MISAL ENERO DEL 2009/ www.laverdadcatolica.org
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INTENCIONES
DEL SANTO PADRE PARA ENERO.
General: Misional: |
Santa María, Madre de Dios
Santos: Odilón u Odón de Cluny, abad, y José María Tomassi, cardenal.
Solemnidad (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Números: 6, 22-27
En aquel tiempo,
el Señor habló a Moisés y le dijo: "Di a Aarón
y a sus hijos: 'De esta manera bendecirán a los israelitas: El Señor
te bendiga y te proteja, haga resplandecer su rostro sobre ti y te conceda su
favor. Que el Señor te mire con benevolencia y te conceda la paz'.
Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El espíritu se vislumbra por el rostro. El rostro benevolente de Dios se convirtió, desde épocas primitivas en el símbolo de su compasión providente y amorosa.
Del salmo 66 R/.
Ten piedad de nosotros, Señor, y bendícenos. .
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a
nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R/.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia;
con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.
R/.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos
juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas: 4, 4-7
Hermanos: Al llegar
la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer,
nacido bajo la ley, para rescatar a los que estábamos bajo la ley, a
fin de hacemos hijos suyos.
Puesto que ya son ustedes hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu
de su Hijo, que clama "¡Abbá!", es decir, ¡Padre!
Así que ya no eres siervo, sino hijo; y siendo hijo, eres también
heredero por voluntad de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El rumbo de la historia de salvación está en manos de Dios. Él es quien fija los plazos y cumple las promesas. Cuando las condiciones son propicias dispone enviar a su Hijo.
ACLAMACIÓN
(Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a
nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado
por medio de su Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 2,16-21
En aquel tiempo,
los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María,
a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo,
contaron lo que se les había dicho de aquel niño y cuantos los
oían, quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas
estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo
cuanto habían visto y oído, según lo que se les había
anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el
nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel,
antes de que el niño fuera concebido. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Esta escena encierra la grandeza del misterio de salvación. Dios se manifiesta a través de signos modestos cargados de fuerza y poder para salvarnos.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú que eres el origen de todos los bienes y quien los lleva a su pleno desarrollo, concede a quienes celebramos en la Virgen María, Madre de Dios, las primicias de nuestra redención, alcanzar la plenitud de sus frutos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO I DE SANTA MARIA VIRGEN.
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias siempre
y en todo lugar Señor. Padre santo. Dios todopoderoso y eterno. Y bendecir
y proclamar tu gloria en la solemnidad de Santa María, siempre virgen.
Porque ella concibió a tu Hijo único por obra del Espíritu
Santo, y sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo
la luz eterna. Jesucristo. Señor nuestro.
Por Él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros
celestiales, celebran tu gloria unidos en común alegría. Permítenos
asociarnos a sus voces, cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13. 8)
Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por todos los siglos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que estos sacramentos celestiales que hemos recibido con alegría, sean fuente de vida eterna para nosotros, que nos gloriamos de proclamar a la siempre Virgen María como Madre de tu Hijo y Madre de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 36, 30-31)
La boca del justo dice palabras sensatas y su lengua expresa lo recto, porque lleva grabada en el corazón la ley de su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has iluminado a tu Iglesia con el ejemplo y la doctrina de los santos Basilio y Gregorio, haz que seamos humildes para comprender tu verdad y danos tu amor para ajustar a ella toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 2, 22-28
Hijos míos:
¿Quién es el mentiroso, sino aquel que niega que Jesús
es Cristo? Ése es el anticristo, porque niega al Padre y al Hijo. Nadie
que niegue al Hijo Posee al Padre; pero quien reconoce al Hijo, posee también
al Padre.
Que permanezca, pues, en ustedes, lo que desde el principio han oído.
Si permanece en ustedes lo que han oído desde el principio, también
ustedes permanecerán en el Hijo y en el Padre. Ésta es la promesa
que Él mismo nos hizo: la vida eterna.
Les he escrito esto pensando en aquellos que tratan de inducidos al error. Recuerden
que la unción que de Él han recibido, permanece en ustedes y no
necesitan enseñanzas de nadie; esta unción, que es verdad y no
mentira, los ilustra a través de todas las cosas; permanezcan, pues,
en Él, como la unción les enseña.
Así pues, hijos míos, permanezcan en Él, para que, cuando
Él se manifieste, tengamos plena confianza y no nos veamos confundidos
por Él en el día de su venida. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
La fe cristiana es para vivirse. Quien ha recorrido el camino del discipulado comienza a vivir desde esta historia las primicias de la plenitud de la vida eterna.
Del salmo 97 R/.Cantemos
la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su
justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
ACLAMACIÓN (Hb 1, 1-2) R/. Aleluya, aleluya.
En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 19-28
Éste
es el testimonio que dio Juan el Bautista, cuando los judíos enviaron
desde Jerusalén a unos sacerdotes y levitas para preguntarle: "¿Quién
eres tú?".
Él reconoció y no negó quién era. Él afirmó:
"Yo no soy el Mesías". De nuevo le preguntaron: "¿Quién
eres, pues? ¿Eres Elías?". Él les respondió:
"No lo soy". "¿Eres el profeta?". Respondió:
"No". Le dijeron: "Entonces dinos quién eres, para poder
llevar una respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti
mismo?". Juan les contestó: "Yo soy la voz que grita en el
desierto: 'Enderecen el camino del Señor', como anunció el profeta
Isaías".
Los enviados, que pertenecían a la secta de los fariseos, le preguntaron:
"Entonces ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías,
ni Elías, ni el profeta?". Juan les respondió: "Yo bautizo
con agua, pero en medio de ustedes hay uno, al que ustedes no conocen, alguien
que viene detrás de mí, a quien yo no soy digno de desatarle las
correas de sus sandalias".
Esto sucedió en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde Juan
bautizaba. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El testimonio de Juan es velado y discreto. El "que no conocen" está en medio de ustedes. El anuncio no es poca cosa. El "ya casi" de la salvación ha llegado, la espera empieza a colmarse.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sea grato, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte en la fiesta de los santos Basilio y Gregorio, cuyas enseñanzas y ejemplo nos mueven a alabarte con todo nuestro ser. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 42)
Este es el siervo fiel y sensato a quien su señor ha puesto al frente de su familia, para darles la ración de trigo a su tiempo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, ilumínanos, Señor, con sus enseñanzas, para que en la festividad de los santos Basilio y Gregorio, aprendamos tu verdad e imitemos tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Santísimo Nombre de Jesús.
Santos: Genoveva de París, virgen, y Antero I, papa y mártir.
Vísperas de mañana (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Flp 2, 10-11)
Que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra, en los abismos; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
ORACIÓN COLECTA
Al venerar el santísimo nombre de Jesús, te rogamos, Señor, que, después de gustar su dulzura en esta vida, nos concedas gozar plenamente de la eterna alegría en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 2, 29-3,6
Queridos hijos:
Si ustedes saben que Dios es santo, tienen que reconocer que todo el que practica
la santidad ha nacido de Dios. Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre,
pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo
no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a Él.
Hermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado
cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste,
vamos a ser semejantes a El, porque lo veremos tal cual es.
Y todo el que tiene puesta en Él esta esperanza, procura ser santo, como
Jesucristo es santo. Todo el que comete pecado quebranta la ley, puesto que
el pecado es quebrantamiento de la ley. Y si saben ustedes que Dios se manifestó
para quitar los pecados, es porque en El no hay pecado. Todo el que permanece
en Dios, no peca. Todo el que vive pecando, es como si no hubiera visto ni conocido
a Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos nos confesamos hijos de Dios. A menudo esa creencia se vuelve inoperante. La degradación moral que padecemos se remontará cuando nos tratemos unos a otros como hijos de Dios.
Del salmo 97 R/.
Aclamemos con júbilo al Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra
y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos
y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos
al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.
ACLAMACIÓN (Jn 1. 14. 12) R/.Aleluya, aleluya.
Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. A todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 29-34
En
aquel tiempo, vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él,
y exclamó: "Este es el Cordero de Dios, el que quita el pecado del
mundo. Éste es aquel de quien yo he dicho: 'El que viene después
de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes
que yo'. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua, para que
Él sea dado a conocer a Israel".
Entonces Juan dio este testimonio: "Vi al Espíritu descender del
cielo en forma de paloma y posarse sobre Él. Yo no lo conocía,
pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: 'Aquel sobre quien
veas que baja y se posa el Espíritu Santo, ése es el que ha de
bautizar con el Espíritu Santo'. Pues bien, yo lo vi y doy testimonio
de que éste es el Hijo de Dios". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre todopoderoso, acepta complacido las ofrendas que te presentamos en nombre de Cristo, pues sabemos, por su promesa, que cuanto pidamos en su nombre nos será concedido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Navidad
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 4, 12)
Ningún otro nombre ha sido dado a los hombres bajo el cielo, que pueda salvamos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, venerar dignamente en estos sacramentos a Jesús, a cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doblegara, y que por Él obtuviera todo el género humano la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
LA EPIFANÍA DEL SEÑOR
Santos: Rigoberto de Reims, obispo, e Isabel Ana Setton, fundadora.
Solemnidad (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 3, 1; 1 Cro 19, 12)
Miren que ya viene el Señor de los ejércitos; en su mano están el reino y la potestad y el imperio.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que por medio de una estrella diste a conocer en este día a todos los pueblos el nacimiento de tu Hijo, concede a los que ya te conocemos por la fe, llegar a contemplar, cara a cara, la hermosura de tu inmensa gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 60, 1-6
Levántate
y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor
alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve
a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta
su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes al resplandor de
tu aurora.
Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y vienen a ti; tus
hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás
esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará y se ensanchará
cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de
los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes
de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo
incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
"Las tinieblas cubren la tierra", decía el profeta hace siglos. Esas tinieblas se habían materializado en muerte. Esclavitud y destrucción para Israel. La luz anunciada traería el final de toda esa negatividad.
Del salmo 71 R/.Que
te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá
a tu pueblo justamente. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era
tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro
de la tierra. R/.
Los reyes de Occidente y de las islas le ofrecerán sus dones. Ante Él
se postrarán todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra
sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida
al desdichado. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 3, 2-3. 5-6
Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El secreto manifiesto del Mesías a Pablo está revelado. La voz del Espíritu ha sido enfática, se ha inaugurado el tiempo de la fraternidad. Dios, por medio del Evangelio, derriba los muros de la discriminación religiosa.
ACLAMACIÓN
(Mt 2, 2) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos visto su estrella en el Oriente y hemos venido a adorar al Señor.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 2, 1-12
Jesús
nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos
magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: "¿Dónde
está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir
su estrella y hemos venido a adorado".
Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén
con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas
del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron:
"En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta:
y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la
menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un
jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel".
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran
el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó
a Belén, diciéndoles:
"Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño y,
cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorado".
Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto
la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiados, hasta
que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella,
se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño
con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después,
abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos
durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra
por otro camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
El rey Herodes no sabe descubrir el camino que lo conduce hacia Jesús. Unos extranjeros atinan en la ruta y terminan postrándose en homenaje ante el Niño que yace en brazos de María.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad los dones de tu Iglesia, que no consisten ya en oro, incienso y mirra, sino en tu mismo Hijo, Jesucristo, que, bajo las apariencias de pan y de vino, va a ofrecerse en sacrificio y a dársenos en alimento, Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
PREFACIO DE LA EPIFANÍA
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque hoy has revelado en Cristo el misterio de nuestra salvación, para
iluminar con su luz a todos los pueblos; ya que, al manifestarse tu Hijo en
nuestra carne mortal, nos has restaurado con la gloria de su inmortalidad.
Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros
celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA
DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 2, 2)
Hemos visto su estrella en el Oriente y venimos con regalos a adorar
al Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu luz, Señor, nos guíe y nos acompañe siempre para que comprendamos cada día más este sacramento en el que hemos participado y podamos recibido con mayor amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-Las tinieblas han invadido nuestra sociedad mexicana, ahora llena de violencia e injusticia. Con ansia anhelamos que la gloria de Dios amanezca sobre nosotros. Esa gloria necesita acogerse con decisión y valentía. No es suficiente quedamos cruzados de brazos cuando la sociedad consumista reduce nuestra fiesta de la Natividad de Jesús a luces de artificio, a borracheras y comilonas. La luz de Jesús es indestructible. Esa luz no es solamente una luminosa teoría que explica la realidad, es un dinamismo que, si se obedece coherentemente, podrá ayudamos a ahuyentar nuestras antiguas miserias.
Santos: Telésforo I, papa y mártir; Simeón o Simón el Sirio, estilita. Beata Marcelina Darowska, fundadora.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 64, 12)
Bendice, Señor, con tu bondad este nuevo año y tus campos se llenarán de frutos.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno, principio de toda creatura, concédenos durante este año, que desde hoy te dedicamos, no carecer de lo necesario para la vida y dar testimonio de ti con nuestras buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 3, 22-4, 6
Queridos hijos:
Puesto que cumplimos los mandamientos de Dios y hacemos lo que le agrada, ciertamente
obtendremos de Él todo lo que le pidamos. Ahora bien, éste es
su mandamiento: que creamos en la persona de Jesucristo, su Hijo, y nos amemos
los unos a los otros, conforme al precepto que nos dio. Quien cumple sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. En esto conocemos, por el Espíritu
que Él nos ha dado, que Él permanece en nosotros.
Hermanos míos, no se dejen llevar de cualquier espíritu, sino
examinen toda inspiración para ver si viene de Dios, pues han surgido
por el mundo muchos falsos profetas. La presencia del Espíritu de Dios
la pueden conocer en esto: Todo aquel que reconoce a Jesucristo, Palabra de
Dios, hecha hombre, es de Dios. Todo aquel que no reconoce a Jesús, no
es de Dios, sino que su espíritu es del anticristo. De éste han
oído decir que ha de venir; pues bien, ya está en el mundo.
Ustedes son de Dios, hijitos míos, y han triunfado de los falsos profetas,
porque más grande es el que está en ustedes que el que está
en el mundo. Ellos son del mundo, enseñan cosas del mundo y el mundo
los escucha. Pero nosotros somos de Dios y nos escucha el que es de Dios. En
cambio, aquel que no es de Dios no nos escucha. De esta manera distinguimos
entre el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La conciencia
moral existe pero puede convertirse en mala conciencia. La pérdida de
la conciencia está en la base de los males que carcomen al individuo
y a la sociedad.
Del salmo 2 R/.Yo te daré en herencia las naciones.
Anunciaré el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo:
"Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré
en herencia las naciones y como propiedad, toda la tierra". R/.
Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren
al Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 4, 23) R/.Aleluya, aleluya.
Predicaba Jesús la buena nueva del Reino y sanaba toda enfermedad
en el pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 4, 12-17. 23-25
Al
enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró
a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm,
junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así
se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías: Tierra
de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los paganos. El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran
luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: "Conviértanse,
porque ya está cerca el Reino de los cielos". Y andaba por toda
Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del
Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.
Su fama se extendió por toda Siria y le llevaban a todos los aquejados
por diversas enfermedades y dolencias, a los poseídos, epilépticos
y paralíticos, y Ellos curaba. Lo seguían grandes muchedumbres
venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Transjordania.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Nazaret en Galilea vio crecer a Jesús. En Cafarnaúm vivirá los días de su plenitud profética. Los signos y las vibrantes palabras resonarán en ese pueblo de pescadores.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que te sean gratas, Señor, las ofrendas que te presentamos, para que todos los que celebramos con alegría el principio de este nuevo año, podamos vivirlo día a día en tu amistad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hb 13, 8)
Cristo es siempre el mismo, ayer, hoy y por todos los siglos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Permanece, Señor, en medio del pueblo que ha participado en esta Eucaristía y se confía siempre a tu protección, a fin de que, a lo largo del año que se inicia, se vea libre de todo peligro. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Melanio de Rennes, obispo; Carlos de Sezze, religioso y Félix de Nantes, obispo.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 117, 26-27)
Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios, Él nos ilumina.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, que tu Hijo, que quiso hacerse semejante a nosotros para manifestásenos, nos vaya haciendo, cada día, más semejantes a El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo Y es Dios por los siglos de los siglos.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 7-10
Queridos hijos:
Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el
que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios,
porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envía
al mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por El.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que
Él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima
de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El amor a Dios y al hermano es el valor supremo para el cristiano. Ninguna ideología, interés social o político, ninguna justificación ideológica pueden anteponerse al amor.
Del salmo 71 R/.
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá
a tu pueblo justamente. R/.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El rey hará
justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres. R/.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era
tras era. De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro
de la tierra. R/.
ACLAMACIÓN (Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 34-44
En
aquel tiempo, al desembarcar Jesús, vio una numerosa multitud que lo
estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas
sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
Cuando ya atardecía, se acercaron sus discípulos y le dijeron:
"Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despide a la gente para que vayan
por los caseríos y poblados del contorno y compren algo de comer".
Él les replicó: "Denles ustedes de comer". Ellos le
dijeron:
"¿Acaso vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles
de comer?". Él les preguntó: "¿Cuántos
panes tienen? Vayan a ver". Cuando lo averiguaron, le dijeron: "Cinco
panes y dos pescados".
Entonces ordenó Jesús que la gente se sentara en grupos sobre
la hierba verde y se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta. Tomando los
cinco panes y los dos pescados, Jesús alzó los ojos al cielo,
bendijo a Dios, partió los panes y se los dio a los discípulos
para que los distribuyeran; lo mismo hizo con los dos pescados. Comieron todos
hasta saciarse, y con las sobras de pan y de pescado que recogieron llenaron
doce canastos. Los que comieron fueron cinco mil hombres. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Personas confundidas y desorientadas se arremolinan en torno a Jesús. Su extravío no es total porque aciertan a descubrir la grandeza que se revela en el profeta de Nazaret.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, las consigamos por este sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ef 2, 4; Rm 8, 3)
Por el gran amor con que nos amó, Dios envió a su propio Hijo a compartir nuestra condición humana en todo, menos en el pecado.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguirlo recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Raymundo de Peñafort, presbítero, y Canuto Lavard, mártir. Beata María Teresa Haze, fundadora.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Is 9, 2)
El pueblo que caminaba en tinieblas, vio una luz intensa. Sobre los que vivían en tierra de sombras, brilló una luz.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, luz del mundo, concede una paz estable a todos los pueblos de la tierra, y haz que aquella luz resplandeciente que condujo a los Magos al conocimiento de tu Hijo, ilumine también nuestros corazones. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 11-18
Queridos hijos:
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos
a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los
otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto. En esto
conocemos que permanecemos en Él, y Él en nosotros: en que nos
ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto, y de ello damos testimonio,
que el Padre envió a su Hijo como Salvador del mundo. Quien confiesa
que Jesús es Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en
ese amor. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios
en él. En esto llega a la perfección el amor que Dios nos tiene:
en que esperamos con tranquilidad el día del juicio, porque nosotros
vivimos en este mundo en la misma forma que Jesucristo vivió.
En el amor no hay temor. Al contrario, el amor perfecto excluye el temor, porque
el que teme, mira al castigo, y el que teme no ha alcanzado la perfección
del amor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quien ande en busca de Dios no tiene que ir demasiado lejos. Dios se manifiesta ahí donde dos o más, inspirados por sus convicciones de fe, se aman mutuamente.
Del salmo 71 R/.
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá
a tu pueblo justamente. R/.
Los reyes de Occidente y de las islas le ofrecerán sus dones. Ante Él
se postrarán todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso y ayudará al que se encuentra
sin amparo; se apiadará del desvalido y pobre y salvará la vida
al desdichado. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 1 Tm 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido proclamado a las naciones.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido anunciado al mundo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 45-52
En
aquel tiempo, después de la multiplicación de los panes, Jesús
apremió a sus discípulos a que subieran a la barca y se dirigieran
a Betsaida, mientras El despedía a la gente. Después de despedidos,
se retiró al monte a orar.
Entrada la noche, la barca estaba en medio del lago y Jesús, solo, en
tierra. Viendo los trabajos con que avanzaban, pues el viento les era contrario,
se dirigió a ellos caminando sobre el agua, poco antes del amanecer,
y parecía que iba a pasar de largo.
Al verlo andar sobre el agua, ellos creyeron que era un fantasma y se pusieron
a gritar, porque todos lo habían visto y estaban espantados. Pero Él
les habló enseguida y les dijo: "¡Ánimo! Soy yo; no
teman". Subió a la barca con ellos y se calmó el viento.
Todos estaban llenos de espanto y es que no habían entendido el episodio
de los panes, pues tenían la mente embotada. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los signos reveladores que Dios regalaba a través de Jesús eran suficientes. Los beneficiarios de los mismos se obcecaron y no descifraron el misterio del Reino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor y Dios nuestro, que infundes en nosotros los sentimientos de la verdadera adoración y nos impulsas a vivir en plena concordia con nuestros prójimos, concédenos poder tributarte con estas ofrendas el culto que te es debido y estrechar los lazos de caridad con nuestros hermanos, por la participación en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 1, 2)
La Vida eterna, que estaba junto al Padre, se manifestó a nosotros y nosotros la hemos visto.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu pueblo, Señor, al que jamás has dejado de tu mano, experimente tu ayuda presente y futura a fin de que, disfrutando de los bienes terrenos necesarios pueda buscar con mayor confianza los bienes eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Apolinar de Hierápolis, y Pedro Tomás, obispos. Beata Eurosia Fabris de Barban, laica.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jn 1,1)
En el principio y antes de todos los siglos, el que es la Palabra era Dios, el mismo que luego se dignó nacer como salvador del mundo.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que por medio de tu Hijo has hecho brillar la luz eterna de tu divinidad ante todas las naciones, haz que tu pueblo descubra plenamente el misterio de Cristo, su redentor, para que, en virtud de este misterio, pueda llegar a gozar de aquella luz que no tiene ocaso. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 4, 19-5, 4
Queridos hijos:
Amamos a Dios, porque Él nos amó primero. Si alguno dice: "Amo
a Dios" y aborrece a su hermano, es un mentiroso, pues quien no ama a su
hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Además, Jesús
nos ha dado este mandamiento: El que ama a Dios, que ame también a su
hermano.
Todo el que cree que Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios. Todo
el que ama a un padre, ama también la los hijos de éste. Conocemos
que amamos a los hijos de Dios en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos,
pues el amor de Dios consiste en que cumplamos sus preceptos. Y sus mandamientos
no son pesados, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra
fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Sólo los místicos lo han experimentado. Quien conoce a Dios no se arredra ante la dificultad, sino que asume gozosamente el reto cotidiano del amor fraterno.
Del salmo 71 R/.
Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y tu justicia al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá
a tu pueblo justamente. R/.
De la opresión rescatará a los pobres, pues estima su vida muy
valiosa. Por eso rogarán por Él sin tregua y lo bendecirán
a todas horas. R/.
Que bendigan al Señor eternamente, y tanto como el sol, viva su nombre.
Que Él sea la bendición del mundo entero y lo aclamen dichoso
las naciones. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva y anunciar
la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 4, 14-22
En
aquel tiempo, con la fuerza del Espíritu, Jesús volvió
a Galilea. Iba enseñando en las sinagogas; todos lo alababan y su fama
se extendió por toda la región.
Fue también a Nazaret, donde se había criado. Entró en
la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó
para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló
y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor
está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la
buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación
a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de
gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó.
Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en Él. Entonces
comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje
de la Escritura que acaban de oír”.
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras
que salían de sus labios. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Con Jesús en la sinagoga de Nazaret eclosiona con fuerza el hoy de la salvación. Una vez más los lejanos y los extraños se beneficiarán de ella, antes que los de casa.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para esta Eucaristía, en la que se realiza un glorioso intercambio, a fin de que, al ofrecerte tus propios dones, podamos recibirte a ti mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3. 16)
Tanto amó Dios al mundo que le dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Dios todopoderoso, que la gracia de estos sacramentos fortalezca cada día más nuestra vida cristiana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 111, 4)
Una luz se levanta en las tinieblas para los hombres de corazón recto: el Dios clemente, justo y compasivo.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, que el nacimiento del Salvador del mundo, manifestado a los Magos por medio de una estrella, sea comprendido por nosotros cada vez con mayor profundidad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 5, 5-13
Queridos hijos:
¿Quién es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús
es el Hijo de Dios. Jesucristo es el que vino por medio del agua y de la sangre;
Él vino, no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu
es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. Así
pues, los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los
tres están de acuerdo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios vale mucho
más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo. El que cree en
el Hijo de Dios tiene en sí ese testimonio. El que no le cree a Dios,
hace de él un mentiroso, porque no cree en el testimonio que Dios ha
dado de su Hijo. Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado la vida
eterna y esa vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida;
quien no tiene al Hijo, no tiene la vida. A ustedes, los que creen en el nombre
del Hijo de Dios, les he escrito estas cosas para que sepan que tienen la vida
eterna. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Para las comunidades joánicas el mundo era un conglomerado de intereses y estructuras mezquinas, que giraban en torno del cálculo egoísta y su secuela de violencia y opresión.
Del salmo 147 R/.Demos
gracias y alabemos al Señor.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores,
Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en
tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre.
Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente.
R/.
Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho
nada igual con ningún pueblo, ni le ha confiado a otro sus proyectos.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Predicaba Jesús la buena nueva del Reino y sanaba toda enfermedad
en el pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 5,12-16
En
aquel tiempo, estando Jesús en un poblado, llegó un leproso, y
al ver a Jesús, se postró rostro en tierra, diciendo: "Señor,
si quieres, puedes curarme". Jesús extendió la mano y lo
tocó, diciendo:
"Quiero. Queda limpio". Y al momento desapareció la lepra.
Entonces Jesús le ordenó que no lo dijera a nadie y añadió:
"Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación
lo que Moisés prescribió. Eso les servirá de testimonio".
Y su fama se extendía más y más. Las muchedumbres acudían
a oído y a ser curados de sus enfermedades. Pero Jesús se retiraba
a lugares solitarios para orar. Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
El diálogo transcurre en un clima de confianza. El leproso reconoce el poder y la supremacía de la voluntad de Jesús. El Señor lo alivia de inmediato y lo reintegra a la comunidad de los salvados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor, con bondad las ofrendas de tu pueblo y concédenos que, las realidades que creemos por la fe, las consigamos por este sacramento celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 9)
Dios envió al Mundo a su Hijo único, para damos vida por medio de El.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor Dios, que nos unes a ti por la participación de este sacramento, concédenos obtener toda su eficacia para que así, la recepción de este don tuyo nos haga más dignos de seguido recibiendo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Vísperas I de mañana
(Blanco)
MISA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Tiempo de Navidad
ANTÍFONA DE ENTRADA
La Virgen María dio a luz al Rey eterno, y aúna al gozo de ser madre el honor de la virginidad: No se vio antes de ella algo semejante, ni se verá después.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que por la fecunda virginidad de María diste al género humano el don de la salvación eterna, concédenos sentir la intercesión de aquella por quien recibimos al autor de la vida, Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 5, 14-21
Queridos hijos: La confianza que tenemos en Dios consiste en que, si le pedimos algo conforme a su voluntad, El nos escucha. Si estamos seguros de que escucha nuestras peticiones, también lo estamos de poseer ya lo que le pedimos. Si alguno ve que su hermano comete un pecado de los que no llevan a la muerte, que pida por él y le obtendrá la vida. Esto vale para los que cometen pecados que no llevan a la muerte, porque hay un pecado que sí lleva a la muerte (por ése no digo que se pida). Toda mala acción es pecado, pero hay pecados que no llevan a la muerte. Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Hijo de Dios lo protege, y no lo toca el demonio. Sabemos que somos de Dios, mientras que el mundo entero yace en poder del demonio. También sabemos que el Hijo de Dios ha venido ya y que nos ha dado inteligencia para conocer al Dios verdadero. Nosotros permanecemos fieles al único verdadero, porque permanecemos en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijos míos, no adoren a los ídolos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El que ha nacido de Dios y ratifica voluntariamente su decisión no puede ser tentado por el malo. Sólo el pragmatismo y la desvergüenza de los cínicos creen lo contrario.
Del salmo 149 R/.
El Señor es amigo de su pueblo.
Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica
proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese
Israel, su pueblo santo. R/.
En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboril
es. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes.
R/.
Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares,
que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.
R/.
ACLAMACIÓN
(Mt 4, 16) R/. Aleluya, aleluya.
El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los
que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 3, 22-30
En
aquel tiempo, fue Jesús con sus discípulos a Judea y permaneció
allí con ellos, bautizando. También Juan estaba bautizando en
Enón, cerca de Salim, porque ahí había agua abundante.
La gente acudía y se bautizaba, pues Juan no había sido encarcelado
todavía.
Surgió entonces una disputa entre algunos de los discípulos de
Juan y unos judíos, acerca de la purificación. Los discípulos
fueron a decide a Juan: "Mira, maestro, aquel que estaba contigo en la
otra orilla del Jordán y del que tú diste testimonio, está
ahora bautizando y todos acuden a Él".
Contestó Juan: "Nadie puede apropiarse nada, si no le ha sido dado
del cielo. Ustedes mismos son testigos de que yo dije: 'Yo no soy el Mesías,
sino el que ha sido enviado delante de El'. En una boda, el que tiene a la novia
es el novio; en cambio, el amigo del novio, que lo acompaña y lo oye
hablar, se alegra mucho de oír su voz. Así también yo me
lleno ahora de alegría. Es necesario que El crezca y que yo venga a menos".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los curiosos se apresuran a reportar el ascenso y la fama creciente de Jesús. Juan no se inquieta. Él ha entendido los designios de Dios; uno crecerá y el otro disminuirá.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, nuestras ofrendas y concédenos que, iluminados por el Espíritu Santo y a ejemplo de la Virgen, busquemos siempre tu gracia y podamos conservada. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Epifanía
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 14)
El Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te pedimos, Señor, que este divino sacramento que hemos recibido llenos de gozo en la festividad de la Virgen María, nos haga partícipes de la divinidad de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
EL BAUTISMO DEL SEÑOR
Santos: Higinio I, Papa y mártir; y Tomás de Cori, presbítero.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 3, 16-17)
Inmediatamente después de que Jesús se bautizó, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo se posó sobre Él en forma de paloma, y resonó la voz del Padre que decía: "Éste es mi Hijo amado, en quien he puesto todo mi amor".
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que proclamaste solemnemente que Cristo era tu Hijo amado cuando fue bautizado en el Jordán y descendió el Espíritu Santo sobre Él, concede a tus hijos adoptivos, renacidos del agua y del Espíritu, perseverar siempre fieles en el cumplimiento de tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Isaías: 55,1-11
Esto dice el Señor:
"Todos ustedes, los que tienen sed, vengan por agua; y los que no tienen
dinero, vengan, tomen trigo y coman; tomen vino y leche sin pagar. ¿Por
qué gastar el dinero en lo que no es pan y el salario, en lo que no alimenta?
Escúchenme atentos y comerán bien, saborearán platillos
sustanciosos. Préstenme atención, vengan a mí, escúchenme
y vivirán.
Sellaré con ustedes una alianza perpetua, cumpliré las promesas
que hice a David. Como a él lo puse por testigo ante los pueblos, como
príncipe y soberano de las naciones, así tú reunirás
a un pueblo desconocido, y las naciones que no te conocían acudirán
a ti, por amor del Señor, tu Dios, por el Santo de Israel, que te ha
honrado.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras
está cerca; que el malvado abandone su camino, y el criminal, sus planes;
que regrese al Señor, y Él tendrá piedad; a nuestro Dios,
que es rico en perdón. Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes,
sus caminos no son mis caminos. Porque así como aventajan los cielos
a la tierra, así aventajan mis caminos a los de ustedes y mis pensamientos
a sus pensamientos.
Como bajan del cielo la lluvia y la nieve y no vuelven allá, sino después
de empapar la tierra, de fecundada y hacerla germinar, a fin de que dé
semilla para sembrar y pan para comer, así será la palabra que
sale de mi boca: no volverá a mí sin resultado, sino que hará
mi voluntad y cumplirá su misión". Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
La distancia entre los proyectos faraónicos de los humanos y los planes de Dios es abismal. La distancia se acorta cuando nos decidimos a obedecer sin miedo su Palabra.
Isaías 12
R/. Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación.
El Señor es mi Dios y salvador, con Él estoy seguro y nada temo.
El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de salvación. R/.
Den gracias al Señor, invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus hazañas,
proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra.
Griten jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido
grande con ustedes. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan: 5, 1-9
Queridos hijos:
Todo el que cree que Jesús es el Mesías, ha nacido de Dios. Todo
el que ama a un padre, ama también a los hijos de éste. Conocemos
que amamos a los hijos de Dios en que amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos,
pues el amor de Dios consiste en que cumplamos sus preceptos. Y sus mandamientos
no son pesados, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y nuestra
fe es la que nos ha dado la victoria sobre el mundo. Porque, ¿quién
es el que vence al mundo? Sólo el que cree que Jesús es el Hijo
de Dios.
Jesucristo es el que vino por medio del agua y de la sangre; Él vino,
no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es
el que da testimonio, por que el Espíritu es la verdad. Así pues,
los testigos son tres: el Espíritu, el agua y la sangre. Y los tres están
de acuerdo. Si aceptamos el testimonio de los hombres, el testimonio de Dios
vale mucho más y ese testimonio es el que Dios ha dado de su Hijo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús nos ha lavado con el agua inmaculada de su costado. El testimonio de su entrega martirial nos confirma en el amor. Dios nos ama, esa certeza nos fortalece para amar de verdad.
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 1, 29) R/. Aleluya, aleluya.
Vio Juan el Bautista a Jesús, que venía hacia él,
y exclamó: "Éste es el Cordero de Dios, el que quita el pecado
del mundo". R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 7-11
En aquel tiempo, Juan predicaba diciendo: "Ya viene detrás de mí uno que es más poderoso que yo, uno ante quien no merezco ni siquiera inclinarme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero Él los bautizará con el Espíritu Santo". Por esos días, vino Jesús desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Al salir Jesús del agua, vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en figura de paloma, descendía sobre Él. Se oyó entonces una voz del cielo que decía: "Tú eres mi Hijo amado; yo tengo en ti mis complacencias". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús llega de la zona montañosa de Galilea hasta el Jordán. No ha bajado de manera fortuita. El Espíritu es quien lo ha impulsado tras las huellas de Juan, para llenarlo con su poder.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al conmemorar el bautismo y manifestación de tu Hijo amado, y conviértelos en aquel mismo sacrificio con el que Cristo lavó misericordiosamente los pecados del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque quisiste rodear el bautismo de tu Hijo en el Jordán de signos
admirables a fin de poner de manifiesto el misterio del nuevo baño bautismal.
En efecto, hiciste oír tu voz desde el cielo para que creyéramos
que tu Palabra se encontraba presente entre los hombres y, por el Espíritu,
que descendió en forma de paloma, se manifestara que tu Siervo Jesús
era ungido con el óleo de la alegría y reconociéramos en
Él al Mesías, enviado a anunciar la Buena Nueva a los pobres.
Por eso, a una con los espíritus celestes te alabamos constantemente
en la tierra diciendo: Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 1, 32. 34)
Éste es aquél de quien Juan decía: Yo lo he visto y doy testimonio de que es el Hijo de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A cuantos hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, concédenos, Señor, escuchar con fe su palabra, para que así podamos llamamos hijos tuyos y serlo de verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Las personas vivimos ciclos y fases a lo largo de la vida. Es importante descubrir cuándo se cierra uno y comienza el otro. Para Jesús había terminado su ciclo familiar en Nazaret, estaba asomándose en el horizonte el llamado a convertirse en el profeta itinerante que proclamaría un mensaje consolador para Israel. Dios los invitaba a reconocer su soberanía y a reunificarse como un pueblo de hermanos. Los profetas y maestros que Dios continúa enviándonos nos lo siguen recordando Hoy como ayer, el mensaje del Reino es un mensaje controversial. Unos cuantos lo toman en serio, el resto se ufana de su incredulidad y su cerrazón.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA
Vi al Señor sentado en un trono excelso; lo adoraba una multitud de ángeles que cantaba a una sola voz: "Éste es aquel cuyo poder permanece eternamente".
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, con bondad, las súplicas de tu pueblo, y concédenos luz para conocer tu voluntad y fortaleza para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 1, 1-6
En distintas ocasiones
y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres, por boca
de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por medio de su Hijo,
a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio del cual hizo
el universo.
El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el
sostén de todas las cosas con su palabra poderosa. Él mismo, después
de efectuar la purificación de los pecados, se sentó a la diestra
de la majestad de Dios, en las alturas, tanto más encumbrado sobre los
ángeles, cuanto más excelso es el nombre que, como herencia, le
corresponde.
Porque, ¿a cuál de los ángeles le dijo Dios: Tú
eres mi Hijo; yo te he engendrado hoy? ¿O de qué ángel
dijo Dios: Yo seré para él un padre y él será para
mí un hijo? Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo
a su primogénito, dice: Adórenlo todos los ángeles de Dios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El Hijo sostiene el universo con el auxilio del Padre. El cosmos, la realidad toda, dispone de una dimensión manifiesta. Dios se nos acerca en su Hijo y el mundo es el eco de su amor.
Del salmo 96 R/.
Ángeles del Señor, adórenlo.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo
entero. El trono del Señor se asienta en la justicia y el derecho. R/.
Los cielos pregonan su justicia; su inmensa gloria ven todos los pueblos. Que
caigan ante Dios todos los dioses. R/.
Tú, Señor altísimo, estás muy por encima de la tierra
y mucho más en alto que los dioses. R/.
ACLAMACIÓN
(Mc 1, 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor. Conviértanse
y crean en el Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 14-20
Después
de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar
el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino
de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”.
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón
y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores.
Jesús les dijo: "Síganme y haré de ustedes pescadores
de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que
estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando
en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Al anuncio de la llegada próxima del reinado de Dios corresponde la acogida creyente y el cambio profundo de mentalidad. La cercanía o el alejamiento son opciones que respaldamos con nuestra decisión personal.
ORACIÓN
SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte, y, por sus
méritos, escucha nuestras filiales oraciones y santifica toda nuestra
vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 35, 10)
Señor, en ti está la fuente de la vida, y tu luz nos hace ver la luz.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
A quienes has alimentado con tus sacramentos, concédeles, Dios todopoderoso, servirte con una vida que te sea agradable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: San Hilario de Poitiers, doctor de la Iglesia. Beata Verónica Negroni, religiosa.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ef 1. 9. 10)
Dios nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, que es recapitular en Cristo todas las cosas, así las del cielo como las de la tierra.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que con admirable providencia dispusiste que el Reino de Cristo se extendiera por todo el mundo y que todos los hombres participaran de la redención, haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación, manifieste y realice entre los hombres el misterio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 2, 5-12
Hermanos: Dios
no ha sometido a los ángeles el nuevo orden de la salvación, del
cual estamos hablando. Un salmo lo atestigua solemnemente diciendo: ¿Qué
es el hombre, para que de él te acuerdes, ese pobre ser humano, para
que de él te preocupes? Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a
los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad Todo lo sometiste bajo
sus pies.
Al decir aquí la Escritura que Dios le sometió todo, no se hace
ninguna excepción. Es verdad que ahora todavía no vemos el universo
entero sometido al hombre; pero sí vemos ya al que por un momento Dios
hizo inferior a los ángeles, a Jesús, que por haber sufrido la
muerte, está coronado de Gloria y honor. Así, por la gracia de
Dios, la muerte que El sufrió redunda en bien de todos. En efecto, el
creador y Señor de todas las cosas quiere que todos sus hijos tengan
parte en su gloria. Por eso convenía que Dios consumara en la perfección,
mediante el sufrimiento, a Jesucristo, autor y guía de nuestra salvación.
El santificador y los santificados tienen la misma condición humana.
Por eso no se avergüenza de llamar hermanos a los hombres, cuando dice:
Hablaré de ti a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Si Jesús ha vencido a la muerte, si está coronado de gloria, quienes creemos en su pascua habremos de robustecer nuestra esperanza y afrontar los retos de esta hora adversa en que vivimos.
Del salmo 8 R/.
Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.
¡Qué admirable es, Señor y Dios nuestro, tu poder en toda
la tierra! ¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes;
ese pobre ser humano, para que de él te preocupes? R/.
Sin embargo, lo hiciste un poquito inferior a los ángeles, lo coronaste
de gloria y dignidad; le diste el mando sobre las obras de tus manos y todo
lo sometiste bajo sus pies. R/.
Pusiste a su servicio los rebaños y las manadas, todos los animales salvajes,
las aves del cielo y los peces del mar, que recorren los caminos de las aguas.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 1 Ts 2, 13) R/. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra
divina, tal como es en realidad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 21-28
En aquel tiempo,
llegó Jesús a Cafarnaúm y el sábado siguiente fue
a la sinagoga y se puso a enseñar. Los oyentes quedaron asombrados de
sus palabras, pues enseñaba como quien tiene autoridad y no como los
escribas.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu
inmundo, que se puso a gritar: "¿Qué quieres tú con
nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a acabar con nosotros?
Ya sé quién eres: el Santo de Dios". Jesús le ordenó:
"¡Cállate y sal de él!". El espíritu inmundo,
sacudiendo al hombre con violencia y dando un alarido, salió de él.
Todos quedaron estupefactos y se preguntaban: "¿Qué es esto?
¿Qué nueva doctrina es ésta? Este hombre tiene autoridad
para mandar hasta a los espíritus inmundos y lo obedecen". Y muy
pronto se extendió su fama por toda Galilea. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
La fuerza de Jesús origina liberación y humanización para los excluidos y deshumanizados. La fuerza del maligno se opone a su proyecto y pretende abortado, descubriendo su filiación divina.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
cepta, Padre misericordioso, las ofrendas de esta comunidad cristiana y por el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo, haz que la multitud de los creyentes viva cada vez más de acuerdo con su dignidad de estirpe elegida, de sacerdocio real, de nación consagrada y de pueblo redimido por ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA
DE LA COMUNIÓN (Ap 22, 17.20)
El Espíritu y la esposa dicen: Ven. Amén. Ven, Señor
Jesús.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, que con tus sacramentos alimentas y fortaleces a tu Iglesia, concede a quienes hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, vivir su doctrina de amor y ser así fermento de vida e instrumento de salvación en medio de la comunidad humana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Macrina de Cesarea, viuda; Juan de Ribera, obispo, y Félix de Nola, presbítero.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 36,26.27.28)
Arrancaré de ustedes el corazón de piedra y les daré un corazón de carne, dice el Señor. Les infundiré mi espíritu. Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Inflama, Señor, nuestros corazones con el Espíritu de tu amor, para que pensemos y actuemos según tu voluntad y te amemos sinceramente en nuestro prójimo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 2, 14-18
Hermanos: Todos los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte, dominaba a los hombres, y para liberar aquellos que, por temor a la muerte, vivían como esclavos toda su vida. Pues como bien saben ustedes, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del pueblo. Como Él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Quienes nos consideramos partícipes del único y supremo sacerdocio de Jesús, vivimos como ofrenda espiritual grata al Padre. La oblación de Jesús nos motiva a amar y compadecer al hermano.
Del salmo 104 R/.
El Señor nunca olvida sus promesas.
Aclamen al Señor y denle gracias, relaten sus prodigios a los pueblos.
Entonen en su honor himnos y cantos, celebren sus portentos. R/.
Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el
que lo busca. Recurran al Señor y a su poder y a su presencia acudan.
R/.
Descendientes de Abraham, su servidor, estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen:
el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.
Ni aunque transcurran mil generaciones se olvidará el Señor de
sus promesas, de la alianza pactada con Abraham, del juramento a Isaac, que
un día le hiciera. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y
ellas me siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 29-39
En
aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan
a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en
cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó,
y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó
la fiebre y se puso a servirles.
Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos
y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto
a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó
a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían
quién era Él. De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro,
Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario,
donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar,
y al encontrarlo, le dijeron: "Todos te andan buscando". Él
les dijo: "Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá
el Evangelio, pues para eso he venido". Y recorrió toda Galilea,
predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los enfermos se agolpan a la puerta de la casa de Simón. El mensaje es evidente. Están ahí reclamando una acogida favorable de parte de Jesús. La fe genuina genera humanización.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, por este sacrificio eucarístico, concédenos hacer llegar tu amor a todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 13, 13)
Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y la caridad; pero la caridad es la mayor de las tres.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infunde, Señor, tu Espíritu Santo en quienes hemos participado del mismo pan celestial y reanímanos con la alegría del amor perfecto. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 3, 7-14
Hermanos: Oigamos
lo que dice el Espíritu Santo en un salmo: Ojalá escuchen ustedes
la voz del Señor, hoy. No endurezcan su corazón, como el día
de la rebelión y el de la prueba en el desierto, cuando sus padres me
pusieron a prueba y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras
durante cuarenta años. Por eso me indigné contra aquella generación
y dije: "Es un pueblo de corazón extraviado, que no ha conocido
mis caminos". Por eso juré en mi cólera que no entrarían
en mi descanso.
Procuren, hermanos, que ninguno de ustedes tenga un corazón malo, que
se aparte del Dios vivo por no creer en Él. Más bien anímense
mutuamente cada día, mientras dura este "hoy", para que ninguno
de ustedes, seducido por el pecado, endurezca su corazón; pues si nos
ha sido dado el participar de Cristo, es a condición de que mantengamos
hasta el fin nuestra firmeza inicial. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El corazón
se endurece por el pecado. La mezquindad nos vuelve ruines. La fe nos habrá
de despertar y desperezar para vivir de pie, resistiendo al mal que nos asedia.
Del salmo 94 R/. Señor, que no seamos sordos a tu voz.
Vengan, y puestos
de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues Él
es nuestro Dios y nosotros, su pueblo; Él es nuestro pastor y nosotros,
sus ovejas. R/.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice: "No endurezcan su
corazón, como el día de la rebelión en el desierto, cuando
sus padres dudaron de mí, aunque habían visto mis obras. R/.
Durante cuarenta años sentí hastío de esta generación.
Entonces dije: 'Éste es un pueblo de corazón extraviado que no
ha conocido mis caminos'. Por eso juré, lleno de cólera, que no
entrarían en mi descanso". R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 4, 23) R/. Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba a la gente de
toda enfermedad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 40-45
En
aquel tiempo, se le acercó a Jesús un leproso para suplicarle
de rodillas: "Si tú quieres, puedes curarme". Jesús
se compadeció de él, y extendiendo la mano, lo tocó y le
dijo: "¡Sí quiero: sana!". Inmediatamente se le quitó
la lepra y quedó limpio.
Al despedirlo, Jesús le mandó con severidad: "No se lo cuentes
a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu
purificación lo prescrito por Moisés".
Pero aquel hombre comenzó a divulgar tanto el hecho, que Jesús
no podía ya entrar abiertamente en la ciudad, sino que se quedaba fuera,
en lugares solitarios, a donde acudían a Él de todas partes. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El leproso padecía en carne propia la fuerza desintegradora del mal. No sólo su cuerpo estaba lacerado, también su espíritu. Los maestros de Israel le habían engañado al hacerle creer que Dios lo excluía.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan, vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar, es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Marcelo I, papa, y Juana de Bagno, religiosa. Beato José Vaz, presbítero.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 9-10)
Sin distinción de raza, lengua, pueblo o nación, nos compraste, Señor, con tu Sangre e hiciste de nosotros un Reino para Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres con la preciosa Sangre de tu Hijo, protege en nosotros la obra de tu misericordia, para que, celebrando siempre el misterio de nuestra salvación merezcamos alcanzar sus frutos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 4, 1-5. 11
Hermanos: Mientras
está en pie la promesa de entrar en el descanso de Dios, tengamos cuidado,
no sea que alguno se quede fuera. Porque a nosotros también se nos ha
anunciado este mensaje de salvación, lo mismo que a los israelitas en
el desierto; pero a ellos no les sirvió de nada oído, porque no
lo recibieron con fe. En cambio, nosotros, que hemos creído, ciertamente
entraremos en aquel descanso, al que se refería el Señor, cuando
dijo: Por eso juré en mi cólera que no entrarían en mi
descanso.
Los trabajos de Dios terminaron con la creación del mundo, ya que al
hablar del séptimo día, la Escritura dice que Dios descansó
de todos sus trabajos el día séptimo; y en el pasaje del que estamos
hablando, afirma que no entrarían en su descanso.
Apresurémonos, pues, a entrar en ese descanso; no sea que alguno caiga
en la infidelidad, como les sucedió a los israelitas. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
La religiosidad popular y la piedad cristiana hablan atinadamente de la vida eterna como un descanso. Del peso y la carga de vivir esperamos liberamos para reposar junto a Dios.
Del salmo 77 R/.No
olvidemos las hazañas del Señor.
Cuanto hemos escuchado y conocemos del poder del Señor y de su gloria,
cuanto nos han narrado nuestros padres, nuestros hijos lo oirán de nuestra
boca. R/.
Que ellos también lo cuenten a sus hijos para que en Dios coloquen su
esperanza, cumplan los mandamientos del Señor y no echen al olvido sus
hazañas. R/.
Que no vayan a ser, como sus padres, generación rebelde y obstinada,
inconstante de corazón e infiel a Dios, de alma. R/.
ACLAMACIÓN
(Lc 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 1-12
Cuando Jesús
volvió a Cafarnaúm, corrió la voz de que estaba en casa,
y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente
a la puerta. Mientras El enseñaba su doctrina, le quisieron presentar
a un paralítico, que iban cargando entre cuatro. Pero como no podían
acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo,
encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en
una camilla.
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico:
"Hijo, tus pecados te quedan perdonados". Algunos escribas que estaban
allí sentados comenzaron a pensar: "¿Por qué habla
éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar
los pecados sino sólo Dios?". Conociendo Jesús lo que estaban
pensando, les dijo: "¿Por qué piensan así? ¿Qué
es más fácil, decirle al paralítico: 'Tus pecados te son
perdonados' o decirle: 'Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa'?
Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar
los pecados -le dijo al paralítico-: Yo te lo mando: levántate,
recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió
de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban
gloria a Dios, diciendo: "¡Nunca habíamos visto cosa igual!".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Con esta lección formidable Jesús disipa los prejuicios erróneos. Dios es amigo de la vida, quiere que los suyos vivan una vida plena, por esa razón devuelve la salud integral al paralítico.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al presentarte nuestras ofrendas, te suplicamos, Señor, que por medio de estos misterios, nos acerquemos a Jesús, y renovemos la acción salvadora de su Sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 16)
El cáliz de nuestra acción de gracias nos une a todos en la Sangre de Cristo; y el pan que partimos nos une a todos en el Cuerpo del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Sabiendo sido reconfortados con el alimento Y la bebida de salvación, te pedimos, Señor, que nos purifiques siempre con la Sangre de nuestro Salvador, y que la conviertas en fuente de agua que brote para damos vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Santos: Antonio de la Tebaida, abad; Sulpicio el Piadoso de Aguitania, obispo. Beato Pedro To Rot, mártir.
Vísperas I del domingo: 2a semana del Salterio (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 91,13-14)
Los justos crecerán como palmeras, se elevarán tan alto como cedros del Líbano, plantados en la casa del Señor en medio de sus patios darán flores.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a san Antonio abad dejar por tu amor cuanto tenía para servirte heroicamente en el desierto, otórganos, por sus méritos, superar nuestro egoísmo y amarte a ti sobre todas las cosas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 4, 12-16
Hermanos: La palabra de Dios es viva, eficaz y más penetrante que una espada de dos filos. Llega hasta lo más íntimo del alma, hasta la médula de los huesos y descubre los pensamientos e intenciones del corazón. Toda creatura es transparente para ella. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos de aquel a quien debemos rendir cuentas. Puesto que Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro sumo sacerdote, que ha entrado en el cielo, mantengamos firme la profesión de nuestra fe. En efecto; no tenemos un sumo sacerdote que no sea capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos, puesto que Él mismo ha pasado por las mismas pruebas que nosotros, excepto el pecado. Acerquémonos, por lo tanto, con plena confianza, al trono de la gracia, para recibir misericordia, hallar la gracia y obtener ayuda en el momento oportuno. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Entre los humanos podemos encontrar interlocutores dóciles y negligentes. La palabra de Dios se toma un juez insobornable y penetrante que nos exhibe tal cual somos.
Del salmo 18 R/.
Tú tienes, Señor, palabras de vida eterna.
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma; inmutables
son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo. R/.
En los mandamientos del Señor hay rectitud y alegría para el corazón;
son luz los preceptos del Señor para alumbrar el camino. R/.
La voluntad de Dios es santa y para siempre estable; los mandamientos del Señor
son verdaderos y enteramente justos. R/.
Que te sean gratas las palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón.
Haz, Señor, que siempre te busque, pues eres mi refugio y salvación.
R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Lc 4, 18) R/. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para llevar a los pobres la buena nueva
y anunciar la liberación a los cautivos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 13-17
En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a caminar
por la orilla del lago; toda la muchedumbre lo seguía y Él les
hablaba. Al pasar, vio a Leví (Mateo), el hijo de Alfeo, sentado en el
banco de los impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se
levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba a la mesa en casa de Leví, muchos publícanos
y pecadores se sentaron a la mesa junto con Jesús y sus discípulos,
porque eran muchos los que lo seguían. Entonces unos escribas de la secta
de los fariseos, viéndolo comer con los pecadores y publícanos,
preguntaron a sus discípulos: "¿Por qué su maestro
come y bebe en compañía de publícanos y pecadores?”.
Habiendo oído esto, Jesús les dijo: "No son los sanos los
que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Yo no he venido para
llamar a los justos, sino a los pecadores”. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los recaudadores formaban parte de un sistema injusto que perpetuaba la dominación de los fuertes. Jesús los invita a acoger el mensaje del Reino y vivir al servicio de la fraternidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, estos dones que humildemente te presentamos en la conmemoración de san Antonio abad, y líbranos de nuestro apego a los bienes materiales para que te poseamos a ti como única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 19, 21)
Si quieres ser perfecto, dice el Señor, vende lo que posees, reparte el dinero entre los pobres y después, ven y sígueme.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por medio de esta Eucaristía, concédenos, Señor, la fuerza necesaria para vencer siempre, a ejemplo de san Antonio, las tentaciones del enemigo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Para las misas "Por la unidad de los cristianos", el Leccionario propone varias lecturas. Sugerimos aquí dos posibles modelos, que se pueden utilizar durante el octavario (18-25 de enero), incluso el domingo, conforme a lo que se indica en el Calendario Litúrgico 2009, publicado por la Comisión Episcopal para la Pastoral Litúrgica (si se utiliza entre semana, sólo se toma una de las dos primeras lecturas).
Formulario I:
1a.
lect.: Dt 30, 1-4
Salmo R.: Jr 31,10.11. 12ab. 13-14
(R/. Señor, cuida a tu rebaño como un pastor.)
Nota: Este cántico de Jeremías se encuentra en la Liturgia de
las Horas, en las Laudes del jueves, 1a semana.
2a.lect.: 1 Tm 2,5-8
Aleluya: Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en
ti somos uno para que el mundo crea que tú me has enviado, dice el Señor.
(cfr. ln 17,21).
Evang.: Jn 17,20-26
Formulario II:
1a.lect.: Ez 36, 24-28
Salmo R.: Sal 117, 22-23. 25-26. 28
(R/.La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular.)
2a.lect.: Ef 4,1-6
Aleluya: Que en sus corazones reine la paz de Cristo, esa paz a la que ustedes
han sido llamados como miembros de un solo cuerpo (Col 3, 15).
Evang.: Mt 18,19-22
II DOMINGO ORDINARIO
Santos: Leobardo de Auverne, ermitaño, y Margarita de Hungría, virgen. Beata María Teresa Fasce, abadesa.
(Morado)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 65, 4)
Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra, escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de Samuel: 3, 3-10. 19
En aquellos días,
el joven Samuel servía en el templo a las órdenes del sacerdote
Elí. Una noche, estando Elí acostado en su habitación y
Samuel en la suya, dentro del santuario donde se encontraba el arca de Dios,
el Señor llamó a Samuel y éste respondió: "Aquí
estoy". Fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: ''Aquí
estoy. ¿Para qué me llamaste?". Respondió Elí:
"Yo no te he llamado. Vuelve a acostarte". Samuel se fue a acostar.
Volvió el Señor a llamado y él se levantó, fue a
donde estaba Elí y le dijo: "Aquí estoy. ¿Para qué
me llamaste?". Respondió Elí: "No te he llamado, hijo
mío. Vuelve a acostarte". Aún no conocía Samuel al
Señor, pues la palabra del Señor no le había sido revelada.
Por tercera vez llamó el Señor a Samuel; éste se levantó,
fue a donde estaba Elí y le dijo: ''Aquí estoy. ¿Para qué
me llamaste?".
Entonces comprendió Elí que era el Señor quien llamaba
al joven y dijo a Samuel: "Ve a acostarte y si te llama alguien responde:
'Habla, Señor; tu siervo te escucha' ". Y Samuel se fue a acostar.
De nuevo el Señor se presentó y lo llamó como antes: "Samuel,
Samuel". Éste respondió: "Habla, Señor; tu siervo
te escucha". Samuel creció y el Señor estaba con él.
Y todo lo que el Señor le decía, se cumplía. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando alguien aprende a reconocer la voz de Dios, vive en actitud de escucha obediente. Samuel vivió su vida sirviendo al Señor como oyente de la Palabra. Así salvó a Israel.
Del salmo 39 R/.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Esperé en el Señor con gran confianza, El se inclinó hacia
mí y escuchó mis plegarias. El me puso en la boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios. R/.
Sacrificios Y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que
deseo: tu ley en medio de mi corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 6, 13-15. 17-20
Hermanos: El cuerpo
no es para fornicar, sino para servir al Señor; y el Señor, para
santificar el cuerpo. Dios resucitó al Señor y nos resucitará
también a nosotros con su poder. ¿No saben ustedes que sus cuerpos
son miembros de Cristo? Y el que se une al Señor, se hace un solo espíritu
con El. Huyan, por lo tanto, de la fornicación. Cualquier otro pecado
que cometa una persona, queda fuera de su cuerpo; pero el que fornica, peca
contra su propio cuerpo.
¿O es que no saben ustedes que su cuerpo es templo del Espíritu
Santo, que han recibido de Dios y habita en ustedes? No son ustedes sus propios
dueños, porque Dios los ha comprado a un precio muy caro. Glorifiquen,
pues, a Dios con el cuerpo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La fe cristiana plantea opciones radicales. No se puede vivir en la ambigüedad. Quien reconoce la sacralidad de cada persona debe actuar en consecuencia.
ACLAMACIÓN
(Jn 1. 41. 17) R/. Aleluya, aleluya.
Hemos encontrado a Cristo, el Mesías. La gracia y la verdad
nos han llegado por Él. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 35-42 .
En aquel tiempo, estaba Juan el Bautista con dos de sus discípulos, y fijando los ojos en Jesús, que pasaba, dijo: "Éste es el Cordero de Dios". Los dos discípulos, al oír estas palabras, siguieron a Jesús. El se volvió hacia ellos, y viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Qué buscan?". Ellos le contestaron: "¿Dónde vives, Rabí?". (Rabí significa "maestro"). El les dijo: "Vengan a ver:'. Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con El ese día. Eran como las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron lo que Juan el Bautista decía y siguieron a Jesús. El primero a quien encontró Andrés fue a su hermano Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías" (que quiere decir "el Ungido"). Lo llevó a donde estaba Jesús y éste, fijando en él la mirada, le dijo: "Tú eres Simón, hijo de Juan. Tú te llamarás Kefás" (que significa Pedro, es decir, "roca"). Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los primeros discípulos habían dado crédito a las palabras del Bautista. Se acercan a Jesús, conviven con Él y reconocen la autoridad y fuerza extraordinaria de su proyecto.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos del Tiempo ordinario
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 4, 16)
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en El.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los reclamos de quienes observan nuestra peculiar manera de vivir la fe cristiana son unánimes. Demasiados discursos, numerosas palabras solemnes y poca experiencia de nuestro contacto con Dios. Ya lo decía algún filósofo alemán con sobrada ironía: "los cristianos doblan el cuello mientras reciben el cuerpo de Cristo, y al salir apenas al atrio de la iglesia hablan desenfadadamente del clima y de otras trivialidades. Prueba palpable de que no creen en realidad en el ritual que celebran". El Evangelio nos refiere que Felipe y Andrés se encontraron con Jesús, se dejaron contagiar de su entusiasmo y propagaron su alegría a un pescador y hermano llamado Simón. En esta situación de crisis y decadencia, es urgente que privilegiemos el valor de la experiencia. No se trata de teorizar nuestra fe, sino de experimentarla y vivida con decisión.
Santos: Mario de Persia y compañeros, mártires; Canuto de Dinamarca, mártir, y Macario Alejandrino, abad.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, tú, que reúnes a los que están dispersos y los mantienes en la unidad, mira con amor a todos los cristianos, a fin de que, cuantos están consagrados por un solo bautismo formen una sola familia, unida por el amor y la integridad de la fe. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 5, 1-10
Hermanos: Todo sumo sacerdote es un hombre escogido entre los hombres y está constituido para intervenir en favor de ellos ante Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. Por eso, así como debe ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo, debe ofrecerlos también por los suyos propios. Nadie puede apropiarse ese honor, sino sólo aquel que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. De igual manera, Cristo no se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote; se la otorgó quien le había dicho: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. O como dice otro pasaje de la Escritura: Tú eres sacerdote eterno, como Melquisedec. Precisamente por eso, durante su vida mortal, ofreció oraciones y súplicas, con fuertes voces y lágrimas, a aquel que podía librarlo de la muerte, y fue escuchado por su piedad. A pesar de que era el Hijo, aprendió a obedecer padeciendo, y llegado a su perfección, se convirtió en la causa de la salvación eterna para todos los que lo obedecen y fue proclamado por Dios sumo sacerdote, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los sumos sacerdotes israelitas padecían los límites y negatividades propias de los mortales. Jesús conoció también sufrimientos y angustias por causa de su fidelidad al Padre.
Del salmo 109 R/.
Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN
(Hb 4, 12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones
del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 18-22
En una ocasión,
en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos
de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué
los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan,
y los tuyos no?".
Jesús les contestó: "¿Cómo van a ayunar los
invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Mientras está
con ellos el novio, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que
el novio les será quitado y entonces sí ayunarán.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo
encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo
en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino
y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las fórmulas antiguas y los rituales desgastados apagan el impulso del Espíritu. La novedad del reinado de Dios necesita presentarse con señales nuevas y creíbles que susciten un gran desafío.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú, que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar. Señor. Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad. Para hacemos miembros
de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo;
por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría. Por eso, unidos al coro
de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 17)
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Fabián I, papa y mártir; Sebastián de Roma, mártir, y Eustoquia de Calafato, religiosa. (Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 105, 47)
Sálvanos, Señor Dios nuestro y reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria el alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que has unido a gente de todas las naciones en la alabanza de tu nombre, concédenos amar y practicar cuanto nos mandas, para que el pueblo cristiano, el que tú has llamado a tu Reino, viva unido por la fe y el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 6, 10-20
Hermanos: Dios
no es injusto para olvidar los trabajos de ustedes y el amor que le han mostrado
al servir a sus hermanos en la fe, como lo siguen haciendo hasta hoy. Deseamos,
sin embargo, que todos y cada uno de ustedes mantenga hasta el fin el mismo
fervor y diligencia, para alcanzar la plenitud de su esperanza. Así,
lejos de volverse negligentes, serán ustedes imitadores de aquellos que,
por la fe y la paciencia, heredan lo prometido por Dios.
En efecto, cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no había nada
superior por lo cual jurar, juró por sí mismo, diciendo: Te colmaré
de bendiciones y te daré una descendencia innumerable. Por este motivo,
Abraham perseveró en la paciencia y alcanzó lo prometido por Dios.
Cuando los hombres juran, lo hacen por alguien superior a ellos, y el juramento
pone fin a toda discusión. También Dios, cuando quiso mostrar
con plenitud a los herederos de la promesa lo irrevocable de su decisión,
se comprometió con un juramento.
Así pues, mediante estos dos actos irrevocables, promesa y juramento,
en los cuales Dios no puede mentir, tenemos un consuelo poderoso los que buscamos
un refugio en la esperanza de lo prometido. Esta esperanza nos mantiene firmes
y seguros, porque está anclada en el interior del santuario, ahí
donde Jesús entró, precediéndonos, constituido sumo sacerdote,
como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
En la comunidad a la que se dirige el autor de la carta, existen hermanos que asumen gustosamente los retos de su fe cristiana. A ellos es a quien conviene imitar.
Del salmo 110 R/.
El Señor se acuerda siempre de su alianza.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas
son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R/.
Ha hecho inolvidables sus prodigios. El Señor es piadoso y es clemente.
Acordándose siempre de su alianza, Él le da de comer al que lo
teme. R/.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre.
Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr Ef 1, 17-18) R/. Aleluya, aleluya.
Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes,
para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 2, 23-28
Un
sábado, Jesús iba caminando entre los sembrados, y sus discípulos
comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le preguntaron:
"¿Por qué hacen tus discípulos algo que no esta permitido
hacer en sábado?” Él les respondió: “¿No
han leído acaso lo que hizo David una vez que tuvo necesidad y padecían
hambre él y sus compañeros? Entró en la casa de Dios, en
tiempos del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes sagrados, que
sólo podían comer los sacerdotes, y les dio también a sus
compañeros".
Luego añadió Jesús: "El sábado se hizo para
el hombre, y no el hombre para el sábado. Y el Hijo del hombre también
es dueño del sábado". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Todas las instituciones creadas por la cultura humana están al servicio de las personas. El cristianismo desacraliza los rituales y sacraliza y custodia el valor de todas y cada una de las personas.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos, Señor, de tu bondad, que este sacramento de amor sea para todos nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar. Señor. Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad. Para hacemos miembros
de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo;
por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría. Por eso, unidos al coro
de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Col 3.14-15)
Sobre todas las virtudes pongan el amor, que es el vínculo de la perfecta unión; y que en sus corazones reine la paz de Cristo a la que han sido llamados en un solo cuerpo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, infunde en nosotros el espíritu de tu caridad y, con la fuerza de este sacrificio eucarístico, haz que cuantos creemos en ti vivamos unidos en un mismo amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Rojo)
ANTÍFONA DE ENTRADA
Esta santa luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzada sobre roca firme.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que eliges a los débiles para vencer a los poderosos, te pedimos, al celebrar el martirio de santa Inés, que nos concedas imitar la heroica firmeza de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 7, 1-3. 15-17
Hermanos: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios altísimo, salió al encuentro de Abraham cuando éste volvía de derrotar a los reyes, y lo bendijo. Abraham le dio entonces 'la décima parte de todo el botín. El nombre de Melquisedec significa rey de justicia y el título rey de Salem significa rey de paz. No se mencionan ni su padre ni su madre, y aparece sin antepasados. Tampoco se encuentra el principio ni el fin de su vida. Es la figura del Hijo de Dios, y como Él, permanece sacerdote para siempre. En efecto, como Melquisedec, Jesucristo ha sido constituido sacerdote, en virtud de su propia vida indestructible y no por la ley, que señalaba que los sacerdotes fueran de la tribu de Leví. La palabra misma de Dios lo atestigua, cuando dice: Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La ley mosaica fue incapaz de transformar el interior de las personas. Sólo la potencia eficaz de Jesús resucitado doblega el orgullo y la maldad de nuestro corazón.
Del salmo 109 R/.
Tú eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 4,23) R/.Aleluya, aleluya.
Jesús predicaba el Evangelio del Reino y curaba las enfermedades
y dolencias del pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3,1-6
En aquel tiempo,
Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía
tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba
en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: "Levántate
y ponte allí en medio". Después les preguntó: "¿Qué
es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal?
¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo
morir?". Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira
y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: "Extiende
tu mano". La extendió, y su mano quedó sana. Entonces se
fueron los fariseos y comenzaron a hacer planes con los del partido de Herodes,
para matar a Jesús. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
El mensaje genuino del Evangelio afecta sistemas e intereses económicos y políticos. Quienes disponen del poder se oponen al mensaje de Jesús y traman su próxima ejecución,
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que los dones que vamos a ofrecerte en honor de tu santa virgen Inés te sean, Señor, tan agradables como agradable fue a tus ojos su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 16. 24)
Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor y Dios nuestro, que glorificaste a santa Inés con la doble corona de la virginidad y del martirio, concedenos que esta comunión nos ayude a superar todas las pruebas y podamos así alcanzar el Reino eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Vicente de Zaragoza, mártir, y Vicente Pallotti, fundador. Beata Laura Vicuña, virgen.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ef 4, 4-6)
Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación con la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todo, lo penetra todo y está en todo.
ORACIÓN COLECTA
Señor, mira con bondad a tu pueblo y, con los dones de tu Espíritu, aumenta en todos los que creen en ti el amor por la verdad, a fin de que busquemos la perfecta unidad de tu familia y trabajemos por obtenerla. Por nuestro señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 7, 23-8, 6
Hermanos: Durante
la antigua alianza hubo muchos sacerdotes, porque la muerte les impedía
permanecer en su oficio. En cambio, Jesucristo tiene un sacerdocio eterno, porque
Él permanece para siempre. De ahí que sea capaz de salvar, para
siempre, a los que por su medio se acercan a Dios, ya que vive eternamente para
interceder por nosotros. Ciertamente que un sumo sacerdote como éste
era el que nos convenía: santo, inocente, inmaculado, separado de los
pecadores y elevado por encima de los cielos; que no necesita, como los demás
sacerdotes, ofrecer diariamente víctimas, primero por sus pecados y después
por los del pueblo, porque esto lo hizo de una vez para siempre, ofreciéndose
a sí mismo. Porque los sacerdotes constituidos por la leyeran hombres
llenos de fragilidades; pero el sacerdote constituido por las palabras del juramento
posterior a la ley, es el Hijo eternamente perfecto.
Ahora bien, lo más importante de lo que estamos diciendo es que tenemos
en Jesús a un sumo sacerdote tan excelente, que está sentado a
la derecha del trono de Dios en el cielo, como ministro del santuario y del
verdadero tabernáculo, levantado por el Señor y no por los hombres.
Todo sumo sacerdote es nombrado para que ofrezca dones y sacrificios; por eso
era también indispensable que Él tuviera algo que ofrecer. Si
Él se hubiera quedado en la tierra, ni siquiera sería sacerdote,
habiendo ya quienes ofrecieran los dones prescritos por la ley. Pero éstos
son ministros de un culto que es figura y sombra del culto celestial, según
lo reveló Dios a Moisés, cuando le mandó que construyera
el tabernáculo: Mira, le dijo, lo harás todo según el modelo
que te mostré en el monte. En cambio, el ministerio de Cristo es tanto
más excelente, cuanto que Él es el mediador de una mejor alianza,
fundada en mejores promesas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los sacerdotes antiguos, al igual que los sacerdotes actuales, son hombres débiles. Esto no es una excusa para justificarlos, sino para entender que el único que nos santifica es el Hijo consumado en la obediencia.
Del salmo 39 R/.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que
deseo: tu ley en medio de mi Corazón. R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
Que se gocen en ti y que se alegren todos los que te buscan. Cuantos quieren
de ti la salvación repiten sin cesar: "¡Qué grande
es Dios!". R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 2 Tm 1, 10) R/.Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer
la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 7-12
En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó a donde Él estaba. Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastado. En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los que padecían algún mal, se le echaban encima para tocado. Cuando los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban a sus pies y gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Las multitudes se agolpan en torno de Jesús, vienen por mar y tierra. Las fuerzas del mal se confrontan en su contra. Los enviados de Dios suscitan apego y rechazo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que a todos los
que estamos unidos por el mismo bautismo, nos purifique, Señor, el sacrificio
que vamos a ofrecerte y nos haga participar algún día de los mismos
sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio Propio
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación
darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar. Señor. Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad. Para hacemos miembros
de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo;
por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría. Por eso, unidos al coro
de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo,
Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17. 21. 23)
Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, dice el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en la unidad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al participar del sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que santifiques y renueves a tu Iglesia, a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos podamos servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ildefonso de Toledo, obispo, y Emerenciana de Roma, mártir. Beata Teresa Grillo Michel, fundadora.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Jn 10, 14-15)
Yo soy el Buen Pastor, dice el Señor, y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí, de la misma manera que el Padre me conoce a mí y yo al Padre; y doy la vida por ellas.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú, que nos amas tanto, envía sobre nosotros la gracia abundante de tu espíritu, para que, viviendo con verdad nuestro cristianismo, demos al mundo testimonio de la verdad y busquemos confiados la unidad de todos los creyentes en la paz verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 8, 6-13
Hermanos: Jesucristo, nuestro sumo sacerdote, ha obtenido un ministerio tanto más excelente, cuanto que Él es el mediador de una mejor alianza, fundada en mejores promesas. Si aquella primera alianza hubiera sido perfecta, no habría habido lugar para una segunda. Pero, de hecho, Dios la encuentra imperfecta, cuando, reprendiendo a los israelitas, les dice: Se acerca el tiempo en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá una alianza nueva, dice el Señor. No será como la alianza que hice con los padres de ustedes cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto, porque ellos rompieron mi alianza y yo tuve que hacer un escarmiento con ellos. Ésta es la alianza nueva que voy a hacer con la casa de Israel: Voy a poner mi ley en lo más profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que instruir a su prójimo ni a su hermano, diciéndole: "Conoce al Señor", porque todos me van a conocer, desde el más pequeño hasta el mayor de todos, cuando yo les perdone sus culpas y olvide para siempre sus pecados. Conforme a esto, al hablar de una alianza nueva, Dios declara anticuada la primera, y lo que es anticuado y envejecido está próximo a la desaparición. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Para el autor de la carta no existe otra relación entre las dos alianzas que la oposición. En la actualidad preferimos hablar de Primero y Segundo Testamento, en vez del lenguaje tradicional.
Del salmo 84 R/.
Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor habitará
en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá
su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo
sus pisadas. R/.
ACLAMACIÓN
(2 Co 5, 19) R/.Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado
a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 13-19
En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que Él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con Él, para mandados a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios. Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote que después lo traicionó. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús pretende reunificar a Israel bajo el soberano designio de Dios. Con la ayuda de sus amigos, conformará un grupo de doce discípulos que encarnarán anticipadamente la tarea de todo Israel.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, tú, que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo y lo adoptaste para siempre, concédele los dones de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio propio
En verdad es justo
y necesario, es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte
siempre y en todo lugar. Señor. Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Por Él nos has conducido al conocimiento de la verdad. Para hacemos miembros
de su cuerpo mediante el vínculo de una misma fe y un mismo bautismo;
por Él has enviado sobre todos los pueblos del mundo a tu Espíritu
Santo, admirable constructor de la Iglesia por la abundancia de sus dones, y
autor de la unidad, el cual habita en tus hijos de adopción, santifica
a toda la Iglesia y la dirige con sabiduría. Por eso, unidos al coro
de los ángeles, te alabamos con alegría, diciendo: Santo, Santo,
Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. 1 Co 10, 17)
Todos los que participamos de un mismo pan y de un mismo cáliz, no obstante ser muchos, somos un solo cuerpo como uno solo es el pan.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que esta santa comunión que hemos recibido, signo de nuestra fraternidad en Cristo, realice la unidad en tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora Reina de la Paz
Santos: San Francisco de Sales, fundador. Beata Paula Gambara, laica.
Vísperas I del domingo: 3a semana del Salterio (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Sm 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para salvación de los hombres concediste a san Francisco de Sales el don de servir con extremada amabilidad a todos, ayúdanos a demostrar, a ejemplo suyo, en una actitud servicial con nuestros hermanos, toda la delicadeza de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 9, 2-3. 6-7. 11-14
Hermanos: En la
antigua alianza, el santuario estaba dispuesto de tal manera que, en una primera
tienda, llamada el "lugar santo", se hallaban el candelabro y la mesa
con los panes sagrados; separada por un velo, había una segunda tienda,
llamada el "lugar santísimo". Al "lugar santo" entraban
los sacerdotes todos los días para celebrar el culto; pero al "lugar
santísimo" entraba una vez al año el sumo sacerdote, él
solo, llevando consigo sangre de animales para ofrecerla en expiación
por sus propios pecados y por los del pueblo.
Ahora bien, cuando Cristo se presentó como sumo sacerdote que nos obtiene
los bienes definitivos, penetró una sola vez y para siempre en el "lugar
santísimo", a través de una tienda, que no estaba hecha por
mano de hombre, ni pertenecía a esta creación. No llevó
consigo sangre de animales, sino su propia sangre, con la cual nos obtuvo una
redención eterna. Porque si la sangre de los machos cabríos y
de los becerros y las cenizas de una ternera, cuando se esparcían sobre
los impuros, eran capaces de conferir a los israelitas una pureza legal, meramente
exterior, ¡cuánto más la sangre de Cristo purificará
nuestra conciencia de todo pecado, a fin de que demos culto al Dios vivo, ya
que a impulsos del Espíritu Santo, se ofreció a sí mismo
como sacrificio inmaculado a Dios, y así podrá purificar nuestra
conciencia de las obras que conducen a la muerte, para servir al Dios vivo!
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La multitud de ofrendas de aves y ganado resulta insuficiente para lavar el corazón humano. Jesús, acreditado ante el Padre, purifica nuestro interior y nos anima a vivir en libertad.
Del salmo 46 R/.
Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono.
Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor,
el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R/.
Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta
su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos.
R/.
Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos. Reina
Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones, para que comprendamos las palabras
de tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-21
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
No era nada fácil comprender las exigencias de Jesús. Su familia más próxima se escandalizaba de su proceder. Les parecían desmedidas sus pretensiones y extrañas sus actitudes incluyentes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que este sacrificio, prueba suprema del amor de Cristo, nos comunique, Señor, el fuego del Espíritu Santo que llenó de bondad el corazón de tu siervo Francisco de Sales. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10, 10)
Yo vine al mundo para que tengan vida y la tengan en abundancia, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta sagrada comunión, concédenos, Padre misericordioso, imitar en la tierra el amor y la bondad de san Francisco, para que podamos participar con él de la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
III DOMINGO ORDINARIO
La Conversión de san Pablo apóstol
Santos: San Palemón de la Tebaida, anacoreta. Beato Enrique Seuze, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 1. 6)
Canten al Señor un cántico nuevo, hombres de toda la tierra, canten al Señor. Hay brillo y esplendor en su presencia y en su templo, belleza y majestad.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, conduce nuestra vida por el camino de tus mandamientos para que, unidos a tu Hijo amado, podamos producir frutos abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jonás: 3, 1-5. 10
En aquellos días,
el Señor volvió a hablar a Jonás y le dijo: "Levántate
y vete a Nínive, la gran capital, para anunciar ahí el mensaje
que te voy a indicar".
Se levantó Jonás y se fue a Nínive, como le había
mandado el Señor. Nínive era una ciudad enorme: hacían
falta tres días para recorrerla. Jonás caminó por la ciudad
durante un día, pregonando: "Dentro de cuarenta días Nínive
será destruida".
Los ninivitas creyeron en Dios, ordenaron un ayuno y se vistieron de sayal,
grandes y pequeños. Cuando Dios vio sus obras y cómo se convertían
de su mala vida, cambió de parecer y no les mandó el castigo que
había determinado imponerles. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Dios retorna las riendas y relanza a Jonás a que se encamine a Nínive para proclamar la misericordia a un pueblo que le resulta aborrecible. La lógica divina disipa nuestra visión mezquina.
Del salmo 24 R/.
Descúbrenos, Señor, tus caminos.
Descúbrenos, Señor, tus caminos, guíanos con la verdad
de tu doctrina. Tú eres nuestro Dios y salvador y tenemos en ti nuestra
esperanza. R/.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Según
ese amor y esa ternura, acuérdate de nosotros. R/.
Porque el Señor es recto y bondadoso, indica a los pecadores el sendero,
guía por la senda recta a los humildes y descubre a los pobres sus caminos.
R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 7, 29-31
Hermanos: Les quiero decir una cosa: el tiempo apremia. Por lo tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
No se trata de menospreciar las realidades terrenas. El amor, el trabajo, la prosperidad, son valores reales. Sin embargo, deben vivir se sin apegos desmedidos.
ACLAMACIÓN (Mc 1. 15) R/. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios ya está cerca, dice el Señor. Conviértanse y crean en el Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 1, 14-20
Después
de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar
el Evangelio de Dios y decía: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino
de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio".
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón
y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores.
Jesús les dijo: "Síganme y haré de ustedes pescadores
de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que
estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando
en la barca la su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
El llamado de Jesús produce efectos positivos. El núcleo de sus primeros discípulos nació de la determinación de este grupo de pescadores que se aventuraron a seguirle.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y santificalos por medio de tu Espíritu para que se nos conviertan en sacramento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio para los domingos de Tiempo ordinario
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 8, 12)
Yo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo y te pedimos que este don tuyo sea para nosotros fuente inagotable de vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Conversión de san Pablo, apóstol
ANTÍFONA DE ENTRADA (2 Tm 1, 12; 4, 8)
Yo sé en quién tengo puesta mi confianza y estoy convencido de que el Señor, justo juez, me dará la recompensa el día de su venida.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así, al mundo, un testimonio de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo…
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 22, 3-16.
En aquellos días,
Pablo dijo al pueblo: "Yo soy judío, nací en Tarso de Cilicia,
pero me crié aquí, en Jerusalén; fui alumno de Gamaliel
y aprendí a observar en todo su rigor la ley de nuestros padres y estaba
tan lleno de celo por las cosas de Dios, como lo están ustedes ahora.
Perseguí a muerte el camino cristiano, encadenando y metiendo en la cárcel
a hombres y mujeres, como pueden atestiguado el sumo sacerdote y todo el consejo
de los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco y me dirigí
hacia allá en busca de creyentes para traerlos presos a Jerusalén
y castigados.
Pero en el camino, cerca ya de Damasco, a eso del mediodía, de repente
me envolvió una gran luz venida del cielo; caí por tierra y oí
una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'.
Yo le respondí: 'Señor, ¿quién eres tú?'.
Él me contestó: 'Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú
persigues'. Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz
del que me hablaba. Entonces yo le dije: '¿Qué debo hacer, Señor?'.
El Señor me respondió: 'Levántate y vete a Damasco; allá
te dirán todo lo que tienes que hacer'. Como yo no podía ver,
cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de
la mano hasta Damasco.
Allí, un hombre llamado Ananías, varón piadoso y observante
de la ley, muy respetado por todos los judíos que vivían en Damasco,
fue a verme, se me acercó y me dijo: 'Saulo, hermano, recobra la vista'.
Inmediatamente recobré la vista y pude verlo. Él me dijo: 'El
Dios de nuestros padres te ha elegido para que conocieras su voluntad, vieras
al Justo y escucharas sus palabras, porque deberás atestiguar ante todos
los hombres lo que has visto y oído. Y ahora, ¿qué esperas?
Levántate, recibe el bautismo, reconoce que Jesús es el Señor
y queda limpio de tus pecados' ". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Del salmo 116
R/. Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.
Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los pueblos.
R/.
Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R/.
(Se toma la del III Domingo Ordinario,)
ACLAMACIÓN
(cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y
den fruto y su fruto permanezca. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 16, 15-18
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautizo, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Estos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por este sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, concédenos, Señor, que el Espíritu Santo nos ilumine con aquella misma fe que impulsó siempre a san Pablo a la predicación de tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio 1 de los apóstoles
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ga 2, 20)
Vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta comunión avive, Señor, en nosotros el amor incansable que impulsó a san Pablo a consagrarse al servicio de toda la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La misión cristiana no envejece, sigue siendo la misma. Se trata de continuar realizando los signos y las tareas que Jesús comenzó hace dos milenios en Galilea. El Reino de Dios es un proyecto que exige vivir en libertad. La sociedad que ahora vivimos está maniatada por novedosas formas de esclavitud. El consumo desmedido, la adicción a la tecnología, el miedo a pensar creativamente la realidad, la mentalidad individualista y pragmática, son algunas de las nuevas esclavitudes. Con la fuerza del Evangelio y el impulso del Espíritu de Jesús podemos retomar la misión originaria: ser testigos de la esperanza en este país sacudido por antiguas y nuevas miserias sociales y personales.
Santos: Timoteo de Listra y Tito de Cilicia, obispos; Paula de Roma, viuda, y Roberto de Molesmes, fundador.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ez 34, 11. 23-24)
Cuidaré de mis ovejas, dice el Señor, y les buscaré un pastor que las apaciente, y yo, el Señor, seré su Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste dignos seguidores de san Pablo a tus santos obispos Timoteo y Tito, concédenos, por su intercesión, amarte y servirte en nuestros prójimos para que podamos llegar al cielo, nuestra patria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo: 1, 1-8
Pablo, apóstol
de Jesucristo por voluntad de Dios, conforme a la promesa de vida que hay en
Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido. Te deseo la gracia, la misericordia
y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro. Cuando
de noche y de día te recuerdo en mis oraciones, le doy gracias a Dios,
a quien sirvo con una conciencia pura, como lo aprendí de mis antepasados.
No puedo olvidar tus lágrimas al despedimos Y anhelo volver a verte para
llenarme de alegría, pues recuerdo tu fe sincera, esa fe que tuvieron
tu abuela Loida y tu madre Eunice, y que estoy seguro que también tienes
tú.
Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse
las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor,
sino de fortaleza, de amor y de moderación. No te avergüences, pues,
de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí,
que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos
por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La fe se transmite dándola. Los antepasados de Timoteo vivieron de manera natural su fe en el Dios de Israel. Timoteo la asimiló con naturalidad y la compartió con su generación.
Del salmo 95 R/.
Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo, que le cante al Señor toda la
tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los
pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R/.
Alaben al Señor, pueblos del orbe, reconozcan su gloria y su poder y
tribútenle honores a su nombre. R/.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. Él afianzó
con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 2 Tm 1. 10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer
la vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 22-30
En
aquel tiempo, los escribas que habían venido de Jerusalén, decían
acerca de Jesús: "Este hombre está poseído por Satanás,
príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera".
Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas:
"¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque
si un reino está dividido en bandos opuestos no puede subsistir. Una
familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás
se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues
ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse
sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear
la casa.
Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados
y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo
nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno".
Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu
inmundo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Cuando terminan los argumentos, comienzan los ataques viles. Los dirigentes judíos pretenden desacreditar a Jesús recurriendo a calumnias y ataques infundados.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira, Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos en la fiesta de los santos obispos Timoteo y Tito, para que nos obtengan tu perdón y glorifiquen así tu santo nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 16)
No son ustedes los que me han elegido, dice el Señor, soy yo quien los ha elegido para que vayan y den fruto y ese fruto perdure.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Reanimados por este sacramento, te pedimos, Señor, que, a ejemplo de los santos Timoteo y Tito, nos esforcemos en dar testimonio de la fe que ellos tuvieron y en llevar a la práctica sus enseñanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Ángela de Merici, fundadora, Vitaliano I, papa, y Enrique de Ossó, fundador.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 16, 18-19)
Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del Reino de los cielos.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu providencia quisiste fundar tu Iglesia sobre la roca de Pedro, el jefe de los apóstoles, mira con bondad a nuestro Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, y ya que lo has constituido sucesor de Pedro, concédele que sea para tu pueblo principio y fundamento visible de la unidad en la fe y de la comunión en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 1-10
Hermanos: Puesto
que la ley de la antigua alianza no contiene la imagen real de los bienes definitivos,
sino solamente una sombra de ellos, es absolutamente incapaz, por medio de los
sacrificios, siempre iguales y ofrecidos sin cesar año tras año,
de hacer perfectos a quienes intentan acercarse a Dios. Porque si la ley fuera
capaz de ello, ciertamente tales sacrificios hubieran dejado de ofrecerse, puesto
que los que practican ese culto, de haber sido purificados para siempre, no
tendrían ya conciencia de pecado. Por el contrario, con esos sacrificios
se renueva cada año la conciencia de los pecados, porque es imposible
que pueda borrados la sangre de toros y machos cabríos.
Por eso, al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisiste víctimas
ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos
ni los sacrificios por el pecado; entonces dije -porque a mí se refiere
la Escritura-: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu
voluntad".
Comienza por decir: No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron
los holocaustos ni los sacrificios por el pecado -siendo así que eso
es lo que pedía la ley-; y luego añade: "Aquí estoy,
Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".
Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios para establecer el nuevo.
Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del
cuerpo de Jesucristo, hecha una vez por todas. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
El sacrificio de Jesús abrió una brecha amplia y definitiva que nos allanó el camino para acceder a la vida y la amistad con el Padre. Ese camino exige obediencia total.
Del salmo 39 R/.
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Esperé en el Señor con gran confianza; Él se inclinó
hacia mí y escuchó mis plegarias. Él me puso en la boca
un canto nuevo, un himno a nuestro Dios. R/.
Sacrificios y ofrendas no quisiste, abriste, en cambio, mis oídos a tu
voz. No exigiste holocausto s por la culpa, así que dije: "Aquí
estoy". R/.
He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, tú
lo sabes, Señor. R/.
No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio.
Tu amor y tu lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has
revelado los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 3, 31-35
En
aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, su madre y sus parientes;
se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a Él estaba sentada
una multitud, cuando le dijeron: "Ahí fuera están tu madre
y tus hermanos, que te buscan".
Él les respondió: "¿Quién es mi madre y quiénes
son mis hermanos?". Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor,
dijo: "Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la
voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús no pretende desintegrar familias, sino llamar nuestra atención e invitamos a conformar un nuevo tipo de relaciones familiares, donde predomine el amor y la fraternidad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, las ofrendas que te presentamos para el sacrificio eucarístico; protege y dirige a tu santa Iglesia en unión con nuestro Papa Benedicto XVI, a quien constituiste su pastor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21. 15. 17)
Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?, le dijo el Señor a Pedro. Este le respondió: Señor, tú lo conoces todo, tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que nos has permitido participar, confirma, Señor, en la unidad y en el amor a la santa Iglesia y a tu siervo, el Papa Benedicto XVI, para que juntos, rebaño y pastor, recorran con seguridad el camino de la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Dn 12, 3)
Los sabios brillarán como el fulgor del firmamento; y los que enseñaron a muchos la justicia, serán como estrellas eternas.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios nuestro, que hiciste de Tomás de Aquino un hombre admirable por su anhelo de santidad y su dedicación a las ciencias sagradas, ayúdanos a comprender su doctrina y a imitar sus ejemplos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 11-18
Hermanos: En la
antigua alianza los sacerdotes ofrecían en el templo, diariamente y de
pie, los mismos sacrificios que no podían perdonar los pecados. Cristo,
en cambio, ofreció un solo sacrificio por los pecados y se sentó
para siempre a la derecha de Dios; no le queda sino aguardar a que sus enemigos
sean puestos bajo sus pies. Así, con una sola ofrenda, hizo perfectos
para siempre a los que ha santificado.
Lo mismo atestigua el Espíritu Santo, que dice en un pasaje de la Escritura:
La alianza que yo estableceré con ellos cuando lleguen esos días,
palabra del Señor, es ésta: Voy a poner mi ley en lo más
profundo de su mente y voy a grabarla en sus corazones. Y prosigue después:
Yo les perdonaré sus culpas y olvidaré para siempre sus pecados.
Ahora bien, cuando los pecados han sido perdonados, ya no hacen falta más
ofrendas por ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jesús nos ha rescatado de una vez por todas. Esa existencia entregada nos ha liberado de toda opresión. Quien confía en su fidelidad es redimido de forma definitiva.
Del salmo 109 R/.Tú
eres sacerdote para siempre.
Esto ha dicho el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi
derecha; yo haré de tus contrarios el estrado donde pongas los pies".
R/.
Extenderá el Señor desde Sión tu cetro poderoso y tú
dominarás al enemigo. R/.
Es tuyo el señorío; el día en que naciste, en los montes
sagrados, te consagró el Señor antes del alba. R/.
Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres sacerdote
para siempre, como Melquisedec". R/.
ACLAMACIÓN R/. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 1-20
En
aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago,
y se reunió una muchedumbre tan grande, que Jesús tuvo que subir
en una barca; ahí se sentó, mientras la gente estaba en tierra,
junto a la orilla. Les estuvo enseñando muchas cosas con parábolas
y les decía:
"Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos
granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron.
Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la
tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió
el sol, se quemaron, Y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron
entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron
madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron
brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno".
Y añadió Jesús: "El que tenga oídos para oír,
que oiga".
Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los Doce le preguntaron
qué quería decir la parábola. Entonces Jesús les
dijo: "A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio,
a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más
que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán;
a menos que se arrepientan y sean perdonados".
Y les dijo a continuación: "Si no entienden esta parábola,
¿cómo van a comprender todas las demás? 'El sembrador'
siembra la palabra.
'Los granos de la vereda' son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero
cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada
en ellos.
'Los que reciben la semilla en terreno pedregoso', son los que, al escuchar
la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces,
son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa
de la palabra, se dan por vencidos.
'Los que reciben la semilla entre espinas' son los que escuchan la palabra;
pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas
y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen
estéril.
Por fin, 'los que reciben la semilla en tierra buena' son aquellos que escuchan
la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta;
y otros, de ciento por uno". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Las parábolas continúan siendo mensajes desafiantes que nos urgen a planteamos las preguntas decisivas. ¿Cuál es el lugar y el papel que ocupa Dios en nuestra vida ordinaria?
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que la participación en esta Eucaristía nos llene, Señor, de la luz de tu espíritu que iluminó a santo Tomás de Aquino, y lo hizo instrumento de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 1, 23-24)
Nosotros proclamamos a Cristo crucificado: fuerza de Dios y sabiduría de Dios.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Alimentados con este sacramento, te pedimos, Señor, que fieles a las enseñanzas de santo Tomás de Aquino, te demos gracias sin cesar por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 19-25
Hermanos: En virtud
de la sangre de Jesucristo, tenemos la seguridad de poder entrar en el santuario,
porque Él nos abrió un camino nuevo y viviente a través
del velo, que es su propio cuerpo. Asimismo, en Cristo tenemos un sacerdote
incomparable al frente de la casa de Dios.
Acerquémonos, pues, con sinceridad de corazón, con una fe total,
limpia la conciencia de toda mancha y purificado el cuerpo por el agua saludable.
Mantengámonos inconmovibles en la profesión de nuestra esperanza,
porque el que nos hizo las promesas es fiel a su palabra. Estimulémonos
mutuamente con el ejemplo al ejercicio de la caridad y las buenas obras.
No abandonemos, como suelen hacerlo algunos, la costumbre de asistir a nuestras
asambleas; al contrario, animémonos los unos a los otros, tanto más,
cuanto que vemos que el día del Señor se acerca. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El cristiano que participa en el culto no se involucra en un ritual, antes bien, se hace partícipe de la existencia cristiana. Un nuevo modo de existir inaugurado desde su bautismo.
Del salmo 23 R/.Busquemos
a Dios, nuestro Señor.
Del Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en
él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, Él
fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.
¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién
podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos
puras y que no jura en falso. R/.
Ése obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador,
le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y
vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.
ACLAMACIÓN
(Sal 118, 105) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son una antorcha para mis pasos y una luz
en mi sendero. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 21-25
En
aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "¿Acaso se enciende
una vela para meterla debajo de una olla o debajo de la cama? ¿No es
para ponerla en el candelero? Porque si algo está escondido, es para
que se descubra; y si algo se ha ocultado, es para que salga a la luz. El que
tenga oídos para oír, que oiga".
Siguió hablándoles y les dijo: "Pongan atención a
lo que están oyendo. La misma medida que utilicen para tratar a los demás,
esa misma se usará para tratarlos a ustedes, y con creces. Al que tiene,
se le dará; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Los dones y talentos que Dios nos ha regalado originan responsabilidades, Quien se '"duerme en sus laureles" y entierra sus talentos, está despojando a muchas personas de la bendición divina.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú, que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Jacinta Mariscotti, religiosa; Burgos, abad, y Muciano María, Hermano de las Escuelas Cristianas.
(Verde)
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Ga 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 10, 32-39
Hermanos: Recuerden
aquellos primeros días en que, recién iluminados por el bautismo,
tuvieron ustedes que afrontar duros y dolorosos combates. Unas veces fueron
expuestos públicamente a los insultos y tormentos. Otras, compartieron
los sufrimientos de los hermanos que eran maltratados, se compadecieron de los
que estaban en la cárcel y aceptaron con alegría que los despojaran
de sus propios bienes, sabiendo ustedes que están en posesión
de otros, mejores y perdurables.
Por lo tanto, no pierdan la confianza, pues la recompensa es grande. Lo que
ahora necesitan es la perseverancia, para que, cumpliendo la voluntad de Dios,
alcancen lo prometido.
Atiendan a lo que dice la Escritura: Pronto, muy pronto, el que ha de venir
vendrá y no tardará; y mi justo, si permanece fiel, vivirá;
pero si desconfía, dejará de agradarme. Ahora bien, nosotros no
somos de los que desconfían y perecen, sino hombres de fe, destinados
a salvamos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Poco sabemos de los destinatarios. Lo que sabemos nos basta: eran los cristianos de la primera hora, dispuestos a afrontar con radicalidad su adhesión personal a Jesús.
Del salmo 36 R/.
La salvación del justo es el Señor.
Pon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta
tierra. Busca en Él tu alegría y te dará el Señor
cuanto deseas. R/.
Pon tu vida en las manos del Señor, en Él confía, y hará
que tu virtud y tus derechos brillen igual que el sol de mediodía. R/.
Porque aprueba el camino de los justos, asegura el Señor todos sus pasos;
no quedarán por tierra cuando caigan, porque el Señor los tiene
de su mano. R/.
La salvación del justo es el Señor; en la tribulación Él
es su amparo. A quien en Él confía, Dios lo salva de los hombres
malvados. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 26-34
En
aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de Dios se parece
a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra: que pasan
las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla
germina y crece; y la tierra, por sí sola, va produciendo el fruto: primero
los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y
cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues
ha llegado el tiempo de la cosecha". Les dijo también: "¿Con
qué compararemos el Reino de Dios? ¿Con qué parábola
lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra,
es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece
y se convierte en el mayor de los arbustos y echa ramas tan grandes, que los
pájaros pueden anidar a su sombra".
Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje,
de acuerdo con lo que ellos podían entender, Y no les hablaba sino en
parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Entre las características del reinado de Dios sobresale la discreción y la humildad. Los inicios modestos no están reñidos con la eficiencia. El ritmo del Reino es lento pero seguro.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro Jesucristo, tú, que nos has redimido por medio de tu cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Juan Bosco, fundador, y Marcela de Roma, viuda. Beata Ludovica Albertoni, laica.
Vísperas I del domingo: 4a semana del Salterio (Blanco)
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mc 10, 14)
Dejen que los niños se acerquen a mí, dice el Señor, y no se lo impidan, porque de ellos es el Reino de Dios.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro,
que en la persona de san Juan Bosco otorgaste a la juventud un padre y un maestro,
enciende nuestro corazón con el mismo amor con que encendiste el suyo,
para que en la entrega total a los demás, busquemos servirte sólo
a ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la carta a los hebreos: 11,1-2.8-19
Hermanos: La fe es la forma de poseer, ya desde ahora, lo que se espera, y de
conocer las realidades que no se ven. Por ella, fueron alabados nuestros mayores.
Por su fe, Abraham, obediente al llamado de Dios, y sin saber a dónde
iba, partió hacia la tierra que habría de recibir como herencia.
Por la fe, vivió como extranjero en la tierra prometida, en tiendas de
campaña, como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, después
de él. Porque ellos esperaban la ciudad de sólidos cimientos,
cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Por su fe, Sara, aun siendo estéril y a pesar de su avanzada edad, pudo
concebir un hijo, porque creyó que Dios habría de ser fiel a la
promesa; y así, de un solo hombre, ya anciano, nació una descendencia
numerosa como las estrellas del cielo e incontable como las arenas del mar.
Todos ellos murieron firmes en la fe. No alcanzaron los bienes prometidos, pero
los vieron y los saludaron con gozo desde lejos. Ellos reconocieron que eran
extraños y peregrinos en la tierra. Quienes hablan así, dan a
entender claramente que van en busca de una patria; pues si hubieran añorado
la patria de donde habían salido, habrían estado a tiempo de volver
a ella todavía. Pero ellos ansiaban una patria mejor: la del cielo. Por
eso Dios no se avergüenza de ser llamado su Dios, pues les tenía
preparada una ciudad.
Por su fe, Abraham, cuando Dios le puso una prueba, se dispuso a sacrificar
a Isaac, su hijo único, garantía de la promesa, porque Dios le
había dicho: De Isaac nacerá la descendencia que ha de llevar
tu nombre. Abraham pensaba, en efecto, que Dios tiene poder hasta para resucitar
a los muertos; por eso le fue devuelto Isaac, que se convirtió así
en un símbolo profético. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Quien se adhiere a Jesús hipoteca su vida a la consumación de una esperanza sólida. En adelante transitará el camino de Jesús, el vía crucis que conduce a la plenitud de la vida.
Lucas 1 R/. Bendito
sea el Señor, Dios de Israel.
Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a
su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa
de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por
boca de sus santos profetas. R/.
Anunció que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de
todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres,
y acordarse de su santa alianza. R/.
El Señor juró a nuestro padre Abraham que nos libraría
del poder de nuestros enemigos, para que pudiéramos servirlo sin temor,
con santidad y justicia, todos los días de nuestra vida. R/.
ACLAMACIÓN
(Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único,
para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 4, 35-41
Un
día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: "Vamos
a la otra orilla del lago". Entonces los discípulos despidieron
a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban,
además, otras barcas.
De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra
la barca y la iban llenando de agua.
Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. Lo despertaron
y le dijeron: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?".
Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: "¡Cállate,
enmudece!". Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma.
Jesús les dijo:
"¿Por qué tenían tanto miedo? ¿Aún no
tienen fe?". Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros:
"¿Quién es éste, a quien hasta el viento y el mar
obedecen?". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Las contrariedades no sólo ocurrieron en el mar de Galilea; donde quiera que un cristiano asuma con decisión su existencia cristiana, se levantarán olas embravecidas y destructoras.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que la Iglesia te ofrece en memoria de tu santo Juan Bosco y haz que este sacrificio impregne de tu amor todas nuestras actividades. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 18, 3)
A menos que cambien y se hagan tan sencillos como niños, no entrarán en el Reino de los cielos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y
la Sangre de Cristo, que hemos recibido en este sacramento, nos den fuerza,
Señor, para que, a ejemplo de san Juan Bosco, podamos comunicar a los
demás la luz de la verdad y el fuego de tu amor. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
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