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MISAL FEBRERO 2006
Santos: Severo de Ravena, obispo; Ramón o Raimundo de Fitero, fundador, y Brígida de Kildare, abadesa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Este es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del segundo libro de Samuel: 24, 2. 9-17
En aquellos días,
el rey David dio a Joab y a los jefes del ejército que estaban con él,
esta orden: "Recorran todas las tribus de Israel, desde la ciudad de Dan
hasta la de Bersebá, para hacer el censo de la población, a fin
de que pueda yo saber cuánta gente tengo".
Joab entregó al rey los resultados del censo: en Israel había
ochocientos mil hombres aptos para la guerra, y en Judá quinientos mil.
Pero a David le remordió la conciencia por haber mandado hacer el censo
y dijo al Señor: "He pecado gravemente; pero tú, Señor,
perdona la culpa de tu siervo, porque he cometido una gran locura".
Aquella misma noche el Señor le habló al profeta Gad, consejero
de David, y le dijo: "Ve a ver a David y dile que yo, el Señor,
le mando decir esto: 'Te propongo tres castigos. Escoge uno y yo lo realizaré'".
Por la mañana, Gad se presentó ante David y le preguntó:
"¿Qué castigo prefieres; tres años de hambre en tu
territorio; tres meses de huir, perseguido por tus enemigos, o tres días
de peste en tus dominios? Piénsalo y dímelo, para que pueda yo
contestarle al Señor, que me ha enviado".
David le respondió: "Estoy en un gran apuro. Pero prefiero caer
en manos de Dios, que es el Señor de la misericordia, que en manos de
los hombres". Y escogió la peste.
Era la época de la cosecha del trigo, cuando el Señor envió
la peste sobre Israel, desde aquella misma mañana hasta el tiempo señalado.
Desde Dan hasta Bersebá murieron setenta mil hombres. Pero, cuando el
ángel del Señor había extendido ya su mano hacia Jerusalén,
para desatar ahí la peste, el Señor tuvo compasión y le
dijo: "¡Basta ya! Retira tu mano". En ese momento, el ángel
se hallaba cerca de Jerusalén, en los campos de Arauná, el yebuseo.
Entonces el rey David, angustiado por el exterminio, oró así:
"Soy yo, Señor, el que ha pecado; soy yo, el pastor, quien ha obrado
mal. ¿Qué culpa tienen ellos, que son las ovejas? Castígame,
pues, a mí y a los míos". Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
David realizó un
censo con la idea de medir su poderío militar. Dicha acción equivalía
a desconfiar del poder y la protección divinos. Reconoció su pecado
y aceptó el castigo.
Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en
el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te
confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán
las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 1-6
En aquel tiempo, Jesús
fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó
el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que
lo escuchaba se preguntaba con asombro: "¿Dónde aprendió
este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría
y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero,
el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón?
¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?". Y estaban
desconcertados.
Pero Jesús les dijo: "Todos honran a un profeta, menos los de su
tierra, sus parientes y los de su casa". Y no pudo hacer allí ningún
milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las
manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego
se fue a enseñar en los pueblos vecinos. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús era conocido para los aldeanos de Nazaret. Ahí se había criado y, por lo mismo, su saber y sus señales resultaban desconcertantes. Esa misma incredulidad persigue a los profetas de hoy.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La Presentación del Señor
Santos: Nuestra Señora de San Juan de los Lagos. San Juan Teófanes Vernard, mártir.
BENDICIÓN DE LAS VELAS Y PROCESIÓN
Primera forma: Procesión
1. A una
hora conveniente, se reúnen los fieles en algún lugar adecuado,
fuera del templo donde va a efectuarse la procesión. Los fieles sostienen
en sus manos las velas apagadas.
2. El sacerdote, revestido de blanco, como para la misa, se
acerca, junto con los ministros, al lugar donde el pueblo está congregado.
En lugar de la casulla, puede usar la capa pluvial durante la bendición
de las velas y la procesión.
3. Mientras encienden las velas, se canta la antífona
siguiente u otro cántico apropiado.
Nuestro Señor vendrá con gran poder,
e iluminará los ojos de sus siervos, aleluya.
4. El sacerdote, después de saludar a los fieles en
la forma acostumbrada, les explica brevemente el significado del rito y los
exhorta a participar en él, activa y conscientemente. Lo puede hacer
con estas palabras u otras parecidas:
Hermanos, hace cuarenta días celebramos con júbilo el nacimiento
del Señor. Hoy también la Iglesia está de fiesta al celebrar
el día en que Jesús fue presentado en el templo por María
y José.
El Señor quiso sujetarse a este rito para cumplir con las exigencias
de la ley, pero, sobre todo, para manifestarse al pueblo que lo esperaba.
Impulsados por el Espíritu Santo, fueron al templo aquellos dos ancianos,
Simeón y Ana, e iluminados por el mismo Espíritu, reconocieron
al Señor y lo anunciaron a todos con entusiasmo.
También nosotros, que formamos el pueblo de Dios por la gracia del Espíritu
Santo, vayamos al encuentro de Cristo en la casa de Dios.
Hallaremos al Señor en la Eucaristía mientras esperamos su venida
gloriosa.
5. Después de la exhortación, el sacerdote bendice
las velas, diciendo con las manos juntas:
Oremos:
Dios nuestro, fuente y principio de toda luz, que concediste al justo Simeón
contemplar a Cristo, luz destinada a iluminar a todas las naciones, bendice
estas velas con las que tus fieles van a ir a tu encuentro en medio de himnos
de alabanza, y escucha su oración a fin de que por el camino del bien
puedan llegar a la luz inextinguible. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
Y rocía las velas con agua bendita, sin decir nada.
6. El sacerdote toma entonces la vela destinada a él
e inicia la procesión, diciendo:
Vayamos ahora alegres al encuentro del Señor.
7. Durante la procesión se canta la antífona
siguiente, o algún canto apropiado.
R/. Cristo es la luz enviada para iluminar a las naciones y para gloria de Israel.
Ahora, Señor, ya puede morir en paz tu siervo, según tu promesa.
R/.
Porque mis ojos han visto a tu salvador. R/.
Al Salvador a quien has puesto a la vista de todos los pueblos. R/.
8. Al entrar la procesión en el templo, se canta la
Antífona de entrada de la misa. Al llegar al altar, el sacerdote hace
la debida reverencia y, si se cree conveniente, lo inciensa. Luego se dirige
a la sede, en donde se quita la capa pluvial (si la usó en la procesión)
y se pone la casulla. Ahí mismo, después de que se ha cantado
el Gloria, dice la Oración Colecta como de ordinario. Prosigue luego
la misa de la manera acostumbrada.
Segunda forma: Entrada solemne
9. Los fieles se reúnen en el templo, teniendo las velas
en sus manos. El sacerdote, revestido de ornamentos blancos, va en compañía
de los ministros y de una representación de los fieles a un sitio adecuado,
ya sea ante la puerta del templo o en el interior del mismo, en donde, por lo
menos, una gran parte de los fieles, pueda participar cómodamente de
la ceremonia.
10. Al llegar el sacerdote al sitio escogido para la bendición
de las velas, se encienden éstas y se canta la antífona "Nuestro
Señor vendrá con gran poder", u otro cántico apropiado.
11. En seguida el sacerdote, después del saludo al pueblo
y de la breve exhortación, bendice las velas, como se indica en los números
4 y 5; se efectúa luego la procesión con los cánticos,
como en los números 6 y 7. Para la misa se observa lo indicado en el
número 8.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 47, 10-11)
Recordaremos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te conozcan y te alaben, porque es infinita tu misericordia.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, mira a tus fieles reunidos hoy para celebrar la presentación de tu Hijo Jesucristo en el templo, y concédenos que podamos presentarnos ante ti plenamente renovados en el espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 2, 14-18
Hermanos: Todos los hijos
de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra
misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte,
dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte,
vivían como esclavos toda su vida.
Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino
a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos
en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel
en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los
pecados del pueblo. Como él mismo fue probado por medio del sufrimiento,
puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús asumió
plenamente nuestra condición humana, experimentó el sufrimiento
y la adversidad, por lo mismo, aprendió a obedecer y compadecerse de
sus hermanos.
Del salmo 23 R/. El Señor es el rey de la gloria.
¡Puertas, ábranse de par en par; agrándense, portones eternos,
porque va a entrar el rey de la gloria! R/.
Y ¿quién es el rey de la gloria? Es el Señor, fuerte y
poderoso, el Señor, poderoso en la batalla. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 2,
32) R/. Aleluya, aleluya.
Tú eres, Señor, la luz que alumbra a las naciones y la gloria
de tu pueblo, Israel. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 2, 22-40
Transcurrido el tiempo de
la purificación de María, según la ley de Moisés,
ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo
al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito
varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer,
como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón
justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él
moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría
sin haber visto antes al Mesías del Señor. Motivado por el Espíritu,
fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño
Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó
en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
"Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo
que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al
que has preparado para bien de todos los pueblos; luz que alumbra a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel".
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras.
Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció:
"Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en
Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden
al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te
atravesará el alma".
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu
de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años
casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad.
No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con
ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios
y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de
Israel.
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se
volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y
fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba
con él. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Simeón y Ana se complementan y proclaman un par de mensajes a la familia de Jesús; esperanzador el primero, crítico el segundo. La promesa y la llamada de atención son inseparables.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sea agradable, Señor, el sacrificio de tu Hijo único, el Cordero sin mancha que tú quieres que la Iglesia te ofrezca por la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar.
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, porque al ser presentado
hoy en el templo tu eterno Hijo, fue proclamado por el Espíritu Santo
gloria de Israel y luz de las naciones.
Por eso, nosotros, al venir hoy llenos de júbilo al encuentro del Salvador,
te alabamos con los ángeles, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 2, 30-31)
Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has puesto ante la vista de todos los pueblos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que colmaste las esperanzas del anciano Simeón de no morir antes de ver al Mesías, completa en nosotros la obra de tu gracia por medio de esta comunión, para que sepamos buscar siempre a Cristo en esta vida y podamos llegar a contemplarlo en la eternidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Blas de Sebaste, mártir, y Osear de Hamburgo, obispo. Nuestra Señora de la Concepción de Suyapa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11, 19)
Los proyectos de su corazón subsisten de edad en edad, para librar de la muerte la vida de sus fieles, y reanimarlos en tiempo de hambre.
ORACIÓN COLECTA
Haz, Señor, que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo, y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, asemejándonos a él, merezcamos participar de la eterna redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Eclesiástico: 47, 2-13
Como
se aparta la grasa para los sacrificios, así fue escogido David entre
los hijos de Israel. Él jugaba con leones, como si fueran cabritos y
con osos, como si fueran corderos. Joven aún, mató al gigante
y lavó la deshonra de su pueblo: hizo girar su honda y de una pedrada
derribó la soberbia de Goliat. Porque invocó al Dios altísimo,
él le dio fuerza a su brazo para aniquilar a aquel poderoso guerrero
y restaurar el honor de su pueblo. Por eso celebraban con canciones su victoria
sobre diez mil enemigos, y lo bendecían en nombre del Señor.
Ya cuando era rey, peleó con todos sus enemigos y los derrotó.
Aniquiló a los filisteos y quebrantó su poder para siempre.
Por todos sus éxitos daba gracias al Dios altísimo y lo glorificaba.
Amaba con toda el alma a su creador y le entonaba canciones de alabanza.
Instituyó salmistas para el servicio del altar, que con sus voces hicieron
armoniosos los cantos. Celebró con esplendor las fiestas y organizó
el ciclo de las solemnidades. El santuario resonaba desde el alba con alabanzas
al nombre del Señor.
El Señor le perdonó sus pecados y consolidó su poder para
siempre. Le prometió una dinastía perpetua y le dio un trono glorioso
en Israel. Por sus méritos le sucedió un hijo sabio, que vivió
en paz:
Salomón fue rey en tiempos tranquilos, porque Dios pacificó sus
fronteras; le construyó un templo al Señor y le dedicó
un santuario eterno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En este recuento de la
historia de salvación se resaltan los hechos que Dios realizó
por mediación de David, quien sobresale por mostrar un corazón
agradecido por los favores divinos.
Del salmo 17 R/. Bendito sea Dios, mi salvador.
Perfecto es el camino del Señor y firmes sus promesas. Quien al Señor
se acoge, en él halla defensa. R/.
Bendito seas, Señor, que me proteges; que tú, mi salvador seas
bendecido. Te alabaré, Señor, ante los pueblos y elevaré
mi voz, agradecido. R/.
Tú concediste al rey grandes victorias y con David, tu ungido, y con
su estirpe siempre has mostrado, Señor, misericordia. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 8, 15) R/.Aleluya, aleluya.
Dichosos los que cumplen la palabra del Señor con un corazón bueno
y sincero, y perseveran hasta dar fruto. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 14-29
En aquel tiempo, como la
fama de Jesús se había extendido tanto, llegó a oídos
del rey Herodes el rumor de que Juan el Bautista había resucitado y sus
poderes actuaban en Jesús. Otros decían que era Elías;
y otros, que era un profeta, comparable a los antiguos. Pero Herodes insistía:
"Es Juan, a quien yo le corté la cabeza, y que ha resucitado".
Herodes había mandado apresar a Juan y lo había metido y encadenado
en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa
de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te está permitido
tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lo mandó
encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería
quitarle la vida; pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con
respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía
custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba
escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a
sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños.
La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó
mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme
lo que quieras y yo te lo daré". Y le juró varias veces:
"Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?".
Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió
ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo,
en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no
quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera
la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo
la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó
a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver
y lo sepultaron. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Juan atemorizaba a la dinastía herodiana usurpadora, por esa razón lo eliminaron. El profeta del Jordán convocaba multitudes y reavivaba las tradiciones libertarias de Israel.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, Padre misericordioso, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Hijo único, concédenos que, identificados con él en una perfecta unidad, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 7, 37-38)
Dice el Señor: Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba. De aquel que cree en mí, brotarán ríos de agua viva.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo participado de tu sacramento de amor, te pedimos, Señor, la gracia de parecemos a Cristo aquí en la tierra, para merecer compartir su gloria allá en el cielo, con él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Águeda de Roma y Juan de Brito, mártires. Beata Isabel Canori, madre de familia.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Como las vírgenes prudentes, santa Águeda conserva su lámpara encendida para salir al encuentro de Cristo.
ORACIÓN COLECTA
Que tu santa virgen y mártir Águeda, tan agradable siempre a tu corazón por la consagración de su virginidad y su valor en el martirio, nos obtenga, Señor, tu fortaleza, para superar nuestro egoísmo y nuestra cobardía. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 3, 4-13
En aquellos días,
el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios
y ofreció mil holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él
dormido en aquel lugar, se le apareció el Señor y le dijo: "Salomón,
pídeme lo que quieras y yo te lo daré". Salomón le
respondió: "Señor, tú trataste con misericordia a
tu siervo David, mi padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia
y rectitud de corazón. Más aún, también ahora lo
sigues tratando con misericordia, porque has hecho que un hijo suyo lo suceda
en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío,
que yo, tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más
que un muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro
perdido en medio de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo.
Por eso te pido que me concedas sabiduría de corazón para que
sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues sin ella,
¿quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?".
Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría
y le dijo: "Por haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas,
ni la muerte de tus enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo
lo que me has pedido. Te doy un corazón sabio y prudente, como no lo
ha habido antes ni lo habrá después de ti. Te voy a conceder,
además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza, que no habrá
rey que se pueda comparar contigo". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
La respuesta sensata del
joven Salomón le valió el favor divino. Dios le concedió
sabiduría y él aprendió a discernir el bien del mal, conduciendo
atinadamente a su pueblo.
Del salmo 118 R/. Enséñanos, Señor, a cumplir tus preceptos.
Sólo cumpliendo tus mandatos puede un joven vivir honestamente. Con todo
el corazón te voy buscando, no me dejes desviar de tus preceptos. R/.
En mi pecho guardé tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya.
Señor, bendito seas; enséñame tus leyes. R/.
Con mis labios he ido enumerando todos los mandamientos de tu boca. Más
me gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. R/.
ACLAMACIÓN (jn 10,
27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles
volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían
hecho y enseñado: Entonces él les dijo: "Vengan conmigo a
un lugar solitario, para que descansen un poco". Porque eran tantos los
que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar
apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces
de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba
esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor,
y se puso a enseñarles muchas cosas. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Las multitudes superan el anonimato, se organizan en grupos, escuchan la Palabra y comparten sus escasos bienes; Dios las acrecienta hasta alimentarlas con hartura.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Águeda te sean, Señor, tan agradables, como agradable fue a tus ojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 6)
Ya viene el esposo; salgamos al encuentro de Cristo, el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Águeda con la doble corona de la virginidad y el martirio, concédenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
V DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 94, 6-7)
Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Job: 7, 1-4. 6-7
En aquel día, Job
tomó la palabra y dijo: "La vida del hombre en la tierra es como
un servicio militar, y sus días, como días de un jornalero. Como
el esclavo suspira en vano por la sombra y el jornalero se queda aguardando
su salario, así me han tocado en suerte meses de infortunio y se me han
asignado noches de dolor. Al acostarme, pienso: '¿Cuándo será
de día?'. La noche se alarga y me canso de dar vueltas hasta que amanece.
Mis días corren más aprisa que una lanzadera y se consumen sin
esperanza. Recuerda, Señor, que mi vida es un soplo. Mis ojos no volverán
a ver la dicha". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Job sufre injustamente
y su existencia se vuelve insoportable. Con plena confianza, desahoga sus quejas
e interpela al Centinela del hombre para que lo libere del mal.
Del salmo 146 R/. Alabemos al Señor, nuestro Dios.
Alabemos al Señor, nuestro Dios, porque es hermoso y justo el alabarlo.
El Señor ha reconstruido a Jerusalén, y a los dispersos de Israel
los ha reunido. R/.
El Señor sana los corazones quebrantados y venda las heridas, tiende
su mano a los humildes y humilla hasta el polvo a los malvados. R/.
Él puede contar el número de estrellas y llama a cada una por
su nombre. Grande es nuestro Dios, todo lo puede; su sabiduría no tiene
límites. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 9, 16-19. 22-23
Hermanos: No tengo por qué
presumir de predicar el Evangelio, puesto que ésa es mi obligación.
¡Ay de mí, si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por propia
iniciativa, merecería recompensa; pero si no, es que se me ha confiado
una misión. Entonces, ¿en qué consiste mi recompensa? Consiste
en predicar el Evangelio gratis, renunciando al derecho que tengo a vivir de
la predicación.
Aunque no estoy sujeto a nadie, me he convertido en esclavo de todos, para ganarlos
a todos. Con los débiles me hice débil, para ganar a los débiles.
Me he hecho todo a todos, a fin de ganarlos a todos. Todo lo hago por el Evangelio,
para participar yo también de sus bienes. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Pablo conoce cuáles su misión: anunciar el Evangelio. Para que éste no pierda su fuerza, decide proclamarlo de forma gratuita, y sin depender de protección o patronazgo alguno.
ACLAMACIÓN (Mt 8,
17) R/. Aleluya, aleluya.
Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 29-39
En
aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan
a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en
cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó
y, tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó
la fiebre y se puso a servirles.
Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos
y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto
a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó
a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían
quién era él.
De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó,
salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón
y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: "Todos
te andan buscando". Él les dijo: "Vamos a los pueblos cercanos
para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido".
Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los
demonios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús recorre los poblados de Galilea aligerando a las personas de las cargas que las agobian. Enfermos y alienados recuperan su movilidad y su cordura, y acogen el mensaje del Reino.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, Dios nuestro, tú que nos has dado este pan y este vino para reparar nuestras fuerzas, conviértelos para nosotros en sacramento de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 5-6)
Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que has querido hacernos participar de un mismo pan y de un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera unidos en Cristo, que nuestro trabajo sea eficaz para la salvación del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La Iglesia entera —consagrados, laicos y sacerdotes— está al servicio de la proclamación del Evangelio. Esa es su razón de ser más profunda. Por eso recomienza continuamente su misión. Una iglesia encerrada en sus quehaceres internos se entibia y corrompe. La Iglesia no debe conformarse con cifras y estadísticas alegres. El alejamiento de muchos de sus miembros y el abandono de la práctica cristiana son evidentes. No hay tiempo que perder. El Evangelio es una fuerza transformadora que puede alentar la renovación personal, así como la transformación de prácticas caducas y deshumanizadoras.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Aquellos que siguieron en la tierra las huellas de Cristo, se alegran ahora en el cielo; y porque lo amaron hasta morir por él, con él se gozan eternamente.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que quisiste llamar a la vida eterna por medio de la cruz a Pablo Miki y a sus compañeros y les diste fortaleza para morir por ti, concédenos, por su intercesión, que sepamos vivir con honradez y sin miedo la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 8, 1-7. 9-13
En aquellos días,
el rey Salomón convocó en Jerusalén a todos los ancianos
y jefes de Israel, para subir allá el arca de la alianza del Señor
desde Sión, la ciudad de David. Todos los israelitas se congregaron en
torno al rey Salomón para la fiesta de los tabernáculos, que se
celebra el séptimo mes del año. Cuando llegaron los ancianos de
Israel, unos sacerdotes cargaron el arca de la alianza, y otros, junto con los
levitas, llevaron la tienda de la reunión, con todos los objetos sagrados
que en ella había.
El rey Salomón y toda la comunidad de Israel inmolaron frente al arca
ovejas y bueyes en tal número, que no se podían ni contar. Llevaron
el arca de la alianza del Señor hasta su lugar en el santuario, el lugar
santísimo, y la colocaron bajo las figuras de los querubines, de tal
modo que las alas de éstos quedaron cubriendo el arca y las varas que
servían para transportarla.
Lo único que había en el arca eran las dos tablas de piedra que
Moisés colocó ahí, cuando el Señor estableció
la alianza con los israelitas, a su salida de Egipto.
En cuanto los sacerdotes salieron de aquel sitio sagrado, una nube llenó
el templo, y esto les impidió continuar oficiando, porque la gloria del
Señor había llenado su templo. Entonces Salomón exclamó:
"El Señor dijo que habitaría en una espesa nube. Por eso,
Señor, la casa que te he construido con magnificencia será tu
morada". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El rey Salomón construyó
un templo para el Señor. La acción recibe la aprobación
divina en el momento cuando la gloria de Dios llenó el templo y habitó
en medio de su pueblo.
Del salmo 131 R/. Levántate, Señor, y ven con el arca.
Que se hallaba en Efrata nos dijeron; de Jaar en los campos la encontramos.
Entremos en la tienda del Señor y a sus pies, adorémoslo, postrados.
R/.
Levántate, Señor, ven a tu casa; ven con el arca, poderoso auxilio.
Tus sacerdotes vístanse de gala; tus fieles, jubilosos, lancen gritos.
Por amor a David, tu servidor, no apartes la mirada de tu ungido. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús proclamaba el Evangelio del Reino y curaba a la gente de toda enfermedad.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 53-56
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos terminaron la travesía del lago y tocaron tierra en Genesaret. Apenas bajaron de la barca, la gente los reconoció y de toda aquella región acudían a él, a cualquier parte donde sabían que se encontraba, y le llevaban en camillas a los enfermos. A dondequiera que llegaba, en los poblados, ciudades o caseríos, la gente le ponía a sus enfermos en la calle y le rogaba que por lo menos los dejara tocar la punta de su manto; y cuantos lo tocaban, quedaban curados. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las noticias de la presencia de Jesús corren de prisa por la ribera del lago. Al oírlas, la gente no vacila; carga a los enfermos en camilla y suplica la compasión del Maestro.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en honor de tus santos mártires y concédenos permanecer firmes en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 22, 28-30)
Ustedes son los que han perseverado conmigo en mis pruebas, y yo les preparo un Reino, dice el Señor, para que en él coman y beban en mi mesa.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que admirablemente ilustraste el misterio de la cruz con el ejemplo de tus santos mártires, concédenos la gracia, ya que hemos sido alimentados con el Cuerpo de Cristo, de seguirlo con fidelidad en la Iglesia para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ricardo de Inglaterra, rey; y Anselmo Polanco. Beato Pío IX, Papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hch 12, 5)
Mientras custodiaban a Pedro en la cárcel, la comunidad oraba a Dios por él insistentemente.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu misteriosa providencia has querido asociar tu Iglesia a los sufrimientos de tu Hijo, concede el don de la paciencia y de la caridad a los fieles que sufren persecución a causa de tu nombre, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 8, 22-23. 27-30
El día de la dedicación
del templo, Salomón, de pie ante el altar del Señor y en presencia
de toda la asamblea de Israel, levantó los brazos al cielo y dijo esta
oración:
"Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en
los cielos, ni aquí abajo en la tierra. Tú eres fiel a la alianza
que hiciste con tus siervos, y les muestras tu misericordia, cuando cumplen
de todo corazón tu voluntad.
Si ni el cielo infinito te puede contener, ¿cómo va a ser posible,
Señor, que vivas en medio de los hombres y habites en esta casa que yo
te he construido? Pero ciertamente atenderás a la oración de tu
siervo y a su plegaria, Señor, Dios mío, y oirás el clamor
y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti: Que noche y día
estén abiertos tus ojos sobre este templo, sobre este lugar, del cual
has dicho: 'Yo estaré ahí'. Escucha la oración que tu siervo
te dirige en este sitio.
Oye, pues, Señor, la súplica de este siervo tuyo y de tu pueblo,
Israel. Cuando oren en este lugar, escúchalos desde el cielo, en donde
tienes tu morada. Escúchanos y perdónanos". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Salomón sabe que
ningún edificio puede encerrar la grandeza de Dios. Dios reside en una
dimensión (la morada celeste) que escapa a las condiciones de espacio
y tiempo.
Del salmo 83 R/. Qué agradable, Señor, es tu morada.
Anhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo
se estremece y el Dios vivo es la causa. R/.
Hasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido,
cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío.
R/.
Dichosos los que viven en tu casa: te alabarán para siempre; dichosos
los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más
vigor.
Pues un día en tus atrios vale más que mil fuera de ellos, y yo
prefiero el umbral de la casa de mi Dios, al lujoso palacio del perverso. R/.
ACLAMACIÓN (Sal
118, 36. 29) R/. Aleluya, aleluya.
Inclina, Dios mío, mi corazón a tus preceptos y dame la gracia
de cumplir tu voluntad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 7, 1-13
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos
de Jerusalén. Viendo que algunos de los discípulos de Jesús
comían con las manos impuras, es decir, sin habérselas lavado,
los fariseos y los escribas le preguntaron: "¿Por qué tus
discípulos comen con manos impuras y no siguen la tradición de
nuestros mayores?". (Los fariseos y los judíos, en general, no comen
sin lavarse antes las manos hasta el codo, siguiendo la tradición de
sus mayores; al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones,
y observan muchas otras cosas por tradición, como purificar los vasos,
las jarras y las ollas).
Jesús les contestó: "¡Qué bien profetizó
Isaías sobre ustedes, hipócritas, cuando escribió: Este
pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de
mí. Es inútil el culto que me rinden, porque enseñan doctrinas
que no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan a un lado el mandamiento de
Dios, para aferrarse a las tradiciones de los hombres".
Después añadió: "De veras son ustedes muy hábiles
para violar el mandamiento de Dios y conservar su tradición. Porque Moisés
dijo: Honra a tu padre y a tu madre. El que maldiga a su padre o a su madre,
morirá. Pero ustedes dicen: 'Si uno dice a su padre o a su madre: Todo
aquello con que yo te podría ayudar es corbán (es decir, ofrenda
para el templo), ya no puede hacer nada por su padre o por su madre'. Así
anulan la palabra de Dios con esa tradición que se han transmitido. Y
hacen muchas cosas semejantes a ésta". Palabra del Señor,
Gloria a ti, Señor Jesús.
Las personas habían aprendido a escaparse de las exigencias profundas de la ley. Jesús las confronta y anima a cumplir el espíritu de los mandatos y designios divinos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras humildes ofrendas y oraciones y concede, a cuantos padecen persecución por servirte con fidelidad, el gozo de verse asociados al sacrificio de tu Hijo Jesucristo y la íntima certeza de que se hallan escritos sus nombres en el libro de los elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 10, 32)
A quien me reconozca delante de los hombres yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Con la fuerza de este sacramento, confírmanos, Señor, en la verdad y concede a nuestros hermanos perseguidos la fuerza y la alegría que da al cristiano el ir con su cruz detrás de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Jerónimo Emiliano, fundador; Josefina Bakhita, religiosa, y Coínta de Alejandría, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 26, 7. 9)
Escucha, Señor, mi voz y mis clamores y ven en mi ayuda; no me rechaces, ni me abandones, Dios, salvador mío.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, fuerza de todos los que en ti confían, ayúdanos con tu gracia, sin la cual nada puede nuestra humana debilidad, para que podamos serte fieles en la observancia de tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 10, 1-10
En aquellos días,
la reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón y quiso
cerciorarse personalmente de su sabiduría, haciéndole algunas
preguntas sutiles. Llegó, pues, a Jerusalén con una gran caravana
de camellos cargados de perfumes, oro en gran cantidad y piedras preciosas.
Entró en el palacio de Salomón y le hizo al rey las preguntas
que había preparado. Salomón respondió a todas, de modo
que no dejó de contestar ni la más difícil.
Cuando la reina de Sabá comprobó la sabiduría de Salomón
y vio el palacio que había construido, los manjares de su mesa, las habitaciones
de sus servidores, el porte y los vestidos de sus ministros, sus coperos y los
sacrificios que ofrecía en el templo del Señor, se quedó
maravillada y dijo al rey:
"De veras es cierto lo que en mi país me habían contado de
ti y de tu sabiduría. Yo no quería creerlo, pero ahora que estoy
aquí y lo veo con mis propios ojos, comprendo que no me habían
dicho ni la mitad, pues tu sabiduría y tu prosperidad superan todo cuanto
oí decir.
Dichoso tu pueblo y dichosos estos servidores tuyos, que siempre están
en tu presencia y escuchan tu sabiduría. Bendito sea el Señor,
tu Dios, que se ha complacido en ti y que por el amor eterno que le tiene a
Israel, te ha elegido para colocarte en el trono de Israel y te ha hecho rey
para que gobiernes con justicia".
La reina le regaló a Salomón cuatro toneladas de oro y gran cantidad
de perfumes y de piedras preciosas; nunca hubo en Jerusalén tal cantidad
de perfumes como la que la reina de Sabá le obsequió a Salomón.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Salomón es presentado
como prototipo de la bendición divina. Su grandeza y sabiduría
no son una conquista personal, sino una participación del amor eterno
de Dios por su pueblo.
Del salmo 36 R/. Rectas y sabias son las palabras del justo.
Pon tu vida en las manos del Señor, en él confía, y hará
que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol del mediodía. R/.
Rectas y sabias son las palabras del justo. Lleva en su corazón la ley
de Dios, sus pasos son seguros. R/.
La salvación del justo es el Señor; en la tribulación él
es su amparo. A quien en él confía, Dios lo salva de los hombres
malvados. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
jn 17,17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 7, 14-23
En
aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: "Escúchenme
todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre;
lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro".
Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos
le preguntaron qué quería decir aquella parábola.
Él les dijo: "¿Ustedes también son incapaces de comprender?
¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede
contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después,
sale del cuerpo?". Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos.
Luego agregó: "Lo que sí mancha al hombre es lo que sale
de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas,
las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias,
las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación,
el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al
hombre".Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Lo malo sale del corazón del hombre. Las actitudes escrupulosas en relación con el contagio exterior olvidan dicha verdad. La pureza interior es más importante que la pureza ritual.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que en estos dones que te presentamos has otorgado al hombre el pan que lo alimenta y el sacramento que le da nueva vida, haz que nunca llegue a faltarnos este sustento del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 26, 4)
Una sola cosa he pedido al Señor y es lo único que busco: habitar en su casa todos los días de mi vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nuestra participación en este sacramento, signo de la unión de los fieles en ti, contribuya, Señor, a la unidad de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituíste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 11, 4-13
Cuando el rey Salomón
envejeció, sus mujeres le desviaron el corazón hacia otros dioses;
su corazón ya no perteneció por entero al Señor, como el
de David, su padre. Salomón dio culto a Astarté, diosa de los
fenicios, y a Molok, el abominable ídolo de los amonitas. Hizo lo que
el Señor reprueba; no se mantuvo plenamente fiel al Señor, como
David, su padre.
Sobre el monte que está frente a Jerusalén construyó un
altar a Kemós, ídolo de Moab, y otro a Molok, ídolo de
los amonitas. Y también mandó construir altares para que sus mujeres
extranjeras pudieran quemar incienso y ofrecer sacrificios a sus dioses.
Esto irritó al Señor, porque Salomón había desviado
su corazón del Señor, Dios de Israel, que se le había aparecido
dos veces y le había prohibido precisamente dar culto a otros dioses.
Pero Salomón no lo obedeció.
Entonces el Señor le dijo: "Porque te has portado así conmigo
y has sido infiel a mi alianza y a los mandamientos que te di, te voy a arrebatar
el reino y se lo voy a dar a un siervo tuyo. Sin embargo, por consideración
a David, tu padre, no lo haré durante tu vida, sino en vida de tu hijo.
Pero no le voy a quitar todo el reino. Por amor a mi siervo, David, y a Jerusalén,
mi ciudad predilecta, le dejaré a tu hijo una tribu". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El narrador no sólo
registra los éxitos, también da cuenta de los reveses del rey
Salomón. En particular destaca su conducta favorable a la idolatría
y al sincretismo religioso.
Del salmo 105 R/. Por tu pueblo, Señor, acuérdate de mí.
Dichosos los que cumplen la ley y obran siempre conforme a la justicia. Por
el amor que tienes a tu pueblo, acuérdate de nosotros, Señor,
y sálvanos. R/.
Nuestros padres se unieron con paganos y aprendieron sus prácticas; dieron
culto a los ídolos y éstos fueron para ellos como una trampa.
R/.
Entonces entregaron hijos e hijas en sacrificio a los demonios, y el Señor
renegó de su pueblo y estalló su enojo. R/.
ACLAMACIÓN (Sant
1,21) R/. Aleluya, aleluya.
Acepten dócilmente la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz
de salvarlos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 7, 24-30
En
aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región
donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que
nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido.
Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu
impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus
pies.
Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús
que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: "Deja
que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos
para echárselo a los perritos". La mujer le replicó: "Sí,
Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa,
comen las migajas que tiran los niños".
Entonces Jesús le contestó: "Anda, vete; por eso que has
dicho, el demonio ha salido ya de tu hija". Al llegar a su casa, la mujer
encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había
salido de ella. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La sirofenicia no es una mujer inoportuna. El evangelista la presenta reconociendo a Jesús como Señor. Para ella, el señorío pleno de Dios es universal e incluyente.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Escolástica de Nursia, fundadora; Mártires de Numidia. Beato Luis Stepinac, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sal 23, 5-6)
Santa Escolástica ha recibido la bendición del Señor, ha encontrado gracia delante de Dios, su salvador, porque buscó sinceramente al Señor.
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar la fiesta de santa Escolástica, te pedimos, Señor, que, a imitación suya, aprendamos a servirte con un amor infatigable y a disfrutar profundamente tu amistad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 11, 29-32; 12,19
En aquel tiempo, Jeroboam,
siervo de Salomón, salió de Jerusalén y se encontró
por el camino al profeta Ajías, de Silo, que llevaba puesto un manto
nuevo. Estaban los dos solos en el campo. Ajías tomó su manto,
lo rasgó en doce pedazos y le dijo a Jeroboam: "Toma diez pedazos,
pues el Señor, Dios de Israel, te manda decir: 'Voy a desgarrar el reino
de Salomón. A ti te daré diez tribus, y a Salomón solamente
le dejaré una en consideración a David, mi siervo, y a Jerusalén,
la ciudad que elegí entre todas las tribus de Israel'".
Y desde entonces hasta el día de hoy, Israel se separó de la casa
de David. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La infidelidad de Salomón
acarreó el desmoronamiento del reino. En adelante. Israel no podrá
mantenerse unido, y comenzará la división del pueblo en dos reinos.
Del salmo R/. Israel, yo soy tu Dios: cumple mis mandatos.
No tendrás otro Dios fuera de mí, ni adorarás a dioses
extranjeros. Pues yo, el Señor, soy el Dios tuyo, el que te sacó
de Egipto, tu destierro. R/.
Pero Israel no oyó mi voz y mi pueblo no quiso obedecerme. Los entregué,
por eso, a sus caprichos y los dejé vivir como quisiesen. R/.
¡Ojalá que mi pueblo me escuchara y cumpliera Israel con mis mandatos!
Yo, al punto, humillaría a sus enemigos y sentirían mi mano sus
contrarios. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras de
tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37
En
aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de
nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de
Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban
que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente,
le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con
saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!"
(que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento sé le
abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó
a hablar sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más
se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban
asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace
oír a los sordos y hablar a los mudos". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La multitud que atestigua el milagro constata entusiasmada que Jesús "todo lo hace bien". Él está recreando y regenerando a la humanidad. La nueva creación comienza a asomarse.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira Señor, con bondad, los dones que tu pueblo te presenta para celebrar la memoria de santa Escolástica, y concédenos que, libres de las ambiciones y egoísmos de este mundo, te busquemos a ti, como nuestro único bien verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 33, 9)
Prueben y vean qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se acoge a él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, con la luz y la fuerza de este sacramento que hemos recibido, condúcenos siempre por el camino de tu amor, a fin de que la obra de salvación que has iniciado en nosotros se vea coronada el día de la venida gloriosa de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Nuestra Señora de Lourdes. San Gregorio II, Papa. Beato Tobías Francisco Borras, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Padre misericordioso, ven en ayuda de nuestra debilidad y, por intercesión de María, Madre inmaculada de tu Hijo, haz que podamos resurgir del pecado a una vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 12, 26-32; 13, 33-34
En aquellos días,
Jeroboam, rey de Israel, pensaba para sus adentros: "El reino todavía
puede volver a la casa de David. Si el pueblo sigue yendo a Jerusalén
a ofrecer sacrificios en el templo del Señor, acabará por ponerse
de parte de Roboam, rey de Judá, y a mí me matarán".
Por lo tanto, después de consultarlo, Jeroboam mandó hacer dos
becerros de oro y le dijo al pueblo: "Ya no tienen para qué ir a
Jerusalén, porque aquí tienes, Israel, a tu Dios, el que te sacó
de Egipto". Él colocó uno de los becerros en Betel, mientras
el pueblo iba con el otro a la ciudad de Dan.
Además mandó construir templos en la cima de los montes y puso
de sacerdotes a hombres del pueblo, que no pertenecían a la tribu de
Leví. Instituyó una fiesta el día quince del octavo mes,
parecida a la que se celebraba en Judá. Él mismo subió
al altar en Betel para ofrecer sacrificios a los becerros que había mandado
hacer; y ahí, en Betel, designó a los sacerdotes para los templos
que había construido.
Jeroboam no cambió su mala conducta y siguió nombrando a gente
común y corriente para que fueran sacerdotes de los templos que había
construido en la cima de los montes; consagraba como sacerdote a todo aquel
que lo deseaba. Éste fue el pecado que causó la destrucción
y el exterminio de la dinastía de Jeroboam. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El narrador presenta los
orígenes del culto en el reino del Norte como algo ilegítimo.
Está convencido de que el verdadero culto al Señor se realiza
en Jerusalén. :
Del salmo 105 R/. Perdona, Señor, las culpas de tu pueblo.
Hemos pecado igual que nuestros padres, cometimos maldades e injusticias. Allá
en Egipto, nuestros padres no entendieron, Señor, tus maravillas. R/.
En el Horeb hicieron un becerro, un ídolo de oro, y lo adoraron. Cambiaron
al Dios que era su gloria por la imagen de un buey que come pasto. R/.
Se olvidaron del Dios que los salvó y que hizo portentos en Egipto, en
la tierra de Cam, mil maravillas, y en las aguas del mar Rojo, sus prodigios.
R/.
ACLAMACIÓN (Mt 4,
4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 1-10
En
aquellos días, vio Jesús que lo seguía mucha gente y no
tenían qué comer. Entonces llamó a sus discípulos
y les dijo:
"Me da lástima esta gente: ya llevan tres días conmigo y
no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar
en el camino. Además, algunos han venido de lejos".
Sus discípulos le respondieron: "¿Y dónde se puede
conseguir pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?". Él
les preguntó: "¿Cuántos panes tienen?". Ellos
le contestaron: "Siete".
Jesús mandó a la gente que se sentara en el suelo; tomó
los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió
y los fue dando a sus discípulos, para que los distribuyeran. Y ellos
los fueron distribuyendo entre la gente.
Tenían, además, unos cuantos pescados. Jesús los bendijo
también y mandó que los distribuyeran. La gente comió hasta
quedar satisfecha, y todavía se recogieron siete canastos de sobras.
Eran unos cuatro mil. Jesús los despidió y luego se embarcó
con sus discípulos y llegó a la región de Dalmanuta. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La gente había venido de lejos y no podía regresar a casa, sin desfallecer por el camino. La jornada es larga y el alimento, indispensable. Jesús nos da el pan de la Palabra y el pan de la Eucaristía.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que, al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Julián el Hospitalario, penitente; Umbelina de Claraval, religiosa, y Eulalia de Barcelona, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 30, 3-4)
Sírveme de defensa, Dios mío, de roca y fortaleza salvadoras; y, pues eres mi baluarte y mi refugio, acompáñame y guíame.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Señor nuestro, que prometiste venir y hacer tu morada en los corazones rectos y sinceros, concédenos la rectitud y sinceridad de vida que nos hagan dignos de esa presencia tuya. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Levítico: 13,1-2. 44-46
El Señor dijo a Moisés y a Aarón: "Cuando alguno tenga en su carne una o varias manchas escamosas o una mancha blanca y brillante, síntomas de la lepra, será llevado ante el sacerdote Aarón o ante cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un leproso, y el sacerdote lo declarará impuro. El que haya sido declarado enfermo de lepra, traerá la ropa descosida, la cabeza descubierta, se cubrirá la boca e irá gritando: '¡Estoy contaminado! ¡Soy impuro!'. Mientras le dure la lepra, seguirá impuro y vivirá solo, fuera del campamento". Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.
La lepra era un estigma
social y, en segundo lugar, una enfermedad. Jesús cura al leproso y le
permite reintegrarse a la comunidad. El sacerdote da el visto bueno de la curación.
Del salmo 31 R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en
el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.
Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te
confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.
Alégrense con el Señor y regocíjense los justos todos,
y todos los hombres de corazón sincero canten de gozo. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 31-11,1
Hermanos: Todo lo que hagan ustedes, sea comer, o beber o cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo ni a los judíos, ni a los paganos ni a la comunidad cristiana. Por mi parte, yo procuro dar gusto a todos en todo, sin buscar mi propio interés, sino el de los demás, para que se salven. Sean, pues, imitadores míos, como yo lo soy de Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La unidad cristiana procura combinar las diferentes opiniones, practica la tolerancia y el respeto mutuo. Pablo concilio su libertad cristiana con el respeto a los débiles.
ACLAMACIÓN (Lc 7,16)
R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45
En
aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle
de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús
se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le
dijo: "¡Sí quiero: Sana!". Inmediatamente se le quitó
la lepra y quedo limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes
a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu
purificación lo prescrito por Moisés". Pero aquel hombre
comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús no podía ya
entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares solitarios,
adonde acudían a él de todas partes. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El enfermo exhibe una confianza profunda en Jesús. Declara que todo depende en último término de su querer y voluntad. Basta una palabra de Jesús para que recupere su salud.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique, nos renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 16)
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las sociedades marcan los límites de lo permitido y lo prohibido. Unas conductas son rechazadas y otras son aprobadas. En ocasiones, los factores externos (raza, condición social, sexo) son usados para discriminar a las personas. Las discriminaciones son más humillantes cuando pretenden justificante en nombre de Dios. La revelación que Jesús nos comparte constituye una crítica a toda discriminación. Dios es el Padre de todos, de justos e injustos, de buenos y malos. Por tanto, aunque los seres humanos no consigan superar algunas diferencias odiosas (pobres-ricos, esclavos-libres) y otras naturales (raciales, sexuales), ésas no volverán a ser motivo de discriminación.
Santos: Beata Cristina de Espoleto. Santos Pablo Le Van Loe, mártir, y Martiniano de Atenas, ermitaño.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 6, 3-4)
Ten piedad de mí, Señor, porque me encuentro sin fuerzas. Cúrame, Señor, porque la enfermedad me aflige.
ORACIÓN COLECTA
Omnipotente y eterno Dios, salvación eterna de los que creen en ti, escucha las súplicas que te dirigimos por tus hijos enfermos, para que, recuperada la salud, puedan darte gracias entre tu pueblo santo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1, 1-11
Santiago, siervo de Dios
y de Jesucristo, el Señor, saluda a las doce tribus, dispersas por el
mundo.
Hermanos míos: Cuando se vean asediados por toda clase de pruebas y tentaciones,
ténganse por dichosos, sabiendo que las pruebas a que se ve sometida
su fe les darán fortaleza, y esta fortaleza los llevará a la perfección
en las buenas obras y a una vida íntegra e irreprochable.
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios y él
se la dará; porque Dios da a todos con generosidad y sin regatear. Pero
tiene que pedírsela con fe y sin dudar; pues el que duda se parece a
las olas del mar, que van y vienen, agitadas por el viento. Quien es inconstante
e indeciso en su vida, no recibirá nada del Señor.
Que el hermano de condición humilde esté orgulloso de su alta
dignidad, y el rico, de su humilde condición, pues se acabará
como las flores del campo. Porque sale el sol y con su calor quema las hierbas;
se caen las flores y se acaba su belleza. Así se marchitará el
rico, en medio de todas sus empresas. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El hombre moderno vive
angustiado porque no tolera la idea del más mínimo fracaso en
su vida. Las primeras comunidades cristianas no se espantaban ante las pruebas,
las asumían con alegría.
Del salmo 118 R/. Danos tu misericordia, Señor, y tendremos vida.
Antes de la aflicción fui un descarriado, pero ahora obedezco tus palabras.
Tú, que eres bueno y haces beneficios, instruyeme en tus leyes. R/.
Sufrir fue provechoso para mí, pues aprendí, Señor, tus
mandamientos. Para mí valen más tus enseñanzas que miles
de monedas de oro y plata. R/.
Yo bien sé que son justos tus decretos y que tienes razón cuando
me afliges. Señor, que tu amor me consuele, conforme a las promesas que
me has hecho. R/.
ACLAMACIÓN (jn 14,
6) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 11-13
En
aquel tiempo, se acercaron a Jesús los fariseos y se pusieron a discutir
con él, y para ponerlo a prueba, le pedían una señal del
cielo. Jesús suspiró profundamente y dijo: "¿Por qué
esta gente busca una señal? Les aseguro que a esta gente no se le dará
ninguna señal".
Entonces los dejó, se embarcó de nuevo y se fue a la otra orilla.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
"No hay peor ciego que el que no quiere ver", dice el refrán. La escena evangélica lo confirma. Los fariseos vieron los signos del Reino, pero no los contemplaron con apertura de corazón.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida, recibe las
súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia por nuestros
hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora por su enfermedad
se nos convierta pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 1, 24)
Así completo en mi carne los dolores de Cristo, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con tu poder a estos hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan a ocupar su lugar en la asamblea de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de la Esperanza
Santos: Cirilo de Tesalónica, monje; Metodio de Sirmio, obispo, y Marón de Siria, anacoreta.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Estos son los santos varones a quienes Dios eligió amorosamente y dio una gloria eterna, y por cuya doctrina resplandece la Iglesia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que por medio de los santos Cirilo y Metodio iluminaste con la luz del Evangelio a los pueblos eslavos, abre nuestro corazón para que aceptemos tu palabra y ayúdanos a vivir de acuerdo con la fe que profesamos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1, 12-18
Hermanos: Dichoso el hombre
que sufre la tentación, porque después de superarla, recibirá
en premio la corona de la vida, que Dios ha prometido a los que lo aman.
Que nadie diga, cuando sufre una tentación, que es Dios el que lo tienta,
porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni pone él mismo a nadie
en tentación. Más bien, cuando alguno es tentado, es su propia
concupiscencia la que lo arrastra y lo seduce. La concupiscencia concibe y da
a luz al pecado; y el pecado, cuando madura, engendra la muerte.
No se equivoquen, queridos hermanos: Todo beneficio y todo don perfecto viene
de lo alto, del creador de la luz, en quien no hay ni cambios ni sombras. Por
su propia voluntad nos engendró por medio del Evangelio, para que fuéramos,
en cierto modo, primicias de sus creaturas. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Cuando los deseos se acrecientan
y se adueñan de la personalidad humana terminan convirtiéndose
en verdugos que nos prueban, nos vencen e imponen sus dictados irracionales.
Del salmo 93 R/. Señor, dichoso aquel a quien tú educas.,
Señor, dichoso aquel a quien tú educas y enseñas a cumplir
tus mandamientos; cuando lleguen las horas de desgracia, no perderá el
sosiego. R/.
Jamás rechazará Dios a su pueblo ni dejará a los suyos
sin amparo. Hará justicia al justo y dará un porvenir al hombre
honrado. R/.
Cuando me hallaba al borde del sepulcro, tu amor, Señor, me conservó
la vida; cuando se multiplican mis problemas, en tus consuelos hallo mi delicia.
R/.
ACLAMACIÓN (Jn 14,
23) R/.Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos
en él nuestra morada, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 14-21
En
aquel tiempo, cuando los discípulos iban con Jesús en la barca,
se dieron cuenta de que se les había olvidado llevar pan; sólo
tenían uno. Jesús les hizo esta advertencia: "Fíjense
bien y cuídense de la levadura de los fariseos y de la de Herodes".
Entonces ellos comentaban entre sí: "Es que no tenemos panes".
Dándose cuenta de ello, Jesús les dijo: "¿Por qué
están comentando que no trajeron panes? ¿Todavía no entienden
ni acaban de comprender? ¿Tan embotada está su mente? ¿Para
qué tienen ustedes ojos, si no ven, y oídos, si no oyen? ¿No
recuerdan cuántos canastos de sobras recogieron, cuando repartí
cinco panes entre cinco mil hombres?". Ellos le contestaron: "Doce".
Y añadió: "¿Y cuántos canastos de sobras recogieron
cuando repartí siete panes entre cuatro mil?". Le respondieron:
"Siete". Entonces él dijo: "¿Y todavía no
acaban de comprender?". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
La experiencia es el pasado que se hace vivo en el presente. Los signos de los panes debían ser la experiencia, que reavivaría el amor de Dios en la mente de los discípulos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la festividad de tus santos Cirilo y Metodio y concédenos una gran sinceridad de corazón para poder agradarte siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor,
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 15)
Ya no los llamo siervos, dice el Señor; porque el siervo no sabe lo que hace su señor. A ustedes los llamo amigos porque todo lo que he oído a mi Padre, se lo he dado a conocer.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que nos llene, Señor, de tu alegría el sacramento de salvación que hemos recibido en esta festividad de tus santos Cirilo y Metodio, en quienes veneramos a nuestros padres en la fe y proclamamos que eres admirable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Eclo 36, 18-19)
Señor, concede la paz a los que en ti esperan; escucha las oraciones de tus hijos y guíanos por el camino de la justicia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz, concédenos trabajar incansablemente por establecer la justicia, sin la cual es imposible garantizar una paz auténtica y, duradera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 1, 19-27
Queridos hermanos, tengan
esto presente: que cada uno sea pronto para escuchar y lento para hablar, lento
para enojarse; porque la ira del hombre no produce la rectitud que quiere Dios.
Arranquen, pues, de ustedes toda impureza y maldad y acepten dócilmente
la palabra que ha sido sembrada en ustedes y es capaz de salvarlos.
Pongan en práctica esa palabra y no se limiten a escucharla, engañándose
a ustedes mismos; pues quien escucha la palabra y no la pone en práctica,
se parece a un hombre que se mira la cara en un espejo, y después de
mirarse, se da la media vuelta y al instante se olvida de cómo es. En
cambio, el que se concentra en la ley perfecta de la libertad y es constante,
no en oírla y olvidarla, sino en ponerla por obra, ése encontrará
su felicidad en practicarla. Si alguno cree que es hombre religioso, pero no
sabe poner freno a su lengua, él mismo se engaña y su religión
no sirve de nada. La religión pura e intachable a los ojos de Dios Padre,
consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones,
y en guardarse de este mundo corrompido. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Las exigencias que la Palabra
de Dios nos plantea al principio nos incomodan. Sin embargo, una vez que la
hemos cumplido se convierte en fuente de consuelo y alegría.
Del salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?
El hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en
sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.
Quien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio
a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.
Quien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes,
ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Ef 1,17-18) Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para
que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 22-26
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron a Betsaida y enseguida
le llevaron a Jesús un ciego y le pedían que lo tocara. Tomándolo
de la mano, Jesús lo sacó del pueblo, le puso saliva en los ojos,
le impuso las manos y le preguntó: "¿Ves algo?". El
ciego, empezando a ver, le dijo: "Veo a la gente, como si fueran árboles
que caminan".
Jesús le volvió a imponer las manos en los ojos y el hombre comenzó
a ver perfectamente bien: estaba curado y veía todo con claridad. Jesús
lo mandó a su casa, diciéndole: "Vete a tu casa, y si pasas
por el pueblo, no se lo digas a nadie". Palabra del Señor
. Gloria a ti, Señor Jesús.
El ciego de Betsaida ocupa un lugar destacado en la secuencia del relato evangélico. Es una figura contrastante que exhibe la ceguera de Pedro y los demás discípulos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor, reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 9)
Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, fomentemos entre todos los hombres la paz que él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Onésimo de Éfeso, obispo, y Pedro de Castelnau, mártir. Beato José Allamano, fundador.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 2,1-9
Hermanos: Puesto que ustedes
tienen fe en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no tengan favoritismos.
Supongamos que entran al mismo tiempo en una reunión un hombre con un
anillo de oro, lujosamente vestido, y un pobre andrajoso, y que fijan ustedes
la mirada en el que lleva el traje elegante y le dicen: "Tú, siéntate
aquí, cómodamente". En cambio le dicen al pobre: "Tú,
párate allá o siéntate aquí en el suelo, a mis pies".
¿No es esto tener favoritismos y juzgar con criterios torcidos?
Queridos hermanos, ¿acaso no ha elegido Dios a los pobres de este mundo
para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los
que lo aman? Ustedes, en cambio, han afrentado al pobre. ¿Acaso no son
los ricos los que los oprimen a ustedes, los que los arrastran a los tribunales?
¿No son ellos los que denigran el nombre ilustre que les impusieron a
ustedes? Si cumplen la ley suprema de la Sagrada Escritura;
Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obran bien; pero si tienen
favoritismos, están cometiendo un pecado y esa ley los acusa como transgresores.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El cumplimiento cabal de
la ley del Reino incluye la vivencia del amor al prójimo y se concreta
en la superación de toda actitud de favoritismo y toda discriminación.
Del salmo 33 R/. E1 Señor escucha el clamor de los pobres.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando
acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te
sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los
pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 27-33
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a los poblados
de Cesárea de Filipo. Por el camino les hizo esta pregunta: "¿Quién
dice la gente que soy yo?". Ellos le contestaron: "Algunos dicen que
eres Juan el Bautista; otros, que Elías; y otros, que alguno de los profetas".
Entonces él les preguntó: "Y ustedes, ¿quién
dicen que soy yo?". Pedro le respondió: "Tú eres el
Mesías". Y él les ordenó que no se lo dijeran a nadie.
Luego se puso a explicarles que era necesario que el Hijo del hombre padeciera
mucho, que fuera rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas,
que fuera entregado a la muerte y resucitara al tercer día.
Todo esto lo dijo con entera claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte
y trataba de disuadirlo. Jesús se volvió, y mirando a sus discípulos
reprendió a Pedro con estas palabras: "¡Apártate de
mí, Satanás! Porque tú no juzgas según Dios, sino
según los hombres". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús interroga a los suyos, hace un "sondeo de opinión" y los anima a que confiesen, de manera personal, cuál es la relación que mantienen con él. Esa pregunta sigue viva y latente.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51 -52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Hijo, protege en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación merezcamos alcanzar sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 2, 14-24. 26
Hermanos míos: ¿De
qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no la demuestra con obras?
¿Acaso podrá salvarlo esa fe?
Supongamos que algún hermano o hermana carece de ropa y del alimento
necesario para el día, y que uno de ustedes le dice: "Que te vaya
bien; abrígate y come", pero no le da lo necesario para el cuerpo,
¿de qué le sirve que le digan eso? Así pasa con la fe;
si no se traduce en obras, está completamente muerta.
Quizás alguien podría decir: "Tú tienes fe y yo tengo
obras. A ver cómo, sin obras, me demuestras tu fe; yo, en cambio, con
mis obras te demostraré mi fe".
Tú crees, por ejemplo, que hay un solo Dios y haces bien; pero los demonios
también creen eso y, sin embargo, tiemblan. ¿Quieres saber, hombre
ignorante, por qué la fe sin obras es estéril? ¿Acaso nuestro
padre Abraham no fue justificado por sus obras, cuando ofreció a su hijo
Isaac sobre el altar? Fíjate cómo su fe colaboraba con sus obras
y por las obras se perfeccionaba su fe.
Así se cumplió lo que dice aquel pasaje de la Escritura: Abraham
tuvo fe en Dios y eso le valió la justificación, y por eso se
le llamó "amigo de Dios".
Ya ven cómo la persona es justificada por las obras, no por la fe sola.
Pues así como un cuerpo que no respira es un cadáver, la fe sin
obras está muerta. Palabra de Dios, Te alabamos, Señor.
La insistencia en la importancia
de las obras no minusvalora la centralidad de la fe. La fe auténtica
se vuelve un principio activo y operante que transforma la propia realidad.
Del salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
R/.
Fortuna y bienestar habrá en su casa, siempre obrarán conforme
a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas
brilla. R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás
se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 15,
15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer
todo lo que le he oído a mi Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 8, 34-9, 1
En
aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos
y les dijo: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo,
que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la
perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio,
la salvará.
¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, sí pierde
su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gente,
idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará
de él, cuando venga con la gloria de su Padre, entre los santos ángeles".
Y añadió: "Yo les aseguro que algunos de los aquí
presentes no morirán sin haber visto primero que el Reino de Dios ha
llegado ya con todo su poder". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El primero de los anuncios de la pasión desmoralizó a los seguidores de Jesús. La fiebre mesiánica tendría que aminorar y ceder espacio a la idea de un Mesías vencido, que finalmente será vencedor.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que, por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús y renovemos la acción salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 16)
El cáliz de nuestra acción de gracias nos une a todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, nos une a todos en el Cuerpo del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo sido reconfortados con el alimento y la bebida de salvación, te pedimos, Señor, que nos purifiques siempre con la Sangre de nuestro Salvador, y que la conviertas en fuente de agua que brote para darnos vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de Jesucristo, nuestro Salvador, que en Santa María, Virgen y Madre, nos has dado la imagen de la Iglesia, envía tu Espíritu en ayuda de uestra debilidad; para que, perseverando en la fe, crezcamos en el amor y caminemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 3,1-10
Hermanos míos: Que
no se pongan tantos de ustedes a enseñar como maestros, pues a los que
enseñamos se nos juzgará con mayor severidad.
Todos fallamos en muchas cosas, y quien no falla al hablar es hombre perfecto,
capaz de dominar todo su cuerpo. Piensen que a los caballos les ponemos el freno
en el hocico para hacerlos obedecer y para dirigir, así, todo su cuerpo.
Fíjense también en los barcos: son muy grandes, los empujan vientos
muy fuertes y, sin embargo, el piloto los dirige a su arbitrio, por medio de
un pequeñísimo timón. Pues lo mismo pasa con la lengua:
es un órgano muy pequeño y se cree capaz de grandes cosas.
Bien saben ustedes, además, que un fuego insignificante incendia todo
un bosque. Pues la lengua es un fuego y encierra en sí todo un mundo
de maldad. Es uno de nuestros órganos, y sin embargo, contamina al cuerpo
entero; prendida por el infierno, incendia todo el curso de nuestra existencia.
Por otra parte, toda clase de fieras y aves, de reptiles y animales marinos
se pueden domar y han sido domados por el hombre; pero ningún hombre
ha podido domar la lengua, que es una constante amenaza, cargada de veneno mortal.
Con la lengua bendecimos al que es nuestro Señor y Padre, y con ella
maldecimos a los hombres, creados a imagen de Dios. De la misma boca salen bendiciones
y maldiciones. Hermanos míos, esto no debe ser así. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien sabe restringirse
en el uso de su lengua, aprende a convivir con los demás. El hombre o
la mujer imprudentes se equivocan a menudo y lastiman la dignidad de sus semejantes.
Del salmo 11 R/. Tú nos protegerás, Señor.
Sálvanos tú, Señor, porque ya no hay ni bondad ni lealtad
entre los hombres. No hacen más que mentirse unos a otros, siempre hablan
con doblez sus corazones. R/.
Extermina, Señor, a los hipócritas y a los que dicen, fanfarrones:
"La lengua es nuestra fuerza: ¿quién será el que se
atreva a darnos órdenes?". R/.
Tus palabras, Señor, sí son sinceras, son plata refinada siete
veces. Tú nos protegerás, Señor, nos librarás de
esta gente para siempre. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mc 9, 7) R/. Aleluya, aleluya.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre, que decía:
"Éste es mi Hijo amado: escúchenlo". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 2-13
En
aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan,
subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia.
Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie
puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías
y Moisés, conversando con Jesús.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto
estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés
y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía,
porque estaban asustados.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de
esta nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo
amado; escúchenlo". En ese momento miraron alrededor y no vieron
a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran
a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara
de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían
entre sí qué querría decir eso de "resucitar de entre
los muertos".
Le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas
que primero tiene que venir Elías?". Él les contestó:
"Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y tiene que poner
todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el
Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás,
yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como
estaba escrito de él". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Jesús reanima a los Doce. La transfiguración sirve para recuperar la esperanza menguante. Jesús los invita al monte, donde el Padre les permite contemplar un asomo de su gloria.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Alvaro de Córdoba, religioso, y Conrado de Piacenza, ermitaño. Beato de Liébana, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 12, 6)
Confío, Señor, en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 43, 18-19. 21-22. 24-25
Esto dice el Señor: "No recuerden lo pasado ni piensen en lo antiguo; yo voy a realizar algo nuevo. Ya está brotando. ¿No lo notan? Voy a abrir caminos en el desierto y haré que corran los ríos en la tierra árida. Entonces el pueblo que me he formado proclamará mis alabanzas. Pero tú, Jacob, no me has invocado; no te has esforzado por servirme, Israel, sino que pusiste sobre mí la carga de tus pecados y me cansaste con tus iniquidades. Si he borrado tus crímenes y no he querido acordarme de tus pecados, ha sido únicamente por amor de mí mismo". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios no lleva un registro
mezquino de daños y delitos. Siempre está dispuesto a mostrar
la novedad de su amor, el cual supera todas nuestras infidelidades y miserias.
Del salmo 40 R/. Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.
Dichoso el que cuida de los pobres; en los momentos difíciles lo librará
el Señor. Él lo cuidará y defenderá su vida, hará
que viva feliz sobre la tierra y no lo entregará al odio de sus enemigos.
El Señor lo confortará en el lecho del dolor y calmará
sus sufrimientos. R/.
Apiádate de mí, Señor, te lo suplico; sáname, pues
he pecado contra ti. Hazme recobrar la salud y vivir en tu amistad toda mi vida.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, ahora y siempre. R/.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 18-22
Hermanos: Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "sí" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "sí" y luego "no". Todo él es un "sí". En él, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por él podemos responder "Amén" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El misterio de la cruz es un símbolo enigmático, escandaliza a los judíos y desajusta a los griegos. Pero a los hombres y las mujeres dispuestos, los salva y los enseña a vivir al estilo de Jesús.
ACLAMACIÓN (cfr.
Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena nueva y proclamar
la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12
Cuando
Jesús volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba
en casa, y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había
sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le
quisieron presentar a un paralítico, que iban cargando entre cuatro.
Pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente,
quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero
bajaron al enfermo en una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico:
"Hijo, tus pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban
allí sentados comenzaron a pensar: "¿Por qué habla
éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar
los pecados sino sólo Dios?".
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo: "¿Por
qué piensan así? ¿Qué es más fácil,
decirle al paralítico: 'Tus pecados te son perdonados' o decirle: 'Levántate,
recoge tu camilla y vete a tu casa'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre
tiene poder en la tierra para perdonar los pecados —le dijo al paralítico—:
Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió
de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban
gloria a Dios, diciendo: "¡Nunca habíamos visto cosa igual!".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús consigue leer el signo de la fe confiada y decidida. Los amigos del paralítico han vencido todos los obstáculos, y se acercan a él; Jesús responde con creces a su súplica.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 27)
Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, que ha venido a este mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Cuando no se tiene voluntad de luchar ni de salir adelante sobran los pretextos y las excusas; hasta las estadísticas y "los casos dé la vida real" se aprovechan para mantenerse cruzados de brazos. La gente vencida y pesimista no puede creer ni en ella misma ni en Dios. El verdadero creyente nunca deja de esperar, tampoco de luchar. Hay que armar la camilla, recorrer un largo trecho, perforar el techo y hacer todo lo que sea necesario. Hay que encontrar a Jesús, recibir el impulso de su gracia y su palabra para lanzar al suelo la camilla y los fracasos pasados, y comenzar a vivir una existencia renovada.
Santos: Eleuterio, Papa y mártir, y León de Catania, obispo. Beata Julia (Stanislawa) Rodzninska, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 7, 9)
Vi una muchedumbre innumerable de toda nación y raza, pueblo y lengua. Aleluya.
ORACIÓN COLECTA
Señor y Dios nuestro, que en la nueva alianza instituida por Cristo continúas formándote, sin distinción de razas ni fronteras, un pueblo que tu Espíritu Santo congrega en la unidad, haz que tu Iglesia, fiel a la misión que le confiaste, comparta siempre las alegrías y las esperanzas de la humanidad y sea como su fermento y su alma, para convertir a todos los hombres a Cristo y hacerlos hijos de Dios. Por nuestro señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 3, 13-18
Hermanos míos: ¿Hay
alguno entre ustedes con sabiduría y experiencia? Si es así, que
lo demuestre con su buena conducta y con la amabilidad propia de la sabiduría.
Pero si ustedes tienen el corazón amargado por envidias y rivalidades,
dejen de presumir y engañar a costa de la verdad.
Ésa no es la sabiduría que viene de lo alto; ésa es terrenal,
irracional, diabólica; pues donde hay envidias y rivalidades, ahí
hay desorden y toda clase de obras malas.
Pero los que tienen la sabiduría que viene de Dios son puros, ante todo.
Además, son amantes de la paz, comprensivos, dóciles, están
llenos de misericordia y buenos frutos, son imparciales y sinceros. Los pacíficos
siembran la paz y cosechan frutos de justicia. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Los verdaderos sabios no
ejercen violencia sobre los necios o ignorantes. Demuestran su sensatez al usar
la persuasión habilidosa, el testimonio coherente y la alegría
de vivir.
Del salmo 18 R/. Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables
son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón.
Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación.
R/.
ACLAMACIÓN (2 Tm
1, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 14-29
En
aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio
donde estaban sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos
escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se
impresionó mucho y corrió a saludarlo.
Él les preguntó: "¿De qué están discutiendo?".
De entre la gente, uno le contestó: "Maestro, te he traído
a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que
se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina
los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen,
pero no han podido".
Jesús les contestó: "¡Gente incrédula! ¿Hasta
cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo
tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho". Y se lo trajeron.
En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho;
lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos.
Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo
hace que le pasa esto?". Contestó el padre: "Desde pequeño.
Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él.
Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos".
Jesús le replicó: "¿Qué quiere decir eso de
'si puedes'? Todo es posible para el que tiene fe". Entonces el padre del
muchacho exclamó entre lágrimas: "Creo, Señor; pero
dame tú la fe que me falta". Jesús, al ver que la gente acudía
corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: "Espíritu
mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él".
Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho
se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que
estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó
y el muchacho se puso de pie.
Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron
a Jesús en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos
expulsarlo?". Él les respondió: "Esta clase de demonios
no sale sino a fuerza de oración y de ayuno". Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los Doce fracasan al intentar curar al epiléptico. Han visto los signos de Jesús, pero no han aprendido a confiarse totalmente a los brazos del Padre. Jesús tendrá que aumentar su fe.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y concede a tu Iglesia, nacida del costado de Cristo en la cruz, encontrar en la participación de este sacrificio la santidad de vida que la haga más digna de su autor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 7, 12)
La alabanza, la gloria, la sabiduría, las gracias, el honor, la potencia y la fuerza se deben a nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que hagas fecunda la actividad de tu Iglesia, para que no cese de revelar a los pobres la inagotable riqueza del Evangelio, puesto que tú los has llamado a formar la parte escogida de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Pedro Damián, doctor de la Iglesia, y Roberto Southwell, mártir. Beato Noel Pinot, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 4)
Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz, Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 4, 1-10
Hermanos míos: ¿De
dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es,
acaso, de las malas pasiones, que siempre están en guerra dentro de ustedes?
Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando. Ambicionan algo
que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra. Y si no lo alcanzan,
es porque no se lo piden a Dios. O si se lo piden y no lo reciben, es porque
piden mal, para derrocharlo en placeres.
Gente infiel, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con
Dios? Por lo tanto, quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios.
No piensen que la Escritura dice en vano: Dios ama celosamente a nuestro espíritu
y nos da su gracia con generosidad. Por eso dice también la Escritura:
Dios aborrece a los soberbios y concede su gracia a los humildes.
Por consiguiente, sométanse a Dios; resistan al diablo y se alejará
de ustedes. Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes.
Que los pecadores se purifiquen las manos y se decidan por Dios los indecisos.
Comiencen ya a lamentar y a llorar su miseria. Que su risa se convierta en llanto
y su alegría en tristeza. Humíllense ante el Señor y él
los enaltecerá. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien desea en demasía
y no se contenta con lo que consigue de manera legítima y justa, recurre
a la fuerza y la violencia para arrebatar y oprimir a los débiles y vulnerables.
Del salmo 54 R/. Descarga en el Señor lo que te agobia.
En la angustia me dije: "Si tuviera, como la paloma, alas, yo me iría
volando por el desierto, para poder vivir libre de intrigas. R/.
A salvo me pondría del viento huracanado, de las voces que dan mis enemigos
y de sus opresiones". R/.
Sólo veo en la ciudad violencias y discordias, que de día y de
noche por sus murallas rondan. R/.
Descarga en el Señor lo que te agobia y él te aliviará.
La derrota del justo para siempre jamás permitirá. R/.
ACLAMACIÓN (Gál
6, 14) R/. Aleluya, aleluya.
No permita Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro
Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí
y yo para el mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 30-37
En
aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero
él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando
a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días
después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían
aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De
qué discutían por el camino?". Pero ellos se quedaron callados,
porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era
el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó
a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último
de todos y el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó
y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a
mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí,
sino a aquel que me ha enviado". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
La propuesta de Jesús es paradójica. Para subir hay que empequeñecerse, para crecer hay que humillarse. Al creyente le corresponde servir. Dios se encargará de exaltar y recompensar.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 16)
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
La cátedra de San Pedro Apóstol
Santos: San Papías de Hierápolis, obispo. Beato Diego de Carvalho, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 22, 32}
Dijo el Señor a Simón Pedro: Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Que nada pueda perturbar, Señor, la fe que profesamos y que tú quisiste cimentar sobre la roca firme de san Pedro. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 5, 1-4
Hermanos: Me dirijo ahora
a los pastores de las comunidades de ustedes, yo, que también soy pastor
como ellos y además he sido testigo de los sufrimientos de Cristo y participante
de la gloria que se va a manifestar.
Apacienten el rebaño que Dios les ha confiado y cuiden de él no
como obligados por la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por ambición
de dinero, sino con entrega generosa; no como si ustedes fueran los dueños
de las comunidades que se les han confiado, sino dando buen ejemplo. Y cuando
aparezca el Pastor supremo, recibirán el premio inmortal de la gloria.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los pastores de las comunidades
han asumido un ministerio de servicio. El suyo no es un privilegio. La autoridad
discreta y la conducta ejemplar acrecientan su credibilidad.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás
conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges
la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta, los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días
de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R/.
ACLAMACIÓN (Mt 16,18)
R/. Aleluya, aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los
poderes del infierno no prevalecerán sobre ella, dice el Señor.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16, 13-19
En
aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesárea
de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: "¿Quién
dice la gente que es el Hijo del hombre?". Ellos le respondieron: "Unos
dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías
o alguno de los profetas".
Luego les preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy
yo?". Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: "Tú
eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo". Jesús le dijo entonces:
"¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te
lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos!
Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré
mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te
daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra
quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará
desatado en el cielo". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Los que pastorean en nombre de Jesús a la comunidad eclesial, delimitan las fronteras, acogen y excluyen a los hermanos, y mantienen firme el vínculo supremo de la caridad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, con bondad los dones que tu Iglesia te presenta, y concédele fidelidad a la fe del apóstol san Pedro y docilidad a su magisterio para que pueda llegar a la patria eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 118)
Pedro le dijo a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo que hemos recibido hoy al celebrar la cátedra de san Pedro, sean para nosotros sacramento de unidad y de paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Policarpo de Esmirna, mártir, y Juan el Sembrador de Stilo, abad. Beata Josefina Vannini, Fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.
ORACIÓN COLECTA
Dios y Señor de todo lo creado, que quisiste contar entre tus mártires al santo obispo Policarpo, concédenos, por su intercesión, participar como él en los sufrimientos de Cristo, para que resucitemos también a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 5, 1-6
Lloren y laméntense,
ustedes, los ricos, por las desgracias que les esperan. Sus riquezas se han
corrompido; la polilla se ha comido sus vestidos; enmohecidos están su
oro y su plata, y ese moho será una prueba contra ustedes y consumirá
sus carnes, como el fuego. Con esto ustedes han atesorado un castigo para los
últimos días.
El salario que ustedes han defraudado a los trabajadores que segaron sus campos
está clamando contra ustedes; los gritos de ellos han llegado hasta el
oído del Señor de los ejércitos. Han vivido ustedes en
este mundo entregados al lujo y al placer, engordando como reses para el día
de la matanza. Han condenado a los inocentes y los han matado, porque no podían
defenderse. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La explotación que
ricos y poderosos ejercen sobre pobres y oprimidos es intolerable a los ojos
de Dios. Un grito a tiempo nos alerta para librarnos del juicio divino.
Del salmo 48 R/. Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es
el Reino de los cielos.
Como bestias sumisas, pastoreadas por la muerte en el reino de los muertos,
así terminarán los que confían en sí mismos y viven
satisfechos. R/.
Se desvanece al punto su figura y morarán por siempre en el abismo. En
cambio, Dios me salvará la vida, me llevará consigo. R/.
No te inquietes cuando alguien se enriquece y aumentan las riquezas su poder.
Nada podrá llevarse, cuando muera, ni podrá su poder bajar con
él. R/.
Aunque feliz se sienta mientras viva y por pasarla bien todos lo alaben, ahí
donde jamás verá la luz descenderá a reunirse con sus padres.
R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
1 Ts 2, 13) R/, Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina,
tal como es en realidad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 41-50
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Todo aquel que
les dé a beber un vaso de agua por el hecho de que son de Cristo, les
aseguro que no se quedará sin recompensa.
Al que sea ocasión de pecado para esta gente sencilla que cree en mí,
más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras
de molino y lo arrojaran al mar.
Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela; pues más
te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de
castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado,
córtatelo; pues más te vale entrar cojo en la vida eterna, que
con tus dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión
de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino
de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano
no muere y el fuego no se apaga.
Todos serán salados con fuego. La sal es cosa buena; pero si pierde su
sabor, ¿con qué se lo volverán a dar? Tengan sal en ustedes
y tengan paz los unos con los otros". Palabra del Señor.
Gloría a ti, Señor Jesús.
Estas frases enigmáticas y provocadoras alertan a los discípulos de Jesús a discernir con sensatez las opciones concordes con los valores del Reino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que los dones que te presentamos en honor de tu santo mártir Policarpo, te sean tan agradables como lo fue su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16, 24)
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido nos dé, Señor, la misma fortaleza con la que tu santo mártir Policarpo fue fiel en tu servicio y generoso en el sufrimiento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Gál 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 5, 9-12
Hermanos míos: No murmuren los unos de los otros, para que en el día del juicio no sean condenados. Miren que el juez ya está a la puerta. Tomen como ejemplo de paciencia en el sufrimiento a los profetas, los cuales hablaron en nombre del Señor. Llamamos dichosos a los que supieron soportar el sufrimiento. Ustedes han oído hablar de la paciencia de Job y ya ven el final que le dio el Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso. Pero sobre todo, hermanos míos, no juren ni por el cielo ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa; que el sí de ustedes sea sí, y el no de ustedes sea no, para que no queden expuestos a ser condenados en el juicio. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La paciencia y la constancia
son virtudes necesarias. El sufrimiento inevitable llega tarde o temprano. El
cristiano que ha aprendido los ejemplos de mártires y profetas resiste
a la adversidad.
Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata
tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. El Señor no estará siempre enojado, ni durará
para siempre su rencor. R/.
Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia;
como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama. R.
ACLAMACIÓN (cfr.
jn 17,17) R/. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad: santifícanos en la verdad.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 1-12
En
aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y
de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando,
como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron,
para ponerlo a prueba; "¿Le es lícito a un hombre divorciarse
de su esposa?".
Él les respondió: "¿Qué les prescribió
Moisés?". Ellos contestaron: "Moisés nos permitió
el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa". Jesús
les dijo: "Moisés prescribió esto, debido a la dureza del
corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo
hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se
unirá a su esposa y serán los dos una sola cosa. De modo que ya
no son dos, sino una sola cosa. Por eso, lo que Dios unió que no lo separe
el hombre".
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto.
Jesús les dijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra,
comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se
casa con otro, comete adulterio". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El amor humano está penetrado por el fuego del amor divino. Cuando se consolida un amor verdadero es inextinguible. El amor estable se construye con el diálogo y el perdón.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la Cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor,
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Dios de eterna gloria, que has introducido en el mundo la verdadera alegría, Cristo, tu Hijo, sol de justicia nacido de la Virgen Madre; líbranos del peso del pecado que entristece y extingue tu Espíritu en nosotros, y recíbenos en la mesa de tu Reino, para saciarnos con el pan que contiene en sí todo deleite. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta del apóstol Santiago: 5, 13-20
Hermanos míos: ¿Sufre
alguno de ustedes? Que haga oración. ¿Está de buen humor?
Que entone cantos al Señor. ¿Hay alguno enfermo? Que llame a los
presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y lo unjan con
aceite, invocando al Señor. La oración hecha con fe le dará
la salud al enfermo y el Señor hará que se levante; y si tiene
pecados, se le perdonarán.
Por lo tanto, confiesen sus pecados los unos a los otros y oren los unos por
los otros para que se curen. Mucho puede la oración insistente del justo:
Elías era un hombre igual a nosotros, y cuando oró con insistencia
para que no lloviera, no llovió en tres años y medio; volvió
a orar, y el cielo dio su lluvia y la tierra, sus cosechas.
Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro
lo hace volver al buen camino, tengan presente que quien hace volver a un pecador
de su extravío, salvará su propia alma de la muerte y sepultará
una multitud de pecados. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La solidaridad y la comunión
de los santos forman parte de la vida cristiana. En el sufrimiento y la enfermedad
los hermanos aprendemos a orar y sobrellevar las pruebas. Del salmo 140 . Que
sea, Señor, mi oración como el incienso.
A ti clamo, Señor, acude pronto; cuando te invoco, escucha mi plegaria.
Que sea mi oración como el incienso; como ofrenda, mis manos levantadas.
R/.
Pon, Señor, en mi boca un centinela, un vigía, a la puerta de
mis labios. En ti, Señor, están puestos mis ojos, no me niegues
tu amparo. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 13-16
En
aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para
que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.
Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: "Dejen que
los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino
de Dios es de los que son como ellos; Les aseguro que el que no reciba el Reino
de Dios como un niño, no entrará en él". Después
tomó en brazos a los niños y los bendijo imponiéndoles
las manos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los niños no eran suficientemente valorados en la antigüedad. Jesús reajusta el orden de los valores. Engrandece a los pequeños y humildes, los bendice y los acoge con amistad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
VIII DOMINGO ORDINARIO
Santos: Leandro de Sevilla, obispo; Porfirio de Gaza, obispo, y Paula Montal, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 17, 19-20)
El Señor es mi protector; él me libró de las manos de mis enemigos y me salvó, porque me ama.
Se dice Gloría
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, que el curso de los acontecimientos del mundo se desenvuelva, según tu voluntad, en la justicia y en la paz, y que tu Iglesia pueda servirte con tranquilidad y alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Oseas: 2, 16.17. 21-22
Esto dice el Señor: "Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto y le hablaré al corazón. Ella me responderá allá, como cuando era joven, como el día en que salió de Egipto. Israel, yo te desposaré conmigo para siempre. Nos uniremos en la justicia y la rectitud, en el amor constante y la ternura; yo te desposaré en la fidelidad, y entonces tú conocerás al Señor". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El amor fiel e incondicional
de Dios por su esposa-Israel es tema recurrente de este profeta. Oseas es el
símbolo patente del amor inquebrantable de Dios por su pueblo.
Del salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre.
Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios.
R/.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata
tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R/.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso
para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según
nuestros pecados. R/.
Como dista el Oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos;
como un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor
con quien lo ama. R/.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 1-6
Hermanos: ¿Acaso
necesito yo, como algunos, presentarles o pedirles cartas de recomendación?
Ustedes son mi carta de recomendación, escrita en mi corazón y
que todos pueden reconocer y leer. Porque es manifiesto que ustedes son una
carta de Cristo, redactada por mí y escrita, no con tinta, sino con el
Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en corazones de
carne.
Cristo es quien me da esta seguridad ante Dios. No es que yo quiera atribuirme
algo como propio, sino que mi capacidad viene de Dios, el cual me ha hecho servidor
competente de una nueva alianza, basada no en la letra, sino en el Espíritu;
porque la letra mata, pero el Espíritu da vida. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
El apóstol Pablo conoce el origen de su misión. La comunidad cristiana es una carta de Cristo escrita por el apóstol para el mundo. Con esa confianza emprende y continúa su misión.
ACLAMACIÓN (Sant
1, 18) R/. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró mediante la palabra de la
verdad, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 18-22
En
una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos
ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Por
qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos
ayunan, y los tuyos no?".
Jesús les contestó: "¿Cómo van a ayunar los
invitados a una boda, mientras el esposo está con ellos? Mientras está
con ellos el esposo, no pueden ayunar. Pero llegará el día en
que el esposo les será quitado y entonces sí ayunarán.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo
encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo
en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino
y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los cristianos viven el gozo de la presencia de Jesús. No hay espacio para el llanto ni la pena. Es tiempo del banquete. Llegará la hora de la prueba y habrá que asumirla.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este pan y este vino que tú mismo nos das para ofrecértelos nos ayuden, Señor, convertidos en el Cuerpo y Sangre de tu Hijo, a conseguir el premio de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 12, 6)
Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho; y entonaré un himno de alabanza al Dios Altísimo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Padre misericordioso, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces, nos hagas algún día, participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La persona y la sociedad disponen de una capacidad estimativa. El discernimiento es una señal de madurez. Paulatinamente aprendemos a separar el bien y el mal, a distinguir la prudencia de la necedad. No existen recetas prefabricadas para aprender el camino de la sabiduría. El discípulo de Jesús se deja guiar por el Espíritu Santo y consigue descubrir en el ir y venir de la cotidianidad la voluntad de Dios. Los seguidores de Jesús vivían un tiempo de esperanza radiante; no había lugar para ayunos y penitencias. Era el alba de la salvación. Más tardé llegaría la "hora" decisiva, la de la partida de Jesús, y entonces, como ahora, era necesario buscar nuevos odres y nuevas prácticas que comunicaran la novedad del Reino.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18. 19)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido, para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que constituíste a tu Hijo como sumo y eterno sacerdote, concede a cuantos él eligió como ministros y dispensadores de tus sacramentos, permanecer fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 3-9
Bendito sea Dios, Padre
de nuestro Señor Jesucristo, por su gran misericordia, porque al resucitar
a Jesucristo de entre los muertos, nos concedió renacer a la esperanza
de una vida nueva, que no puede corromperse ni mancharse y que él nos
tiene reservada como herencia en el cielo. Porque ustedes tienen fe en Dios,
él los protege con su poder, para que alcancen la salvación que
les tiene preparada y que él revelará al final de los tiempos.
Por esta razón, alégrense, aun cuando ahora tengan que sufrir
un poco por adversidades de todas clases, a fin de que su fe, sometida a la
prueba, sea hallada digna de alabanza, gloria y honor, el día de la manifestación
de Cristo. Porque la fe de ustedes es más preciosa que el oro, y el oro
se acrisola por el fuego.
A Cristo Jesús no lo han visto ustedes y, sin embargo, lo aman; al creer
en él ahora, sin verlo, se llenan de una alegría radiante e indescriptible,
seguros de alcanzar la salvación de sus almas, que es la meta de la fe.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos no son masoquistas.
No sufren en vano. Aprenden a discernir cuál es el sufrimiento que brota
de su fidelidad a Dios, y lo asumen con fortaleza y alegría.
Del salmo 110 R/. El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y, para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente.
Acordándose siempre de su alianza, él le da de comer al que lo
teme. R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre.
Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.
ACLAMACIÓN (2 Co
8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 17-27
En aquel tiempo, cuando
salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre,
se arrodilló ante él y le preguntó: "Maestro bueno,
¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?". Jesús
le contestó: "¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno
sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás
adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás
fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
Entonces él le contestó: "Maestro, todo eso lo he cumplido
desde muy joven". Jesús lo miró con amor y le dijo: "Sólo
una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así
tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme".
Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue
apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.
Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos:
"¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el
Reino de Dios!". Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas
palabras; pero Jesús insistió: "Hijitos, ¡qué
difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el
Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de
una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí:
"Entonces, ¿quién puede salvarse?". Jesús, mirándolos
fijamente, les dijo: "Es imposible para los hombres, mas no para Dios.
Para Dios todo es posible". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El joven rico no mostró disponibilidad para acoger las exigencias de Jesús. Frecuentemente nuestras representaciones sobre Dios no pasan de ser concepciones falsas e idolátricas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Tú, que has querido que los sacerdotes estén al servicio del altar y de tu pueblo concédeles, Señor, por la fuerza de este sacrificio, que su ministerio te sea siempre grato y rinda frutos permanentes para tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 17-18)
Padre santo, santifícalos en la verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido y del cual hemos participado santifique, Señor, a tus sacerdotes y a todos tus fieles, para que, en plena comunión contigo, colaboren con todas sus fuerzas a la edificación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Román y Lupicino de Condat, ermitaños, e Hilario I. papa. Beato Augusto Chapdelaine, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 69, 2. 6)
Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú, que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida, renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y ayúdanos a conservar siempre tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro: 1, 10-16
Hermanos: Los profetas,
cuando predijeron la gracia destinada a ustedes, investigaron también
profundamente acerca de la salvación de ustedes.
Ellos trataron de descubrir en qué tiempo y en qué circunstancias
se habrían de verificar las indicaciones que el Espíritu de Cristo,
que moraba en ellos, les había revelado sobre los sufrimientos de Cristo
y el triunfo glorioso que los seguiría. Pero se les dio a conocer que
ellos no verían lo que profetizaban, sino que estaba reservado para nosotros.
Todo esto les ha sido anunciado ahora a ustedes, por medio de aquellos que les
han predicado el Evangelio con la fuerza del Espíritu Santo, enviado
del cielo, y ciertamente es algo que los ángeles anhelan contemplar.
Por eso, viviendo siempre atentos y vigilantes, pongan toda su esperanza en
la gracia que les va a traer la manifestación gloriosa de Jesucristo.
Como hijos obedientes, no vivan conforme a las pasiones que tenían antes,
en el tiempo de su ignorancia. Al contrario, así como es santo el que
los llamó, sean también ustedes santos en toda su conducta, pues
la Escritura dice: Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El encuentro con Jesucristo
conlleva un reordenamiento radical de la existencia. Los conversos aprenden
a mirar la vida con los ojos del Evangelio y a vivir en consecuencia.
Del salmo 97 R/. Cantemos al Señor un canto nuevo.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 10, 28-31
En aquel tiempo, Pedro le
dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado
todo para seguirte".
Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado
casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras por mí
y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno
en casas, hermanos y hermanas, madres e hijos y tierras, junto con persecuciones,
y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán
los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán
los primeros". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús anima a los suyos a despojarse de las ataduras que coartan su libertad. El discípulo de Jesús es alguien liberado por Dios para vivir en condiciones de libre fidelidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, estos dones y, por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor. .
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 35)
Yo soy el pan de vida, dice el Señor; el que venga a mí, no tendrá hambre; y el que crea en mí, no tendrá sed.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.