos a Dios un canto de alabanza. Aleluya.
Cuando el Señor actúa, sus enemigos se dispersan, y huyen ante
su faz los que lo odian; cual se disipa el humo, se disipan; como la cera se
derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R/.
Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría.
Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara.
R/.
Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da
su auxilio; Él fue quien dio a los desvalidos casa, libertad, y riqueza
a los cautivos. R/.
ACLAMACIÓN (Col
3, 1) R/. Aleluya, aleluya.
Si han resucitado con Cristo, busquen las cosas del cielo, donde está
Cristo, sentado a la derecha de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 16,29-33
En aquel tiempo, los discípulos
le dijeron a Jesús: "Ahora sí nos estás hablando claro
y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes
todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de
Dios".
Les contestó Jesús: "¿De veras creen? Pues miren que;
viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar
cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré
solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas para que
tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan
valor, porque yo he vencido al mundo". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Cuando los discípulos se ufanan de haber entendido el mensaje de Jesús,
Él les advierte del malentendido. Su fe intelectual no les bastará
para mantenerse firmes a la hora de la prueba.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este santo sacrificio nos purifique, Señor, y llene nuestras almas con la fuerza divina de tu gracia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de Pascua o de la Ascensión
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 18; 16, 22)
No los dejaré huérfanos, dice el Señor; vendré de nuevo a ustedes y se alegrarán sus corazones. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Fernando III de España, rey; Juana de Arco, mártir, y Anastasio de Pavía, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 1, 17-18)
Yo soy el primero y el último, dice el Señor, yo soy el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo para siempre. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, envíanos el Espíritu Santo para que habite en nosotros y nos transforme en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles: 20,17-27
En aquellos días,
hallándose Pablo en Mileto, mandó llamar a los presbíteros
de la comunidad cristiana de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo:
"Bien saben cómo me he comportado entre ustedes, desde el primer
día en que puse el pie en Asia: he servido al Señor con toda humildad,
en medio de penas y tribulaciones, que han venido sobre mí por las asechanzas
de los judíos. También saben que no he escatimado nada que fuera
útil para anunciarles el Evangelio, para enseñarles públicamente
y en las casas, y para exhortar con todo empeño a judíos y griegos
a que se arrepientan delante de Dios y crean en nuestro Señor Jesucristo.
Ahora me dirijo a Jerusalén, encadenado en el espíritu, sin saber
qué sucederá allá. Sólo sé que el Espíritu
Santo en cada ciudad me anuncia que me aguardan cárceles y tribulaciones.
Pero la vida, para mí, no vale nada. Lo que me importa es llegar al fin
de mi carrera y cumplir el encargo que recibí del Señor Jesús:
anunciar el Evangelio de la gracia de Dios.
Por lo pronto sé que ninguno de ustedes, a quienes he predicado el Reino
de Dios, volverá a verme. Por eso declaro hoy que no soy responsable
de la suerte de nadie, porque no les he ocultado nada y les he revelado en su
totalidad el plan de Dios". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La iglesia de Éfeso
recibió durante varios años la ayuda de san Pablo. Llegado el
momento oportuno, el apóstol se despidió y la exhortó a
seguir su ejemplo de fidelidad.
Del salmo 67 R/. Reyes de la tierra, canten al Señor. Aleluya.
A tu pueblo extenuado diste fuerzas, nos colmaste, Señor, de tus favores
y habitó tu rebaño en esta tierra, que tu amor preparó
para los pobres. R/.
Bendito sea el Señor, día tras día, que nos lleve en sus
alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación porque puede librarnos
de la muerte. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
jn 14,16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador, que
se quedará para siempre con ustedes, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 17, 1-11
En aquel tiempo, Jesús
levantó los ojos al cielo y dijo: "Padre, ha llegado la hora. Glorifica
a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que
le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has
confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios
verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.
Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes
de que el mundo existiera.
He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me
diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y
ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado
las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen
que yo salí de ti y creen que tú me has enviado.
Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que tú
me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío.
Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo,
pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En esta oración sacerdotal, Jesús ruega al Padre por los discípulos presentes y futuros. Deja entrever a sus discípulos la profunda intimidad que lo une con su Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que esta Eucaristía nos ayude a conseguir la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de Pascua o de la Ascensión
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 14, 26)
El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, dice el Señor, los instruirá en todo y les recordará lo que yo les he dicho. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya y en la cual hemos participado, nos una cada vez más con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Visitación de la Santísima Virgen María
Nuestra Señora de la Luz
Santos: Santa Petronila de Roma, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 16)
Ustedes, los que aman y temen a Dios, vengan y escuchen: les contaré las maravillas que el Señor ha hecho por mí. Aleluya.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, que inspiraste a la santísima Virgen cuando llevaba ya en su seno a tu Hijo el deseo de visitar a santa Isabel, concédenos docilidad a tu Espíritu, a fin de que podamos siempre, con María, reconocer tus beneficios y alabarte por ellos. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los romanos: 12, 9-16
Hermanos: Que el amor de
ustedes sea sincero. Aborrezcan el mal y practiquen el bien; ámense cordialmente
los unos a los otros, como buenos hermanos; que cada uno estime a los otros
más que a sí mismo. En el cumplimiento de su deber, no sean negligentes
y mantengan un espíritu fervoroso al servicio del Señor. Que la
esperanza los mantenga alegres; sean constantes en la tribulación y perseverantes
en la oración. Ayuden a los hermanos en sus necesidades y esmérense
en la hospitalidad.
Bendigan a los que los persiguen; bendíganlos, no los maldigan. Alégrense
con los que se alegran; lloren con los que lloran. Que reine la concordia entre
ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse al nivel de
los humildes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Esta serie de recomendaciones
siempre perduran. La vida cristiana, tanto ayer como hoy, exige vivir el amor
mutuo, la oración, la alegría en el Señor y la solidaridad.
Isaías 12 R/. El Señor ha hecho maravillas con nosotros.
El Señor es mi Dios y salvador, con él estoy seguro y nada temo.
El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas,
proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra.
Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido
grande con ustedes. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 1, 45) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosa tú, santísima Virgen María, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56
En aquellos días,
María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas
de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel.
En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó
en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la
voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi
Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos,
el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor” mi
espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso
sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho
en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia
llega de generación en generación a los que lo temen.
Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón
altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A
los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió
sin nada.
Acordándose de su misericordia vino en ayuda de Israel, su siervo, como
lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia,
para siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó
a su casa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La alabanza de María resalta la grandeza de Dios. La acción divina se manifiesta en toda la historia, alcanzando también las dimensiones socioeconómica y política.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios todopoderoso, que bendijiste la amorosa solicitud de María, la Madre de tu Hijo, por su prima Isabel, acepta y bendice los dones que te presentamos y conviértelos para nosotros en fuente de santificación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Le 1, 48-49)
Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo. Aleluya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Dios nuestro, por este admirable sacramento de tu amor que has concedido a la Iglesia y te suplicamos que, así como Juan Bautista se alegró al sentir la presencia oculta de tu Hijo, así podamos nosotros reconocer en la Eucaristía la presencia viva de nuestro Salvador, que vive y reina por los siglos de los siglos.