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MISAL AGOSTO DEL 2006
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 S 2, 35)
Yo elegiré para mi pueblo un sacerdote fiel, que obre según mi corazón y mis deseos, dice el Señor.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que haces surgir constantemente en tu Iglesia ejemplos admirables de santidad, concédenos imitar la amorosa preocupación de san Alfonso por la salvación de todos los hombres y alcanzar, con su ayuda, la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 14, 17-22
Que mis ojos lloren sin
cesar de día y de noche, porque la capital de mi pueblo está afligida
por un gran desastre, por una herida gravísima. Si salgo al campo, encuentro
gente muerta por la espada; si entro en la ciudad, hallo gente que se muere
de hambre. Hasta los profetas y los sacerdotes andan errantes por el país
y no saben qué hacer.
¿Acaso has rechazado, Señor, a Judá? ¿O te has cansado
ya de Sión? ¿Por qué nos has herido tan gravemente, que
ya no tenemos remedio? Esperábamos tranquilidad y sólo hay perturbación;
esperábamos la curación y sólo encontramos miedo.
Reconocemos, Señor, nuestras maldades y las culpas de nuestros padres;
hemos pecado contra ti. Por ser tú quien eres, no nos rechaces; no deshonres
el trono de tu gloria. Acuérdate, Señor, de tu alianza con nosotros
y no la quebrantes. ¿Acaso los ídolos de los paganos pueden hacer
llover? ¿Acaso los cielos, por sí solos, pueden darnos la lluvia?
Tú solo, Señor y Dios nuestro, haces todas estas cosas, por eso
en ti tenemos puesta nuestra esperanza. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Judá vivió
una grave sequía durante el ministerio de Jeremías. Con sensibilidad
religiosa asumió su responsabilidad, reconoció su pecado, invocó
al Señor y esperó en Él.
Del salmo 78 R/. Socórrenos, Señor, y te alabaremos.
No recuerdes, Señor,
contra nosotros, las culpas de nuestros padres. Que tu amor venga pronto a socorrernos,
porque estamos totalmente abatidos. R/.
Para que sepan quién eres, socórrenos, Dios y salvador nuestro.
Por el honor de tu nombre, sálvanos y perdona nuestros pecados. R/.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo; con tu brazo poderoso salva a
los condenados a muerte, Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre, y de generación en generación te alabaremos.
R/.
ACLAMACIÓN. R/.
Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo
encuentra vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 36-43
En
aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a su casa.
Entonces se le acercaron sus discípulos y le dijeron: "Explícanos
la parábola de la cizaña sembrada en el campo".
Jesús les contestó: "El sembrador de la buena semilla es
el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos
del Reino; la cizaña son los partidarios del demonio; el enemigo que
la siembra es el demonio; el tiempo de la cosecha es el fin del mundo, y los
segadores son los ángeles.
Y así como recogen la cizaña y la queman en el fuego, así
sucederá al fin del mundo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles
para que arranquen de su Reino a todos los que inducen a otros al pecado y a
todos los malvados, y los arrojen en el horno encendido. Allí será
el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como
el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
En esta interpretación de la parábola de la cizaña se nos entrega una visión realista. En la Iglesia peregrina, en el mundo, convivimos justos y pecadores. Sólo Dios sabe quién es quién.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Inflama y santifica, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu Espíritu, para que podamos celebrar esta Eucaristía con el mismo amor y entrega con que la celebraba san Alfonso. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 10,10)
Yo vine al mundo para que tengan vida, y la tengan en abundancia, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Dios nuestro, que en san Alfonso María de Ligorio concediste a tu Iglesia un fervoroso apóstol de la Eucaristía, concédenos participar asiduamente de este sacramento y darte gracias por él eternamente. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora de los Ángeles
Santos: San Pedro Julián Eymard, fundador. Beata Juana de Aza, laica.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 12, 42)
Éste es el siervo prudente y fiel, a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en tu inefable providencia elegiste a san José por esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 15, 10. 16-21
¡Ay de mí,
madre mía! ¿Por qué me engendraste para que fuera objeto
de pleitos y discordias en todo el país? A nadie debo dinero, ni me lo
deben a mí, y sin embargo, todos me maldicen.
Siempre que oí tus palabras, Señor, las acepté con gusto;
tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo
defendía tu causa, Señor, Dios de los ejércitos.
No me senté a reír con los que se divertían; forzado por
tu mano, me sentaba aparte, porque me habías contagiado con tu propia
ira. ¿Por qué mi dolor no acaba nunca y mi herida se ha vuelto
incurable? ¿Acaso te has convertido para mí, Señor, en
espejismo de aguas que no existen?
Entonces el Señor me respondió: "Si te vuelves a mí,
yo haré que cambies de actitud, y seguirás a mi servicio; si separas
el metal precioso de la escoria, seguirás siendo mi profeta. Ellos cambiarán
de actitud para contigo y no tú para con ellos. Yo te convertiré
frente a este pueblo en una poderosa muralla de bronce: lucharán contra
ti, pero no podrán contigo, porque yo estaré a tu lado para librarte
y defenderte, dice el Señor. Te libraré de las manos de los perversos,
te rescataré de las manos de los poderosos". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Jeremías nos recuerda
que ser profeta es vivir con hambre de Dios. Jeremías se alimenta de
la palabra santa y no sabe vivir alejado de los signos de la presencia divina.
Del salmo 58 R/. Me alegraré, Señor, por tu bondad.
Dios mío, líbrame de mis enemigos, protégeme de mis agresores;
líbrame de los que hacen injusticias, sálvame de los hombres sanguinarios.
R/.
Mira cómo se conjuran contra mí los poderosos y esperan el momento
de matarme. Sin embargo, Señor, en mí no hay crimen ni pecado;
sin culpa mía, avanzan contra mí para atacarme. R/.
En ti, Señor, tendré fijos los ojos, porque tú eres mi
fuerza y mi refugio. El Dios de mi amor vendrá en mi ayuda y me hará
ver la derrota de mis enemigos. R/.
Yo celebraré tu poder y desde la mañana me alegraré por
tu bondad, porque has sido mi defensa y mi refugio en el día de la tribulación.
R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
15, 15) R/. Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer
todo lo que le he oído a mi Padre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 44-46
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel campo.El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Estas dos parábolas destacan la actitud arriesgada y decidida de quienes deciden "quemar las naves" luego de que se encuentran con Jesús. ¿De qué tamaño es nuestro arrojo cristiano?
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Por intercesión de san José, a quien confiaste la misión de cuidar de tu Unigénito como padre, te pedimos, Señor, que nos concedas poder ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)
Muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lidia de Filipos, mártir; Gamaliel de Israel, doctor de la Ley, y Nicodemo de Judea, diácono.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Hb 7, 24)
Cristo, mediador de la nueva alianza, por el hecho de permanecer para siempre, posee un sacerdocio perpetuo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que para gloria tuya y salvación de todos los hombres constituiste Sumo y Eterno Sacerdote a tu Hijo, Jesucristo, concede a quienes él ha elegido como ministros suyos y administradores de sus sacramentos y de su Evangelio, la gracia de ser fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 18, 1-6
Esto es lo que el Señor
me dijo: "Jeremías, ve a la casa del alfarero y ahí te haré
oír mis palabras".
Fui, pues, a la casa del alfarero y lo hallé trabajando en su torno.
Cuando se le estropeaba la vasija que estaba modelando, volvía a hacer
otra con el mismo barro, como mejor le parecía.
Entonces el Señor me dijo: "¿Acaso no puedo hacer yo con
ustedes, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero? Como está el
barro en las manos del alfarero, así ustedes, casa de Israel, están
en mis manos". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jeremías visitó
el taller del alfarero y aprendió una lección importante: Dios
es el Señor de la historia que no se deja "atar las manos"
por su pueblo. Dios no permite que lo tratemos como un fetiche.
Del salmo 145 R/. Dichoso el que espera en el Señor.
Alaba, alma mía, al Señor; alabaré al Señor toda
mi vida; tocaré y cantaré para mi Dios, mientras yo exista. R/.
No pongas tu confianza en los que mandan ni en el mortal, que no puede salvarte;
pues cuando mueren, se convierten en polvo y ese mismo día se acaban
sus proyectos. R/.
Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el
Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar
encierra. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
Hch 16, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos las palabras de
tu Hijo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 47-53
En aquel tiempo, Jesús
dijo a la multitud: "El Reino de los cielos se parece también a
la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces. Cuando
se llena la red, los pescadores la sacan a la playa y se sientan a escoger los
pescados; ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá
al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán
a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí
será el llanto y la desesperación.
"¿Han entendido todo esto?". Ellos le contestaron: "Sí".
Entonces Él les dijo: "Por eso, todo escriba instruido en las cosas
del Reino de los cielos es semejante al padre de familia, que va sacando de
su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas".
Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó
de allí. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
En distintos pasajes Mateo subraya el tema del juicio final. Es tanta su insistencia en el tema, que se llega a deducir que su comunidad estaba atravesando un periodo de tibieza espiritual.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que Jesucristo, nuestro Mediador, haga que te sean aceptables, Señor, nuestras ofrendas y que su sacrificio redentor nos haga vivir cada día más unidos a Él, para que toda nuestra vida sea grata a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos ofrecido en el sacrificio y recibido en la comunión, sean para nosotros, Señor, el principio de una vida nueva, a fin de que, unidos a ti por el amor, demos frutos que permanezcan para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Lc 4, 18)
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Nueva a los pobres y anunciar su liberación a los cautivos.
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, que hiciste admirable a san Juan María Vianney por su amor a las almas, concédenos que, por amor a Cristo, trabajemos por la salvación de nuestros hermanos y podamos llegar con ellos a la gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 26, 1-9
Al principio del reinado
de Joaquín, hijo de Josías y rey de Judá, el Señor
le habló a Jeremías y le dijo: "Esto dice el Señor:
'Ve al atrio del templo y diles a todos los habitantes de Judá que entran
en el templo para adorar al Señor, todas las palabras que yo te voy a
ordenar, sin omitir ninguna. A ver si las escuchan y se convierten de su mala
vida, y me arrepiento del castigo que he pensado imponerles a causa de sus malas
acciones'.
Diles, pues: 'Esto dice el Señor: Si no me obedecen, ni cumplen la ley
que he dado, ni escuchan las palabras de mis siervos, los profetas, que sin
cesar les he enviado y a quienes ustedes no han escuchado, entonces yo trataré
a este templo como al de Silo y haré que esta ciudad sirva de escarmiento
para todos los pueblos de la tierra'".
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar
estas palabras en el templo del Señor. Y cuando él terminó
de decir cuanto el Señor le había mandado, los sacerdotes y los
profetas lo apresaron, diciéndole al pueblo: "Este hombre debe morir,
porque ha profetizado en nombre del Señor que este templo será
como el de Silo y que esta ciudad será destruida y quedará deshabitada".
Entonces la gente se amotinó contra Jeremías en el templo del
Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Jeremías lanza una
amenaza radical contra el templo y la ciudad de Jerusalén. Todavía
existe margen de maniobra. El pueblo de Dios, ayer como hoy, puede reorientar
el curso de la historia.
Del salmo 68 R/. Escúchanos, Señor, conforme a tu clemencia.
Son más que mis cabellos los que me odian sin tener un motivo y más
fuertes que yo los que pretenden con sus calumnias acabar conmigo. Lo que yo
no robé, ¿acaso tengo yo que restituirlo? R/.
Por ti he sufrido injurias y la vergüenza cubre mi semblante. Extraño
soy y advenedizo, aun para aquellos de mi propia sangre; pues me devora el celo
de tu casa, el odio del que te odia, en mí recae. R/.
A ti, Señor, elevo mi plegaria, ven en mi ayuda pronto; escúchame
conforme a tu clemencia, Dios fiel en el socorro. R/.
ACLAMACIÓN. (1 P
1, 25) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios permanece para siempre. Y ésa es la palabra que se
les ha anunciado. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 54-58
En aquel tiempo, Jesús
llegó a su tierra y se puso a enseñar a la gente en la sinagoga,
de tal forma, que todos estaban asombrados y se preguntaban: "¿De
dónde ha sacado éste esa sabiduría y esos poderes milagrosos?
¿Acaso no es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama
María su madre y no son sus hermanos Santiago, José, Simón
y Judas? ¿Qué no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De
dónde, pues, ha sacado todas estas cosas?". Y se negaban a creer
en él.
Entonces, Jesús les dijo: "Un profeta no es despreciado más
que en su patria y en su casa". Y no hizo muchos milagros allí por
la incredulidad de ellos. Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
Jesús provoca el desconcierto entre los vecinos de Nazaret. Dios sigue revelando su amor mediante personas sencillas que le sirven de todo corazón.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de tus santos y que van a dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos alcancen de ti la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 28, 20)
Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido nos encamine al cielo que ya mereció obtener san Juan María Vianney sirviéndote con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Dichosa tú, Virgen María, que llevaste en tu seno al creador del universo; diste a luz al que te creó, y permaneces virgen para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Padre santo, que en el camino de la Iglesia, peregrina en la tierra, has puesto como signo luminoso a la Virgen María; por su intercesión aumenta nuestra fe y reaviva nuestra esperanza, para que ningún obstáculo nos desvíe del sendero que nos lleva a la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 26, 11-16. 24
En aquellos días,
los sacerdotes y los profetas dijeron a los jefes y al pueblo: "Ese hombre,
Jeremías, merece la muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad,
como ustedes mismos lo han oído".
Pero Jeremías les dijo a los jefes y al pueblo: "El Señor
me ha enviado a profetizar todo lo que han oído contra este templo y
esta ciudad. Pues bien, corrijan su conducta y sus obras, escuchen la voz del
Señor, su Dios, y el Señor se retractará de la amenaza
que ha pronunciado contra ustedes. Por mi parte, yo estoy en manos de ustedes:
hagan de mí lo que les parezca justo y conveniente. Pero sépanlo
bien: si me matan, ustedes, la ciudad y sus habitantes serán responsables
de la muerte de un inocente, porque es cierto que el Señor me ha enviado
a ustedes para anunciarles todas estas cosas".
Los jefes y todo el pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas: "Este
hombre no merece sentencia de muerte, porque nos ha hablado en nombre del Señor,
nuestro Dios".
Entonces Ajicam, hijo de Safán, defendió a Jeremías, para
que no fuera entregado en manos del pueblo y lo mataran. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Jeremías criticó
la religiosidad de Israel y provocó división entre los dirigentes.
Al final se impuso la sensatez y el profeta escapó a la intolerancia
de quienes lo declaraban reo de muerte.
Del salmo 68 R/. Defiéndeme y ayúdame, Dios mío.
Sácame de este cieno, no vaya a ser que me hunda; ponme a salvo, Señor,
de los que me odian y de estas aguas tan profundas. R/.
No dejes que me arrastre la corriente y que me trague el remolino; no dejes
que se cierre sobre mí la boca del abismo. R/.
Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán
más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre,
ni olvida al que se encuentra encadenado. R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
5, 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 1-12
En aquel tiempo, el rey
Herodes oyó lo que contaban de Jesús y les dijo a sus cortesanos:
"Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso
actúan en él fuerzas milagrosas".
Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel
por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía
a Herodes que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería
quitarle la vida, le tenía miedo a la gente, porque creían que
Juan era un profeta.
Pero llegó el cumpleaños de Herodes, y la hija de Herodías
bailó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró
darle lo que le pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo: "Dame,
sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista". El rey se entristeció,
pero a causa de su juramento y por no quedar mal con los invitados, ordenó
que se la dieran; y entonces mandó degollar a Juan en la cárcel.
Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella
se la llevó a su madre.
Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo,
lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús. Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Juan Bautista vivió material y espiritualmente en las márgenes de Israel, por eso se fue a predicar a la zona del Jordán en el desierto de Judea, desafió a los poderosos, y por ser fiel a Dios le quitaron la vida,
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y continua. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 49)
Ha hecho en mí maravillas el Todopoderoso, cuyo nombre es santo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XIII DOMINGO ORDINARIO
La Transfiguración del Señor
Santos: San Hormisdas I, papa. Beato Octaviano, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Mt 17, 5)
El día de la Transfiguración apareció el Espíritu Santo en una nube luminosa y se oyó la voz del Padre celestial que decía: Éste es mi Hijo unigénito, en quien he puesto todo mi amor. Escúchenlo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la Transfiguración gloriosa de tu Hijo unigénito fortaleciste nuestra fe con el testimonio de Moisés y Elías y nos dejaste entrever la gloria que nos espera, como hijos tuyos, concédenos seguir el Evangelio de Cristo para compartir con él la herencia de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Daniel: 7, 9-10.13-14
Yo, Daniel, tuve una visión
nocturna: Vi que colocaban unos tronos y un anciano se sentó. Su vestido
era blanco como la nieve, y sus cabellos, blancos como lana. Su trono, llamas
de fuego, con ruedas encendidas. Un río de fuego brotaba delante de él.
Miles y miles lo servían, millones y millones estaban a sus órdenes.
Comenzó el juicio y se abrieron los libros.
Yo seguí contemplando en mi visión nocturna y vi a alguien semejante
a un hijo de hombre, que venía entre las nubes del cielo. Avanzó
hacia el anciano de muchos siglos y fue introducido a su presencia. Entonces
recibió la soberanía, la gloria y el reino. Y todos los pueblos
y naciones de todas las lenguas lo servían. Su poder nunca se acabará,
porque es un poder eterno, y su reino jamás será destruido. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El hijo del hombre recibe
la encomienda de extender y consolidar en todo el universo el reinado de Dios.
Los cristianos miramos a Jesús como el cumplimiento de dicha esperanza.
Del salmo 96 R/. Reina el Señor, alégrese la tierra.
Reina el Señor, alégrese la tierra; cante de regocijo el mundo
entero. Tinieblas y nubes rodean el trono del Señor que se asienta en
la justicia y el derecho. R/.
Los montes se derriten como cera ante el Señor de toda la tierra. Los
cielos pregonan su justicia, su inmensa gloria ven todos los pueblos. R/.
Tú, Señor altísimo, estás muy por encima de la tierra
y mucho más en alto que los dioses. R/.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pedro: 1, 16-19
Hermanos: Cuando les anunciamos
la venida gloriosa y llena de poder de nuestro Señor Jesucristo, no lo
hicimos fundados en fábulas hechas con astucia, sino por haberlo visto
con nuestros propios ojos en toda su grandeza. En efecto, Dios lo llenó
de gloria y honor, cuando la sublime voz del Padre resonó sobre él,
diciendo: "Éste es mi Hijo amado, en quien yo me complazco".
Y nosotros escuchamos esta voz, venida del cielo, mientras estábamos
con el Señor en el monte santo.
Tenemos también la firmísima palabra de los profetas, a la que
con toda razón ustedes consideran como una lámpara que ilumina
en la oscuridad, hasta que despunte el día y el lucero de la mañana
amanezca en los corazones de ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
El apóstol nos recuerda sin rodeos cuál ha sido el alto precio de nuestro rescate: la sangre preciosa del Mesías. El amor de Dios se manifiesta en Jesús como entrega total.
ACLAMACIÓN. (Mt
17, 5) R/. Aleluya, aleluya;
Éste es mi Hijo muy amado, dice el Señor, en quien tengo puestas
todas mis complacencias; escúchenlo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 9, 2-10
En aquel tiempo, Jesús
tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un
monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron
esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la
tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando
con Jesús.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto
estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés
y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía,
porque estaba asustado.
Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de
esta nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo
amado; escúchenlo".
En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que
estaba solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran
a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara
de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían
entre sí qué querría decir eso de "resucitar de entre
los muertos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús conduce a los suyos a un monte elevado, donde el poder de Dios lo transfigura. Los discípulos que lo acompañan vislumbran su identidad más profunda.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, los dones que te presentamos y, por la transfiguración de tu Hijo, haz que esta Eucaristía nos purifique de todos nuestros pecados. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque Cristo nuestro Señor reveló su gloria ante los testigos
que Él escogió; y revistió con máximo esplendor
su cuerpo, en todo semejante al nuestro, para quitar del corazón de sus
discípulos el escándalo de la cruz y anunciar que toda la Iglesia
-su cuerpo-, habría de participar de la gloria, que tan admirablemente
resplandecía en Cristo, su cabeza.
Por eso, con los ángeles, que te cantan en el cielo, nosotros te alabamos
en la tierra diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Jn 3, 2)
Cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido nos asemeje, Señor, cada día más a tu Hijo, cuya gloria quisiste manifestarnos en su Transfiguración. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- En una sociedad donde los intercambios comerciales invaden espacios públicos y privados, pareciera que no existen otras relaciones humanas que las de la compraventa. El mundo es convertido en un enorme mercado, no sólo de mercancías sino, desgraciadamente, también de personas. En esas circunstancias se vuelve más difícil vivir la gratuidad, el voluntariado y la donación. Ahora, más que nunca, resplandece con toda su fuerza la donación amorosa de Jesucristo. El Padre nos entrega a su Hijo y espera de nosotros una entrega recíproca. Nos lo recordó Benedicto XVI en su encíclica El Dios único ama personalmente.
Santos: Sixto II, papa y mártir; Cayetano de Tiene, fundador, y Claudia de Roma, viuda.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Rm 5, 5)
El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por su Espíritu, que habita en nosotros.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo, concédenos que, guiados por este mismo Espíritu, saboreemos el bien y gocemos siempre de sus consuelos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 28, 1-17
El quinto mes del cuarto
año del reinado de Sedecías, Jananías, hijo de Azur y profeta
de Gabaón, le dijo a Jeremías en el templo, en presencia de los
sacerdotes y de todo el pueblo: "Esto dice el Señor de los ejércitos,
el Dios de Israel: 'Voy a romper el yugo del rey de Babilonia. Dentro de dos
años haré que se devuelvan todos los objetos del templo del Señor,
que el rey Nabucodonosor tomó de este lugar y se llevó a Babilonia;
haré volver a Jeconías, hijo de Joaquín y rey de Judá,
y a todos los desterrados de Judá que han ido a Babilonia, en cuanto
yo rompa, dice el Señor, el yugo del rey Nabucodonosor'".
Entonces el profeta Jeremías le respondió a Jananías, en
presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo que estaba en el templo del
Señor: "Amén. Que así lo haga el Señor. Que
el Señor confirme lo que has predicho y haga retornar de Babilonia a
este lugar los objetos del templo del Señor y a todos los desterrados.
Pero, pon atención a lo que voy a decirte delante de todo el pueblo:
Antes de mí y antes de ti, siempre ha habido profetas que predijeron
a muchos países y a grandes reinos la guerra, el hambre y la peste. Y
cuando un profeta predice la paz, sólo hasta que se cumplen sus palabras,
se puede reconocer que es verdadero profeta, enviado por el
Señor". Entonces Jananías tomó el yugo que traía
Jeremías en el cuello, lo rompió y dijo delante de todo el pueblo:
"Esto dice el Señor: 'Así romperé el yugo de Nabucodonosor,
rey de
Babilonia, dentro de dos años y lo quitaré del cuello de todas
las naciones'".
Jeremías se alejó de allí. Pero un tiempo después
de que Jananías había roto el yugo del cuello del profeta Jeremías,
el Señor le habló a éste y le dijo: "Ve y dile a Jananías:
'Esto dice el Señor: Has roto un yugo de madera, pero yo lo sustituiré
por uno de hierro. Porque esto dice el Señor de los ejércitos,
el Dios de Israel: He puesto en el cuello de todas estas naciones un yugo de
hierro, para someterlas al servicio de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y hasta
las bestias del campo lo servirán' ". Y Jeremías añadió:
"Escucha, Jananías: No te ha enviado el Señor y tú
has hecho que el pueblo crea en una mentira. Por eso el Señor te dice:
'Yo te borraré de la superficie de la tierra. Este año morirás,
por haber incitado a la rebelión contra el Señor'". Y el
profeta Jananías murió aquel mismo año, en el mes séptimo.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dos profetas con visiones
contrapuestas. Jananías anunciaba un futuro optimista y difundía
una confianza falsa. Jeremías proclamaba la futura catástrofe;
al final, la historia le dio la razón. Del salmo 118 R/. Enséñame,
Señor, tus mandamientos.
Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad.
No quites de mi boca las palabras sinceras, porque yo espero en tus mandamientos.
R/.
Que se vuelvan hacia mí tus fieles, los que hacen caso de tus preceptos
y que sea mi corazón perfecto en tus leyes, así no quedaré
avergonzado. R/.
Los malvados me esperaban para matarme, pero yo meditaba tus preceptos. No me
aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
4, 4) R/. Aleluya, aleluya.
No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que
sale de la boca de Dios. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 13-21
En aquel tiempo, al enterarse
Jesús de la muerte de Juan el Bautista, subió a una barca y se
dirigió a un lugar apartado y solitario. Al saberlo, la gente lo siguió
por tierra desde los pueblos. Cuando Jesús desembarcó, vio aquella
muchedumbre, se compadeció de ella y curó a los enfermos.
Como ya se hacía tarde, se acercaron sus discípulos a decirle:
"Estamos en despoblado y empieza a oscurecer. Despide a la gente para que
vayan a los caseríos y compren algo de comer". Pero Jesús
les replicó: "No hace falta que vayan. Denles ustedes de comer".
Ellos le contestaron: "No tenemos aquí más que cinco panes
y dos pescados". Él les dijo: "Tráiganmelos". Luego
mandó que la gente se sentara sobre el pasto. Tomó los cinco panes
y los dos pescados, y mirando al cielo, pronunció una bendición,
partió los panes y se los dio a los discípulos para que los distribuyeran
a la gente. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que habían
sobrado, se llenaron doce canastos. Los que comieron eran unos cinco mil hombres,
sin contar a las mujeres y a los niños. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El evangelista nos presenta a Jesús orando en soledad al inicio y al final de esta escena. Las noticias de la muerte de Juan cimbran a Jesús quien se dirige al Padre para escuchar su voluntad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y con la luz del Espíritu Santo purifica nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 67, 29)
Despliega, Señor, tu poder; el poder que por nosotros desplegaste desde tu templo, en lo alto de Jerusalén.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros corazones y los fecunde, penetrándolos con su divino rocío. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 15, 5-6)
El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; la parte que he recibido es la más hermosa. El mismo Señor es mi recompensa.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en santo Domingo de Guzmán otorgaste a tu Iglesia un predicador insigne de tu Evangelio y del amor a la Virgen María, concédenos una inquebrantable fidelidad a tu Hijo y una sólida devoción a su santísima Madre. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 30, 1-2.12-15.18-22
Estas palabras le fueron
dirigidas a Jeremías de parte del Señor: "Esto dice el Señor,
Dios de Israel: 'Escribe en un libro todas las palabras que te he dicho'".
"Esto dice el Señor: 'Tu quebranto es irremediable e incurables
tus heridas. Estás desahuciado. Hay heridas que tienen curación,
pero las tuyas no tienen remedio.
Todos tus amantes te han olvidado y ya no preguntan por ti. Como si fuera tu
enemigo, te herí y te impuse un cruel castigo por tu gran culpa, por
tus enormes pecados. ¿Por qué te quejas de tus heridas? Tu dolor
es irremediable. Por tu gran culpa, por tus enormes pecados te he tratado así'".
"Esto dice el Señor: 'Yo cambiaré la suerte del pueblo de
Israel: lo haré volver a su patria; me apiadaré de sus casas,
la ciudad será reedificada sobre sus propias ruinas y el templo será
reconstruido tal como era. Se escucharán himnos de alabanza y los cantos
de un pueblo que se alegra.
Y los multiplicaré y ya no serán pocos, los honraré y ya
no serán despreciados; sus hijos serán como eran antes, la comunidad
que está delante de mí, y yo castigaré a todos sus enemigos.
Un príncipe nacerá de mi pueblo, uno de ellos mismos será
su jefe. Yo lo haré acercarse y él vendrá hasta mí;
porque, si no, ¿quién se atreverá a acercarse a mí?
Ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios'". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
En este oráculo
Jeremías anuncia un cambio radical para Israel. El futuro dependerá
decisivamente del obrar divino. Dios, por su cuenta, cambiará la suerte
de su pueblo.
Del salmo 101 R/. El Señor es nuestro Dios.
Cuando el Señor reedifique a Sión y aparezca glorioso, cuando
oiga el clamor del oprimido y no se muestre a sus plegarias sordo, entonces
al Señor temerán todos los pueblos y su gloria verán los
poderosos. R/.
Esto se escribirá para el futuro y alabará al Señor el
pueblo nuevo, porque el Señor, desde su altura santa, ha mirado a la
tierra desde el cielo, para oír los gemidos del cautivo y librar de la
muerte al prisionero. R/.
Bajo tu protección, Señor, habitarán los hijos de tus siervos
y se establecerán sus descendientes. Tu nombre en Sión alabarán
por eso, cuando en Jerusalén, a darte culto, se reúnan, Señor,
todos los pueblos. R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
1, 49) R/. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 14, 22-36
En aquel tiempo, inmediatamente
después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que
sus discípulos subieran a la barca y se dirigieran a la otra orilla,
mientras Él despedía a la gente. Después de despedirla,
subió al monte a solas para orar. Llegada la noche, estaba Él
solo allí.
Entre tanto, la barca iba ya muy lejos de la costa y las olas la sacudían,
porque el viento era contrario. A la madrugada, Jesús fue hacia ellos,
caminando sobre el agua. Los discípulos, al verlo andar sobre el agua,
se espantaron y decían: "¡Es un fantasma!". Y daban gritos
de terror. Pero Jesús les dijo enseguida: "Tranquilícense
y no teman. Soy yo".
Entonces le dijo Pedro: "Señor, si eres tú, mándame
ir a ti caminando sobre el agua". Jesús le contestó: "Ven".
Pedro bajó de la barca y comenzó a caminar sobre el agua hacia
Jesús; pero al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, comenzó
a hundirse y gritó: "¡Sálvame, Señor!".
Inmediatamente Jesús le tendió la mano, lo sostuvo y le dijo:
"Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?". En cuanto subieron
a la barca, el viento se calmó. Los que estaban en la barca se postraron
ante Jesús, diciendo: "Verdaderamente tú eres el Hijo de
Dios".
Terminada la travesía, llegaron a Genesaret. Apenas lo reconocieron los
habitantes de aquel lugar, pregonaron la noticia por toda la región y
le trajeron a todos los enfermos. Le pedían que los dejara tocar siquiera
el borde de su manto; y cuantos lo tocaron, quedaron curados. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este par de episodios revelan la singularidad de Jesús. Él dispone del poder de Dios para curar a los enfermos, y para librar a Pedro y a nosotros de los peligros que nos ahogan.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y, por intercesión de santo Domingo, concédenos dar a conocer nuestra fe con nuestra conducta diaria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Mt 19, 27-29)
Yo les aseguro, dice el Señor, que los que han dejado todo para seguirme recibirán cien veces más y alcanzarán la vida eterna.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el sacramento que hemos recibido en esta festividad aumente, Señor, en nosotros el amor por tu Iglesia, a cuyo servicio consagró su vida y su predicación santo Domingo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ef 4, 4-6)
Un solo cuerpo y un solo espíritu, como también es una la esperanza de la vocación con la que han sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todo, lo penetra todo y está en todo.
ORACIÓN COLECTA
Muéstranos, Señor, la abundancia de tu misericordia y, por la acción del Espíritu Santo, acaba con toda división entre los cristianos, para que tu Iglesia se manifieste con mayor claridad como signo de salvación y el mundo crea en tu enviado Jesucristo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Jeremías: 31,1-7
"En aquel tiempo, dice
el Señor, yo seré el Dios de todas las tribus de Israel y ellos
serán mi pueblo.
El pueblo de Israel, que se libró de la espada, halló misericordia
en el desierto y camina hacia el descanso; el Señor se le apareció
de lejos".
Esto dice el Señor: "Yo te amo con amor eterno, por eso siempre
me apiado de ti. Volveré, pues, a construirte y serás reconstruida,
capital de Israel. Volverás a tocar tus panderos y saldrás a bailar
entre músicos y coros; volverás a plantar viñas en los
montes de Samaría y los que las planten, las disfrutarán. En la
montaña de Efraín gritarán los centinelas: ' ¡Ya
es de día! ¡Levántense y vayamos a Sión, hacia el
Señor, nuestro Dios!'".
Esto dice el Señor: "Griten de alegría por Jacob, regocíjense
por el mejor de los pueblos; proclamen, alaben y digan: 'El Señor ha
salvado a su pueblo, al gruño de los sobrevivientes de Israel'"
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La salvación que
Jeremías describe es totalizante e integral. Dios redime a Israel, que
vive gustosamente y en paz disfrutando del esfuerzo de sus manos y de la lealtad
de su Señor.
Jeremías 31 R/. El Señor será nuestro pastor.
Escuchen, pueblos, la palabra del Señor, y anuncíenla aun en las
islas más remotas: "El que dispersó a Israel lo reunirá,
y lo cuidará como el pastor a su rebaño". R/.
Porque el Señor redimió a Jacob y lo rescató de las manos
del poderoso. Ellos vendrán para aclamarlo al monte Sión y vendrán
a gozar de los bienes del Señor. R/.
Entonces se alegrarán las jóvenes, danzando; se sentirán
felices jóvenes y viejos, porque yo convertiré su tristeza en
alegría, los llenaré de gozo y aliviaré sus penas. R/.
ACLAMACIÓN. (Lc
7, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 15, 21-28
En aquel tiempo, Jesús
se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea
le salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, hijo de
David, ten compasión de mí. Mi hija está terriblemente
atormentada por un demonio". Jesús no le contestó una sola
palabra; pero los discípulos se acercaron y le rogaban: "Atiéndela,
porque viene gritando detrás de nosotros". Él les contestó:
"Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la casa de Israel".
Ella se acercó entonces a Jesús y postrada ante él, le
dijo: "¡Señor, ayúdame!". Él le respondió:
"No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo
a los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor;
pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de
sus amos". Entonces Jesús le respondió: "Mujer, ¡qué
grande es tu fe! Que se cumpla lo
que deseas". Y en aquel mismo instante quedó curada su hija. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Esta mujer al principio es excluida por su condición de extranjera; al final, Jesús se deja cuestionar por la fe de la mujer y supera sus prejuicios étnicos y nacionalistas,
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que a todos los que estamos unidos por el mismo bautismo, nos purifique, Señor, el sacrificio que vamos a ofrecerte y nos haga participar algún día de los mismos sacramentos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 17, 21. 23)
Que todos sean uno, como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, dice .el Señor. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en la unidad.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Al participar del sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que santifiques y renueves a tu Iglesia, a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de cristianos podamos servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Lorenzo de Roma, mártir, Diosdado de Roma, laico, y Asteria de Bérgamo, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos hoy con la festividad de san Lorenzo, quien se entregó al servicio de los pobres de la Iglesia, mereció sufrir el martirio y reina gloriosamente con Cristo.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste resplandecer al diácono san Lorenzo por su fidelidad al servicio de los demás y su glorioso martirio, concédenos, por su intercesión, amar a Cristo como él lo amó y servirlo en los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios 6-10
Hermanos: Recuerden que
el que poco siembra, cosecha poco, y el que mucho siembra, cosecha mucho. Cada
cual dé lo que su corazón le diga y no de mala gana ni por compromiso,
pues Dios ama al que da con alegría. Y poderoso es Dios para colmarlos
de toda clase de favores, a fin de que, teniendo siempre todo lo necesario,
puedan participar generosamente en toda obra buena. Como dice la Escritura:
Repartió a manos llenas a los pobres; su justicia permanece eternamente.
Dios, que proporciona la semilla al sembrador y le da pan para comer, les proporcionará
a ustedes una cosecha abundante y multiplicará los frutos de su justicia.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
La generosidad solidaria
con los necesitados es una de las expresiones más antiguas de la fe cristiana.
El apóstol Pablo animaba a los corintios a vivirla con los cristianos
pobres de Judea.
Del salmo 111 R/. Dichoso el hombre honrado, que se compadece y presta.
Dichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos;
poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos.
R/.
Quienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás
se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.
No temerán malas noticias, puesto que en el Señor viven confiados.
Firme está y sin temor su corazón, pues vencidos verán
a sus contrarios. R/.
Al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará
llena de gloria. R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
8,12) R/. Aleluya, aleluya.
El que me sigue no caminará en la oscuridad, y tendrá la luz de
la vida, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 12, 24-26
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro que si el grano de trigo
sembrado en la tierra, no muere, queda infecundo; pero si muere, producirá
mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde; el que se aborrece
a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también
esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Esta sencilla observación
del mundo agrícola recoge una Enseñanza básica de la vida
cristiana.
Quien se entrega sin condiciones resucita a una existencia plena de vida y libertad.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor los dones que te presentamos al celebrar al diácono san Lorenzo y haz que este sacrificio eucarístico ayude a nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los santos mártires
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 26)
El que quiera servirme, que me siga, dice el Señor, y donde yo estoy, ahí estará mi servidor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que esta Eucaristía,
que hemos celebrado al conmemorar la fiesta de san Lorenzo, nos haga participar,
Señor, más profundamente de los frutos de la redención.
Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Por su total consagración a Dios, santa Clara mereció escuchar estas palabras: Ven, esposa de Cristo, y recibe la corona que el Señor te ha preparado para toda la eternidad.
ORACIÓN COLECTA
Dios misericordioso, que inspiraste a santa Clara un ardiente amor por la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, seguir a Cristo pobre y humilde, para que podamos contemplarte después en el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Nahúm: 2, 1. 3; 3,1-3, 6-7
Ya viene por el monte el
mensajero de buenas noticias, que anuncia la paz. Celebra tus fiestas, Judá,
y cumple tus promesas, porque el malvado no te volverá a invadir, pues
ha sido aniquilado.
El Señor restaurará la viña de Jacob, que es el orgullo
de Israel. Los invasores la habían devastado, habían destruido
sus sarmientos.
En cambio, ¡ay de ti, Nínive, ciudad sanguinaria, toda llena de
mentiras y despojos, que no has cesado de robar! Escucha el chasquido de los
látigos y el estrépito de las ruedas, los caballos que galopan,
los carros que saltan y la caballería que avanza. Mira el llamear de
las espadas y el centellear de las lanzas. Contempla la multitud de heridos
y los montones de
muertos, la interminable cantidad de cadáveres con los que uno se tropieza.
Arrojaré inmundicias sobre ti, te deshonraré y te expondré
a la vergüenza pública. Y todo el que te vea huirá de ti
y dirá: "Nínive está destruida". ¿Quién
tendrá compasión de ti? ¿Dónde podré encontrar
alguien que te consuele? Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
A siglos de distancia del
imperialismo asirio, hemos entendido que no es el odio antiimperialista, sino
el fortalecimiento de las instituciones internacionales, lo que conduce a la
paz.
Deuteronomio 32 R/. Yo doy la muerte y la vida.
El día de su perdición se acerca y su suerte se apresura, porque
el Señor defenderá a su pueblo y tendrá compasión
de sus siervos. R/.
Miren que sólo yo soy Dios y no hay otro fuera de mí; yo doy la
muerte y la vida, yo hiero y yo curo. R/.
Cuando afile el relámpago de mi espada y tome en mis manos la justicia,
yo me vengaré del enemigo y le daré su merecido al adversario.
R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
5,1 10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 16, 24-28
En aquel tiempo, Jesús
dijo a sus discípulos: "El que quiera venir conmigo, que renuncie
a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su
vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará.
¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida?
¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía
de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus
obras.
Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin
haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey". Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Ninguna frase es tan verdadera como esta sentencia enigmática de Jesús. Para ganar la vida es necesario perder la propia. La resurrección de Jesús lo garantiza y acredita.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en la festividad de santa Clara, virgen, y concédenos que esta Eucaristía haga crecer en nosotros el amor a Cristo y a nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 10, 42)
Santa Clara, virgen, escogió la mejor parte y no le será quitada.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por esta Eucaristía, en la que hemos participado en memoria de santa Clara, virgen, concédenos, Señor, el perdón de nuestros pecados, la salud del cuerpo, tu amor en esta vida y la gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 12, 1)
Una gran señal apareció en el cielo: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
ORACIÓN COLECTA
Padre de misericordia, que has puesto a este pueblo tuyo bajo la especial protección de la siempre Virgen María de Guadalupe, Madre de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, profundizar en nuestra fe y buscar el progreso de nuestra patria por caminos de justicia y de paz. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Habacuc: 1,12-2, 4
¿No eres tú,
Señor, desde siempre, mi santo Dios, que no muere? Tú, Señor,
has escogido al pueblo caldeo para hacer justicia y lo has establecido para
castigar. Tus ojos son demasiado puros para soportar el mal, no puedes ver la
opresión. ¿Por qué miras en silencio a los traidores y
callas cuando el malvado devora al justo?
Tú tratas a los hombres como a los reptiles, que no tienen dueño,
como a los peces del mar: el pueblo caldeo los pesca con anzuelo, los atrae
a su red, los va amontonando y luego ríe satisfecho. Después ofrece
sacrificios a su anzuelo e incienso a su red, porque le dieron rica presa y
comida sustanciosa.
¿Y vas a permitir que siga llenando sus redes y matando naciones sin
piedad?
En mi puesto de guardia me pondré, me apostaré en la muralla para
ver qué me dice el Señor y qué responde a mi reclamación.
El Señor me respondió y me dijo: "Escribe la visión
que te he manifestado, ponía clara en tablillas para que se pueda leer
de corrido. Es todavía una visión de algo lejano, pero que viene
corriendo y no fallará; si se tarda, espéralo, pues llegará
sin falta. El malvado sucumbirá sin remedio; el justo, en cambio, vivirá
por su fe". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta se desespera
y le reclama a Dios, porque "a las personas buenas les suceden demasiadas
cosas malas". La respuesta divina es la misma de siempre: "el inocente,
por fiarse, vivirá".
Del salmo 9 R/. El Señor no abandona al que lo busca.
El Señor reina eternamente, tiene establecido un tribunal para juzgar,
juzga al orbe con justicia y rige a las naciones con rectitud. R/.
El Señor es refugio del oprimido, su refugio en los momentos de peligro.
Que confíen en ti los que te conocen, porque tú, Señor,
no abandonas a los que te buscan. R/.
Tóquenle música al Señor, que reina en Sión, cuenten
sus maravillas a los pueblos, porque el Señor pide cuentas de la vida
y no olvida los gritos de los oprimidos. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
2 Tm 1,10) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la
vida por medio del Evangelio. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 17,14-20
En aquel tiempo, al llegar
Jesús a donde estaba la multitud, se le acercó un hombre, que
se puso de rodillas y le dijo: "Señor, ten compasión de mi
hijo. Le dan ataques terribles. Unas veces se cae en la lumbre y otras muchas,
en el agua. Se lo traje a tus discípulos, pero no han podido curarlo".
Entonces Jesús exclamó: "¿Hasta cuándo estaré
con esta gente incrédula y perversa? ¿Hasta cuándo tendré
que aguantarla? Tráiganme aquí al muchacho". Jesús
ordenó al demonio
que saliera del muchacho, y desde ese momento éste quedó sano.
Después, al quedarse solos con Jesús, los discípulos le
preguntaron: "¿Por qué nosotros no pudimos echar fuera a
ese demonio?". Les respondió Jesús: "Porque les falta
fe. Pues yo les aseguro que si ustedes tuvieran fe al menos del tamaño
de una semilla de mostaza, podrían decirle a ese monte: 'Trasládate
de aquí para allá', y el monte se trasladaría. Entonces
nada sería imposible para ustedes". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El relato destaca la confianza total con que Jesús se relaciona con su Padre. Los discípulos estamos invitados a confiar plenamente en Dios para vivir como hijos suyos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos en esta conmemoración de Nuestra Señora de Guadalupe, y haz que este sacrificio nos dé fuerza para cumplir tus mandamientos como verdaderos hijos de la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Sal 147, 20)
No ha hecho nada semejante con ningún otro pueblo; a ninguno le ha manifestado tan claramente su amor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre
de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, nos ayuden, Señor,
por intercesión de nuestra santísima Madre de Guadalupe, a reconocernos
y
a amarnos todos como verdaderos hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XIX DOMINGO ORDINARIO
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 73, 20. 19. 22. 23)
Acuérdate, Señor, de tu alianza; no olvides por más tiempo la suerte de tus pobres. Levántate, Señor, a defender tu causa; no olvides las voces de los que te buscan.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso
a quien confiadamente podemos llamar ya Padre nuestro, haz crecer en nuestros
corazones el espíritu de hijos adoptivos tuyos, para que podamos gozar,
después de esta vida, de la herencia que nos has prometido. Por nuestro
Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de los Reyes: 19, 4-8
En aquellos tiempos, caminó
Elías por el desierto un día entero y finalmente se sentó
bajo un árbol de retama, sintió deseos de morir y dijo: "Basta
ya, Señor. Quítame la vida, pues yo no valgo más que mis
padres". Después se recostó y se quedó dormido.
Pero un ángel del Señor llegó a despertarlo y le dijo:
"Levántate y come". Elías abrió los ojos y vio
a su cabecera un pan cocido en las brasas y un jarro de agua. Después
de comer y beber, se volvió a recostar y se durmió.
Por segunda vez, el ángel del Señor lo despertó y le dijo:
"Levántate y come, porque aún te queda un largo camino".
Se levantó Elías. Comió y bebió. Y con la fuerza
de aquel alimento, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta
el Horeb, el monte de Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Dios alimenta con su Palabra
a los que ama. El profeta Elías atraviesa por un periodo de crisis y
desolación, y el Señor le sale al encuentro y lo reanima para
retomar su misión.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Proclamemos la grandeza del Señor y alabemos todos juntos su poder. Cuando
acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores.
R/.
Confía en el Señor y saltarás de gusto, jamás te
sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los
pobres y los libra de todas sus angustias. R/.
Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor
acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Dichoso el hombre que se refugia en él. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 4, 30-5, 2
Hermanos: No le causen
tristeza al Espíritu Santo, con el que Dios los ha marcado para el día
de la liberación final.
Destierren de ustedes la aspereza, la ira, la indignación, los insultos,
la maledicencia y toda clase de maldad. Sean buenos y comprensivos, y perdónense
los unos a los otros, como Dios los perdonó por medio de Cristo.
Imiten, pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos
amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de
fragancia agradable a Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
No son los discursos ni las prédicas, sino el amor mutuo, la disposición al perdón y la mansedumbre lo que asemeja a los cristianos con Dios Padre y con su Hijo, Jesús.
ACLAMACIÓN. (Jn
6, 51) R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma
de este pan vivirá para siempre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 41-51
En aquel tiempo, los judíos
murmuraban contra Jesús, porque había dicho: "Yo soy el pan
vivo que ha bajado del cielo", y decían: "¿No es éste,
Jesús, el hijo de José? ¿Acaso no conocemos a su padre
y a su madre? ¿Cómo nos dice ahora que ha bajado del cielo?".
Jesús les respondió: "No murmuren. Nadie puede venir a mí,
si no lo atrae el Padre, que me ha enviado; y a ése yo lo resucitaré
el último día. Está escrito en los profetas: Todos serán
discípulos de Dios. Todo aquel que escucha al Padre y aprende de Él,
se acerca a mí. No es que alguien haya visto al Padre, fuera de aquel
que procede de Dios. Ése sí ha visto al Padre.
Yo les aseguro: el que cree en mí, tiene vida eterna. Yo soy el pan de
la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y, sin embargo, murieron.
Éste es el pan que ha bajado del cielo para que, quien lo coma, no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá
para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga
vida". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
La fe es una opción libre y responsable. Nadie puede ser forzado a creer en Jesús. Es Dios Padre quien va facilitando el camino de la fe a hombres y mujeres bien dispuestos.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, estos dones que has puesto en manos de tu Iglesia, y con tu poder conviértelos en el sacramentó de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 147, 12. 14)
Alaba, Jerusalén, al Señor, porque te alimenta con lo mejor de su trigo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la recepción de esta Eucaristía nos confirme, Señor, en tu amor y nos ayude a conseguir la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Los símbolos nos sirven para expresar las realidades más profundas de la vida. Pan, vino, sangre, corona, anillo, cetro y otros muchos objetos se han utilizado en diferentes culturas para significar compromisos y vivencias importantes. El Señor Jesús sabía de la importancia de los signos. Por esa razón se apropió de los símbolos del pan y del vino, hondamente arraigados en la religiosidad de su pueblo, para expresar su decisión más firme y su opción más honda: confiar plenamente en el amor de su Padre, aun a costa de perder la vida.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Mt 25, 34. 40)
Vengan, benditos de mi Padre, dice el Señor. Yo les aseguro que cuanto hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llenaste de celo por las almas y de caridad para con el prójimo al santo mártir Maximiliano María Kolbe, devotísimo de la Virgen Inmaculada, concédenos, por su intercesión, que, a gloria tuya, trabajemos intensamente en servicio de los hombres y seamos, hasta la muerte, imagen fiel de tu Hijo, que vive y reina contigo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 1,2-5. 24-28
El día cinco del
mes cuarto (era el año quinto de la deportación del rey Joaquín),
me fue dirigida la palabra del Señor a mí, Ezequiel, sacerdote,
hijo de Buzí, en el país de los caldeos,
a orillas del río Kebar, y fui arrebatado en éxtasis.
Vi venir del norte un viento huracanado, una gran nube rodeada de resplandores
y relámpagos, y en su centro, algo parecido al brillo del ámbar.
En medio aparecían cuatro seres vivientes, que tenían forma humana.
Oí el ruido de sus alas cuando se movían: era como el estruendo
de un río caudaloso, como el trueno del Altísimo, como la gritería
de una multitud o como el estruendo de un ejército en batalla. Cuando
se détenían, plegaban sus alas.
Encima de la plataforma había una especie de zafiro en forma de trono
y de esta especie de trono sobresalía una figura, que parecía
un hombre. Vi luego una luz, como brillo de ámbar, como un fuego que
envolvía al hombre, desde la cintura para arriba; desde la cintura para
abajo vi también algo como fuego, que difundía su resplandor,
parecido al del arco iris que se ve en las nubes cuando llueve.
Tal era la apariencia visible de la gloria del Señor. Cuando yo la vi,
caí rostro en tierra. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta se encontraba
deportado en Babilonia, junto al río Quebar, ahí el Señor
le mostró su gloria y lo animó a que fuera su portavoz ante los
oídos sordos de la casa rebelde.
Del salmo 148 R/. El cielo y la tierra están llenos de tu gloria.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben
al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres,
mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto. R/.
El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso; su gloria
sobrepasa cielo y tierra, y ha hecho fuerte a su pueblo. R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo
que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
2 Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya.
Dios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro
Señor Jesucristo. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 17, 22-27
En
aquel tiempo, se hallaba Jesús con sus discípulos en Galilea y
les dijo: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres;
lo van a matar, pero al tercer día va a resucitar". Al oír
esto, los discípulos se llenaron de tristeza.
Cuando llegaron a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del
impuesto para el templo y le dijeron: "¿Acaso tu maestro no paga
el impuesto?". Él les respondió: "Sí lo paga".
Al entrar Pedro en la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: "¿Qué
te parece, Simón? ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes
de la tierra, a los hijos o a los extraños?". Pedro le respondió:
"A los extraños". Entonces Jesús le dijo: "Por
lo tanto, los hijos están exentos. Pero para no darles motivo de escándalo,
ve al lago y echa el anzuelo, saca el primer pez que pique, ábrele la
boca y encontrarás una moneda. Tómala y paga por mí y por
ti". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús procedió siempre con solemnidad y sencillez. Nunca la una sin la otra. Él era el Hijo del Rey, pero a la vez era el israelita ordinario que pagaba impuestos para el santuario.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Te presentamos, Señor, nuestras ofrendas, y te pedimos que, a ejemplo de san Maximiliano María, aprendamos a convertir nuestra vida en una oblación constante. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 15, 13)
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te pedimos, Señor, que alimentados con tu Cuerpo y tu Sangre, nos inflame aquel mismo fuego de caridad que san Maximiliano María recibió de este sagrado convite. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
La Asunción de la Santísima Virgen María
Santos: Tarcisio de Roma, niño mártir y Alipio de Tagaste, mártir.
MISA VESPERTINA DE LA VIGILIA ANTÍFONA DE ENTRADA
Bienaventurada eres María, porque hoy fuiste elevada sobre los coros de los ángeles y, juntamente con Cristo, has alcanzado el triunfo eterno.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que recompensaste la profunda humildad de la Virgen María con la sublime dignidad de ser la Madre de tu Hijo, concédenos, por sus méritos, aprovechar la gracia de la redención y recibir de ti la recompensa del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del primer libro de las Crónicas: 15, 3-4. 15-16; 16, 1-2
En aquellos días,
David congregó en Jerusalén a todos los israelitas, para trasladar
el arca de la alianza al lugar que le había preparado. Reunió
también a los hijos de Aarón y a los levitas. Éstos cargaron
en hombros los travesaños sobre los cuales estaba colocada el arca de
la alianza, tal como lo había mandado Moisés, por orden del Señor.
David ordenó a los jefes de los levitas que entre los de su tribu nombraran
cantores para que entonaran cantos festivos, acompañados de arpas, cítaras
y platillos.
Introdujeron, pues, el arca de la alianza y la instalaron en el centro de la
tienda que David le había preparado. Ofrecieron a Dios holocaustos y
sacrificios de comunión, y cuando David terminó de ofrecerlos,
bendijo al pueblo en nombre del Señor. Palabra de Dios, Te
alabamos, Señor.
Del salmo 131 R/. Ven,
Señor, a tu morada.
Que se hallaba en Efratá nos dijeron; de Jaar en los campos la encontramos.
Entremos en la tienda del Señor y a sus pies, adorémoslo, postrados.
R/.
Tus sacerdotes vístanse de gala; tus fieles, jubilosos, lancen gritos.
Por amor a David, tu servidor, no apartes la mirada de tu ungido. R/.
Esto es así, porque el Señor ha elegido a Sión como morada:
"Aquí está mi reposo para siempre; porque así me agradó,
será mi casa". R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 54-57
Hermanos: Cuando nuestro ser corruptible y mortal se revista de incorruptibilidad e inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra de la Escritura: La muerte ha sido aniquilada por la victoria. ¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado y la fuerza del pecado es la ley. Gracias a Dios, que nos ha dado la victoria por nuestro Señor Jesucristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
ACLAMACIÓN. (Lc
11, 28) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 11, 27-28
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: "¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!". Pero Jesús le respondió: "Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio de reconciliación y de alabanza que vamos a ofrecerte en la Asunción de la Virgen María, nos obtenga, Señor, el perdón de nuestros pecados y una sincera renovación de nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, porque llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que el sacramento que hemos recibido al celebrar la Asunción de la Virgen María, nos proteja de todo mal. Por Jesucristo, nuestro Señor.
MISA DEL DÍA
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos todos en el Señor y alabemos al Hijo de Dios, junto con los ángeles, al celebrar hoy la Asunción al cielo de nuestra Madre, la Virgen María.
Se dice Gloria
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste subir al cielo en cuerpo y alma a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos vivir en este mundo sin perder de vista los bienes del cielo y con la esperanza de disfrutar eternamente de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 11, 19; 12,1-6. 10
Se abrió el templo
de Dios en el cielo y dentro de él se vio el arca de la alianza. Apareció
entonces en el cielo una figura prodigiosa: una mujer envuelta por el sol, con
la luna bajo sus pies y con una corona de doce estrellas en la cabeza. Estaba
encinta y a punto de dar a luz y gemía con los dolores del parto.
Pero apareció también en el cielo otra figura: un enorme dragón,
color de fuego, con siete cabezas y diez cuernos, y una corona en cada una de
sus siete cabezas. Con su cola barrió la
tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra.
Después se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar
a su hijo, en cuanto éste naciera. La mujer dio a luz un hijo varón,
destinado a gobernar todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue llevado
hasta Dios y hasta su trono. Y la mujer huyó al desierto, a un lugar
preparado por Dios.
Entonces oí en el cielo una voz poderosa, que decía: "Ha
sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado,
y del poder de su Mesías". Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
Estos símbolos recogen
los ecos de la dura lucha que enfrentó la Iglesia de los primeros tiempos
contra las fuerzas hostiles del imperio romano absolutista.
Del salmo 44 R/. De pie, a tu derecha, está la reina.
Hijas de reyes salen a tu encuentro. De pie, a tu derecha, está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.
Escucha, hija, mira y pon atención: olvida a tu pueblo y la casa paterna;
el rey está prendado de tu belleza; ríndele homenaje, porque él
es tu señor. R/.
Entre alegría y regocijo van entrando en el palacio real. A cambio de
tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por
toda la tierra. R/.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-27
Hermanos: Cristo resucitó,
y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre
vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección
de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo
todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo,
como primicia; después, a la hora de su advenimiento,
los que son de Cristo.
Enseguida será la consumación, cuando, después de haber
aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque
Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus
enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado será la
muerte, porque todo lo ha sometido Dios bajo los pies de Cristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El sufrimiento del inocente
y la muerte del justo siempre han levantado quejas y protestas en el corazón
del hombre. La resurrección de Cristo es la garantía de nuestra
victoria sobre la
muerte.
ACLAMACIÓN. R/.
Aleluya, aleluya.
María fue llevada al cielo y todos los ángeles se alegran. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-56
En
aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo
de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó
a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura
saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y levantando la
voz exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito
el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi
Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos,
el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído,
porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu
se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad
de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho
en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia
llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho
sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos
los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.
Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como
lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia para
siempre".
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó
a su casa. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Este himno ha penetrado en la cultura cristiana popular. Es una oración hermosa conocida como La Magnífica, que recitan las personas devotas como firme expresión de confianza en Dios.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio que vamos a ofrecerte para celebrar la Asunción de la Virgen María y ayúdanos, por su intercesión, a buscarte y a vivir siempre en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PREFACIO
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor,
Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre de Dios, figura y primicia
de la Iglesia, garantía de consuelo y esperanza para tu pueblo, todavía
peregrino en la tierra.
Con razón no permitiste, Señor, que conociera la corrupción
del sepulcro aquella que, de un modo inefable, dio vida en su seno y carne de
su carne al autor de toda vida, Jesucristo,
tu Hijo, Señor nuestro.
Por eso, unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría: Santo, Santo, Santo.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 48-49)
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes de este sacramento de vida eterna, concédenos, Señor, por intercesión de la Virgen María, en este día de su Asunción al cielo, alcanzar la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Beato Bartolomé Laurel, mártir. Santos Esteban de Hungría, rey, y Roque de Montpellier, peregrino.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 16, 15)
Yo quiero acercarme a ti, Señor, y saciarme de gozo en tu presencia.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que pueda alejarnos de él. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 9, 1-7; 10,18-22
En aquellos días,
oí que el Señor gritaba con voz potente: "¡Acérquense
los que van a castigar a la ciudad, empuñando cada uno su arma mortal!".
Entonces aparecieron, en dirección del pórtico que da al norte,
seis hombres, cada cual con su arma mortal en la mano. En medio de ellos estaba
un hombre vestido de lino, que llevaba en la cintura un estuche para escribir.
Entraron y se detuvieron ante el altar de bronce.
La gloria del Dios de Israel que descansaba sobre los querubines, se elevó
y se dirigió a la entrada del templo. El Señor llamó al
hombre vestido de lino que llevaba en la cintura el estuche para escribir y
le dijo: "Recorre a Jerusalén y marca con una señal en la
frente a los hombres que gimen y lloran por todas las prácticas abominables
que se cometen en la ciudad".
Y oí que les dijo a los otros: "Recorran la ciudad detrás
de él y maten sin piedad ni compasión; maten a los viejos y a
los jóvenes, a las doncellas, a los niños y a las mujeres, hasta
que no quede ni uno. Pero al que tenga la señal en la frente no lo toquen.
Comiencen, pues, por mi santuario".
Entonces ellos empezaron a matar a los ancianos que estaban delante del templo,
y el Señor les dijo: "Profanen el templo; llenen sus atrios de cadáveres
y salgan después a matar a los que se encuentran en la ciudad".
Luego la gloria del Señor se elevó del umbral del templo y se
posó sobre los querubines. Al partir, los querubines desplegaron sus
alas y se elevaron del suelo ante mis ojos. Se detuvieron a la entrada del pórtico
oriental del templo del Señor, y la gloria del Dios de Israel estaba
encima de ellos. Eran los mismos seres vivientes que yo había visto debajo
del Dios de Israel, junto al río Kebar, y reconocí que eran los
querubines.
Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas, y unas como manos bajo las
alas. Sus caras se parecían a las que yo había visto junto al
río Kebar. Y todos caminaban hacia el frente. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Los hijos de Israel habían
profanado con sus infidelidades la tierra de Judá y el templo de Jerusalén.
Cuando la gloria de Dios sale del templo, éste no es más que un
montón de piedras.
Del salmo 112 R/. Bendito sea el Señor ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor, alábenlo sus siervos. Bendito sea el Señor,
desde ahora y para siempre. R/.
Desde que sale el sol hasta su ocaso, alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones, su gloria por encima de los cielos.
R/.
¿Quién hay como el Señor? ¿Quién iguala al
Dios nuestro, que tiene en las alturas su morada, y sin embargo de esto, bajar
se digna su mirada para ver tierra y cielo? R/.
ACLAMACIÓN. (2 Co
5,19) R/. Aleluya, aleluya.
Dios ha reconciliado consigo al mundo, por medio de Cristo, y nos ha encomendado
a nosotros el mensaje de la reconciliación. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 15-20
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano
comete un pecado, ve y amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás
salvado a tu hermano. Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos
personas, para que todo lo que se diga conste por boca de dos o tres testigos.
Pero si ni así te hace caso, díselo a la comunidad; y si ni a
la comunidad le hace caso, apártate de él como de un pagano o
de un publicano.
Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el
cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Yo les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para
pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues
donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo en medio
de ellos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Las comunidades cristianas no desconocen los conflictos internos, éstos también las debilitan. Sin embargo, nunca deben acostumbrarse a vivir entre rencillas y discordias.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Mira bondadosamente, Señor, las ofrendas de tu Iglesia suplicante, y conviértelas en alimento espiritual que ayude a crecer en santidad a todos tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 83, 4-5)
Dichosos los que se acercan a tu altar, Señor. Dichosos los que viven en tu casa y pueden alabarte siempre, Rey mío y Dios mío.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que esta Eucaristía que hemos recibido, nos ayude a amarte más y a servirte mejor cada día. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Jacinto de Cracovia, presbítero; Juana Delanoue, fundadora, y Beatriz de Silva Meneses, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)
El Señor lo ha jurado y el Señor no se retracta. Tú eres sacerdote para siempre, como lo es Melquisedec.
ORACIÓN COLECTA
Señor Dios, que para gloria tuya y salvación nuestra constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su sangre obtener, por la participación en este memorial, los frutos de la muerte y resurrección de tu Hijo, que vive y reina contigo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 12, 1-12
El Señor me habló
y me dijo: "Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde: tienen
ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, porque son un
pueblo rebelde.
Ahora, pues, hijo de hombre, prepara tus cosas como quien va al destierro y
vete de día, ante la vista de todos, a ver si se dan cuenta de que son
un pueblo rebelde. Arregla tus cosas como quien va al destierro, de día,
ante la vista de todos y sal por la tarde, a la vista de todos, como salen los
desterrados. Haz, a la vista de todos, un agujero en la pared y sal por ahí.
Ante la vista de todos, échate tus cosas al hombro y sal en fila oscuridad;
cúbrete la cara para no ver el país, porque te he convertido en
una señal para el pueblo de Israel".
Hice, pues, lo que el Señor me había ordenado: de día preparé
mis cosas como quien va al destierro; por la tarde hice un agujero en la pared,
con la mano, y salí en la oscuridad, con mis cosas al hombro, ante la
vista de todos.
A la mañana siguiente, el Señor me habló y me dijo: "Hijo
de hombre, ¿no te ha preguntado el pueblo de Israel, ese pueblo rebelde,
qué era lo que estabas haciendo? Pues anuncíales: 'Esto dice el
Señor: Estas palabras se refieren al príncipe que está
en Jerusalén y a todo el pueblo de Israel, que vive en la ciudad'. Diles:
'Yo soy una señal para ustedes: lo que yo he hecho, eso harán
con ustedes: irán cautivos al destierro y su príncipe, con sus
cosas al hombro, saldrá en la oscuridad; perforarán una pared
para que pueda salir y él se cubrirá la cara para no ver el país
con sus ojos'". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El profeta Ezequiel tuvo
que asumir una serie de gestos y acciones proféticas provocadoras para
llamar la atención de un pueblo aletargado que se rebelaba contra Dios.
Del salmo 77 R/. Perdona a tu pueblo, Señor.
Los israelitas provocaron al Dios altísimo y se rebelaron contra Él,
negándose a guardar sus preceptos. Desertaron y lo traicionaron, como
sus padres, fallaron como un arco mal hecho. R/.
En sus colinas lo encolerizaban, con sus ídolos provocaban sus celos.
Dios lo oyó y se indignó y rechazó totalmente a Israel.
R/.
Mandó sus soldados al cautiverio y el arca de la alianza, a las manos
enemigas; entregó su pueblo a la espada, encolerizado contra su heredad.
R/.
ACLAMACIÓN. (Sal
118,135) R/. Aleluya, aleluya.
Señor, mira benignamente a tus siervos y enséñanos a cumplir
tus mandamientos. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 18, 21-19, 1
En aquel tiempo, Pedro
se acercó a Jesús y le preguntó: "Si mi hermano me
ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete
veces?". Jesús le contestó: "No sólo hasta siete,
sino hasta setenta veces siete".
Entonces Jesús les dijo: "El Reino de los cielos es semejante a
un rey que quiso ajustar cuentas con sus servidores. El primero que le presentaron
le debía muchos millones. Como no tenía con qué pagar,
el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer, a sus
hijos y todas sus posesiones, para saldar la deuda. El servidor, arrojándose
a sus pies, le suplicaba, diciendo: 'Ten paciencia conmigo y te lo pagaré
todo'. El rey tuvo lástima de aquel servidor, lo soltó y hasta
le perdonó la deuda.
Pero, apenas había salido aquel servidor, se encontró con uno
de sus compañeros, que le debía poco dinero. Entonces lo agarró
por el cuello y casi lo estrangulaba, mientras le decía: 'Págame
lo que me debes'. El compañero se le arrodilló y le rogaba: 'Ten
paciencia conmigo y te lo pagaré todo'. Pero el otro no quiso escucharlo,
sino que fue y lo metió en la cárcel hasta que le pagara la deuda.
Al ver lo ocurrido, sus compañeros se llenaron de indignación
y fueron a contarle al rey lo sucedido. Entonces el señor lo llamó
y le dijo: 'Siervo malvado. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo
suplicaste. ¿No debías tú también haber tenido compasión
de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?'. Y el señor,
encolerizado, lo entregó a los verdugos para que no lo soltaran hasta
que pagara lo que debía.
Pues lo mismo hará mi Padre celestial con ustedes si cada cual no perdona
de corazón a su hermano".
Cuando Jesús terminó de hablar, salió de Galilea y fue
a la región de Judea que queda al otro lado del Jordán. Palabra
del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Setenta veces siete no es un principio jurídico, es una actitud nueva que anima a los cristianos y que se caracteriza por la voluntad permanente e incondicional de perdonar.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)
Éste es mi Cuerpo, que se da por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza establecida por mi Sangre; cuantas veces lo beban, háganlo en memoria mía, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, tú que nos has concedido el gozo de participar en esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo, haz que, unidos siempre a Él, vivamos como verdaderos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Elena de la Cruz, emperatriz y Alberto Hurtado, presbítero. Beato Manes de Guzmán, presbítero.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Sb 11, 24. 25. 27)
Señor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.
ORACIÓN COLECTA
Señor, ten misericordia de tu pueblo, perdona todos nuestros pecados y aleja de nosotros los castigos que han merecido nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 16, 59-63
Esto dice el Señor:
"Yo te trataré, Jerusalén, conforme a tus acciones, pues
despreciaste tu juramento y quebrantaste mi alianza. Pero yo tendré presente
la alianza que hice contigo cuando eras joven y haré contigo una alianza
eterna. Tú te acordarás de tu conducta y te avergonzarás
al recibir a tus hermanas, las mayores y las menores, pues yo te las daré
como hijas, pero no en virtud de la alianza hecha contigo.
Yo mismo haré una alianza eterna contigo y sabrás que yo soy el
Señor, para que tengas presente tu pasado, te avergüences y no vuelvas
a abrir la boca para presumir, cuando yo te perdone todo lo que hiciste".
Esto dice el Señor todopoderoso. Palabra de Dios. Te alabamos,
Señor.
No obstante las infidelidades
de Israel, Dios mantiene sus promesas, renueva su decisión de proteger
a su pueblo y le ofrece una alianza eterna, como expresión de su perdón.
Isaías 12 R/. El Señor es mi Dios y salvador.
El Señor es mi Dios y salvador, con él estoy seguro y nada temo.
El Señor es mi protección y mi fuerza y ha sido mi salvación.
Sacarán agua con gozo de la fuente de la salvación. R/.
Den gracias al Señor e invoquen su nombre, cuenten a los pueblos sus
hazañas, proclamen que su nombre es sublime. R/.
Alaben al Señor por sus proezas, anúncienlas a toda la tierra.
Griten, jubilosos, habitantes de Sión, porque el Dios de Israel ha sido
grande con nosotros. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
1 Ts 2, 13) R/. Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina,
tal como es en realidad. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 3-12
En aquel tiempo, se acercaron
a Jesús unos fariseos y para ponerle una trampa, le preguntaron: "¿Le
está permitido al hombre divorciarse de su esposa por cualquier motivo?".
Jesús les respondió: "¿No han leído que el
Creador, desde un principio los hizo hombre y mujer, y dijo: 'Por eso el hombre
dejará a su padre y a su madre, para unirse a su mujer, y serán
los dos una sola carne?'. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Así
pues, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre".
Pero ellos replicaron: "Entonces ¿por qué ordenó Moisés
que el esposo le diera a la mujer un acta de separación, cuando se divorcia
de ella?". Jesús les contestó: "Por la dureza de su
corazón, Moisés les permitió divorciarse de sus esposas;
pero al principio no fue así. Y yo les declaro que quienquiera que se
divorcie de su esposa, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima,
y se case con otra, comete adulterio; y el que se case con la divorciada, también
comete adulterio".
Entonces le dijeron sus discípulos: "Si ésa es la situación
del hombre con respecto a su mujer, no conviene casarse". Pero Jesús
les dijo: "No todos comprenden esta enseñanza, sino sólo
aquellos a quienes se les ha concedido. Pues hay hombres que, desde su nacimiento,
son incapaces para el matrimonio; otros han sido mutilados por los hombres,
y hay otros que han renunciado al matrimonio por el Reino de los cielos. Que
lo comprenda aquel que pueda comprenderlo". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En tiempos de Jesús, la condición de la mujer era muy vulnerable, vivía sometida a los caprichos del marido. Al prohibir el divorcio, Jesús pretendía garantizarles un tratamiento dignificante.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)
Por un solo pecador que se convierta, dice el Señor, habrá gran alegría entre los ángeles del cielo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos has perdonado, Señor, nuestros pecados, concédenos tu gracia para evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Beatos Pedro Zúñiga y Luis Flores, mártires. Santos Juan de Eudes, fundador, y Sixto III, papa.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sedulio)
Te aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.
ORACIÓN COLECTA
Señor, concede a tus hijos gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 18, 1-10. 13. 30-32
El Señor me habló
y me dijo: "¿Por qué andan repitiendo este refrán
en Israel:
'Los padres fueron los que comieron uvas verdes y son los hijos a quienes se
les destemplan los dientes'
Les juro por mi vida, dice el Señor Dios, que nadie volverá a
repetir ese refrán en Israel. Sépanlo: todas las vidas son mías,
lo mismo la vida del padre que la del hijo. Así pues, el hombre que peque,
ése morirá.
El hombre que es justo y vive de acuerdo con el derecho y la justicia; que no
ofrece sacrificios a los ídolos ni los adora; que no deshonra a la mujer
de su prójimo; que no explota a sus semejantes y les devuelve la prenda
empeñada; que no roba, sino que da de comer al hambriento y viste al
desnudo; que no presta con usura ni acumula intereses; que no comete maldades
y juzga imparcialmente los delitos; que observa mis preceptos y cumple con fidelidad
mis mandamientos, ese hombre es justo y ciertamente vivirá, dice el Señor
Dios.
Si el hijo del justo es ladrón u homicida y quebranta alguno de mis mandamientos,
ciertamente morirá y será responsable de sus propios crímenes.
Pues bien, pueblo de Israel, yo juzgaré a cada uno de ustedes según
su proceder, dice el Señor Dios. Arrepiéntanse de todos sus pecados,
apártense de ellos y no morirán. Arrepiéntanse de todas
las infidelidades que han cometido, estrenen un corazón nuevo y un espíritu
nuevo y así no morirán, pues yo no quiero que nadie muera, dice
el Señor Dios. Arrepiéntanse y vivirán". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
En este oráculo,
el profeta Ezequiel comunica el nuevo criterio de la responsabilidad personal.
En adelante, nadie será juzgado por los pecados de familiares o parientes.
Del salmo 50 R/. Crea en mí, Señor, un corazón puro.
Crea en mí, Señor, un corazón puro, un espíritu
nuevo para cumplir tus mandamientos. No me arrojes, Señor, lejos de ti,
ni retires de mí tu santo espíritu. R/.
Devuélveme tu salvación, que regocija, mantén en mí
un alma generosa. Enseñaré a los descarriados tus caminos y volverán
a ti los pecadores. R/.
Tú, Señor, no te complaces en los sacrificios y si te ofreciera
un holocausto, no te agradaría. Un corazón contrito te presento,
y a un corazón contrito, tú nunca lo desprecias. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
Mt 11, 25) R/. Aleluya, aleluya.
Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado
los misterios del Reino a la gente sencilla. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19,13-15
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase por ellos. Los discípulos regañaron a la gente; pero Jesús les dijo: "Dejen a los niños y no les impidan que se acerquen a mí, porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos". Después les impuso las manos y continuó su camino. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Jesús amaba a los niños, criaturas frágiles, dependientes de la protección materna y paterna. Su actitud confiada encarnaba la relación genuina necesaria para vivir el reinado de Dios.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito para que, quien al nacer de la Virgen María, no menoscabó la integridad de la Madre, sino que la consagró, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 11, 27)
Dichosa la Virgen María, que llevó en su seno al Hijo del eterno Padre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, al recibir el sacramento celestial en esta conmemoración de la Santísima Virgen María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XX DOMINGO ORDINARIO
Santos: Bernardo de Claraval, doctor de la Iglesia, y Samuel, profeta.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 83, 10-11)
Dios nuestro y protector nuestro, un solo día en tu casa es más valioso para tus elegidos, que mil días en cualquier otra parte.
ORACIÓN COLECTA
Enciende, Señor, nuestros corazones con el fuego de tu amor a fin de que, amándote en todo y sobre todo, podamos obtener aquellos bienes que no podemos nosotros ni siquiera imaginar y has prometido tú a los que te aman. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de los Proverbios: 9, 1-6
La sabiduría se ha
edificado una casa, ha preparado un banquete, ha mezclado el vino y puesto la
mesa. Ha enviado a sus criados para que, desde los puntos que dominan la ciudad,
anuncien esto: "Si alguno es sencillo, que venga acá".
Y a los faltos de juicio les dice: "Vengan a comer de mi pan y a beber
del vino que he preparado. Dejen su ignorancia y vivirán; avancen por
el camino de la prudencia". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El primer paso que aprende
a dar el hombre sabio es respetar al Señor. Respeto significa reconocimiento
eficaz del lugar único de Dios. El sabio vive convencido del honor de
Dios.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor; que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Que amen al Señor todos sus fieles, pues nada faltará a los que
lo aman. El rico empobrece y pasa hambre; a quien busca al Señor, nada
le falta. R/.
Escúchame, hijo mío: voy a enseñarte cómo amar al
Señor. ¿Quieres vivir y disfrutar la vida? Guarda del mal tu lengua
y aleja de tus labios el engaño. Apártate del mal y haz el bien;
busca la paz y ve tras ella. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 5, 15-20
Hermanos: Tengan cuidado
de portarse no como insensatos, sino como prudentes, aprovechando el momento
presente, porque los tiempos son malos.
No sean irreflexivos, antes bien, traten de entender cuál es la voluntad
de Dios. No se embriaguen, porque el vino lleva al libertinaje. Llénense,
más bien, del Espíritu Santo; expresen sus sentimientos con salmos,
himnos y cánticos espirituales, cantando con todo el corazón las
alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas
las cosas, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Estas recomendaciones no han pasado de moda. Cordura, tacto y concordia con el plan de Dios, siempre serán valores que construyen y consolidan a la Iglesia.
ACLAMACIÓN. (Jn
5, 56) R/. Aleluya, aleluya.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él,
dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Yo soy el pan vivo,
que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida".
Entonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: "¿Cómo
puede éste darnos a comer su carne?".
Jesús les dijo: "Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del
hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré
el último día.
Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi
carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre,
que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por Él, así también
el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que
comieron sus padres, pues murieron. El que come de este y pan vivirá
para siempre". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Jesús es el pan fraccionado que se comparte para que los suyos tengan vida en abundancia. La participación en la mesa eucarística crea una comunión inquebrantable entre los comensales.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para esta Eucaristía a fin de que, a cambio de ofrecerte lo que tú nos has dado, podamos recibir de ti, tu misma vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá eternamente.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes de la vida de Cristo en este sacramento, transfórmanos, Señor, a imagen de tu Hijo, para que participemos también de su gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.-En este pasaje Jesús nos revela y nos descubre por anticipado la realidad misteriosa de la Eucaristía. La fracción del pan es portadora de vida nueva para aquellas comunidades que la viven en plenitud. Nos lo recuerda con todas sus letras la reciente encíclica papal: "Fe, culto y ethos se compenetran recíprocamente como una sola realidad, que se configura en el encuentro con el ágape de Dios... Así, la contraposición usual entre culto y ética simplemente desaparece" (DC, núm. 14). La Eucaristía nos urge a vencer nuestro egoísmo y a vivir como una comunidad eclesial, solidaria y participativa.
Santos: Pío X, papa, y Domingo de Armenteíra, abad. Beato Ramón Pieró, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Si 45, 30)
El Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente de su pueblo y lo constituyó sacerdote para siempre.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que infundiste en san Pío X tu espíritu de sabiduría y fortaleza para defender la fe católica y orientar hacia Cristo todas las cosas, concédenos, por su intercesión, luz y valor para reorientar hacia ti toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 24,15-24
El Señor me habló
y me dijo: "Hijo de hombre, voy a arrebatarte repentinamente a tu esposa,
que es el encanto de tus ojos; pero no llores ni hagas duelo ni derrames lágrimas;
aflígete en silencio, sin hacer duelo; ponte el turbante y las sandalias;
no te cubras la cara ni comas comida de duelo".
Por la mañana estuve hablando a la gente y por la tarde murió
mi esposa. A la mañana siguiente hice lo que el Señor me había
mandado. Entonces me preguntó la gente: "¿Quieres explicarnos
lo que estás haciendo?". Yo les respondí: "El Señor
me ha dicho: 'Dile a la casa de Israel que el Señor dice esto: Voy a
profanar mi santuario, que es la causa del orgullo de ustedes, el encanto de
sus ojos y el amor de su corazón. Sus hijos e hijas morirán a
espada. Entonces harán lo que Ezequiel ha hecho: no se cubrirán
la cara ni comerán comida de duelo; seguirán con el turbante en
la cabeza y las sandalias en los pies; no llorarán ni harán duelo;
se consumirán por su culpa y se lamentarán unos con otros. Ezequiel
les servirá de ejemplo; ustedes harán lo mismo que él ha
hecho. Y cuando esto suceda, sabrán que yo soy el Señor Dios'".
Palabra de Dios, Te alabamos, Señor.
El profeta se comporta
de manera extraña e insensible, pues no se lamenta ni se conduele por
la muerte de su esposa. Ese extraño signo será expresión
de la catástrofe que vendrá sobre Jerusalén.
Deuteronomio 32 R/. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Abandonaron a Dios, que los creó, y olvidaron al Señor, que les
dio la vida. Lo vio el Señor, y encolerizado rechazó a sus hijos
e hijas. R/.
El Señor pensó: "Me les voy a esconder y voy a ver en qué
acaban, porque son una generación depravada, unos hijos infieles. R/
Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios y me han encolerizado con
sus ídolos; yo también les voy a dar celos con un pueblo que no
es pueblo y los voy a encolerizar con una nación insensata".R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
5, 3) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 16-22
En
aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le preguntó:
"Maestro, ¿qué cosas buenas tengo que hacer para conseguir
la vida eterna?". Le respondió Jesús: "¿Por qué
me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno: Dios. Pero,
si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos". Él replicó:
"¿Cuáles?".
Jesús le dijo: No matarás, no cometerás adulterio, no harás,
no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a
tu prójimo como a ti mismo.
Le dijo entonces el joven: "Todo eso lo he cumplido desde mi niñez,
¿qué más me falta?". Jesús le dijo: "Si
quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, dales el dinero a los
pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme".
Al oír estas palabras el joven se fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La riqueza es el principal rival de Dios. La riqueza nos puede liberar de ciertas esclavitudes, pero es más común que nos aliene y convierta en sus víctimas dependientes.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones que te presentamos y, por intercesión de san Pío X, concédenos participar dignamente en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 21,17)
Señor, tú lo conoces todo; tú sabes que te amo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el pan eucarístico que hemos compartido, al celebrar la memoria de san Pío X, fortalezca, Señor, nuestra fe, y nos una en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Nuestra Señora María Reina
Santos: San Andrés de Fiésole, abad. Beato Simeón Luckac, obispo.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Adoremos a Cristo, nuestro rey, que ha coronado como reina a María, su Madre.
ORACIÓN COLECTA
Dios todopoderoso, que has querido darnos como madre y reina a la Madre de tu Hijo, concédenos amarla y venerarla como verdaderos hijos suyos y obtener, por su intercesión, el Reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 28,1-10
En aquellos días,
el Señor me habló y me dijo: "Hijo de hombre, dile al príncipe
de Tiro: 'El Señor Dios dice esto:
Tu corazón se ha ensoberbecido y has dicho: Soy Dios, estoy sentado en
el trono de Dios, en medio de los mares; pero eres hombre y no Dios, y te crees
tan sabio como Dios; pretendes ser más inteligente que Daniel y conocer
todos los secretos; con tu sabiduría y habilidad te has hecho rico, has
amontonado oro y plata en tus tesoros; con astucia de comerciante has aumentado
tus riquezas y te has ensoberbecido por tu fortuna'".
Por eso dice el Señor: "Porque te has creído tan sabio como
Dios, por eso mandaré contra ti a los más feroces de los pueblos
extranjeros, que desenvainarán su espada contra tu esplendor y tu sabiduría
y acabarán con tu grandeza. Ellos te matarán y el mar será
tu sepultura.
¿Ante la mano misma de tus verdugos te atreverás a afirmar todavía
que eres Dios, cuando no eres más que un hombre? Morirás como
un pagano a manos de extranjeros, porque así lo digo yo, el Señor
Dios". Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El rey de Tiro, como otros
muchos soberanos de diferentes épocas, se ensoberbeció con sus
éxitos, perdió piso y trató a pueblos y naciones con cinismo
y crueldad.
Deuteronomio 32 R/. El Señor da la muerte y la vida.
El Señor pensó: "Voy a dispersarlos y a borrar su memoria
entre los hombres. Pero no, porque temo la presunción del enemigo y la
mala interpretación del adversario. R/.
Pues diría el enemigo que su mano había vencido y que no era el
Señor el que lo había hecho, porque son una nación que
ha perdido el juicio". R/.
¿Cómo puede uno perseguir a mil y dos poner en fuga a diez mil?
¿No es porque su Dios los ha vendido, porque el Señor los ha entregado?
R/.
El día de su destrucción se acerca y su suerte se apresura, porque
el Señor defenderá a su pueblo y tendrá compasión
de sus siervos. R/.
ACLAMACIÓN. (2 Co
8, 9) R/. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 19, 23-30
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Yo les aseguro
que un rico difícilmente entrará en el Reino de los cielos. Se
lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una
fe aguja, que un rico entre en el Reino de los cielos".
Al oír esto, los discípulos se quedaron asombrados y exclamaron:
"Entonces, ¿quién podrá salvarse?". Pero Jesús,
mirándolos fijamente, les respondió: "Para los hombres eso
es imposible, mas para Dios todo es posible".
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: "Señor,
nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va
a tocar?". Jesús les dijo: "Yo les aseguro que en la vida nueva,
cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que
me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar
a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre
o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más
y heredará la vida eterna. Y muchos primeros serán últimos
y muchos últimos, primeros". Palabra del Señor. Gloria
a ti, Señor Jesús.
Pedro y los otros once apóstoles lograron liberarse de la fiebre posesiva de los bienes materiales. Jesús se los reconoce y les promete hacerlos partícipes de su gloria venidera al lado del Padre.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos para celebrar esta fiesta de la Virgen María y concédenos que tu Hijo Jesucristo, que quiso ofrecerse por nosotros en la cruz, nos obtenga tu perdón y tu paz. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 1, 45)
Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te suplicamos, Señor, que quienes hemos participado de este sacramento, al celebrar hoy a la Virgen María, podamos, por su intercesión, llegar a participar también del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Eugenio de Ardstraw, obispo, y Felipe Benicio, presbítero. Beato Pedro Gelabert, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (1 Co 12, 4-6)
Los carismas son diferentes, pero el Espíritu es el mismo. Son diferentes los ministerios, pero el Señor es el mismo. Las actividades son diferentes, pero el Dios que obra todo en todos es el mismo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia a no buscar que alguien los sirva, sino a servir a todos, concédeles ser infatigables en el don de sí mismos, constantes en la oración, alegres y bondadosos en el ejercicio de su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 34, 1-11
En aquellos días,
el Señor me habló y me dijo: "Hijo de hombre, profetiza contra
los pastores de Israel y diles: 'Esto dice el Señor: ¡Ay de los
pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los
pastores apacentar a las ovejas? Pero ustedes se toman la leche de ellas, se
visten con su lana, sacrifican las ovejas mejor alimentadas y no apacientan
al rebaño.
No fortalecen a las ovejas débiles, no curan a las enfermas ni cuidan
a las que están heridas. No hacen volver a las descarriadas ni buscan
a las perdidas, sino que las dominan con crueldad y violencia.
Mis ovejas se han dispersado por falta de pastor y se han convertido en presa
de todos los animales salvajes. Mi rebaño anda errante por todas partes,
por los montes y las colinas; mi rebaño anda disperso por toda la superficie
de la tierra y no hay nadie que se preocupe de él, nadie que lo busque'.
Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: 'Mi rebaño ha
sido expuesto al pillaje y se ha convertido en presa de todos los animales salvajes
por falta de pastor, pues mis pastores no se preocupan por mi rebaño;
se apacientan a sí mismos y no apacientan a mi rebaño'.
Por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: 'Lo juro por mi vida:
Me voy a enfrentar a los pastores para reclamarles mis ovejas y destituirlos
de su cargo. Los pastores ya no volverán a apacentarse a sí mismos.
Les arrancaré mis ovejas de la boca y no se las volverán a comer'.
Esto dice el Señor: 'Yo mismo buscaré a mis ovejas y las cuidaré'".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los malos pastores se caracterizan
por un rasgo en particular: el abuso. Quien dispone de una encomienda de Dios,
tarde o temprano tendrá que responder de su administración.
Del salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.
El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar
y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.
Por ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así,
aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás
conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.
Tú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges
la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.
Tu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días
de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin
término. R/
ACLAMACIÓN. (Hb
4,12) R/. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz y descubre los pensamientos e intenciones
del corazón. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 20, 1-16
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos es semejante a un propietario que, al amanecer,
salió a contratar trabajadores para su viña. Después de
quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su
viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban
ociosos en la plaza y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña
y les pagaré lo que sea justo'. Salió de nuevo a medio día
y a media tarde e hizo lo mismo. Por último, salió también
al caer la tarde y encontró todavía otros que estaban en la plaza
y les dijo: '¿Por qué han estado aquí todo el día
sin trabajar?'. Ellos le respondieron: 'Porque nadie nos ha contratado'. Él
les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
Al atardecer, el dueño de la viña le dijo a su administrador:
'Llama a los trabajadores y págales su jornal, comenzando por los últimos
hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron, pues, los que habían
llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
Cuando les llegó su turno a los primeros, creyeron que recibirían
más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo,
comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole: 'Esos que llegaron
al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas lo
mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.
Pero él respondió a uno de ellos: 'Amigo, yo no te hago ninguna
injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría un denario? Toma,
pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último lo
mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo
quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo soy bueno?'.
De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros,
los últimos". Palabra del Señor. Gloria a ti,
Señor Jesús.
La generosidad desmedida de Jesús hacia enfermos y pecadores despertó suspicacias. Jesús lo supo, relató esta parábola y defendió su proceder justo y magnánimo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Padre santo, nuestros dones y concédenos seguir el ejemplo de humildad y servicio a los demás que nos dejó tu Hijo Jesucristo al lavar los pies de los apóstoles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 12, 37)
Dichosos aquellos criados a quienes el Señor, al llegar, encuentre en vela. Los hará sentar a la mesa y él mismo les servirá.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concede, Señor, a tus hijos alimentados con esta Eucaristía, ser fieles ministros del Evangelio, de los sacramentos y de la caridad, para bien de tu pueblo y gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor,
Santos: Bartolomé, apóstol, y Patricio el Viejo de Nevers, obispo. Beato Bartolomé de Bélgica, monje.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 95, 2. 3)
Anuncien, día tras día, que la salvación viene de Dios y proclamen sus maravillas a todas las naciones.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Fortalece, Señor, nuestra fe para que sigamos a Cristo con la misma sinceridad de san Bartolomé, apóstol, y concédenos, por su intercesión, que la iglesia sea un instrumento eficaz de salvación para todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 21, 9-14
Uno de los ángeles
me habló y me dijo: "Ven, que te voy a enseñar a la novia,
a la esposa del Cordero". Entonces me transportó en espíritu
a una montaña elevada y me mostró a Jerusalén, la ciudad
santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios.
Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino.
Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre
ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce
tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres
al sur y tres al poniente. La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los
que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero. Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
Cuando escuchamos noticias
desalentadoras acerca de nuestra Iglesia, nos entristecemos porque la amamos.
Este pasaje nos devuelve el ánimo para trabajar por su transformación.
Del salmo 144 R/. Señor, que todos tus fieles te bendigan.
Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan.
Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R/.
Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino.
Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones.
R/
Siempre es justo el Señor en sus designios y están llenas de amor
todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está
el Señor, de quien lo invoca. R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
1, 49) R/. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 1, 45-51
En
aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos
encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también
los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José". Natanael
replicó: "¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?".
Felipe le contestó: "Ven y lo verás".
Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Éste es
un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó:
"¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió:
"Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera".
Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú
eres el rey de Israel".
Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que
te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió:
"Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles
de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre". Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Felipe y Natanael vivían unidos por una amistad verdadera. Cuando el primero encontró a Jesús no vaciló, sino que le participó de su enorme alegría, había encontrado al Mesías esperado.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que el sacrificio de alabanza que vamos a ofrecerte en la fiesta del apóstol san Bartolomé, nos obtenga, por su intercesión, la gracia de servirte con fidelidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de los apóstoles I o II
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 22, 29-30)
Yo les daré a ustedes el Reino que mi Padre me tiene preparado y en él comerán y beberán conmigo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la comunión que hemos recibido, al celebrar la fiesta de san Bartolomé, nos dé fuerza, Señor, para imitar a Cristo aquí en la tierra y alcanzar la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Luis IX de Francia, rey, y José de Calasanz, fundador. Beato Metodio Domingo Trcka, mártir.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Gá 6, 14)
Que nuestra única gloria sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en quien está nuestra salvación, nuestra vida y resurrección y por quien hemos sido redimidos y liberados.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la cruz para salvar a todos los hombres, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, para poder gozar en el cielo los frutos de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 37, 1-14
En aquellos días,
la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu
me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos.
Me hizo dar vueltas en torno a ellos. Había una cantidad innumerable
de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos.
Entonces el Señor me preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán
acaso revivir estos huesos?". Yo respondí: "Señor, tú
lo sabes". Él me dijo: "Habla en mi nombre a estos huesos y
diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor
Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu
y revivirán. Les pondré nervios, haré que les brote carne,
la cubriré de piel, les infundiré el espíritu y revivirán.
Entonces reconocerán ustedes que yo soy el Señor'".
Yo pronuncié en nombre del Señor las palabras que Él me
había ordenado, y mientras hablaba, se oyó un gran estrépito,
se produjo un terremoto y los huesos se juntaron unos con otros. Y vi cómo
les iban saliendo nervios y carne y cómo se cubrían de piel; pero
no tenían espíritu. Entonces me dijo el Señor: "Hijo
de hombre, habla en mi nombre al espíritu y dile: 'Esto dice el Señor:
Ven, espíritu, desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos,
para que vuelvan a la vida'".
Yo hablé en nombre del Señor, como Él me había ordenado.
Vino sobre ellos el espíritu, revivieron y se pusieron de pie. Era una
multitud innumerable. El Señor me dijo: "Hijo de hombre: Estos huesos
son toda la casa de Israel, que ha dicho: 'Nuestros huesos están secos;
pereció nuestra esperanza y estamos destrozados'. Por eso, habla en mi
nombre y diles: 'Esto dice el Señor: Pueblo mío, yo mismo abriré
sus sepulcros, los haré salir de ellos y los conduciré de nuevo
a la tierra de Israel. Cuando abra sus sepulcros y los saque de ellos, pueblo
mío, ustedes dirán que yo soy el Señor. Entonces les infundiré
mi espíritu, los estableceré en su tierra y sabrán que
yo, el Señor, lo dije y lo cumplí' ". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Los huesos calcinados que
se reaniman ante el mandato de Dios eran el símbolo de la próxima
restauración de los israelitas desterrados, que vivían como sombras
durante el destierro.
Del salmo 106 R/. Demos gracias a Dios, porque nos ama.
Que lo confiesen los redimidos por el Señor, los que Él rescató
de la mano del enemigo, los que reunió de todos los países, de
norte y sur, de oriente y occidente. R/.
Andaban errantes por un desierto solitario, no encontraban el camino de ningún
poblado; sufrían hambre y sed, se les iba agotando la vida. R/.
Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de la tribulación.
Los guió por un camino derecho para que llegaran a un poblado. R/.
Demos gracias a Dios, porque nos ama, por las maravillas que hace con los hombres.
Él calmó la sed de los sedientos y a los hambrientos los llenó
de bienes. R/.
ACLAMACIÓN. (Sal
24, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Descúbrenos, Señor, tus caminos y guíanos con la verdad
de tu doctrina. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 22, 34-40
En
aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había
dejado callados a los saduceos, se acercaron a Él. Uno de ellos, que
era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro,
¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?".
Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios,
con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste
es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante
a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos
mandamientos se fundan toda la ley y los profetas" Palabra del
Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Buena síntesis por dos razones: por su brevedad y su precisión. Toda la revelación de Dios contenida en la Biblia hebrea se resume en este par de mandatos: amor a Dios y al prójimo.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que este sacrificio que Cristo te ofreció sobre la cruz para borrar los pecados del mundo, nos purifique ahora de todas nuestras culpas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)
Cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor nuestro, Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de tu cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo y de tu Sangre, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Santos: Beato Junípero Serra, presbítero. Santos Ceferino I. papa, y Juana Isabel Bichier, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (cfr. Jdt 13, 18-19)
María, el Altísimo te ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra, y de tal manera te ha glorificado, que los hombres no cesan de alabarte.
ORACIÓN COLECTA
Oh Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, mira a la Virgen María, cuya existencia terrena se ha desarrollado bajo el signo de la gratuidad y de la alabanza; concédenos también a nosotros el don de la plegaria incesante y del silencio, para que toda nuestra vida cotidiana se transfigure con la presencia de tu Santo Espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro del profeta Ezequiel: 43,1-7
En aquellos días,
un ángel me llevó a la puerta del templo, que da hacia el oriente,
y vi que la gloria del Señor venía del oriente. Se oía
un ruido como el estruendo de un río caudaloso y la tierra resplandecía
con el fulgor de la gloria de Dios. Esta visión me recordó la
que tuve cuando el Señor vino a destruir la ciudad y la que había
tenido junto al río Kebar. Y caí rostro en tierra.
La gloria del Señor penetró en el templo por la puerta que da
al oriente. El espíritu me levantó y me llevó al atrio
interior y vi que la gloria del Señor llenaba el templo. Entonces oí
que alguien me hablaba desde el templo, y el hombre que estaba junto a mí
me dijo: "Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar
donde pongo las plantas de mis pies. Aquí habitaré para siempre
con los hijos de Israel". Palabra de Dios.Te alabamos, Señor.
El pueblo ha sido purificado
por la experiencia del destierro, por esa razón Dios se decide a habitar
nuevamente en medio de ellos. La gloria regresa al templo. Dios protege a su
pueblo.
Del salmo 84 R/. El Señor habitará en la tierra.
Escucharé las palabras del Señor, palabras de paz para su pueblo
santo. Está ya cerca nuestra salvación y la gloria del Señor
habitará en la tierra. R/.
La misericordia y la verdad se encontraron, la justicia y la paz se besaron,
la fidelidad brotó en la tierra y la justicia vino del cielo. R/.
Cuando el Señor nos muestre su bondad, nuestra tierra producirá
su fruto. La justicia le abrirá camino al Señor e irá siguiendo
sus pisadas. R/.
ACLAMACIÓN. (cfr.
Mt 23, 9. 10) R/. Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el
Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 1-12
En
aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos:
"En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos.
Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una
cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los
echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren
mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y
las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes
y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas
y que la gente los llame 'maestros'.
Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen 'maestros' porque no tienen más
que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la
tierra lo llamen 'padre', porque el Padre de ustedes es sólo el Padre
celestial. No se dejen llamar 'guías', porque el guía de ustedes
es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el
que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Una verdadera inversión de planos es la que Jesús plantea al cierre de este pasaje. La grandeza auténtica se alcanza en el abajamiento y la voluntad efectiva de servir a los demás.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Jubilosos de poder celebrar la festividad de la Madre de tu Hijo, te presentamos, Señor, estas ofrendas de alabanza, y te pedimos que por este santo intercambio de dones, se acrecienten en nosotros los frutos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio de la Santísima Virgen María
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (cfr. Lc 1, 48)
Me llamarán bienaventurada todas las generaciones, porque ha puesto Dios sus ojos en la humildad de su esclava.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Habiendo recibido el sacramento celestial, te pedimos, Señor, que cuantos hemos celebrado con veneración, la memoria de la santísima Virgen María, merezcamos participar del banquete eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
XXI DOMINGO ORDINARIO
Santos: Santa Mónica, viuda. Beata María del Pilar Izquierdo, fundadora.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 85, 1-3)
Escucha, Señor, y respóndeme; salva a tu siervo que confía en ti. Ten piedad de mí, Dios mío, pues sin cesar te invoco.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura del libro de Josué: 24, 1-2. 15-17. 18
En aquellos días,
Josué convocó en Siquem a todas las tribus de Israel y reunió
a los ancianos, a los jueces, a los jefes y a los escribas. Cuando todos estuvieron
en presencia del Señor, Josué le dijo al pueblo: "Si no les
agrada servir al Señor, digan aquí y ahora a quién quieren
servir: ¿a los dioses a los que sirvieron sus antepasados al otro lado
del río Eufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuyo país
ustedes habitan? En cuanto a mí toca, mi familia y yo serviremos al Señor".
El pueblo respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor
para servir a otros dioses, porque el Señor es nuestro Dios; Él
fue quien nos sacó de la esclavitud de Egipto, el que hizo ante nosotros
grandes prodigios, nos protegió por todo el camino que recorrimos y en
los pueblos por donde pasamos. Así pues, también nosotros serviremos
al Señor, porque Él es nuestro Dios". Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
El pueblo responde con
decisión al llamado de Josué. Ante el dilema de servirle o mantenerse
fieles a los dioses de sus antepasados, escogieron al Señor que los sacó
de Egipto.
Del salmo 33 R/. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.
Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de
alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al
escucharlo. R/.
Los ojos del Señor cuidan al justo, y a su clamor están atentos
sus oídos. Contra el malvado, en cambio, está el Señor,
para borrar de la tierra su recuerdo. R/.
Escucha el Señor al hombre justo y lo libra de todas sus congojas. El
Señor no está lejos de sus fieles y levanta a las almas abatidas.
R/.
Muchas tribulaciones pasa el justo, pero de todas ellas Dios lo libra. Por los
huesos del justo vela Dios, sin dejar que ninguno se le quiebre. Salva el Señor
la vida de sus siervos; no morirán quienes en Él esperan. R/.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios: 5, 21-32
Hermanos: Respétense
unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos,
como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer,
como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por tanto,
así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también
las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo.
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó
por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra, pues
Él quería presentársela a sí mismo toda resplandeciente,
sin mancha ni arruga ni cosa semejante, sino santa e inmaculada.
Así los maridos deben amar a sus esposas, como cuerpos suyos que son.
El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie jamás ha
odiado a su propio cuerpo, sino que le da alimentó y calor, como Cristo
hace con la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. Por eso abandonará
el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán
los dos una sola carne. Éste es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo
y a la Iglesia. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los esposos cristianos
tienen muchos motivos para vivir a plenitud su vocación matrimonial.
El amor de Cristo por su Iglesia los anima a entregarse y respetarse de forma
plena. ACLAMACIÓN. (cfr. Jn 6, 63. 68) R/. Aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras
de vida eterna. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Juan: 6, 55. 60-69
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: "Mi carne es verdadera
comida y mi sangre es verdadera bebida". Al oír sus palabras, muchos
discípulos de Jesús dijeron: "Este modo de hablar es intolerable,
¿quién puede admitir eso?".
Dándose cuenta Jesús de que sus discípulos murmuraban,
les dijo: "¿Esto los escandaliza? ¿Qué sería
si vieran al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu
es quien da la vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que les he dicho
son espíritu y vida, y a pesar de esto, algunos de ustedes no creen".
(En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes no creían
y quién lo habría de traicionar). Después añadió:
"Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no
se lo concede".
Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron para atrás
y ya no querían andar con Él. Entonces Jesús les dijo a
los Doce: "¿También ustedes quieren dejarme?". Simón
Pedro le respondió: "Señor, ¿a quién iremos?
Tú tienes palabras de vida eterna; y nosotros creemos y sabemos que tú
eres el Santo de Dios". Palabra del Señor. Gloria a
ti, Señor Jesús.
No son los razonamientos, las demostraciones palpables ni la certeza lo que nos allana el camino hacia Jesús. La fe es respuesta libre, pero a la vez, es un don que el Padre nos concede.
Credo
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Dios nuestro, que por medio de un sacrificio único, el de Cristo en la cruz, nos has adoptado como hijos tuyos, concede siempre a tu Iglesia el don de la unidad y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio dominical
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 54)
El que come mi carne y bebe mi sangre, dice el Señor, tiene ya vida eterna y yo lo resucitaré en el último día.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Completa, Señor, en nosotros la obra redentora de tu amor y danos la fortaleza y generosidad necesarias para que podamos cumplir en todo tu santa voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
UNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Hoy más que nunca son válidas estas palabras de Jesús. La principal dificultad que enfrentamos los hombres contemporáneos es la apatía y la indiferencia religiosa. En otras épocas se libraban enfrentamientos apasionados por motivos religiosos; en nuestros días campea una abulia hacia la fe cristiana. El hombre parece no estar dispuesto a revisar su escala materialista de valores. El mensaje evangélico parece que ya no es un "signo de contradicción" ni "bandera discutida"; peor aún, para algunos los símbolos cristianos son un simple adorno que se cuelga en el pecho, o que se lleva como pulsera o amuleto. El Padre sigue llamando sin duda a los hombres de hoy; hace falta sacudirnos el caparazón de la indiferencia.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Si 15,5)
El Señor lo llenó del espíritu de entendimiento y sabiduría, para que iluminara a su Iglesia y lo cubrió de gloria.
ORACIÓN COLECTA
Enciende, Señor, en nosotros el fuego con que inflamaste el corazón de san Agustín, a fin de que, sedientos como él de sabiduría y de amor, no descansemos hasta encontrarte a ti, verdad eterna e infinita bondad. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 1, 1-5. 11-12
Silvano, Timoteo y yo, Pablo,
deseamos la gracia y la paz que proceden de Dios Padre y de Jesucristo, el Señor,
a la comunidad cristiana de Tesalónica, reunida en el nombre de Dios,
nuestro Padre, y en el de Jesucristo, el Señor.
Hermanos: Debemos dar gracias a Dios en todo momento, como es justo, por lo
mucho que van prosperando ustedes en la fe y porque el amor que cada uno tiene
a los otros es cada vez mayor. Por eso nos mostramos orgullosos de ustedes ante
las comunidades cristianas de Dios, y de la constancia y de la fe que ustedes
tienen en todas las persecuciones y tribulaciones que están sufriendo.
Ésta es una prueba de que, en el justo juicio de Dios, serán considerados
dignos de su Reino, por el cual ahora padecen.
Oramos siempre por ustedes, para que Dios los haga dignos de la vocación
a la que los ha llamado, y con su poder lleve a efecto tanto los buenos propósitos
que han formado, como lo que ya han emprendido por la fe. Así glorificarán
a nuestro Señor Jesús y El los glorificará a ustedes en
la medida en que actúe en ustedes la gracia de nuestro Dios y de Jesucristo,
el Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Tesalónica
habían soportado diversas pruebas por causa de su fe. La fidelidad a
la palabra apostólica los había fortalecido para mantenerse firmes
en la fe.
Del salmo 95 R/. Cantemos la grandeza del Señor.
Cantemos al Señor un canto nuevo; que le cante al Señor toda la
tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R/.
Proclamemos su amor día tras día, su grandeza anunciemos a los
pueblos, de nación en nación sus maravillas. R/.
Cantemos al Señor, porque Él es grande, más digno de alabanza
y más tremendo que todos los dioses paganos, que ni existen. Porque los
falsos dioses son apariencia; ha sido el Señor quien hizo el cielo. R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
10, 27) R/. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, yo las conozco y ellas me
siguen. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 23, 13-22
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de
ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les cierran a los hombres
el Reino de los cielos! Ni entran ustedes ni dejan pasar a los que quieren entrar.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar
y tierra para ganar un adepto y, cuando lo consiguen, lo hacen todavía
más digno de condenación que ustedes mismos!
¡Ay de ustedes, guías ciegos, que enseñan que jurar por
el templo no obliga, pero que jurar por el oro del templo, sí obliga!
¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el
oro o el templo, que santifica al oro? También enseñan ustedes
que jurar por el altar no obliga, pero que jurar por la ofrenda que está
sobre él, sí obliga. ¡Ciegos! ¿Qué es más
importante, la ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda? Quien jura, pues,
por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él.
Quien jura por el templo, jura por él y por aquel que lo habita. Y quien
jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado
en él". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Los dirigentes cristianos, en particular, y cualquiera de nosotros que pudiéramos ejercer algún cargo de autoridad, haríamos bien en atender el llamado de estos ayes para detectar y corregir nuestros errores.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, que esta Eucaristía que vamos a celebrar, como memorial de nuestra redención y sacramento de tu misericordia, sea para nosotros el signo de unidad y el vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 23, 10. 8)
Cristo es su único Maestro, dice el Señor, y todos ustedes son hermanos.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que hemos recibido en este sacramento, nos hagan participar, Señor, de su vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Martirio de San Juan Bautista
Santos: San Zaqueo, laico. Beata Beatriz de Nazaret, virgen.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 118, 46-47)
Sin temor alguno he expuesto tu ley ante los reyes y he repetido tus preceptos porque en verdad los amo
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que elegiste a san Juan Bautista para preparar, con su predicación y ejemplo, la venida de Cristo y dar con su muerte testimonio de la verdad y la justicia, concédenos, por su intercesión, anunciar y atestiguar con nuestra vida toda la verdad del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 2, 1-3. 14-17
Hermanos: Por lo que toca
a la venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestro encuentro con Él,
les rogamos que no se dejen perturbar tan fácilmente. No se alarmen ni
por supuestas revelaciones ni por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que
los induzcan a pensar que el día del Señor es inminente. Que nadie
los engañe en ninguna forma.
Dios los ha llamado para que, por medio del Evangelio que les hemos predicado,
alcancen la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así pues, hermanos,
manténganse firmes y conserven la doctrina que les hemos enseñado
de viva voz o por carta.
Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y nuestro Padre Dios, que nos
ha amado y nos ha dado gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza,
conforten los corazones de ustedes y los dispongan a toda clase de obras buenas
y de buenas palabras. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Las perturbaciones que
angustiaban a los tesalonicenses a propósito de la venida del Señor
podrían superarse en la medida que se mantuvieran fieles a las tradiciones
apostólicas.
Del salmo 95 R/. Alégrense los cielos y la tierra.
"Reina el Señor", digamos a los pueblos. El afianzó
con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.
Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino;
salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo.
R/.
Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe.
Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.
R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
5,10) R/. Aleluya, aleluya.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos, dice el Señor. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Marcos: 6, 17-29
En aquel tiempo, Herodes
había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado
en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa
de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te está permitido
tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lo mandó
encarcelar.
Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería
quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con
respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía
custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba
escucharlo.
La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a
sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños.
La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó
mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme
lo que quieras y yo te lo daré". Y le juró varias veces:
"Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?".
Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió
ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo,
en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".
El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no
quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera
la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo
la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó
a su madre.
Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver
y lo sepultaron. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor
Jesús.
Muchas preocupaciones vanas nos distraen en el camino de la vida cristiana. La afición desmedida por el bienestar y el ánimo de consumir productos suntuarios nos alejan de los hermanos.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos dé fuerzas, Señor, para mantenernos fieles a la justicia y a la verdad que san Juan Bautista anunció con su palabra y defendió con su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 3, 27. 30)
Refiriéndose a Jesús, Juan Bautista decía a sus discípulos: Es preciso que Él crezca y que yo disminuya.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Concédenos, Señor, comprender y venerar profundamente la Eucaristía que hemos celebrado en la conmemoración del martirio de san Juan Bautista y experimentar en nuestra vida sus frutos redentores. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Santos: Rosa de Lima, virgen, y Margarita Ward, mártir. Beato Tomás de Kempis, monje.
ANTÍFONA DE ENTRADA
Alegrémonos todos en el Señor, en la festividad de santa Rosa de Lima, nuestra patrona y protectora que, en premio de su fidelidad a Dios, mereció hoy entrar al cielo para reinar con Cristo eternamente.
Se dice Gloria.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que impulsaste a santa Rosa de Lima a renunciar al mundo para consagrarse a una vida de austeridad por amor tuyo, enciéndenos con ese mismo amor para que, viviendo auténticamente nuestro cristianismo en el mundo, nos esforcemos en ganarlo para ti. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios: 10, 17-11, 2
Hermanos: Si alguno quiere enorgullecerse, que se enorgullezca del Señor, porque el hombre digno de aprobación no es aquel que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien el Señor alaba. Ojalá soportaran ustedes que les dijera unas cuantas cosas sin sentido. Sopórtenmelas, pues estoy celoso de ustedes con celos de Dios, ya que los he desposado con un solo marido y los he entregado a Cristo como si fueran ustedes una virgen pura. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
El mejor reconocimiento
o alabanza la recibimos del Señor, que dialoga con nosotros en lo íntimo
de nuestra conciencia, que aprueba nuestro proceder y nos regala su paz.
Del salmo 148 R/. Que alaben al Señor todos sus fieles.
Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben
al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R/.
Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres
y mujeres, jóvenes y ancianos, alaben al Señor y denle culto.
R/.
Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo
que ha gozado siempre de familiaridad con Él. R/.
ACLAMACIÓN. (Jn
15, 9. 5) R/. Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mi amor. El que permanece en mí y yo en él, ése
da fruto abundante. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 13, 44-46
En
aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: "El Reino de los cielos
se parece a un tesoro escondido en un campo. El que lo encuentra lo vuelve a
esconder y, lleno de alegría, va y vende cuanto tiene y compra aquel
campo.
El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas
que, al encontrar una perla muy valiosa, va y vende cuanto tiene y la compra".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
La determinación y el arrojo son necesarias cuando se quiere vivir conforme al designio de Dios. El egoísmo y su propia inercia nos impiden tomar las decisiones que nos demanda el proyecto del Reino.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos al celebrar hoy la fiesta de santa Rosa de Lima, y haz que este memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo nos ayude a encontrar en nuestros sufrimientos, aceptados por amor a Cristo y al prójimo, el camino del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Prefacio de santas vírgenes
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Flp 3, 8)
Por amor a Cristo, acepté perderlo todo; y todo lo considero como basura con tal de ganar a Cristo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú, que nos has hecho partícipes del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, enciéndenos, Señor, en su amor para que, a ejemplo de santa Rosa de Lima, seamos capaces de renunciar a cuanto pueda apartarnos de Cristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Santos: Ramón Nonato, cardenal. Domingo de Val, niño mártir, y Arístides de Atenas, filósofo.
ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)
Abrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que comiesen; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo, concédenos que, al anunciar llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, recibamos cada vez con mayor abundancia los frutos de la salvación. Por nuestro Señor Jesucristo...
LITURGIA DE LA PALABRA
De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 1-9
Yo, Pablo, apóstol
de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sostenes, mi colaborador, saludamos a
la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes
Dios santificó en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así
como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús,
Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de
parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.
Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes
por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con
abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque
el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado,
que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación
de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables
hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado
a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel. Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Los cristianos de Corinto
vivieron años dorados en los inicios de su conversión. El Espíritu
Santo sancionó ese proceso y los adornó con numerosos dones y
carismas.
Del salmo 144 R/. Siempre, Señor, bendeciré tu nombre.
Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca
de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable.
R/.
Cada generación, a la que sigue anunciará tus obras y proezas.
Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza.
R/.
Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones;
difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias.
R/.
ACLAMACIÓN. (Mt
24, 42. 44) R/. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo
del hombre. R/.
Lectura (Proclamación) del santo Evangelio según san Mateo: 24, 42-51
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén
preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor.
Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a
venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se
le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados,
porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.
Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró
encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el
alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo
con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración
de todos sus bienes.
Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se
pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá
su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará
severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas.
Entonces todo será llanto y desesperación". Palabra
de Dios. Te alabamos, Señor.
El administrador recibe un encargo delicado: ejercer responsablemente el cuidado de unos bienes ajenos. Los abusos de confianza son reprobables, más en el ámbito eclesial.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, te pedimos humildemente nos concedas que este sacramento de amor sea siempre para nosotros un signo de unidad y un vínculo de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51 -52)
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá eternamente; pues el pan que voy a dar es mi carne, y lo doy para vida del mundo.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.